LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (62) EL BRINDIS LEGIONARIO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Muchas veces el desconocimiento es peor que la mala intención porque sus errores pueden llegar a institucionalizarse. Salgo al paso ¿Qué les parece si les digo que en el brindis de la Legión se ha introducido -en algunos lugares- un cambio asombroso? Sí, asómbrense.

Me cuentan que en una festividad legionaria (prefiero callar fiesta y lugar, que no era cualquiera) al llegar la hora del brindis con la leche de pantera, el brindador alzó su vaso y tras proclamar, el tradicional “Estamos todos” “Cual legionarios cumplimos”,  introdujo la anunciada novedad:

“A las mujeres y a los hombres amamos”.

Asombro entre los concurrentes, silencio; casi nadie respondió; un segundo que se hizo eterno, ¿asombrados?

Quizá falta labor didáctica. Con esa intención repito el artículo ya publicado sobre el brindis legionario.

Va por ustedes. Dejemos las cosas como están.

Brindis legionario

El brindis legionario no forma parte de las más antiguas tradiciones legionarias ni de ninguno de sus ritos.

Creo que nadie sabe quien fue el primero en introducir este brindis en la Legión. Yo al menos lo desconozco a pesar de haber investigado su origen. Quedamos a la espera de que alguien documente y resuelva la duda si fuese posible y existen antecedentes.

De lo que no hay duda alguna es de la popularidad alcanzada por tal brindis; no hay celebración legionaria que no termine con la leche de pantera y el tradicional ¡Estamos todos!…

He podido comprobar que existen brindis muy parecidos usados por las tunas de estudiantes. Incluso hay una referencia de 1948 en la hemeroteca del diario ABC de Sevilla en la que, refiriéndose a la tuna de Granada, dice que adoptaron el brindis legionario.

Teniendo en cuenta que, según las fuentes más fidedignas, el origen de la leche de pantera, bebida con la que se hace el brindis, surgió en la boda de Celia Gámez por petición del fundador de la Legión a Perico Chicote, es muy probable que fuera a partir de esas fechas cuando se inicia el uso del actual brindis legionario. Celia Gámez se caso el 1 de julio de 1944 siendo su padrino el general Millán-Astray.

Se puede comprobar que el brindis, tal y como se hace en la actualidad, es parte de algo parecido a un poema, largo y poco ingenioso, que nada tiene que ver con el espíritu de la Legión. Por ello solo hablo del brindis tal y como lo conocemos, en su forma abreviada, que es lo adecuado y correcto para no perder el verdadero sentido que lo acompaña.

Leche de pantera

Ahí es donde me ha surgido la duda. ¿Realmente somos conscientes del significado del brindis? ¿Qué queremos decir al pronunciar esas frases con tanto fervor y emoción?

Un brindis tiene varios significados, desde manifestar el bien que se desea a alguien o la satisfacción por algo, hasta dedicar una victoria o triunfo. También entraña el verbo brindar el ofrecimiento voluntario a ejecutar o hacer algo. Todos son significados aceptables y aceptados por el sentimiento legionario. La satisfacción de ser, servir, como Dama o Caballero Legionario, sentirse legionario y compartirlo; honrar y recordar las hazañas legionarias dedicándoselas a España, los triunfos en combate, en la vida y en la muerte. Y por último ser voluntario para cualquier servicio, mostrar que aquí estamos, paso al frente, cual legionario. Ese es el sentido del brindis que se manifiesta en las conocidas frases que pronunciamos:

¡Estamos todos!

Grito que une, reúne, en unidad legionaria, de acuerdo con nuestro Credo fundacional. Estamos todos es el grito de ¡A mí la Legión! No abandonar jamás a un hombre, de juramento entre cada dos hombres, unión y socorro. Desde el hombre solo hasta la Legión entera. Llamada al honor. ¡Estamos todos!

¡Estamos! Respondemos con grito seco y duro; con una sola voz.

¡Cual legionarios!

Con disciplina. De nuevo el Credo: Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir. Sin quejarse de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño. Hará todos los trabajos…, hasta caer reventado. Cual legionarios. ¡Cumplimos!

¡A las mujeres! Siempre y hasta siempre. La legión ama a su Patria simbolizada en la Bandera. Síntesis final del Credo. Mi Patria mi Bandera. Será la más gloriosa. Y en el pecho una carta de una divina mujer.

España, mi bandera,  que envuelve a todos los míos, a mi familia, a la familia legionaria, a todos por los que dispuesto estoy al sacrifico de mi vida. La Legión. Ese es el sentido profundo y la razón por la que

¡Amamos! Sí. España, la Bandera, la Legión, son los amores de las Damas y Caballeros legionarios.

¡Pero ante todo!

