¡FELIZ AÑO!

Imagen

Obligada y sincera felicitación que todos nos hacemos en esta fecha. Las que me llegan repiten el deseo de olvidar este 2013 que al fin nos deja. Me sumo a ello con la esperanza de mejores tiempos en el 2014. Sabemos quienes son algunos de los culpables de esos males de este año que se va, pero nada solucionará la queja ni el enfado. Ya hemos podido comprobar como nadie responde a nuestras necesidades. No os fiéis de la palabra. Por sus obras los conoceréis. Son las conductas y los hechos los que demuestran los verdaderos sentimientos y no sólo las palabras tan formularias y huecas como sonoras y espectaculares.

En lo militar, el regreso de nuestras tropas de Afganistán es el acontecimiento más destacado del año. Una labor, la de nuestros soldados, que merece un reconocimiento mayor del que se ha realizado. ¿No se le ha ocurrido a nadie concederle a las Fuerzas Armadas la Medalla del Congreso como premio a su lucha por las libertades? Aquí se prefiere destacar otras actividades menos bélicas y seguir jugando con estas cosas de la defensa y la seguridad confundiéndolas y confundiendo incluso a los mismos profesionales. La otra noticia del año, pero con graves repercusiones para el que viene,  es el presupuesto de Defensa. Su mejor definición es la de “presupuesto irresponsable” y con eso creo haberlo dicho todo.

Imagen

Fuera de lo castrense, la crisis es ya demasiado larga sin que nadie hasta ahora nos haya dicho claramente el porqué de la misma y quienes son sus culpables. Lo único que padecemos son sus penosas consecuencias espirituales y materiales. No es necesario hacer una larga lista del desencanto: Paro, corrupción, amenazadora secesión y abandono de las víctimas del terrorismo. ¿Algo más? El paro es una plaga que amenaza a la esencia misma del ser humano, una lacra de la que todavía no somos conscientes pero que ha sumido en la pobreza y en la irreversible y depresiva tristeza a millones de personas. Por eso es la corrupción un delito de una inmoralidad hasta ahora desconocida y la desconfianza en nuestros dirigentes una poderosa razón para la exigencia de responsabilidades a todos los niveles.

La secesión, al margen de ilegal, es insolidaria, egoísta y nos lleva a más pobreza y desesperación. Vemos como avanza con soberbia y fuerza sin que se apliquen las medidas que la ley contempla. Puede llegar un momento en que ya sea demasiado tarde.

Las víctimas del terrorismo están abandonadas y perdidas en sentencias que esconden oscuros espacios del deshonor y la negociación. Los apoyos intelectuales al terrorismo, los de siempre, se permiten aconsejar y negocian desde las instituciones mientras se llevan el dinero de la traición. Dinero con el que siembran el odio y se adoctrina a los jóvenes cachorros que pronto aprenden a odiar e insultar.

Triste panorama dirán ustedes. Es el que hay, que nada me invento.

Pero todo por muy grave que parezca es coyuntural aunque siempre exista el riesgo de que lo que se supone coyuntural por la crisis, se consolide como una nueva estructura social. Cada uno debe de cumplir con su obligación sin nada que esperar del favor ni temer de la arbitrariedad.

No todos son males. En lo militar tenemos un ejército consolidado en un espíritu y tradición que nos hace ser copiados y felicitados por el mundo entero. Nadie nos gana en entereza, entrega, conocimientos y sacrificio. Allí donde vamos dejamos la amistad y la hermandad escritos en un credo de firmes convicciones humanas y solidarias.

Somos una gran Nación y nada ni nadie nos va a quitar siglos de historia y buen hacer por el mundo. Cada español encierra la fuerza suficiente para cambiar todo lo que le rodea y convertir en vergel el más seco desierto. Sólo necesitamos motivación y ejemplo, algo que no siempre se encuentra. Pero incluso sin ello, el español cuando ve ese desamparo corre a vanguardia y coge el relevo, se pone en cabeza y arrastra al grupo hasta que lo lleva a la meta. Ahí estamos en estos momentos, corriendo, aunque solos, hacia la vanguardia para tirar del carro y decirle al guía el camino que debe tomar.

No nos quedemos en la retaguardia porque tenemos los valores y capacidades suficientes para ir en vanguardia. Confiad sólo en vuestro esfuerzo y sacrificio y que este sea solidario. No nos dejemos arrastrar y seamos nosotros los que arrastremos con nuestro ejemplo y determinación. Confiad en vosotros y en vuestro esfuerzo y así uno a uno haremos un grupo cohesionado y fuerte al que nadie logrará abatir. Ese grupo será el que siempre fue, es y será, es España y los españoles.

Imagen

¡Feliz Año! Os lo deseo desde el  corazón.

General de División (R)

“EL CAGANER”

belen_gigante

Todos los años, con paciencia y dedicación, pongo el nacimiento en casa con la principal finalidad de transmitir a mis nietos esa tradición a la que conforme pasan los años más valor le doy. Espero que a ellos les ocurra lo mismo y que en el futuro no se conformen con los virtuales adornos o las luces que proyecten desde las pantallas táctiles de sus ordenadores. Nunca debería faltar el ritual de extraer las figuritas que llevan un año envueltas en papel, comprobar las que se han roto, buscar el musgo, la tierra, el serrín; simular con el corcho las montañas, el cielo con papel y las nubes de algodón, mientras el agua corre por un río de papel de plata arrugada. Un conjunto de desproporcionados tamaños, imposibles perspectivas, anacronismos y contrastes; así es el nacimiento que aceptan las mentes de los más pequeños que todavía entienden la metáfora del paisaje. Tampoco falta el Castillo de Herodes donde se esconde el malo que nos perseguirá ya para siempre. Recientemente se ha incorporado a nuestro nacimiento una figurita que yo desconocía ya que nunca estuvo en el que en mi niñez se montaba en casa. Figurita que al principio rechacé al pensar que no venía a cuento, pero las risas de picardía de mis nietos me hicieron aceptarla, y esconderla por el belén convirtiendo su búsqueda en un motivo de entretenimiento. Habrán adivinado que hablo del caganer, figura que según leo tiene sus orígenes a finales del siglo XVIII y que se ha convertido en tradición indispensable en los belenes catalanes. Nos dicen, y así lo entiendo yo, que no es una grosería ya que es una de las muchas metáforas del nacimiento. Esta en concreto significa el abono de la tierra para hacerla fecunda. Por eso se considera el caganer un símbolo de salud, prosperidad y felicidad para el año entrante. La figurita en cuestión, los recuerdos y la utilización práctica del abono, me han traído a la memoria una anécdota que tenía olvidada y que oí a mi madre siendo niño.

