DAMA CADETE BOMBÓN Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

No; no es un error el título de esta columna. Forma parte del ingenio del Cadete que como en cualquier grupo que trabaja unido, que aprende y sufre su nuevo oficio en camaradería y buen rollo (como ahora se dice) el ingenio aflora. Decía don Santiago Ramón y Cajal que el rumor de la colmena excita a la inteligencia.

Una academia militar, en este caso la Academia General Militar de Zaragoza, es lugar donde se vive una experiencia única para el futuro de quien allí toma las armas por primera vez. Horas de convivencia, días de sacrificio, tiempos de complicidad, de entenderse con la mirada, fuerte compenetración, y memoria que queda fija para siempre. Jamás se olvida el paso por una Academia Militar y tus compañeros serán ya parte de ti.

Muchas habilidades son las del Cadete, incluso la modernidad de los tiempos no ha logrado acabar con alguna de sus ancestrales costumbres. Por ejemplo la de los motes. Quien no lo tiene es que no es nadie.

Las academias militares, centros de supervivencia, siempre fueron escuelas en este difícil arte. Grandiosos eran: el Veraneante, que nada hacía ni sabía o el Bikini que enseñaba todo menos lo fundamental. Alguno se jactaba de su mote, lo que no es muy recomendable. «Me llaman el Remacho por mi porte y valentía»; un compañero le hizo ver la cruda realidad, «te llaman el Remache porque eres bajito y cabezón». Aquel día arrestó a más de media Compañía. Era muy amigo de el Mafeito, que solía decir, «Caballeros, mafeito (arresto) a seis a la vez».

El ingenioso arte del mote sigue en pie. El Sacabuches, el Arrugas, el Combustible (se apellidaba Resino Grasa)… Pero nada como aquél el Engañabaldosas, que identificaba a un curtido profesor del que se decía que «va como va, más no como debe». ¡Sublime!

Sobrenombres, apodos, motes, constituyen una precisión identificativa y una caricatura lingüística que estamos perdiendo y que sería muy útil, con el debido respeto, utilizar en las redes sociales. Es un discurso sintético muy rentable para la economía del lenguaje y que genera lazos convivenciales además de representar una de las producciones lingüísticas de mayor creatividad.

Mandando la Legión, una de mis ingeniosas nietas dijo en el colegio que su abuelo era «Cojonario». Acertó aunque tuvimos que dar explicaciones escolares. A la hora de ponerte mote mejor es que te lo ponga alguien que te quiere.

La Princesa de Asturias, Dama Cadete Borbón, no podía escapar de la red de motes que sus queridos compañeros se habrán intercambiado. Ella seguro que forma parte del divertido juego y asume con su atractiva simpatía el rol académico.

A todos nos ha cautivado por auténtica y entrañable, por ser un ejemplo y una esperanza. El uniforme le queda impecable, lo viste con soltura y elegancia militar y en ella aflora una sonrisa que ilumina el futuro de España.

Como al resto de sus compañeros a ella también le ha caído el mote.

En este caso muy bien puesto y merecido: la Dama Cadete Bombón.

Con todo mi respeto Alteza.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

16 octubre 2023

Blog: generaldavila.com

 

«ESTE MARAVILLOSO OTOÑO» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

El 17 de agosto de 2023, la Princesa de Asturias se presentó en la Academia General Militar, como una más de los aspirantes a las pruebas de ingreso. Estampó su firma en el libro de visitas, acompañada de sus padres y hermana, con una blusa de Zara y calzado deportivo.
El 7 de octubre lo hacía de nuevo, pero esta vez, y con motivo de su Jura de Bandera, firmó en el Libro de Honor, con uniforme de gala de la Academia General Militar, igual que el de la Primera Época de La General, entre 1882 y 1893, cuando esta institución estaba ubicada en el Alcázar de Toledo.

Así lo reflejó la prensa internacional:
―«…la Princesa Leonor, lucía majestuosa ante sus orgullosos padres» Maravilloso otoño. Aragón , la Princesa y España.
Dice la jota que: «Para el Pilar sale lo mejor».
El 6 de octubre, en la Plaza del Pilar, la víspera de su Jura de Bandera, todo Zaragoza se volcó con SAR la dama cadete Leonor de Borbón y Ortíz. Antes de entrar en la Basílica la recibieron con aplausos, al salir, con gritos de «guapa, guapa». Una seria inclinación de cabeza ante la Virgen, fueron sus símbolos de saludo, respeto y veneración. Y es que cuando la fe propia afloja, basta con ir al Pilar y ver el fervor y las miradas de las personas que rezan, hablan o hacen fotos a la Virgen. Aquí es donde entraron: la tradición, la emoción y el sentimiento.
El acto de presentación ante la Pilarica, para las damas y caballeros cadetes era voluntario, pero se presentaron 410, ¡todos!.
Si alguien no lo entiende, se lo digo por el pinganillo.
Al día siguiente, 7 de octubre, fue el día de su Jura de Fidelidad a la Bandera de España, la misma bandera dedicada a la General, tan solemnemente entregada en el patio del Alcázar de Toledo el 17 de julio de 1886. Es la original, la que encargó y entregó la reina María Cristina. Bandera coronela, y por ser centenaria, histórica. Simboliza nuestra historia, nuestros derechos y libertades. Desde entonces, más de 30.000 oficiales han besado su paño sellando de esta manera su compromiso con España.
El pasado jueves,12 de octubre, fue el día de la Fiesta Nacional, el gobierno de Felipe González promulgó la norma hace treinta y seis años, y al día de hoy parece que no tuvieron más remedio que reivindicar el papel de la Corona, aún salpicado por la amnistía.
La Princesa presenció en el palco real de la Plaza de Neptuno de Madrid, junto a los Reyes de España, y con el uniforme de gala de la Academia General Militar, el desfile de las Fuerzas Armadas, el acto más importante de cuantos conmemoran el Día de la Fiesta Nacional.
Participaron 4.175 soldados que hicieron el recorrido a pie, más los que integraban el desfile aéreo, motorizado y a caballo.
Seguro que con cierta envidia SAR, vio pasar a sus 82 compañeros de segundo curso, que son los que no llevan ningún suspenso en los estudios, ir de mediano en el argot académico, y es que desfilar ante los Reyes de España con su Bandera es un premio que solo pueden disfrutar los mejores en todo.
Pero lo que de verdad marcó el desfile, fue la presencia de la Princesa y la atronadora pitada que recibió el presidente en funciones.
También el próximo día 20, en Oviedo, estregará como ya es habitual, los Premios Princesa de Asturias, un contacto con lo mejor de la cultura y los valores humanos.
Su Alteza Real acabará el mes de octubre, el próximo día 31 que es cuando la Princesa de Asturias cumplirá dieciocho años, la mayoría de edad, y jurará la Constitución en una sesión  conjunta del Congreso y del Senado ante las Cortes españolas. Acto de enorme valor para nuestra democracia, y con el que se garantiza su continuidad. Constitución que en el discurso del rey don Felipe el día 7 en el patio de la Academia, defendió de manera contundente diciendo:, ―«máxima expresión de nuestra unión»; y de como la Corona supone para España el símbolo de ―«su unidad y permanencia».
Es acto es de enorme valor para nuestra democracia, y con el que se garantiza su continuidad.
En este octubre, estamos viendo los momentos históricos en que la futura reina de España, se compromete solemnemente con nuestra patria y con la defensa del ordenamiento constitucional.

El rey Felipe VI y la princesa Leonor presiden el desfile.

Mucho me alegra que el Rey Emérito Juan Carlos I, como parece ser, esté presente en el acto, pues ha conseguido ante Zarzuela y Moncloa que le “permitan” asistir al acto en el Congreso.
Su padre y abuelo de FelipeVI, don Juan de Borbón, también acudió al Congreso de los Diputados el 30 de enero de 1986 para presenciar el juramento del entonces Príncipe de Asturias.

