MIGUEL ÁNGEL BLANCO: IN MEMORIAM Sus asesinos al poder. Publicado En diario LA REGIÓN ORENSE

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El lunes 21 de junio de 1993 era asesinado junto a seis compañeros más el teniente coronel Fidel Dávila, primo hermano del que les escribe. Treinta y un años. Sé de lo que les hablo. Coche bomba era el mensaje político de los asesinos.

Somos muchos los españoles que llevamos la herida abierta y no se nos cicatrizará jamás. No admitimos olvido ni lo queremos.

No es historia, sino herida en carne viva de lo que ha sido la victoria de los pistoleros elevados a la categoría de gobernantes. Porque los que han ganado han sido ellos: la banda terrorista ETA.

El terrorismo sigue siendo protagonista en España. Es tal el nivel alcanzado que ocupa las instituciones, los gobiernos o lo facilita al que lo preside. La ETA dirige y conduce la política en España. Terrorismo no es solo pistolas y bombas, sino que hay mucho más; las guerras no solo se hacen con misiles, sino que hay procedimientos más sutiles y aparentemente melifluos para hacer creer lo contrario de lo que está ocurriendo.

La guerra solo pretende una cosa: dominar la voluntad del enemigo e imponer la propia. Esto es una guerra oculta bajo la cobardía política.

El terrorismo usa la traición y la cobardía para someter e imponer su voluntad. Son un atajo de cobardes constituidos en banda de pistoleros. Personalmente los he visto hacerse de todo encima mientras lloraban cobardemente cuando eran detenidos. Pero han vencido ¿Cómo y por qué? Usted y yo lo sabemos, pero nos es más fácil mirar para otro lado. No es la primera vez que algo así ocurre en España.

No hay ETA política, ni militar, ni político-militar, no hay nada de eso, solo una panda de asesinos dirigidos, teledirigidos por la peor calaña de políticos que ha dado la tierra y que esperaban su oportunidad para recoger el fruto del asesinato.

El terrorismo de la ETA ha logrado su objetivo: imponer su voluntad y someter a su enemigo, que era España y los españoles. Para ello ha asesinado a cerca de mil inocentes, pero eso está ya olvidado y el procedimiento de las pistolas y la bomba, del tiro en la nuca, ha dado resultado.

Nadie que haya heredado o rozado la ideología etarra debería estar autorizado legalmente a formar parte de las instituciones o administración del Estado.

Las víctimas llevan camino de ser culpables. Así, el homenaje a Miguel Ángel Blanco cada vez se hace menos intenso y más repugnante es la política de sus asesinos ahora en el poder con nombre ficticio.

Fue el llamado ¡voto de calidad! de un Tribunal Constitucional amañado el que reconoció la herencia de la ETA en contra del Tribunal Supremo.

Si ven que el proceso actual les falla, volverán. Tiro en la nuca, coche bomba, terror cada día.

Conviene no olvidar aquello para poder explicarnos de dónde venimos y a dónde vamos. Para las generaciones que vienen.

Todo está consumado.

OTANITIS. 75 AÑOS DE LA OTAN Y SIN EJÉRCITO EUROPEO. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

75 años para alcanzar 32 miembros. Eso no hay quien lo gobierne ni política ni militarmente. Es imposible. Llama a la puerta Ucrania y la celebración la protagoniza quien no forma parte de la organización, pero es la escusa para mantenerse, la nueva razón americana de la OTAN cuando ese no es el problema y lo saben. La invasión de Ucrania es el estrepitoso fracaso de la disuasión. Habrá que inventar otro efecto, otra OTAN, porque este es otro mundo que nada tiene que ver con el de ayer, ni siquiera con el de hoy.

La OTAN ha crecido tanto que es ingobernable y se enfrenta a un mundo tan incierto como inseguro sin que sus miembros muestren una postura real de firmeza y unidad ante los nuevos retos. Un enjambre que no da ni miel ni cera. A partir de noviembre empezará la diáspora. Los Estados Unidos de América no son lo que eran y sus intereses se desplazan hacia los nuevos escenarios dominados por dos factores: producción y consumo. Europa solo tiene dinero sin valor, inmigración inasumible y leyes, muchas leyes; nada más. Frente a la organización política de la OTAN se abre una nueva alianza de los que no forman parte de ella, incluso están frente a ella y disponen de algo que la OTAN no tiene ni nunca jamás volverá a tener: disciplina. Frente a la organización militar de la OTAN se abre otra organización militar que camina a ser la más fuerte y poderosa en pocos años. Es la organización que maneja la paz y la guerra como si fuesen lo mismo, que lo son, pero que presume de paz organizando la mayor máquina del mundo para la guerra. En Europa fabrican la guerra, pero presumen de paz y los políticos se salvan ilesos de ella mientras esquilman la juventud de sus naciones y fomentan una desenfrenada locura de ocio, diversión y gasto donde todos quieren ser iguales que los más, todos tener y hacer lo mismo que los más, cuando no hay ni espacio ni recursos para todos. Es una falsa cultura sin disciplina ni valores más allá que el de la chicharra.

