La situación requiere ir más allá de lo cotidiano porque no vivimos en la normalidad, sino en un Estado alarmado, al que el Gobierno de turno ha metido mano en todas las áreas, de lo que no se libra ni la mismísima Jefatura del Estado.
Todo lo tocan, llegan a lugares que no les corresponde, y allí, donde hay que andar con más cuidado, hacen uso y abuso de la autoridad del nombramiento, o dicho de otra manera del chantaje del ascenso o destino. Es una política del control de todo poder a base de la colocación después del análisis del candidato. Infiltración. A veces eligen entre lo más corrupto del sistema. Eso sí, sin querer queriendo.
El mayor ejemplo de esa política de colocación está en el Tribunal Constitucional, no solo por el nombramiento de su presidente y componentes, sino por convertirlo en jurisdiccional.
Las Fuerzas Armadas no escapan a este indecente juego de la política y ahora no solo tienes que ser bueno, sumiso y manejable para ser general, sino que además debes de tener formación de «Director» y olvidar la de «General». Se miran unos a otros y hay desconfianza. Lo siento. Que cada palo que aguante su vela.
Todo empezó cuando desde Túnez el extraño personaje entonces presidente del Gobierno de España por accidente, José Luis Rodríguez Zapatero, se subió al púlpito de esa religión extraña que practica y arremetió contra todas las naciones de Occidente como si él fuese el gran enviado y que, como se ha visto, solo trajo desaprobación internacional y desprestigio para las Fuerzas Armadas a las que irresponsablemente convirtió en una oenegé no fiable más allá de nuestras fronteras. Su ministro de Defensa se encargó de manipular a los generales y hacer uso de las Fuerzas Armadas como un cortijo donde su doctrina de enseñanza y futuro tenía como primer objetivo desmilitarizar todo lo militar. Era el trabajo encargado a aquel ministro que cambiaba a su antojo los ritos y tradiciones militares, y que contó con el apoyo de algunos uniformados que incluso intentaron ocupar mesa y mantel en el lugar de honor de la OTAN. El rechazo internacional está a la vista cuando se nos vetó clamorosamente en lo militar; como no podía ser de otra manera. El equipo del señor Bono estaba al descubierto y no engañaba a nadie. Así nos ha ido; desde entonces las Fuerzas Armadas no levantan cabeza y cuando recobramos el prestigio perdido, cuando remontábamos, hubo la posibilidad de nombrar al General de Ejército Fernando Alejandre presidente del Comité Militar de la OTAN, pero todo se vino abajo al entrar los actuales dirigentes de Defensa. La gran oportunidad perdida. En todos los sentidos.
Si no es por el fervor a la nación, el respeto y la vocación de los jóvenes oficiales, suboficiales y tropa, a los que es imposible engañar, y saben muy bien lo que es el compromiso de servir a España sin tintes políticos y lo que significa el deber contraído al Jurar Bandera, la situación se habría precipitado. Seríamos una impecable oenegé con simbólica representación militar.
Ni aquí ni allí, ni en Valencia ni en La Haya. ¡Qué desastre!
Unas Fuerzas Armadas tan manipuladas como el conjunto de las instituciones.
Las derivadas de toda esta situación no pasan desapercibidas para los profesionales, pero nadie habla alto y claro de todo lo que está ocurriendo en estos nefastos años.
Desde el punto de vista internacional es de tal gravedad que nos lleva a situaciones como la indefensión por el sur, allí donde tenemos el más valioso de nuestros poderes estratégicos en lo militar y por tanto en lo político y económico: el Estrecho de Gibraltar, en su angostura. Lo hemos perdido y está controlado, además de ocupado desde dentro (cuidado con este aspecto), por el Reino Unido, Estados Unidos y Marruecos. Esto es suficiente para que al hablar de los silencios militares debamos llamar la atención de la gravedad del reciente «acuerdo para el acuerdo» con Reino Unido sobre Gibraltar que tan detalladamente ha sido explicado en este blog por el Capitán de Navío Ángel Liberal Fernández. Explicaciones que han llegado a altas magistraturas del Estado y que tiemblan al descubrir la mentira y traición que encierra el hipotético acuerdo.
