LOS VERSOS DEL CORONEL. Coronel de Infantería DEM (R.) Félix Torres Murillo

UN ARTISTA DEL ENGAÑO. Gabriel Albiac (Publicado en El Debate)

Alejandro Magno se dejaba aconsejar por Aristóteles. Dormía con la espada y la Ilíada bajo su almohada. Leía, leía mucho, y escuchaba a su maestro.

No es fácil encontrar maestros, pero también ocurre que no escuchamos ni leemos.  

 Irse con una idea, solo una, después de haber leído o escuchado es sumamente difícil. El mundo de las ideas muere porque no abundan, pero también porque no estamos dispuestos al esfuerzo de asimilar lo que leemos o escuchamos.

Hay maestros que a la elegancia de su escritura añaden la facilidad para dejarse entender. Sin filósofos no se entiende nada y sin que ellos se dejen entender es aún más difícil.

Gabriel Albiac analiza, profundiza y transmite. Es por ello que con su permiso y mi admiración les dejo su columna del pasado día 5 publicada en el periódico El Debate.

Esto es la guerra; sin calificativos.

Rafael Dávila

Un artista del engaño

La política, en su límite, se reduce a eso: tránsito del campo de batalla al salón de esgrima, de la carnicería a la cirugía

«La guerra es arte de engañar»: pocos axiomas en la historia del pensamiento han tenido mayor peso y fortuna que esa concisa anotación de Sun Tzu. Su legendario Arte de la guerra desmiente todos los lugares comunes que verían el pensar como algo efímero. Y fuerza a volver sobre la fórmula cristalina de Borges acerca de la eternidad: «Sólo perduran en el tiempo las cosas que no fueron del tiempo». Y no, ese tratado, escrito hace más de dos mil quinientos años, no es sólo un estudio de las estrategias y tácticas a desplegar en un conflicto bélico. Lo es de lo esencial humano: lo que hace que todo, en la vida de los mamíferos hablantes, sea siempre juego de conflictos, juego de dominación y de poderes. Porque todo lo humano se dirime en el teatro de sus superpuestos juegos de guerra.

«Arte de engañar» dice, así, arte de dominar al otro. En cualquiera de las facetas en las cuales despliegan los hombres sus conflictos. Antes que en ninguna otra, en la política. Por supuesto. En ese endemoniado ajedrez, sobre cuyo tablero lo más sórdido reviste caracteres de honorable. Y a cualquier estudioso de la filosofía le viene, de inmediato, la sorpresa de que esa misma intuición haya sido la que estuvo en los orígenes de su disciplina: en el Éfeso de hace también dos mil quinientos años, en donde un escritor prodigioso, al cual sus contemporáneos juzgan «oscuro», deja caer esta certeza fulminante, ante la cual todas las engañosas buenas voluntades se desmoronan: «Guerra de todo es padre, de todo es rey», y del arte de desplegar sus ardides procede el destino que hace a «unos esclavos y a otros hombres libres».
A Pedro Sánchez le corresponde ahora desplegar la estrategia de sus propias estratagemas. Sun Tzu da un compendio de ellas, que algún asesor listo habrá pasado ya al iletrado presidente: «Si eres capaz, finge incapacidad; si estás preparado para entrar en combate, finge no estarlo; si te encuentras cerca, finge estar lejos; si te encuentras lejos, finge estar cerca…» Y sólo de la habilidad con la que su red de mentiras se despliegue, dependerá su destino: o bien, consagrarse como el hombre que, a cambio de destruir una nación, logra mantener su poder durante un lapso de tiempo asombroso en quien carece de mayoría electoral; o bien, arrastrar en su caída, no a un Gobierno, sino a uno de los dos partidos sobre los cuales se erigió el actual sistema constitucional español. No es un envite menor: el PSOE no sobrevivirá a una derrota de Sánchez en esta ofensiva sin línea de repliegue que acaba de lanzar contra la nación española. Y toda la lógica constitucional entrará en crisis.
a) Si, al cabo de la ofensiva, Cataluña logra ser independiente –lo de lo amnistía no es más que un instrumento en la primera etapa, como muy bien lo han subrayado tanto Puigdemont como Junqueras–, el resto de España se hundirá en un marasmo de difícil arreglo: en lo moral como en lo económico. Pero Sánchez seguirá en la Moncloa: es lo único que para él cuenta.
b) Si el proceso independentista no se consuma, entonces Sánchez quedará destruido, sí. Pero, con él, quedarán pulverizados todos los consensos que acotaron los juegos de guerra de la política española dejándolos en sólo sesiones de esgrima. Otro tratadista de la guerra, Carl von Clausewitz, lo metaforizará, ya en el siglo XIX, en fórmula memorable: «Del terrible mandoble de la guerra, que es preciso dar con las dos manos para golpear una vez y sólo una, la política hace una espada ligera, a veces un grácil florete, que alternativamente usa golpes, fintas y paradas».
La política, en su límite, se reduce a eso: tránsito del campo de batalla al salón de esgrima, de la carnicería a la cirugía. Pero el florete mata. Y mata el bisturí. Más limpiamente que el mandoble o el hacha, con menos salpicaduras. Todo esgrimista sabe eso. Y todo cirujano.
Publicado en el periódico El Debate el 4 octubre 2023

DAMA CADETE DOÑA LEONOR DE BORBÓN (II): JURA ANTE LA BANDERA DE ESPAÑA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Hace algo más de un mes la Princesa de Asturias Doña Leonor de Borbón y Ortiz entraba en la Academia General Militar de Zaragoza cuna de la formación de los oficiales del Ejército español. Era un día trascendente para ella, la familia Real y para España. Reunía dos características fáciles de entender. Una la natural preocupación de cualquier familia, sea Real o no, de que tu jovencísima hija se va a enfrentar a una vida además de nueva muy dura, sobre todo este primer periodo hasta que llegue el día soñado: La Jura de Bandera. La otra es la grave responsabilidad que supone afrontar esa formación y que debe hacerlo con el espíritu de una futura Reina.

El resultado ha sido la excelencia. Preguntes por donde preguntes la respuesta es que la Princesa de Asturias ha dado unas muestras de madurez, sensatez, entrega y disposición que han asombrado hasta a los que no teníamos la más mínima duda de sus capacidades. Todos estamos de enhorabuena y lo que podía ser una simple rutina en su formación se ha convertido en júbilo y esperanza hacia el futuro, hacia la grandeza de una España que hoy mira con inquietud a su alrededor.

Cruzaba Doña Leonor la invisible raya que marca los límites de la vida civil y la militar y la primera lección estaba grabada en los muros de la que iba a ser su nueva casa: «Todo por la Patria».

Unos pasos más allá, firme ante el calor del seco agosto zaragozano, se encerraba aquel patio de armas al que la Princesa miraba con el sobrecogimiento del vacío que se mantiene entre sus paredes con o sin formación, un patio de armas siempre lleno de miradas armadas que hicieron ya un día lejano su promesa a la Patria. Un vacío que cada año se llena con la esperanza en los nuevos Cadetes que asombrados se les nubla la mirada cuando por primera vez pisan su suelo adoquinado. Sin duda sobrecoge la nobleza de aquel patio en el que uno se siente impulsado a formar parte de su arquitectura.