La OTAN tal y como la concebimos hasta ahora ha muerto. Es necesario crear otra cosa y eso fue algo que el general de Gaulle vio con claridad. Europa debe ser capaz de defenderse sola sin la ayuda de los Estados Unidos de América o al menos sin la dependencia que ahora tenemos que es absoluta. Pero miren como está Francia y el resto de naciones europeas. Como para afrontar la solución: un Ejército europeo de verdad con mando y dirección, no una organización político militar sino un Ejército auténtico con unidades permanentes, mandos constituidos y sistema único de logística e industria militar, algo difícil pero no imposible dada su urgente necesidad. Esos detalles que a todos de entrada nos parecen tan complejos, como la generación de unidades, despliegues, dependencias, escuelas, armamento y personal son de fácil solución y además una gran inversión. Lo difícil a la vista de los acontecimientos es tener voluntad política y aceptar la cruda realidad a pesar de estar dominados por una izquierda que parece una quinta columna introducida en Europa. Es cuestión de tiempo, pero Europa a este ritmo desaparecerá como tal. Lo que actualmente tenemos como sistema de Defensa es un camelo que no sirve ni para disuadir. Eso sí, en todos los ejércitos hay una auténtica otanitis entre militares porque sus puestos están bien remunerados económicamente y en ascensos. Eso es todo. Para la guerra no sirven esta organización invadida de políticos que viven del cuento de la disuasión. Un día nos despertaremos con la cruda realidad en las puertas de casa.

La OTAN nos ha dejado sin Ejército Europeo y ahora en esta cumbre de Washington nos damos cuenta de que ya estamos fuera de tiempo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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11 julio 2024

EL DEBATE (Diario Digital) Gabriel Albiac entrevista al General Rafael Dávila sobre su libro El nuevo arte de la guerra

EL DEBATE

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Entrevista en El Debate de Gabriel Albiac al general Rafael Dávila sobre su libro El nuevo arte de la guerra

 

VISITA DE LA ARMADA A GUECHO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La estancia en Guecho del Grupo de combate “Dédalo” de la Armada formado por el portaaeronaves L-61 “Juan Carlos I”, el buque de asalto anfibio “Galicia” y la fragata “Blas de Lezo” ha sido un acontecimiento digno de resaltar por el elevado número de visitas que ha recibido. La estancia en Guecho se ha desarrollado con normalidad absoluta y ha sido una demostración clara y palpable del cariño y proximidad de la mayoría de la sociedad vasca a nuestras Fuerzas Armadas. Claro que ello no es óbice para que silenciemos el vómito que sobre la propia sociedad vasca lanza un grupo político encabezado por la alcaldesa peneuvista de Guecho. No tiene mucho comentario, sino todo. Cualquier militar en activo, reserva o retirado no se siente ni aludido ni señalado ni siquiera insultado. Es la metáfora del espejo que rebota la imagen del que habla y te devuelve la misma imagen que a otros lanzas.

Ante eso nada más que dejar constancia de los párrafos de los que intentan ser no siéndolo.

‼️ DECLARACIÓN DE EAJ-PNV GETXO: Ante la llegada de 3 buques de la armada española a Getxo EAJ-PNV quiere manifestar lo siguiente:

1️.- Que la presencia de la Armada en Getxo es una imposición que no beneficia en nada y que genera malestar a una parte de la sociedad getxotarra.

2️.- Que la presencia de las Fuerzas Armadas Españolas choca frontalmente con la normalización de la sociedad, ya que niega la identidad y el reconocimiento de Euzkadi como nación a la que aspira una gran parte de la sociedad getxotarra.

3️.- Que los alardes belicistas chocan frontalmente con nuestra visión humanista de la sociedad, a la cual creemos que cabe educar en valores democráticos y pacifistas.

4️.- Que la sociedad getxotarra (ni la vasca en su conjunto) nunca ha recibido el reconocimiento del daño causado por la violencia ejercida por las Fuerzas Armadas Españolas en su territorio.

5️.- Desde EAJ-PNV nos oponemos a este tipo de actos que pretenden normalizar la asimilación nacional, imponiendo ciertos símbolos nacionalistas españoles a una sociedad vasca plural y que, como decimos, ve negada en parte su identidad. Normalizando este tipo de actos el Estado español pretende superponerse a la política e identidad propia de Euzkadi.

En Getxo, a 6 de julio de 2024

#IdentidadVasca #EuzkadiNación #PazYDemocracia #NoALaGuerra #MemoriaHistórica #JusticiaParaEuzkadi #NoAlaImposición #RespetoAlaDiversidad #Getxo2024 #EAJPNV

Su gran tragedia, por lo visto y leído, es ser españoles, haber nacido en territorio español, recibir el aire de España, sus tradiciones y costumbres. Tener carnet de identidad español y pasaporte con nacionalidad española. Eso que rechazan y que se hace más evidente y alcanza mayor fuerza española en su caso. A los españoles que han redactado el manifiesto y con él se sienten identificados solo hay una contestación: sois españoles os guste o no y no hay más opción que aceptar a ese Ejército español que siempre luchará por vosotros, por vuestra defensa y por vuestra españolidad. Estad tranquilos y seguros porque vuestras Fuerzas Armadas, aunque no las aceptéis, os amparan para que seáis cada día más españoles y si os apetece las puertas de sus buques estarán siempre abiertas para acogeros y mostraros su bandera que es la vuestra. Sois españoles y eso es algo inevitable, pero también es algo que os honra. El insulto no va a haceros menos españoles. Es inevitable.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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9 julio 2024

 

 

 

A ESPAÑA SERVIR HASTA MORIR Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Debería ser, lo fue, un día de celebración alrededor del acto de entrega de despachos a los nuevos suboficiales del Ejército de Tierra en la ceremonia presidida por el Rey de España al que acompañaba la Princesa de Asturias, alférez del Ejército de Tierra. Pero la alegría de tal celebración no debe ser motivo para olvidar unos hechos que forman parte y son semilla de alguno de los gravísimos males que amenazan la unidad de España, esa que figura dentro de las misiones que el artículo 8 de la Constitución otorga a las Fuerzas Armadas.