foto1_200_195
Contaba mi bisabuelo que bajando hacia Sevilla hizo un alto técnico en un hotelito de Despeñaperros. Antes de almorzar y con la elegancia que le distinguía preguntó a la recepcionista del hotel por los aseos. Esta, a la vez que le señalaba una rústica puerta de madera, le entregó una cañita de aproximadamente un metro de longitud. Mi bisabuelo, aunque algo sorprendido por el ofrecimiento, prefirió no hacer preguntas y aceptarla con la misma naturalidad que a él se la habían ofrecido. Fue al abrir aquel portalón cuando rápidamente se percató del porqué del utensilio. El supuesto aseo de caballeros era un gallinero donde multitud de gallinas picoteaban alrededor de un fornido y arrogante gallo. Ponerse de cuclillas a calzón caído en aquel lugar expuesto a los ataques de las hambrientas gallinas, incluso someterse a la chulería del gallo del corral, requería, sin la menor duda, el uso de aquel utensilio para mantener a raya a cualquier gallina que osase acercarse por la peligrosa retaguardia que quedaba a culo pajarero. Mi bisabuelo, al ver el panorama se desinfló y para hacer algo de tiempo se entretuvo unos minutos sacudiéndole unos cañazos al chulo del gallo. Por si alguno está interesado, todavía existe el hotelito, aunque ahora el gallinero es un hermoso comedor de tres tenedores.

gallo
Mira por donde la figura del caganer es más corriente de lo que nos parecía aunque, visto lo visto, este año entre mis nietos y yo hemos tomado la decisión de ponerle una caña en la mano del caganer no vaya a ser que se nos ponga chulo un pollo del corral. Porque cuando un pollo se quiere hacer gallo, y entiéndanlo como mejor les parezca, hay que tener cuidado ya que dice el refrán que no es buen año cuando el pollo pica al gallo.

rajoy-mas08012013

 

 

 

 

 

 

General de División(R)

SIN NAVIDAD EN EL FRENTE

images

El año pasado con este artículo felicitaba a nuestras tropas destacadas en distintas misiones por el mundo. Al volver ahora a leerlo me doy cuenta de que casi nada ha cambiado. Hemos dejado Afganistán en una operación difícil, silenciosa y poco valorada en el conjunto de la sociedad, porque no se ha explicado lo suficiente. Todavía allí, y en muchos otros rincones del mundo, siguen nuestros soldados velando por los intereses de España, es decir, de los españoles. Pero esa Navidad en el frente se enrarece cuando el apoyo desde la retaguardia no es completo ya que el sonido separador se oye con demasiada fuerza.  El Presidente del Gobierno al dirigirse a nuestra tropas en misiones internacionales ha dicho que «llevan nuestra bandera allí donde son necesarios» y ha resaltado la importancia de ser español, el orgullo de representar a nuestra patria. Gracias al Presidente por sus palabras; seguro que las dice para que las oigan todos los españoles. También les ha ordenado » volver sanos y salvos», cosa que cumplirán si la misión y las condiciones de la misma se lo permiten. Ya sabe Señor Presidente que lo que ellos han jurado o prometido, es incluso a costa de la vida.

images (1)

Los frentes en la guerra tienen la necesidad de estar íntimamente ligados a la retaguardia desde donde les llega la corriente espiritual y material que les sustenta. Si este flujo se rompe, las tropas quedan aisladas y a merced del enemigo. Nuestros soldados destacados en los frentes de Afganistán, África, Líbano, Índico y otros rincones del mundo saben que el flujo material no les va a faltar a pesar de las dificultades por las que pasa su retaguardia.

Imagen

Asumen la lejanía y la vida austera, una vez más,  para ellos y sus familias, como las de la mayor parte de los españoles, sin que por ello haya tristeza. En el frente nunca estás solo ni sientes soledad porque estás envuelto en el compañerismo, la amistad, la unión y el socorro. Las familias también se arropan mutuamente y entre lágrimas de ausencias y sonrisas de amores miran más allá del momento temporal y emotivo. La Feliz Navidad se queda en un recorrido de sentimientos del frente a retaguardia y viceversa. Es España, el servicio a España, la razón que obliga a esta lejanía, a la ausencia, y eso no duele. Lo que duele y hace inconmensurable la distancia es el interrogante que surge sobre lo que está pasando en España, sobre el empuje espiritual de la retaguardia que llega sin fuerza y se enfría por momentos. ¿Por qué no quieren ser España? ¿Conjuras, maquinaciones, traiciones? Es un duro interrogante que requiere de una rápida y contundente respuesta. Si no es así no hay Navidad en el frente. Los soldados no han vacilado en el sacrificio, incluso en derramar el tributo de su sangre. No se quejan, pero necesitan saber lo más rápidamente posible que sus conciudadanos y dirigentes les comprenden, les apoyan, les protegen y que con ellos y como ellos, defienden la grandeza y la unidad de España.

Imagen

¡Feliz Nochebuena y Día de Navidad! a todos los que desde cualquier rincón de España o del mundo, desde cualquier profesión o trabajo, hoy nos prestan su servicio

Rafael Dávila Álvarez. General de División(R)

MORIR POR MI BANDERA.VOLUNTARIOS CATALANES

No voy a narrarles una historia erudita de nuestra bandera; está al alcance de cualquiera y escrita por expertos vexilólogos o historiadores de renombre. Esta es otra historia, la de los sentimientos que los soldados han ido grabando en cada uno de sus pliegues, en cada tono cambiante de luces y sombras que muestran sus brillantes colores cuando el sol la ilumina y el viento la flamea.

Hasta hace poco la bandera fue un instrumento militar que se llevaba al combate, aunque su significado y utilidad pasó, desde los tiempos más remotos, de ser una simple referencia para el combate a tener un profundo sentido espiritual.

Imagen

Morir y vivir por ella, verla inmortal y vencedora, enhiesta siempre aunque todos vayan cayendo, la convirtió en algo sagrado, el signo del sacrificio otorgado con un beso, el de sus soldados que han jurado defenderla incluso con la vida. Sus colores y atributos llevan la identidad de los individuos a los que representa. Son los sentimientos imprescindibles para el amor y respeto a nuestra historia que se plasman en la palabra soberanía. España cuenta con una larga y gloriosa historia que nos ha llevado a levantar nuestra bandera en cualquier rincón del mundo. Y bien lo saben los que quieren dividir atacando, antes que a otra cosa, a la bandera, usándola como símbolo de enfrentamiento y engañando a las futuras generaciones sobre sus orígenes e historia.

Son muchas las glorias y sufrimientos de nuestra bandera, que no hay honor sin sufrimiento. Transmitir estas sufridas glorias, contar su historia y transmitirla desde el amor y el respeto, hacen grande a una Nación. Una gran Nación, España, que nadie desde los rencores y falsos pronunciamientos conseguirá deshacer, desunirla o empequeñecerla, porque está unida bajo su bandera a través de siglos de historia y sangre por ella derramada. Así será pese a quien pese y pase lo que pase.

