ALGUNOS BULOS QUE CORRIERON EN LA GUERRA CIVIL Rafael Dávila Álvarez. La Guerra Civil en el Norte…

La lucha mediática es tan vieja como la propia guerra. La batalla de la información tiene su mejor aliado en la mentira, hoy llamada fake news.

Durante la guerra civil española la puesta en escena de números bulos lanzados y publicados en periódicos, revistas y emitidos por las emisoras de radio fue frecuente e incluso crucial en algunos casos.

La Junta de Defensa Nacional consciente de ello tuvo que hacer frente a esa propaganda y en ocasiones dada su gravedad por la confusión generada, hubo que salir al paso de las mismas.

Traemos a colación algunos de ellos, como las medidas políticas represivas y de terror que iban a tomarse en Madrid por las tropas nacionales ante su próxima liberación.

Este fue el desmentido oficial de la Junta:

«La JDN de España, desmiente de la manera más categórica la información recientemente publicada en algunos periódicos acerca del plan político a seguir, una vez ocupado Madrid.

Consciente de sus deberes, y penetrada de la suprema conveniencia nacional, a cuyo servicio se haya consagrada esta Junta concentra exclusivamente sus esfuerzos en librar a España de los horrores del Soviet y en asegurarla una vida civilizada, de justicia y de orden, exaltando los valores espirituales, suprimiendo la lucha de clases, mejorando la condición de los trabajadores y clases medias, poniendo por encima de todo interés el bien supremo de la patria.

Esta Junta previene a todos contra estas informaciones falsas, de oculto y turbio origen, encaminadas a hacer formar equivocada idea en el extranjero del verdadero carácter de este Movimiento Nacional ajeno a todo partidismo político y en el que coinciden todos los buenos españoles, que afirman ante el mundo su indestructible unión sagrada para librar a España y a la civilización de la tiranía roja de Moscú.

Tiempo habrá, en su día, de concretar programas y modos inspirados en los principios indicados, para dar cima a la reconquista política y social, y económica de España y para definir una política exterior, sobre bases de respeto mutuo y de sincera cooperación a la obra de la Paz».

Otro de los muchos bulos emitidos fue el del nombramiento del Cardenal Segura  como regente de España, cuya noticia desmintió la Junta de Defensa Nacional por nota de 9 de septiembre de 1936.

El más peligroso de los bulos fue el que se emitió sobre el desembarco de tropas alemanas en Marruecos.  El general Mola tuvo que salir al paso de aquella información y lo hizo con estas palabras el día 28 de enero de 1937 siendo ya Franco Jefe del Estado:

«Nosotros somos nacionalistas, así nos ha bautizado el mundo civilizado, y esto es uno de nuestros mayores orgullos. Somos nacionalistas porque es lo contrario de marxistas, o sea que se pone el sentimiento de la unidad nacional por encima de toda otra idea. Quienes rinden culto a esos postulados nada pueden hipotecar de su independencia, que constituye su más preciado patrimonio; y es este el más rotundo mentís que puede darse a las absurdas patrañas de los directivos de la España roja y de sus satélites. Ellos sí que son prisioneros de hordas internacionales, criminales y antipatriotas; ellos, que han malbaratado lo más grande que existe en un pueblo, la libertad e independencia, ya que ha hecho su aparición en las trincheras el odioso «knut» moscovita para azuzar con él a los combatientes rojos y escribir la miseria universal v el despotismo asiático. Nuestro nacionalismo nos impide vender el territorio nacional a nadie. Nuestro nacionalismo es el más formidable argumento que podemos oponer a la inquietud de otros pueblos, pues ni la España nacional ni el Caudillo tolerarán jamás que en nuestro suelo, ni en el de sus posesiones y protectorado, impere otra voluntad que la de los españoles ni otros intereses que los sublimes de la Patria. Acabad, pues, el equívoco y suspicacias y gástese el llamado Gobierno de Valencia o lo que sea, el oro saqueado de los Bancos en dar pan y carbón a nuestros desgraciados hermanos que están bajo su tiranía, en vez de repartirlo a manos llenas entre redacciones de rotativos extranjeros para campañas de difamación, como la reciente del desembarco de tropas alemanas en Marruecos. Ni Alemania ha perdido el juicio ni nosotros la vergüenza» (Diario Jaca española. 4 septiembre 1937).

