LOS VERSOS DEL CORONEL (III, 7- 8) Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (r) SONETOS DEL ARMA MÍA

SONETOS DEL ARMA MÍA

En el Corpus de Toledo, 1

Ni acordarme quiero de los años que hace de estas vivencias de ilusionado cadete; pero, ahí están, frescas en mi mente y en mi corazón. Y si me permiten un consejo, si algún amable lector aún no ha estado allí en su día más grande, que aproveche la primera ocasión y no lo deje para más tarde: no se arrepentirá.

MI PRIMER CORPUS

(Soneto)

 

De a tres, la formación sube la cuesta;

tras pasar por el arco de herradura,

la Calle Ancha, umbría en su frescura,

temprano nos acoge el día de Fiesta.

 

      La posición, pues suena el Himno enhiesta:

la Custodia nos muestra su hermosura;

el calor, los aplausos, la angostura.

¡Toledo su grandeza manifiesta!

 

Deslumbrado, cansado estoy, contento

de nuevo en el final, la Puerta Llana,

testigo al ser, de tan sin par portento.

 

… Y en la última ovación de la mañana,

al desfilar, clavados en mí siento

los ojos de una niña toledana.

A María José.

En el Corpus de Toledo, y 2

 La inigualable estampa de más abajo no sería hoy posible; sí cuando lo escribí. El Ministerio de Defensa del Gobierno socialista (2010) redactó un nuevo Reglamento de Actos y Honores Militares, y desde entonces la Compañía de Honores con Bandera, Escuadra de Gastadores, Banda y Música no rinde honores a la Custodia de Arfe.

En la actualidad, con la representación de la Academia de Infantería, una compañía de Caballeros Alféreces Cadetes la acompaña en su recorrido por las calles toledanas.

 DECORO

(Soneto)

 

Los caballos, los guardias, timbaleros,

cofrades, estandartes y Hortelanos,

niños de Comunión, los arcedianos;

hermandades, la Cruz, los pertigueros.

 

Capítulos: van graves caballeros

de gola y capa, birretes en sus manos;

los monjes, sacerdotes diocesanos,

el Primado, autoridades y maceros.

 

Pajecillos y cánticos del coro,

mil pétalos e incienso, Dios presente,

catedral esculpida en plata y oro.

 

Rojos cordones traen, tambor batiente…,

y escoltada por hombres con decoro

desfila la Bandera entre su gente.

(Continuará)

 

.

7 pensamientos en “LOS VERSOS DEL CORONEL (III, 7- 8) Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (r) SONETOS DEL ARMA MÍA

  1. QUERIDISIMO FELIX:
    ME HA EMOCIONADO LEERTE, PORQUE LA ÚLTIMA VEZ QUE VI A MI PADRE DESFILAR FUE PRECISAMENTE AL TÉRMINO DE LA PROCESIÓN DEL CORPUS, AL FRENTE DE LA CÍA. DE CABALLEROS ALFÉRECES CADETES (CONCRETAMENTE LA XLII DE INFANTERÍA) COMO CORONEL JEFE DE ESTUDIOS DE LA ACADEMIA DE VUESTRA BENDITA ARMA.
    ENTRE OTROS HERMOSOS RECUERDOS, ME HAS TRAÍDO A LA MEMORIA QUE ENTONCES YO TENÍA VIVOS A MIS PADRES, PERO ADEMÁS, RECUERDO EL RETUMBAR DE LAS VOCES DE LOS CADETES NO YA CANTANDO, SINO CASI RUGIENDO CON UNCIÓN, LAS ESTROFAS DE VUESTRO HIMNO, EL HIMNO DE INFANTERIA,.
    ACABO CON LAS MÁS HERMOSAS PARA MI, POR LO QUE IMPLICAN DE AFÁN DE SUPERACION, GRACIAS A LA AUTODISCIPLINA QUE TE PERMITE NEGARTE A TI MISMO PARA CORONAR CON ÉXITO LA MISIÓN A DESEMPEÑAR. MI PADRE ME ENSEÑÓ QUE CUANDO VENGAN A ANIQUILARTE, TIENEN QUE ANIQUILARSE ELLOS EN HACERTE DESAPARECER A TI; LO ESTOY EXPLICANDO DE PENA, PERO COMO PROFESIONAL DE LAS ARMAS QUE ERES, ESTOY SEGURA ME COMPRENDES….
    “Y POR VERTE TEMIDA Y HONRADA, CONTENTOS TUS HIJ@S (HOY DÍA TAMBIÉN SE NOS HACE EL INMENSO HONOR A LAS MUJERES DE PERMITIRSENOS MORIR EN COMBATE) IRÁN A LA MUERTE…” Y PIENSO YO, LA MÁS HERMOSA DE TODAS LAS ESTROFAS, PORQUE ADEMÁS COMO CREYENTE QUE SOY EN LA FE DE CRISTO, ME ACERCA A DIOS, ES: “SABER MORIR ES SABER VENCER”
    CON TODA MI ALMA
    ESPERANZA GONZÁLEZ DE FONSECA MARCO

