“EL OFICIAL QUE TENGA LA ORDEN ABSOLUTA DE CONSERVAR SU PUESTO A TODA COSTA LO HARÁ” General Adolfo Coloma Contreras

1-iglesia-de-baler-dibujoAsí de claro y contundente, con el laconismo propio de la expresión militar, se enunciaba el artículo 21 de las antiguas Reales Ordenanzas que desde tiempos de Carlos III han sido la norma de conducta en nuestro ejército hasta hace bien poco. Estaban en vigor cuando yo entré en el Ejército. Y naturalmente lo estaban en el año 1898 cuando un puñado de españoles, que con justicia han sido llamados “Los últimos de Filipinas”,  se vieron inmersos en la defensa del puesto  militar de Baler, aislados, sin conexión alguna con el resto de sus fuerzas, durante 337 días.2-teniente-martin-cerezo

Tres oficiales, El capitán de Infantería Enrique de las Morenas Fosí, Comandante del Distrito del Príncipe,  Los Tenientes de segunda (equivalente a alférez) de Infantería Juan Alonso Zayas, auxiliado por Saturnino Martín Cerezo, al mando de  50 hombres del 3-rogelio-vigil-de-qunonesBatallón Expedicionario nº 2  y contando con el apoyo sanitario del médico provisional del cuerpo de sanidad Rogelio Vigil de Quiñones más tres sanitarios; se vieron en la necesidad de hacerse fuertes en la iglesia de San Luis de Tolosa de  Baler rodeados de una fuerza muy superior de rebeldes katipuneros que no respetaron el pacto de Biac – na – Pacto firmado entre Primo de Rivera y Aguinaldo. Las prematuras muertes del capitán y del teniente Alonso, dejaron al Tte. Martín Cerezo la mayor parte del asedio al frente del destacamento.

Seguro que vds conocen bien la historia ¿o tal vez no? Lo que me propongo en estas líneas es reflejar lo mal que nos la han contado en la tan esperada como decepcionante película “1898, los últimos de Filipinas” película española y para más inri, financiada con fondos oficiales.

No soy yo en absoluto crítico de cine. Mis limitadas credenciales en este campo se limitan a un curso de cine fórum que hice en mi juventud y a una gran afición por el género. En base a ello, me arriesgo a decir que yerran. Yerra  el director Salvador Calvo (Alatriste, la serie de TV Los nuestros) y yerra el guionista cubano Alejandro Hernandez.

Yerran aun cuando aciertan en los detalles periféricos, como el abandono del Gobierno  Español  a sus ejércitos que sostenían los restos del imperio sobre la base una fuerza militar compuesta por soldados de cuota que marchaban resignados a defender a su patria porque no disponían de las 2.000 pesetas que precisaban para su redención. Y todo ello con unos presupuestos para el  ramo de la guerra que impedían la posibilidad de recibir un equipo, unos medios y lo que es peor,  el adiestramiento adecuado para las situaciones que habían de enfrentar. 4-soldado-espanol-en-filipinasTambién aciertan acercando al espectador a un escenario físico y geográfico muy real que se caracteriza tanto por voluptuosa vegetación como por su falta de comunicaciones y le introducen directamente en el escenario de la acción. La iglesia de Baler y sus alrededores. Pero yerran ¡y de qué manera! En los perfiles históricos, psicológicos y profesionales de los propios protagonistas. Puede que no fuera intención del director hacer una película puramente histórica, pero no ha tenido la decencia de poner al principio el consabido anuncio “esta película sin ser histórica, está basada en hechos reales”

No hubo ningún sargento en el destacamento. Ninguno. Ni a nadie amputaron alevosa y gratuitamente un brazo, luego todo lo que rodea en la película a  ese siniestro sargento es pura figuración. Tampoco hay prueba alguna de que el párroco fray Cándido Gómez Carreño, fuera “amigo del vino y del opio”. Puede que hubiera algún cura en las islas que, falto de vocación y seducido por los ambientes voluptuosos de las islas se diera al vicio, pero no hay evidencia alguna de que el párroco de Baler fuera así ¿A qué someterle a tan innecesario escarnio? ¿Otro arbitrario ataque a la iglesia que tan fecundos testimonios dejo en aquellas islas?