Nadie que haya seguido la política española de los últimos años podrá olvidar los gobiernos de Zapatero y Sánchez y su intromisión en los asuntos militares con ministros como aquel personaje que fue el peor ministro de Defensa que ha tenido la democracia: José Bono (El hacker de Pemán le llamaba mi inolvidable amigo Antonio Burgos). Nunca lo fue de defensa que no fuese la suya propia. Morir de vanidad. Rentables libros donde no da ni una a derechas, todas a diestro y siniestro. De aquellos polvos… Cesión, renuncia de España. Formó un equipo de clara ambición y desconocimiento del espíritu de la milicia, arrasando con la enseñanza militar y todo con un grupo de amiguetes a su alrededor de los que aún alguno perdura en puestos bien remunerados. El independentismo encontró su aliado perfecto. Patada a la Constitución. Por toda la escuadra.

En la Academia General Básica de Suboficiales del Ejército de Tierra en Talarn (Lérida) brillaba sobre la falda del Monte Constampla el lema de que nuestros suboficiales eligieron como norma de vida:

A ESPAÑA SERVIR HASTA MORIR

Era su Oración cada amanecer y anochecer. Era su Constitución y juramento, su bandera. Un político nacionalista catalán, de cuyo nombre no quiero acordarme, presionó al ministro de Defensa, José Bono Martínez, impropio ministro para tan buenos soldados, para que retirase aquel lema que le molestaba ver desde el cielo cuando su avión pasaba por encima de aquellos montes catalanes. Se cedió. El ministro ordenó retirar el lema y los militares cumplieron. Bajaron del monte el lema, agacharon la cabeza, se borró de los cielos de España para colocarse, modesto y sumiso, en la Plaza de Armas de la Academia. Aunque parezca mentira esto ha ocurrido en España con el Gobierno del señor Zapatero y su ministro de Defensa; de nefasto recuerdo. De aquellos, y otros más cercanos, polvos… ¿Nos extraña que ocurra lo que ahora ocurre? Los militares tragamos aquel sapo con esa sumisión que es mala disciplina.

Estos día de julio se celebra en todas las Academias Militares el acto de entrega de despachos a todos los oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas españolas después de una formación dura, agresiva, moderna y esperemos que completa en cuerpo y alma militar. Un nuevo mundo da comienzo para nuestros nuevos mandos entre los que destaca el de la Alférez Doña Leonor de Borbón y Ortiz, Princesa de Asturias, cuya responsabilidad será ni más ni menos que mantener la unidad de España, difícil empresa tal y como se divisa el panorama.

Servir hasta morir requiere un buen mandar y no engañar. Lo que exiges hay que cumplirlo de manera ejemplar, si no estás incapacitado para el mando. En la milicia arrastra el ejemplo que no las leyes. La Ley marca el camino, pero es la moral, la virtud, la que señala la meta final, el comportamiento del mando.

Mandar es de una belleza inigualable cuando se manda bien, es un arte tan severo e irrenunciable que hay que estar en permanente vigilancia y cumplimiento como ejemplo a tus hombres. Cumplir, exigir el cumplimiento y dar ejemplo: el resto no es mandar.

Me permito con la humildad del ya retirado, aún sin serlo del todo ni de todo, dar unas breves pinceladas de ese arte de mandar.

EL ARTE DE MANDAR

 Este es un intento vano de acercarme con palabras el arte más complejo del mundo y que más satisfacciones produce: a unos hace grandes y a otros deja al descubierto su infamia, pero nunca pasa desapercibido.

Todo el mando encierra un secreto que se resume en una vieja historia que dice: «Saliendo los de Numancia a pelear con la osadía, y confianza que solían, fueron forzados a retirarse, y volver las espaldas, y reprendiéndoles su capitán, que por qué huían de los Romanos que tantas veces habían vencido, le respondieron, que los soldados eran los mismos, pero que el Capitán era otro, y de más valor y mejor gobierno que los pasados».

Mandar queda resumido en pocas palabras a pesar de ser una compleja actividad.

Estas son algunas de sus máximas:

Tus órdenes han de ser claras, que se entiendan, que se cumplan, que cada uno sepa lo que se le pide, y si es posible, por qué se le pide.

Debes mantener la idea elegida sin vacilaciones ya que no hay nada más amargo que verse sometido a las oscilaciones de un jefe vacilante en sus decisiones. Más útil es el entendimiento que la espada. Claro, preciso y respetar la iniciativa de otros. Esa idea permanente que debe presidir y transmitir con sus órdenes, incluso con sus gestos y presencia, es la de vencer.

Debes de estar atento a conocer nuevas ideas y aceptar propuestas ajenas. Entre todos los consejos nunca admitas los que proceden del odio y del temor, los peores consejeros en la guerra. Y recuerda que el que está a tus órdenes no está a tu servicio personal.

Da lo mismo el escalón de mando que se tenga o el puesto asignado. Siempre en la guerra surge la soledad, el momento más difícil al que acompaña el miedo, la inseguridad, incertidumbre, dudas y el peso de la responsabilidad. Estos son algunos de los sentimientos y sensaciones que embargan a cualquier soldado y que aumentan en función del número de los que están bajo tu mando. Aunque sea el acontecer diario. Sobreponerse a esos sentimientos marcará la diferencia entre el éxito y el fracaso. Hay que confiar en uno mismo, en los conocimientos y formación ya que frecuentemente se sabe más de lo que se cree y ello aflorará en el momento necesario.