Adentrarse en la Academia un paso más allá es encontrarse con la tercera lección. Antes de subir por la histórica escalera del cañón que conducía a los interiores académicos aparece la frase de Vegecio: Si vis pacem, para bellum.

Tras los primeras normas domésticas, entrega de material, saludos y contacto con su nuevo alojamiento, se les hace entrega de una nueva enseñanza que han de aprender rápido: El Decálogo del Cadete, código de honor desde la época del general Franco como Director de la Academia General Militar y que reciben impreso todos los Cadetes para llevarlo siempre consigo, memorizarlo y asimilar su profundo contenido.

DECÁLOGO DEL CADETE

  • Tener un gran amor a la Patriay fidelidad al Rey, exteriorizado en todos los actos de su vida.
  • Tener un gran espíritu militar, reflejado en su vocación y disciplina.
  • Unir a su acrisolada caballerosidad constante celo por su reputación.
  • Ser fiel cumplidor de sus deberes y exacto en el servicio.
  • No murmurar jamás ni tolerarlo.
  • Hacerse querer de sus inferiores y desear de sus superiores.
  • Ser voluntario para todo sacrificio, solicitando y deseando siempre el ser empleado en las ocasiones de mayor riesgo y fatiga.
  • Sentir un noble compañerismo, sacrificándose por el camarada y alegrándose de sus éxitos, premios y progresos.
  • Tener amor a la responsabilidad y decisión para resolver.
  • Ser valerosoy abnegado.

Estas primeras lecciones se asumen antes de vestirse el uniforme de manera que cuando te miras al espejo para componer tu figura militar sabes en qué mundo extraño te has metido, comprendes que el camino que inicias está resumido en una lección sencilla y dolorosa, la más dura y gratificante que puedas haber elegido, esa que un infante de armas y letras dejó resumida en la belleza de unos versos que componen toda la poesía militar:

Este ejército que ves
vago al yelo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira cómo procede.

Nadie lo olvida y quien ha sido soldado algún día, de soldado muere.

Jurar ante la Bandera de España. Llega el día después de superada la prueba, porque besar la Bandera es un compromiso que obliga más allá que la ley, solo permitido cuando estás en condiciones de cumplirlo.

Hasta este momento todo ha sido una dura prueba, un tan arduo como bello camino que termina con un beso a la Bandera que recorrerá tu médula, tu sensibilidad, tu razón y convicción del amor  a tu Patria, y con ello conocerás cómo y porqué los soldados de España dan la vida por su bandera.

No hay explicación. Hay que vivir el día y sentir desde la formación el momento y la unión, el milagro que en aquel Patio de Armas de la Academia General Militar de Zaragoza se produce entre los que besan su Bandera. No hay momento igual ni se puede transmitir un relato que alcance lo que uno siente.

Después de años, de muchos años, nadie olvida el día ni el lugar. España, en los pliegues de su Bandera, llevará agradecida hasta tu último día el beso que recibió. Un beso que es compromiso de eternidad.

Soldado, Infante, Príncipe o Princesa, Rey o Reina, que aquí a la sangre excede el lugar que uno se hace y sin mirar cómo nace se mira cómo procede.

¡Enhorabuena Alteza!

En palabras de Vuestro bisabuelo: ¡Por España! ¡Todo por España!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

5 octubre 2023

 

 

 

LA BANDA DE GUERRA DE LA LEGIÓN. General Rafael Dávila Álvarez. General Jefe de la Legión entre 2001-2004

La Asociación Nacional de Veteranos de Bandas de guerra me pidió una colaboración escrita para su revista que acaba de ser editada. Para mí es un grito al deber, un ¡A mí la Legión! que no puedo dejar pasar porque además en este caso viene de los Veteranos de mi querida Banda de Guerra.

La Legión entra por la música y la música de la Legión es de guerra, es una danza para el combate, el preludio del duelo y el sonido del dolor después del combate cuando con tus propias manos recoges al compañero herido o le das sepultura al muerto. Sin música, sin Banda de guerra no hay lucha ni combate, no hay boda más allá de la muerte. La Legión sin Banda de guerra no es nada, no es Legión ni es unidad ni el Credo tiene sentido. La Legión empieza por un toque de corneta y termina con un pasodoble sin letra, solo con tambor y corneta.

Himnos y canciones de la Legión. Su Banda de Guerra.

Era el deseo de Millán-Astray que La Legión contara con sus propios himnos y canciones «…que abrevian los kilómetros y alivian la fatiga. Todas las noches, a la retreta, se cantarán esos himnos solemnemente, y siempre, siempre, la Legión rendirá el homenaje del recuerdo a sus muertos».

Iba a ser la música la expresión de la mística legionaria. Para entrar en el corazón humano hay que cruzar la antecámara de los oídos. El silencio de la tragedia legionaria sólo podía ser expresado a través de sus canciones o con el rezo conjunto, recio y vibrante de los espíritus del Credo.

Porque en la Legión hay poco que entender o discutir; aquí no se habla, se reza… La oración tiene el sonido lejano de la corneta a la que contesta el tambor. Aquí se habla y se entiende con la música y es por eso que quien lleva el ritmo es la Banda, la Banda de Guerra.

Porque no se habla cuando se va a luchar pero se reza cuando se va a morir.

Así surge la música legionaria que busca la trascendencia, vencer el miedo y la zozobra. Cantando oyes al compañero en compañía hacia la muerte y silencias a los enemigos del alma. La música te hace fuerte, hace legión, cohesiona y acompaña en el recuerdo de las hazañas que fueron y en la esperanza de las que vendrán.

Nace la melodía del combate, la combinación del ritmo del ataque con la armonía de la ciega y feroz acometividad que te arrastra hacia el mayor honor, morir en el combate.

Millán–Astray sabía que sin la música no habría Legión, que sin el sonido de guerra no habría valor, que sin la corneta no habría mando ni victoria, que solo era música su Legión.

En mis años al mando de la Legión cuidé a mi querida Banda de Guerra y siempre que pude iba a visitarles en sus ensayos, allí en un rincón del acuartelamiento, más legionarios que nadie, con su especial color y sonido de legión, unos tipos muy bravos en los que descubrí que eran el motor de la Legión.

Hoy llevo su sonido dentro y en cuanto oigo un tambor y las cornetas sé que allí está el valor, el Credo, la guerra y el honor, porque esa es el referente eso es la Legión.

Gracias amigos por permitirme seguir a vuestro lado y que suene la contraseña de la Legión, esa que despierta el alma cuando el cornetín suena por encima del fragor del combate anunciando el inminente momento del encuentro con la victoria o la muerte:

¡Legionarios a luchar!

¡Legionarios a morir!

