COSAS DE LA GUERRA CIVIL. JOSÉ MARÍA PEMÁN RECHAZA EL CARGO DE PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE CULTURA Y ENSEÑANZA DE LA JUNTA DE DEFENSA NACIONAL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Muchas cosas se han escrito sobre la guerra civil española; alguna jamás saldrá a la luz. En ese afán de reunir el mayor número de datos de fuentes primarias de vez en cuando publicamos documentos que llegan a nuestras manos desde los más desconocidos lugares. Hoy les ofrecemos la carta que José María Pemán dirige al general Dávila, en la que rechaza la presidencia de la Comisión de Cultura de la Junta de Defensa Nacional que presidía el general Cabanellas.

Atención especial se dedicó a la Comisión de Cultura y Enseñanza con la que se pretendía mostrar al mundo la normalidad de la vida nacional en las regiones ocupadas por el Ejército español.

El 18 de septiembre don José María Pemán había dirigido carta a su buen amigo, el general Dávila: «Hace unas horas que hablé con Vd. por teléfono. Poco después recibí noticias del general Varela que me urgían la marcha al frente de Madrid, donde quedé de acuerdo con él para ser testigo y cronista de las últimas operaciones y entrar cuanto antes en la capital para gritarle a España, por la radio, la gran noticia.

Por esto le pongo esta carta: por si en ella, dada la premura de tiempo evito el tener que desviar mi viaje hasta Burgos, lo cual retrasaría mi llegada al frente de Madrid, sin perjuicio, naturalmente, de que si a pesar de estas letras, Vd. quisiere hablar conmigo, no tiene más que ponerme un telegrama que, dado que tardaré aun en salir unos cuatro días, llegaría a tiempo de que yo obedezca y pase por Burgos antes de mi ida al frente… ». El señor Pemán había sido nombrado Presidente de la Comisión de Cultura y Enseñanza y en esta carta se excusaba de aceptarlo:

«Ante todo me preocupa que pueda Vd. creer cuanto le dije por teléfono -y ya había adelantado en Salamanca a Nicolás Franco– era producto de una falsa modestia o mero deseo de esquivar trabajo. Esto último no creo lo pensara Vd. pues entre viajes, conferencias, discursos y artículos de prensa, difícilmente tengo ahora un minuto que no sea empleado en trabajar para esta gloriosa Causa. Mi suplica de ser eliminado del cargo oficial que, haciéndome tanto honor se me ofrece, nace de un honrado deseo de trabajar en lo que verdaderamente me siento útil y eficaz. Creo sinceramente que la adscripción a un cargo oficial y a una tarea burocrática, anularía casi por completo mi labor de propaganda y exaltación de entusiasmo y formación de espíritu patriótico, sin ventaja para nadie; pues yo, detrás de una mesa en funciones de burocracia y detalles, soy una absoluta nulidad. Creo que en esa labor de propaganda, prensa, oratoria, etc., en la que empleo los dones que Dios se ha servido concederme, no puedo ser sustituido por otro. En cambio en la Presidencia de la Junta de Cultura, sí puedo ser sustituido por muchos con grandísima ventaja. Y esto no es solo por la absorción material de tiempo que lleva en sí un cargo de esta especie, quitándolo para toda otra labor, sino por otras muchas cosas que conozco perfectamente por mi ya larga experiencia de hombre dedicado a estas tareas de creación literaria. Primero, un cargo de esta especie engendra, para el que pretende ejercerlo con responsabilidad y escrúpulo, una serie de preocupaciones que anula el reposo necesario para la creación literaria y artística. Yo estoy como todo español ahora  a la orden. Pero sé positivamente que si me llevan a ese cargo, donde otro puede sustituirme, se me quedan por hacer muchos libros y artículos, obras y discursos que me bullen en el alma que creo serán para bien de España y que ningún otro hará. En segundo lugar, yo sé por experiencia todo lo que me cargo así y más cuando su labor de momento ha de ser la de dura cirugía depuradora merma de libertad, independencia y simpatía, para esa función que, como la mía, exige para su eficacia ser escuchado sin recelos, por la mayor extensión posible de personas. Yo he logrado -y en ello cifro la mayor eficacia de mis actuaciones por España- ser oído y leído, sin recelo ni distingo, por unos y otros en mis propagandas nacionales. ¿No le parece a usted que a un cargo como ese debe de ir los que vayan a seguir con todas sus consecuencias ese camino, en la brecha de la actuación pública, y no yo, que por vocación y eficacia, he de seguir otro camino en la vida, al que solo ha de servir de entorpecimiento el breve tiempo que, provisionalmente, me resignare a estar en el cargo? Le escribo a Vd. con el corazón en la mano y sin otro deseo que el de ser sinceramente útil a España en este y en todos los momentos. Yo creo que mis razones le convencerán, y de todos modos le repito que, si alguna aclaración más desease, un telegrama suyo me haría subir a Burgos antes de ir al frente de Madrid. Mi saludo cordial y mi gratitud de todos modos por la honra inmerecida. Suyo afmo. Buen amigo q.e.s.m. José María Pemán».