Ante un problema difícil, cuando no puedas consultar, confía en tu intuición, pues cuando se conoce el oficio y se está identificado con él, la intuición te marcará el camino a seguir. No hay nada peor que el pánico o la inacción. Ni te escondas ni huyas ante los problemas de la guerra que suelen atacar en primer lugar al ánimo del que manda. Que los métodos y procedimientos aprendidos en las largas horas de estudio, aplicados con sentido común y serenidad, les ayudarán a adoptar las decisiones más convenientes aún en soledad. Deberemos confiar en su profesionalidad y buen hacer y darles la flexibilidad y libertad de acción que para nosotros pedimos. Muchas veces un líder no lo es solo por el empleo que ostenta o por la edad que tiene, lo es por que reúne un conjunto de cualidades que harán que sus hombres lo sigan sin condiciones.

Tan difícil es decidir, porque eres responsable de ello, como obedecer.

Para dirigir, organizar, investigar, enseñar, mandar u obedecer hay que estar preparado y eso se logra solo con aprendizaje y disciplina.

Tenemos que tomar decisiones a menudo, todos. Hay una frase en el Ejército un tanto dura, pero muy real:

‹‹El sudor de hoy evitará la sangre de mañana››. Creo que tiene su traducción en la vida civil y que sirve para todos: el esfuerzo y el estudio de ahora te servirá para no cometer errores mañana.

En tu función intelectual necesaria para decidir debes contar con la ayuda de tus auxiliares, es una labor de equipo, en la que tendrás que asignar trabajos a cada uno de ellos, pero la decisión final, la expresión de tu voluntad, te corresponde solo a ti y es tu mayor responsabilidad. En ella quedará reflejado el espíritu del Jefe y servirá como guía y eje de aquellas iniciativas que tus subordinados tomen en los momentos en los que se encuentren aislados o lejos de ti. Elige entre los que sabes que con una sola directriz actúan de acuerdo con tu criterio y huye de aquellos que necesitan exceso de explicaciones y vigilancia permanente para comprobar el cumplimiento de tus órdenes. La tibieza en el mando provoca graves indecisiones, es el mayor pecado que puede cometer el que asume la responsabilidad.

Debes de ser constante en el esfuerzo, evitar prisas y desorden.

Ser cortés, pues la cortesía es inseparable de la disciplina. Cortés en la precisión y limpieza de la palabra, en la actitud, en el gesto, en la voz y en los modales.

Cuenta siempre con el apoyo de tus colaboradores y el consejo de los más cercanos y busca en ellos la lealtad para nunca sentirte defraudado.

Nunca pienses en ti, hazlo primero en la misión que te han confiado y en los hombres que tienes para cumplirla.

Suerte, fácil recurso al que suele acudirse. No te engañes con la suerte, los buenos generales no confían en ella, sino en sus tropas, en su Estado Mayor y en su preparación para adoptar decisiones: a eso se debe la suerte. En la mayoría de los casos estudiados en los que se señala a la victoria como fruto de la suerte se deduce que sólo los capaces son afortunados.

Mandar es demasiado habitual, pero cada vez son más los que mandan mal y legión los que padecen sus consecuencias. No pretendas ser importante por el mando que te asignen, sino lucha por ser humilde que se traduce en ser útil.

El Mando es una montaña muy dura de escalar. Hay que recorrer despacio el camino, con humildad y paciencia. A la cumbre no se vuela, súbese poco a poco y con discurso de tiempo. En la guerra o en su preparación el esfuerzo y dedicación nunca están de vacaciones.

«La negligencia individual provoca un prejuicio colectivo, y la diligencia propia produce un triunfo colectivo» (Alejandro Magno).

La tropa debe ganar batallas; el Mando está para ganar la guerra. La suma de las batallas no da como resultado ganar la guerra, sólo la decisión y claridad en determinar a dónde, por dónde, cómo y cuándo conduce al éxito final al ir consolidando con la táctica la estrategia final. Entiéndase que en la táctica participan diversos mandos, pero la estrategia de la victoria debe ser cosa de uno.

No olvides que la inacción en la batalla es incompatible con el ejercicio del mando.

Por último sigue la máxima moral que todos llevamos dentro: «Que nadie tenga nada que esperar del favor ni temer de la arbitrariedad».

«El contenido de la sabiduría es el mando. Saber y mandar no es otra cosa sino saber ser obedecido. Sólo sabe mandar el que manda por razón de proporción, es decir, por razón de justicia. Sólo sabe mandar el que midiendo sus cualidades y las que tienen los llamados a obedecer halla entre ambos la proporción geométrica que justifica el mando y le hace efectivo».

Ese orden de la milicia establecido por el mando, «esa figura perfecta, capaz de andar en todas las direcciones; hacia delante, hacia detrás, a derecha e izquierda, hacia arriba o hacia abajo, sin que jamás se turbe el orden», algo así como la disciplina que no es sino «una habituación interna y externa del hombre a estar siempre en orden» va a servir en el futuro para construir la esencia misma de la política: el orden y la disciplina. En definitiva el mando, cuando no se convierte en una burda copia del Mando.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

8 julio 2024

 

15 AGOSTO DE 1936 LA BANDERA DE ESPAÑA EN LA GUERRA CIVIL (De mi libro La guerra civil en España. El general Dávila, Franco y las campañas que decidieron el conflicto)

Hubo un tiempo en que colgábamos nuestra bandera en los balcones…

Durante la guerra civil hubo un ligero retraso en disponer del uso oficial de la bandera roja y gualda porque el sentimiento republicano había calado en mucha gente, también entre el generalato que quería combatir los crímenes y el desorden, pero no consideraban a la República como el enemigo.