Vuestro general de entonces y admirador hoy

General Rafael Dávila Álvarez. General Jefe de la Legión entre 2001-2004

Blog: generaldavila.com

04 octubre 2023

JURAR LA CONSTITUCIÓN Y JURAR BANDERA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El próximo día 31 de octubre la Princesa de Asturias cumplirá dieciocho años y jurará la Constitución ante las Cortes españolas. Antes, no menos importante pero más silenciado, el sábado día 7 de octubre, la Dama Cadete Doña Leonor de Borbón y Ortiz jurará bandera en la Academia General Militar de Zaragoza. Dos actos de hondo calado histórico, político y espiritual, dos compromisos vitales a los que nuestra futura Reina tendrá que entregarse con cuerpo y alma a lo largo de toda su vida y comportarse de acuerdo con ellos.

Lo primero que consagra la Constitución española es la Unidad de España. La irrenunciable unidad de la Nación española. Es conveniente entender lo que se lee, donde se lee y en este caso el lugar que ocupa lo que se lee en la Constitución: el concepto fundamental de la unidad de España.

«La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas».

Lugar donde se lee: Artículo 2 del Título Preliminar de la Constitución española.

Entender lo que se lee: La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española…

La Unidad de la Nación española es la razón o fundamento, a ella se consagra toda la Constitución tal y como la conocemos; ni un solo artículo se escapa de ese concepto «fundamental»: que sirve de fundamento o es lo principal en algo. Ir en contra de la unidad de España es ir contra la Constitución; así de sencillo. Es tal su importancia que el artículo 8 pone toda su fuerza, nunca mejor dicho, en su defensa, también insertado en el título Preliminar.

«Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».

Sin unidad no hay Constitución que valga, todo salta por los aires; y no hay lugar a interpretaciones sobre el significado de unidad: «No puede dividirse sin que su esencia se destruya o altere».

Podrá modificarse la Constitución, pero nunca de manera y forma que destruya la nación y surjan nuevas naciones. Ese es el fundamento de Ley que rige la convivencia y que los españoles nos hemos dado, que el poder Judicial, en su independencia, debe vigilar para que se cumpla y que el Legislativo y Ejecutivo deben defender hasta incluso, llegado el caso, con la fuerza que le otorga el artículo 8 de la Constitución.

Debe quedar muy claro a lo que a cada cual obliga el juramento constitucional y no convertirlo en un simple protocolo sujeto a los beneficios partidistas o interpretaciones amparadas en el mismo poder, que suele ir más allá de lo que la Ley le otorga.

Hay que ser responsable con lo que se jura cuando lo que se jura va más allá de su cumplimiento: «cumplir la Ley y hacerla cumplir». No debemos decir una cosa y hacer otra en aras a interesadas interpretaciones porque si todo vale mejor no jurar nada.

El concepto superior del juramento: «cumplir y hacer cumplir la Constitución», significa mantener por encima de todo la indisoluble unidad de la Nación española que no puede romperse por la voluntad de una parte de la nación ya que se conculcaría un derecho que tienen todos los españoles. Ello ni siquiera es admisible con el apoyo del Ejecutivo ni del Legislativo ni de los dos a la vez que se deben al cumplimiento constitucional sin trampa ni cartón. Para modificar la Constitución hay que cumplir con la Constitución.

El artículo 61 recoge el juramento que ha de prestar el Rey y el Príncipe heredero.

Artículo 61

  1. El Rey, al ser proclamado ante las Cortes Generales, prestará juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas.
  2. El Príncipe heredero, al alcanzar la mayoría de edad, y el Regente o Regentes al hacerse cargo de sus funciones, prestarán el mismo juramento, así como el de fidelidad al Rey.

La Constitución a todos obliga, pero a unos más que a otros, unos cumplen mientras otros, además de cumplir, están obligados a «…hacer guardar la Constitución y las leyes». No sé si convendría añadir que al menos deberían hacerlo.

Dicho esto y entendido la responsabilidad que conlleva el juramento no menos importante es ser consciente del grave riesgo al que en estos momentos está sometido el fundamento de nuestra Constitución.

La mayoría de edad significa dar ese paso en el que oficialmente uno es consciente de sus responsabilidades y por tanto una vez asesorado de todos y por todos le corresponde decidir lo mejor para España.

Íntimamente ligado a lo que acabamos de exponer esté el juramento o promesa ante la Bandera de España regulado por la Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la carrera militar, que la Princesa de Asturias realizará en el histórico marco de la Academia General Militar de Zaragoza el próximo sábado día 7.  Es el acto más importante y trascendente en la vida de un militar porque con él comprometes la vida.

No me extenderé en detalles ya que la historia del juramento y su fórmula están recogidas en este blog cuyo enlace les dejo. https://generaldavila.com/2022/02/21/la-formula-del-juramento-a-la-bandera-general-de-division-r-rafael-davila-alvarez/.

En estos días dedicaré un artículo al sentimiento y devoción del Juramento ante la Bandera de España, a esos valores intangibles que se veneran en los ejércitos.

Para un militar el juramento ante la Bandera lo es todo. Es renuncia a su propio ser y entrega total a Ella: España. No son palabras sino una historia que imprime carácter especial y único a este oficio militar. Ni mejor ni peor que otros, pero es indudable que distinto a cualquiera ya que no hay oficio que te haga firmar un contrato en el que renuncias a ti y firmas: «Todo por la Patria». Todo es todo. Eso es lo que significa jurar ante la bandera de España.

Es necesario recuperar la importancia y significado del juramento ante la Bandera de España que por ser un deber militar, no exclusivo de ellos,  están olvidados algunos detalles, al menos poco resaltados entre la población, casi ocultos por los medios, en ocasiones señalados como trasnochados, sin duda valores intangibles siempre necesarios.

Las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas dicen en su artículo 3:

«Primer deber del militar. La disposición permanente para defender a España, incluso con la entrega de la vida cuando fuera necesario, constituye el primer y más fundamental deber del militar, que ha de tener su diaria expresión en el más exacto cumplimiento de los preceptos contenidos en la Constitución, en la Ley Orgánica 5/2005, de 17 de noviembre, de la Defensa Nacional, en la Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la carrera militar y en estas Reales Ordenanzas».

En su artículo 6: «Símbolos de la Patria. Todo militar tiene el deber de prestar ante la Bandera juramento o promesa de defender a España. Mostrará el máximo respeto a la Bandera y Escudo de España y al Himno Nacional como símbolos de la Patria transmitidos por la historia».

Así mismo como precepto legal, la Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la carrera militar en su artículo 7.1 dice : «Juramento o promesa ante la Bandera de España. Todo militar tiene el deber de prestar ante la Bandera juramento o promesa de defender a España. Este juramento o promesa se efectuará durante la enseñanza de formación de acuerdo con lo que se establece en este artículo y será requisito previo e indispensable a la adquisición de la condición de militar de carrera, de militar de complemento y de militar de tropa y marinería».

El texto del juramento no admite lugar a dudas:

«¡Soldados! ¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor cumplir fielmente vuestras obligaciones militares, guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, obedecer y respetar al Rey y a vuestros jefes, no abandonarlos nunca y, si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?».

Vuestra vida, ¡la vida! ¿Se puede comprometer algo más valioso?

Jurar ante la Bandera de España y jurar la Constitución española. Dos actos diferentes, pero con el mismo sentido: España. La unidad de España, es decir de la Nación española. Ambos comprometen. El juramento a la Bandera tanto o más que la propia Ley.