La bandera siempre fue el símbolo que representaba los sentimientos del soldado y era el abanderado un veterano de confianza que convertido en alférez daría su vida antes de rendir su enseña. Nunca la bandera se puso en manos de quien no hubiese acreditado el valor y el honor suficiente para llevarla.  Enseña de guerra, señal para atacar o retirarse, signo distintivo que entre el humo de la batalla debería permanecer flameante y enhiesta como muestra de ir venciendo. Famoso fue el linaje de los Aldana y entre ellos Juan de Dios Aldana, alférez del rey de Portugal en la batalla de Toro. Portaba el estandarte en una mano mientras con la otra combatía con su espada. Perdida la mano de la espada siguió en primera línea flameando su bandera hasta que perdida la otra mano recogió la enseña con los sangrientos muñones de sus brazos manteniéndola en alto con su boca hasta caer acribillado a estocadas.

Imagen

Nuestra historia está repleta de heroicos ejemplos de sacrificio y valor por nuestra bandera.

Cuando está a punto de comenzar el año 2014 en el que se conmemora el bicentenario del nacimiento de Antón Joan Pau María Prim y Prats, el General Prim, Conde de Reus, Marqués de los Castillejos y Vizconde del Bruch les expongo uno de esos relatos que él y sus tropas protagonizaron. Un catalán universal, un patriota comprometido con su española catalanidad, de amor profundo a su patria y las libertades de los españoles. En octubre de 1859 España estaba en guerra con Marruecos. Las fuerzas de reserva estaban mandadas por el general Prim. Se le encargó que con sus tropas abriese un nuevo camino al ejército para avanzar hasta Tetuán. Iba así a comenzar la conocida como Batalla de los Castillejos. Habían llegado al campamento los Voluntarios Catalanes, unos 500 hombres, vestidos al uso del país, con calzón y chaqueta de pana azul, barretina, botas amarillas, canana por cinturón, chaleco listado, pañuelo de colores anudado al cuello, manta a la bandolera, y fusil con bayoneta. Los mandaban D. Victoriano Sugrañes, un Comandante que a pesar de su juventud, ostentaba tres cruces de San Fernando, y con él algunos oficiales que habían hecho la guerra de Crimea. Prim, como su paisano, pidió que los agregasen a su cuerpo de ejército, y ellos solicitaron marchar en vanguardia en la batalla del día siguiente.

Prim, vestido como casi siempre, con ancho pantalón encarnado, levita azul, kepi de paño; con su sable curvo, montado en un caballo árabe, se presentó ante ellos y delante de miles de soldados les dirigió en catalán la siguiente arenga:

<< Catalanes: Acabáis de ingresar en un ejército bravo y aguerrido, en el ejército de África, cuyo renombre llena ya el universo. Vuestra fortuna es grande, pues habéis llegado a tiempo de combatir al lado de estos valientes. Mañana mismo marchareis con ellos sobre Tetuán.

Catalanes: Vuestra responsabilidad es inmensa; estos bravos que os rodean y que os han recibido con tanto entusiasmo, son los vencedores en veinte combates, han sufrido todo género de fatigas y privaciones; han luchado contra el hombre y contra los elementos; han hecho penosas marchas, con el agua hasta la cintura; han dormido meses eternos sobre el fango y bajo la lluvia: han arrostrado la tremenda plaga del cólera; y todo lo han sufrido sin murmurar, con soberano valor, con intachable disciplina. Así lo habéis de soportar vosotros. No basta ser valientes: es menester ser humildes, pacientes, subordinados. Es menester sufrir y obedecer sin murmurar. Es necesario que correspondáis con vuestras virtudes al amor que yo os profeso, y que os hagáis dignos con vuestra conducta de los honores con que os ha recibido este glorioso ejército, de los himnos que  han entonado las músicas en vuestro loor, del general en jefe a cuyas órdenes vais a tener la honra de combatir; del bravo general O´Donnel, que ha resucitado a España y reverdecido los laureles patrios…

Pensad en la tierra que os ha equipado y os ha enviado a esta campaña; pensad en que aquí representáis el honor y gloria de Cataluña; pensad en que sois depositarios de la bandera de vuestro país…y que todos vuestros paisanos tiene los ojos fijos en vosotros para ver como dais cuenta de la misión que os han confiado. Uno solo de vosotros que sea cobarde, labrará la deshonra de Cataluña…

Y si así no lo hacéis; si alguno de vosotros olvidase sus sagrados deberes y diese un día de luto a la tierra en que nacimos, yo os lo juro por el sol que nos está alumbrando: ni uno solo de vosotros volvería vivo a Cataluña…>>

¡Adelante, catalanes! ¡Acordaos de lo que me habéis prometido! ¡Adelante!, les gritaba en catalán.

Imagen

Los voluntarios catalanes se encaramaron por las murallas y penetraron por las troneras de los cañones, fieras más que hombres, vengando a sus hermanos asesinados en aquella laguna pantanosa y entre ellos a su intrépido comandante Sugrañes, muerto en los primeros momentos de empeñar la acción.

El General Prim, poco antes, había protagonizado una acción que le había otorgado fama y prestigio entre sus soldados. En el fragor de la batalla vio ondear el estandarte de España y lanzándose sobre la Bandera la coge entre sus manos y la tremola, como si quisiera identificarse con ella, dirigiéndose hacia el enemigo. Envuelto entre sus soldados les grita enfurecido: << ¡Soldados! Vosotros podéis abandonar a esas mochilas, porque son vuestras; pero no podéis abandonara esta bandera, porque es de la patria… ¿Permitiréis que el estandarte de España caiga en poder de los moros? ¿Dejareis morir solo a vuestro general? ¡Soldados! ¡Viva la Reina!>>

Cataluña podía mostrarse orgullosa de sus hijos, de sus Voluntarios Catalanes y de aquél intrépido General que siempre decía que el soldado que dormía una noche en su campamento, no le abandonaba nunca. Él, que siempre durmió en campamentos de intrigas, aprendió  a saber el valor de la libertad y ya nunca la abandonó. Porque el soldado que duerme una noche junto a los horrores de la guerra nunca abandona la libertad. Eso le llevó a decir en sede parlamentaria: “No olvidéis la sangre derramada por vuestras disputas políticas”. Hoy sus palabras se pueden leer en Madrid escritas sobre bronce en el mismo lugar donde fue asesinado. Parecen un aviso pero son una gran herencia.

Imagen

Un patriota que como catalán, hombre de Estado y de bien, amaba una España unida y fuerte bajo una única Bandera , la misma bajo la que lucharon sus “Voluntarios Catalanes” en la batalla de Castillejos, la bandera de España.