 

***

Para celebrar todo lo anterior, recordando que en estos días de octubre y coincidiendo con los pilares, los gallegos celebran, la «La Festa de Marisco de O Grove», me uní a ellos, ¡como para despreciar ahora esos manjares!.
Hace ya unos años, y es que ya tenemos una edad, oía en O Grove decir a los mayores, que los menesterosos, eran tan pobres que en Navidad solo comían centollo. En Cambados, hoy la ciudad europea del vino, servían ostras de tapa gratis con la taza de albariños, en el Concello de Vilagarcía de Arousa, los camarones eran gratis; y en la ria , los mariñeiros devolvían a la
mar los bueyes de mar o ñoclas por feos.
Esta celebración, que coincide con el puente del Pilar en las primeras semanas de octubre, ofrece la oportunidad perfecta para disfrutar de los deliciosos productos del mar en su mejor momento de sabor y a precios asequibles para todos antes de la temporada navideña. En este «todos», quiero dejar fuera a los líderes sindicales, que sus bolsillos parecen no tener fondo, ni
época para hacerse con esos animales marinos, invertebrados y comestibles, ya sean crustáceos, moluscos o equinodermos, como hacían los supuestos capos de la UGT, con fondos de la Junta de Andalucía.
Con pólvora ajena bien se dispara.
Resulta curioso que con la democracia pase como con el marisco: cuando escasea, apetece y
cuando abunda, se desprecia.
Ante tanta verdad, también en este otoño, y recordando mi niñez, me acordé de los «trileros», aquellos curiosos personajes de las fiestas y ferias de las aldeas y pueblos de España, que nos engañaban con sus tres cubiletes y sus amañados «ganchos», cuando apostábamos queriendo adivinar donde estaría la bolita.
Mi sorpresa fue al ver que han resurgido, pero no en las ferias. Hoy los trileros, han tomado las Cortes Generales y aparecen de tres en tres como sus cubiletes. Uno de ellos, el que nadie esperaba, y que por su grotesca forma de hablar parecía haber salido de los bajos fondos de la meseta vallisoletana, Óscar Puente se llama, es el diputado que blasfemó en el templo de la
palabra, uno de los dóberman de Sánchez, que últimamente saltó a la fama junto a Luis Rubiales, el paleto del fútbol, el del poder en la entrepierna; y el chulito concejal Daniel Viondi, que abofeteo sin consentimiento al Alcalde de Madrid. ¡Trileros!.
Estamos ante el fracaso de la educación, académica y familiar. Hay que atacarlo con insecticidas, pues es tema de cucarachas.
Son como las minas anti personal, causan mayor dolor cuando el enemigo abandona las posiciones, cuando el conflicto ha finalizado, porque los combatientes se marchan, pero dejan las minas sembradas y empiezan los accidentes.
Estos casos complicados de nuestra política, son como los penaltis en el futbol: si es en el área rival nunca los son y en la nuestra, siempre, pues ya se encargará el VAR (Video Assistant Referee), en trazar la línea «roja» como mejor le interese.
Por todo esto, y otras más cosas, a pesar de ese maravilloso otoño de la Princesa, me enfado más de lo que debiera, aunque la prudencia impida que se me note si no me miran al fondo de los ojos, y la verdad es que, a mi edad, ya me cruzo con muy pocos oftalmólogos.
Me olvidaré de todo esto, pues estoy seguro que el corazón de Su Alteza, renovará cada año su devoción con un ¡Feliz día del Pilar!, y es que por encima de la Virgen del Pilar, ya no hay nada.
Este octubre ha sido el mes de Leonor.
Que bonitas son las cosas que no tienen explicación.
Alteza,―«¡Ojala viva este otoño, todos los años de su vida!»

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver
Zaragoza octubre de 2023.

Blog: generaldavila.com

 

LOS VERSOS DEL CORONEL. Félix Torres Murillo, Coronel de Infantería DEM (R.)

ATAQUE A ISRAEL (II) LA OFENSIVA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

¿Cuál y como va a ser la reacción de Israel ante el ataque terrorista más sanguinario y cruel visto hasta la fecha?

¿Cuál va a ser el planeamiento de la operación militar que se va a desarrollar?

Todos se lo preguntan e incluso me lo preguntan.

Si alguien tuviese la respuesta es que la operación empezaba con fallos. El factor sorpresa prima ante cualquier otra situación, aunque la sorpresa tiene muchos aspectos que evaluar.

Demos algunas claves.

Cualquier operación militar debe estar muy alejada de las pasiones, del impulso que surge ante un ataque de esta calaña. Para vencer hay que vencerse a uno mismo, dominar la pasión y dotarse de la información adecuada para ponerse delante del mapa y construir la operación a corto, medio y largo plazo.

En primer lugar esta guerra no se va a ganar solo en el terreno, en el campo táctico, sino que la victoria debe ser estratégica para lo que hay que andarse como vulgarmente se dice con pies de plomo. Muchas victorias tácticas acaban siendo derrotas. Es necesario ganar la guerra del relato y dejar bien claro quién es el enemigo del mundo libre.

Israel, los israelíes (todos junto a ellos) se enfrentan a un enemigo invisible al que solo se ve cuando asesina, nunca a la cara.

El ataque militar que en cualquier momento emprenderá el Ejército israelí choca con un gran problema: no hay frente que atacar, no hay un enemigo definido que se mantiene tras una línea defensiva, no hay un objetivo que alcanzar que se pueda señalar en un mapa. Cada ciudad, cada pueblo, cada casa, cada encrucijada de caminos, cada piedra, en todos los lugares se esconde el enemigo. El suelo está minado de galerías subterráneas por donde se mueven como ratas en alcantarillas (cada casa tiene su galería y todas conectadas por una red plagada de trampas) y las FDI han tenido que crear unidades de operaciones especiales para el subsuelo.

¿A quién atacar y evitar todo lo posible la muerte de inocentes?

No hay un enemigo definido, es invisible, por lo que en el planeamiento militar no hay direcciones de ataque, sino que solo se podrán ocupar puntos vitales de comunicación, puertos y aeropuertos, toda la costa, cortar la logística y el movimiento de fuera-adentro hacia esos lugares ya definidos y conocidos desde donde se produce la mayoría de los ataques. Gaza es una trampa mortal.

Hamás usará las imágenes de su dolor y de sus muertos como parapeto ante el mundo, mostrarán el horror y esconderán el que ellos provocan (por ejemplo los niños decapitados…). No tiene más arma que no sea la de mantener viva la llama del terror: el miedo. Si lo aceptamos y vivimos con miedo ganarán la guerra.

Calma. El Ejército de Israel no va entrar en su juego. Se medirá cada metro que avance y se evaluará cada paso hasta la derrota definitiva. Sin prisas y sin pausas. Sin precipitación.

Esta es una guerra que hay que ganarla desde dentro. Es una guerra no contra otro ejército, sino contra la violencia y el terrorismo, una guerra difícil de hacer por ser gaseosa, escurridiza, cobarde, llena de traiciones y donde las armas clásicas no siempre vencen, sino que hay que usar la astucia, la inteligencia y jamás cansarse sabiendo que será muy dura y se derramarán lágrimas de sangre.

Los despliegues militares son preventivos, pero no es una guerra de frentes ni de frente. Es una guerra contra el fantasma de la muerte que se esconde, invisible y cruel hasta lo inexplicable.

La violencia terrorista se esconde siempre tras el buenismo, se disfraza de victimismo y maneja el relato como si predicase desde el púlpito. Es una limitación más a la hora de hacer la guerra contra este fantasma.

El ataque del Ejército de Israel va a ser letal pero cuidadoso; militarmente hará la guerra que tiene que hacer, será larga y costosa, pero definitiva. Romperá la Franja de Gaza penetrará hasta el mar, aislará toda la zona y no volarán ni las aves, no correrán, los reptiles ni se arrastrarán las serpientes ni las ratas saldrán de debajo de la tierra. Controlarán la luz del día, la oscuridad de la noche y cegarán los túneles donde se esconde el odio.

Aislamiento total. La extensión del territorio lo permite. Quizá sea un asedio como en las guerras primitivas. Estas guerras son así: el dron junto al burro.

Planeamiento, tácticas adecuadas y manejo de la información y el relato.

Es necesario el apoyo de todos.

El mayor peligro está en la expansión del conflicto y son muchos los enemigos que se esconden tras este ataque inicial.

Seguro que el Ejército de Israel no va a atender solo la zona de la Franja de Gaza porque sabe que otras fronteras están en alerta máxima.

Esta guerra requiere una acción exterior de vital importancia porque lo que en el fondo se pretende es que la Franja de Gaza sea solo una mecha que encienda un enfrentamiento total.

Más allá.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

11 octubre 2023

ATAQUE A ISRAEL (I). Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

«Ciudadanos de Israel, estamos en guerra. No es una operación, no son rondas de combates, es una guerra».

Así se dirigía a su pueblo el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a la vez que declaraba el Estado de Guerra ante el ataque sufrido por el grupo terrorista Hamás con las Brigadas de Al Qasam, su brazo armado. Los terroristas palestinos han infiltrado decenas de milicianos y disparado 2.500 cohetes, causando al menos 40 muertos. La violencia ejercida es repugnante y define el tipo de personajes a los que se enfrenta el mundo. Este no es un ataque contra Israel, sino contra la libertad. El Ejército israelí ha respondido bombardeando de manera inmediata la Franja de Gaza y se prepara para un ataque a gran escala. Pero es el mundo libre el que debe medir al enemigo que tiene delante.