La Nación se arropa en la Constitución y cualquier alteración de la unidad de España es contraria a los juramentos: a la Bandera y a la Constitución.

No me cabe la menor duda de que el símbolo obliga tanto o más que la Ley porque te obliga a dar la vida.

Ese es un matiz que diferencia la jura de la Constitución de la que se hace ante la Bandera.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

02 octubre 2023

 

 

 

 

«LA TORRE DE BABEL» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

1563.-Autor: Pieter Brueghel el Viejo. Museo de Historia del Arte. Viena.

En política es mejor pensar lo que se dice que decir lo que se piensa, como creo no harán en el hemiciclo algún que otro aragonés. Que preparen los pinganillos para traducir a los agoreros «somardos» que en el hemiciclo puedan hablar.
Desde el mismo Goya hasta algunos políticos actuales, aquí siempre se ha practicado la «somardía» maña, con mucha «rasmia» y de difícil traducción y peor compresión para el resto de sus señorías.
Y es que ser aragonés significa: cantar las cuarenta al lucero del alba cuando vemos la razón atropellada, carecer antes que pedir, sentirse en el mundo como en la propia tierra y, luchar por un futuro solidario, limpio y justo.
Pero respecto a esto de las lenguas en España, ya nos tenían advertido:
―«En la Monarquía de España, donde las provincias son muchas, las naciones diferentes, las lenguas varias, las inclinaciones opuestas, los climas encontrados, así como es menester gran capacidad para conservar, así mucha para unir».(Baltasar Gracián )
En la Unión Europea Europa hay 24 lenguas oficiales, o sea que no es que nosotros seamos tontos, es que estamos rodeados de tontos. Queremos una Europa unida y sin embargo no queremos tener una lengua común para mejor entendernos.
Mucho me gusta la distinción exagerada que hizo Unamuno, se olvidó de las lenguas y nos reflejó los distintos temperamentos de los hombres, ya sean morenos, rubios, altos o bajos, mezclando todo con sus gustos culinarios
―«Al sur viven hombres pequeños y morenos que cocinan con aceite de oliva y son como dioses. Al norte habitan hombres rubios que cocinan con mantequilla y son como esquimales».(Miguel de Unamuno )
En nuestra actual políglota Cámara Baja, la «Real Academia del Pinganillo» según «La tira de Supermaño» (Alberto Calvo) de Heraldo de Aragón,se podría haber evitado esa multitud de lenguas: catalán, euskera, gallego e incluso el apenas hablado aragonés, si no se hubieran olvidado del castellano como lengua oficial, que fue el que nos construyó como nación, y con lo que además nos hubiéramos ahorrado tiempo y dinero.
Para afinar y completar el coro, solo falta el precioso silbo gomero, practicado por algunos habitantes de la isla de La Gomera en Canarias.
En casi todas las grandes empresas exigen el idioma inglés, y no te preguntan en que lengua hablas, vamos que no necesitan ponerse el pinganillo para entenderse.
El relato de la construcción de la Torre de Babel y la confusión de las lenguas es narrado en el Antiguo Testamento.
La humanidad, que compartía una misma lengua, comenzó a erigir una gran torre con la intención de alcanzar el cielo. Al percatarse de esto, Dios descendió y, dándose cuenta de que los humanos serían capaces de conseguir cualquier cosa que se propusieran mientras hablasen el mismo idioma, hizo que cada cual se expresase en una lengua diferente. Así, ante la falta de entendimiento, abandonaron las obras y se dispersaron por toda la Tierra.
Hoy el español se habla oficialmente en 21 países, con casi 493 millones de personas, es la segunda lengua materna del mundo por número de hablantes, y la tercera más utilizada en la red. Pero aún siendo tantos, la tibieza y la indiferencia de muchos, ha hecho posible que nuestro parlamento se pueda convertir en una nueva torre de Babel, no sin darse cuenta que aquello fue un castigo y no un premio.
Me temo que algunos de nuestros políticos, no saben nada relacionado con las grandes empresas, y de la Torre de Babel , ni siquiera han oído hablar.
¡Pero ojo! Que pienso como Gracián, pues es menester tener una gran capacidad para conservar y ayudar a todas nuestras lenguas vernáculas. (Aquellas que se hablan de manera general en el seno de una comunidad), pero no de forma oficial en las Cámaras de Las Cortes de España.
Mucha culpa de todo esto, la tienen una parte de los catalanes, ¡Y que bien nos lo dejó escrito José Antonio Primo de Rivera en 1936!:
―«La abierta rebeldía de la Generalidad de Cataluña contra el Estado español, nos hace asistir a un espectáculo más triste que el de la misma rebeldía: el de la indiferencia del resto de España agravada por la traición de los partidos, como el socialista, que han pospuesto la dignidad de España a sus intereses». (José Antonio Primo de Rivera ).
Ojalá surgiera en Cataluña un líder de verdad, que se ocupara del bienestar de todos por igual. Un líder capaz de devolver a Cataluña el «seny» de siempre, alguien que se olvide del catalanismo de hojalata que hoy tienen, tributario de los bancos andorranos, del chalet de Puigdemont en Waterloo, de las «embajadas» de lujo, y de las apetencias de unos cuantos vividores que medran a costa del «procès».
Los Juegos Olímpicos, según la Carta Olímpica, tienen dos idiomas oficiales y cinco idiomas de trabajo. Los idiomas oficiales del Comité Olímpico Internacional son el inglés y el francés. Además, el árabe, el alemán, el ruso, el español y el chino son los cinco idiomas de trabajo. Como es lógico, el idioma de la ciudad anfitriona es agregado como lengua oficial, por eso en Barcelona´92, si apareció el catalán como idioma de trabajo.
He de confesar, que yo de inglés no tengo ni idea, y como Lola Flores contesto cuando me preguntan si lo hablo , ―no ―«Ni Dios lo permita»
En el reciente fallido debate del Congreso de los Diputados, el candidato a la investidura del Gobierno, a pesar de no conseguir la mayoría como estaba previsto, salió reforzado del debate con su discurso, y me recordó a un buen vino joven blanco de la Ribeira Sacra elaborado con uva tipo albariño.
En frente tenía a un presidente, dándole una coz a la cortesía parlamentaria con su ausencia en el debate, teniendo que recurrir a un segundón, a un parlamentario raso sin cargo, el dóberman de turno, con verbo descontrolado y burdo, para dar la réplica de su partido, Óscar Puente el exalcalde de Valladolid. ¡Con lo bien que se habla el castellano en mi querido Valladolid, y lo que ha rebuznado el interino!
No repitan la escena por favor, a los mayores nos sientan mal esos sustos.
Lo que nunca podré entender es estar más cerca de Puigdemont que de Feijóo, y si este era como un vino joven, el dóberman y su partido parecían un odre viejo.
Lo dice la Biblia.
―« No se puede echar el vino joven en los odres viejos porque revientan».
Por eso lo mejor sería que los miembros del actual gobierno, se fueran mentalizando a que algún día les tocará dejarlo, y que se vayan de verdad, sin convertirse en aquellos jarrones chinos que nunca sabemos dónde colocar. Siempre es mejor decorar, que molestar.
Con los dos partidos de Estado viajando en direcciones opuestas son necesarios más puentes y menos Puente.
Como tantos días, me levanté místico con el jesuita Gracián, y me acuesto pagano como los condenados de la Torre de Babel.
Un fuerte abrazo a todos.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Zaragoza octubre 2023.