HISTORIA DE LA BANDERA DE ESPAÑA

http://www.ejercito.mde.es/unidades/Madrid/ihycm/Actividades/Ciclos-Divulgativos/vexi-historia-bandera.html

LEGISLACIÓN SOBRE LA BANDERA DE ESPAÑA

SENTENCIA SOBRE USO DE LA BANDERA DE ESPAÑA DEL TRIBUNAL SUPREMO

Sentencia del Tribunal Supremo del 24 de julio de 2007 aclara:

La bandera debe ondear diariamente con carácter de permanencia, no de coyuntura, no de excepcionalidad sino de generalidad y en todo momento.

EL ORIGEN DALTÓNICO DE LA BANDERA REPUBLICANA

http://www.abc.es/20120413/espana/abci-bandera-republicana-colores-201204122103.html

 

EL EJÉRCITO CATALÁN

DESDE EL TAMBOR DEL BRUC A LA LEGIÓN

BRUCHace unos meses el Señor Artur Más financiaba unas jornadas sobre un futuro ejército catalán. Su ilegal propuesta independentista alejada de todo lo que significa solidaridad, respeto y rigor histórico se apoya en algo que nadie entiende. Ahora en un afilado y financiado simposio hablan de «España contra Cataluña» mientras suenan como un insulto términos como represión, genocidio cultural, odio, temor. No salimos de nuestro asombro. ¿De donde surge tanto rechazo y tanto odio?

No sentimos lo mismo hacia ellos aunque por mucho que prediquen son muy pocos los afiliados al odio y al rechazo.

Mientras se afanaban en el estudio sobre un hipotético ejército catalán, escribí lo que ahora les expongo. Sé que gustó mucho a algunos mientras a otros les sorprendió. Ahora es momento para recordarlo por si quieren exponerlo en el simposio “España contra Cataluña”.

LOS LEGIONARIOS CATALANES

Artur-Mas-passant-revista-a-la-tropaAnda preocupado el Sr.Mas con esas cosas del independentismo y al calor de su provocadora campaña se han llevado a cabo en Barcelona unas “financiadas” jornadas para analizar la necesidad o no de un ejército catalán en una Cataluña independiente. Seguro que alguno de los participantes se ha ilustrado leyendo los inicios de la Legión española. “Y vino el alud de Barcelona, los doscientos catalanes, la primera esencia de la Legión… ¡Bienvenidos, catalanes legionarios, seréis la base sobre la que se construirá la Legión”!, son palabras de Millán-Astray al hablar de la incorporación de los primeros legionarios, los catalanes. Barcelona se llevó la palma de alistados, la flor y nata de la Legión, que nunca se arrugaron ante el fuego ni escondieron su española catalanidad. Así la capital bautizó una de sus calles con el nombre del que fue glorioso jefe de la Legión, Tinent Coronel Valenzuela, y todavía hoy otras se engalanan con nombres de soldados españoles como el de Comandant Benítez, Tinent Flomesta, Capita Arenas, laureados todos en la guerra del Rif; incluso hubo hasta no hace mucho una con el nombre del Teniente Coronel Primo de Rivera, jefe de los jinetes del Alcántara en Annual, a los que a pesar de los impedimentos de Carme Chacon se les acaba de conceder la Laureada de S.Fernando. Estos son los soldados que al Sr. Mas le recomendamos, los que Cataluña necesita y quiere, no busquen otros, son los herederos de Isidret Llucá el “Tambor del Bruch”. Por cierto, para demócratas de salón, entre los soldados, ninguno, ni uno solo, está tratando de instar públicamente a quebrar la disciplina y el ordenamiento legal. No hace falta señalar para saber quien o quienes son los que, faltos de disciplina moral, están quebrando de hecho el ordenamiento legal y no son los soldados. Como dice la inscripción del monumento a Isidret…“Pare señor Mas, no puede pasar de aquí”.

General Dávila(R)

LA UNIDAD DE ESPAÑA Y LAS FUERZAS ARMADAS

Constitucion_de_1978Hace unos días en una entrevista televisiva el periodista Alfonso Merlos me preguntaba si existía actualmente un serio problema con la unidad de España y su defensa. La respuesta no es para andar con paños calientes ni para hacer un ejercicio de hipocresía diplomática. Como en la televisión el tiempo es muy reducido y se te exige enorme brevedad, voy a intentar ampliar mi respuesta a tan interesante pregunta. Decir que la unidad de España actualmente está amenazada es tan evidente como leer las portadas de cualquier medio de información. También lo es decir que ir contra esa unidad es ir contra la Constitución, o sea que es ilegal. Respecto a la defensa de la unidad de España también está claro, para el que quiera hacerse eco de ello, que es una obligación asignada a las Fuerzas Armadas, también por la Constitución, por mucho que eso irrite, casi exclusivamente, a los que atentan contra esa unidad. Son esos mismos los que consideran una constante amenaza a las libertades la existencia del artículo 8 en la Constitución, cuando la única y preocupante amenaza contra la unidad de España son ellos. Quieren hacernos ver que España es una democracia vigilada en una interpretación mezquina y ofensiva para las Fuerzas Armadas. No, el artículo 8 no se hizo para espadones y su redacción nunca fue circunstancial ni motivada por amenazas del momento. Las Fuerzas Armadas cumplen las misiones que le encomienda el artículo 8, bajo la dirección del Gobierno. Su actuación el 23F del año 1981, bajo el mando supremo del Rey, y con un Gobierno secuestrado, además de ser decisiva, fue un ejemplo de ello y de su necesidad para restablecer de forma inequívoca, el orden constitucional.

Se anuncia un simposio en Cataluña con el provocativo título “España contra Cataluña…” y, sin más opinión que emitir sobre el Miles-catalanes-defendieron-octubre-Espana_ECDIMA20131014_0002_4mismo, sólo se puede decir que ya el título es ofensivo e insidioso. Lo es para todos los españoles y catalanes, tan ofensivo como si el título fuese Cataluña contra España, aunque algunos catalanes y españoles se empeñen en enzarzase. El ponente que abrirá el simposio, un historiador de cuyo nombre no me quiero acordar, ha declarado que la independencia solo se arregla con una guerra de independencia. Mira por donde ahora vemos donde están los espadones del siglo XXI. Ese es un lenguaje más propio de un antiguo espadón, de un salvador de patrias, que de un historiador. Si se pierden las formas y el fondo, los resultados son muy peligrosos. Las palabras lanzadas como un misil pueden doler y ser tan dañinas como las balas y los cañones. La amenaza con una guerra es más que suficiente para descalificar al que lo dice y a los que organizan el denominado simposio. Muy bien está el artículo 8 de la Constitución y repito, cada día comprobamos que no fue algo circunstancial. El orden jurídico-político que es el Estado, institucionaliza la fuerza para defenderse y asegurar su soberanía, independencia y su integridad territorial. Es sin duda la última ratio del Estado.

