Memoria y desagradecidos. Andrés Manrique.- Teniente (R.)

En octubre de 1957 el valenciano río Turia se desbordaba ocasionando una de las mayores catástrofes que conoce la ciudad. Miles de soldados acudieron para atenuar sus efectos y por ello fueron llamados la “quinta del barro”. Valencia prácticamente sucumbió bajo las aguas, y el ejército, al servicio de la población de la que se nutre, dio la cara una vez más.

Mientras esto ocurría en Valencia en el África Occidental Española (A.O.E.: Ifni-Sahara Español-Cabo Juby o Villa Bens), se estaban produciendo los primeros ataques de las Bandas Armadas de Liberación (B.A.L.) a los puestos militares españoles en la zona. Se enviaron tropas expedicionarias para reforzar aquellas  guarniciones. A Valencia le correspondió el envío del Bon, de Maniobras del Regimiento de Infantería Guadalajara nº20 para ir a combatir al enemigo al inhóspito desierto sahariano. Así de esta forma se pasó, sin solución de continuidad, de labores de rescate y apoyo a la población civil durante casi dos meses  a misiones de combate. Embarcaron desconociendo su destino final, irían donde fueran necesarios.

Meses después de la riada, el Ayuntamiento de Valencia creó la “Medalla de la gratitud de Valencia” siendo entregada tanto a civiles como a militares que colaboraron en la normalización de la ciudad. Las instituciones no se olvidaron de su Ejército.

Aun cuando las FA,s no necesitan,para el cumplimiento del deber, la continua expresión de gratitud del pueblo al que sirven, sí en cambio supone un acicate y aliento para el mismo. En cualquier caso la ingratitud y el olvido de un pueblo, parte de él o de sus instituciones hacia sus servidores define con meridiana claridad a las mismas. Viene este comentario a que no siempre ocurrieron comportamientos,como el del ayuntamiento valenciano, ante desastres de la magnitud al narrado.

Juan Soldado recuerda aquel agosto de 1983 cuando las incesantes lluvias caídas en Bilbao y aledaños hicieron que se desbordara el Nervión cinco metros por encima de su cauce. Más de cuarenta muertos y desaparecidos y doscientos mil millones de pesetas en pérdidas fue el resultado de tales inundaciones. Al igual que en Valencia trece mil soldados colaboraron en labores a favor de la población ante tal desgracia.

Cuando, treinta años después se celebraron jornadas en recuerdo y conmemoración de aquellos aciagos días de 1983, algunas instituciones y representantes de la  ciudadanía se olvidaron de aquellos soldados que colaboraron como otros muchos en labores para minimizar la tragedia.

Juan Soldado por el respeto y decoro debido hacia los lectores de este blog silencia sus sentimientos hacia los responsables de tal olvido.

Juan Soldado sabe y aprecia a esos vizcaínos que sí estuvieron a la altura que se esperaba de ellos y que supieron agradecer al conjunto de las FA,s la labor que desarrollaron frente a la catástrofe en unos momentos en los que la garra terrorista se hacía más evidente.

Vaya aquí el testimonio de agradecimiento, entre muchos miles, de la señora Mar:

Debería haberlo hecho hace muchos años pero de hoy no pasa, quiero agradecer a todos y cada uno de los que fuisteis a Llodio para ayudarnos, sobre todo a esos jovencísimos soldados que aunque algunos les humillaban seguían luchando por nosotros, a mí personalmente me ayudasteis a poder salir de allí y poder ir al hospital para nacer mi hija, siempre estáis y estaréis en mi corazón, muchísimas gracias”.

La milicia acata y cumple. Un saludo.

Andrés Manrique

Teniente (R.)

Blog: generaldavila.com

26 abril 2018

13 pensamientos en “Memoria y desagradecidos. Andrés Manrique.- Teniente (R.)

  1. A las órdenes de Vd., mi Teniente.

    Recuerdo siendo un adolescente, aquella inundación de Valencia, e incluso dos años después, en el cincuenta y nueve, ya en el Ejército, a un compañero valenciano que había sido testigo y una de las muchas personas rescatadas y auxiliadas por los soldados y según él, librado de una muerte segura.

    Naturalmente, recuerdo también lo del Nervión en Bilbao en el ochenta y tres, así como una impresionante viñeta que salió en los periódicos, en algunos, no en todos, que mostraba a un Guardia Civil con el agua hasta las rodillas, llevando a cuestas a una persona rescatada y con una leyenda o titular debajo que decía: “Han matado a este Guardia Civil”. Y era cierta o premonitoria dicha leyenda, pues por aquellos días o poco después, alguno o varios de entre los G. C. que habían arriesgado sus vidas para salvar a personas atrapadas por la inundación, murieron en uno de los muchos atentados por entonces de ETA.

