“POR SU PRESUNTA PARTICIPACIÓN EN LOS DELITOS DE PERTENENCIA A ORGANIZACIÓN TERRORISTA, FABRICACIÓN Y TENENCIA DE EXPLOSIVOS Y CONSPIRACIÓN PARA CAUSAR ESTRAGOS CON LA FINALIDAD DE SUBVERTIR EL ORDEN CONSTITUCIONAL Y ALTERAR GRAVEMENTE LA PAZ PÚBLICA” General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Largo título dirán ustedes. Es la acusación que el ministerio fiscal hace contra los siete detenidos en Cataluña pertenecientes a los CDR. Más claro imposible. Conviene resaltar estas palabras y tenerlas muy en cuenta a partir de ahora. A partir de ahora y  a la hora de votar.

Después de esto ha llegado el bochornoso espectáculo que hemos tenido que soportar en el Parlamento Catalán, inadmisible en un Estado democrático. De ahí a aquello, ya me entienden, hay una fina línea roja. Sí. No se asusten. Solo estén preparados.

De tiros (en la nuca), de bombas, de amaneceres con la angustia y el sobresalto de la explosión, del asesinato de tu padre, de tu hermano, de tu hijo, de tu amigo, de tu compañero, de tu vecino, de tu propio asesinato, física, moral, sabemos y hemos vivido demasiado.

Del terrorismo de la palaba al de los hechos se entra sin que uno se dé cuenta. Solo hay que ser permisivo políticamente. Aunque actúe la justicia de nada sirve si la acción política no la acompaña. En esas estamos.

¿Saben lo que ocurre? Pues que lo que ocurre se oculta. No existe. No pasa nada. Esto es simplemente diálogo, política, democracia. Pero la realidad es que un juez ha decretado el ingreso en prisión provisional a siete miembros de los CDR. ¿Por qué?

<<Por su presunta participación en los delitos de pertenencia a organización terrorista, fabricación y tenencia de explosivos y conspiración para causar estragos con la finalidad de subvertir el orden constitucional y alterar gravemente la paz pública>>.

No hace falta ser jurista para entender la gravedad de la acusación. Lo peor.

Pues sigamos mirando para otro lado, sigamos esperanzados en la desesperanza de este Gobierno en funciones que pretende instalarse bajo estos pilares dinamitados.

Mientras en Cataluña se vive bajo el miedo de ser señalado por español, por demócrata, mientras se vive escondido, ocultando tus ideas, cada vez más y con más peligros, este Gobierno, y el otro, y el otro, nos ocultan la realidad de una violencia que cada día resulta más cercana a tiempos que no conviene olvidar.

Ni la Constitución ni las leyes sirven para nada en Cataluña. Los políticos menos. Un parlamento golpista, unos parlamentarios golpistas, unos policías dudosos, unos medios de comunicación en su apoyo. ¿No es suficiente para adoptar medidas constitucionales para devolver la normalidad constitucional? ¿Qué más quieren para acabar con el orden constitucional y alterar gravemente la paz pública?

Ustedes nada pueden hacer. Yo tampoco.

Solo: “Español lee y divulga”. También ahora que nos llaman a votar.

Se peca por acción y omisión. Aquí hay pecadores por todas partes. Si usted vota a uno de ellos formará parte de ellos. Por acción y por omisión.

El Parlamento de Cataluña ha aprobado su apoyo a los CDR detenidos y ha pedido la salida de la Guardia Civil de Cataluña.

¿Saben lo que hace el Gobierno en funciones? Recurrir al Constitucional. El primo de zumosol, la nueva policía.

Debería de contestarles: Cumplan con su deber y si no saben hacerlo miren a la Guardia Civil.

Y, por cierto, no les dejen tan solos. Hoy por hoy son las Fuerzas de Seguridad del Estado las únicas que defienden de verdad y con hechos a España y su Constitución.

Esto se nos va de las manos. Abran los ojos y miren más allá de la complacencia en la que nos hemos instalado.

Luego será tarde.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

29 septiembre 2019