Es cierto que durante el asedio hubo otros dos religiosos que entraron a parlamentar, a petición de los rebeldes  y al final  se les obligó a permanecer dentro. Eran los padres Franciscanos Félix Minaya y Julián López, que habían sido capturados por los katipuneros y puestos ante el destacamento como parlamentarios. Me detendré en el primero, el padre Félix Minaya, porque  escribió su propia crónica del asedio entre los años 1902 y 1903, antes de que el Tte. Martín Cerezo publicase la suya:  5-memorias-del-tte-martin-cerezo“El sitio de Baler, notas y recuerdos” en 1904. En las memorias del padre Minaya, que han permanecido casi un siglo inéditas hasta que recientemente han sido publicadas, disiente en algunos matices de lo que el principal protagonista de esta historia, el Teniente Martín Cerezo, da a conocer en el suyo. ¿A quién puede extrañar tales diferencias? Félix Minaya era un fraile que se debía a sus feligreses, que eran todos tagalos. No era un capellán militar al estilo de los Padres Huidobro o Caballero, cuyo primer cometido es auxiliar espiritualmente a los soldados. Era un hombre ajeno a todo concepto  u ordenanza militar. Difícilmente podría entender la “obstinación” del oficial por no entregar el puesto.

Y esta es la clave del asedio. ¿Obstinación o lúcido compromiso con su misión y con la seguridad de su tropa? Es este aspecto central de la historia lo que se le escapa al director. Los españoles de Baler no se enfrentaban a un ejército regular como lo era el estadounidense. Los katipuneros eran unos insurgentes armados no sujetos a ningún código de comportamiento a la usanza de los ejércitos regulares.  Miren, cuando dos décadas más tarde, en otro escenario, el Protectorado Español en Marruecos, tras la retirada de Annual, al general Navarro sitiado en Monte Arruit por las harcas rebeldes 6-monte-arruit-1921abanderados por Ab el Krim se le autorizó a capitular. ¿Cuáles fueron las funestas consecuencias de aquella capitulación pactada? 3.000 soldados españoles fueron inmisericordemente masacrados.  Intuyó seguramente el Tte. Martín Cerezo que algo así le podría suceder a los suyos ante unos rebeldes a los que había causado no poco quebranto y frustración.  Su determinación se centraba en defender aquel puesto sobre el que ondeaba la bandera que había jurado  y a sus hombres. El cumplimiento de su misión y la seguridad de su tropa. Así de claro.

Y los soldados, fueron en su mayoría fieles a su propio juramento: no abandonar jamás a sus jefes. La narración cinematográfica da totalmente la espalda a la capacidad de liderazgo de Martín Cerezo. ¿Se puede mantener una situación así, 337 días uno detrás de otro sin la confianza de tus soldados? Confianza que no se sustentaba en las divisas que portaba el oficial sobre su uniforme, sino en la forma en la que supo conducir la defensa. De las 14 bajas que tuvo, solo dos fueron por causas directas de los combates, aunque hubo muchos heridos eficazmente socorridos por el médico Vigil de Quiñones en circunstancias muy difíciles. Las restantes, por las enfermedades, fundamentalmente el beri-beri, a causa de la deficiente alimentación y condiciones sanitarias. También hubo de registrar 5 desertores (dos de ellos enfermeros nativos) y dos fusilados. De unos y otros hay que hablar.