Tuvieron enorme eco en la opinión de la España nacional y en Europa destacando aquellos párrafos: jamás la España nacional tolerará que en nuestro suelo, ni en el de sus posesiones y protectorado, impere otra voluntad que la de los españoles ni otros intereses que los sublimes de la Patria. Ni Alemania ha perdido el juicio ni nosotros la vergüenza.

Todo esto se conjugó para contrarrestar la campaña de descrédito de la Junta a través de la prensa y octavillas repartidas entre las tropas y la población civil. He aquí alguno de los ejemplos.

«SOLDADOS NAVARROS

La circunstancia de tener que unirme al general Franco, que ya ha entrado victorioso en Badajoz, después de dominar toda Andalucía, me impide visitaros personalmente para felicitaros por vuestro heroísmo.

Dominamos en casi toda España, los muertos cogidos al enemigo se cuentan por centenares, el material de guerra, por millares de toneladas.

¡Somos los dueños de España y dentro de este mismo mes nos oiréis hablar desde la radio de Madrid!

Contamos ya con todo el Ejército de África en España y con una aviación potente que domina a la del enemigo, pero es preciso que vosotros pongáis a contribución vuestro esfuerzo y vuestro patriotismo para derrotar definitivamente a un enemigo que, en estos momentos no cuenta más que con una artillería mediocre y con un miedo insuperable.

Tengo la evidencia de que seguiréis siendo el alma de esta cruzada contra la barbarie.

¡A Irún! ¡A Fuenterrabía! ¡A San Sebastián! ¡Hay que ir inmediatamente!

¡Viva España!

Vuestro general MOLA

(Al final de su puño y letra anota: Que lo tiren en papel amarillo o azul)»

«EJÉRCITO DEL NORTE

Ante el triunfo que obtiene en todas partes el Ejército de España la Junta de Defensa Nacional y en su nombre el General Mola, que manda el Ejército del Norte, ha acordado respetar las vidas de los soldados que se entreguen a las fuerzas de su mando.

Pensadlo bien, aún podéis salvar la vuestra y vivir tranquilos en una España grande y libre de la dictadura roja en que hasta ahora estábamos sumidos.

El General Mola

(En la cuartilla se especifica el número de ejemplares a repartir: 100.000)».

«¡ESPAÑOLES!

Inútil es que por los enemigos de la Patria se trate de ocultar un día más su derrota aplastante. El Ejército Español unido al pueblo en arranque y abrazo patrióticos, lleva reconquistadas para España más de las ocho décimas partes del territorio Nacional.

Nuestras tropas aprietan, cada vez con más fuerza, el cerco de Madrid secundadas por las que, dentro de la capital de la nación, se han unido al movimiento salvador.

Dentro de días, quizás horas, la toma de Madrid será un hecho. Detrás de nuestras líneas avanzadas, en Navarra como en las Castillas, en Andalucía como en Galicia, en Extremadura como en Levante, reina la paz y el orden más absoluto, funcionan trenes y servicios, la vida y el trabajo se desarrollan con entera normalidad y en todas partes las Autoridades y las actividades nacionales obedecen como único Mando, como Poder Supremo del Estado a la Junta de Defensa Nacional.

Libre y franco está el paso para quienes quieran, por sus propios ojos cerciorarse de esto.

Los que en estos instantes sientan a España por encima de todo ideal, que no hayan llegado en su ceguera a renegar de su Madre Patria, los que prefieran una España grande y trabajadora, justiciera e imperial a una España deshecha, ensangrentada y hambrienta, vendida a las codicias del Extranjero y al látigo ominosos de Moscú, los que prefieran el ¡Viva España! al ¡Viva Rusia! denigrante, que depongan inmediatamente su inútil resistencia.

España se ha puesto en pié con el coraje, con la gallardía, con el ímpetu enorme, con que ha sabido hacerlo a lo largo de su gloriosa Historia.

España ¡ha vencido!

¡Tenía que vencer forzosamente!