    Y naturalmente, como soldado, he sufrido en propia carne y he tenido que aguantar estoicamente, el desagradecimiento y el insulto de alguien a quien hemos salvado de una catástrofe. Hace muchos años, en Septiembre de 1.961, mi destino era un Escuadrón de Alerta y Control, conjunto con la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, emplazado en una Sierra lejos de cualquier población. Serían las dos de la madrugada y fuimos despertados y urgidos a levantarnos para acudir a un incendio que se había declarado en unos viñedos cercanos, con el riesgo de extenderse al monte y ocasionar una catástrofe ecológica de proporciones incalculables. Acudimos inmediatamente, y sin medios ni preparación, logramos aislarlo y apagarlo dentro de la viña, muy extensa, en la que se había originado muy probablemente por una negligencia de los guardas. Una vez apagado, y fritos de sed como estábamos por el esfuerzo y el calor, a uno de los chavales se le ocurrió cortar un racimo de uvas para resfrescarse la boca y paliar la sed. Yo mismo lo imité y tomé unas cuantas uvas, y así algunos más. El dueño y un guarda se encararon con nosotros y comenzaron a llamarnos “de todo menos guapos”. Con la inconsciencia y la temeridad, y el valor, de nuestros diecinueve años, les dije que, o moderaban el lenguaje, o al igual que le habíamos apagado el fuego, se lo podíamos reactivar y marcharnos de allí. Aún ahora, cuando lo recuerdo, se me eriza el cabello, pero ese lenguaje lo entendieron perfectamente y cambiaron de actitud. Tanto, que a los pocos días se presentaron los dueños en el Escuadrón a darnos las gracias y pedir perdón por la actitud inicial. Afortunadamente, yo ese día estaba “de servicio” en la montaña y no tuve que soportarlos.

    ¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

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  2. Muy oportuno el recuerdo y el comentario, al que uno el testimonio de otro hecho, no presenciado por mi, pero si relatado por un compañero que estuvo al mando de sus soldados colaborando en paliar la catástrofe de Bilbao.
    Según me dijo, tras varias horas de estar sacando barro de un comercio de ropa en el que el agua y el fango habían superado el metro de altura, la dueña, muy agradecida, regaló a los soldados algunos pantalones vaqueros mojados y embarrados, diciéndoles que no le servirían para la venta al haberse inutilizado las etiquetas, pero que ellos, si los los lavaban, podían aprovecharlos.
    Todos quedaron muy agradecidos y contentos con el inesperado regalo… el problema surgió cuando regresaban en los camiones a los cuarteles llevando ilusionados los inesperados obsequios y algunos transeúntes les increparon diciendo: ¡a eso habéis venido! ¡a saquear las tiendas!
    Me decía mi compañero: Los soldados querían bajarse de los camiones y darles su merecido.
    No lo permitió.
    Yo no estoy tan seguro de haber obrado igual.
    La sociedad debe percibir que el Ejército, sus Fuerzas Armadas, son su garantía de seguridad y libertad, al igual que lo son de España…. pero si por su propia voluntad, se constituyen en enemigos de España o de su Ejército, deben esperar ser tratados como tales.
    Solamente hay una cosa más dramática que el carecer de fuerza. Que el enemigo piense que no se es capaz de emplearla.

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  3. En relación a su último párrafo, hay ocasiones en las que es necesario dar un manotazo en la mesa para que se sepa dónde está la fuerza ……esto no significa ningún tipo de amenaza.
    Un saludo mi Coronel.