Desertaron los ordenanzas de los dos tenientes, Felipe Herrero y Caldentey. Ambos proporcionaron a los sitiadores detalladas informaciones sobre la precariedad de la defensa y llegaron a  alzarse en armas contra sus compatriotas. Más tarde, conocieron por los franciscanos que Caldentey había muerto en acción contra los sitiados ¡traición! Ya casi al final del asedio, José Alcaide Bayona (que se encontraba recluido por un intento sofocado de deserción junto con el cabo Vicente Gonzalez Toca y el soldado Mesache) consiguió evadirse y proporcionó también a los sitiadores importantes detalles de la defensa así como sus planes eventuales para romper el cerco e internarse en la jungla. Esta conducta llevó sin duda al teniente Martín cerezo a tomar la drástica decisión de fusilar a Gonzalez toca y a Mesache. Lo hizo al amparo del Bando de Guerra promulgado por el General Basilio Agustí y Dávila, Capitán General de las Filipinas el 23 de Abril de 1898. Pudo hacerlo como escarmiento para evitar que tal conducta contagiara al resto, cuya moral estaría sin duda afectada por el larguísimo encierro. Pudo también haber esperado a la resolución de un consejo de guerra. Pero en las circunstancias en las que se encontraban, con planes de romper el cerco y dirigirse a Manila, debió juzgar el oficial un peligro para el conjunto. Pero no consta en ningún testimonio que lo hiciera con la alevosía que muestra la película. Y la mejor prueba de ello fue el juicio contradictorio al que se sometió al Tte. Martín Cerezo a su vuelta a España y que culminó con la concesión de la Cruz Laureada de San Fernando. Condecoración que también se le otorgó a título póstumo al ya Comandante de las Morenas, otro error histórico en el que incurre la película. Por el contrario, es tan impactante la escena del fusilamiento, tan surrealista, que desfigura por completo la personalidad y el mando del oficial.

Concluyendo, lástima de película. Un triste remedo, otra oportunidad perdida para recordar unos hechos memorables llevados a cabo por españoles de base, en este caso por militares, ante una situación en la que los gobernantes parece que los dan por amortizados.

No es difícil juzgar a los actores de aquel episodio cuando conocemos los resultados de su empeño. El sitio de Baler No ha sido ni mucho menos el único de esta naturaleza en nuestra historia. Como rezaban aquellas espinelas de Bernardo López García:

Siempre en lucha desigual

cantan tu invicta arrogancia

Sagunto, Cádiz, Numancia,

Zaragoza y San Marcial….

 

Tampoco sería el último. La defensa del Alcázar de Toledo (21 de julio al 27 de septiembre de 1936), del Cuartel de Simancas en Gijón (2º de julio – 21 de agosto de 1936) o la del santuario de Santa María de la Cabeza, por guardias civiles (14 de septiembre de 1936 – 1 de mayo de 1937), cuyos resultados diversos pero siempre heroicos, dan testimonio de ello. 7-otros-sitios

De la conducta de sus defensores deberían extraer sus lecciones los jóvenes mandos que hoy salen de nuestras academias militares y saben que a plazo fijo van a ser destinados al frente de hombres y de mujeres para cumplir las misiones que se les asignen. Como ha sucedido en Faluya (Irak), o a veces en destacamentos  aislados a lo largo del Valle de Murgab (Afganistán).  Muy provechoso les ha de ser reflexionar sobre los principios del arte de la guerra aplicados a estas situaciones y en particular a la defensa de Baler: Libertad de acción (poder) absolutamente limitada, sin comunicaciones y totalmente cercados. Capacidad de ejecución (saber) muy reducida por la fragilidad del puesto, lo limitado de sus efectivos, municiones y abastecimientos; lo que no les impidió aprovechar cualquier oportunidad para tomar la iniciativa, hacer salidas para mantener la moral de combate y mejorar su situación. Y finalmente la voluntad de vencer (querer). Convendrán Vds. conmigo en que ésta fue el pilar que los mantuvo firmes en la resistencia.

Sin complejos hemos de honrar a los protagonistas de esta historia, aunque  no haya sido éste el propósito del director de la última película. No nos relata una historia de lo que pudo haber sido y no fue, como lo hizo en la serie “los nuestros” del mismo director. La diferencia es que en Baler sí sucedió y los descendientes de los protagonistas de la gesta (no de la película) y todo el pueblo español  merecen que se cuenten las cosas como sucedieron en la realidad, contadas con rigor.8-los-ultimos-de-filipinas

Adolfo Coloma

GB (R) del ET

30 pensamientos en ““EL OFICIAL QUE TENGA LA ORDEN ABSOLUTA DE CONSERVAR SU PUESTO A TODA COSTA LO HARÁ” General Adolfo Coloma Contreras

  1. “Chapeau” Mi general, en la prensa generalista debería tener más presencia este magnífico artículo, para dar al césar lo que es del césar y…a los héroes lo que les pertenece. Espero que las academías militares tomen nota y los alumnos extraigan conclusiones de los ejemplos citados.