Es un documento del que se desprenden no solo la renuncia sino que contiene muchos datos sobre el desarrollo de la contienda y aclara la situación general de la guerra tal y como se veía desde el bando nacional.

Les dejo el documento sin comentar para que sean ustedes los que saquen conclusiones. Hay mucho que concluir.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

7 octubre 2021

 

ALGUNOS BULOS QUE CORRIERON EN LA GUERRA CIVIL Rafael Dávila Álvarez. La Guerra Civil en el Norte…

La lucha mediática es tan vieja como la propia guerra. La batalla de la información tiene su mejor aliado en la mentira, hoy llamada fake news.

Durante la guerra civil española la puesta en escena de números bulos lanzados y publicados en periódicos, revistas y emitidos por las emisoras de radio fue frecuente e incluso crucial en algunos casos.

La Junta de Defensa Nacional consciente de ello tuvo que hacer frente a esa propaganda y en ocasiones dada su gravedad por la confusión generada, hubo que salir al paso de las mismas.

Traemos a colación algunos de ellos, como las medidas políticas represivas y de terror que iban a tomarse en Madrid por las tropas nacionales ante su próxima liberación.

Este fue el desmentido oficial de la Junta:

«La JDN de España, desmiente de la manera más categórica la información recientemente publicada en algunos periódicos acerca del plan político a seguir, una vez ocupado Madrid.

Consciente de sus deberes, y penetrada de la suprema conveniencia nacional, a cuyo servicio se haya consagrada esta Junta concentra exclusivamente sus esfuerzos en librar a España de los horrores del Soviet y en asegurarla una vida civilizada, de justicia y de orden, exaltando los valores espirituales, suprimiendo la lucha de clases, mejorando la condición de los trabajadores y clases medias, poniendo por encima de todo interés el bien supremo de la patria.

Esta Junta previene a todos contra estas informaciones falsas, de oculto y turbio origen, encaminadas a hacer formar equivocada idea en el extranjero del verdadero carácter de este Movimiento Nacional ajeno a todo partidismo político y en el que coinciden todos los buenos españoles, que afirman ante el mundo su indestructible unión sagrada para librar a España y a la civilización de la tiranía roja de Moscú.

Tiempo habrá, en su día, de concretar programas y modos inspirados en los principios indicados, para dar cima a la reconquista política y social, y económica de España y para definir una política exterior, sobre bases de respeto mutuo y de sincera cooperación a la obra de la Paz».

Otro de los muchos bulos emitidos fue el del nombramiento del Cardenal Segura  como regente de España, cuya noticia desmintió la Junta de Defensa Nacional por nota de 9 de septiembre de 1936.

El más peligroso de los bulos fue el que se emitió sobre el desembarco de tropas alemanas en Marruecos.  El general Mola tuvo que salir al paso de aquella información y lo hizo con estas palabras el día 28 de enero de 1937 siendo ya Franco Jefe del Estado:

«Nosotros somos nacionalistas, así nos ha bautizado el mundo civilizado, y esto es uno de nuestros mayores orgullos. Somos nacionalistas porque es lo contrario de marxistas, o sea que se pone el sentimiento de la unidad nacional por encima de toda otra idea. Quienes rinden culto a esos postulados nada pueden hipotecar de su independencia, que constituye su más preciado patrimonio; y es este el más rotundo mentís que puede darse a las absurdas patrañas de los directivos de la España roja y de sus satélites. Ellos sí que son prisioneros de hordas internacionales, criminales y antipatriotas; ellos, que han malbaratado lo más grande que existe en un pueblo, la libertad e independencia, ya que ha hecho su aparición en las trincheras el odioso «knut» moscovita para azuzar con él a los combatientes rojos y escribir la miseria universal v el despotismo asiático. Nuestro nacionalismo nos impide vender el territorio nacional a nadie. Nuestro nacionalismo es el más formidable argumento que podemos oponer a la inquietud de otros pueblos, pues ni la España nacional ni el Caudillo tolerarán jamás que en nuestro suelo, ni en el de sus posesiones y protectorado, impere otra voluntad que la de los españoles ni otros intereses que los sublimes de la Patria. Acabad, pues, el equívoco y suspicacias y gástese el llamado Gobierno de Valencia o lo que sea, el oro saqueado de los Bancos en dar pan y carbón a nuestros desgraciados hermanos que están bajo su tiranía, en vez de repartirlo a manos llenas entre redacciones de rotativos extranjeros para campañas de difamación, como la reciente del desembarco de tropas alemanas en Marruecos. Ni Alemania ha perdido el juicio ni nosotros la vergüenza» (Diario Jaca española. 4 septiembre 1937).