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LOS VERSOS DEL CORONEL. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

LA TRAICIÓN. Rafael Dávila Álvarez

A la muerte de César se recitaron muchos poemas que incitaban a la compasión y a la vez a la ira contra los asesinos. No habían acabado con la vida de una persona, sino que pretendieron fulminar a la patria y al pueblo que sintió tan cercana la traición que tomó la resolución de imponer su ley en el desarrollo de los acontecimientos.

Uno de los poemas más recitado entre la multitud fue el de la tragedia de Pacuvio La lucha por las armas:

«¿Perdoné a tantas personas para que de ellas salieran mis asesinos?».

Era Roma quien clamaba por la traición.

Los asesinos habían cometido un grave error «…puesto que con la muerte de César el nuevo poder se desgajó de su primer poseedor, se independizó de él, y se reveló como una concepción que, desligada de su primer portador, podía ser transmitida y puesta en práctica una y otra vez».

El gran error de la traición política es creerse que el poder depende del hombre cuando el ejemplo que enseñó aquella traición al mundo fue que: «…es pasto de las llamas todo lo que era perecedero en César». El pueblo se hizo más fuerte y maduro.

La traición no deja de ser un fracaso político que tiene sus consecuencias.

Dante Alighieri consideraba la traición como el último círculo del infierno por ser el peor de los pecados.

Son perecederos, los traidores tienen fecha de caducidad y les suele llegar por la espalda, que es como ellos acostumbran a actuar; les llega más pronto que tarde.

Lo que hemos visto estos días en el Parlamento de España es la escenificación de la traición a España o dicho de otra forma de negar la democracia.

Quizá es mucho peor: se evidenció que la democracia encierra en sí misma la corrupción ya que una vez sentado el voto unos cuantos interpretan lo votado como interpretan la Ley poniéndose un Tribunal ad hoc. Todo vale.

Hubo traición y muerte democrática. Pretendieron mofarse de aquellos que votaron la idea de España, la que en las elecciones resultó la más votada. Dicho coloquialmente, se cachondearon de media España, lanzaron a unos contra otros e interpretaron una comedia indecente.

¿Es posible destruir la nación poniendo como justificante la democracia?

Decía Churchill que «La democracia es el menos malo de los sistemas políticos». La democracia sí,  y no esto que lidera quien se cree César; claro que el que más y el que menos acaba siendo presa del infierno de Dante y dicen que el lugar que allí ocupas es el que te ganas aquí en la tierra.

Tenemos la fortuna de que «…es pasto de las llamas todo lo que era perecedero en César».

En el infierno… de Dante.

Rafael Dávila Álvarez

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28 septiembre 2023

EL AGUIJÓN Y LA GUERRA Rafael Dávila Álvarez

Cuando se hace uso de las armas conviene antes de disparar analizar los pros y los contras no sea que nos causemos grave daño a nosotros mismos.

Este verano fui a abrir el ventanuco del techo del ático de casa para ventilarlo y me encontré con la desagradable sorpresa de un enorme avispero en activo por lo que cerré de inmediato la ventana y me fui a comprar el correspondiente aerosol contra avispas.

Resultó que no era fácil de manejar, entrañaba riesgos evidentes para la respiración además de ser muy peligroso si no actuabas con mucho cuidado ya que las avispas al sentirse atacadas podían revolverse con facilidad y darte un serio disgusto.

Siguiendo todo tipo de instrucciones, protegido con el conocimiento y las herramientas adecuadas, al día siguiente, al atardecer, me dirigí con las armas en la mano a declarar la guerra a las avispas. No oculto que ante enemigo tan desconocido y portador de arma tan mitológica como es su aguijón tuve que hacer un detallado planeamiento para elegir la opción más favorable y protegerme ante la más peligrosa. Una de las tácticas a seguir fue atacar casi en la oscuridad para evitar que las avispas pudiesen ver a su enemigo; rechacé cegarlas con humo no fuese que por esas cosas de la vida prendiese el tejado. Incluso me informé en el ayuntamiento por si era delito ecológico o algo así, por si debía dejar entrar en casa a las avispas, darlas de comer o cosa parecida. Soy muy respetuoso con el medio ambiente y me encantan los animalitos, incluso sonrío al vecino cuando su perro levanta la pata en la entrada de casa (o peor). Me dijeron que si eran avispas y no abejas, ni ovejas, llamase a una empresa de esas que matan cucarachas y chinches, así que como de eso en mi casa no hay decidí emitir el bando de guerra.

Día D; hora H.

En penumbra subo al ático. Enciendo una vela y en el cristal del ventanuco, a través del que suelen verse las estrellas, a veces la luna, descubro la silueta fantasmagórica de un dragón de pared.

Sobre el cristal, la silueta, el fondo lejano era un pequeño cielo de estrellas, la vela hacía juegos de luces en el vidrio. Permanezco un buen rato quieto ante ese espectáculo insólito. Acerco la vela. No se ven las avispas. Estarán metidas en las celdas de su colmena. Ese era el plan, pillarlas ya dormidas, y entonces disparar mí arma en forma del peligroso aerosol.

Al ver al dragón tan cerca del avispero decido dejar el ataque para no pillar en línea de fuego a tan bondadoso y eficaz animalito que contribuye a mantener alejados a mosquitos y otros impertinentes bichitos veraniegos. Antes de retirarme me acerco más al ventanuco, vela en mano, quiero fotografiar en mi mente ese momento, la salamandra no se inquieta, no se mueve, ¡sorpresa!, no doy crédito a lo que veo. De la boca del dragón de pared sale el abdomen de una avispa del que aún se observa el finísimo aguijón y algo de una de sus transparentes alas.

¡Mi amigo el dragón estaba cenado avispas!

Al día siguiente abandoné el plan previsto, me deshice de las armas de ataque y decidí no abrir el ventanuco y aguantar el zumbido de las avispas. No era cosa de que al dragón o dragones les faltase su alimento.

Pasó el tiempo y cuando ya tenía casi olvidadas a las avispas un día en el cuarto de baño de casa vi a una de ellas que se había colado por el respiradero. Subí de inmediato al ático y abrí con cuidado el ventanuco. Allí estaba el enorme avispero, pero sin rastro de avispas. No había ninguna y pude retirar la colmena con una espátula sin riesgo alguno.

El dragón o dragones habían acabado con la plaga y su molesto zumbido amenazador de aguijones.

Al atardecer en la tapia del patio, vi una reunión a la que no estaba invitado. Dragones y dragoncitos, tamaños diversos, en familia, se reunían al calor de los últimos rayos de Sol.

«Por eso dice el maestro Wang: “Si un gato está en la entrada de una ratonera, diez mil ratones no se atreverán a salir; cuando un tigre guarda un vado, diez mil ciervos no podrán cruzarlo”».

