SEMANA SANTA (General de Brigada Adolfo Coloma Contreras)

jpeg-21Vivo en Madrid, cerca de un cuartel. Y cuando el viento del norte se deja caer por la capital, arrastrando los fríos serranos, el transcurso del día se ve pautado por los toques de corneta que emanan tras los muros de este cuartel. El toque de diana, el de fajina, llamada…. Y así sucesivamente como si se tratara de la campana de un convento rasgando el aire a maitines, ángelus o vísperas. Claro, todo ello siempre que los vecinos no protesten, como ya ha sucedido en alguna ciudad.

El caso es que estos últimos días, los ritmos severos e inconfundibles al compás de los tambores y las cornetas clamando impertérritas justicia para el Divino Condenado por la justicia humana, me han recordado que  se aproxima la Semana Santa. Una de los pocas manifestaciones que van quedando de cuantas nos anunciaban, no hace mucho, esta cita no solo con nuestra fe, sino que también lo es con nuestra cultura y nuestras tradiciones.

Haciendo acopio de aquella piedad que nos inculcaron nuestros padres, más lo que uno ha ido poniendo a lo largo de los años, se duele uno de la imagen descarnada de un hombre inmolándose por toda la humanidad sujeto por dos maderos. Se sintoniza con los versos inmortales de Antonio Machado

¿Quién me presta una escalera

para subir al madero

para quitarle los clavos

a Jesús el Nazareno?

 

jpeg-79Sentimiento que expresa la angustia, la impotencia ante aquel pecado de lesa humanidad. Llevado Jesús ante Caifás este le propinó un bofetada, a lo que Jesús le respondió – “Si hablé mal, dime en qué. Si no ¿Por qué me hieres?”- Palabras inmortales que parecen resonar con toda nitidez cuando se profana un templo con la desnudez por argumento.  Contrasta, no cabe duda con la actitud

Mas un travieso aldeano,

una precoz criatura

de corazón noble y sano

y alma tan grande y tan pura

como el cielo castellano.

Que describió  el gran José María Gabriel y Galán, salmantino y charro, recordando a un niño que se plantó ante el paso procesional de la flagelación y le lanzó una pedrada

A aquél sayón inhumano,

que al dulce Jesús seguía

con el látigo en la mano.

Haciendo rodar su cabezota de cartón piedra. Y al ser interrogado por qué lo había hecho, contestó el rapazuelo: -¡Porque sí; porque le pegan, sin haber ningún motivo!

Si, busca uno una escalera para arrancar aquello clavos injustos e innecesarios con los que nos quieren laminar prácticas y sentimientos que son parte de un acervo religioso y cultural de todo un pueblo sustituyéndolos por una “semana de festividades” o “fiestas de primavera”.

Si, definitivamente si hace falta una escalera. Pero antes habrá que subir la imagen de Cristo al madero, como lo hacen los legionarios con la de su protector, el Santísimo Cristo de la Buena Muerte, para entronizarlo y acompañarlo en una de las muchas procesiones , esas oraciones colectivas, síntesis de ética y estética, que desbordan nuestros pueblos y ciudades. ¿Por qué negarle a unos soldados, gente preparada y mentalizada para enfrentarse cara a cara con la muerte, la devoción y el fervor y mostrarlo como ellos lo saben hacer: en formación cerrada, marcando el paso tras su Cristo?

Mena 9No es cuestión de un día, ni de una moda. La vinculación del Cristo de la Buena Muerte con la Legión Española se remonta casi al poco de su fundación ¡Y nos acercamos ya a su centenario! En efecto, la década de los 20 del siglo pasado fue pródiga en tragedias y hechos heroicos  al otro lado del Estrecho. La ciudad de Málaga vivió aquello casi en primera persona porque los hospitales de la ciudad se poblaron de heridos y convalecientes. El Teniente Coronel Millán Astray, fundador de La Legión se encontraba entre ellos, y en una visita a la capilla del convento de Santo Domingo, al ver la imagen del Cristo obra del imaginero granadino Pedro de Mena en el siglo XVII, al contemplar el rostro del Salvador a punto de expirar, resignado ante su destino, pero con una expresión en su rostro que no denota mi odio ante sus verdugos, ni dolor ante su atroz castigo, sino una inmensa paz; determinó el fundador que esa era la expresión que él quería para sus propios legionarios ante el momento decisivo. Él, que les había enseñado el valor de la muerte en combate.