Seca la voz, el deseo ardiente, atento al cornetín, ¡Legionarios a luchar! ¡Legionarios a morir! Sed de combate, de acudir al fuego, sentir que no es tan horrible como parece. Beber del espíritu de la Legión hasta vaciar la copa; con todas sus consecuencias. No es tan horrible como parece.

¡Bebamos!

El brindis legionario

¡Estamos todos!

¡Estamos!

¡Cual legionarios…!

¡Cumplimos!

¡A las mujeres!

¡Amamos!

¡Pero ante todo…!

¡Bebamos!

Ese es para mí el significado y sentimiento de un brindis que va más allá de una rutina. Camino de convertirse en un ritual hay que darle el sentido profundo que cualquier acto legionario debe tener y hacerlo con la habitual alegría legionaria.

Así termino sin olvidar lo más sagrado. Al finalizar el brindis es preceptivo dar los gritos legionarios que forman parte de la más profunda tradición legionaria. Los enunciaba nuestro fundador teniente coronel Millán-Astray:

“Los vivas se repiten pertinaces y los gritos de ¡Viva España! ¡Viva el Rey! y ¡Viva la Legión! suenan en todos los actos y en todos los lugares. Es la consagración de su Credo, es el nudo gordiano de su existencia legionaria. No se puede ser soldado sin tener los vivas grabados en el alma. Ellos serán los que los empujen, son los motores de la voluntad, el ánimo, el enardecimiento, el grito de guerra, el de salvas, el de muerte, el de alegría, el de adiós y el de pena. Los vivas son el alma que se muestra en forma material; sin vivas no hay soldados, no hay guerreros en las filas… hay tan sólo hombres formados”.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog generaldavila.com

26 octubre 2019

20 pensamientos en “LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (62) EL BRINDIS LEGIONARIO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

  1. A las órdenes de V.E., mi General.

    Eso de “a los hombres” suena a un tanteo a ver cómo cae y si se puede institucionalizar. O quizás pudiera ser porque al haber ahora Damas Legionarias, no quedaría muy bien el que pareciera que mujeres aman a mujeres. No sé, la cuestión es compleja, como las ideas que pueden surgir en la mente humana. Desde luego, en cualquier caso, la nueva expresión suena fatal, es hiriente para el oído. ¿Pero, cómo se arregla ese desaguisado?.

    ¡¡¡Viva España, Viva el Rey, y Viva la Legión!!!

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  2. No se si puedo opinar, pero no me suena bien el cambio. La tradición debe ser respetada, no obstante habría que buscar algún acuerdo, pero sin prisas ,para encontrar la tecla que lo arregle.
    Propongo al “ poeta” de este Blog ( Eufemio ) para que lo estudie y opine. Todo en la vida tiene arreglo y pienso que hay que evitar conflictos entre compañeros Legionarios.🇪🇸🇪🇸🇪🇸

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  3. Mi querido General, permítame aprovechar este excelente artículo que hoy nos regala para brindar, con nuestra Leche de Pantera Legionaria, por los 4.028.123 de asiduos lectores que, a dia de hoy, visitan nuestro Blog; por mis compañeros colaboradores y por la magnífica labor de gestión que usted realiza, haciendo posible que los valores que aquí se proclaman llegue a tantos españoles de bien.
    Y ya que estamos todos, cumpliendo como españoles, brindemos por España.

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  4. Peliagudo el asunto. ¿Cuántas mujeres hay,hoy en la legión?. ¿Es discutible que las haya?¿Cuántas,de momento, con “valor reconocido” y luciendo cruces rojas al mérito militar?. Unas cuantas ¿no?. Pues bien, a sensu contrario sobre el tema del artículo, imaginemos que del embrión de las antiguas DAMAS DE SANIDAD (como ocurrió) además de surgir un un cuerpo de ENFERMERAS y en un momento dado, por imperativo social se hubieran incorporado hombres: Habría que haber mantenido los términos específicos femeninos…”por tradición”?. En La Legión, se cambió el sistema logístico adaptåndose a lo específico femenino (vestuario, locales gritos de ritual ¡Damas legionarias!). ¿Qué opinan las decenas de “concernidas” sobre proclamar “a las mujeres amamos?. Parece bastante obvio, que “aquí hay tomate”…una cosa es NO CAMBIAR EL HIMNO, claro (…”divina mujer”…) y otra distinta y distante es que una mujer grite con satisfacción ¡a las mujeres amamos! en presente de indicativo. Si no se avisa y se razona…es lógico el asombro. Ya ocurrió el primer día de “Caballeros y Damaa legionarios”…y hoy a nadie asombra, salvo a quien orgullosamente admira el pecho de un uniforme femenino legionario luciendo una cruz roja ganada con sangre y espiritu legionario (no hace falta poner guión y sñadir legionaria porque se trata del espiritu…no de la “espirita”) Si admitimos que hay que abrir la puerta…no pretendamos que no entre aire…porque…o cerramos o entra. Hoy casi nadie discute sobre la conveniencia de cerrarla. No obstante, no parece buena idea para el común, llegar a casa de tus padres acérrimos del Betis,acompañado de un amigo para quedarse con camiseta del Sevilla…SIN AVISAR…(al menos). ” Damas y Caballeros legionarios con el gorro etc…” (¿o…es Caballeros y Damas…?…que esta…”es otra”) Con todo mi respeto y admiración A LA LEGION Y AL GENERAL DAVILA. Un montañero aragonés de la Brigada de Alta Montaña.
    .