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  4. Estimado Tte. MANRIQUE, y AMIGOS:
    Empiezo hoy por el soldado y guardia civil que forman parte de la Manada.
    Ya se que nos duele especialmente a todos pero no podemos asumir la tactica del avestruz. Esos dos sujetos, esos detritus humanos, son la contraposición a los SOLDADOS DE LOS QUE HABLA EL TTE. MANRIQUE.
    A continuación quiero empezar hoy manifestando mi náusea hacia el Tribunal que ha dictado sentencia a favor de la Manada y en contra de la criatura de 18 años vejada y violada por 5 malas bestias (con perdón hacia las bestias), por mucho alcohol que siendo los San Fermines, pudiera llevar encima, ella y esos “dos elementos uniformados”, ( que son de los que quiero hablar) más los otros 3 salvajes.
    También quiero manifestar mi acuerdo con lo que ayer, con mano maestra, expresaba MARGARITA ALVAREZ-OSSORIO unido a la contestación de PEDRO MOTAS.
    A lo que yo también digo que como mujer y madre también hoy día, de otra mujer, añado como digo siempre, en roman paladino, que estoy que “echo las muelas” porque no admito la barbarie y detesto las decisiones nacidas desde la visceralidad quizá porque una decision tomada desde la frialdad puede ser mucho más letal que tomada en caliente, pero esta sentencia fomenta las “Lorenas BOBBYT” ;(¿recordais?, la norteamericana que le cortó el pene a su marido mientras él dormia, tirándolo al jardín de su casa…no me pidais juramento pero creo que él era marine).
    Después retomo los dos “soldados” pero sólo añadir que cualquier niña o mujer, ante la agresión de una penetración de esa índole, se bloquea ante el dolor porque cuanto más, peor….
    Son actitudes como las de estos “machos alfa” ( menos lobos Caperucita, o dime de que presumes…) las que fomentan el radicalismo de.las feminazis y “Lorenas BOBBYT”, y que suponen gasolina para ellas, Y AUNQUE COMO MUJER LO COMPRENDA, NO LO COMPARTO.
    Y acabo con los dos baldones para las FAS Y G.C. de la Manada, seré muy breve:
    ESTA SOCIEDAD SE HA IDO DE LAS MANOS Y SI NO SE HACE NADA, LAS FAS MÁS PRONTO QUE TARDE, COMO PARTE DE LA SOCIEDAD QUE SON, TAMBIÉN TERMINARÁN POR CONTAMINARSE.
    Asi que como quienes me conocéis sabéis de mi optimismo y fe en el mañana me permitireis que acabe desdramatizando, mitad en broma (aunque el tema no sea para muchas) mitad en serio.
    Si por mi fuera sus Señorías, el Tribunal, iba, junto con La Manada al pilón más próximo que encontrará, así, sin vaselina….ah!!, y esto lo pido completamente en serio:
    Los violadores y pederastas, reinciden, así que CASTRACIÓN TERAPÉUTICA quieran ellos o no, realizada en quirófano, por medicos, etc.
    Si los reos se oponen, las víctimas también y a ellos les dió igual…., así que digo lo de siempre, NO LA HAGAS Y NO LA TEMAS…
    Estoy segura que JUAN SOLDADO que es un HOMBRE QUE SE VISTE POR LOS PIES TIENE QUE ENTERDERME, porque el HOMBRE que lo es realmente y que a fuerza de hombría de bien y CABALLEROSIDAD, es decir a fuerza de ser HOMBRE te está recordando constantemente que tu eres una mujer, es el HOMBRE que sin alardes se las lleva de calle porque no necesita presumir de testosterona, porque él es la TESTOSTERONA EN SI MISMO sin jactarse de ello, ese es el HOMBRE QUE NECESITA LLEVAR UNA AMBULANCIA DETRÁS QUE VAYA RECOGIENDO A SUS “DAMNIFICADAS”.
    Me explico ¿verdad?, repito: ESTO, LA SOCIEDAD/SUCIEDAD SE HA IDO DE LAS MANOS, SI SEGUIMOS ASÍ VOLVEREMOS A LA CAVERNA….
    ¡¡¡A ESPAÑA Y AL REY SERVIR HASTA MORIR!!!
    ¡¡¡¡VIVA LA LEGIÓN!!!!
    Esperanza González de Fonseca Marco

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  5. Emotivo articulo Juan Soldado, certero como siempre. Enhorabuena.
    Para el desastre de Valencia no estaba en este mundo, el de Bilbao no me cogió por poco, igual que en Badajoz, donde llegué medio año después. En todos me hubiese encantado ayudar sin esperar el agradecimiento de nadie, así, tuve oportunidad de hacer en multiples ocasiones dentro y fuera de España. Como en Finisterre cuando el desastre del Prestige, sin parangón con los anteriores pues gracias a Dios no hubo desgracias mortales, pero el cariño y amor de ese Pueblo es imposible de olvidar. Mi experiencia dice que en todo lugar de España, y hoy también del Exterior, siempre, los soldados son recibidos y despedidos con mucho cariño, simpatía y agradecimiento que perdura en el tiempo. Esto indudablemente es algo que motiva a los Servidores de España redoblando, si cabe, sus energías y empeño, pero realmente es, como siempre, el Deber cumplido lo que genera la íntima satisfacción de las personas que nutren nuestras FAS, mujeres y hombres dispuestos a darlo todo allí donde se les necesite sin esperar gratitud a cambio. Sólo los malnacidos, maleducados o pérfidamente aleccionados son incapaces del agradecimiento y mantener vivo el recuerdo (Memoria).