Conscientes somos de que alguna de estas autoridades ni se imaginaba lo que esconde: vulnerar nuestra integridad territorial. Es decir, desde el mismo Gobierno se va contra la Constitución, se renuncia a restaurar la integridad territorial, se engaña a las Fuerzas Armadas y aquí no ha pasado nada porque nadie se ha enterado de nada. Mientras esto se acordaba, los submarinos nucleares británicos se proveían de misiles Tomahawk en la base militar de Gibraltar a la vista del todo el mundo. ¿Habrán participado en el ataque a Irán? ¿En el Parlamento español alguien ha preguntado sobre tan graves hechos? ¿España estaba informada?
No creo que diga ningún disparate si traigo a colación el artículo 8 de la Constitución que habla de quiénes son los responsables de mantener la integridad territorial de la nación, aunque suena a tomadura de pelo cuando resulta que el mismísimo Gobierno puede abandonar territorio así por las buenas, con o sin Parlamento, con o sin Fuerzas Armadas, con o sin Jefatura del Estado, con o sin Mando Supremo de las Fuerzas Armadas. Con o sin Schengen. Así que ¿para qué seguir? Vendrán detrás Ceuta, Melilla y Peñones. Tiempo al tiempo. Granada en peligro. Hasta Toledo. Como París.
Dejémonos de acuerdos y mentiras. Este Gobierno renuncia de hecho a reintegrar Gibraltar a España y está dando los primeros pasos. Nadie se opone, los españoles lo desconocen y la oposición está a otras cosas. Pero los militares deberían decir algo. Aunque solo sea porque se les nombra en el Título Preliminar de la Constitución y allí se les marca su misión principal. Que por nosotros no quede. Podría ser tan grave como no haberse enterado que pretenden que nos olvidemos de una parte de nuestro territorio, el que nos pidan, a las buenas o a las malas, por ejemplo Gibraltar. Asumamos que España empieza a ser carcomida por el sur desde Gibraltar, por el istmo penetran hasta Sotogrande y Málaga; por ahora.
Simple ejemplo de la ruptura del artículo 8 de la Constitución española. Olvidado. Dinamitado desde dentro.
Pero la cosa no queda ahí. Hemos sido derrotados por el Golpe de Estado dado por los independentistas catalanes en 2017, indultados y amnistiados. Admitimos a los terroristas en las instituciones por ordeno y mando de un Tribunal Constitucional que se atrevió a enmendar al más alto Tribunal Jurisdiccional.
Los Ejércitos y la Armada son unos grandes desconocidos que se mueven al orden cerrado que les marca un Gobierno antimilitarista que les acaba de dejar en ridículo frente a la OTAN y para más inri nos quedamos sin armas y municiones al romper los recientes contratos con Israel y no existir nadie que los sustituya en capacidades. Desarmados.
Me veo en la obligación de preguntar si entre los Ejércitos y la Armada, allá por las alturas de la llamada Cúpula Militar, alguien se ha hecho las preguntas pertinentes ante tales desmanes, si es que se han dado cuenta de ello. ¿O forma parte de la Política de Defensa que dirige el ministerio desde su Dirección General? Porque bien está que nada sepamos y que estas cosas se hablen, si es que se hablan, en voz baja en los despachos, pero no vemos consecuencias. Ni dimisiones. Solo tragaderas.
Tenemos el mejor Ejército desde los Reyes Católicos. Dicen. Podría ser. Sobre todo ahora que nos hemos quedado sin armas, sin munición y nos enfrentamos a un enemigo fantasmal, interno y externo, sin armas ni municiones. Desarmados materialmente. La oenegé está sin pistolas.
¿Moralmente?
Déjenme que les cuente. No se engañen. No es oro todo lo que reluce. Lo nuestro no es un problema del 5% ni del 2%. No. Es un problema ideológico de rechazo absoluto de los Ejércitos. Repito: rechazo absoluto. El 2% y el no al 5% responde únicamente a un problema de corrupción moral, como es la pretensión de dominar desde el partido la industria del armamento fusionando desde la tecnológica, ya en su poder, la industria de armamento en una empresa concreta que ahora se posiciona como líder del mercado español, con todos los apoyos institucionales y cuyo presidente se autocompra su empresa. No miren en otra dirección. Por cierto hay que revisar a fondo las puertas giratorias y los puestos de honor que ocupan nuestros retirados soldados de alto rango. ¡Premio!