Nadie con sentido común y de Estado, duda que corresponda al Gobierno, previa autorización del Congreso de los Diputados, dirigir la política militar y la defensa según el art. 97 de la Constitución. Esto es, las Fuerzas Armadas cumplen las misiones que le encomienda el art. 8, incluida la de garantes de la Constitución, bajo la dirección del Gobierno.

2925337680794577No caben opiniones ni interpretaciones, ni tampoco alarmismos fuera de lugar. En las Fuerzas Armadas no se actúa con un individual criterio sino con el estricto cumplimiento de su misión. Su actuación es ejemplar y digna de ser copiada por otros, aquellos que ponen sus propios intereses o los de su partido por delante de España y de los españoles, por ejemplo. Algo de disciplina, honradez, sacrificio y amor a la Patria, España, son ingredientes muy necesarios cuando se asume una función pública. No todos lo hacen sino que amenazan con uno de los más graves incumplimientos constitucionales, la unidad de España y su integridad territorial.

Artículos hay de sobra en la ley de leyes para acabar con tanta insidia y hay que hacerlo porque lo que se está sembrando acabará dando una mala cosecha que recogerán generaciones venideras.

Parecían tiempos lejanos, aquellos en los que aradas las tierras, mochas las torres de soberbia, aquellos dos Reyes, los Católicos, El Rey y la Reina, vieron el horizonte de oportunidades de unas tierras tan duras como bellas. Y lo adivinaron en la unidad de reinos diferentes curtidos en las vertientes de distintos mares, en la unidad de España.

Aunque para ello tuvieran que mochar aquellas torres que se alzaban de soberbia y subyugaban al pueblo con sus engaños. Aunque tuvieran que crear y organizar un ejército con todas las fuerzas reales, señoriales o municipales y así acabar con las mesnadas señoriales y convertirlo en la República mejor y más política del mundo, el Ejército español.

General de División (R)

LA INFANTERÍA ESPAÑOLA Y SU PATRONA “LA INMACULADA CONCEPCIÓN”. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

imageSon los primeros días de Diciembre de 1585. La infantería española está desplegada por Europa en defensa de la fe católica y el derecho a la paz, a la vida, ante las matanzas de los calvinistas. Para los soldados aquella es una causa justa. Pronto van a ser conocidos como la mejor infantería del mundo. Una dura instrucción, estar bien mandados, o una disciplina aceptada no son las únicas razones. Hay otras que residen en el alma y que hacen a la infantería española ser distinta y única. Es el honor y la honra lo que mueve a aquellos hombres hasta límites insospechados.
Pero aquellos primeros días de diciembre de 1585 la situación para nuestros soldados en Flandes roza la tragedia. Defendían el monte de Empel en una pequeña isla holandesa. El Tercio de Francisco de Bobadilla después de la toma de Amberes estaba bloqueado por la escuadra holandesa. Cercados y aislados, el hambre y el frío ponían a prueba la resistencia de aquellos infantes españoles. El sábado 7 de diciembre la situación era desesperada y el Maestre Bobadilla llamó a los capitanes y soldados exhortándoles “a rezar para que Dios los librase del espantoso peligro en que estaban”. “En esto, estando un devoto soldado español haciendo un hoyo en el dique para guardarse debajo de la tierra del mucho aire que hacía junto a su tienda y cerca de la iglesia de Empel, a las primeras azadonadas que comenzó a dar para cavar la tierra saltó una imagen de la limpísima y pura Concepción de Nuestra Señora, pintada en una tabla, tan vivos y limpios los colores y imagematices como si se hubiera acabado de hacer”. La imagen, entre las banderas, es llevada en procesión a la iglesia y los soldados rezan con fe a su Virgen Inmaculada. Por la noche ocurre algo que no era normal en esa época del año; una gran tormenta de frío congela la superficie de las aguas, aprovechando los infantes para salir de su asedio caminando sobre el hielo sorprendiendo y derrotando, no sin grandes sufrimientos, a la escuadra holandesa. Todos atribuyen a la protección de la Inmaculada su salvación y victoria y allí mismo la proclaman Patrona de los Tercios de Flandes. La Virgen Inmaculada se instaló en el corazón de los infantes para siempre. Será su Patrona, su Madre protectora, ayer, hoy, y mañana, que ningún infante de España pide permiso para sentir el fervor y el amor a una madre. Poco han cambiado las cosas para estos hombres de a pie, que siguen encomendándose cada mañana a su Virgen Inmaculada antes de empezar el caminar incierto por esos mundos de Dios.
Como nos enseñan nuestros compañeros de la Armada, “El que no sepa rezar que vaya por esos mares, verá como lo aprende sin que le enseñe nadie”.

image Todos, los que todo lo andamos y vivimos somos infantería. Ser infante es sentir mucho y haber vivido cada instante intensamente. Es sentir la necesidad de rezar cuando esperas a la aurora estando de centinela. Es saber lo que es caminar con las plantas de los pies calcinadas y derrumbarte si te paras. Es conocer y haber sufrido quebrantos, los del enorme esfuerzo que exige enfrentarse cara a cara y sin tregua al enemigo en las cortas distancias. Ser infante es valorar los horizontes que se atisban cuando el descanso te permite mirar por encima del punto de mira de tu fusil. Y saber que siempre hay alguien que te coge la mochila con treinta kilos de equipo cuando llevas los hombros desollados por el correaje y el sudor. Y sobre todo, ser infante es haber sentido la angustia anhelante de intuir que en unos instantes todo haya desaparecido para siempre. El que no es infante es que no ha rezado nunca y nunca ha sentido la tragedia, la desolación y la muerte muy cerca.

Por eso es la Inmaculada nuestra Patrona. Porque el infante encuentra la fe en medio de la batalla. Y esta batalla de la vida ya sabemos como termina. La fe no exime al que cree en su Patrona de la angustia de tener que morir, pero Ella es el alivio de la esperanza.
Ser de infantería es ser una canción que brota de almas que son suyas y de labios que han besado la Bandera; haber besado la Cruz aquella que formaban la enseña de la patria y el arma con que habían de defenderla.
¡Feliz Patrona! Infantes de España.
General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

8 de diciembre

TRIBUNAL DE DERECHOS, ¿HUMANOS?

VíctimasIndignado, como casi todos,  meditaba sobre las excarcelaciones de asesinos y criminales. He pensado compartir con ustedes mi indignación y mis dudas esperando que entre todos podamos entender lo que nadie con sentido común entiende ni acepta, aunque nos aseguren que legalmente no se puede hacer otra cosa que abrir las puertas de la cárcel.

Tengo dudas, muchas dudas. No sólo con la sentencia sino con todo lo que rodea a esta banda de asesinos y sus franquicias.

Me surge la duda al recordar aquellos años de continúo peregrinar de las víctimas del terrorismo a las que nadie escuchaba ni recibía. Ni las altas magistraturas del Estado tenían tiempo para recoger sus lágrimas y dolor; nadie quería estar con ellos más allá del tiempo de la desvergüenza.

