EL GENERAL VICENTE ROJO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

LA GUERRA CIVIL EN EL NORTE

En mi libro La Guerra Civil en el Norte. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto pueden ustedes leer los informes que el general Vicente Rojo eleva al mando político y su visión del conflicto (páginas 358 y sigs.). Fechados en marzo de 1938 desvelan una crítica situación militar que le hace pensar en un repliegue estratégico de los frentes, incluso ceder Madrid en beneficio de la defensa de Cataluña.

EL GENERAL VICENTE ROJO

El general Rojo ve dos puntos de verdadero interés a mantener por encima del resto: Los frentes de Cataluña y el Maestrazgo, donde se va a decidir el final de la guerra que veía próximo y casi irremediable. No se ha prestado interés a este momento histórico de la guerra civil al que dedicaremos más adelante nuestra atención.

El general Rojo, en mi criterio, se equivocó, como razono en el libro, en varios episodios militares de la contienda, pero ya al final de la misma se dio cuenta de las traiciones a su ejército y el abandono al que fue sometido. Era un militar entero al que las circunstancias nada favorables para ejercer el mando le llevaron a cometer errores de bulto en su estrategia, pero nunca abandonó a sus tropas ni olvidó su carácter militar.

«Para mí la guerra ha terminado. Me he quedado sin Patria y sin casa y sin dinero» (Perpiñán, 28 de febrero de 1939. Vicente Rojo).

Era el principio y el final. Una carta que dirige el general Vicente Rojo al señor Negrín, Presidente del Consejo de Ministros y ministro de Defensa.

La carta abochorna a quien la lee, pero no debió hacerlo el destinatario (s) que pasó a la historia de la maldita memoria indigna a pesar de ser exaltado por los facciosos del recuerdo.

Hubo dos bandos enfrentados y en ambos formaban héroes que amaban a su Patria España; con su uniforme de soldado lucharon lo mejor que sabían defendiendo ideales. Deberían ser tratados, vencedores o vencidos, con el respeto que da la lucha armada y reconoce el código del honor militar.

El general Rojo se queja como jefe militar del trato y abandono de 400.000 de sus hombres y se lo reprocha a Negrín: «Es tarde para todo menos para recobrar nuestra libertad, y puesto que los derechos constitucionales han sido conculcados por quienes mayormente tenían el deber de defenderlos y las libertades del pueblo han sido arrojadas al arroyo no sólo por la conducta inhumana observada con las 400.000 almas internadas en Francia (si en parte están recogidas más se debe a la caridad pública que a la acción del Gobierno…».

AZAÑA Y NEGRÍN

El dolor del general se mezcla con una rabia infinita al ver la cobardía y traición de los políticos de la República. «Pero próximo ya el momento de la terminación de la República con la dimisión del presidente y la pérdida de autoridad del Gobierno, aquella sensación de abandono que percibimos los primeros días de nuestra estancia en Francia se han acentuado de manera tan lamentable que no estimo digno asistir a ella en silencio, por eso, antes de que esto termine y cada uno de ustedes, de los políticos y comités que han traído a nuestro pueblo a esta situación de desastre total, recoja su equipaje y vaya a discurrir a un retiro plácido —como ya lo está haciendo el señor Azaña— sobre la participación que ha tenido en el infortunio en que han sumido a sus compatriotas, yo, que nada he pedido nunca a ustedes y que nada quiero de ustedes, ni siquiera la parte de botín que puedan tenerme reservada los encargados de contabilizar los últimos despojos de nuestro pueblo, me dirijo a V.E. como lo haré a las demás autoridades de la República, finiquitadas o no como tales para hacerles presente que no participo en esta bochornosa liquidación de la dignidad de nuestro pueblo y de nuestro Ejército y de la cual protesto, de aquel hay ya abandonadas en la mendicidad algunos millares de familias muy dignas, y de este hubiera sido más digno dárselo a quien lo ha ganado como en tiempo oportuno se propuso a V.E. que el que nos abandone ahora despreciándonos».

No creo necesario en este breve artículo hacer ningún comentario. No se lo merecen aquellos que abandonaron a sus hombres y que ahora algunos quieren ensalzar. Su jefe, el soldado, el general Rojo, resume la valía de aquellos que desprecian a los que han dado su vida y hacienda para su vergonzoso enriquecimiento.

«Para mí la guerra ha terminado. Me he quedado sin Patria y sin casa y sin dinero» (Perpiñán, 28 de febrero de 1939. Vicente Rojo).