Es muy pronto para hacer un análisis detallado de la grave situación y aventurar su origen, alcance y evolución, pero no lo es para decir de entrada que todo está interrelacionado y que la guerra de Ucrania no es un hecho aislado ni lo es ninguno de los movimientos que en este agitado momento se desarrollan en el mundo. Dos capas tectónicas se acercan, se aproximan al choque y no habrá rincón del mundo que no se vea afectado por sus consecuencias.

Todavía hay muchas cosas inexplicables. Ante todo y sobre todo es necesario solidarizarnos con el pueblo de Israel, hacerlo de manera contundente y sin ambigüedades.

La primera pregunta ante esta guerra larvada y ahora activa surge ante la extrañeza de que sea posible que el grupo Hamás, controlado por agentes secretos de campo y tecnológicos del más alto nivel, haya podido lanzar por sorpresa este ataque masivo contra una de las potencias mejor defendidas del mundo.

Sorprende la sorpresa. En el mundo de la Inteligencia algo ha cortocircuitado. La pregunta por ahora queda sin respuesta, pero podemos afirmar que no creemos en las casualidades. Solo les anticipo que en mi humilde opinión esto se sabía, quizá no la hora y el día, —para estas organizaciones terroristas el tiempo no existe— pero se era consciente de que algo así estaba entre las hipótesis más peligrosas.

¿Se ha dejado hacer por razones que más adelante conoceremos? En una «Defensa y Seguridad» del nivel del que hablamos no existen fallos humanos. Que haya existido dejadez por parte de los Servicios de Inteligencia militares no parece posible, y que los sistemas defensivos no sean tan eficaces como nos venden, tampoco es probable. Quizá se haya blindado Israel, todo menos la puerta de casa que se la han dejado abierta a la hora de cerrar el sistema de seguridad. Es una posibilidad.

La segunda cuestión que planteamos es continuación de la primera.

Un ataque de esta envergadura está milimétricamente medido. No solo la acción en sí sino sus consecuencias, las reacciones y represalias que van a producirse, entre las que puede incluso que desaparezca la franja de Gaza y morir miles de personas, muchas inocentes. Israel lucha por la alternativa de existir o desaparecer, no tiene otra posibilidad que no sea luchar por su existencia libre. Lo hará. Esto lo saben quienes han atacado. A pesar de ello se han lanzado a la aventura. Por algo será, entre otras cosas porque alguien les apoya y apoyará.

Si no se ha llegado a una solución pacífica para establecer una relación en convivencia entre las dos naciones, Palestina e Israel, tiene mucho que ver la aparición de grupos terroristas y no ejércitos regulares constituidos en y para el orden y la ley. No es casual. Quizá a alguien le interese mantener estos grupos terroristas para desestabilizar la zona según convenga. El dinero y la formación de estos grupos no sale de debajo de la tierra, sino que sus complejos mecanismos, conocidos, son de difícil destrucción ya que se conforman entre dos mundos enfrentados, cada vez más.

¿Por qué ahora y de manera tan violenta se ha producido este ataque que lleva sin remisión a una nueva guerra?

Hay muchas hipótesis. Permítanme que les dé la mía.

El Congreso de los Estados Unidos ha congelado los presupuestos y por tanto esta situación, que se alargará debido a la época electoral en la que entran, conlleva a eliminar las inversiones económicas para ayudar a Ucrania. El flujo de armamento se detiene y Europa, también dividida, no está en condiciones de rellenar este vacío.

El Pentágono ha decidió resolver la grave situación tirando de su «Despliegue logístico Estratégico» que en pocas palabras consiste en disponer por todo el mundo de armamento y munición para atender cualquier conflicto en cualquier punto. En estos momentos el lugar con la mayor cantidad de estas reservas es Israel y desde allí se ha pensado enviar ese armamento y munición sobrante a Ucrania de manera que así se evite detener el flujo logístico sin tener que tirar del presupuesto.

Alguien ha percibido la maniobra. Díganme quien se atreve después de lo sucedió a mover un solo cartucho de las reservas americanas depositadas en Israel. Ucrania ahora está en mayor riesgo y se va encontrar con una grave carencia en el necesario apoyo.

Es una hipótesis, Habrá otras, pero hoy el mundo gira sostenido en un punto fijo, Ucrania, que solo escenifica un pequeño acto de una obra mucho mayor, un enfrentamiento de capas tectónicas ideológicas, de consecuencias impredecibles. Durará tiempo, ellos lo tienen, pero no se detendrá, hasta que se produzca el inevitable choque.

Oriente próximo es la clave, pero lo es el Sahel, África, donde se ha expulsado a la mítica Francia, donde Europa despierta odios y recelos, donde todos se arman, unos huyen y otros ocupan su lugar armados.

Tendremos que seguir muy de cerca la evolución de la guerra, pero en estos momentos bueno sería adoptar urgentes medidas como la alerta policial y militar en todos los lugares de la Tierra porque en cualquier punto puede producirse un gravísimo atentado.

Quieren infundir miedo. Ante eso hay que combatir con firmeza y seguridad. Sin concesiones ni brindis al sol.

El efecto contagio es previsible y nuestras tropas en el sur del Líbano, frontera con Israel, donde se mueve el grupo terrorista Hizbulá, están en máxima alerta.

Nuestra solidaridad y apoyo firme a Israel debe ser inquebrantable.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

09 octubre 2023

 

 

 

 

«GALOPADA EN CAMPO ABIERTO» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Bajo Corona Real, lanzas de Caballería, en sus banderolas siglas de la Unidad. C.R.E. (Centro de Reproducción Equina), y la ciudad donde se ubica: Zaragoza. Donde las lanzas se juntan, Cruz de Santiago, Patrón de España y del Arma, y en su interior, S.E. (Sementales del Estado), el hierro de nuestros caballos.

Dedicado a todos los Jefes, Oficiales y Suboficiales de Caballería que estuvieron bajo mi mando en aquellos años, y de manera especial a los Suboficiales Especialistas, ya que sin ellos nada hubiera podido realizarse.