    Un respetuoso saludo.

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  2. Mi General ví la película y me gusto algo he leído sobre Filipinas poco quizás y hay diversas opiniones al respecto en cualquier caso tengan razón unos un otros me quedo con esto:

    “Habiéndose hecho acreedoras a la admiración del mundo las fuerzas españolas que guarnecían el destacamento de Baler, por el valor, constancia y heroísmo con que aquel puñado de hombres aislados y sin esperanzas de auxilio alguno, ha defendido su bandera por espacio de un año, realizando una epopeya tan gloriosa y tan propia del legendario valor de los hijos del Cid y de Pelayo; rindiendo culto a las virtudes militares e interpretando los sentimientos del ejército de esta República que bizarramente les ha combatido, a propuesta de mi Secretario de Guerra y de acuerdo con mi Consejo de Gobierno, vengo a disponer lo siguiente:

    Artículo Único. Los individuos de que se componen las expresadas fuerzas no serán considerados como prisioneros, sino, por el contrario, como amigos, y en consecuencia se les proveerá por la Capitanía General de los pases necesarios para que puedan regresar a su país. Dado en Tarlak a 30 de junio de 1899
    El Presidente de la República, Emilio Aguinaldo.
    El Secretario de Guerra, Ambrosio Flores.”

    Quedo a su orden MI General

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  3. He podido leer estos días el mejor ensayo sobre el sitio de Baler publicado recientemente por la editorial ACTAS con el nombre Los Últimos de Filipinas, Mito y realidad del Sitio de Baler qye cuenta con mucha documentación inédita y fotografias. Muy, muy recomendable este homenaje a estos héroes. Un saludo

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  4. Los estadounidenses han rodado grandes superproducciones sobre “El Álamo”. Un asedio que duró 13 dias y murieron casi todos. Se salvaron los esclavos negros, las mujeres y los niños porque el general Santa Anna les perdonó. Los tienen como héroes nacionales con algunas sombras.
    En cambio los del Baler. sufrieron un asedio de once meses y no pudieron con ellos. Encima les tratan de fachas. Desde luego este país necesita un psiquiatra.

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  5. Quiero empezar este comentario con agradecimiento a Rafael Dávila, el General nos va poniendo al día de como estamos, induciéndonos a reflexionar sobre las necesidades de las Fuerzas Armadas.
    Ayer precisamente estuve en cine viendo “Hasta el último Hombre”, de Mel Gibson, actor por lo que veo muy envidiado. Una película que considero de obligada visualización para todo Militar, claro los américanos en este tipo de cine si involucra hasta perico el de los palotes y sus Militares trabajan hombro con hombro con los directores poniédo los medios Militares a su entera disposición, esa es la razón de ese nivel de películas de las cuales nosotros estamos a años luz (…).
    Esta película que nos comenta en su blog el General la tengo pendiente, me estrañaba un poco la crítica que conocía a través de un amigo paracaidista Reinolttt, pero vamos¡ tenía razón, aunque no tan documentada como nos la expone el General pero básicamente la misma.
    Considero que si los Directores pudieran acudir para documentarse en algún tipo de Organización de Ministerio de Defensa sería ideal (…).
    Lo que se me ocurre porque llevo tiempo dándole vueltas y viendo lo que han hecho otros incluso en nuestro propio país (U.R.S.S.), apoyados en España por Militares españoles, es una “Comisión de Historia Militar”, elaborando un archivo general donde se pudiera acudir (…), de esta forma considero que no se cometerían éstos errores que muy bien nos expone el General.

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  6. Sr Calvo:
    coincido plenamente con Vd. yo también he ido a ver la película “Hasta el último hombre”
    Me gustó, pero salí con un cierto resquemor al contemplar cómo en otros países tratan de fomentar valores propios a través del cine, mientras que en nuestra piel de toro, parece que nos avergonzamos o que tenemos que tergiversarlo.
    Gracias por su aportación
    Adolfo Coloma

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  7. Mi General, reciba mi más cordial felicitación por la forma en que ha narrado los hechos de aquellos héroes de Filipinas y de otros lugares que ondeó la Bandera de España en defensa de sus intereses.