El general Luis Redondo en su libro El Requeté cuenta que el primer contacto de Manuel Fal Conde y Mola, representante de los Tradicionalistas, se realizó el 11 de junio a través de José Luis Zamanillo, y este entregó al general en su nombre una nota con una serie de puntos para el acuerdo de participación en la sublevación. Al final de la nota decía: «Se da por supuesto que el movimiento será con la bandera bicolor».

Era algo muy arraigado y casi cuestión indiscutible para que los carlistas se unieran al movimiento. En conversación de Franco con Don Juan en diciembre de 1954 dice Franco: «El general Sanjurjo perdió el 10 de agosto de 1932 porque, a la ligera, creyó que la opinión pública republicana reclamaba entonces lo que tardó cuatro años todavía en reclamar. En 1932, y hasta 1935, había mucha gente que todavía creía viable la República. Y por eso, todavía en julio de 1936, tuvimos que hacer el paseíllo con la bandera del himno de Riego, menos en Pamplona» (Pedro Sainz Rodríguez. Un reinado en la sombra, pág. 230. Planeta, colección Espejo de España).

Sanjurjo escribe a Mola el 9 de julio: «Mi parecer sobre la bandera es que debería por de pronto solucionarse, dejando que los tradicionalistas usen la antigua, o sea la española, y que aquellos Cuerpos a los que hayan de incorporarse fuerzas de esta Comunión no lleven ninguna. Esto de la bandera, como usted comprenderá, es cosa sentimental y simbólica, debido a que con ella dimos muchos nuestra sangre, y envuelta en ella fue enterrado lo más florido de nuestro Ejército, y se dio el caso de que nuestra guerra civil entre tradicionalistas y liberales unos y otros llevaron la misma enseña. En cambio, la tricolor preside el desastre que está atravesando España. Por eso me parece bien lo que me dicen de que usted ha prometido que el primer acto de Gobierno será la sustitución de la misma» (Antonio Lizarza Memorias de la conspiración, citado en el Requeté de Luis Redondo y Juan de Zavala).

Por fin la Junta de Defensa restableció la Bandera de España, la bicolor, rojo y gualda, por Decreto nº 77 de 29 de agosto:

«El movimiento salvador de España, iniciado por el Ejército y secundado entusiásticamente por el pueblo, fundidos en el fervoroso anhelo de reanudar su gloriosa historia, ha sido presidido espontánea y unánimemente por el restablecimiento de la tradicional bandera bicolor. Rojo y gualda.

Solo bastardos, cuando no criminales propósitos de destruir el sentimiento patriótico en su raíz pueden convertir en materia de partidismo político lo que, por ser símbolo egregio de la Nación, está por encima de parcialidades y accidentes.

Esa gloriosa enseña ha presidido las gestas inmortales de las sucesivas generaciones; ha ondeado los días de ventura y adversidad patrias, y es la que ha servido de sudario a los restos de patriotas insignes que, por los servicios prestados a su país, merecieron tal honor.

Bajo sus pliegues gloriosos se ha producido, ahora, esta vibración patriótica jamás superada y al recoger este clamoroso anhelo popular y restablecer oficialmente la bandera bicolor como pabellón de España, la Junta de Defensa Nacional no hace sino dar estado oficial a lo que de hecho existe ya en todo el territorio liberado».

Antes de publicarse el Decreto y con autorización de la Junta de Defensa el 15 de agosto se realizó el cambio de bandera en el Ayuntamiento de Sevilla. El general Franco cedió al general Queipo de Llano la retirada de la tricolor y él izó la bicolor. Hablaron Queipo de Llano, Millán Astray y Franco ante una multitud que abarrotaba la plaza de San Fernando después de haber asistido a la procesión de la Virgen de los Reyes.

Dijo Franco: « ¡Sevillanos¡ Ya tenéis aquí la gloriosa bandera española; ya es vuestra; el heroico general Queipo de Llano la ha inaugurado en esta fiesta solemne y en forma oficial. Esta bandera roja y gualda es la que está en el corazón de la inmensa mayoría de los españoles. Él os ha explicado el origen de la bandera y os ha repetido como nuestros heroicos soldados se batieron y supieron morir en defensa de la Patria, a la sombra de la bandera roja y gualda».

Poco tiempo después, el 13 de septiembre, se regulaba cuanto hacía relación a las dimensiones oficiales de la Bandera de España, sus honores y juramento de fidelidad.

TOQUE DE RETRETA

Un día no muy lejano escribía:

En el recuento hay días que falta alguien. Se reza y se llora, pero no habrá novedad mientras el deber y el honor no mueran. Lágrimas de soldado, secas y duras como perlas milenarias, invisibles, rostros que, a pesar de todo, transmiten sosiego y paz. El servicio de noche ya se prepara. Centinelas de la noche, sombras del servicio, que aseguran una aurora de paz.

La Bandera se ha recogido. En la noche no se ve la Enseña, pero no descansa, no se esconde, cubre el silencio con su manto de protección esperando izarse de nuevo. Otro día y siempre, como horizonte permanente del soldado que la ha besado al jurar que siempre estará en lo alto.

Nuestra Bandera ha sido arriada del territorio nacional y su brillo ha sido eclipsado con la infamia del consentimiento de todos, sin que nadie haga nada, sin cumplir ni hacer cumplir la ley. Deberíamos sonrojarnos, todos. De seguir así perderemos el honor y tendremos que dejar de decir: ¡Sin novedad!

Hemos perdido el honor. No es retórica. Es lo que veo.