Es necesario aprender a hacer la guerra antes de disparar. Nunca dejarla en manos de aficionados.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 septiembre 2023

 

FALLECIMIENTO DE UNA MUY QUERIDA LECTORA DEL BLOG

DESCANSE EN PAZ

A lo largo de los años hemos creado una pequeña familia alrededor de este blog. Escribimos, ustedes comentan los artículos por escrito, por wasap, en el correo, me paran por la calle, me llaman por teléfono y un largo etcétera que ha aumentado de manera inimaginable mis relaciones con todos ustedes

Esto es algo gratificante y a la vez produce una emoción que estimula a permanecer aquí, aunque solo sea por ese intercambio, por esa amistad, ya que no existe beneficio material alguno.

Amistad virtual o real siempre auténtica, incluso desde la fuerte diferencia de criterios, y el sentirse con el deber cumplido son grandes premios.

Claro que la amistad, los «quereres» tienen el contrapunto de la pérdida de la persona querida. Hoy me llega la noticia del fallecimiento de una de nuestras más queridas lectoras y comentaristas del blog: Doña Margarita Álvarez-Ossorio. Sus comentarios a los artículos eran esperados por mí por su inteligencia, ironía y alto nivel intelectual, pero sobre todo por el cariño que nos ha demostrado, su amor a las Fuerzas Armadas y a España. Persona muy culta siempre hice caso de sus consejos y opiniones.

Tengo una profunda tristeza por su fallecimiento e inevitablemente, gracias a Dios, la recordaré cada vez que abra esta humilde ventana para verles desde esta casa que es la de todos ustedes.

Ruego una oración y su recuerdo por ella.

Me comunican que el funeral se celebrará el día 2 de octubre a las 1900 horas en la parroquia de Nuestra Señora de las Nieves, calle Nuria 47, Mirasierra. Madrid.

Doña Margarita: ¡Gracias! Cuéntenos cosas del Cielo, escriba su crónica, y Descanse en Paz sin olvidarnos

General Rafael Dávila (R.)

26 de septiembre 2023

ENTREGUEMOS LAS ARMAS. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Me gustaría hacerles una consulta. No respondan ahora, sino después de meditarlo.

La guerra, las armas, los enfrentamientos entre naciones o las guerras civiles tienen una historia larga, explicada y explicable en base a unas u otras razones que las producen. Eran guerras con todo el sentido del término y en ellas se medían las fuerzas ejércitos complejos y de su resultado dependía el futuro de las naciones. Hoy parece que todo es igual, pero nada es ni parecido.

Hay guerras como las de antes, sus sucedáneos ahora nos las recuerdan, con sus generales y soldados, con sus heroicos comportamientos, sus cañones, barcos y aviones; no es más que una falsa fachada que oculta la cruel realidad de las guerras actuales que se mueven en otros parámetros, pero con los mismos objetivos de Agamenón: dominar la voluntad del contrario, derrotar su libertad y aniquilar su voluntad. Disponer de los hombres y sus riquezas. Hoy los generales y las tropas son simples juegos de guerra en manos de habilidosas mentes que cosechan en otros campos mientras aquellos se matan con sus jueguecitos de artillería.

Hoy también se esclaviza, se ocupa, se invade y se ataca a la integridad territorial y la soberanía de una nación; pero con armas distintas. La cacareada libertad está más en peligro que nunca porque todos la quieren y eso no es posible.

Hoy se ganan voluntades o aniquilan libertades de otra manera, con otra escuela de guerra, con mejores resultados que incluso parecen legales; hasta llegan a serlo cuando todo vale menos pegar tiros. Es el progresismo que ha llegado también a la guerra.

Les propongo el siguiente análisis sobre lo que hoy llamamos guerra en su concepto más clásico: veamos la invasión de Ucrania por las tropas rusas denominado eufemísticamente «Operación especial» (está bien puesto: la guerra es otra cosa distinta a la guerra).

Con el fin de evitar los cientos de miles de muertos y heridos existiría la alternativa de ofrecerle al señor Putin el Dombás completo, reconocerle la posesión de Crimea y marcar las fronteras con Rusia a lo largo del río Dniéper o similar. Una negociación política. Es más, esto podría haberse hecho antes del ataque ruso: una propuesta anticipándose a lo que los servicios de información y los mandatarios políticos de medio mundo sabían que iba a producirse. Una llamada al Kremlin por quienes tienen el poder de hacerlo podría haber dado lugar a conversaciones más o menos legales y haber evitado los miles de muertos por uno y otro lado que en unos cuantos años serán olvidados y hasta acusados de los peores crímenes.

Quizá Putin no hubiese movido ni a uno de sus soldados y hubiese lanzado una marcha ¿verde, o mejor roja? Cruzando los ríos Donéts, Oskil y bañándose en el mar de Azov.  Arreglado el asunto. Se traza una raya que marque la nueva frontera y ya solo queda hacer como que deciden los pueblos.

Por la vía pacífica todo es posible y todo es admisible, se nos dice, mientras por otro lado nos armamos hasta los dientes y nadie está dispuesto a entregar las armas.

¡Pero hombres de Dios, invadan o independícense, pero en paz y armonía!

Entreguen las armas y sigan el dictado progresista de la paz mundial, renuncien a la OTAN, olvídense de la nación y de la ley… Dejen que les ocupen o dejen que se les independicen trozos de su nación, todo es negociable y admisible.

Lo verdaderamente progresista es hacer la guerra por vía pacífica, lograr los mismos objetivos, o similares, que con los cañones, aunque la libertad de algunos, la integridad territorial, la soberanía, la legalidad, todo ello se vea ultrajado. ¿Qué más da con tal de lograr la paz?

En Ucrania hubiese sido mucho más sencillo, quizá más largo, o no, pero es seguro que mucho más eficaz. Solo había que llevar a cabo una guerra cognitiva en las zonas a dominar, jugar hábilmente con las organizaciones internacionales, con los medios de comunicación, con los poderes de los poderosos y colocar a unas autoridades títeres en el Dombás, en Crimea, en Kiev, forjar una minoría políticamente agresiva, progresista, candorosa y bondadosa, de aspecto y doctrina pacifista, crear un relato histórico, mientras más falso mejor, e inyectar dinero, mucho dinero. El resto es cosa de dominar los tiempos, de domar al tigre a base de darle de comer gatos. Se equivocó Putin atacando, ¿se equivocó Zelenski y su pueblo tomando las armas, defendiendo hasta el último trozo de su tierra?

Elegiste las armas en lugar de mercadear con la Ley. Tendrás que pagarlo en el campo de batalla, morirás con dignidad y con honor y te recordarán todas las generaciones venideras. Tus hijos y los hijos de tus hijos lucharán por ti. Tu habrás muerto en el intento.

Si entregaste las armas ahora serás mi esclavo; yo diré lo que es ley y a quién debes obedecer. El deshonor te acompañará en el futuro, pero yo te premiaré sin hijos y sin futuro que te juzgue.