Inútil ha de ser -lo que repetimos- toda clase de resistencia.

Pero ¡sabedlo bien! Si España, llena de generosidad hidalga, está dispuesta a perdonar a aquellos que -engañados por mentiras- “no saben lo que hacen”, España, fuerte y justiciera, aniquilará y aplastará de modo inexorable a quienes se empeñen en seguir manchando con sangre de españoles su gloriosa Victoria. LA JUNTA DE DEFENSA NACIONAL (Pone 5.000 octavillas)»

«ESPAÑOLES

El Ejército es dueño de toda España menos de algunos puntos aislados donde luchamos con ventaja. Las columnas victoriosas que se dirigen a Madrid están en el Guadarrama a pocos kilómetros de la Capital, que no tardará en caer en nuestras manos. El general Franco se encontraba ayer en Córdoba al frente de una fuerte columna de tropas procedentes de África.

El general Caminero, que organizaba la resistencia en León, ha sido hecho prisionero en Puebla de Sanabria.

Es inútil oponerse al avance de la mayor parte del pueblo español sano, que solo desea una España libre de odios.

El intentar resistir solo conduciría a derramar sangre que el Ejército quiere evitar, pues está convencido que libres de los errores y malas pasiones que en el pueblo han querido encender malos españoles, podemos todos unidos, conseguir la grandeza de nuestra Patria.

El General Mola

(100.000 ejemplares)».

El estricto control que se llevaba sobre los gastos desde la Junta de Defensa y luego desde la Junta Técnica del Estado nos permite ver hasta el más mínimo que se realizaba incluidas los bandos y proclamas que hemos mencionado.

En el Archivo Histórico Provincial de Burgos. Suscripción Nacional, podemos consultarlo en sus legajos.

«Imprenta Aldecoa S.A. Burgos 10 de agosto de 1936

Factura: 20-7-36… 100 bandos; 30.000 proclamas; otras 10.000.

Total pesetas: 3.010».

En Julio 1936

20.000 proclamas de la Junta Suprema Militar 152 pts.

20.000 idem “Ciudadanos” …75 pts.

100.000 proclamas  “El Ejército es dueño de España”…..225pts.

100.000 proclamas “El glorioso Ejército español”………200pts.

50.000 proclamas “El ímpetu arrollador”………………200pts

5.000 alocuciones…40pts.

500 partes Ejército del Norte… 7,50 pts.

Así podíamos seguir detallando gastos de todo tipo como un biombo para la sala antedespacho del presidente de la Junta, bombillas, folios sello de correos. O la orden del Jefe del Estado para que ordene a la Comisión de Hacienda ponga a disposición de la Secretaría de S.E. la cantidad de 6.500 pesetas para contribuir al pago de los gastos originados por la redacción y publicación del folleto relativo a los crímenes, atropellos y demás depredaciones causados por los rojos.

Otro cargo curioso es el que firma como recibido de la Junta de Defensa Nacional el Delegado del Centro Provincial de Telégrafos de Burgos en el que detalla el número de cheque por importe de 28.631pesetas con 45 céntimos contra la cuenta corriente que la Junta tiene en el Banco de España «por los telegramas expedidos durante el mes de julio último a Servicios Internacionales Europeos y Extraeuropeos». En la relación figuran los destinatarios, el número de palabras y la tasa. Lisboa, París, Berlín, Ciudad del Vaticano, Oslo, Washington, Bogotá, Buenos Aires, Habana, Belgrado, Roma, Londres…

Rafael Dávila Álvarez. La Guerra Civil en el Norte… 

Blog: generaldavila.com

julio 2021

“SIETE MENTIRAS” Juan Ignacio Salafranca Álvarez. Coronel de Infantería (R.)

Tengo en especial aprecio al patrón de este blog, el General Dávila con quien compartí años ilusionantes de preparación para el ingreso en la Academia General Militar y de equitación en el picadero del viejo cuartel de Conde Duque; así que es mi propósito, antes de que le metan en la cárcel por publicar lo que sigue, adelantarme a la eliminación de la libertad de expresión que pretende un partido en el Congreso de los Diputados con la complicidad, por acción u omisión del resto.