La Bandera de España no se iza en todo el territorio nacional. En Cataluña y en muchos rincones del País Vasco se ha arriado la Bandera de España. Incluso se la ofende a diario. Nadie hace nada, no pasa nada.

No lo olvidemos. Ese es el parte, la novedad más importante que hoy y siempre comunicaremos al mando.

Mañana será otro día…, pero todo seguirá igual.

Sentencia del Tribunal Supremo del 24 de julio de 2007:

La bandera debe ondear diariamente con carácter de permanencia, no de coyuntura, no de excepcionalidad sino de generalidad y en todo momento.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

4 julio 2024

CAMINO DE LA REPÚBLICA DE ANTONETE. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En febrero de 1873 dimitía Amadeo de Saboya acabando así con quince siglos de monarquía en España. En las Cortes, de mayoría monárquica, se votaba a favor de la República, la primera en España, con más advenedizos, oportunistas y resentidos personales, que republicanos. Aquella aventura empezó mal y de ello se dio cuenta su primer Presidente, el catalán Estanislao Figueras, que al ver el panorama definió la situación con una sola frase, “Estoy hasta los cojones de todos nosotros”, cogió un tren en Atocha y no se bajó hasta llegar a París.

Aquella República duró menos de un año envuelta en una locura federalista que rompió a España entre odios regionales y locales. Todos se saludaba al grito de ¡Salud y República!, y ninguno sabía lo que aquello del federalismo republicano significaba.  Pero el afán de ser diferentes llevó a declararse repúblicas independientes a Cataluña, Málaga, Cádiz, Sevilla, Granada, enarbolándose en todos los lugares la bandera de la independencia y el enfrentamiento de todos contra todos. Un ejemplo de aquel progresismo, solidaridad social y talante democrático ocurrió en Cartagena durante aquellos días de auge federalista.

“A las seis mañana castillo Galeras ha enarbolado bandera turca” telegrafiaba el Capitán General del departamento marítimo de Cartagena al ver ondear allí la bandera roja que anunciaba la República Federal. Antonete Gálvez, no se lo tomen a broma, era un diputado federal huertano que declaró el “Cantón Murciano” en la ciudad naval militar de Cartagena. Fue el terror del Mediterráneo, bombardeó Alicante, se enfrentó a escuadras extranjeras y quiso invadir el resto de España. El cantonalismo fue uno de los episodios más bochornoso de nuestra historia y un riguroso ridículo internacional. Eran las consecuencias de una labor demagógica que proclamaba la llegada de una República federal, libertaria y redentora. Todo terminó once meses después, cuando Castelar dijo aquello de “Lo quemasteis en Cataluña” al reclamarle los diputados federales el proyecto de Constitución federal. Un pequeño piquete de soldados enviados por el General Pavía disolvió la asamblea. Pronto volvimos a las andadas y seguimos en ello. No tenía la República la culpa sino ese deporte nacional incomprensible e insolidario que consiste en repartirse España a trozos. Es tal la incultura y las mentiras en las que se basa el reparto, que cualquier intento de independencia responde únicamente a los intereses de una secta. Ya sabemos lo que dijo Castelar en una definición tan acertada como la de Don Estanislao “Aquí en España todo el mundo prefiere su secta a su patria, todo el mundo… intolerantes todos, intransigentes todos”.

Pues eso, “Senyors, ja no agunto mes” “Estic fins als collons de tots nosaltres”

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

DRONES DE GUERRA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Piensen en un anuncio para el reclutamiento en el que se ofrece dinero en abundancia, entrenamiento y un futuro asegurado y estable. Todo ello en el más absoluto de los anonimatos. Si quieres puedes formar parte del Ejército (no hablo de ninguno en concreto) a través de estos anuncios; que existen. En Afganistán se alistaron muchos operadores de drones a través de anuncios como estos y han sido licenciados una vez terminado un contrato técnico en el que poco tenían que ver los valores militares. Esto ha pasado a ser una constante para ocupar puestos determinados en estas guerras actuales donde hay soldados y sombras que nada tienen que ver con lo que hasta ahora conocíamos como tales.

No sentirás la fría mirada que se clava en tus ojos antes de la muerte. No habrá desgaste emocional ni fatiga de combate. Solo manejarás un ordenador que guiará al dron hasta el objetivo y él se encargará de volar hasta matar. Nunca sabrás nada de los efectos culpa de la guerra, no tuya que eres un simple técnico de matar a distancia. El debate moral de los drones ha pasado a la historia.

El dios Apolo es el que mata de lejos. Inicia la Ilíada el flechador certero, el del arco de plata. Los arqueros eran mirados con desprecio por no combatir cara a cara, con la espada o la lanza. Ulises, arquero y sagaz, astuto y egoísta, es la figura más valorada. En contra del sincero y brutal Ayax. Gusta más la eficacia que la virtud.

Las primeras  armas de fuego fueron rechazadas por los que acudían al combate con honor y valor, a los que la distancia cada vez mayor para matar les parecía una cobarde acción, esconderse era rehuido por los valerosos guerreros.

Matar más y más lejos: drones.

Tuvo el arquero que darse cuenta que inclinando el arco, la flecha llegaba más lejos. Supo que en la guerra lo importante no es morir, sino matar y que el héroe es quien vence no quien muere.

Comparamos tiempos y con ello guerras sucesivas. Queremos saber el futuro.

Lo primero que cambiará, ya lo está haciendo, es la palabra. La Inteligencia Artificial es el siguiente paso y los anuncios ya están en su red. La palabra es el engaño, la música que atrae y anula el pensamiento: IA.