La guerra se nos presenta con los generales, los soldados y las armas, como ese fenómeno clásico de muerte en el que los pueblos luchan por la libertad y el futuro de sus hijos. Es solo la visión que tenemos desde la caverna de las sombras. Ella es otra. Los Ejércitos solo sirven para haccr ruido allí donde se quiere que dirijamos la mirada mientras se hace la nueva guerra en otro lugar.

Hoy la guerra se hace de otra manera. Se ataca directamente a la mente del contrario con mensajes melifluos y cuando quieres reaccionar ya no eres tú. No te han echado de tu tierra, sino que ya no sabes cuál era tu tierra ni tu familia ni lo que es honor o deshonor, libertad o esclavitud, ser o no ser, solo sabes que puedes comer, dormir; y eso te basta. No te acuerdas ya de nada, aunque te creas ser un poderoso tigre. Eres fruto de la guerra actual.

Por entregar las armas.

Bien lo sabe Ucrania. Aún conocen el honor de la lucha.

Dialogar. Dialogar. Dialogar.

Vemos a ese desconocido monstruo que irrumpe en la política despacio, con mil caras, obsesivo, que ha elegido una forma peculiar de hacer política: la superioridad por el poder, a toda costa.

Si has entregado las armas no te quejes luego. Con ello habrás entregado las llaves de tu mansión, donde entrarán y se llevarán a tu familia y a tus creencias.

Por cobarde, aunque ese término ya no lo entiendas.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

25 septiembre 2023

 

LOS VERSOS DEL CORONEL. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería. DEM (r)

XXXII PROMOCIÓN DE LA ESCALA DE OFICIALES. BODAS DE ORO DE SU JURA DE BANDERA 1973-2023 Ángel Cerdido. Coronel de Cabalería (R.)

El pasado día 15, en el periódico ABC, concretamente en el «Burladero» , Carlos Herrera, dedicó un bonito artículo a vuestra Promoción, la XXXII de la Escala de Oficiales, con motivo de vuestro 50º aniversario de Jura de Bandera, y entre otras cosas decía que el indudable atractivo que tiene para muchos jóvenes formarse en la AGM, y ejercer durante toda su vida la profesión militar, se muestra todos los años en las difíciles pruebas de ingreso, para entrar en la Academia de Zaragoza. Siempre lo fue.
Hoy, los jóvenes de aproximadamente de 18 años, tienen que haber aprobado la EBAU (Evaluación del Bachillerato para el Acceso a la Universidad) con una nota de corte alrededor de los 13 puntos, y exhibir unas notas medias de bachillerato que no están al alcance de todos, superar las pruebas físicas… Tras todo esto, les espera 5 años para convertirse en tenientes, haciendo dos carreras en una, la militar, y otra, equivalente a una ingeniería de organización industrial, y todo para dedicarse a un empleo que no se compensa con dinero. Algo tendrá.
Siempre fue así. Como nos cuenta el periodista toledano del periódico “El Alcázar” Luis Moreno Nieto, con lo sucedido en la convocatoria de agosto de 1907.
Cuando salieron del último ejercicio, sabiendo que habían aprobado, se produjeron escenas jubilosas. Los amigos que ya eran cadetes le ponían sus gorros, y cariñosamente los zarandeaban. Y después al bar más próximo, donde esos amigos se dejaban convidar espléndidamente por el opositor victorioso. Luego le llevaban al sastre para que le tomaran medidas del uniforme. Al final, le dejaban ir a telégrafos para comunicar a su familia el éxito.
Los aspirantes aprobados iniciaban su vida de cadete de primer curso en la Academia de Infantería del Alcázar de Toledo, muchos con 14 años, barbilampiños y acompañados de sus «coeficientes»
Un mes más tarde, al igual que vosotros, prestaron su juramento de fidelidad a la Patria. Ese año, y debido al mal tiempo, el acto se celebro en el picadero del Alcázar, donde 30 años después, se enterraban a los primeros defensores muertos durante el asedio.
Cuento estas pequeñas historias relacionadas con esa promoción, pues me recuerda a la vuestra, también ellos estaban preparados para cuando saliesen de la Academia, ir todos destinados a África, debido a las exigencias de la guerra de Marruecos. La vuestra es una promoción especial, pues se tuvo que acelerar su formación con motivo del negro presagio del Sahara y del conflicto que pudo declararse coincidiendo con la famosa «Marcha Verde».
Formáis parte de la Tercera Época de la General, donde últimamente parece ser que su principal finalidad es «educar, instruir y preparar moralmente a los futuros Oficiales». Puede que de cierta forma, se consolide la primacía de la educación de las humanidades sobre la instrucción militar, siempre buscando la excelencia y el liderazgo, pero es el «Espíritu de la General» el elemento común y de cohesión de todos los oficiales formados en la General.
Vuestra Promoción, hoy sábado 23 de septiembre a las 12´30 horas, conmemorará los 50 años de su Jura de Bandera.
Recientemente fallecido el rey Alfonso XII, su viuda la augusta Dama Doña María Cristina, se dignó bordar con sus propias manos una Bandera dedicada a la General, que fue solemnemente entregada en el patio del Alcázar de Toledo el 17 de julio de 1886.
La actual Bandera de la AGM es la original, la que encargó y entregó la reina María Cristina a la Academia General en Toledo. Es una bandera coronela, y por ser centenaria, histórica. Sobre el lienzo con los colores nacionales, resalta el escudo bordado en el centro , la Cruz de Borgoña de fondo, como a la vieja usanza. Simboliza nuestra historia, nuestros derechos y libertades.
Esta Bandera, el 9 de abril de 1940, salió de su retiro forzoso del Museo del Ejército por la Ley de Azaña, para volver al servicio activo y desde 1942, es custodiada en la Sala de Banderas de la AGM, y desde entonces es el corazón de la misma y nuestro símbolo más preciado. A pesar de los vaivenes de la historia, siempre con la misma bandera, sobre la que todos hemos jurado.
Queridos compañeros de la XXXII, en estos 50 años, salisteis de la AGM con una formación estrictamente militar, pero la democracia que trajo la transición a España, os supuso tener que «adaptaros a esa realidad» y apoyar esa reconversión. Pasasteis de vivir con tres ministros militares (de Tierra, Mar y Aire), a una democracia con otro Gobierno elegido por los ciudadanos, y con un Ministerio de Defensa mandado por un civil. En cierto modo fuisteis espectadores de la decisión del pueblo español, «del que os fiasteis», y con unos Jefes de Estado Mayor al frente de los tres ejércitos. Todos estamos muy orgullosos de vuestro comportamiento y de vuestros resultados.
Por desgracia, no tengo la misma edad que vosotros, como al parecer tiene Carlos Herrera, pero haciendo uso de vuestra invitación, como profesor vuestro que fui, hoy estaré en la Parada Militar del Patio de Armas de la Academia, el «Patio del Rey» de toda la vida, y me emocionaré de nuevo al veros pasar delante de la Bandera, como aquel 23 de septiembre de 1973 cuando estaba en la formación a vuestro lado.
Muchas gracias.