Tuvieron enorme eco en la opinión de la España nacional y en Europa destacando aquellos párrafos: jamás la España nacional tolerará que en nuestro suelo, ni en el de sus posesiones y protectorado, impere otra voluntad que la de los españoles ni otros intereses que los sublimes de la Patria. Ni Alemania ha perdido el juicio ni nosotros la vergüenza.

Todo esto se conjugó para contrarrestar la campaña de descrédito de la Junta a través de la prensa y octavillas repartidas entre las tropas y la población civil. He aquí alguno de los ejemplos.

«SOLDADOS NAVARROS

La circunstancia de tener que unirme al general Franco, que ya ha entrado victorioso en Badajoz, después de dominar toda Andalucía, me impide visitaros personalmente para felicitaros por vuestro heroísmo.

Dominamos en casi toda España, los muertos cogidos al enemigo se cuentan por centenares, el material de guerra, por millares de toneladas.

¡Somos los dueños de España y dentro de este mismo mes nos oiréis hablar desde la radio de Madrid!

Contamos ya con todo el Ejército de África en España y con una aviación potente que domina a la del enemigo, pero es preciso que vosotros pongáis a contribución vuestro esfuerzo y vuestro patriotismo para derrotar definitivamente a un enemigo que, en estos momentos no cuenta más que con una artillería mediocre y con un miedo insuperable.

Tengo la evidencia de que seguiréis siendo el alma de esta cruzada contra la barbarie.

¡A Irún! ¡A Fuenterrabía! ¡A San Sebastián! ¡Hay que ir inmediatamente!

¡Viva España!

Vuestro general MOLA

(Al final de su puño y letra anota: Que lo tiren en papel amarillo o azul)»

«EJÉRCITO DEL NORTE

Ante el triunfo que obtiene en todas partes el Ejército de España la Junta de Defensa Nacional y en su nombre el General Mola, que manda el Ejército del Norte, ha acordado respetar las vidas de los soldados que se entreguen a las fuerzas de su mando.

Pensadlo bien, aún podéis salvar la vuestra y vivir tranquilos en una España grande y libre de la dictadura roja en que hasta ahora estábamos sumidos.

El General Mola

(En la cuartilla se especifica el número de ejemplares a repartir: 100.000)».

«¡ESPAÑOLES!

Inútil es que por los enemigos de la Patria se trate de ocultar un día más su derrota aplastante. El Ejército Español unido al pueblo en arranque y abrazo patrióticos, lleva reconquistadas para España más de las ocho décimas partes del territorio Nacional.

Nuestras tropas aprietan, cada vez con más fuerza, el cerco de Madrid secundadas por las que, dentro de la capital de la nación, se han unido al movimiento salvador.

Dentro de días, quizás horas, la toma de Madrid será un hecho. Detrás de nuestras líneas avanzadas, en Navarra como en las Castillas, en Andalucía como en Galicia, en Extremadura como en Levante, reina la paz y el orden más absoluto, funcionan trenes y servicios, la vida y el trabajo se desarrollan con entera normalidad y en todas partes las Autoridades y las actividades nacionales obedecen como único Mando, como Poder Supremo del Estado a la Junta de Defensa Nacional.

Libre y franco está el paso para quienes quieran, por sus propios ojos cerciorarse de esto.

Los que en estos instantes sientan a España por encima de todo ideal, que no hayan llegado en su ceguera a renegar de su Madre Patria, los que prefieran una España grande y trabajadora, justiciera e imperial a una España deshecha, ensangrentada y hambrienta, vendida a las codicias del Extranjero y al látigo ominosos de Moscú, los que prefieran el ¡Viva España! al ¡Viva Rusia! denigrante, que depongan inmediatamente su inútil resistencia.