La guerra será inteligente, ¡qué cosas! y se matará sin muerte, solo hará falta el dominio de la distancia, la palabra será el vehículo que nos hará esclavos de quienes la manejen.

Los drones, los hay de variados  modelos y fines, llevan distintas cargas: unos palabras, otros la explosión de siempre. Ambas son lo mismo: muerte. Se lanzan desde el poder; que tiene distintas versiones. La ejecutiva y la mediática con sus distintos lanzadores. Son el poder que esclaviza si lo aceptas.

Son tan antiguos como Apolo, el que mata de lejos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

02 julio 2024

LEY DE MEMORIA DEMOCRÁTICA: ANTECEDENTES Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Ley de Memoria Democrática

Considero que es uno de los mayores ataques perpetrados a la democracia desde aquel añorado proceso de la Transición: la conocida como Ley de la Memoria histórica, ahora será sustituida por la de Memoria Democrática. El 23F81 a su lado fue un juego de niños que no se sabían la lección ni militar ni histórica. El dinero se escondió cuando vio —una vez más— que «no era eso, no era eso».

En definitiva estamos ante el mayor ataque y robo a la libertad individual hasta ahora conocido. Nos separan y dividen entre buenos y malos. Por cierto; me quedo en el lado de los malos. Tomen nota de mi filiación. Llevan ya demasiado tiempo haciendo listas de unos y otros. Si es necesario moriré como Sócrates: porque se había determinado legalmente. Nunca por haber sido condenado caprichosamente.

«El 14 de abril de 1931 una nación, España, cuya forma de Estado era la monarquía, la Corona más antigua del mundo occidental, de la noche a la mañana se levanta republicana y el Rey, sin más, dice que se va, hace las maletas, se embarca en Cartagena y desembarca en Marsella. El barco que le lleva luce la bandera de España roja y gualda; en el momento en que Alfonso XIII desembarca es arriada, izándose la republicana.

Adiós a la Monarquía

Si la situación no era fácil de entender más difícil iba a ser construir a partir de ese momento el edificio del nuevo Estado que entraba en un periodo de provisionalidad que acabó en permanente inestabilidad. Hasta hoy. Aquello que parecía que iba a traer paz y sosiego, evitar el derramamiento de sangre, fue degenerando, día a día, hasta convertirse en la peor de las guerras. Después de 90 años de aquello, nos persigue políticamente, sin conseguir reducir los hechos a una lectura de la historia de la que extraigamos consecuencias, errores, y alcancemos la verdad, sea cual sea, sin arrojárnosla unos a otros, con sentido histórico y documental» (La guerra civil en el Norte… General Dávila).

Difícil reinado el de Alfonso XIII. Por todo; sobre todo por el apoyo que tuvo de los que tanto le querían. Nos vemos abocados a lo mismo.

¡Rey don Sancho, rey don Sancho!, no me digas que no te aviso…

¡Bendita España, que pare y cría los hombres armados!, exclama Francisco I de Francia, derrotado en Pavía, cuando llega prisionero a Madrid y ve por sus calles a los niños jugando con espadas de madera.

Coraje, valor y honor, nunca nos han faltado. En casi todas las ocasiones era lo único, porque espadas, ni de madera. Cuando eso coincide con la pérdida del honor se alcanzan metas como la actual.

Flandes, Filipinas, Cuba, África. Por allí han pasado las Armas y las Letras: Gonzalo Fernández de Córdoba, el Duque de Alba, don Juan de Austria, Pedro Calderón de la Barca, Miguel de Cervantes, Lope de Vega o Enrique de las Morenas y Fossi; general Martínez Campos, general Weyler, almirante Cervera, Comandante Benítez, y miles de anónimos soldados, « ¡No hay un puñado de tierra/sin una tumba española!».

Honor, coraje y valor. Ahora sigue habiendo grandes soldados… y generales, pero no se les ve en demasía. Digo en la intelectualidad, no vaya a ser que me tomen como espadón.

Canalejas replicaba: — ¡Entonces callen tantos himnos de gloria al ejército, cantadle menos, pero respetadle más!

Hubo nombres heroicos en los dos bandos, generales con honor que entendieron lo que es una guerra y su final. Soldados todos, mientras tuvieron un ejemplo a seguir, si les hablaron de honor y dignidad, cuando no eran forajidos los que ostentaban el mando a base del pistolón que colgaba de su cintura.

Era a España: el respeto. El mismo que acaba en guerra cuando no se tuvo, cuando no se tiene.

¡Tanta gloria!, ¡tantos honrosos nombres! de nuestra historia para ahora ser pisoteados por los cerdos.

 El PSOE

El Partido Socialista Obrero Español conocido por sus siglas PSOE está dando la vuelta al calcetín de la convivencia. Quiere guerra y guerra tendrá. Los mismos que hicieron una cosa hacen ahora la contraria. Ya no les sirve la Transición. «El poder tiene recursos para todo…, ofrece muchas posibilidades. Todo el secreto está en saber manejar los dispositivos legales».

Debe verse al adversario en toda su plenitud: J.L. Rodríguez y P. Sánchez no tienen plenitud. Simples portatirsos llenos de vanidad, muy fáciles de manejar, uno desde las pasarelas de la (mal)-intencionada inclusión y el otro desde los oscuros conventos. El dinero lleva a lugares insospechados, penetra hasta en las clausuras.