Además de la corrupción ahora se debilitan cuando les está fallando la pata que sostiene su guerra ideológica, la cognitiva, a través de lo mediático, y en ello están por un quítame unas acciones de un socio francés que habla de libertad de información. ¿Eso qué es para ellos? Humo.
Al final todo esto nos conduce a organizar esas Fuerzas Armadas prefabricadas por estos gobiernos socialistas que tan alérgicos son a las Fuerzas Armadas organizadas y estructuradas bajo la virtud. Prefieren y recuerdan las dirigidas por sus comisarios políticos con mono azul y pistolón al cinto, eso si, siempre desde la retaguardia. A día de hoy las pintan y desfiguran alejándolas de su misión principal, la que el Gobierno incumple sistemáticamente, y las entretienen con misiones secundarias lejos de nuestros intereses como nación.
En fin queríamos saber lo que piensan los militares y seguimos con la duda, aunque me permito sugerirles que se asomen al libro que acabamos de publicar con la colaboración de mis compañeros de Armas: DE SOLDADO A GENERAL. Descubrirán algunas opiniones.
Puede que sean solo las de unos pocos, pero sin duda muy consolidadas y rigurosas.
General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez
Blog: generaldavila.com
9 julio 2025

Dejo el siguiente comentario:
A primera hora de la mañana, es decir, entre las seis y las siete horas, de marinero a almirante y de soldado a general, España se despierta.
«Grano no hace granero pero ayuda al compañero».
Tecleo para elegir el siguiente bloque:
Un militar, al amanecer del día miércoles 9 de julio del 2025 se pregunta donde puede apuntarse para manifestar su malestar por esta situación.
Y llega a la conclusión que…
¡La clave está en Rebeca!
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El ejército tiene un tribunal, para enjuiciar, y, castigar al que intentara atentar contra la Nación. ¿A quién podría detener si alguien estuviera atentando contra ella? Contra los delincuentes, ya señalados por el tribunal Supremo, acusados de banda criminal. Si los tribunales ordinarios no pudieren, el ejército tendría hacerlo. ¿Esto es factible? Si lo es, ¡a qué esperan!
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Mi respetado y muy querido GENERAL,
Los 17 hitos configuradores de «ESPAÑA AL BORDE DE LA RUPTURA, ¿QUÉ DICEN LOS MILITARES? en el comentario sintetizados, por fallo informático no lo repito. sencillamente elogio la perfecta vertebración de los mismos y son meridianamente clarificadores de la SITUACION ACTUAL de nuestra querida PATRIA.
El hito VII LA INDEFENSION SUR o el acuerdo para el acuerdo, coincide plenamente con el hito X , ya que el gobierno actual RENUNCIA A REINTEGRAR GIBRALTAR A ESPAÑA.
El hito XVI clama al cielo ya que el actual Jefe del PEC ridiculiza a las FAS que manda con LA CORRUPCION MORAL IMPLICATIVA.
ENHORABUENA Y GRACIAS , MI GENERAL.
Con «DE SOLDADO A GENERAL» muchas puntualizaciones e interrogantes serán aclaradas rigurosamente.
A la orden de V.E
VIVA EL REY
VIVAN LOS EJERCITOS Y LA ARMADA ESPAÑOLA
VIVA Y ARRIBA ESPAÑA
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¿Y el Rey para que esta? ¡PREGUNTO! A sus ordenes mi General un saludo. José Molero de Ávila y Diaz ________________________________
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Mi General. Esto es tremendamente peligroso lo que hace este «desgobierno» con España, el día menos pensado, nos vemos saliendo del país como apátridas, sin saber dónde nos van a dejar vivir, nos ha hecho que nos vean como apestados, está repartiendo España entre gente que no le importa para nada. Las fuerzas armadas, no le importan nada, y lo que no me explico es que están por defender al país, y no Ongs, que formó el nefasto Zapatero y que este lo ha seguido, pero corregido y aumentado. ¿Quien es él, para darle a Marruecos El Sahara occidental?, ¿Quien es el para armar lo de el peñón sin consultar a nadie? ¿Quien es él para hacer lo que está haciendo con la judicatura? Esto es peor que una dictadura. Pero ahí está, se rodeó de lo peor y ahora a ver quien lo saca de ahí. No se como se las arregla pero siempre se sale con la suya. ¡¡Dios mío!! ¿hasta cuándo? Muchas gracias y saludos para todos.