    Vuecencia sabe que los directores de cine de la España de ahora no deben hacer honor al Ejército siempre que anhelen ser aplaudidos por las hordas descontroladas del libertinaje bastardo y degenerado que abanderan la degradación humana y la división de España como Nación común de todos los españoles.

    No he visto la película, mas, Por lo que estoy escuchando, no me dan ganas de verla, aunque quizás lo haga sólo por convencerme a mí mismo de que no estoy equivocado en lo referente a lo que pienso de las hordas de este aciago acontecer que ofuscado en el ocaso no vislumbra el amanecer.

    Y en recuerdo de las Navidades del 1.985
    Reciba la consideración que merece: R.G.N.=Ramón Lencero Nieto que queda a la orden de Vuecencia

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  8. Gracias, Ramón.
    Pues sí, haces bien en mencionar las Navidades, el mes de Diciembre completo que lejos de nuestra Base legionaria en Ronda y más aún de nuestras familias, lo pasamos la 2ª COE de la BOEL Distribuidos entre las Islas Chafarinas, alhucemas y el Peñón de Vélez de la Gomera, todos ellos aislados y situados frente a las costa s de Marruecos. Y solo por una razón, porque nos habían mandado ocupar el puesto y porque sobre ellos ondea una bandera de España.
    Yo era el responsable del destacamento de Chafarinas. Tú el alma que, como el que cantaba las jotas en Baler, contribuías como ninguno al mantenimiento de la moral de todos.
    Un abrazo legionario.
    Gral. Coloma

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  9. Mi general, querido Adolfo, Cuando en España se intenta señalar a un traidor, se le suele apodar de “Don Julián”. Eso supone remontarse a los principios de la historia, porque por desgracia, a lo largo de ella no nos han faltado especímenes de esta clase.
    Naturalmente cada época ha tenido su Don Julián y cada uno de ellos ha sabido adaptar su acción a las circunstancias del momento. Siempre han vendido los intereses generales en beneficio propio. Me viene a la memoria un tal Jose María Blanco Crespo, sacerdote sevillano que terminó su vida como pastor anglicano en Londres y que, en esa travesía de vida, fue un magnifico colaborador de los intereses ingleses en la independencia de los países de Suramérica. Graciosamente cambió su segundo apellido por “White”. Se le conoce como Jose María Blanco White.
    Bien, pues hoy parece que estos especímenes son legión aunque yo tengo la impresión, que muchos de ellos no lo saben… no pasan, pese a los beneficios económicos que persiguen y obtienen, de ser “tontos útiles”… pero cuánto daño hacen.

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  10. El militar profesional debe pedir los destinos de mayor riesgo y fatiga, como se hace en La Legiòn. El mayor honor de un militar es cumplir con su deber y morir en combate.

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  11. Gracias, enrique por expandir tus conocimientos históricos en este blog. Habrá que profundizar en la historia de otro singular “Bellido Dolfos”
    Un abrazo, mi coronel
    Adolfo

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  12. Enhorabuena mi General por el articulo.
    Cuando se inicio la promoción de esta película exprese mi intención de ir a ver “creía” un homenaje a aquellos heroes de Baler, (incrédulo de mi pero es que yo todavía creo en este Gran País y espero que no sea tarde para que vuelva a ser lo que fue), tras leer criticas todas en dirección contraria a los motivos que en principio me movían a verla, no estoy dispuesto a presenciar como se echa por tierra todo el valor y el patriotismo derrochado por nuestros compañeros de otros tiempos pero compañeros al fin y al cabo en Baler.
    Me duele el camino que esta tomando hace un tiempo el ideario de la sociedad española, todo lo que huela a España molesta, palabras como Patria y honor están devaluadas, ahora se tiende mas a lo material pues lo otro no me proporciona beneficios, tan solo hay que ver los programas de television que ocupan los primeros puestos de la parrilla y los arquetipos que nos venden vacíos de todo y con esto ultimo es con lo que se queda el personal.
    Por cierto buenos ratos echamos en los peñones mi General.
    Un saludo mi General y a Rogaciano que hace tiempo que no nos vemos.