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  2. Como nos tienes ya acostumbrados, magníficos y emotivos sonetos, mi admirado amigo y compañero.
    Solamente un “pero”.
    Para rubricar la nostalgia que rezuman tus palabras -así en el verso como en la prosa- que yo comparto, la bandera que aparece en la foto debería ser la de Una España Grande y Libre.
    La legal, actualmente vigente -que no constitucional- fue sustituida sin el obligado referéndum del pueblo español, en cuanto se hicieron con el poder, quienes en la segunda ocasión que lo ocuparon dieron una “segunda vuelta de tuerca” a esa España que con tanto empeño pretenden sepultar.

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  3. Tú sí que me has emocionado, querida Esperanza con las palabras que de tan adentro te salen. “De casta le viene…”
    Un fuerte abrazo,

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  4. Mi Coronel, enhorabuena, por estos versos y todos los anteriores. Preciosos sonetos que le dejan a uno con ganas y esperando lo que (Continuará). Bellísima descripción del Corpus toledano ‒que efectivamente nadie debería perderse‒ con ese apunte al boicot socialista a tales actos, que me provoca a escribir porque hay mucho que decir. Inútil pretensión de la izquierda la de apartar a las Fuerzas Armadas de lo religioso.

    Después de que la ministra de Defensa Carmen Chacón, pacifista y separatista catalana nombrada por Zapatero para un cargo incompatible con su ideología y desde donde más daño podía hacer, decidiera que las Fuerzas Armadas no debían rendir honores a las imágenes cristianas, con la llegada de la derecha al poder los militares volvieron a participar en los tradicionales actos de la Semana Santa y otros.

    En 2010 el nuevo reglamento de honores impuesto por Carmen Chacón trataba de deslindar la unión de ritos religiosos y militares que constituían una antiquísima tradición en nuestras Fuerzas Armadas.

    Para ello se argumentaba que la obligada asistencia a tales actos contraviene la Constitución en aquellos apartados referidos al laicismo y la libertad de culto. Tiene lógica, no puede obligarse a un ateo a ir a misa ni acompañar al Cristo crucificado y efectivamente, a la luz de un criterio exclusivamente político, resulta improcedente la presencia militar en tales actos.

    Sin embargo, resulta que no es tal el caso porque no es únicamente un asunto de fe sino de tradición y compañerismo. Pero además, hay un atisbo de fe en todo ello porque no concibo a la Legión sin su devoción y culto al Cristo legionario a pesar de que quizás ninguno de los legionarios que rinden honores a su Cristo practique religión alguna. Y es que se trata también de un asunto de fe a la española. ¿Alguien cree que todos y cada uno de los miles de malagueños que acompañan a algunas de las procesiones son católicos practicantes? Sin duda detrás de “El de la túnica blanca” va gente de todas las ideologías incluyendo los que no tienen ninguna ni creen en nada a excepción de “su” Cristo o “su” Virgen.

    Decía que se trataba sobre todo de una tradición milenaria –desde siempre los ejércitos se han encomendado a sus dioses protectores que han de preservarlos de todo mal y ayudarles en un incierto final– y tales tradiciones incluyen los oficios religiosos que nos congracian con Dios. ¿Quién no le pediría a Dios su protección antes de una batalla?