Bien conocido es que la repetición de la guerra, cambiar los hechos, dio comienzo con la nueva artillería manejada por los cañoneros: se fundaron medios para extorsionar —siguen en ello los accionistas— con misiles que compran los del dinero oculto; es el arma principal del combate porque todos dependen de la política, de colocar a sus generales de plomo, a caballo si es posible —que se lo crean—, en la Moncloa. El monclovita a caballo solo tiene que pasear su grotesca sonrisa y las órdenes ya las recibirá de forma permanente y oportuna para apoyar y proteger a las unidades (ahora conglomerados o algo escondido como empresa) que el dinero debe apoyar desde la acción política, que para eso se le nombra general en jefe, con sede en Moncloa. Es la interpretación nueva de la moral. Ya no sirve la de Confucio en la que «solo los caballeros son aptos para gobernar con criterios morales y competencia intelectual». Esa cualificación moral e intelectual ahora la reparten los bancos del poder en sus oscuras reuniones.

No hay futuro. El camino está marcado y solo queda seguir la senda: «Muchos guijarreros, pocos adivinos» (Zenobio, V, 75; Apostolio, XIV, 68b). Delincuentes.

«No hay que abusar de la Historia», dijo Villaverde en plena Restauración. Temía mirar atrás para agacharse a recoger piedras que lanzar. Munición falseada al dictamen.

Acaba diciendo Napoleón: «Yo vencí a los alemanes y a los italianos, vencí también a los polacos a quienes ciega su odio frente a rusos y prusianos, pero no he podido vencer a los españoles; en Europa son los únicos que conservan una extravagante afición a la libertad».

¿De qué libertad hablaba?

Comunistas, socialistas, separatistas, anarquistas y pistoleros acabaron con ella.

El 14 de abril de 1931 el Rey se marcha, abandona el ejercicio de sus funciones para evitar un supuesto y posiblemente no seguro derramamiento de sangre.

No había razón alguna; nadie había depositado en las urnas la forma política del Estado. Solo eran unas elecciones municipales. No se le había consultado nada a la República ni a la Monarquía, a nadie le habían preguntado su preferencia. Nunca se sometió a referéndum la forma política del Estado. De unas elecciones municipales manipuladas surgió la forma del Estado: República. En España, como en mayo de 1808, parece que la política se interpreta en los ayuntamientos.

Alfonso XIII, el Rey soldado, se quedó solo. Alguien le dijo que los españoles se habían pronunciado sobre la monarquía, aunque nunca dijeron nada porque nadie les había preguntado.

Ya estamos unos enfrente de otros:

«Recordad en todo momento que las páginas más gloriosas de nuestra historia las ha escrito la Infantería con la punta de sus bayonetas».

Son «Fogatas de viruta», bromea Alcalá Zamora cuando arden las iglesias y conventos. «Todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano», apostilla Azaña.

«Habría que preguntarse desde cuándo empieza a deslizarse en la mente de los españoles la idea de la radical discordia que condujo a la guerra. Y entiendo por discordia no la discrepancia, ni el enfrentamiento, ni siquiera la lucha, sino la voluntad de no convivir, la consideración del “otro” como inaceptable, intolerable, insoportable. Creo que el primer germen surgió con el lamentable episodio de la quema de conventos el 11 de mayo de 1931, cuando la República no había cumplido aún un mes» (Julián Marías. La Guerra Civil. ¿Cómo pudo ocurrir?).

Ortega y Gasset dejó claro los términos del problema, pero ya era tarde: «Un Estado federal es un conjunto de pueblos que caminan hacia su unidad. Un Estado unitario que se federaliza es un organismo de pueblos que retrograda y camina hacia su dispersión».

Agenda 2030: la República

2030. La Agenda 2030, incluido su Director general de Políticas Palanca (no es tomadura de pelo, el cargo existe) no es sino el Arco Triunfal por donde entrar en los cien años de aquella República ilegal e instaurar por la misma vía la de 2031, cien años después. Quizá cambie Cartagena por Torrejón, pero el destino será el mismo: el destierro. Nadie moverá un dedo. Como ahora vemos y vimos entonces, y el dinero seguirá en los oscuros fondos: que dirigen las naciones. Quiero decir los Estados. Ya no hay naciones ni gobernantes, sino esclavos y señores. Oclocracia de Polibio, pero controlada, sin que se vea demasiado.

Llegar al poder y manejar el Congreso de los Diputados, un Legislativo así convertido en Ejecutivo, sin oposición,  es el mayor peligro porque todos, todos los poderes, los grandes y pequeños, la fuerza y la ética, la ley y la estética, el favor o la cárcel, dependen del Ejecutivo, incluso del jefe del Ejecutivo.

Paso a paso han acabado con la Transición. Y la democracia. Condenada.

¿Por qué la Monarquía es su objetivo? Porque ha dado a España una gran estabilidad desde su instauración en 1975. Y lo más importante: moderación y un lugar internacional.

Algo que va contra su objetivo. ¿Cuál es?: la conversión de España en una nueva base comunista que amenace el sur de esta meliflua Europa que cada vez está más rodeada de peligros y con menos fuerza moral y material para su defensa.

No hace falta ser un vidente para darse cuenta que Europa está inmersa en el canto del cisne y sus propios socios huyen buscando fortaleza en sus Ejércitos y en sus economías, que beneficien a su Nación (con mayúscula en este caso).

Esto, señores, se acaba. Si es necesario moriré como Sócrates: porque se haya determinado legalmente. Nunca por haber sido condenado caprichosamente. Como pretenden.

Lucharé hasta el final.

¿Me siguen? ¿Cuántos?

Empiezan las vacaciones, aunque alguno es lo único que ha hecho en su vida: vacacionar en La Moncloa o en sus equivalentes.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

01 julio 2024