***

Galopada que me recuerdan el final de los siete irrepetibles años (1989-1996) donde tanto disfruté, y donde siempre tuve a gala hablar sólo de caballos. Hoy lo resumo en puntuales actos, que creo dan una visión más o menos exacta de esos Centros.
A los que nos visitaban siempre les decía: ― Aquí, solo oirán hablar de caballos, es decir, de cosas vivas y concretas que huelen a campo y sol, pues solo nos planteamos el tema vivo campero, soleado y nervioso que es el caballo.
―¡Sí!, el caballo, lo que todavía hoy mantiene el nombre de nuestra querida España en el corazón de Europa, en el picadero de la Joseph-Place de Viena; con la Escuela Española de Equitación. ―¡Sí!, lo que cada día más nos requieren desde todo el mundo, nuestros sementales árabes y españoles, ya saben con el fin de refrescar sangres y asegurar anatomías.
La crisis, que asusta a cuantos amamos a esta fina y heráldica parcela de la crianza equina, es un producto lógico de la técnica maquinista en que vivimos, pero la vida animal es muy «terca» y se reserva siempre una baza final para burlarse de esa técnica.
Lo que está muy claro es que el caballo es una decantación de logros estéticos y filtraciones históricas, que como tantas otras cosas, empezó como recurso de utilidad, y hoy se ha convertido en un elemento importante para el deporte y el ocio.
Lo del español, a pie y a caballo, es arriesgar, comprometerse, eludiendo defensas y ventajas. Comentaba Pemán, que por eso popularmente se reserva la denominación exótica para todo lo que es hacer las cosas a medias o aliviándose. Así convidar «a la inglesa», pagando a escote, cada uno lo suyo, no es convidar. Despedirse «a la francesa», sin decir adiós, no es despedirse, pero podéis creerme, aquí sí vivimos de verdad el caballo y, siguiendo con el símil, diría que trotamos a la española haciendo con él un bloque perfecto, sin introducir en el esfuerzo, el alivio o trampilla que significa el tiempo en suspensión del británico aire o trote a la inglesa.
Las comidas de hermandad que celebrábamos, no eran más que un pretexto o vehículo para enhebrar los sentimientos, lo de menos era lo que comíamos o bebíamos, lo importante era la unión entre todos, aunque desde la Jefatura de Madrid tuvieran los ojos cerrados a estas realidades y no supieran distinguir la sustancia del accidente.
Siempre que podía les hablaba de caballos, pero en mi despedida, y por una sola vez, me dirigí a ellos como militares y especialistas que eran, Cuerpo de Suboficiales Especialistas del Ejército: (Guarnecedores, Herradores, Remontistas, Paradistas, Picadores, y Auxiliares de Veterinaria). Les dije las que en mi opinión debían ser las dos primeras virtudes militares que les debían adornar, me refería a la fidelidad y a la lealtad.
De la «Fidelidad» les decía que es la fé que uno debe a otro, vector de una dirección y un sentido, con un solo objetivo. Si hay Arma combatiente en el Ejército, que la posea en grado sumo esta es la Infantería, y su himno nos lo recuerda: la fiel Infantería que por saber morir sabrá vencer…, en sus muchas misiones siempre al final prevalece la ofensiva, el ataque… lo dicho, una sola dirección.
De la «Lealtad» que era cosa de dos, vector de una dirección, pero con dos sentidos: ascendente y descendente, lealtad que obliga al subordinado con el superior y a la inversa. La Caballería en grado máximo la posee y ese doble sentido también se refleja en una de sus misiones: protección de la retirada, en donde tantos días de gloria se alcanzaron, llegando hasta el sacrificio para proteger la retirada de los nuestros.
Estudiosos de las razas animales consideran al perro como al más fiel de todos, pero también se ponen de acuerdo al afirmar que el caballo es el más leal y esta lealtad que en sí tiene, se debe transmitir al que a su lado está y al que lo monta, reflejándose en la forma de ser de aquellos y en la equitación de estos.
Si el contacto con el caballo y la práctica de la equitación son la base del «Espíritu Jinete», creía sinceramente que todos llevaban muy dentro ese espíritu, y con esa garantía, solo les recomendaba lo que dice nuestras Ordenanzas, que no es otra cosa que el no limitarse a hacer lo preciso de vuestra obligación. Y la mejor forma de lograrlo, es por medio de esa lealtad descrita, lealtad en vuestra forma de vida, en vuestro trabajo, hasta lealtad en vuestra equitación.
En efecto, cuando todos los sentimientos, impulsos y vibraciones que el caballo emite (rama ascendente), son bién interpretados por el jinete; cuando todas las ayudas ya sean naturales o artificiales, impulsoras o de retención que el jinete manda, (rama descendente), son bien admitidas por el caballo, entonces se puede decir, que en el tan traído y llevado binomio «caballo – jinete» hay lealtad, y cuando esto ocurre, cuando la equitación es limpia y sin trampa, en una palabra; cuando en ella hay lealtad, se produce algo maravilloso y es que la equitación se transforma en arte, y entonces la gente aplaude en cualquier idioma.
Una cosa es montar a caballo, otra muy diferente, como dicen en Andalucía, es «ir subío».
Esta lealtad es la que militar y deportivamente se exigía en el Centro, y esta lealtad es la que debéis exigir y exigiros siempre.
No hay dinero en el mundo para comprar hombres como ellos, con ilusión, con ganas de trabajar, técnicamente preparados, con afición al ganado y unidos por el compañerismo.
Napoleón comentaba que ―«No se paga el valor con dinero» y, en cuanto a trabajos que el soldado pudiera efectuar, no serían asalariados ni podrían serlo nunca, es deshonrarlos decía, ya que solo por honor, el militar, ciertos trabajos haría».
Vuestro trabajo, bien lo sabéis, debe ser como el que se lleva a cabo en una ganadería, como el de una dehesa o cortijo, de sol a sol, nunca se acaba, sin relojes ni calendarios.
Ante vosotros solo debe actuar el sol, los días y las noches, el frío o el calor, la sequía o la venida de las aguas y los vientos. Al igual que los hombre de campo, debéis siempre mirar hacia arriba en busca del cambio del tiempo, o bien hacia abajo viendo crecer la otoñada, pensando en las yeguas y sus rastras. Imitad a los jinetes de otros tiempos, que supieron hacer de su vida una forma, un estilo, una vocación y un sentido, al mismo tiempo que una profesión.
Nos sentíamos amos del campo, dueños de los mejores caballos y orgullosos de nuestra Unidad y de nuestros hierros: Yeguada Militar y Sementales del Estado.
En mi despedida, era la última ocasión que de manera oficial, tuviese a toda la plantilla reunida, y no quise dejarla pasar, así que la aproveché para dirigirles estas palabras que como siempre con el caballo estuvieron relacionadas.
―Me vais a permitir, les decía, ―que hoy empiece recordando a los que me enseñaron a colocar los pies sobre los estribos, a coger las riendas con las manos y a sentarme sobre el dorso de un caballo. A los que, cuando por primera vez me caí, muy en serio me dijeron: ―¡No te preocupes!, quien no se cae, es el obispo que se sienta sobre un sillón de terciopelo.
Y así fueron pasando los pocos días que me quedaban de mi vida militar activa, sentía que la boca se secaba y cómo el corazón se arrancaba a galopar, lo mismo que el jinete cuando monta por primera vez su potro cerril, recién llegado del campo con solo treinta meses; lo que el garrochista y el amparador en el acoso y derribo, a la espera de que le hagan «seña» desde el soltadero, para iniciar la carrera por el corredero hacia el corral de querencia; lo que el caballero, en el rejoneo, cuando el torero a caballo se coloca frente a la oscuridad del chiquero o toril; o lo que un jinete de saltos, cuando ya abandonó la pista de ensayo, y está preparado o prevenido a la entrada de la pista de competición con «gato» de ganar.
Aunque no hago bandera de la nostalgia lo cierto es que esos días, respiraba ese ambiente, que para bien y para mal nos atrapa a todos, cuando se intuye que algo esta a punto de acabar.
… Y en este punto de escritura, quiero hacer un toque de homenaje y admiración a tantos y tantos hombres que nos supieron legar una tradición y una forma de vivir. A esos hombres de una vida sencilla, ¡Como tiene que ser! que, madrugón tras madrugón, montados sobre sus caballos, lloviendo, con frío o calor se entregaban a su labor, dejándose la vida en ello, con los hígados hechos polvo y quebrados por el riñón.
A esos hombres silenciosos, parcos en palabras, solo las justas, hombres que solo subían la voz cuando, a caballo, se enfrentaban con una adversidad, pero que, si habían de quitarse el sombrero a la hora de ver un caballo en el prójimo mejor que el suyo se lo quitaban, porque así se lo habían enseñado.
Hoy, con esta última galopada, revivo las andanzas de aquella época y de sus gentes sencillas, feliz evocación de un tiempo cuyo encanto y fascinación advertí cuando ya se me habían escapado de entre los dedos.
A todos ellos, los vivos y los muertos, yo que tuve la suerte de rozarlos, hoy con gran respeto y admiración los recuerdo, y parece que me guian la mano cuando escribo.
A mi también Dios me concedió la inmensa felicidad de pasar una buena parte de mi vida muy unido al caballo. He vivido bastante gracias a él, teniéndolo a mi lado, montándolo de continuo, procurando conocerlo a fondo y también que él a mí me conociera, y os confieso que eso no lo cambiaría por nada.
Que esta confesión sirva de colofón a mis últimos años de mando, que pasaron como galopada en campo abierto, y en los que fui tan feliz como cuando montaba a mi yegua “Cantabria”.
…Llegó el día; y la hora fue como la que pudo marcar el reloj que Pío Baroja tenía en su casa de Madrid con la leyenda, ―«Todas las horas hieren, la última mata».
Lo que pasó pasó… pero aquí seguimos envejeciendo, unos peor que otros, o todos mal.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Zaragoza octubre 2023

Blog: generaldavila.com

LOS VERSOS DEL CORONEL. Coronel de Infantería DEM (R.) Félix Torres Murillo

UN ARTISTA DEL ENGAÑO. Gabriel Albiac (Publicado en El Debate)

Alejandro Magno se dejaba aconsejar por Aristóteles. Dormía con la espada y la Ilíada bajo su almohada. Leía, leía mucho, y escuchaba a su maestro.

No es fácil encontrar maestros, pero también ocurre que no escuchamos ni leemos.  

 Irse con una idea, solo una, después de haber leído o escuchado es sumamente difícil. El mundo de las ideas muere porque no abundan, pero también porque no estamos dispuestos al esfuerzo de asimilar lo que leemos o escuchamos.

Hay maestros que a la elegancia de su escritura añaden la facilidad para dejarse entender. Sin filósofos no se entiende nada y sin que ellos se dejen entender es aún más difícil.

Gabriel Albiac analiza, profundiza y transmite. Es por ello que con su permiso y mi admiración les dejo su columna del pasado día 5 publicada en el periódico El Debate.

Esto es la guerra; sin calificativos.