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

30 septiembre  2021

 

 

MI LIBRO: LA GUERRA CIVIL EN EL NORTE. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La Esfera de los Libros confió en este humilde escribidor para llevar a cabo una labor parecida a la de segar los campos con el tradicional método, hoz y zoqueta, y así evitar hacer destrozos entre el trigo y la paja. Me puse a la labor con las herramientas adecuadas en mi poder. Era necesario andar despacio y mirar los documentos, sin renunciar a ninguno, con lupa de antiguo detective para saber distinguir grano, paja y cizaña, que también abundaba. Este libro es el resultado de pasar mucho tiempo encorvado, siempre en proceso de aprendizaje como el niño en la escuela que empieza con sus primeras letras, a unirlas, a darles sentido y a descubrir que entre los papeles escritos están ocultas la mayor parte de las razones que han hecho que las cosas sean como han sido, incluso de cómo no han sido y debieran. Ese era el juego que me propuse a la hora de indagar y segar por los campos de la Guerra Civil con ánimo de aclarar algunas cosas turbias; utilicé el cedazo de los documentos.

Este libro LA GUERRA CIVIL EN EL NORTE. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto, es fruto de muchas horas de investigación en archivos, principalmente en el de mi abuelo el general Fidel Dávila Arrondo, y también de algunas casualidades que, sin en un principio contar con ellas, se han ido produciendo misteriosamente a través de personas que han depositado en mis manos papeles y hechos guardados desde aquellos tiempos.

De todo hay y, aunque un libro se queda corto, con todo ello he procurado formar un conjunto armónico y comprensible para los que conocen a fondo el tema y para los que lo hacen de oídas. Espero ofrecerles más adelante, si me brindan la oportunidad, lo que aún queda guardado.

Con estos ingredientes traducidos por mi ignorancia, aunque buena voluntad, no pretendo crear polémica, sino aportar datos para que la historia se acerque más a su comprensión. La guerra civil española es un asunto que está ahí y para nuestra tristeza no se asume con gran rigor, sino que sigue escribiéndose con letra de enfrentamiento, con inventadas y nuevas victorias y derrotas, hasta algunos quieren repetirlas e invertir sus resultados.

Cuando allá por los años 80 el perdón era el resultado, cuando los que por edad o vivencias estaban más cerca de aquella lucha decidieron darse el abrazo del perdón y sacar adelante nuestro querida España, a pesar de tantos pesares, un mal viento (tiene nombre y apellidos) se interpuso entre el perdón y la revisión puramente histórica, y nos llevó a sacar de nuevo los rencores y el arma de lo que llaman el relato que no deja de ser la agitación y enfrentamiento.

No. Esa no es la historia que yo cuento. Son los hechos históricos tal y como figuran en los papeles de aquel momento. Un punto de vista desde lo alto de la colina, desde donde se podía, casi, ver lo que había al otro lado. Soy de la opinión de que no hay que callar ni olvidar, sino todo lo contrario. Hay que hablar de lo sucedido, con verdad, sin inquina y sin venganza, sino con honradez y la buena disposición que admite los errores que todos cometieron.

Hablar, incluso acaloradamente, pero con limpieza y españolidad, con el carácter genuinamente español, pero nunca callar y sobre todo no invertir o mentir a sabiendas o por rencor.

Nadie ya debe pagar por aquello ni tampoco sentirse culpable de nada.

En cualquier proceso de construcción suele haber derrumbes y es frecuente que apuntalar no sea suficiente. El afán de terminar la obra, de seguir buscando la fortaleza en los materiales te lleva al mantenimiento y vigilancia constantes sobre ella.

Sigue el interés por la guerra civil española y espero que los nuevos hallazgos históricos ayuden a acrecentarlo. El cómo, el porqué y cuáles fueron las razones que hicieron posible la guerra y el desenlace de la misma, como señala el profesor Vicente Palacio Atard, siguen siendo interrogantes que despiertan el interés de unas y otras edades. Ojalá que en estas páginas que he escrito haya algo de luz que ilumine esos interrogantes.

No leerán ustedes únicamente el desarrollo de los combates y los esquemas de las batallas, sino que he pretendido hacer un recorrido interior por los temas más trascendentes y en los que nueva documentación puede aportar claridad.

Desde la llegada de la II República en 1931 los acontecimientos se precipitan. Desde esa fecha hasta prácticamente el final de la guerra he tratado de analizar el recorrido aportando documentos nuevos, inéditos, que puedan ofrecer puntos de vista desconocidos en la narración.

Este es mi recorrido:

Desde el Pacto de San Sebastián, las elecciones municipales y la inaudita expulsión del Rey Alfonso XIII que se desarrolla en una travesía de Cartagena a Marsella llena de amargura y tristeza. La calle que arde en violencia. «Fogatas de viruta», bromea Alcalá Zamora. Un documento inédito de la detención del general Sanjurjo que en una precipitada actuación pretende hacerse con el poder y es detenido por un guardia de seguridad que le apunta con su arma en medio de la carretera a Huelva.