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  13. Como amante de la historia, y más concretamente a los siglos XIX y XX, he leído todo lo que ha estado a mi l alcance sobre el desastre de 1898. Sólo dos hechos de ese malhadado año, me emocionan: Baler y la batalla naval de Santiago de Cuba, con la gallardía de Cervera y su escuadra.
    Estos dos hechos son ignorados deliberadamente por aquellos que detentan el poder no ya político, sino sobre los medios de comunicación. El mensaje es claro: nada hay en España que no sea de traca.
    La película para mi absolutamente deleznable, el heroísmo no existe. No deja de ser paradigmático que en su anuncio se destaque la frase” No moriréis por España, sino por imbéciles”.
    En absoluto soy añorante de un régimen nacionalista, que nunca compartí, y por ello puedo decir con entera libertad “VIVA ESPAÑA”

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  14. Mi General, disculpe que sea pesado con estos versos, mas. NO hayo otra forma más sensata para expresar lo que siento y que sea menos ofensiva para los que ofenden la dignidad de España.

    Yo pensaba otra cosa
    ——————————————
    Cuando Franco se murió
    Yo me alegré de su muerte
    Pensando en esa razón
    Que era Franco el dictador
    Ante el todo omnipotente.

    Mi padre fue un izquierdista,
    Y once años de prisión
    Estuvo engrosando lista
    En los penales franquistas
    Que poblaban la Nación.

    Y me enseñaron a odiar
    Lo que en la derecha estaba,
    Y empapándome ese mal
    Fui creciendo en la sociedad
    Que contra Franco gritaba.

    De aquella forma secreta
    Que murmuraban los miedos,
    Y entre cambios de chaquetas
    Fabricaban la espoleta
    Que explosionan los enredos.

    Yo pensaba que al morir
    Aquel que a España oprimía
    La libertad en su proferir
    Rompería para siempre el uncir
    Que al pobre se le ponía.

    Yo pensaba en la otra cosa,
    En las campanas futuras,
    Aquel camino de rosas
    Que en mañanas primorosas
    Se extienden por las llanuras.

    Yo pensaba que el socialismo
    Era base de la humanidad,
    Y que acabaría el caciquismo
    Que abastece al terrorismo
    Dividiendo a la sociedad.

    Yo pensaba en el clamor
    Que en justicia se concede:
    Yo pensaba en una Nación
    Con mandatarios de honor
    Que al cumplimiento se deben.

    Yo pensaba en esa ESPAÑA,
    Sin yugos, NI independencias.
    Yo pensaba en las campanas
    Que despuntan las mañanas
    Con clamores de decencias.

    Yo pensaba en libertades
    Que se extienden por doquier,
    Sin los sones inmorales
    Que despiertan temporales
    Por los mares del desdén.

    Yo, pensaba; Y SIN SABER
    Que el yugo es la ignorancia
    Del que no sabe entender
    Porque preso en el perder
    Todo le viene en desgracia.

    Yo pensaba en el bienestar
    SIN sinónimos de limosnas
    Que a los pobres se les da
    Para poderlos esclavizar
    En las convenientes normas.

    Yo pensaba que la libertad
    Era decir lo que se siente,
    Y el hacer por la humanidad
    Con el amor y la dignidad
    De un mañana más decente.

    Cuando Franco se murió
    Yo me reía del difunto,
    Y brindando por mí NACIÓN
    Empecé a creer en Dios
    SIN saber lo que estaba oculto.

    Autor. Ramón Lencero Nieto

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  15. Querido Jaramillo:
    No puedo estar más de acuerdo con tu discurso. Es exactamente lo que nos mueve a los componentes de este blog a escribir. Eso que tú tan bien expresas: “creemos en este gran país”.
    Tú si que eres “uno de los nuestros”. Ah! gracias por el recuerdo de aquellos años “cuando éramos soldados” aunque nunca hemos dejado de serlo ¿verdad?
    Adolfo Coloma
    5º Tercio de la Legión.
    Tercio de la nostalgia.