…Que es un soplo la vida
Que cincuenta años no es nada…

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

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Zaragoza 23 septiembre 2023

BALCANIZACIÓN. José María Grande Urquijo . Coronel de Infantería (R.) Diplomado de Estado Mayor

He estado en Bosnia dos veces. La primera, en 1995, estaba destinado en Inteligencia (G-2) en el Cuartel General de la División Multinacional Sudeste (DMNSE) “Salamandre”. Tuve que ir a Nevesinje para hacer algunas cosas. En la División me aconsejaron que me acercase  hasta el lago ya que, como era noviembre, el colorido del bosque era espectacular.

Al llegar mi conductor y yo con el coche, se nos acercó un pastor con veinte o treinta ovejas y un perro. Como vio la banderita española en la antena de la radio, nos preguntó si éramos españoles. Le dije que sí e, inexplicablemente, comenzó a hablar en español. Yo asombrado. Y la conversación nos llevó a “Calixto y Melibea” “Las Novelas Ejemplares” “La Celestina”, etc. Yo  ya no estaba asombrado, estaba, como se dice ahora, “flipao”. Y tuvimos la siguiente conversación:

Yo.- Oiga ¿Usted no es pastor verdad?

Él.- No. Fui catedrático de Literatura española en la Universidad de Belgrado durante 20 años. Me jubilé y como Belgrado es muy cara me vine a Nevesinje, pues mi mujer y yo somos de aquí. Con la jubilación y cuatro quesos y corderos que vendemos vamos viviendo; mi esposa murió el año pasado y yo aquí sigo.

Como yo estaba en Inteligencia, le quise tirar de la lengua, y le pregunté

Yo.- Y ¿cómo han llegado ustedes a esta situación?Me contestó.

El.- Pues qué se yo. Mire, yo soy serbio y a la hora de comprar el pan me voy a la panadería del serbio; si no hay, me voy a la del croata, y si no hay, me quedo sin pan, pues a la del turco no voy. De vez en cuando nos hemos peleado pero sin que llegase la sangre al río como ahora. El problema fue que llegaron una serie de salva patrias hablándonos de nacionalismos y mire donde hemos llegado.

Seguro que ustedes adivinan en qué estaba pensando yo mientras me decía estas cosas.

La segunda vez que estuve en Bosnia fue en 2004/2005. Era Coronel y mandaba el contingente español. En la Navidad vino a vernos, y celebrar con el contingente español el 25 de diciembre, el ministro Bono. Junto a él, además del JEMAD y otros militares, vinieron una serie de personas civiles como D. Jaime Blanco presidente de la mesa de Defensa, D. Joaquín Leguina y otros. El Sr. Leguina que, en la comida, estuvo sentado a mi derecha, mantuvo conmigo una conversación muy entretenida, y le conté mi historia con el pastor del año 95. Le impactó, y me hizo algún comentario sobre España.

Llamó al Ministro Bono, que estaba justo a mi izquierda, y le dijo: Ministro, escucha lo que te va a contar el Coronel, seguro que te interesa. Se lo repetí y ahí quedó la cosa. Sin más. Actitudes diferentes.

Hace unos veinte días, el Sr. Leguina estuvo en el Ateneo de Santander a dar una conferencia. Fui, y al terminar me acerqué a saludarle. Le dije: Seguramente Usted no me conozca, yo soy el Coronel que estaba en Bosnia y le conté una historia…. No me dejó terminar. Me acuerdo, Usted me habló de un pastor serbio que sabía español; jamás se me olvidará, la tengo presente todos los días.

¿Qué les parece? Pues en eso estamos, en la balcanización.

José María Grande Urquijo. Coronel de Infantería (R.) Diplomado de Estado Mayor

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22 septiembre 2023

TENDREMOS UNA GRAN REINA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Me gusta, mucho; y uno cuando cumple tantos años y por su vida han pasado tantos hombres, miles, a los que ha mandado, y tantos a los que ha obedecido, algo queda de la sabiduría necesaria para distinguir, incluso de lejos, solo respirando en el aire de la zona, el tiempo futuro, si va a ser tormentoso o adivinar una mano firme y resuelta, con virtudes intangibles —tan necesarias—, que va a ser capaz de mandar la Compañía y hacerlo con acierto y el menor número de bajas.

Doña Leonor de Borbón, Princesa de Asturias, Dama Cadete del Ejército de Tierra, está dando unas muestras de entereza, de sacrificio y, por qué no decirlo, de estética, que presuponen una vida de entrega a su Patria, una inteligencia madura a pesar de su juventud y una esperanza de unidad y convivencia que a uno se le ensancha alma y corazón al ver sus imágenes, perdonen la debilidad, vestida de Dama Cadete y esforzada, siempre con una sonrisa, ante el deber que como futura Reina se le exige.

España está en momentos de crisis moral y material, pero es algo que parece intrínseco a la nación española, algo que nos hace buscar al mismo tiempo la unidad mientras nos peleamos por lo contrario. Es preocupante el momento que vivimos, pero hay signos que permiten ver que todo pasará y que teniendo una mano firme que vele y practique lo que siempre nos ha distinguido en el mundo, España seguirá siendo una gran nación, es decir: seguirá siendo España.

Una Academia Militar no es un lugar fácil ni cómodo, no hay tiempo para aburrirse ni quizá para divertirse mucho. Pero es el mejor lugar del mundo para el compañerismo, la unión y socorro y la amistad. Es un lugar, no el único, pero sí especial, donde se ama y se conoce a España, donde desde las diferencias de personalidades, de caracteres, de estilos y educación, de creencias e ilusiones, hay una unidad, una comunidad de doctrina, una comunión, que se resume en una palabra: España. Hay otros sitios, que la Princesa de Asturias conoce y conocerá, pero nunca podrá olvidar una Academia Militar.

La formación en materias militares es muy importante, pero la Princesa de Asturias no ha ingresado allí para aprender táctica ni armamento ni siquiera estrategia, que todo ello lo hará, sino para aprender a conocer el alma de los soldados españoles que son mejor que nadie el fiel reflejo de las virtudes, también defectos, de los españoles. En la Academia Militar todos son infantería a pié, historia militar de España, la de sus soldados que son su sociedad, hombres y mujeres dispuestos a dar la vida por España, por los demás, y hacerlo «a pié y sin dinero» en una Institución cuya principal hazaña es obedecer y donde «nadie espere que ser preferido pueda por la nobleza que hereda, sino por la que él adquiere; porque aquí a la sangre excede el lugar que uno se hace y sin mirar cómo nace se mira cómo procede».

Ver las imágenes de la Princesa de Asturias emociona, parece alguien muy cercano, familiar, que está lejos de casa formándose para España, para todos nosotros y, a cualquiera, militar o no, eso le hace ver de alguna manera a su hijo a su nieto, en las mismas condiciones, en el trabajo y esfuerzo que ennoblece.

La Princesa de Asturias es hoy motivo de esperanza, es un ejemplo de servicio y es una figura emocionante en esta España que bosteza sin darse cuenta que tenemos la mejor juventud del mundo, lo que exige que seamos buenos maestros. Los alumnos lo son y cuando se está aprendiendo a servir a España todo es poco para rendirse emocionado ante quien lo hace con tanta elegancia, como si ella fuese la misma España.

Que lo es y será: El símbolo de España.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

21 septiembre 2023