Recuerdo incómodas situaciones y prisas en los entierros. Humildes servidores de su Patria muertos en acto de servicio a los que pronto se olvidaba y que aún hoy siguen olvidados. ¿Porqué?

Hoy siento dolor al escribir. Me duele el sentimiento y la razón pero es necesario hacer un esfuerzo, uno más, antes de que triunfe en la mente colectiva una de las mayores injusticias y felonías que se han vivido en España en los últimos años: La Sentencia de Estrasburgo y su urgencia en acatarla.

Todo empezó el 27 de Junio de 1960 cuando una bomba estallaba en la estación de Donostia y mataba a una niña que no había cumplido los dos años. BEGOÑA URROZ IBARROL moría el día 28 de ese mes como consecuencia de las quemaduras que le produjo el estallido de la bomba. Era la primera muerte cobarde con la que la ETA, iniciaba un vómito de sangre sobre las tierras de España.

La libertad de poder simplemente respirar, sentir y amar, fue asesinada  por la escoria de la ETA, y con el paso del tiempo se les ha institucionalizado y puesto en libertad. ¿Por qué?

Recuerdo y me surge la duda con aquella sentencia del Tribunal Constitucional que permitía la concurrencia de Bildu a las elecciones cuando poco antes el Tribunal Supremo, tribunal superior en todos los órdenes, decía que Bildu era un proyecto del complejo ETA/ Batasuna para volver a las instituciones. La Guardia Civil lo había denunciado en sus informes alertando que ese grupo sólo pretendía utilizar las instituciones al servicio de sus intereses. ¿Por qué los jueces, los oficiales y los otros, suelen caminar juntos para vigilarse, evitarse, y dictar sentencias contrarias, contradictorias, cuando no inexplicables?

También recuerdo cuando un partido político presionaba al gobierno de turno para que desalojase a Bildu de las instituciones diciendo aquello “ya existen pruebas”. Más tarde en su programa electoral, ese mismo partido político, decía que utilizaría todos los mecanismos legales para desalojar a las franquicias de ETA de las instituciones. Es el partido que hoy nos gobierna y que ha aplicado con rapidez y diligencia la sentencia de Estrasburgo. ¿Por qué no se cambió en su momento el Código Penal?

Injusticia, cuanta injusticia ante la muerte de humildes y pacíficos ciudadanos que sólo buscaban el afán de cada día.

Y recuerdo a aquellos que militando en un partido político han tenido que abandonarlo cuando su postura ha sido firme y contundente contra el terrorismo. ¿Los recuerdan?

Y recuerdo las sucias negociaciones y las que han querido presentar como avanzadas y limpias soluciones de diálogo para lo que han denominado “el conflicto”. Y recuerdo ese inútil y ridículo invento del Alto Comisionado para el Apoyo a las Víctimas. Y los oscuros laberintos que van del GAL al “Faisán” y otros pájaros de temporada que mucho tienen que ver con inconfesables arreglos de los que sabemos más bien poco o nada.

Son muchas las incógnitas y las extrañas circunstancias que rodean a esta banda de asesinos; tantas que uno empieza a dudar de todo y de todos.Tribunal-de-Estrasburgo

Después de la sentencia de Estrasburgo la duda se ve iluminada por una luz tenue que te adentra por los caminos ocultos de la felonía. Pero sigue en alto la pregunta ¿Por qué? Lo han hecho pero, ¿por qué? A nadie dejan tranquilo las respuestas jurídicas ya que ni los jueces se ponen de acuerdo. No eran distintos jueces, ni mejores ni peores, los del Tribunal Constitucional y los de Supremo, pero su sentencia sobre la legalización de Bildu era un insulto a voces entre ambos tribunales. Preguntémonos lo que todos sabemos ¿Depende la sentencia del color político? Sentencias de mil años ¿Nos toman el pelo?

Ahora veo, y vuelvo a dudar, encendidas y fervientes defensas de la “incuestionable legalidad” de la sentencia de Estrasburgo como si en ello les fuese la vida. ¿Defienden la legalidad o han encontrado una vía para socavarla?

Dudo y me avergüenzo cuando oigo decir que no hay alarma social o que el tema de ETA es mejor que se diluya en el tiempo. ¿Qué quieren decirnos?

Ofende la actitud provocativa de los excarcelados y la ofensa a las víctimas en homenajes al horror y al terror. ¿Eso es defender  los derechos humanos?

Pero lo que realmente recuerdo y me duele son los asesinatos que hemos vivido en cada esquina en una España que rezuma sangre en su calendario. Calendario de 50 años de asesinatos de la bestia, de la ETA. Enero 59 asesinados, Febrero 59 asesinados, Marzo 61 asesinados, Abril 59 asesinados, Mayo 84 asesinados, Junio 105 asesinados, Julio 158 asesinados, Agosto 45 asesinados, Septiembre 73 asesinados, Octubre 92 asesinados, Noviembre 72 asesinados, Diciembre 80 asesinados, y así, si por ellos fuese, añadirían días al calendario para asesinar más. No quedan en el calendario días limpios de sangre. Tampoco queda valentía y dignidad para hacer justicia ante una injusta situación. Valentía y dignidad para aclararnos tantas dudas como nos surgen. Porque a uno ya le ronda por la cabeza que algo habrá detrás de tanta felonía para que unos y otros en cuanto alcanzan el poder actúen de forma similar. ¿Por qué?

Todos hemos fracasado por cobardía, por no llamar a las cosas por su nombre, por buscar éxitos efímeros y tranquilidad egoísta. Porque ninguno estuvimos de verdad en Estrasburgo y hasta esto olvidaremos. Creo que hemos llegado tarde a explicar a Europa y también a España lo que en conciencia y en justicia son los derechos humanos.

General de División(R)

DÉBIL MEMORIA

imageAbril de 1993, ya cumplidos los 20 años. Las tropas españolas y en concreto la Legión se encuentran en una cruel guerra llena de matices desconocidos y de variantes no estudiadas en las academias militares. Estamos casi recién llegados a Bosnia. No hay amigos, tampoco enemigos, y se exige neutralidad absoluta y equilibrio en las acciones y decisiones. Hay que aguantar cualquier presión, cualquier acto hostil, y sólo se autoriza a reaccionar después de que abran fuego sobre ti. Delicada situación que coarta la posibilidad de decidir de acuerdo con los cánones del combate; incluso es un riesgo para la vida de tus hombres. Pero son las instrucciones, las malditas reglas de enfrentamiento dictadas desde los despachos, los mismos despachos donde se sientan los culpables de muchas de las situaciones que acaban en guerras de encendidos odios. Odio entre culturas, odio entre familias, amigos y vecinos, odio tan cruel que las miradas matan tanto como las balas. No es una guerra fácil para un joven oficial que entiende de tácticas y despliegues para el combate pero que tiene que hacer gala de una diplomacia extraña en la que se dialoga con las amenazadoras bocas de fuego apuntándose unas a otras. Son sentimientos de un odio que a un auténtico soldado le desaparacen al ver los primeros inocentes muertos. Pero aquí portan las armas quienes no son soldados.