Rafael Dávila

Un artista del engaño

La política, en su límite, se reduce a eso: tránsito del campo de batalla al salón de esgrima, de la carnicería a la cirugía

«La guerra es arte de engañar»: pocos axiomas en la historia del pensamiento han tenido mayor peso y fortuna que esa concisa anotación de Sun Tzu. Su legendario Arte de la guerra desmiente todos los lugares comunes que verían el pensar como algo efímero. Y fuerza a volver sobre la fórmula cristalina de Borges acerca de la eternidad: «Sólo perduran en el tiempo las cosas que no fueron del tiempo». Y no, ese tratado, escrito hace más de dos mil quinientos años, no es sólo un estudio de las estrategias y tácticas a desplegar en un conflicto bélico. Lo es de lo esencial humano: lo que hace que todo, en la vida de los mamíferos hablantes, sea siempre juego de conflictos, juego de dominación y de poderes. Porque todo lo humano se dirime en el teatro de sus superpuestos juegos de guerra.

«Arte de engañar» dice, así, arte de dominar al otro. En cualquiera de las facetas en las cuales despliegan los hombres sus conflictos. Antes que en ninguna otra, en la política. Por supuesto. En ese endemoniado ajedrez, sobre cuyo tablero lo más sórdido reviste caracteres de honorable. Y a cualquier estudioso de la filosofía le viene, de inmediato, la sorpresa de que esa misma intuición haya sido la que estuvo en los orígenes de su disciplina: en el Éfeso de hace también dos mil quinientos años, en donde un escritor prodigioso, al cual sus contemporáneos juzgan «oscuro», deja caer esta certeza fulminante, ante la cual todas las engañosas buenas voluntades se desmoronan: «Guerra de todo es padre, de todo es rey», y del arte de desplegar sus ardides procede el destino que hace a «unos esclavos y a otros hombres libres».
A Pedro Sánchez le corresponde ahora desplegar la estrategia de sus propias estratagemas. Sun Tzu da un compendio de ellas, que algún asesor listo habrá pasado ya al iletrado presidente: «Si eres capaz, finge incapacidad; si estás preparado para entrar en combate, finge no estarlo; si te encuentras cerca, finge estar lejos; si te encuentras lejos, finge estar cerca…» Y sólo de la habilidad con la que su red de mentiras se despliegue, dependerá su destino: o bien, consagrarse como el hombre que, a cambio de destruir una nación, logra mantener su poder durante un lapso de tiempo asombroso en quien carece de mayoría electoral; o bien, arrastrar en su caída, no a un Gobierno, sino a uno de los dos partidos sobre los cuales se erigió el actual sistema constitucional español. No es un envite menor: el PSOE no sobrevivirá a una derrota de Sánchez en esta ofensiva sin línea de repliegue que acaba de lanzar contra la nación española. Y toda la lógica constitucional entrará en crisis.
a) Si, al cabo de la ofensiva, Cataluña logra ser independiente –lo de lo amnistía no es más que un instrumento en la primera etapa, como muy bien lo han subrayado tanto Puigdemont como Junqueras–, el resto de España se hundirá en un marasmo de difícil arreglo: en lo moral como en lo económico. Pero Sánchez seguirá en la Moncloa: es lo único que para él cuenta.
b) Si el proceso independentista no se consuma, entonces Sánchez quedará destruido, sí. Pero, con él, quedarán pulverizados todos los consensos que acotaron los juegos de guerra de la política española dejándolos en sólo sesiones de esgrima. Otro tratadista de la guerra, Carl von Clausewitz, lo metaforizará, ya en el siglo XIX, en fórmula memorable: «Del terrible mandoble de la guerra, que es preciso dar con las dos manos para golpear una vez y sólo una, la política hace una espada ligera, a veces un grácil florete, que alternativamente usa golpes, fintas y paradas».
La política, en su límite, se reduce a eso: tránsito del campo de batalla al salón de esgrima, de la carnicería a la cirugía. Pero el florete mata. Y mata el bisturí. Más limpiamente que el mandoble o el hacha, con menos salpicaduras. Todo esgrimista sabe eso. Y todo cirujano.
Publicado en el periódico El Debate el 4 octubre 2023

DAMA CADETE DOÑA LEONOR DE BORBÓN (II): JURA ANTE LA BANDERA DE ESPAÑA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Hace algo más de un mes la Princesa de Asturias Doña Leonor de Borbón y Ortiz entraba en la Academia General Militar de Zaragoza cuna de la formación de los oficiales del Ejército español. Era un día trascendente para ella, la familia Real y para España. Reunía dos características fáciles de entender. Una la natural preocupación de cualquier familia, sea Real o no, de que tu jovencísima hija se va a enfrentar a una vida además de nueva muy dura, sobre todo este primer periodo hasta que llegue el día soñado: La Jura de Bandera. La otra es la grave responsabilidad que supone afrontar esa formación y que debe hacerlo con el espíritu de una futura Reina.

El resultado ha sido la excelencia. Preguntes por donde preguntes la respuesta es que la Princesa de Asturias ha dado unas muestras de madurez, sensatez, entrega y disposición que han asombrado hasta a los que no teníamos la más mínima duda de sus capacidades. Todos estamos de enhorabuena y lo que podía ser una simple rutina en su formación se ha convertido en júbilo y esperanza hacia el futuro, hacia la grandeza de una España que hoy mira con inquietud a su alrededor.

Cruzaba Doña Leonor la invisible raya que marca los límites de la vida civil y la militar y la primera lección estaba grabada en los muros de la que iba a ser su nueva casa: «Todo por la Patria».

Unos pasos más allá, firme ante el calor del seco agosto zaragozano, se encerraba aquel patio de armas al que la Princesa miraba con el sobrecogimiento del vacío que se mantiene entre sus paredes con o sin formación, un patio de armas siempre lleno de miradas armadas que hicieron ya un día lejano su promesa a la Patria. Un vacío que cada año se llena con la esperanza en los nuevos Cadetes que asombrados se les nubla la mirada cuando por primera vez pisan su suelo adoquinado. Sin duda sobrecoge la nobleza de aquel patio en el que uno se siente impulsado a formar parte de su arquitectura.

Adentrarse en la Academia un paso más allá es encontrarse con la tercera lección. Antes de subir por la histórica escalera del cañón que conducía a los interiores académicos aparece la frase de Vegecio: Si vis pacem, para bellum.

Tras los primeras normas domésticas, entrega de material, saludos y contacto con su nuevo alojamiento, se les hace entrega de una nueva enseñanza que han de aprender rápido: El Decálogo del Cadete, código de honor desde la época del general Franco como Director de la Academia General Militar y que reciben impreso todos los Cadetes para llevarlo siempre consigo, memorizarlo y asimilar su profundo contenido.

DECÁLOGO DEL CADETE

  • Tener un gran amor a la Patriay fidelidad al Rey, exteriorizado en todos los actos de su vida.
  • Tener un gran espíritu militar, reflejado en su vocación y disciplina.
  • Unir a su acrisolada caballerosidad constante celo por su reputación.
  • Ser fiel cumplidor de sus deberes y exacto en el servicio.
  • No murmurar jamás ni tolerarlo.
  • Hacerse querer de sus inferiores y desear de sus superiores.
  • Ser voluntario para todo sacrificio, solicitando y deseando siempre el ser empleado en las ocasiones de mayor riesgo y fatiga.
  • Sentir un noble compañerismo, sacrificándose por el camarada y alegrándose de sus éxitos, premios y progresos.
  • Tener amor a la responsabilidad y decisión para resolver.
  • Ser valerosoy abnegado.

Estas primeras lecciones se asumen antes de vestirse el uniforme de manera que cuando te miras al espejo para componer tu figura militar sabes en qué mundo extraño te has metido, comprendes que el camino que inicias está resumido en una lección sencilla y dolorosa, la más dura y gratificante que puedas haber elegido, esa que un infante de armas y letras dejó resumida en la belleza de unos versos que componen toda la poesía militar:

Este ejército que ves
vago al yelo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira cómo procede.

Nadie lo olvida y quien ha sido soldado algún día, de soldado muere.

Jurar ante la Bandera de España. Llega el día después de superada la prueba, porque besar la Bandera es un compromiso que obliga más allá que la ley, solo permitido cuando estás en condiciones de cumplirlo.

Hasta este momento todo ha sido una dura prueba, un tan arduo como bello camino que termina con un beso a la Bandera que recorrerá tu médula, tu sensibilidad, tu razón y convicción del amor  a tu Patria, y con ello conocerás cómo y porqué los soldados de España dan la vida por su bandera.