Para ello voy a señalar siete MENTIRAS (entre otras muchas) que de aprobarse la Ley que pretenden, pasarán a ser verdades irrefutables bajo pena de multa o prisión.

1. La 2ª república era un régimen legalmente constituído.

La república sale de un alzamiento nacional en palabras refrendadas por el Presidente del Gobierno provisional de la República, Don Niceto Alcalá-Zamora y Torres, su Ministro de Justicia Don Fernando de los Ríos Urruti, su Ministro de la Guerra Don Manuel Azaña y Díaz y el de Marina Don Santiago Casares Quiroga. (Diario Oficial del Ministerio de la Guerra nº 94 de 28 de abril de 1931).

2. Se quemaron iglesias y conventos porque en todas las guerras y en todos los bandos se cometen excesos.

La quema de iglesias y conventos se inició el 11 y 12 de mayo de 1931, menos de un mes después de la proclamación de la República y más de cinco años antes del inicio de la guerra.

Durante los sucesos de Asturias en 1934, 34 sacerdotes y religiosos fueron asesinados.

3. Los militares se sublevaron contra la República

En toda España, excepto en Navarra, por imposición de los carlistas que condicionaban a ello la participación del Requeté, el alzamiento se hizo bajo la bandera tricolor y la lectura del bando de guerra finalizaba con ¡viva España!  y ¡viva la República!

4. Alzamiento franquista.

Hasta después del 13 de julio de 1936 (asesinato de Calvo Sotelo), Franco no decide sumarse al alzamiento y hasta el 1 de octubre de ese año, sólo es uno de los Generales alzados, quizá el de más prestigio, pero solo con mando sobre el Ejército de África, cuyas columnas se dirigen sobre Madrid.

El director del alzamiento era el General Mola que, como tal firmaba las instrucciones; el designado para encabezarlo era el General Sanjurjo, exiliado en Portugal y muerto en accidente de aviación al intentar incorporarse. El gobierno, en zona nacional lo ostentaba una Junta de Defensa Nacional, presidida por el General de División Don Miguel Cabanellas Ferrer y de la que formaban parte los Generales, Mola, Dávila, Ponte, Saliquet y los Coroneles Moreno Calderón y Montaner.

5. Rebelión de los Generales

La mayor parte de los Generales en activo el 18 de julio de 1936, no secundó el alzamiento

6. El Ejército republicano

El gobierno del frente popular disolvió en agosto de 1936 el Ejército, creando posteriormente el Ejército Popular de la República. No es inexacto llamarlo Ejército Rojo, porque:

  • Adoptaron el saludo puño en alto
  • Cambiaron las divisas reglamentarias
  • Adoptaron como emblema la estrella roja de cinco puntas
  • Crearon un comisariado político

7. Ineptitud militar de Franco

Sobra todo comentario, si siendo tan inepto, después de haber fracasado el alzamiento y con todos los recursos materiales claramente en manos del gobierno del frente popular fue capaz de ganar la guerra.

Por si fuera poco, su Hoja de Servicios está llena de éxitos en guerra y en paz, destacando sus servicios en África, la derrota de los revolucionarios de Asturias en 1934 y la creación de un centro de enseñanza modelo, la Academia General Militar, disuelta por la República. Por cierto, el noventa por ciento de los Oficiales formados en ella, secundaron el alzamiento.

Juan Ignacio Salafranca Álvarez. Coronel de Infantería (R.)

Blog generaldavila.com

20 marzo 2017

 

DON JUAN DE BORBÓN EN LA GUERRA CIVIL (General de División Rafael Dávila Álvarez)

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Don Juan en España durante la Guerra Civil. Foto de archivo privado (Prohibida su reproducción)

El 1 de Agosto de 1936  D. Juan de Borbón cruzaba la frontera por Dancharinea para incorporarse como voluntario en las filas nacionales. Le acompañaba su hermano Jaime.

Don Juan dejaba en Cannes a su joven esposa Dª. María de las Mercedes que acababa de dar a luz a su primera hija, la Infanta Pilar.

Contaba con la aprobación y el apoyo de su padre el Rey Alfonso XIII, con el que previamente había hablado por teléfono, y el ejemplo de otros miembros de su familia incorporados a las filas de Mola.