    Pues en asunto tan principal, aunque nadie les dio vela en tales ritos, hay quienes se permiten y pretenden imponer sus propios criterios para privar a la milicia, a quienes quizás mañana pongan en juego su vida, de la oportunidad de decirle y pedirle a Dios cuatro cosas que nunca le dirían porque nunca irían a una Iglesia a decírselas y porque ni siquiera se acordarían de que existe.

    Así es la tradición. La mayoría de las tradiciones ya no tienen sentido ni están vigentes las circunstancias que las originaron pero no importa. Se trata de mantener vivo aquello heredado de nuestros antepasados y en este ámbito se inscribe la relación durante siglos de nuestras Fuerzas Armadas con la religión, que, por cierto, no perjudica a nadie salvo a los que odian lo religioso.

    Quienes han visto al Cristo de la Buena Muerte elevado hacia los cielos por una bandada de guantes blancos, cual si de palomas de la paz se tratara, comprenderán que esos legionarios cuya mirada también se dirige a las alturas están ahí porque quieren, porque están orgullosos de participar en ese acto y que nadie tiene derecho a decidir por ellos que se suprima.

    Aunque no solo la tradición. También cité el compañerismo haciéndome eco de lo que con tanta emoción me argumentaba alguien. Se trata de acompañar al compañero caído, de rendir honores a quien se sacrificó por nosotros, a quien de alguna manera debería servir de ejemplo a todos quienes tengan un deber por cumplir, como la Legión, que tiene acreditado el cumplimiento del deber hasta la muerte, como hizo Cristo. ¿Compañerismo con Cristo? ¿Por qué no? Compañero es quien nos acompaña, quien está con nosotros, y sin duda El siempre ha estado ahí aunque vayamos a verle, a rendirle homenaje y a acompañarle en su procesión sólo una vez al año.

    Tradición y compañerismo aunque se trate de liturgia religiosa, porque ese aspecto pasa a un segundo plano ante la relación y el vínculo creado entre las FF.AA. y el Cristo o la Virgen que las ampara.

    Como dicen por aquí algunos –seguramente también de izquierdas– ¿Qué tendrán que ver los curas con mi devoción por el Cristo de Mena?

    Disculpen si me he extendido, pero es tan importante dejar sentadas algunas cosas que no explica nadie…

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  5. Buenas tardes mi Coronel :

    Preciosos versos, recordando cosas tan bellas como desfilar en la procesión del Corpus de Toledo . Y como menciona en la segunda parte, todo esto, desgraciadamente, ha cambiado. Las he conocido, y presenciado, en mis épocas profesionales, en Toledo. También conocí la Academia General Militar de esa ciudad. Me han traído recuerdos muy gratos.
    También me ha emocionado la aportación de Doña Esperanza González de Fonseca Marcos..comparto sus sentimientos.
    Gracias mi coronel, y gracias a todos.
    Un muy afectuoso saludo.

    Josefa López del Moral Beltrán

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  6. A las órdenes de V.I., mi Coronel.

    Estos sí que son sonetos místicos de lo mejor que he paladeado en mi vida.

    Emocionante y evocador el comentario de Doña Esperaqnza González de Fonseca, y contundente y certero el de Don José Morales. Un placer y una emoción leerlo y compartirlo de principio a fin.

    En los muchos años que estuve destinado y residiendo en Madrid, Toledo tenía dos cosas que nunca dejaba de conmemorar y asistir a ellas. El Día del Corpus con su solemnísima Procesión acompañada por la Infantería, y el aniversario de la liberación del Alcázar. De lo primero conservo como oro en paño, filmaciones que hacía con uno de aquellos antíguos “tomavistas” que me había comprado en Alemania durante un curso profesional en el vecino Luxemburgo. Como digo, eran para mí dos fiestas de guardar que no podía dejar de celebrar.

    Lo segundoi, el Alcázar y su gesta, lo tengo tan grabado en el alma y en la mente, que no necesito recurrir a imágenes impresas. Sólo con cerrar los ojos y encontrarme en el patio, con la estátua alegórica y su leyenda, y siguiendo hacia el despacho del General Moscardó, me lleno de una emoción imposible de expresar con palabras. Un recorrido por aquellas estancias es el mejor retiro espiritual para soltar el lastre y recargar las pilas.

    Magníficos sonetos, insisto. Muchas gracias por compartirlos.

    ¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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