No hay explicación. Hay que vivir el día y sentir desde la formación el momento y la unión, el milagro que en aquel Patio de Armas de la Academia General Militar de Zaragoza se produce entre los que besan su Bandera. No hay momento igual ni se puede transmitir un relato que alcance lo que uno siente.

Después de años, de muchos años, nadie olvida el día ni el lugar. España, en los pliegues de su Bandera, llevará agradecida hasta tu último día el beso que recibió. Un beso que es compromiso de eternidad.

Soldado, Infante, Príncipe o Princesa, Rey o Reina, que aquí a la sangre excede el lugar que uno se hace y sin mirar cómo nace se mira cómo procede.

¡Enhorabuena Alteza!

En palabras de Vuestro bisabuelo: ¡Por España! ¡Todo por España!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

5 octubre 2023

 

 

 

LA BANDA DE GUERRA DE LA LEGIÓN. General Rafael Dávila Álvarez. General Jefe de la Legión entre 2001-2004

La Asociación Nacional de Veteranos de Bandas de guerra me pidió una colaboración escrita para su revista que acaba de ser editada. Para mí es un grito al deber, un ¡A mí la Legión! que no puedo dejar pasar porque además en este caso viene de los Veteranos de mi querida Banda de Guerra.

La Legión entra por la música y la música de la Legión es de guerra, es una danza para el combate, el preludio del duelo y el sonido del dolor después del combate cuando con tus propias manos recoges al compañero herido o le das sepultura al muerto. Sin música, sin Banda de guerra no hay lucha ni combate, no hay boda más allá de la muerte. La Legión sin Banda de guerra no es nada, no es Legión ni es unidad ni el Credo tiene sentido. La Legión empieza por un toque de corneta y termina con un pasodoble sin letra, solo con tambor y corneta.

Himnos y canciones de la Legión. Su Banda de Guerra.

Era el deseo de Millán-Astray que La Legión contara con sus propios himnos y canciones «…que abrevian los kilómetros y alivian la fatiga. Todas las noches, a la retreta, se cantarán esos himnos solemnemente, y siempre, siempre, la Legión rendirá el homenaje del recuerdo a sus muertos».

Iba a ser la música la expresión de la mística legionaria. Para entrar en el corazón humano hay que cruzar la antecámara de los oídos. El silencio de la tragedia legionaria sólo podía ser expresado a través de sus canciones o con el rezo conjunto, recio y vibrante de los espíritus del Credo.

Porque en la Legión hay poco que entender o discutir; aquí no se habla, se reza… La oración tiene el sonido lejano de la corneta a la que contesta el tambor. Aquí se habla y se entiende con la música y es por eso que quien lleva el ritmo es la Banda, la Banda de Guerra.

Porque no se habla cuando se va a luchar pero se reza cuando se va a morir.

Así surge la música legionaria que busca la trascendencia, vencer el miedo y la zozobra. Cantando oyes al compañero en compañía hacia la muerte y silencias a los enemigos del alma. La música te hace fuerte, hace legión, cohesiona y acompaña en el recuerdo de las hazañas que fueron y en la esperanza de las que vendrán.

Nace la melodía del combate, la combinación del ritmo del ataque con la armonía de la ciega y feroz acometividad que te arrastra hacia el mayor honor, morir en el combate.

Millán–Astray sabía que sin la música no habría Legión, que sin el sonido de guerra no habría valor, que sin la corneta no habría mando ni victoria, que solo era música su Legión.

En mis años al mando de la Legión cuidé a mi querida Banda de Guerra y siempre que pude iba a visitarles en sus ensayos, allí en un rincón del acuartelamiento, más legionarios que nadie, con su especial color y sonido de legión, unos tipos muy bravos en los que descubrí que eran el motor de la Legión.

Hoy llevo su sonido dentro y en cuanto oigo un tambor y las cornetas sé que allí está el valor, el Credo, la guerra y el honor, porque esa es el referente eso es la Legión.

Gracias amigos por permitirme seguir a vuestro lado y que suene la contraseña de la Legión, esa que despierta el alma cuando el cornetín suena por encima del fragor del combate anunciando el inminente momento del encuentro con la victoria o la muerte:

¡Legionarios a luchar!

¡Legionarios a morir!

Vuestro general de entonces y admirador hoy

General Rafael Dávila Álvarez. General Jefe de la Legión entre 2001-2004

Blog: generaldavila.com

04 octubre 2023

JURAR LA CONSTITUCIÓN Y JURAR BANDERA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El próximo día 31 de octubre la Princesa de Asturias cumplirá dieciocho años y jurará la Constitución ante las Cortes españolas. Antes, no menos importante pero más silenciado, el sábado día 7 de octubre, la Dama Cadete Doña Leonor de Borbón y Ortiz jurará bandera en la Academia General Militar de Zaragoza. Dos actos de hondo calado histórico, político y espiritual, dos compromisos vitales a los que nuestra futura Reina tendrá que entregarse con cuerpo y alma a lo largo de toda su vida y comportarse de acuerdo con ellos.

Lo primero que consagra la Constitución española es la Unidad de España. La irrenunciable unidad de la Nación española. Es conveniente entender lo que se lee, donde se lee y en este caso el lugar que ocupa lo que se lee en la Constitución: el concepto fundamental de la unidad de España.

«La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas».

Lugar donde se lee: Artículo 2 del Título Preliminar de la Constitución española.

Entender lo que se lee: La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española…

La Unidad de la Nación española es la razón o fundamento, a ella se consagra toda la Constitución tal y como la conocemos; ni un solo artículo se escapa de ese concepto «fundamental»: que sirve de fundamento o es lo principal en algo. Ir en contra de la unidad de España es ir contra la Constitución; así de sencillo. Es tal su importancia que el artículo 8 pone toda su fuerza, nunca mejor dicho, en su defensa, también insertado en el título Preliminar.

«Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».

Sin unidad no hay Constitución que valga, todo salta por los aires; y no hay lugar a interpretaciones sobre el significado de unidad: «No puede dividirse sin que su esencia se destruya o altere».

Podrá modificarse la Constitución, pero nunca de manera y forma que destruya la nación y surjan nuevas naciones. Ese es el fundamento de Ley que rige la convivencia y que los españoles nos hemos dado, que el poder Judicial, en su independencia, debe vigilar para que se cumpla y que el Legislativo y Ejecutivo deben defender hasta incluso, llegado el caso, con la fuerza que le otorga el artículo 8 de la Constitución.

Debe quedar muy claro a lo que a cada cual obliga el juramento constitucional y no convertirlo en un simple protocolo sujeto a los beneficios partidistas o interpretaciones amparadas en el mismo poder, que suele ir más allá de lo que la Ley le otorga.

Hay que ser responsable con lo que se jura cuando lo que se jura va más allá de su cumplimiento: «cumplir la Ley y hacerla cumplir». No debemos decir una cosa y hacer otra en aras a interesadas interpretaciones porque si todo vale mejor no jurar nada.

El concepto superior del juramento: «cumplir y hacer cumplir la Constitución», significa mantener por encima de todo la indisoluble unidad de la Nación española que no puede romperse por la voluntad de una parte de la nación ya que se conculcaría un derecho que tienen todos los españoles. Ello ni siquiera es admisible con el apoyo del Ejecutivo ni del Legislativo ni de los dos a la vez que se deben al cumplimiento constitucional sin trampa ni cartón. Para modificar la Constitución hay que cumplir con la Constitución.

El artículo 61 recoge el juramento que ha de prestar el Rey y el Príncipe heredero.

Artículo 61

  1. El Rey, al ser proclamado ante las Cortes Generales, prestará juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas.
  2. El Príncipe heredero, al alcanzar la mayoría de edad, y el Regente o Regentes al hacerse cargo de sus funciones, prestarán el mismo juramento, así como el de fidelidad al Rey.

La Constitución a todos obliga, pero a unos más que a otros, unos cumplen mientras otros, además de cumplir, están obligados a «…hacer guardar la Constitución y las leyes». No sé si convendría añadir que al menos deberían hacerlo.

Dicho esto y entendido la responsabilidad que conlleva el juramento no menos importante es ser consciente del grave riesgo al que en estos momentos está sometido el fundamento de nuestra Constitución.

La mayoría de edad significa dar ese paso en el que oficialmente uno es consciente de sus responsabilidades y por tanto una vez asesorado de todos y por todos le corresponde decidir lo mejor para España.

Íntimamente ligado a lo que acabamos de exponer esté el juramento o promesa ante la Bandera de España regulado por la Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la carrera militar, que la Princesa de Asturias realizará en el histórico marco de la Academia General Militar de Zaragoza el próximo sábado día 7.  Es el acto más importante y trascendente en la vida de un militar porque con él comprometes la vida.