 

hqdefaultDesde entonces los legionarios le rinden culto a la imagen de ese Cristo que alzan con determinación sobre sus fuertes brazos mientras le mecen al compás de los tambores y le cantan como ellos saben hacerlo una oración. A su Cristo, al Cristo de Mena, aunque como muchos de Vds. sabrán, ya no es la talla del imaginero granadino. La suya fue salvajemente profanada y quemada en los tristes episodios de quema de convento, los días 11 y 12 de Mayo de 1931. Conviene recordarlo. ¡Perdonad, pero no olvidéis! La imagen actual es obra del malagueño Francisco Palma Burgos, siguiendo la documentación gráfica y descripciones de la de Mena. Uno de los escasísimos crucificados que encontrarán que cruza la pierna izquierda sobre la derecha. Y acompañando la imagen de Ntra. Sra. De la Soledad, a la que también escolta la Infantería de Marina, procesiona todos los Jueves Santos por las calles malagueñas.

Nada menos que un poeta de la talla de José María Pemán. si, Don José María, aquel que nos dejó la letra de un himno para todos los españoles – “Gloria a la patria que supo seguir sobre el azul del mar el caminar del sol”- Dejó también unos inmortales versos ante la imagen del Cristo:

Señor, aunque no merezco

que tu escuches mi quejido;

por la muerte que has sufrido,

escucha lo que te ofrezco

y escucha lo que te pido:

A ofrecerte, Señor, vengo

mi ser, mi vida, mi amor,

mi alegría, mi dolor;

cuanto puedo y cuanto tengo;

cuanto me has dado, Señor.

Y a cambio de esta alma llena

de amor que vengo a ofrecerte,

dame una vida serena

y una muerte santa y buena.

¡Cristo de la Buena Muerte!

Los días que preceden a la procesión los legionarios le acompañarán en un viacrucis y le harán una guardia de honor. No rige el reglamento de orden cerrado en estas ocasiones, sino la tradición. Por eso, los legionarios hincarán ante su Cristo la rodilla en tierra como manifestación de sus creencias y sentimientos

legion4

… que los legionarios llevamos

En pos este lema y esta fe:

De rodillas ante Dios

Ante los hombres de pie.

¿A quién puede molestar esa manifestación de fe, de cultura y tradición?

¿Dónde están y quienes son

esos gigantes de mierda

que sin apurar la cuerda

murmuran de La Legión.

Pueblo de nuestra nación

bien soñada y bien parida

La Legión es pueblo y vida

del pueblo, y contra sí mismo

se mete quien su heroísmo

trata de lucha suicida.

 

jpeg-11Se preguntaba hace ya unos años aquel poeta legionario o legionario poeta, El Coronel José de Carranza.  No a los legionarios ni al pueblo al que sirven ¡Qué pena! Cuanto odio se suma a la pasión que recordamos de Cristo. Por eso cuando uno reflexiona sobre estas cosas, concluye con la que nos ofrece el poeta Charro al que antes me he referido:

 

 

Yo, que con los hombres voy,

viendo a Jesús padecer,

interrogándome estoy:

¿Somos los hombres de hoy

aquellos niños de ayer?

Adolfo Coloma contreras

General de Brigada (R) del Ejército

6 pensamientos en “SEMANA SANTA (General de Brigada Adolfo Coloma Contreras)

  1. ¡Bravo, mi General! Su artículo me recuerda aquello de que España fue grande cuando, en una mano empuño la Cruz de madera, defendiéndola con la cruz de sus espadas (inspirado, probablemente, en el poema dedicado a Don Álvaro de Bazán).