En esta situación un joven Teniente del Ejército español se enfrenta a una dificil decisión, quizás la más importante de su vida. Cerca de 200 croatas, muchos mujeres y niños, huyen de los milicianos musulmanes que la noche anterior han arrasado su aldea. El Teniente al mando de su sección, con 5 blindados y 35 legionarios es rodeado por las mujeres y niños que, aún despavoridos, piden su protección. Los milicianos musulmanes exigen su entrega. La decisión del Teniente no es facil. Nadie se atreve a efectuar un ligero movimiento. La mirada legionaria y la firmeza del oficial, su actitud valiente y arrojada, logran salvar la vida de cerca de 200 personas. No necesitó muchas consultas ni órdenes al imagerespecto. El espíritu de servicio y el honor le marcaron el camino a seguir. Con su decisión no sólo salvó la vida a aquellos inocentes sino que enseñó al mundo, a algún español también, quienes son los soldados españoles. Aquél joven Teniente no representaba a ninguna marca española, ni a la industria, ni a las empresas. Representaba a los Ejércitos de España herederos y depositarios de una gloriosa tradición. En aquellos momentos fue el embajador de su Patria ante el mundo y el mundo se asombró ante la hidalguía y el valor de aquél oficial y sus 35 legionarios.
El joven oficial de la Legión se llama José Luis Monterde Maldonado. Nada importa su nombre ni su vida anterior. Es su Patria, su Unidad y sus hombres los únicos que llevan nombre y en nombre de quien actúan.

No iba a pasar mucho tiempo hasta que de nuevo otro jóven Teniente dejase su valor y heroismo marcado para siempre en las tierras de Bosnia y Herzegovina. Trasladaba plasma sanguíneo y medicinas, es decir la vida, cuando una granada perdida de ese enemigo invisible e inexistente para la política, acabó con su vida. Era el Teniente de la Legión Arturo Muñoz Castellano, el primer caído en el combate por la paz y cuyo nombre preside la Plaza de España en Mostar junto a sus 22 compañeros que dieron allí su vida. De nuevo el deber, de nuevo “Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir”.

Mayo del 2003, ya cumplidos los 20 años. La tragedia, indescriptible, imposiblede asumir, cae sobre el ejército español. Un avión Yakolev con 62 militares a bordo se estrella en Turquía. Viajaban de regreso a España después de dejar lo mejor de cada uno durante cuatro largos meses en Afganistán. No hay palabras para describir aquella tragedia que ha dejado una huella muy oscura, negra como la noche, sobre nuestro sentimientos y razones sin explicar.

imageEra un 29 de Noviembre de 2003, hoy se cumplen diez años. El escenario, Irak. Ocho agentes españoles, ocho soldados españoles, caen en una emboscada y mueren siete de ellos. Un mes antes habían asesinado a otro de sus compañeros, José Antonio Vernal. Mueren combatiendo, lo hacen con honor y valor, heróico y distinguido. Dejé unos fragmentos a su recuerdo hace unos días. Quería refrescar la memoria de aquellos que ni recuerdan los actos heroicos o trágicos a los que cada día se enfrentan nuestros soldados. Es necesario agradecérselo y divulgarlo. Pero no es así. Por eso y por un sentimiento de reconocimiento a ellos escribo y escribiré hasta la saciedad. Les ruego que lo divulguen.

Hoy las guerras son crueles y sin códigos morales. Quien no es soldado quizás no entienda lo que digo. Las guerras de estos tiempos no acaban como la “Rendición de Breda” ni se desarrollan en los campos del honor. Nuestro compañeros muertos cayeron en una vil emboscada ante un enemigo que no entendía de la honra en el combate. Cuando los que combaten son soldados, la honra del enemigo es compatible con la dureza de la guerra. Hoy es obligado recordar a nuestros soldados, nobles instrumentos de la Patria, España, al servicio de la paz y seguridad internacionales.

No olvidemos que hay unos hombres que contraen el compromiso de defender a su Patria, España, aun a costa de la propia vida y que lo hacen en un acto tan trascendente como sencillo, el juramento ante la Bandera de España. Es un buen momento para recordar que el juramento o promesa no es una fórmula protocolaria ni un formulismo para posteriormente incumplirlo.Es por eso y por ello, su juramento ante la Bandera de España, por lo que sirvieron o murieron nuestros compañero en Bosnia, Iraq, Afganistan y en tantos lugares del mundo. Lo hicieron hace veinte años, diez años y mil años. Lo hicieron y lo seguirán haciendo, por ustedes, por todos nosotros. Es nuestra obligación, la de España, españoles e Instituciones, recordarlo y recordarles, a pesar de nuestra débil memoria.

DOCUMENTO RESERVADO

cni-inteligencia-españolaMe ha causado enorme extrañeza que un documento del Ejército de Tierra con la clasificación de “Reservado” haya sido publicado por el diario El País. Puede ser que mi inocencia me siga jugando alguna mala pasada y vea en tecnicolor esta oscura película de secretos en portada que se estrena cada día. Les aseguro que en la milicia se lleva con rigurosidad todo lo referente a la confidencialidad y al secreto debido. De ahí mi perplejidad. En el año 1991 hubo una filtración de documentos sobre la Guerra del Golfo. Eran de más calado y a raíz de aquello se adoptaron medidas muy rigurosas sobre la custodia de materias clasificadas. El contenido del documento que ahora se ha publicado es de enorme trascendencia ya que trata sobre asuntos delicados que afectan a la protección y seguridad. Pero no es su contenido lo más preocupante como alguno quiere hacernos ver. Lo inquietante es que un escrito militar con la clasificación de “Reservado” acabe en manos de un medio de comunicación. Eso es suficiente para encender las alarmas por la repercusión interna y también externa que este error de custodia puede tener.

En España toda la clasificación de documentos sigue haciéndose de acuerdo con la Ley 9/68 de secretos oficiales, una ley de Franco pero que nadie ha querido cambiar. Parece que esto de los secretos oficiales es mejor dejarlo al margen de la Constitución y un poco al capricho e interés del momento. Esta ley determina las limitaciones a la publicidad en materias clasificadas y las califica en las categorías de “Secreto” y “Reservado”. Posteriormente en el año 1982 y como consecuencia de la adhesión de España al Tratado del Atlántico Norte se nos exigió la creación de una Autoridad Nacional de Seguridad para coordinar y supervisar las medidas de protección OTAN. De las normas emitidas por el CNI, surgieron dos nuevas calificaciones a la hora de clasificar los documentos, “Confidencial” y “Difusión Limitada”, ambas de menor nivel que las existentes por ley.