No me extenderé en detalles ya que la historia del juramento y su fórmula están recogidas en este blog cuyo enlace les dejo. https://generaldavila.com/2022/02/21/la-formula-del-juramento-a-la-bandera-general-de-division-r-rafael-davila-alvarez/.

En estos días dedicaré un artículo al sentimiento y devoción del Juramento ante la Bandera de España, a esos valores intangibles que se veneran en los ejércitos.

Para un militar el juramento ante la Bandera lo es todo. Es renuncia a su propio ser y entrega total a Ella: España. No son palabras sino una historia que imprime carácter especial y único a este oficio militar. Ni mejor ni peor que otros, pero es indudable que distinto a cualquiera ya que no hay oficio que te haga firmar un contrato en el que renuncias a ti y firmas: «Todo por la Patria». Todo es todo. Eso es lo que significa jurar ante la bandera de España.

Es necesario recuperar la importancia y significado del juramento ante la Bandera de España que por ser un deber militar, no exclusivo de ellos,  están olvidados algunos detalles, al menos poco resaltados entre la población, casi ocultos por los medios, en ocasiones señalados como trasnochados, sin duda valores intangibles siempre necesarios.

Las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas dicen en su artículo 3:

«Primer deber del militar. La disposición permanente para defender a España, incluso con la entrega de la vida cuando fuera necesario, constituye el primer y más fundamental deber del militar, que ha de tener su diaria expresión en el más exacto cumplimiento de los preceptos contenidos en la Constitución, en la Ley Orgánica 5/2005, de 17 de noviembre, de la Defensa Nacional, en la Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la carrera militar y en estas Reales Ordenanzas».

En su artículo 6: «Símbolos de la Patria. Todo militar tiene el deber de prestar ante la Bandera juramento o promesa de defender a España. Mostrará el máximo respeto a la Bandera y Escudo de España y al Himno Nacional como símbolos de la Patria transmitidos por la historia».

Así mismo como precepto legal, la Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la carrera militar en su artículo 7.1 dice : «Juramento o promesa ante la Bandera de España. Todo militar tiene el deber de prestar ante la Bandera juramento o promesa de defender a España. Este juramento o promesa se efectuará durante la enseñanza de formación de acuerdo con lo que se establece en este artículo y será requisito previo e indispensable a la adquisición de la condición de militar de carrera, de militar de complemento y de militar de tropa y marinería».

El texto del juramento no admite lugar a dudas:

«¡Soldados! ¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor cumplir fielmente vuestras obligaciones militares, guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, obedecer y respetar al Rey y a vuestros jefes, no abandonarlos nunca y, si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?».

Vuestra vida, ¡la vida! ¿Se puede comprometer algo más valioso?

Jurar ante la Bandera de España y jurar la Constitución española. Dos actos diferentes, pero con el mismo sentido: España. La unidad de España, es decir de la Nación española. Ambos comprometen. El juramento a la Bandera tanto o más que la propia Ley.

La Nación se arropa en la Constitución y cualquier alteración de la unidad de España es contraria a los juramentos: a la Bandera y a la Constitución.

No me cabe la menor duda de que el símbolo obliga tanto o más que la Ley porque te obliga a dar la vida.

Ese es un matiz que diferencia la jura de la Constitución de la que se hace ante la Bandera.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

02 octubre 2023

 

 

 

 

«LA TORRE DE BABEL» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

1563.-Autor: Pieter Brueghel el Viejo. Museo de Historia del Arte. Viena.

En política es mejor pensar lo que se dice que decir lo que se piensa, como creo no harán en el hemiciclo algún que otro aragonés. Que preparen los pinganillos para traducir a los agoreros «somardos» que en el hemiciclo puedan hablar.
Desde el mismo Goya hasta algunos políticos actuales, aquí siempre se ha practicado la «somardía» maña, con mucha «rasmia» y de difícil traducción y peor compresión para el resto de sus señorías.
Y es que ser aragonés significa: cantar las cuarenta al lucero del alba cuando vemos la razón atropellada, carecer antes que pedir, sentirse en el mundo como en la propia tierra y, luchar por un futuro solidario, limpio y justo.
Pero respecto a esto de las lenguas en España, ya nos tenían advertido:
―«En la Monarquía de España, donde las provincias son muchas, las naciones diferentes, las lenguas varias, las inclinaciones opuestas, los climas encontrados, así como es menester gran capacidad para conservar, así mucha para unir».(Baltasar Gracián )
En la Unión Europea Europa hay 24 lenguas oficiales, o sea que no es que nosotros seamos tontos, es que estamos rodeados de tontos. Queremos una Europa unida y sin embargo no queremos tener una lengua común para mejor entendernos.
Mucho me gusta la distinción exagerada que hizo Unamuno, se olvidó de las lenguas y nos reflejó los distintos temperamentos de los hombres, ya sean morenos, rubios, altos o bajos, mezclando todo con sus gustos culinarios
―«Al sur viven hombres pequeños y morenos que cocinan con aceite de oliva y son como dioses. Al norte habitan hombres rubios que cocinan con mantequilla y son como esquimales».(Miguel de Unamuno )
En nuestra actual políglota Cámara Baja, la «Real Academia del Pinganillo» según «La tira de Supermaño» (Alberto Calvo) de Heraldo de Aragón,se podría haber evitado esa multitud de lenguas: catalán, euskera, gallego e incluso el apenas hablado aragonés, si no se hubieran olvidado del castellano como lengua oficial, que fue el que nos construyó como nación, y con lo que además nos hubiéramos ahorrado tiempo y dinero.
Para afinar y completar el coro, solo falta el precioso silbo gomero, practicado por algunos habitantes de la isla de La Gomera en Canarias.
En casi todas las grandes empresas exigen el idioma inglés, y no te preguntan en que lengua hablas, vamos que no necesitan ponerse el pinganillo para entenderse.
El relato de la construcción de la Torre de Babel y la confusión de las lenguas es narrado en el Antiguo Testamento.
La humanidad, que compartía una misma lengua, comenzó a erigir una gran torre con la intención de alcanzar el cielo. Al percatarse de esto, Dios descendió y, dándose cuenta de que los humanos serían capaces de conseguir cualquier cosa que se propusieran mientras hablasen el mismo idioma, hizo que cada cual se expresase en una lengua diferente. Así, ante la falta de entendimiento, abandonaron las obras y se dispersaron por toda la Tierra.
Hoy el español se habla oficialmente en 21 países, con casi 493 millones de personas, es la segunda lengua materna del mundo por número de hablantes, y la tercera más utilizada en la red. Pero aún siendo tantos, la tibieza y la indiferencia de muchos, ha hecho posible que nuestro parlamento se pueda convertir en una nueva torre de Babel, no sin darse cuenta que aquello fue un castigo y no un premio.
Me temo que algunos de nuestros políticos, no saben nada relacionado con las grandes empresas, y de la Torre de Babel , ni siquiera han oído hablar.
¡Pero ojo! Que pienso como Gracián, pues es menester tener una gran capacidad para conservar y ayudar a todas nuestras lenguas vernáculas. (Aquellas que se hablan de manera general en el seno de una comunidad), pero no de forma oficial en las Cámaras de Las Cortes de España.
Mucha culpa de todo esto, la tienen una parte de los catalanes, ¡Y que bien nos lo dejó escrito José Antonio Primo de Rivera en 1936!:
―«La abierta rebeldía de la Generalidad de Cataluña contra el Estado español, nos hace asistir a un espectáculo más triste que el de la misma rebeldía: el de la indiferencia del resto de España agravada por la traición de los partidos, como el socialista, que han pospuesto la dignidad de España a sus intereses». (José Antonio Primo de Rivera ).
Ojalá surgiera en Cataluña un líder de verdad, que se ocupara del bienestar de todos por igual. Un líder capaz de devolver a Cataluña el «seny» de siempre, alguien que se olvide del catalanismo de hojalata que hoy tienen, tributario de los bancos andorranos, del chalet de Puigdemont en Waterloo, de las «embajadas» de lujo, y de las apetencias de unos cuantos vividores que medran a costa del «procès».
Los Juegos Olímpicos, según la Carta Olímpica, tienen dos idiomas oficiales y cinco idiomas de trabajo. Los idiomas oficiales del Comité Olímpico Internacional son el inglés y el francés. Además, el árabe, el alemán, el ruso, el español y el chino son los cinco idiomas de trabajo. Como es lógico, el idioma de la ciudad anfitriona es agregado como lengua oficial, por eso en Barcelona´92, si apareció el catalán como idioma de trabajo.
He de confesar, que yo de inglés no tengo ni idea, y como Lola Flores contesto cuando me preguntan si lo hablo , ―no ―«Ni Dios lo permita»
En el reciente fallido debate del Congreso de los Diputados, el candidato a la investidura del Gobierno, a pesar de no conseguir la mayoría como estaba previsto, salió reforzado del debate con su discurso, y me recordó a un buen vino joven blanco de la Ribeira Sacra elaborado con uva tipo albariño.
En frente tenía a un presidente, dándole una coz a la cortesía parlamentaria con su ausencia en el debate, teniendo que recurrir a un segundón, a un parlamentario raso sin cargo, el dóberman de turno, con verbo descontrolado y burdo, para dar la réplica de su partido, Óscar Puente el exalcalde de Valladolid. ¡Con lo bien que se habla el castellano en mi querido Valladolid, y lo que ha rebuznado el interino!
No repitan la escena por favor, a los mayores nos sientan mal esos sustos.
Lo que nunca podré entender es estar más cerca de Puigdemont que de Feijóo, y si este era como un vino joven, el dóberman y su partido parecían un odre viejo.
Lo dice la Biblia.
―« No se puede echar el vino joven en los odres viejos porque revientan».
Por eso lo mejor sería que los miembros del actual gobierno, se fueran mentalizando a que algún día les tocará dejarlo, y que se vayan de verdad, sin convertirse en aquellos jarrones chinos que nunca sabemos dónde colocar. Siempre es mejor decorar, que molestar.
Con los dos partidos de Estado viajando en direcciones opuestas son necesarios más puentes y menos Puente.
Como tantos días, me levanté místico con el jesuita Gracián, y me acuesto pagano como los condenados de la Torre de Babel.
Un fuerte abrazo a todos.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Zaragoza octubre 2023.