Pero sus deseos se vieron rápidamente frustrados. Al margen de las anécdotas sobre su viaje y vestimenta (en algún momento con mono azul y boina roja) el hecho concreto es que D. Juan se entrevistó en Burgos con miembros de la Junta de Defensa Nacional, (y no precisamente con el General Mola), que le disuadieron de sus propósitos por el interés de España y su futuro.

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Don Juan con Franco Fotos archivo privado

Los hechos ocurrieron exactamente así. Una mañana del mes de agosto llamaron al domicilio del General Dávila en Burgos (calle Almirante Bonifaz). Las hijas del general, Carmen y María Luisa, abrieron la puerta y asombradas gritaron ‹‹¡Es el Rey!››. Don Juan quería ver al general Dávila que en aquellos momentos no se encontraba en casa sino atendiendo a sus tareas en la Junta de Defensa Nacional de la que como ya vimos en artículos anteriores dirigía la Junta Permanente. Después de su inicial asombro las hijas del general enviaron a Don Juan a Capitanía General donde trabajaba el general Dávila. El encuentro fue exclusivamente con Dávila no estando presentes ni Cabanellas ni Mola. El agradecimiento y la amabilidad fue la nota dominante de aquella entrevista. Lo definitivo de la reunión fue la frase del general Dávila dirigida a Don Juan: ‹‹Su lugar no está en el frente sino en el futuro de España››. Nadie más intervino en aquél primer intento de alistamiento de Don Juan. Se comunicó a todos los miembros de la Junta de Defensa la decisión adoptada y nadie puso la más mínima objeción ni añadió comentario alguno. Don Juan tuvo que desistir pero antes de partir tuvo tiempo para reunirse con jóvenes familiares suyos. Con alguno de ellos sería la última vez ya que a los pocos meses morirían en combate.

Carlos de Borbón y Orleáns, alférez del Grupo Mixto de Ingenieros de Pamplona, muerto heroicamente al frente de sus hombres en Elgoibar el 27 de Septiembre de 1936. Era el hermano mayor de Dª. María, esposa de D.Juan.

Alfonso María de Borbón y Pinto, Teniente de Caballería y Comandante del Tercio de Requetés Castellano, Medalla Militar, muerto heroicamente el 21 de Diciembre de 1938 en Lérida.

José Eugenio de Baviera y Borbón, alférez de Ingenieros. Alcanzó el empleo de Comandante en el Regimiento de Transmisiones del Ejército del Aire (1940).

Don Juan insistió  en sus deseos de alistamiento en las tropas nacionales cuando Franco ya era Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos. El 7 de Diciembre de 1936 escribe a Franco solicitando su incorporación al crucero “Baleares”. Franco le contesta con una negativa en la que le dice: “…‹‹el lugar que ocupáis en el orden dinástico y las obligaciones que de él se derivan imponen a todos y exigen de vuestra parte sacrificar anhelos tan patrióticos como nobles y sentidos al supremo interés de la Patria››.

La respuesta de Franco es idéntica a la que en nombre de la Junta de Defensa le había transmitido el general Dávila.

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Crucero Baleares

Milagrosamente Don Juan había salvado su vida ya que el Crucero ·”Baleares” fue torpedeado y hundido, muriendo la mayoría de su tripulación, la noche del 5 al 6 de Marzo de 1938.

Poco a poco se van descubriendo retazos de la historia que aún permanece oculta o contada a modo y manera de no se sabe muy bien qué tipo de intereses.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

¡FRANCO! ¡FRANCO! ¡FRANCO! (General de División Rafael Dávila Álvarez)

 

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Desfile de la Victoria

La guerra civil española sigue buscando una interpretación equilibrada por todos los grupos y simpatías políticas. Los llamados especialistas, después de tantos años, siguen manteniendo los bandos y una flagrante división. Escriben con una idea preconcebida en la que persisten antes y después del estudio de tan dispersa documentación. Muchos han obtenido fama y viven, muy bien por cierto, gracias a la Guerra Civil, gracias a Franco.