El documento filtrado está clasificado como “Reservado”, calificación que sólo se aplica a la información que precisa de un alto grado de protección. Además, requiere un requisito de imputabilidad, es decir, que debe ser registrado todo acceso que se produzca a dicha información, con indicación inequívoca de la persona que accede, fecha y hora en que se produce el acceso y registro de firma. Parece claro que si alguien ha filtrado el documento y la cadena de custodia ha sido correcta, es fácil saber donde se ha producido la filtración. Otro caso es que la custodia no haya sido la adecuada. En cualquier caso parece fácil y conveniente saber que es lo que ha ocurrido. Es cuestión de seguridad. ¿La tenemos?

General de División (R)

Se presenta un soldado

Siento la necesidad de escribir, sin tapujos ni temores. La antigüedad es un grado y los años te permiten ciertas licencias que en el fondo el que las lee o  escucha te lo agradece. Se trata de buscar la verdad y lo que sé, contarlo, contarlo todo; al menos lo que es de interés, a juicio del que escribe por supuesto. Esta Patria nuestra está muy mediatizada por ciertos intereses y la vida te obliga a doblegarte si quieres seguir en tu puesto y no crearte problemas. Nadie cuenta casi nada y si lo cuenta es por despecho. Todos hemos tenido que callar en ciertos momentos. Quiero contar lo que veo y siento y lo que he vivido y sentido. A por ello voy.

Mi vida ha sido pródiga en acontecimientos. Ha sido una vida de soldado, la de “a pié y sin dinero” pero también he vivido pisando gruesas moquetas.  Empecé muy joven e ilusionado. Sigo como entonces pero madurando todavía lo que he visto y vivido. Soy ahora General, ya retirado, lo que me cuesta asumir, lo reconozco. Ser General es lo máximo a lo que un soldado puede aspirar pero yo creo que es un error, porque ser militar es servir y no “llegar a”. Siento el generalato dentro de esa acepción del diccionario de la RAE “lo más común”(es broma no sea que se enfaden los compañeros). Preferiría haber sido siempre y para siempre Capitán, aunque como dicen, sea de bandidos.

Soy boina verde, guerrillero, es decir diplomado en Operaciones Especiales, paracaidista, diplomado de Estado Mayor y no sé cuantas cosas más. Tengo seis hijos pero creo que tengo más cursos que hijos. Por cierto ninguno de mis hijos, después de una larga tradición familiar militar, ha seguido la carrera de las armas. Silencio.

Tenéis mi vida resumida en ese cuadro que os pongo, regalo de mis compañeros el día que pasé a la Reserva.

vida-militarIMG

Poco importa. Lo que importa es lo que empieza a partir de ahora.

Si tuviese que resumir lo que para mi es la vida militar, lo haría remitiéndome a la sencillez de lo que escribió un soldado de los Tercios de Flandes, Pedro Calderón de la Barca. Me refiero a esos versos inigualables de Pedro Calderón de la Barca de su obra “Para vencer a amor, querer vencerle”. La otra obra cumbre, en mi criterio, es el Credo de la Legión. Quien no se emocione y sienta cada palabra de estos textos como propia, creo que no vale para ser soldado.

He mandado la Guardia Real y la Legión. ¡Que puedo decir! Los mejores soldados del mundo y no es un privilegio sino un honor. Nada hay como el soldado español y mi única aspiración ha sido estar a su altura. No sé si lo he conseguido pero he luchado por ellos y lo seguiré haciendo. Merece la pena España y sus soldados.credolegionariooriginalne0

No somos una marca, somos una Nación con una historia envidiable.

Mirad, si en el exterior tenemos atractivo es por nuestra historia y por nuestra individualidad. Ser español es algo grande. Espero que nos enteremos de eso y de eso quiero escribir. En cualquier caso con humildad, estoy a vuestras órdenes.

Mandar es difícil y mi criterio sobre el mando lo expuse en una columna que escribí hace tiempo.

Con esa columna quiero empezar mi blog:

[…] EL ARTE DE MANDAR

Con demasiada frecuencia escuchamos que para resolver nuestros actuales males políticos, económicos, institucionales, incluso morales, necesitamos un líder, lo que traducido al lenguaje militar equivale a decir que necesitamos a alguien que mande. Mandar se asimila a lo militar olvidando que la vida en todos sus aspectos es una alternancia entre mando y obediencia. No es fácil mandar y sí hacerlo irresponsablemente provocando daños irreparables. Mandar no es sólo una facultad o poder asociado al aspecto legal y con respaldo institucional. Cuando se manda bien, es la autoridad moral la que motiva y emociona moviendo al grupo hasta límites insospechados porque tiene una referencia a seguir, una disciplina moral que cumplir, un ejemplo a imitar.

Hoy, alejado del mundo activo de la milicia, no olvido a los que mandé ni a los que obedecí. Entre estos últimos hubo uno al que recuerdo especialmente porque antes de asumir una de mis mayores responsabilidades de mando, me tradujo en palabras el arte del bien mandar.

Mandar, me decía, es una tarea tan absorbente que nunca habrás dado nada hasta haberlo dado todo, hasta que no te hayas vaciado por entero en tu mando. Mandar no es un privilegio, es un honor. Es una obra de arte, muy distinto a dar órdenes o a obligar.

Tus órdenes han de ser claras, que se entiendan, que se cumplan, que cada uno sepa lo que se le pide, y si es posible, por qué se le pide.

 Debes mantener la idea elegida sin vacilaciones ya que no hay nada más amargo que verse sometido a las oscilaciones de un jefe vacilante en sus decisiones.

Debes de estar atento a conocer nuevas ideas y aceptar propuestas ajenas. Y recuerda que el que está a tus órdenes no está a tu servicio personal.

Ante un problema difícil, cuando no puedas consultar, confía en tu intuición, pues cuando se conoce el oficio y se está identificado con él, la intuición te marcará el camino a seguir.

Debes de ser constante en el esfuerzo, evitar prisas y desorden.

Ser cortés, pues la cortesía es inseparable de la disciplina. Cortés en  la precisión y limpieza de la palabra, en la actitud, en el gesto, en la voz y en los modales.

Cuenta siempre con el apoyo de tus colaboradores y el consejo de los más cercanos y busca en todos la lealtad por encima de todo.

Nunca pienses en ti, hazlo primero en la misión que te han confiado y en los hombres que tienes para cumplirla.

Terminaba deseándome suerte, pero no la fortuita o casual, `porque en la mayoría de los casos, me decía, sólo los capaces son afortunados.

Escribo esto sólo con el deseo de que algunos repasen y revisen su forma de mandar porque cada vez son más los que mandan (mal) y legión los que padecemos sus consecuencias.

General de División (R) […]