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Mi General , le deseo desde mí profundo corazón toda la suerte del mundo en su brillante idea de su último lazamiento de su libro, un abrazo legionario.
Jose lerenas
Viva España 🇪🇸
Viva El Rey
Viva la legión
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Mi respetado y muy querido GENERAL,
La respuesta que dio un GENERAL DE DIVISION AMIGO CINCO AÑOS MAS JOVEN QUE NOSOTROS , a la interrogante ¿QUE DICEN LOS MILITARES?, fue:¡TERRIBLE!.
Desde el punto de vista de quién subscribe :¡ESTA TODO DICHO!
RAE :
A1 : CAUSA TERROR
A2 : DIFICIL DE TOLERAR
A la orden de V.E
VIVA EL REY
VIVA ARTILLERIA Y E.M
VIVA Y ARRIBA ESPAÑA
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Mi general, una vez más enhorabuena por el éxito que seguro tendrá tu nuevo libro. Como serán muchas las felicitaciones que recibas, yo solo quiero decirte que siempre me había imaginado que el militar estaba laminado en acero, pero a medida que pasaron los años , he podido comprobar que algunos, como tú mi General, sois también entusiastas de Sócrates, el primer gran demócarta, y personas así ennoblecen al Ejército.
Muchas felicidades. Atentamente te saludo con fuerte abrazo.
Ángel Cerdido Peñalver.
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Muy agradecido mi querido Coronel y que pases un buen verano. e esperamos con ansias renovadas. Fuerte abrazo
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A las órdenes de V. E., mi General.
Nuestro Señor, Jesucristo, dijo aquello de que «No hay mayor ciego que el que no quiere ver, ni mayor sordo que quien no quiere oir».
Es lo que nos ocurre a los españoles, que somos tan ingenuos y fáciles de manipular, que cualquier mediocre aprendiz de encantador de serpientes nos hipnotiza con cantos baratos de falsa sirena, y nos anula el juicio crítico y con ello la capacidad y la voluntad para pensar por nosotros mismos y poder distinguir el bien del mal. Somos los más valientes para pelear, y hasta para la inventiva y hacer cosas grandes que otras naciones no podrían, pero tenemos el enorme defecto de ser mentalmente pasotas y en demasiadas ocasiones y circunstancias que no nos molestamos en analizar, inconscientemente nos comportamos como cobardes al preferir que sea otro el que dirija y haga el esfuerzo en nombre de una mayoría que, insisto, sin mala intención y sin querer, se deja engañar y explotar por los siempre presentes oportunistas y amigos de lo ajeno.
Predicar a este conjunto de apesebrados sin voluntad ni inventiva propias, es como predicar en el desierto. Han ocurrido y están ocurriendo todos los días cosas tan terribles y graves, que ya no queda nada más importante por suceder que pudiera ocasionar la fulminante neutralización e inhabilitación del máximo prestidigitador, que como el flautista de Hamelin con los niños y las ratas, nos lleva a desaparecer en el río.
Hay personas, que comprensiblemente apelan a la figura de Su Majestad el Rey, sin recordar, por extraño e inaudito, que ya se cuidaron muy bien aquellos políticos de la época de la mal llamada transición, que en realidad fue ruptura y cuenta nueva, de despojar de todos sus poderes heredados, y dejarlo, con toda seguridad mediante chantaje, en una figura que ya hoy no aceptan los actuales ni como simbólica o decorativa. Sólo hay que ver con qué descaro un presidente, diríase que ya ilegítimo por su comportamiento, le pisa el terreno en cualquier acto para empujarlo fuera de la foto y ocupar él su lugar. El Rey «no puede» hacer nada. Pues si pudiera, ya lo habría hecho, seguro. De hecho, ese título de Capitán General Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, solo es simbólico, y no efectivo, si tenemos en cuenta que cualquier movimiento, aunque sea de tipo humanitario ante catástrofes naturales, tiene que ser forzosamente autorizado y dirigido por el gobierno.
Ojalá su libro fuese leído por todos los profesionales de la ciencia y la cultura, y se manifestaran públicamente en consecuencia. Porque si sólo lo leemos quienes llevamos al Ejército en el alma, por pertenecer a él o por amor heredado o descubierto, poco podemos hacer desde nuestras casas unos, y desde nuestro retiro otros.
¡¡¡Viva España!!!
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