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  5. Con el debido respeto General Dávila.

    No he sido legionario pero, en mi humilde opinión, opino que las tradiciones, lo ritos y algunas costumbres como puede ser el brindis legionario, no deberían cambiarse, se han de aceptar como son, no creo que nadie; con un mínimo de sentido común, se sienta ofendido y mucho menos ustedes, Damas y Caballeros legionarios. Si se empezasen a realizar cambios, por muy bien intencionados que fuesen, se podría caer en la sempiterna trampa de lo “políticamente correcto”.

    Aprovecho para unirme a la iniciativa de D. Pedro Motas.

    Brindemos ¡Por España!

    ¡Bebamos!

    Un saludo.

    Pedro Dalmau

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  6. ¡Jopé, Luis! Menudo embolado. No lo veo fácil en principio; creo que estas cosas

    1. Tienen que sentirse.
    2. Han de ser consecuentes con el “espíritu de cuerpo”, ya sabes.
    3. Tienen que sonar bien, como apunta D. Rafael.

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  7. Precioso articulo y entrañable, General Dávila, :
    Hoy he vuelto a aprender un poco más, y con más profundidad, todo ello que rodea con fuerza a la historia de la Legión, Gracias..
    Un afectuoso saludo..
    !Viva España ! !Viva el Rey ! ! Viva la Legión !
    Josefa López del Moral Beltrán

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  8. Como era de esperar, y como mandan los cánones, a pesar de haberlo oído y practicado multitud de veces, realmente genial.

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  9. Mi general, querido Rafa:

    Me parece recordar que fue en Chile, durante el crucero de instrucción en el “J.S. Elcano”, cuando por primera vez oí un brindis similar. No es, sin duda, tan vibrante en espíritu y significado como el que acabas de describir, pero su parecido es tal que apuesto por un origen común.

    En el otoño austral de 1970, visitamos con nuestro buque Punta Arenas, Estrecho de Magallanes, con un frío del demonio y un pampero fuera que nos arrastró varias millas a poniente del Cabo Vírgenes, hasta que logramos entrar. Tal vez entonces escuché el brindis, recitado por los infantes de marina del Regimiento de “cosacos” allí estacionado. O acaso fuese en la visita que, días después, recibimos a bordo, en Valparaíso, de los guardiamarinas de la Escuela Naval “Arturo Prat”, unos chavales a los que llevábamos seis u ocho años, pero que ya bebían como…cosacos.

    El brindis, precedido como verás por un exordio, decía así:

    “Agua cristalina y pura, donde se lavan los trapos, nido de ranas y sapos,… ¿queréis que la beba yo?”

    “Noooo”, contestaba la “asamblea”

    “El aguardiente y el vino se hicieron para el marino, y Dios, que es todo Bondad, y nosotros sus muchachos, ya que nos hizo borrachos,… ¡hágase su voluntad!

    Y ahora venía el brindis en sí:

    “¿Estamos todos, marinos?”

    “¡Estamos!”

    “¿A las mujeres amamos?”

    “No, ¡las adoramos!”

    “Pero, ante todo, ¡bebamos!”

    Solían terminar gritando “!Viva Chile, mierda!” Una forma escatológica poco admisible para nosotros, pero que, para ellos, era puro énfasis patriótico. Y, por supuesto, un culto a Baco que sería más que políticamente incorrecto en nuestros virtuosos días.

    A propósito de corrección política, me parece ese el motivo de “a las mujeres y a los hombres amamos”. Por no pensar lo peor, me quedo con que el correcto conductor del brindis quiso tener en cuenta que, entre nosotros, hay ahora hombres y mujeres. Da lo mismo que nos parezca bien o mal, pero que ni brindar podamos sin respetar el “lenguaje inclusivo”…

    Por eso, tal vez sea mejor decir: “¡Por España, y quien defenderla quiera, honrado muera!”

    (Maldición, honrado u honrada muera…)

    Malos tiempos, mi general.

    Un fuerte abrazo,

    Agustín

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  10. mi general si me permite estoy sumamente satisfecho por su excepcional explicación del significado del brindis legionario.
    Es algo que me queda grabado en mi espíritu legionario.
    Muchas gracias mi general y quedo a las órdenes de vuecencia

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