Las reuniones y actividad previa al alzamiento con la presencia de Mola en Pamplona. La muerte de Sanjurjo y su posible sucesor en el mando antes de crear la Junta de Defensa, entre los que aparecen nombres hasta ahora no mencionados; la creación de la Junta de Defensa Nacional con el ingente trabajo que esta desarrolló. La presencia de don Juan de Borbón en España para combatir en el bando nacional. El estadillo de las tropas que cruzaron el Estrecho al mando del general Franco; la financiación de la guerra, una documentación inédita sobre el oro, joyas y piedras preciosas recaudados y donados para la contienda por particulares; el robo del oro del banco de España, el laboratorio del oro nacional, la munición, el carburante. Con los curiosos datos de la donación de monedas y alhajas hecha por doña Carmen Polo, esposa de Franco. El balance general de oro de las entregas efectuadas por la Suscripción Nacional (Comisión de Donativos) que alcanzó desorbitadas cifras que les muestro en los documentos.

Temas tan trascendentes como el nombramiento del general Franco como Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos de una manera un tanto casual y hasta ahora contado de manera no muy ajustada a la verdad. ¿Quiénes se reunieron en Salamanca y qué decidieron en definitiva? ¿Fue acordado nombrar a Franco Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos? ¿Hubo opositores? ¿Dónde está aquel barracón en el que se reunieron los miembros de la Junta de Defensa Nacional?

La batalla de Madrid, la muerte del general Mola, la campaña del Norte completa con sus combates y despliegues contados de manera asequible para cualquier lector; la ayuda extranjera, Brunete, Teruel, el Ebro con detalles desconocidos como los combates en la Sierra de Caballs, el avance hacia el Mediterráneo, la campaña de Cataluña y el final de la guerra.

Un informe demoledor del general Vicente Rojo y su visión del conflicto: habla de pánico en las unidades. No ve posible repliegue estratégico y solo contempla aferrarse al terreno y defenderlo palmo a palmo, cosa que sabe que no sucederá.

Los momentos de tensión que Franco tuvo con sus más directos colaboradores que en algún momento revistieron gravedad y crearon situaciones de cierta delicadeza. La correspondencia entre los generales Dávila y Franco sobre el discurrir de la guerra. Cataluña o Valencia: una decisión trascendente.

Termino con la entrada de las tropas nacionales en Barcelona y la situación en la que la ciudad se encuentra y una detallada información de las obras de fábrica destruidas y los edificios ocupados.

Todo ello acompañado de la documentación y órdenes de operaciones inéditas procedentes de los Cuarteles Generales de los protagonistas y la cartografía original por ellos utilizada así como la del Cuerpo de Tropas Voluntarias.

También se acompaña al final del libro el Diario de Operaciones elaborado día a día por el Estado Mayor del Cuartel General del Ejército del Norte, un documento imprescindible para seguir la evolución de los acontecimientos bélicos hasta el final de la guerra.

Hoy día 5 de mayo de 2021, el libro sale al público, fecha en que se cumplen 200 años de la muerte de Napoleón. Es evidente que nada que ver. Pero me gusta la coincidencia. Empezaba un tiempo nuevo. La Revolución francesa acabó siendo la mayor mezcla de libertad y autoridad conocida hasta entonces en el mundo. Revolución y Napoleón.

Napoleón terminó su vida dando una gran lección militar: ‹‹En los hechos históricos como en los contemporáneos, solo podemos encontrar lecciones, nunca modelos››.

A pesar de seguir de alguna manera viviendo sus consecuencias tenemos que aceptar que la guerra civil y todo lo que la rodea pertenece definitivamente a la historia, al pasado, o seremos incapaces de superarla.

Quisiera romper el silencio de los discretos: Muchos saben porque han oído, otros porque tienen el documento. A todos animo a construir y revelar lo oculto que por pequeño que parezca puede encerrar la clave. Para ello les ofrezco este correo y recibiré con gusto sus opiniones o más que opiniones: lahistoriadavila@gmail.com

Fotos, documentos, conversaciones, testimonios, libros, revistas, cualquier cosa puede encerrar una clave.

Deseo que este libro sea un paso más hacia el conocimiento y un lugar para la historia.

Les doy las gracias y les pido que lo lean.

Son muchos años de escritura en este blog sin pedirles nada; ahora, como contrapartida sí les pido que se hagan con el libro y si es de su interés abriremos una sección en el blog dedicada a la guerra civil desde el punto de vista histórico. Con la opinión de todos y todas las opiniones.

De antemano les doy las gracias y ¡va por ustedes!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

5 mayo 2021

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