España se ha puesto en pié con el coraje, con la gallardía, con el ímpetu enorme, con que ha sabido hacerlo a lo largo de su gloriosa Historia.

España ¡ha vencido!

¡Tenía que vencer forzosamente!

Inútil ha de ser -lo que repetimos- toda clase de resistencia.

Pero ¡sabedlo bien! Si España, llena de generosidad hidalga, está dispuesta a perdonar a aquellos que -engañados por mentiras- “no saben lo que hacen”, España, fuerte y justiciera, aniquilará y aplastará de modo inexorable a quienes se empeñen en seguir manchando con sangre de españoles su gloriosa Victoria. LA JUNTA DE DEFENSA NACIONAL (Pone 5.000 octavillas)»

«ESPAÑOLES

El Ejército es dueño de toda España menos de algunos puntos aislados donde luchamos con ventaja. Las columnas victoriosas que se dirigen a Madrid están en el Guadarrama a pocos kilómetros de la Capital, que no tardará en caer en nuestras manos. El general Franco se encontraba ayer en Córdoba al frente de una fuerte columna de tropas procedentes de África.

El general Caminero, que organizaba la resistencia en León, ha sido hecho prisionero en Puebla de Sanabria.

Es inútil oponerse al avance de la mayor parte del pueblo español sano, que solo desea una España libre de odios.

El intentar resistir solo conduciría a derramar sangre que el Ejército quiere evitar, pues está convencido que libres de los errores y malas pasiones que en el pueblo han querido encender malos españoles, podemos todos unidos, conseguir la grandeza de nuestra Patria.

El General Mola

(100.000 ejemplares)».

El estricto control que se llevaba sobre los gastos desde la Junta de Defensa y luego desde la Junta Técnica del Estado nos permite ver hasta el más mínimo que se realizaba incluidas los bandos y proclamas que hemos mencionado.

En el Archivo Histórico Provincial de Burgos. Suscripción Nacional, podemos consultarlo en sus legajos.

«Imprenta Aldecoa S.A. Burgos 10 de agosto de 1936

Factura: 20-7-36… 100 bandos; 30.000 proclamas; otras 10.000.

Total pesetas: 3.010».

En Julio 1936

20.000 proclamas de la Junta Suprema Militar 152 pts.

20.000 idem “Ciudadanos” …75 pts.

100.000 proclamas  “El Ejército es dueño de España”…..225pts.

100.000 proclamas “El glorioso Ejército español”………200pts.

50.000 proclamas “El ímpetu arrollador”………………200pts

5.000 alocuciones…40pts.

500 partes Ejército del Norte… 7,50 pts.

Así podíamos seguir detallando gastos de todo tipo como un biombo para la sala antedespacho del presidente de la Junta, bombillas, folios sello de correos. O la orden del Jefe del Estado para que ordene a la Comisión de Hacienda ponga a disposición de la Secretaría de S.E. la cantidad de 6.500 pesetas para contribuir al pago de los gastos originados por la redacción y publicación del folleto relativo a los crímenes, atropellos y demás depredaciones causados por los rojos.

Otro cargo curioso es el que firma como recibido de la Junta de Defensa Nacional el Delegado del Centro Provincial de Telégrafos de Burgos en el que detalla el número de cheque por importe de 28.631pesetas con 45 céntimos contra la cuenta corriente que la Junta tiene en el Banco de España «por los telegramas expedidos durante el mes de julio último a Servicios Internacionales Europeos y Extraeuropeos». En la relación figuran los destinatarios, el número de palabras y la tasa. Lisboa, París, Berlín, Ciudad del Vaticano, Oslo, Washington, Bogotá, Buenos Aires, Habana, Belgrado, Roma, Londres…

Rafael Dávila Álvarez. La Guerra Civil en el Norte… 

Blog: generaldavila.com

julio 2021

MI LIBRO: LA GUERRA CIVIL EN EL NORTE. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La Esfera de los Libros confió en este humilde escribidor para llevar a cabo una labor parecida a la de segar los campos con el tradicional método, hoz y zoqueta, y así evitar hacer destrozos entre el trigo y la paja. Me puse a la labor con las herramientas adecuadas en mi poder. Era necesario andar despacio y mirar los documentos, sin renunciar a ninguno, con lupa de antiguo detective para saber distinguir grano, paja y cizaña, que también abundaba. Este libro es el resultado de pasar mucho tiempo encorvado, siempre en proceso de aprendizaje como el niño en la escuela que empieza con sus primeras letras, a unirlas, a darles sentido y a descubrir que entre los papeles escritos están ocultas la mayor parte de las razones que han hecho que las cosas sean como han sido, incluso de cómo no han sido y debieran. Ese era el juego que me propuse a la hora de indagar y segar por los campos de la Guerra Civil con ánimo de aclarar algunas cosas turbias; utilicé el cedazo de los documentos.