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  6. Siempre hay personas, en todos los lugares que tienen espíritu de ayuda humanitaria, en ese momento de 1983 que estaban realizando su servicio militar ejemplo ARACA- VITORIA y con orgullo ayudaron, aunque no se les haya dado medallas, lo mejor conciencia del deber cumplido.

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  7. Don José Ignacio, gracias por sus comentarios y su lectura. Apunta usted la única satisfacción que ha de movernos a quienes profesamos la milicia.

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  8. Doña Ángeles efectivamente no nos hacen falta medallas pero también es necesario señalar a quienes nos ofenden en cualquiera de sus formas, creo yo.
    Gracias por su lectura y siga usted por aquí.

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  9. Gracias Esperanza González de Fonseca Marco.

    No se si escribí hace un par de días el comentario que se incluía en el artículo de D. Pedro Motas, debió de ser el jueves, porque creo que se nota que me hervía la sangre, y que me sentía derrotada por esa dichosa sentencia, pero usted con su vitalidad y claridad de criterio lo ha puesto, según sus propias palabras, en roman paladino, con cierta gracia, a pesar de lo dramático del tema, y se ha atrevido a decir lo que yo no supe o no pude, pero que desde aquí suscribo, en toda su extensión.

    No es que lo desee, pero por lo que está en conocimiento de casi todos, a los violadores en las cárceles se les viola también, y no está de más que prueben de su propia medicina para que al menos aprendan lo que es estar indefenso y tener que soportar semejante trato, así que por ese lado consuélese, porque si eso les llega a ocurrir, que es más que probable, estoy segura de que no volverán a incurrir en actos semejantes cuando salgan de la cárcel, demasiado pronto por desgracia, y si yo tuviera ocasión, les preguntaría socarronamente si su aceptación fue voluntaria, y si disfrutaron de esos momentos…

    En cuanto a los jueces, y sobre todo al que absolvía a La Manada porque consideraba que se había tratado de sexo con jolgorio. no le vendría mal una experiencia similar. Me encantaría estar presente para poder reirme y acompañarlo en ese particular jolgorio.

    Me lastima, y eso también produjo que mi reacción fuera más amarga, que hubiera dos elementos de las fuerzas armadas entre esos cinco. Degradan los cuerpos militares a los que pertenecían y dan pábulo a que la opinión pública llegue a pensar que esos comportamientos entran en las costumbres de nuestra sagradas Fuerzas Armadas, no son los primeros a los que se tacha de comportamientos semejantes en los últimos tiempos, y vuelvo a darle la razón en cuanto que si la sociedad se está desintegrando, lógicamente un porcentaje por mínimo que sea puede colarse incluso entre ellos.

    Por eso mi comentario estaba lleno de amargura y de indignación, y realmente mi esperanza sobre tiempos mejores se va apagando y siento que ya no quedan ni cenizas.

    El comentario de hoy sobre comportamientos heroicos del pasado está muy oportunamente colocado porque nos sirve de consuelo y palían en cierta forma el amargo sabor de días pasados.

    Gracias por citarme en su comentario. Yo leo los suyos siempre con atención, y como ya dije en una ocasión, en éste blog deberían escribir otras mujeres desde sus perspectivas, porque aunque no podamos participar dentro del ejército, al menos yo con mi edad ya sólo podría ayudar a los heridos si fuera el caso, que Dios no lo quiera, damos un toque de realidad cotidiana y sobre todo, escribimos desde las entrañas, porque de ahí nacen muchas de nuestra reacciones y porque en definitiva, de ahí nacieron todos los varones que intengran éste blog, y creo que debemos participar porque todas tenemos en común nuestro respeto y consideración máxima a las Fuerzas Armadas y nunca viene mal una ayuda, tal como están las cosas.

    Un afectuoso saludo y siempre a su disposición.

    Margarita

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  10. Además de cárcel, los dos miembros de las Fuerzas Armadas deben ser expulsados con deshonor para mayor castigo, aunque con ese comportamiento demostraron que no eran honorables. Julio de Felipe

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