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  2. Mi querido General: su excelente artículo me ha recordado una anécdota que hace años viví en la Semana Santa de Málaga con La Legión y que es muestra de lo que supone el Cristo de la Buena Muerte para un legionario.
    Lo expongo a continuación:
    Viajábamos un grupo de veteranos legionarios y paracaidistas a los actos de Semana Santa de Málaga y de Álora respectivamente.
    En Málaga, los legionario gastadores hacían la Guardia de Honor a su Cristo de la Buena Muerte y durante la misma me llamó la atención la actitud de un legionario muy joven que, como una estatua y casi sin pestañear, le caían las lágrimas…
    Yo, que estaba de pie muy cerca y al lado del Presidente de la Hermandad, le manifiesto a este: ¿te das cuenta de los lagrimones del legionario?. Él me contestó: es curioso la emoción tan grande del muchacho, se llama Ismael; en el cambio de guardia comeremos juntos y le podemos preguntar…
    En la comida, me senté a su lado y le pregunté: Ismael, me ha sorprendido tu emoción y religiosidad hacia nuestro Cristo. El me contestó, poniéndose de pie y firmes: ¡A la orden de usted, mi veterano!, emoción si pero no religiosidad, porque yo soy ateo; pero a mi Cristo, nuestro Cristo, que no me lo ofenda nadie porque soy capaz de matarlo, no me lo toca ni Dios… Yo le contesté: Ismael, Cristo es Dios. El me contestó: Mi veterano, eso es cosa de ustedes, los creyentes.
    Después de los años, en Semana Santa, siempre recuerdo esta experiencia con el legionario ateo que su Cristo era para el lo más grande y emotivo, dispuesto a dar la vida por El, como El la dio por todos nosotros.
    … Es, que si miras al cristo,
    no entiendes que un ser humano
    pueda plasmar el dolor
    de un cristo crucificado…
    … ¡Ese realismo, te asusta!
    y el corazón se te encoge,
    ¡tanto dolor en un cuerpo!
    sus músculos y tendones
    desgarrados por los hombres…
    … Y la Málaga cantaora,
    la que le reza y le llora,
    orgullosa ella se siente
    de tener tan gran tesoro
    Cristo de la buena Muerte.
    El, cuando sale a la calle
    y la Legión lo pasea,
    la calle se tambalea.
    Es el dolor reprimido
    al ver ese cuerpo inerte
    de ese hombre tan divino,
    ¡Cristo de la Buena Muerte!
    Y felicitando a mi querido General por su hermoso y emotivo artículo, reciba un fuerte y afectuoso abrazo legionario.
    Pedro Motas

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  3. Don Pedro Fiel a su cita. Gracias por su gráfica anécdota, muy andaluza, muy legionaria, muy real. Seguramente aquel legionario, Ismael, la vida le había llevado a perder la fe en todo ¡Pero su Cristo de la Buena muerte! … “no se lo toca ni dios”
    ¿Por que esa inquina de negarle a estos hombres vivir y manifestar su fervor a su manera cuando ese mismo fervor obra como un catalizador de sus capacidades? ¿Por que negarle a una piadosa cofradía el acompañamiento de sus ejércitos que son pueblo y tradición?
    ¿Por que romper la tradición muchas veces secular de procesionar nuestras imágenes sagradas escoltadas por los soldados y marineros siempre que su participación sea voluntaria?
    Adolfo Coloma
    GB (R) del ET

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  4. Mi General, querido Adolfo:
    Como siempre sabes tocar la fibra sensible de los legionarios.
    Muy bien tus apoyos poéticos que, además, me han hecho recordar a aquel magnífico Jefe legionario, que fue mi Comandante en la VII Bandera y mi Director en la Academia de Mandos Legionarios. Aquellas Espinelas…

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  5. Querido Juan. no se te iba a escapar a ti tal alusión. Gracias por tu comentario
    Un abrazo legionario
    Adolfo Coloma GB (R) del ET

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