Blog: generaldavila.com

LOS VERSOS DEL CORONEL. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

LA TRAICIÓN. Rafael Dávila Álvarez

A la muerte de César se recitaron muchos poemas que incitaban a la compasión y a la vez a la ira contra los asesinos. No habían acabado con la vida de una persona, sino que pretendieron fulminar a la patria y al pueblo que sintió tan cercana la traición que tomó la resolución de imponer su ley en el desarrollo de los acontecimientos.

Uno de los poemas más recitado entre la multitud fue el de la tragedia de Pacuvio La lucha por las armas:

«¿Perdoné a tantas personas para que de ellas salieran mis asesinos?».

Era Roma quien clamaba por la traición.

Los asesinos habían cometido un grave error «…puesto que con la muerte de César el nuevo poder se desgajó de su primer poseedor, se independizó de él, y se reveló como una concepción que, desligada de su primer portador, podía ser transmitida y puesta en práctica una y otra vez».

El gran error de la traición política es creerse que el poder depende del hombre cuando el ejemplo que enseñó aquella traición al mundo fue que: «…es pasto de las llamas todo lo que era perecedero en César». El pueblo se hizo más fuerte y maduro.

La traición no deja de ser un fracaso político que tiene sus consecuencias.

Dante Alighieri consideraba la traición como el último círculo del infierno por ser el peor de los pecados.

Son perecederos, los traidores tienen fecha de caducidad y les suele llegar por la espalda, que es como ellos acostumbran a actuar; les llega más pronto que tarde.

Lo que hemos visto estos días en el Parlamento de España es la escenificación de la traición a España o dicho de otra forma de negar la democracia.

Quizá es mucho peor: se evidenció que la democracia encierra en sí misma la corrupción ya que una vez sentado el voto unos cuantos interpretan lo votado como interpretan la Ley poniéndose un Tribunal ad hoc. Todo vale.

Hubo traición y muerte democrática. Pretendieron mofarse de aquellos que votaron la idea de España, la que en las elecciones resultó la más votada. Dicho coloquialmente, se cachondearon de media España, lanzaron a unos contra otros e interpretaron una comedia indecente.

¿Es posible destruir la nación poniendo como justificante la democracia?

Decía Churchill que «La democracia es el menos malo de los sistemas políticos». La democracia sí,  y no esto que lidera quien se cree César; claro que el que más y el que menos acaba siendo presa del infierno de Dante y dicen que el lugar que allí ocupas es el que te ganas aquí en la tierra.

Tenemos la fortuna de que «…es pasto de las llamas todo lo que era perecedero en César».

En el infierno… de Dante.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

28 septiembre 2023

EL AGUIJÓN Y LA GUERRA Rafael Dávila Álvarez

Cuando se hace uso de las armas conviene antes de disparar analizar los pros y los contras no sea que nos causemos grave daño a nosotros mismos.

Este verano fui a abrir el ventanuco del techo del ático de casa para ventilarlo y me encontré con la desagradable sorpresa de un enorme avispero en activo por lo que cerré de inmediato la ventana y me fui a comprar el correspondiente aerosol contra avispas.

Resultó que no era fácil de manejar, entrañaba riesgos evidentes para la respiración además de ser muy peligroso si no actuabas con mucho cuidado ya que las avispas al sentirse atacadas podían revolverse con facilidad y darte un serio disgusto.

Siguiendo todo tipo de instrucciones, protegido con el conocimiento y las herramientas adecuadas, al día siguiente, al atardecer, me dirigí con las armas en la mano a declarar la guerra a las avispas. No oculto que ante enemigo tan desconocido y portador de arma tan mitológica como es su aguijón tuve que hacer un detallado planeamiento para elegir la opción más favorable y protegerme ante la más peligrosa. Una de las tácticas a seguir fue atacar casi en la oscuridad para evitar que las avispas pudiesen ver a su enemigo; rechacé cegarlas con humo no fuese que por esas cosas de la vida prendiese el tejado. Incluso me informé en el ayuntamiento por si era delito ecológico o algo así, por si debía dejar entrar en casa a las avispas, darlas de comer o cosa parecida. Soy muy respetuoso con el medio ambiente y me encantan los animalitos, incluso sonrío al vecino cuando su perro levanta la pata en la entrada de casa (o peor). Me dijeron que si eran avispas y no abejas, ni ovejas, llamase a una empresa de esas que matan cucarachas y chinches, así que como de eso en mi casa no hay decidí emitir el bando de guerra.

Día D; hora H.

En penumbra subo al ático. Enciendo una vela y en el cristal del ventanuco, a través del que suelen verse las estrellas, a veces la luna, descubro la silueta fantasmagórica de un dragón de pared.

Sobre el cristal, la silueta, el fondo lejano era un pequeño cielo de estrellas, la vela hacía juegos de luces en el vidrio. Permanezco un buen rato quieto ante ese espectáculo insólito. Acerco la vela. No se ven las avispas. Estarán metidas en las celdas de su colmena. Ese era el plan, pillarlas ya dormidas, y entonces disparar mí arma en forma del peligroso aerosol.

Al ver al dragón tan cerca del avispero decido dejar el ataque para no pillar en línea de fuego a tan bondadoso y eficaz animalito que contribuye a mantener alejados a mosquitos y otros impertinentes bichitos veraniegos. Antes de retirarme me acerco más al ventanuco, vela en mano, quiero fotografiar en mi mente ese momento, la salamandra no se inquieta, no se mueve, ¡sorpresa!, no doy crédito a lo que veo. De la boca del dragón de pared sale el abdomen de una avispa del que aún se observa el finísimo aguijón y algo de una de sus transparentes alas.

¡Mi amigo el dragón estaba cenado avispas!

Al día siguiente abandoné el plan previsto, me deshice de las armas de ataque y decidí no abrir el ventanuco y aguantar el zumbido de las avispas. No era cosa de que al dragón o dragones les faltase su alimento.

Pasó el tiempo y cuando ya tenía casi olvidadas a las avispas un día en el cuarto de baño de casa vi a una de ellas que se había colado por el respiradero. Subí de inmediato al ático y abrí con cuidado el ventanuco. Allí estaba el enorme avispero, pero sin rastro de avispas. No había ninguna y pude retirar la colmena con una espátula sin riesgo alguno.

El dragón o dragones habían acabado con la plaga y su molesto zumbido amenazador de aguijones.

Al atardecer en la tapia del patio, vi una reunión a la que no estaba invitado. Dragones y dragoncitos, tamaños diversos, en familia, se reunían al calor de los últimos rayos de Sol.

«Por eso dice el maestro Wang: “Si un gato está en la entrada de una ratonera, diez mil ratones no se atreverán a salir; cuando un tigre guarda un vado, diez mil ciervos no podrán cruzarlo”».

Es necesario aprender a hacer la guerra antes de disparar. Nunca dejarla en manos de aficionados.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 septiembre 2023