Este libro LA GUERRA CIVIL EN EL NORTE. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto, es fruto de muchas horas de investigación en archivos, principalmente en el de mi abuelo el general Fidel Dávila Arrondo, y también de algunas casualidades que, sin en un principio contar con ellas, se han ido produciendo misteriosamente a través de personas que han depositado en mis manos papeles y hechos guardados desde aquellos tiempos.

De todo hay y, aunque un libro se queda corto, con todo ello he procurado formar un conjunto armónico y comprensible para los que conocen a fondo el tema y para los que lo hacen de oídas. Espero ofrecerles más adelante, si me brindan la oportunidad, lo que aún queda guardado.

Con estos ingredientes traducidos por mi ignorancia, aunque buena voluntad, no pretendo crear polémica, sino aportar datos para que la historia se acerque más a su comprensión. La guerra civil española es un asunto que está ahí y para nuestra tristeza no se asume con gran rigor, sino que sigue escribiéndose con letra de enfrentamiento, con inventadas y nuevas victorias y derrotas, hasta algunos quieren repetirlas e invertir sus resultados.

Cuando allá por los años 80 el perdón era el resultado, cuando los que por edad o vivencias estaban más cerca de aquella lucha decidieron darse el abrazo del perdón y sacar adelante nuestro querida España, a pesar de tantos pesares, un mal viento (tiene nombre y apellidos) se interpuso entre el perdón y la revisión puramente histórica, y nos llevó a sacar de nuevo los rencores y el arma de lo que llaman el relato que no deja de ser la agitación y enfrentamiento.

No. Esa no es la historia que yo cuento. Son los hechos históricos tal y como figuran en los papeles de aquel momento. Un punto de vista desde lo alto de la colina, desde donde se podía, casi, ver lo que había al otro lado. Soy de la opinión de que no hay que callar ni olvidar, sino todo lo contrario. Hay que hablar de lo sucedido, con verdad, sin inquina y sin venganza, sino con honradez y la buena disposición que admite los errores que todos cometieron.

Hablar, incluso acaloradamente, pero con limpieza y españolidad, con el carácter genuinamente español, pero nunca callar y sobre todo no invertir o mentir a sabiendas o por rencor.

Nadie ya debe pagar por aquello ni tampoco sentirse culpable de nada.

En cualquier proceso de construcción suele haber derrumbes y es frecuente que apuntalar no sea suficiente. El afán de terminar la obra, de seguir buscando la fortaleza en los materiales te lleva al mantenimiento y vigilancia constantes sobre ella.

Sigue el interés por la guerra civil española y espero que los nuevos hallazgos históricos ayuden a acrecentarlo. El cómo, el porqué y cuáles fueron las razones que hicieron posible la guerra y el desenlace de la misma, como señala el profesor Vicente Palacio Atard, siguen siendo interrogantes que despiertan el interés de unas y otras edades. Ojalá que en estas páginas que he escrito haya algo de luz que ilumine esos interrogantes.

No leerán ustedes únicamente el desarrollo de los combates y los esquemas de las batallas, sino que he pretendido hacer un recorrido interior por los temas más trascendentes y en los que nueva documentación puede aportar claridad.

Desde la llegada de la II República en 1931 los acontecimientos se precipitan. Desde esa fecha hasta prácticamente el final de la guerra he tratado de analizar el recorrido aportando documentos nuevos, inéditos, que puedan ofrecer puntos de vista desconocidos en la narración.

Este es mi recorrido:

Desde el Pacto de San Sebastián, las elecciones municipales y la inaudita expulsión del Rey Alfonso XIII que se desarrolla en una travesía de Cartagena a Marsella llena de amargura y tristeza. La calle que arde en violencia. «Fogatas de viruta», bromea Alcalá Zamora. Un documento inédito de la detención del general Sanjurjo que en una precipitada actuación pretende hacerse con el poder y es detenido por un guardia de seguridad que le apunta con su arma en medio de la carretera a Huelva.