Esta historia de la que ahora se cumplen 80 años empezó con un fracaso, el de la II República proclamada de forma totalmente arbitraria el 14 de abril de 1931. Era el fruto de unas elecciones municipales que no decidían un cambio de Régimen sino la elección de 8000 concejales. Nunca se convocaron para sustituir la Monarquía por la República. Por otro lado el resultado numérico dio el triunfo a los concejales monárquicos. La indiferencia de unos, el desánimo o la cobardía de otros, dio paso a la República que convocó las primeras elecciones sin garantía alguna de autenticidad y desarrolló una Constitución alejada de la realidad política y social de España.

 decreto138-jefatura-estado1Quedan interrogantes. ¿Estaba ya pactada la caída de la monarquía? ¿Estaba el Rey ya predispuesto, incluso antes de las elecciones,  a abandonar España y dar paso a la República? ¿La actitud de apoyo a la República del general Sanjurjo, Director de la Guardia Civil, fue exclusivamente por despecho al Rey? Es todo muy extraño y hay actitudes que no se entienden. A pesar de todo si la República hubiese sido bien interpretada, sin injerencias totalitaristas del Frente Popular y de la Unión Soviética, si se hubiesen respetado creencias e ideas, si hubiese sido mínimamente democrática, creo que habríamos tenido República para rato y la Guerra Civil nunca se hubiese producido.

Es un error a mi juicio interpretar la Guerra Civil española como un prólogo de la Segunda Guerra Mundial. La única semejanza es la división fuertemente establecida  en Europa entre temblorosas democracias, fascismo y comunismo. La Guerra Civil fue algo interno alimentado por años de enormes errores políticos y recomendaciones a la violencia y al odio fomentados desde el radicalismo.

Del cuartel de Pontejos, a las dos de la madrugada del día 13 de julio de 1936 salieron autocares de guardias y cada jefe de vehículo recibió orden escrita de la misión a cumplir: una camioneta fue al edificio donde vivía el señor Gil Robles, que se había ausentado, otra, la número 17, paró en el domicilio de don José Calvo Sotelo, a quien el capitán Victorino Cuenca, José del Rey y dos o tres más detuvieron , en forma de secuestro, y asesinaron dentro de la camioneta, por la espalda, abandonando su cadáver en el cementerio del Este.

El alzamiento contra el Frente Popular se inició en la tarde del 17 de julio de 1936 en Melilla y con extraordinaria rapidez se sumaron las guarniciones y población civil de de las plazas de soberanía y territorios del Protectorado de Marruecos. Es curioso recordar que el Jalifa Muley el Mehdi Ben Ismail primer jalifa del Protectorado y hermano del sultán de Marruecos se unió al alzamiento declarando que lo hacía por tratarse de una sublevación contra un gobierno perseguidor de la religión.

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Un ejército de veinte mil hombres quedaba en la madrugada del 19 de julio bajo el mando del general Franco, comandante general de Canarias.

Franco estuvo desde el principio en contacto con Mola. Incluso tenían, desde que Franco fue Jefe del EMC y Mola estaba en África, una clave para entenderse. La prudencia de uno y otro y el oscurantismo con el que se quiere relatar la biografía de Franco, han nublado la verdad y la historia. Franco siempre estuvo del lado del alzamiento y siempre tuvo claro que su responsabilidad sería conducir las tropas de África. A pesar de que en los planes iniciales nunca se pensó en tener que recurrir a las tropas africanas ya que la idea, equivocada como pronto se vio, era que se produjese una rendición rápida del gobierno republicano gracias a la presión ejercida sobre Madrid por las columnas procedentes de Valladolid y  Pamplona junto a la de Valencia. El fracaso del levantamiento en Valencia supuso un cambio transcendental. Seguramente una de las razones más poderosas que condujeron a una prolongada guerra.

La única duda que surgió en el interior de Franco y que a muy pocos transmitió, fue la ligera esperanza de ser llamado desde el gobierno de Madrid para llegar a un acuerdo y establecer el orden y la legalidad sin necesidad de un enfrentamiento. La carta de Franco a Casares Quiroga fechada el 23 de junio de 1936 es toda una declaración de intenciones. Su esperanza duró más de lo que lo que se ha pensado. Liberado el Alcázar de Toledo y la llegada de las Brigadas Internacionales deshizo cualquier mínima esperanza. La guerra iba ser tan larga como terrible.