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  16. Almirante Rosety: Gracias por leernos y por participar en este blog. Desde nuestros tiempos de estudiantes en el CHA hasta la situación de reserva en la que nos encontramos han cambiado muchas cosas, pero una nos acoge a todos: “QUE EL NORTE DE TU VIDA SEA EL CUMPLIMIENTO DEL DEBER”, sobre la rosa de todos los vientos.
    A tus órdenes
    Adolfo

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  17. Don José: pues si como Vd. mismo nos dice que añora un regimen nacionalista que nunca compartió, da más valor a su testimonio. La verdad, el dato por delante. no es vd al primero al que le sucede eso, Pio Moa, por ejemplo.
    Atentamente
    Adolfo Coloma

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  18. Eres grande, Ramón, Rogaciano, como quiera que te llames aunque tengo para mí que la que mejor te cuadra es la de “legionario”
    Sigue con esas coplas, o crónicas versificadas que tanto me acercan, en el fondo y en la forma, al legendario poema “El Gaucho Martín Fierro” del argentino José Hernández.
    Adolfo Coloma

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  19. El trato que esa indigna película da al sitio de Baler y los héroes que lo aguantaron, no es casual, ni es fruto de ignorancia, ni de fata de asesoría militar. Es simple y llanamente hecho con toda la mala intención que, de forma general, inunda a esos que viven del pésimo cine español sostenido por las subvenciones que entre todos les regalamos. Eso es morder la mano que les da de comer, y morder una y otra vez esa mano que no cesa de sostener su alto nivel de vida, carente de arte y, especialmente, de responsabilidad.

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  20. Qué Razón tienes, mi general.
    El propio médico del destacamento, Rogelio Vigil de Quiñones, con ser el que mejor sale parado en la película, tampoco se le hace el honor que se merece. Participó activamente en la defensa como un combatiente más cuando fue necesario. Prueba de ello es que sufrió herida de bala de la que tuvo que curarse él mismo utilizando un espejuelo. También padeció el beri beri. De su desempeño da fe el hecho de que a su regreso a España fue condecorados por dos veces con la Cruz de Maria Cristina de 1ª Clase (la que seguía en importancia a la Cruz Laureada de San Fernando). Posteriormente ingresó como oficial en el Cuerpo de Sanidad Militar . Participó en las Campañas de 1909 en el Protectorado Español en Marruecos (La del Atalayón, el Barranco del Lobo y todo eso), en la del 13 en Larache y en la del 21, de nuevo en la zona oriental, donde tuvo la responsabilidad de organizar la evacuación de heridos de Dar Drius (posición a la que aludo en mi artículo).
    El Ejército de Tierra guardó su memoria poniéndole su nombre a un imponente y moderno hospital militar erigido en Sevilla, que funcionó a pleno rendimiento hasta que en el año 2004 fue transferido a l Junta de Andalucía, permaneciendo desde entonces casi tan olvidado como el propio Comandante médico de Sanidad Militar Rogelio Vigil de Quiñones.
    Hay que contarlo. Que se sepa
    Adolfo Coloma
    GB (R) del ET

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  21. Mi General: El Hospital Vigil de Quiñones, hospital Militar de Sevilla, modelo en su género, fue REGALADO a la taifa andaluza y hoy día está cerrado, sin uso alguno (tal vez de almacén). Como me dijo en su día ante el derribo del Hospital del Aire en Madrid, el General Erik Röedig, Inspector General de Sanidad de la Luftwaffe: ¿Y no hay nadie en la cárcel por derribar (o regalar) un magnífico hospital? Eso indic que en España os sobran hospitales y recursos económicos públicos.
    No hay duda de que mi viejo amigo Röedig, tenía razón.
    Un cordial saludo.
    JL García Alcón
    BB-Médico (Ret)

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  22. Dicho está, mi general y con mejor conocimiento de causa
    Feliz Navidad, mi general a ti, a los muchos médicos militares y personal auxiliar que he conocido. También a Dña. Mº Fernanda, cuyo comentario me había pasado desapercibido.
    Adolfo Coloma

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