Las reuniones y actividad previa al alzamiento con la presencia de Mola en Pamplona. La muerte de Sanjurjo y su posible sucesor en el mando antes de crear la Junta de Defensa, entre los que aparecen nombres hasta ahora no mencionados; la creación de la Junta de Defensa Nacional con el ingente trabajo que esta desarrolló. La presencia de don Juan de Borbón en España para combatir en el bando nacional. El estadillo de las tropas que cruzaron el Estrecho al mando del general Franco; la financiación de la guerra, una documentación inédita sobre el oro, joyas y piedras preciosas recaudados y donados para la contienda por particulares; el robo del oro del banco de España, el laboratorio del oro nacional, la munición, el carburante. Con los curiosos datos de la donación de monedas y alhajas hecha por doña Carmen Polo, esposa de Franco. El balance general de oro de las entregas efectuadas por la Suscripción Nacional (Comisión de Donativos) que alcanzó desorbitadas cifras que les muestro en los documentos.

Temas tan trascendentes como el nombramiento del general Franco como Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos de una manera un tanto casual y hasta ahora contado de manera no muy ajustada a la verdad. ¿Quiénes se reunieron en Salamanca y qué decidieron en definitiva? ¿Fue acordado nombrar a Franco Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos? ¿Hubo opositores? ¿Dónde está aquel barracón en el que se reunieron los miembros de la Junta de Defensa Nacional?

La batalla de Madrid, la muerte del general Mola, la campaña del Norte completa con sus combates y despliegues contados de manera asequible para cualquier lector; la ayuda extranjera, Brunete, Teruel, el Ebro con detalles desconocidos como los combates en la Sierra de Caballs, el avance hacia el Mediterráneo, la campaña de Cataluña y el final de la guerra.

Un informe demoledor del general Vicente Rojo y su visión del conflicto: habla de pánico en las unidades. No ve posible repliegue estratégico y solo contempla aferrarse al terreno y defenderlo palmo a palmo, cosa que sabe que no sucederá.

Los momentos de tensión que Franco tuvo con sus más directos colaboradores que en algún momento revistieron gravedad y crearon situaciones de cierta delicadeza. La correspondencia entre los generales Dávila y Franco sobre el discurrir de la guerra. Cataluña o Valencia: una decisión trascendente.

Termino con la entrada de las tropas nacionales en Barcelona y la situación en la que la ciudad se encuentra y una detallada información de las obras de fábrica destruidas y los edificios ocupados.

Todo ello acompañado de la documentación y órdenes de operaciones inéditas procedentes de los Cuarteles Generales de los protagonistas y la cartografía original por ellos utilizada así como la del Cuerpo de Tropas Voluntarias.

También se acompaña al final del libro el Diario de Operaciones elaborado día a día por el Estado Mayor del Cuartel General del Ejército del Norte, un documento imprescindible para seguir la evolución de los acontecimientos bélicos hasta el final de la guerra.

Hoy día 5 de mayo de 2021, el libro sale al público, fecha en que se cumplen 200 años de la muerte de Napoleón. Es evidente que nada que ver. Pero me gusta la coincidencia. Empezaba un tiempo nuevo. La Revolución francesa acabó siendo la mayor mezcla de libertad y autoridad conocida hasta entonces en el mundo. Revolución y Napoleón.

Napoleón terminó su vida dando una gran lección militar: ‹‹En los hechos históricos como en los contemporáneos, solo podemos encontrar lecciones, nunca modelos››.

A pesar de seguir de alguna manera viviendo sus consecuencias tenemos que aceptar que la guerra civil y todo lo que la rodea pertenece definitivamente a la historia, al pasado, o seremos incapaces de superarla.

Quisiera romper el silencio de los discretos: Muchos saben porque han oído, otros porque tienen el documento. A todos animo a construir y revelar lo oculto que por pequeño que parezca puede encerrar la clave. Para ello les ofrezco este correo y recibiré con gusto sus opiniones o más que opiniones: lahistoriadavila@gmail.com

Fotos, documentos, conversaciones, testimonios, libros, revistas, cualquier cosa puede encerrar una clave.

Deseo que este libro sea un paso más hacia el conocimiento y un lugar para la historia.

Les doy las gracias y les pido que lo lean.

Son muchos años de escritura en este blog sin pedirles nada; ahora, como contrapartida sí les pido que se hagan con el libro y si es de su interés abriremos una sección en el blog dedicada a la guerra civil desde el punto de vista histórico. Con la opinión de todos y todas las opiniones.

De antemano les doy las gracias y ¡va por ustedes!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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5 mayo 2021

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