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Junta de Defensa Nacional

Franco y Mola en los preparativos del Movimiento (Reunión en Madrid en casa del agente de Bolsa José Delgado en marzo del 36) habían acordado que el teniente general Sanjurjo sería el encargado de dirigir los ejércitos evitando de esa manera los recelos que otro nombramiento produciría en Goded y en Queipo de Llano.

Dos hechos van a cambiar el rumbo de los acontecimientos. La muerte de Sanjurjo el día 20 de julio al capotar en el despegue la avioneta que le iba a trasladar desde Estoril a Burgos para tomar el mando y el fracaso de la sublevación en Valencia quizá provocado por la ausencia del general Goded que se trasladó de Mallorca a Barcelona, donde fue detenido, en lugar de dirigirse a Valencia como estaba previsto en los planes iniciales.

La situación creada daba a entender que Franco o Mola se harían cargo del mando de la zona nacional. Pocos han estudiado esta situación porque casi nadie se ha fijado en lo que en Burgos se planteaba, la importancia de las decisiones que allí se tomaban y la transcendental actuación de la Junta de Defensa Nacional.

El día 23 de julio se reúnen en Burgos los generales de División don Miguel Cabanellas y don Andrés Saliquet, con los de Brigada don Miguel Ponte y manso de Zúñiga, don Emilio Mola Vidal y Fidel Dávila Arrondo. En el Palacio de Capitanía General se celebra una amplia deliberación acerca de la situación del momento y las determinaciones procedentes. Como consecuencia de aquella reunión quedó decidida la creación de la Junta de Defensa Nacional, así como la publicación del “Boletín oficial de la Junta de Defensa Nacional”  que posteriormente se convertiría en el Boletín Oficial del Estado.

Al día siguiente, 24, sábado, quedaba constituida la Junta de Defensa cuya presidencia asumió el general Cabanellas, siendo vocales los generales Saliquet, Ponte, Mola y Dávila, los coroneles de Estado Mayor, don Federico Montaner Canet y don Fernando Moreno Calderón.

Posteriormente fueron incorporándose a la Junta previo nombramiento en el BOE: el 30 de julio el capitán de navío don Francisco Moreno; el 3 de agosto el general don Francisco Franco Bahamonde; el 18 el general don Germán Gil Yuste y el 17 de septiembre los generales don Gonzalo Queipo de Llano y don Luis Orgaz Yoldi.

La Junta de Defensa Nacional de España asumía la representación  legítima de la nación ante las potencias extranjeras, como verdadero Gobierno. Dado que los mandos de la Junta precisaban estar fuera de Burgos, lugar en cuya Capitanía General se instaló, el pleno de la Junta designó una Junta Permanente depositando los vocales de la misma sus votos en el general Dávila. La Junta Permanente quedó así formada por el presidente, general Cabanellas y los vocales, general Dávila y el coronel Federico Montaner que ejercía de secretario de la Junta.

A partir de aquel día el Gobierno de Burgos se definía telegráficamente ante los Gobiernos extranjeros:

‹‹no se trata de una sublevación partidista y desordenada contra el régimen de Gobierno que mantenga una  autoridad organizada y solvente. Ni se trata tampoco de una guerra civil. Tratase de un movimiento nacional encabezado por el Ejército y secundado ardorosamente por elementos  sanos todo país, para rescatar a España y librarla de los horrores del Soviet››.img_1974

Desde los primeros momentos se creyó que para el día de Santiago Apóstol, 25 de julio, las fuerzas entrarían en Madrid y la guerra quedaría acabada.

Pero…

El día 1 de octubre de 1936 en Burgos la Junta de Defensa Nacional proclamaba al general de División Francisco Franco Bahamonde como Jefe del Gobierno del Estado español.

Durante casi cuarenta años desde aquella fecha sonaría por toda España el grito:

¡Franco! ¡Franco! ¡Franco!

Hace ahora ochenta años. Ya es historia.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez