LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

TRES REYES, TRES ESPAÑAS. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Es el momento oportuno para recordar la figura del Conde de Barcelona. Hoy cobra plena actualidad para la política de Estado lejos del oportunismo y ramplonería de los discursos de partido.

Era el año 1993 cuando Don Juan de Borbón recibía la Medalla de Oro de Pamplona. Se le había acabado la voz pero providencialmente el entonces Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón,  leyó en voz alta sus sentimientos. Todo un símbolo. Pocos lo vieron  y menos entendieron aquél simbolismo. Juntos, un Rey que lo fue en la esperanza, el Rey de España y un Príncipe que iniciaba el camino. Cedió la voz Don Juan y cedió definitivamente el futuro; lo hizo en este caso en su nieto Don Felipe, libre de todas las cargas del pasado. Se cerraba el paréntesis de la historia reciente buscando el definitivo futuro. La monarquía española, la heredada, la instaurada y la esperanzada; tres historias en tres reyes para España, tan distintas que parecían tres Españas.

Don Juan hablaba desde el silencio y, sin voz, la gravedad de su mensaje la podían percibir todos los que quisieran escuchar y entender. Ya no hablaba de España, su devoción, ahora hablaba de la unidad de España, su preocupación.

Nadie le escuchó; los laureles ensordecieron a los consejeros, muy activos en épocas de recolección. Don Juan pudo ver la realidad al evadirse de todos ellos. Conocía muy bien lo que significa estar rodeado de tantos consejeros expertos en malos consejos. Sólo le quedó el mar donde aprendió a leer los horizontes de acontecimientos. Y con él guardó la historia de una España que se le escapaba mientras más la deseaba.

La unidad de España, repetía incansable, por encima de la enfermedad, por encima del silencio, incluso por encima de la imprudente prudencia de algunos.

La transición superada, decían algunos, España navegaba con buen rumbo y velocidad de crucero, pensaban todos. Nadie había visto al sembrador que por las noches esparcía su semilla de cizaña por los campos de cereal. La transición ni siquiera había comenzado a germinar y ya todos auguraban una espléndida cosecha. La unidad de España, repetía Don Juan a punto ya de coronar su historia.

El Rey Juan Carlos captó de inmediato el mensaje y consciente de la gravedad de las palabras de su padre repitió incansablemente el mensaje de unidad. He repasado los discursos de Navidad y Pascua Militar desde aquél año noventa y tres; nunca ha dejado de apelar a la unidad de España. Pero por mucho que se hable de la unidad, nada se logra si los campos están sembrados de la semilla de la secesión que acabará ahogando a las espigas de la unidad. No era ese el sentir popular, entonces ni ahora, pero una élite político-económica ha logrado jalear a los ácratas que gustan militar en el sindicato de los gorriones donde ellos se alimentan aunque nadie coma. Esta es la otra historia, la de la España reciente.

La Transición significaba cambio, el paso a un sistema democrático solidario y de respeto. Para ello, lo primero y fundamental era tener una Ley y respetarla. Y se hizo la Ley pero no el respeto democrático de cumplirla. Razones de carácter visceral, vuelta al revanchismo y al enfrentamiento. Los que deberían ser hombres de Estado han resultado ser agitadores de barrio que juzgan según sus intereses de partido o con la imposición de su minoría sobre el conjunto. Es su democracia. Esta es la historia que ahora se abre.

Diez años lleva en el Trono Don Felipe. La transición de reyes se ha hecho con seriedad y oportunidad. Estamos ante la verdadera y nueva historia de España, ante el futuro de varias generaciones. No hemos vivido una transición como todos creíamos. Hemos vivido una incertidumbre.

La transición empieza ahora… aunque la incertidumbre no ha desaparecido. Lo avisó Don Juan, lo cultivó el Rey Juan Carlos y será la preocupación del Rey Felipe VI: la unidad de España. Historias hay muchas, España una, única e indivisible; sí no, ni hay España ni hay Historia. Ni Rey ni República, no habrá nada de nada.

General de División (R) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

20 junio 2024

LA LEGIÓN. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Épica de España, Tercios gloriosos.

Legión de corazón amante y valor heroico. Todos serían Legión si el miedo no les cerrara la boca.

«Tú has elegido vivir, y yo morir», y «todo el que ama está loco» leo en la tragedia griega. ¡Bendita locura legionaria!, inagotable, imposible comprender la misteriosa epopeya que recorre en paralelo la historia del mundo, a un lado van los cobardes del miedo y al otro los valientes por nada; que siempre ganan los primeros a pesar de los incesantes relevos que la muerte exige al sacrificio de abanderar la verdad y la razón de su lucha.

«Volved los ojos hacia mí,

ciudadanos de mi patria.

Recorro mi último camino.

Veo los últimos rayos del sol.

Nunca veré otros».

La bandera luce entre amarillos de oro y rojos de sangre, entre el inefable dolor que nunca da descanso. En la mayor parte de los hombres este estado no dura mucho. Llega un día, nos dice Simone Well en La fuente griega, «en el que el miedo, la derrota, la muerte de compañeros queridos hacen que el alma del combatiente se doblegue bajo la necesidad». No es siempre así y ahí está la esencia de la Legión: solo valor y amor. Se comprende su misma incomprensión, inadmisible, pero es la sencillez de la vida: amor y valor para morir. Sin ellas no hay vida.

Algún día habrá que crear una medalla que cubra todo el pecho para premiar a aquellos que han sido Caballeros legionarios. Medalla hecha con el plomo de las balas, las manos de un valiente que las moldea al fuego, y sobre todo a la obediencia, al estilo, al ser épico por humano.

No hay más legionario y caballero que el que lo ha sido desde el principio al fin. No hay generales ni honoríficos ni honorarios, hay legionarios y basta.

Me encontré hace muy poco a uno de ellos, muy viejo, ojillos azules de mares odiseos; me contó cómo, cuando la miseria, la humillación, abandonado de Dios y de los hombres, al borde de sus fuerzas, fue a encontrarse en la Legión. Por primera vez sintió la alegría y vio a los desfavorecidos por la fortuna que tuvieron la de encontrarse entre caballeros que antes habían sufrido. ¿La muerte? Ya vino; la dejé atrás y la olvido.

Eran viejos tiempos cuando uno se abrazaba a los guiones y banderas, se amaba tanto que la muerte no era obstáculo para el avance, la poesía de la guerra: ¿quién puede entenderlo?

Hoy sabemos el escalofriante resumen de su generosidad: 9.722 muertos, 35.000 heridos, mil desaparecidos. Cerca de 46.000 bajas. Su bandera luce siete laureadas de San Fernando y doce medallas militares colectivas. Sus héroes: veintitrés laureadas de San Fernando y 211 medallas militares individuales. Nada para tanta entrega. Hay muchos más. Incógnitos todos. Nadie aspire a saber quiénes son. «Legionarios a luchar, legionarios a morir». Contraseña y resumen: amor, valor, obediencia, disciplina.. y dolor. El mayor es el olvido.

Quienes los hemos mandado quedamos marcados por ellos. Por su ejemplo de entrega y valor. Por su humildad. Para siempre. Quisiéramos ser como ellos. Lo he dicho muchas veces: Quise ser legionario. Solo llegué a mandarlos, pero eso es otra cosa, muy por debajo del alto honor de llegar a la altura de un Caballero Legionario. Ese honor es solo para los que lucen su pecho condecorado por las balas y la humildad de la obediencia hasta morir todos.

Legionarios la patria os lo debe todo y vuestra sonrisa denota que sabéis y aceptáis que nada os dará. No ha sido gratis, ha sido cosa legionaria que solo vosotros entendéis.

La Legión son los Caballeros legionarios. El resto, como decía su fundador el general Millán-Astray, son las bambalinas que ocultan la tragedia.

La Legión rinde homenaje, como así lo quiso su fundador, al soldado, al Caballero Legionario, a los que se alistaron en este Cuerpo de honor tan del pueblo, tan español. No se rinde homenaje a otra cosa.

Solo eso: ser Caballero Legionario.

Saludos y felicidades Veteranos Caballeros Legionarios.

Rafael Dávila Álvarez. General Jefe de la Brigada de la Legión Rey Alfonso XIII entre 2001-2004

Blog: generaldavila.com

LA MONARQUÍA. Rafael Dávila Álvarez

Que España está dividida es de sobra conocido. Atravesada más bien, por una espada ensangrentada de caprichos y banalidades manejada  por los peores personajes que ha dado la reciente historia de España. Que la división es provocada a mi no me cabe la menor duda. Lo fue desde aquel día en el que un personaje a lomos del viento llegó al poder de manera bastante extraña, un personaje “excepcional” fruto del universo infinito, el del libro y el amor en la tierra, al que siguió en heredad otro semejante que se encaramó a La Moncloa de la  misma forma y manera, ¡tan singular!

No es difícil atar cabos después de un análisis imparcial y tan real como que el intento está en, desde el poder, alcanzar todo el poder que lo es más allá de Montesquieu: Poder (tres en uno).

Tiempos malos. Simplemente tiempo de mandones y mandobles. En España mandan los mandones que son jefes de tropas irregulares y mandan más de lo que toca.

A Julio Camba le ofrecieron ocupar un sillón de la Real Academia y nunca lo aceptó. Él decía que lo que necesitaba era un piso, no un sillón. Acabó en una habitación del Palace sin más hacienda que su inteligencia. Aquí La Moncloa no es un sillón merecido, sino un piso okupado. Claro que en cualquier momento cambian de piso por eso de que la Tierra no es de nadie sino del viento. Hay pisos de mayor realeza a la vista.

Tenemos la costumbre, buena o mala, depende, de dividir todo, y el tiempo, en periodos. De diez años, de veinte… depende del interés y de la ocasión.

La Historia es un conjunto, no diez años ni veinte. Podrán distinguirse ciclos, pero no dejan de ser una continuidad del anterior.

Estos días se celebran los diez años del reinado de Don Felipe, que está muy bien y dignos son de recordar y conmemorar, pero no de manera aislada, como si fuese algo sin continuidad, algo nuevo, porque lo anterior no fue bueno o se quiere olvidar, ocultar, borrar, señalar… cosas así.

Algunos pretenden un antes y un después y eso es algo que, tal y como están las cosas, me intriga, una intriga de esas con guion y actores, con un final no desconocido. No se puede celebrar un reinado de diez años cuando el reinado ha conducido todo el tiempo la nueva historia de la democracia española. Aquí hay, al parecer, gato encerrado. El Reino de España no es una cosa de unos cuantos años y borrón y cuenta nueva. Nada ni nadie surge por generación espontánea.

Cada cual tiene su idea de la mejor forma de Estado. En mi caso nunca he tenido la menor duda de que para España es la monarquía por su significado que simboliza la unidad de España, alejada de partidismos, que  mantiene el fundamento de la Ley que no es otro que la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles.

Por todo ello y resultando que:

-Como estos últimos años, desde que cabalgamos a lomos del viento, dueño de la Tierra y del universo infinito, solo hay un valor y política que es acabar con la unidad de España.

-Como el acceso al Poder en estos últimos años es a base del independentismo y de la triste herencia de un dolor incurable provocado por una organización terrorista convertida en partido político.

-Como el divide y vencerás es la forma de alcanzar el poder, troceando a España en poderes anti-España que se unen en el rechazo a la unidad de España.

-Como el poder se está traduciendo en Poder+Poder+Poder, es decir en todo el Poder, sea legislativo, judicial o ejecutivo.

Es evidente que uno sospeche y esta sospecha se centre en una celebración que lleva una carga de profundidad,  que no se entiende sin la continuidad en el tiempo, el que la Corona ha servido y sirve a España; no en diez años, sino en diez, veinte, treinta, cuarenta, casi cincuenta… y más. Milenaria, nada nuevo, con independencia del titular que la encarne, no es una nueva forma de Estado ni un nuevo régimen, aunque alguno lo quisiera.

¿O es que hay gato encerrado? ¿Divide y vencerás?

Felicidades a nuestro Rey Felipe VI y a la Corona, fiel reflejo de las virtudes y defectos de su pueblo, símbolo de la unidad de España y del respeto a la Constitución.

Diez años: Si. Muy difíciles sin duda; y lo que te rondaré…

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

17 junio 2024

 

 

 

FERIA DEL LIBRO DE MADRID

Agradeceros mucho a los que asististeis a la presentación del libro en el Ateneo de Santander con el maestro Alfonso Ussía y a los que me habéis acompañado y arropado hoy en la Feria del Libro de Madrid. Pocos, pero los mejores.

Os lo agradezco mucho

 

«MAYOR, BAJITO Y VALIENTE» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

 

Puntos claves del Desembarco de Normandía. Operación naval “Neptuno”, inicio de la operación “Overlord”, El dia “D”: jueves 6 de junio 1944. Hora “H”: 06 ́30 a.m.

A  nuestra edad, no debemos engañarnos, tenemos muchas limitaciones,  pero no se nos puede arrinconar. Debemos tener una vida lo más activa posible, y no  poner nuestros ojos en los retrovisores, sino que debemos guiarnos  por los focos delanteros, pensando siempre más allá y no recrearnos en los recuerdos, que para eso tiempo habrá… No somos octogenarios, procuremos ser octoadolescentes.

A mi me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida, y pienso  que al  tener siempre un proyecto, por pequeño que sea, nunca  me consideraré viejo.

Hacerse mayor es un proceso  activo importante a practicar a lo largo de la vida. Por eso la pregunta ¿Qué quieres ser de mayor?, habitual en la infancia, deberíamos planteárnosla mientras la edad avanza. Si quieres ser  persona  y disfrutar  todo lo que te ha dado la vida, tendrías que empezar a hacerte mayor desde hoy mismo.

Por suerte ya me hice mayor y ahora si sé lo que quiero hacer.

¡Un momento, por favor, que estamos aquí, por lo menos, no nos pisen!

El Quijote, el Real Madrid y la puntualidad  del Ave, en este orden, son las tres cosas que me parece nunca me fallaron, aunque los vagones ahora a cargo del Gobierno, y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid,  empiezan a retrasarse.

Y hablando de futbol, tengo que confesar que hoy día mi pasión por el Madrid, es una pasión cómoda, de sofá y tele. Desde ellos pude comprobar que aquella no fue una noche cualquiera en el Santiago  Bernabéu. Sin embargo, la velada plácida se convirtió en una oda a la nostalgia en virtud de la decisión de un jugador por colgar las botas tras diez años vestido de blanco.  A Toni Kroos no le pega ir tatuado, le pega ir repeinado con una piel inmaculada y oliendo a Varon Dandy como Luis Aragonés.  Ese hombre impasible solo liberó sus lágrimas, cuando vio llorar a sus pequeños en el banquillo de los suplentes. Hoy el madridismo también llora.

Grandes futbolistas llegarán en el futuro, pero no habrá otro Kroos.

También siento nostalgia por los tiempos en que la razón se imponía con fuerza, hoy es la sinrazón la que se impone,  encima sin la legitimidad de las urnas, y para muchos, resistir es ganar.

No me preocupa lo que digan ciertas personas, como últimamente achacan a políticos, según dicen, por haber consumido sustancias, lo que me inquieta  es que hay algunos que las digan sin haberlas tomado.

Ya nada de asombra. Hace años un  alcalde de Toronto agarraba unas grandes borracheras y presumía de fumar crack, y resulta que, encima, sus votantes estaban entusiasmados y confirmaban que seguirían votándole, no se sabe si porque  cogían las mismas cogorzas o porque fumaban la misma cocaína en piedra.

En estos tiempos, que no son buenos pero sí  breves,  antes   de las elecciones, aquí de lo que menos hablábamos era de Europa y de lo que más, de mociones de censura y de Begoña.

En esas elecciones,  me enteré, que en la importante y fría Europa, jamás se habían recibido tantas ofertas para dar el salto a Bruselas, y es que allí el salario triplica al de un diputado en España, y la responsabilidad queda reducida a un europarlamento parecido a un conglomerado de intereses muy dispersos. No se necesita hablar idioma alguno, pues hay traducción simultánea, y tienen  la ventaja de que  no pasan lista, o eso me parece. Esa fábrica de funcionarios es una Unión Europea sin la menor unidad política, y por eso seguirá siendo actor secundario en los conflictos internacionales.

Para las elecciones  europeas, Teresa Ribera usó el lema acuñado por el general francés Robert Nivelle en  la batalla de Verdún, ¡No pasarán!  y que  veinte años más tarde,  Dolores Ibárruri, conocida como la Pasionaria  las pronunció en un discurso en la Guerra  Civil Española.

Yolanda Díaz directamente se acoge  al «¡A la mierda!», el escatológico eslogan que ha adoptado para la campaña y programa electoral de las elecciones europeas del 9-J. Otros,  una mayoría, se dirimen en la terrible disyuntiva: Europa o Begoña.

Tampoco las apelaciones al fango de algunos no pueden sostenerse sin fecha límite, y parece  que últimamente el gran problema es el de elegir entre zurdos o diestros.¡Más madera!

Si Europa fuera un poco coherente con sus políticas, nos deberían expulsar de su seno, aunque solo fuera por un tiempo. El que necesitaríamos para pensar en lo que somos y lo que podríamos ser.

Ninguno de nuestros actuales políticos serían capaces de  emular al que fue  uno de los primeros en propugnar la creación de unos «Estados Unidos de Europa», fumarse los miles  de   puros que él se fumó,  tampoco capaces de alternar la euforia con la melancolía, o el ser cruel con sus adversarios para luego ayudarlos en secreto. Nunca, en caso de necesidad, harán de espías ni de albañiles, no coleccionarán mariposas, ni escribirán novelas, ni pintarán al óleo, y por supuesto, nunca ganarán una guerra mundial o un Nobel de Literatura…. ¡Ni que estuviera hablando de sir Winston Leonard Spencer-Churchill!.

Cuando los tractores bloqueen las carreteras, cuando prohíban  circular por el centro de las ciudades, cuando a los coches eléctricos, nacionales o chinos,  se les acaben las baterías, cuando los fondos europeos se agoten, cuando falte dinero para ayudar a los emigrantes con papeles que vienen a trabajar, cuando se vacíe la hucha de las pensiones…, nos daremos cuenta del precioso tiempo que perdimos mirándonos el ombligo en lugar de mirar al Viejo Continente, o más bien es al Continente Viejo.

El norteamericano Walter Stitt de la  1.ª División de Infantería Estadounidense,  uno de los 160.000 soldados que cruzaron el canal de la Mancha desde Inglaterra (Weymouth) a Francia, tomó parte al amanecer del jueves día 6 de junio en una de las primeras oleadas a las playas, en el primer asalto de la operación naval “Neptuno”, inicio de la operación “Overlord”.

La playa de Omaha era   el tramo más difícil  del desembarco , en la  que se requería primero, una marea baja para la destrucción de las defensas nazis de la playa, y después, otra alta para la llegada de las lanchas  de desembarco lo más cerca de la costa, y así las tropas del desembarco estuvieran el menor tiempo posible bajo el fuego enemigo.

Nuestro amigo,  hombre bajito y valiente,  fue uno de los supervivientes de ese  6 de junio de 1944, conocido en la historia de la Segunda Guerra Mundial como el “Día D”.

Este año, el programa de conmemoraciones  rindió homenaje a «quienes se alzaron, quienes sufrieron y quienes combatieron y liberaron». Se llevaron a cabo diversas actos nacionales durante los pasados días, y la ceremonia  internacional tuvo lugar el día 6 de junio cerca de la playa de Omaha.

Walter que si Dios quiere, en julio cumplirá 100 años, nos dijo en el homenaje del 80 aniversario del Desembarco: «Hay cosas por las que merece la pena luchar. Aunque desearía que hubiera otra forma de hacerlo que no fuera intentar matarnos unos a otros».

¿Y que hacer  hoy con tantos hombres bajitos y valientes?.

Son como jarrones chinos en un apartamento pequeño. «Se supone que tienen valor y nadie se atreve a tirarlos a la basura, pero en realidad  estorban en todas partes»

Pese a  estar guiado por los focos delanteros  pensando siempre en el más allá, hoy sin recrearme en los recuerdos, no dejo de pensar en  muchos hombres  que nos dejaron, y que a pesar de ser bajitos  nunca fueron pequeños, y es que  aunque les quede poco tiempo, hay que reconocer que todo  lo bueno que hicieron, fue útil, y por eso deben recibir nuestro agradecimiento.

Hoy todos esos  BAJITOS Y VALIENTES, y muchos más, estarán bastante tristes al ver esta Europa.

Al igual que Churchill,  solo pudieron y pueden ofrecer a sus países «sangre, esfuerzo, sudor y lágrimas».

Zaragoza junio 2024.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

PRESENTACIÓN LIBRO LA II GUERRA CIVIL DE FRANCO. ATENEO DE SANTANDER CON ALFONSO USSÍA

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo Coronel de Infantería DEM (R.)

PUBLICADO EN EL PERIÓDICO LA REGIÓN DE ORENSE. Rafael Dávila Álvarez

OPINIÓN

La unidad de España

El poder sin límite no es poder, sino dictadura. Regula ese límite el acuerdo legal que los pueblos se dan al que llamamos Constitución. Ocurre que esa Ley es para todos y no es suficiente con respetar la letra, sino que hay algo mucho más importante, su fundamento: <<La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas>> (Título Preliminar. Art. 2). Es decir: sin unidad no hay Constitución, no hay España ni Nación española.

Las interpretaciones son peligrosas máxime cuando se hacen sobre el fundamento. Si discutes si el cocido lleva cerdo o no pues acabas haciéndolo con gallina y será, pero no cocido. Decía Pemán que los langostinos eran una cosa que iba para jamón y se quedó en eso: langostino. Es como si España se queda a mitad de camino, que iba para nación y….

Ser juez y parte forma parte del truco. Constitución alabada y muy manipulada en su interpretación

Para interpretaciones inventamos un mal llamado Tribunal Constitucional al que todos quieren subir a su barco y que enarbole su insignia partidista y así en vez de Constitución nos quedamos con su interpretación. Nos la jugó la palabra: nacionalidades. Convendría decirle a sus magistrados: no me quieras tanto y quiéreme mejor.
Luego llega la amnistía para el que delinque contra el fundamento de la Constitución. Ser juez y parte forma parte del truco. Constitución alabada y muy manipulada en su interpretación. Razón por la que el asalto al Constitucional forma parte de la actividad más frenética de los partidos para asegurarse el poder omnímodo por encima de la Constitución.

Hay una historia común más antigua que La Constitución. Es la que nos ha llevado a construir esta bella y gran Nación llamada España. En su seno están nuestros tiempos, los orígenes, cada paso y sentimiento. No podemos despreciarla, inventarla o abandonarla. Significaría desaparecer del tiempo y el espacio. Es de todos y gracias a todos. Por eso es la ley que conforma nuestra convivencia y solidaridad: la indisoluble unidad de la nación española. Patria común e indivisible de todos los españoles. Es así y así debe seguir. Cueste lo que cueste, pese a quien pese.

Está en grave riesgo la unidad de España. Crisis oculta bajo los pliegues de una rugosa y oscura forma de hacer política de mínimos y mantener el poder a toda costa y a costa de la debilidad de los españoles que, incomprensiblemente, aguantan todo, incluso lo jamás visto: que les hablen alto y con mentira. Que se les mienta. Que destruyan su unidad.

Ante esta situación ¿qué hacer? ¿Confiar en las instituciones? Nadie se fía. La culpa es de ellos. Nadie nos convoca, nadie nos reclama, nadie nos conforta. Corta se queda la palabra cuando los hechos nos adelantan. Se va cumpliendo lo que ayer decíamos, pero peor es que se va a cumplir lo que decimos hoy. Cada vez el futuro está más cerca. Y no hay movimiento que nos tranquilice. España se rompe.

¿España indefensa?: “Aquí la mas principal hazaña es obedecer..”

Spanish cavalry charging – Scanned 1894 Engraving

Como dato histórico curioso les diré que, desde el final de la Guerra de la Independencia (1814) hasta la pérdida de los últimos territorios de la España ultramarina (1898), se produjeron más de doscientas intervenciones por la fuerza del Ejército en la vida política (asonadas, rebeliones, alzamientos, pronunciamientos, etc.). Generales ambiciosos apoyándose, generalmente, en Unidades próximas a la Corte trataban de imponer su voluntad política partidista, hasta el punto que “obligaron a monarcas a cambiar sus políticas absolutistas a constitucionalistas y viceversa o se encumbraron a la regencia o a la presidencia del gobierno con ministros civiles, mientras otros altos mandos militares de ideas políticas diferentes permanecían en la oposición”, llegando en una ocasión a echar una reina, traer un rey de fuera que, también, fue presionado para que renunciase e, incluso, propició la llegada de una república que, mas tarde derribó. El enorme Ejército que salió de la Guerra de la Independencia sufrió a su término una reducción drástica de casi los 3/4 de sus efectivos, aunque permanecieron  muchos oficiales produciéndose una macrocefalia que duró casi dos siglos. En estos golpes o sublevaciones en la que se involucraban Unidades a favor o en contra del general alzado se producía, casi siempre, la disolución de las que perdían y la expulsión del servicio de sus oficiales, consolidando una división política entre militares moderados y exaltados (por no usar términos modernos que podrían llamar a la confusión). Dos años antes de terminar el siglo XX se produjo la derrota en la guerra contra Estados Unidos que finalizo con la perdida de nuestros últimos territorios de ultramar (Cuba, Filipinas, Puerto Rico y Guam). Esto sumió en una fuerte desmoralización a la sociedad española que menguó el respeto por su Ejército al que de alguna forma culpó de la derrota. Veintitrés años después, la guerra de África en la que se inmolaron muchos soldados de  reemplazo y, especialmente, tras el Desastre de Anual, los partidos de izquierda y antimonárquicos culparon a los militares y al Rey de lo sucedido. Los militares, sintiéndose acosados, se replegaron sobre sí mismos  acusando a su vez a los políticos del inexistente apoyo presupuestario recibido para llevar a cabo una campaña. Tras este desastre africano el Ejército, como tal, salió de sus cuarteles pocas veces, siendo las más notorias, el golpe de Estado del General Primo de Rivera  con la complicidad del Rey, instaurando una dictadura que duró ocho años y acabó con los desórdenes públicos, mejorando sensiblemente la economía y terminando con la guerra de África; años después, con una situación política revolucionaria durante la Segunda República, el Ejército de África y parte del peninsular dieron un golpe de estado implantando una larga dictadura de casi cuarenta años que, pese a la injustificable represión de la libertad política, proporcionó a España las mayores cotas de desarrollo económico y social de su historia. En este periodo se consolidó un Ejército territorial de elevados efectivos y escasa operatividad integrado por oficiales apolíticos, obedientes y disciplinados, leales al Gobierno. Con estos precedentes que, seguramente impregnaron el inconsciente colectivo de nuestra sociedad, no es de extrañar que haya personas que en tiempos de zozobra política, como ahora, vuelvan los ojos hacia el Ejercito con temor o con esperanza.

 

En mi opinión, el Ejército actual (por extensión las FAS) ha cambiado mucho desde la Transición: primero, se transformó, por la supresión del servicio militar, en un Ejercito profesional, después, con la  entrada en la OTAN compartiendo la seguridad con otros países, hubo que redimensionarlo a la baja para hacerlo más operativo y desplegable a fin de intervenir en misiones internacionales. La autentica realidad es que tener el Ejército con las capacidades militares que se necesitan para atender a las amenazas no compartidas y compartidas es muy caro y, so capa de hacer un Ejército mas pequeño pero más operativo, el político de turno ha ido reduciendo efectivos, sin aumentar sensiblemente las capacidades militares, hasta límites que ponen en riesgo la seguridad nacional y la colectiva. Las extraordinarias actuaciones de nuestras fuerzas militares en intervenciones en el extranjero, que tanto prestigio han dado a España, se deben, fundamentalmente, no a los medios disponibles, en algunos casos obsoletos o insuficientes, sino al valor, entrega  y capacidad de nuestros profesionales. En el aspecto político, las FAS han cumplido escrupulosamente la Constitución y el ordenamiento jurídico de ella derivado. Estoy convencido que si todos los estamentos del Estado y la Nación hubieran guardado la Constitución durante todos estos años como lo han hecho las FAS, no estaríamos en la situación política tan peligrosa como la que estamos.

 

Al argumento mítico-histórico citado en el primer párrafo en relación con la intervención del las FAS para arreglar entuertos políticos se une otro más objetivo  cual es la asignación de misiones que la Constitución hace a las FAS.

 

Analizando, aunque sea someramente por la extensión de ese artículo, las tres misiones que se asignan por la Constitución a las FAS podemos decir que la primera (garantizar la soberanía e independencia de España), se refiere a la defensa militar de España ante un ataque exterior. Pero también se puede poner en peligro la soberanía, que corresponde al pueblo español como un todo, si un enemigo interior, como el secesionismo, trata de mermarla en algunas partes del territorio nacional. ¿Podrían, en este supuesto, ser utilizadas las FAS? La segunda misión (defender su integridad territorial), no solo de acciones militares de  enemigos externos, sino también del secesionismo interior, haciéndonos la misma pregunta de la misión anterior. Por último, la tercera (defender el ordenamiento constitucional), misión novedosa y controvertida donde las haya, con escasísima presencia en nuestro acerbo constitucional ni en el mundo libre. Se entiende que la defensa es militar, contra los que pretenden cambiarlo ilegalmente por la fuerza (existen otras defensas: jurídica y política, económica, etc., a cargo de otros Poderes e Instituciones del Estado).

 

Las preguntas se atropellan en nuestra mente: ¿Son autónomas las FAS para desarrollar este tipo de misiones?, ¿Cuándo y quien considera que se está vulnerando la soberanía e independencia de España, la integridad territorial o el ordenamiento constitucional?, ¿Cómo intervienen las FAS en su caso?

 

Algunos interesados creen ver en la privilegiada inclusión de las misiones a las FAS en el apartado correspondiente al Titulo Preliminar de la Constitución por delante del resto de las instituciones como que el legislador considera las FAS un estamento autónomo a la altura del Gobierno y otros Poderes del Estado. Nada mas lejos de la realidad, la propia Constitución y Leyes Orgánicas que la desarrollan fijan sin la más mínima duda que las misiones de las FAS las cumplen bajo la dirección del Jefe del Gobierno.

 

La secuencia legal hasta llegar al empleo de las FAS sería la siguiente: El Gobierno, ante una situación que pusiera en peligro la soberanía, independencia, integridad territorial de España y el orden constitucional, utilizaría sus competencias políticas ordinarias para restablecer la normalidad, si no lo lograra, declararía la Situación de Interés para la Seguridad Nacional, con la que se reforzaría la coordinación de todas las Administraciones Públicas y se activaría el Sistema de Seguridad Nacional; si tampoco fuera suficiente, el Gobierno, previa autorización del Congreso, declararía el Estado de Excepción; si después de todas estas medidas de carácter civil todavía no se restableciera la situación de normalidad, el Congreso, por mayoría absoluta y a propuesta del Gobierno declararía el Estado de Sitio, designando este último la Autoridad Militar que actuaría bajo su dirección y las condiciones de ejecución que les fijara. En función del tipo de amenaza (exterior o interior) y/o su inmediatez, podrían saltarse algunos pasos del proceso.

 

Hasta aquí está todo claro y contesta cumplidamente a las preguntas que formulábamos anteriormente. Pero hay situaciones de extrema gravedad, aunque con baja probabilidad de suceder, que pueden dificultar o arruinar el proceso legal anterior y que conviene tener previstas para  evitar improvisaciones que puedan poner en riesgo la Seguridad Nacional. Me voy a referir a un supuesto para analizarlo teóricamente:

 

Supongamos que un Gobierno, dolosamente, por acción u omisión ponga en peligro cierto  la soberanía, independencia, integridad territorial de España y el orden constitucional (por ejemplo: decretando la ejecución de un referéndum de autodeterminación en una parte del territorio nacional o permitiendo que autoridades secesionistas de una Comunidad Autónoma lo llevaran a cabo, de forma unilateral, o también, permitiendo que alguna de esas autoridades declarara por cuenta propia la independencia de su CA ).

 

Salvo mejor opinión (soy lego en derecho y en muchas más cosas), me parece que primero habría que saber si, objetivamente, las medidas que tome el Gobierno ponen en peligro la soberanía, independencia e integridad territorial de España y, asimismo, perturban el orden constitucional. En los ejemplos citados en el supuesto, son objetivamente inconstitucionales porque la Constitución determina en el artículo 92 que “Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos”. Ni tampoco podrán ser convocados por las Autoridades Autonómicas porque en el Artº 2 de la Ley Orgánica sobre regulación de las distintas modalidades de referéndum dice: “La autorización para la convocatoria de consultas populares por vía de referéndum en cualquiera de sus modalidades, es competencia exclusiva del Estado”. También es objetivamente inconstitucional la declaración unilateral de independencia de una CA porque vulnera los Artículos 1.1, 1.2,  y 2 de la Constitución Española. Todo ello, desde un punto de vista legal, pero también es ilegítimo porque España es anterior a cualquier ordenamiento jurídico y nadie la puede romper ni siquiera desde la ley.  De todos modos, sería el Tribunal Constitucional el que sentenciaría si la medida adoptada afectara al orden constitucional.  ¿Y si el Tribunal Constitucional estuviera colonizado por ese hipotético Gobierno o el partido que lo sustentara e influyera en su sentencia? No habría solución porque sus sentencias tienen valor de cosa juzgada a partir del día siguiente de su publicación no cabría recurso alguno contra ellas. Tampoco puede acudirse al Tribunal de Justicia de la UE que no entiende de estos asuntos. En cuanto a los otros mandatos constitucionales (soberanía, independencia e integridad territorial de España), forman parte de la Seguridad Nacional que comprende la Defensa Nacional, la Seguridad Pública, la Acción Exterior, con el apoyo del CNI. Los Jefes o Directores de cada uno de los ámbitos de la SN, una vez conocidos fehacientemente las acciones u omisiones del Gobierno en esta materia se pondrán en contacto con sus Ministros correspondientes para denunciar los hechos, así como en el Consejo de Estado, Consejo de Defensa Nacional y Consejo de Seguridad Nacional, los que pertenecieran a ellos. Por su parte, el JEMAD lo haría con SM el Rey que es Jefe de las FAS.

 

Si el Gobierno no cambiara de parecer y emitiera órdenes que objetivamente ponen en riesgo la Soberanía, Independencia, Integridad Territorial y Ordenamiento Constitucional con el beneplácito del Tribunal Constitucional y dominara el Poder Legislativo, no quedaría otra opción de lucha institucional que la llevada a cabo por el Poder Judicial tanto en España como en la Unión Europea. Los Jefes del resto de Instituciones y organismos que tienen misiones relacionadas con la Seguridad Nacional (FCSE, FAS y CNI) deberían desobedecer cualquier orden objetivamente inconstitucional, bajo su responsabilidad. Estas actuaciones crearían un clima de inseguridad jurídica y tensión política que se trasladaría a la calle donde podrían producirse disturbios peligrosos para la vida y los bienes de muchos ciudadanos. Partidos políticos antisistema tratarían de infiltrarse en las Instituciones y organismos que monopolizan la fuerza del Estado para dividirlas con el consiguiente peligro de enfrentamientos armados que terminaran como, históricamente suelen terminar: en un baño de sangre entre hermanos. Por ello, las FAS, deben permanecer, en todo momento, unidas, disciplinadas y jerarquizadas, evitando toda contaminación política,  manteniéndose bajo el mando del Rey  y la dirección del Gobierno, mientras este se muestre respetuoso con el marco constitucional. Caso contrario, las FAS obedecerían a SM el Rey que representa la unidad y permanencia de la Patria  y presumiblemente intervendría para restablecer la situación.

 

Hay gente interesada tanto a la izquierda como a la derecha en que la vida política en España se reduzca a elegir entre dos tipos de dictadura. En ninguno de los dos casos se llegaría, como lo ha sido históricamente, por medio del empleo o amenaza de hacerlo por la fuerza armada (sea del Estado o popular). Hoy hay métodos más sutiles para apoderarse de todos los poderes del Estado y otras instituciones y organismos relevantes. En cualquier caso, la más probable sería la dictadura de izquierdas porque tienen un relato “progresista” que atrae a las masas, una estrategia para imponerlo y, fundamentalmente, disponen del poder. El relato no deja de ser un bodrio pseudo científico, contrario a la naturaleza, disolvente en lo moral y destructivo de la persona, la familia, la Patria y, en definitiva, de la civilización occidental. En cuanto a la estrategia, su comunicación pública es impecable (utiliza el lenguaje para infundir miedo a los grupos políticos rivales tachándolos de ultraderecha o compinches de ella, polariza la sociedad para atraerse a los tibios, desinforma sobre los problemas que le acucian: corrupción, mala gestión, etc.), controlando los medios más importantes de comunicación. Su toma del poder, bajo la apariencia de defensa de la democracia, es un hecho que se consuma por momentos (colonización de Poderes e instituciones). La derecha mayoritaria, en su afán por hacerse con el poder, en las urnas, renuncia a su valores tradicionales y acepta el relato para no ser tratada de facha, y actúa de puntillas para evitar  la fuga de votos de centro si se muestra contundente. Combate políticamente con más saña al grupo que se autodefine de derechas que a sus adversarios de izquierdas. Mientras tanto, grupúsculos de antisistemas (esos que metafóricamente denominan “el espacio político a la izquierda del PSOE”), separatistas,y/o filoterroristas, ganan cada día más poder para destruir a España.

 

Para mayor abundamiento en este despropósito, los resultados de las últimas votaciones para el parlamento europeo en que se ha producido un ascenso extraordinario de los partidos que la secta “progresistas” denomina de ultraderecha (hacen sus matices en función de sus intereses: derecha populista, ultraliberal, etc). El miedo a perder poltronas ha cundido y la Sra. von der Leyer del Partido Popular Europeo, para no perder su  candidatura a la reelección como Presidenta a la Comisión Europea, ha expresado su deseo de pactar con los perdedores socialistas y liberales y muy gráficamente ha venido a decir que quiere elevar diques (o palabra semejante) contra la ultraizquierda y la ultraderecha (esta señora no levanta muros como nuestro Presidente, lo hace con diques. El caso es separar). Se puede dar el caso curioso que usted, que pensaba que su voto al PP podría servir para derrotar a Sánchez aquí en España, en el Parlamento Europeo, servirá para sacar adelante proyectos socialistas (¡Jo, qué tropa!).

 

He tratado de analizar en este artículo el marco legal en que se desenvuelven las FAS en relación con sus misiones constitucionales y, a su vez, he examinado un supuesto teórico no descartable que puede poner en peligro el proceso anterior  y por tanto la Seguridad Nacional. En un próximo artículo, trataré de expresar mis conclusiones al respecto. En estos tiempos no hay cabida para los timoratos.

 

 

Manuel Castro Zotano

General retirado

Junio 2024

 

 

 

 

 

LA MILI TE ESPERA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Aquello del Nord Stream 2 que iba de Rusia a Alemania directamente, sin peaje comunitario ni solidaridad europea, pero con gas ruso, fue el origen de una guerra que va a más y que nos convertirá en menos si es que quedamos alguno para contarlo.

Con la guerra llegaron las sanciones económicas a Rusia e ingentes cantidades, miles de millones de dólares invertidos en armas que sembraron los fértiles campos de Ucrania. Lo más grave es que han acabado con la juventud de Ucrania y con parte de la rusa. Años para recuperarse si es que la guerra da una tregua para el amor. Los resultados son una Rusia más fuerte en el campo militar y económico y Ucrania sumida en el cansancio físico y psicológico que empieza a preguntarse si todo esto merecía la pena.

Cuando la guerra estaba estabilizada ¡qué cosas!, el terrorismo guiado hizo su aparición en Israel, terrible, cruel y de un sadismo provocador. El guiador de la muerte quería una respuesta implacable para ganar la batalla del relato y mostrarse como víctima. Repugnante.

Europa como si tal cosa, sin Defensa, sin Ejército, repleta de buenas palabras y oenegés con pistolas. Indefensa y repleta de eurodiputados en el asilo de Bruselas gastando lo que no es suyo y presumiendo de políticos versados. Son una vergüenza nacional que deberían devolver al fisco cada euro que malgastan para llevarnos a la guerra.

A la vista del idílico panorama Alemania ha decidido reintroducir el servicio militar obligatorio suspendido hace ya trece años. Se trata de un Servicio Militar que pretende alcanzar unas cifras cercanas a los 500.000 soldados de los cuales 200.000 estarían permanentemente activados. Cuando una nación da ese paso no es un capricho ni una medida política sino que algo muy grave  se divisa en un horizonte próximo.

¿Están las cosas tan mal?

Esperen a las elecciones americanas donde un presunto delincuente puede ser el ganador. Una metáfora de la situación en Occidente.

Como verán, por África y América bien. El Sahel mejor aún. Cojan el  mapa, el Atlas de Aguilar está muy bien. En colores. Aquello es un despropósito del que han echado a Europa, ¿Quienes?: los rusos que son muy malos, los chinos que son peores y los americanos que no se sabe muy bien. Se subasta el crimen, hay  de todo, bombas baratas, hasta nucleares, y carne humana. Por 3000 euros tiene ustedes un soldado ya formado por los europeos y preparado para matar.

¡Ah! Se me olvidaba. España.

Aquí el Ejército prepara la campaña de verano contra incendios con todo un teniente general a la cabeza del dispositivo de mangueras, drones y demás material contraincendios para lo que el presupuesto no tiene límites. Un despliegue de Escuela de Guerra que ya quisiera la Legión. No volverá la suspendida MILI ya que Aznar, Trillo, Pujol y la superiora del convento vieron que suspenderlo daba votos y el Ejército y la Defensa de España eran una pérdida de tiempo.

Tanto que Aznar renunció a Gibraltar y ante el ataque del moro se puso chulo con Perejil después de hablar con Colin Powell (General de los EEUU Secretario de Estado) y decirle este que -No va pasar nada, pero ¡hombre! ten al menos un gesto valiente y enseña tu bandera… Un descuido y adiós Ceuta y Melilla, que todo se andará. Ahora definitivamente perdemos Gibraltar. Nos tapan un ojo con la amnistía mientras que por el sur nos dejan ciegos ante una negociación que supondrá el derribo total de la verja y la expansión del Gibraltar por el sur que nadie sabe hasta donde puede llegar. En el ministerio de Exteriores todo aquel que recuerda que aquello es una base militar donde hay de todo y todo se vigila, que allí hay más bombas que en Ucrania, que los submarinos nucleares entran y salen a sus anchas, que es un refugio de piratas del contrabando… lo cesan de inmediato.

¿Para qué queremos MILI? Un par de manguerazos y el fuego apagado. Ustedes sigan felices y contentos que aquí no pasa nada. Les diré que aquel invento militar de Zapatero tenía una doble intención y que si algún día estoy de humor se lo contaré. En secreto claro por eso de la Ley de Secretos Oficiales de Franco (con perdón), la vigente del año 1968.

Por ahora estén tranquilos. La MILI no volverá. Estos militares son un coñazo.

Por cierto lean con detenimiento la noticia del coche eléctrico Chino en Europa.

La guerra cada vez está más cerca

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

13 junio 2024

EL REY DE LA AMNISTÍA Rafael Dávila Álvarez

 

Alzan la voz pero no por ello van a tener razón. Señalan al  Rey como culpable de haberse aprobado una ley, la de amnistía. Por firmarla.

No, no se equivoquen, y lo que es peor, no equivoquen a la gente. Si esa ley es legal o no, es decir constitucional, ahora se estudiará, decidirá y la decisión para bien o para mal la tomará el Poder Judicial, no otro.

Nadie ha obligado al Rey a firmar la ley de amnistía. Me dice un castizo: <<La ley se firma sola… una vez que, tras los pasos legales, es aprobada por las Cortes. Luego veremos, porque contra lo no aprobado nada se puede hacer. Ahora empieza lo bueno>>.

El símbolo no es Poder. El Poder es cambiante, no los símbolos. Es tanto el poder que tiene el Poder que hasta los símbolos pueden modificarse, no cambiarse. Podrá ser azul o rojo, pero el símbolo será alguien y algo. Es tanto el poder que puede incluso crecer más allá del mismo Poder y convertirse en tiránico. No es necesario que acudamos a los recuerdos.

Si alguien señala al Rey como culpable por firmar la ley de amnistía está claro que busca una respuesta partidista y provocadora: que el Rey se enfrente al Poder Legislativo y se constituya en Legislativo y Judicial.  El único que puede decidir si el Legislativo ha sobrepasado sus atribuciones (sus poderes) es el Poder Judicial. Ese el que el, en nombre del Rey, decidirá. Pueden ustedes responderme que el Constitucional es un órgano politizado  y atravesado por la lanza partidista y dará por buena la ley. No lo voy a negar, pero no se acaba ahí la batalla judicial que ahora se abre con rigor y contundencia fuera y dentro de España.

El Rey con su firma refrenda la voluntad popular expresada a través de sus representantes en la Cámara. Legal o no, aunque en mi opinión, la duda ofenda por su rotunda claridad, será el Poder Judicial quien dictamine; desde luego no la voluntad Real. Otra cosa es que le llevasen a firmar algo que dice: <<España se constituye en República de Repúblicas y cada Autonomía decidirá mediante referéndum su pertenencia a España o su independencia>>.

-Pues no, eso no lo firmo y ahora mismo llamo a la pareja de la Guardia Civil.

Que nadie duda que podría ocurrir, pero este primer paso de la amnistía parece solo eso: un primer paso antes de dar el otro. Esperemos que no… aunque sea desesperadamente.

El Rey no es Poder y no me vengan con la monserga de siempre: ¿Para qué sirve el Rey? Ahí está la respuesta. Es más que poder, es el símbolo, un poco de todos, lo que le hace asumir, como la infantería, las virtudes y defectos del conjunto. El Rey mantiene la historia y el sentido de Nación, incluso por encima de la temporalidad de una ley que si no se ajusta será ajusticiada.

Al Rey no le han obligado a firmar nada. No engañemos a la gente señalando en dirección contraria con intención de revolver más el río revuelto.

Todavía algunos piensan que el Rey es suyo, en exclusividad, como la bandera u otros símbolos. El Rey es de todos y Él no es la Ley ni decide qué está bien y qué mal. Es Rey de todos los españoles, de los que les gusta y también de los que no les gusta.

Hay veces que no se sabe donde está el enemigo. Ocurrió algo similar allá por los años treinta pero se nos olvida pronto el pasado.

En política la debilidad se demuestra señalando al otro y no asumiendo los errores propios. Todos saben que empujar no es bueno, así que no lo hagan, todo será a su debido tiempo, sin empujones ni caprichos.

El poderoso nunca tendrá todo el Poder y cuando menos se lo espera puede ser citado por ese otro Poder. Con la Ley en la mano. Es su momento, no vaya a ser que llegue el otro.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

12 junio 2024

 

 

NORMANDÍA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

No fue Normandía un día D a la hora H. Eso queda muy bien para contar historias. La cruda y dura realidad es otra menos peliculera, más sangrienta y dolorosa, olvidada en las escenificación de lo que no fue. No les voy a hablar del desembarco; para ello están las redes sociales llenas de datos e historias más o menos acertadas. El desembarco fue la consecuencia de un trabajo de años, de un metódico planeamiento, de una voluntad férrea de victoria y de la unidad de Doctrina sin injerencias políticas e infiltraciones de ese enemigo invisible que corroe hoy los Estados Mayores.

Me quedo con las historias iniciales sin tantos datos como ahora salen a relucir, la mayoría inventados con el paso del tiempo.

La guerra requiere una observación muy metódica de profesionales de las armas sin las interpretaciones, más allá de su aportación bajo el signo militar, de la industria, la economía y la política. La industria del armamento quiere vender, la de la economía provocar para mantenerse, y la de la política conservar el poder a costa de cualquier resultado. Lo militar busca exclusivamente vencer.

Todo ello ahora se repite. Entonces unos políticos derrotados, al menos dejaron hacer a los militares que recuperaron el terreno que la política no supo defender en su imprevisión. Como la de ahora que se repite.

Al comienzo de la II Guerra Mundial se habían descartado los desembarcos dado el desarrollo de la Aviación. Nadie estaba al día de este tipo de operaciones; si acaso Japón. Hubo intentos de menor envergadura, muy aislados, que no se pueden tener en cuenta como verdaderas operaciones de desembarco (Noruega, norte de África, Sicilia o Mesina). Normandía era otra cosa. Fueron años de preparación desde que los pensadores militares se dieron cuenta que solo quedaba la  posibilidad de victoria si eran capaces de poner el pie en las costas de Europa ahora perdidas y dominadas por los alemanes. Pero América estaba muy lejos y para maniobrar desde Inglaterra eran necesario crear los medios, ocultarlos y dominar un mar no de fácil navegación; y algo más importante: unidad de Doctrina y tiempo para desarrollar un plan.

El órgano de mando y planificación se creó ya en 1940. Los parciales entrenamientos, pruebas y estudio de factores son largos y tediosos; desde 1942 Lord Louis Mounbatten se hace cargo del proyecto. Hubo que partir casi de cero, crearse el órgano y la maquinaria necesaria, desde barcazas de desembarco a buques adecuados para la aproximación, puertos en la mar de imposible anclaje, rompeolas, armas como tanques anfibios, toda una revolución de la táctica y el armamento, de los procedimientos y en el planeamiento de los Estados Mayores. Se llevó a acabo durante años una auténtica revolución en lo militar. Ello condujo a la victoria y para ello fue fundamental dejar hacer a los militares.

Una misión una única voluntad, secreto y sorpresa para:

<<Realizar partiendo del Reino Unido una operación dirigida a conquistar en el Continente una base desde la cual desarrollarse nuevas operaciones ofensivas. En aquella deberán existir facilidades portuarias suficientes para el mantenimiento de una fuerza de 25 a 30 divisiones, y para permitir que esta masa sea incrementada por formaciones de apoyo al ritmo de 3 a 5 divisiones por mes>>. Era la operación naval “Neptuno” que preparaba o engendraba a la Operación “Overlord” que requería presentarse en el momento y punto decisivos. El dominio del mar, la superioridad aérea y el bombardeo estratégico llevado a cabo que rompió las comunicaciones alemanas en Francia hicieron posible lo definitivo: poner en tierra y abastecer una fuerza terrestre que creó la superioridad. Tierra, Mar y Aire.

No está lejana la lección y es posible que de nuevo tenga  que desarrollarse algo muy similar.

Por lo pronto dejamos anotado un factor del que nunca nadie habla y que quizá habría que tener en cuenta hoy, ahora. Será o no será la victoria.

Norman Mailer en su novela Los desnudos y los muertos pone en boca de un general americano en plena guerra en el Pacífico: «Nosotros tenemos el nivel más alto del mundo y, por consiguiente, los peores soldados». Dura sentencia que entonces y ahora se repite.

Eisenhower antes del desembarco de Normandía ordena instruir a sus soldados porque dice que son muy buenos deportistas, pero no combatientes. Es muy difícil para occidente asumir el rol de soldado. Vamos más camino de convertir los ejércitos en unas ONG,s. disciplinadas y obedientes a las que espanta la lucha armada. Pero otros se benefician de esa cultura y rompen la armonía de las relaciones. No es posible confiarse y ser la bella Europa que desaparece entre sus quimeras por irresponsables políticas que han acabado con la cultura.

En Europa suena el eterno vals mientras olvida que no se conoce una nación poderosa en los campos de la ciencia, el pensamiento, la economía y la cultura sin el poder de  las armas.

Queda mucho por hacer antes del día D y eso que ya se conoce ese día y la hora H.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

DESASTRE ELECTORAL COLOSAL ¿EN NOMBRE DE QUIÉN HABLÁIS?… O HABRÁ GUERRA. Rafael Dávila Álvarez

Recorro el mapa electoral de Europa en un vano intento de saber quien es el ganador. En las elecciones anteriores en España hice lo mismo y el resultado fue que el ganador no ganó.

En la guerra es muy corriente ganar batallas y perder la guerra y viceversa.  Mañana hablaremos del Desembarco de Normandía. Hoy todo esto es más parecido a Dunquerke. Operación  Dinamo. <<Desastre militar colosal>>.

Desastre electoral colosal. No llega al 40% de preocupados por los resultados, es decir que hayan votado.

¿En nombre de quién habláis?

Europa se repliega, sus ejércitos de votantes huyen del Este y encuentran a sus espaldas el vinoso ponto, el inmenso mar. La batalla está perdida después de una guerra en la que abandonamos el campo de batalla; el día que tuvieron que rescatarnos y después nos creímos los salvadores del mundo: cuando estábamos solos y desamparados con el púlpito como arma y el océano lleno de soldados en ese mar a nuestras espaldas.

Desde entonces nos defendimos con las formas y maneras educadas de una vieja Europa desvencijada, para lo que nuestros salvadores se quedaron en eso que ahora le llaman la OTAN y que no es ni más ni menos que la prueba fehaciente de nuestra derrota.

Europa duerme el sueño de lo que fue y que dejó de ser el día que tuvieron que venir de lejanos horizontes a salvarla; ella creyó que era su resurrección y empezó a hablar en ingles cuando su idioma siempre fue el griego y algo el latín.

Olvidada la sintaxis de su discurso pretende vivir al pairo de su Defensa mezclando otras palabras, en un idioma desconocido, ahora, después de estos nueve años de guerra cuando entramos en el décimo y definitivo, cuando todo se decidirá en el Helesponto, junto a la ciudad de Troya, al ritmo de las aguas del mar Negro que van de levante a poniente con energía y sin piedad o miedo. Es el natural camino del Sol que nos calienta.

Europa está perdida y lo hace ahora en las urnas vacías que hablan más que el relleno de hoy en un día electoral que describe hasta donde hemos llegado y seguramente hasta donde no podremos llegar porque remontar las aguas del Estrecho de los Dardanelos requiere momento y condiciones de espacial bondad.

Se lo diré de otra manera más real y rotunda. Aquiles ha muerto. Nadie sabe si Troya ha sido destruida, incendiada, si Eneas ha sido visto por algún lugar llevando a hombros a su padre Anquises.

Lo que sí es de irresistible veracidad es que da comienzo la Odisea, el regreso a casa. Un largo y angustioso regreso a nuestros orígenes. Si volvemos a equivocar el camino, la dirección a seguir y el guía que nos lleve de nada servirá mirar de nuevo al mar de salvación.

Habrá que buscar a Jenofonte y remontar la corriente que ahora nos ahoga. O habrá guerra.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

 

 

Operación DOBLE E (La Segunda Guerra Civil de Franco. General Dávila) Publicado en El INDEPENDIENTE

CULTURA

Operación Doble E: cuando Franco creó el germen de los GAL

AR7436 y AR7437: Franco. Franco inaugurando la autopista de peaje Villalba-el caloco y el segundo túnel de guadarrama. 1972 17/07/1972. SG. 28543.
El general Franco durante la inauguración de la autopista de peaje de Villalba y el segundo túnel de Guadarrama el 17 de julio de 1972. | ARCM

A principios de la década de los setenta, ETA preocupaba cada vez más al régimen de Francisco Franco. La falta de comunicación y de apoyo por parte de Francia, donde los miembros de la banda terrorista campaban a sus anchas y preparaban sus acciones, les inquietaba profundamente y decidieron poner en marcha una operación para recopilar toda la información y ponerle cara y voz a su enemigo.

La llamaron Operación Doble E y se activó a principios de 1972. Encontraron a las personas indiciadas en la OAS (Organización del Ejército Secreto), una organización terrorista francesa de extrema derecha dirigida por el general Raoul Salan y a cuyos miembros habían cobijado en el levante español.

‘La segunda guerra civil de Franco’, de Rafael Dávila.

Así lo cuenta el general Rafael Dávila que, a través de numerosa documentación, detalla lo que supuso este episodio en La segunda guerra civil de Franco (La Esfera). Aquí narra desde el principio de la contienda española hasta la llegada de la democracia y dedica un interesantísimo capítulo a cómo Franco creó una red para intentar acabar con la banda terrorista.

«España quiso dar un paso al frente con el fenómeno ETA y, dada la falta de apoyo francés, profundizó en su propia obtención de información. Sólo podría obtener resultados infiltrándose en la banda o en los servicios policiales franceses. La experiencia y los conocimientos de los antiguos miembros de la OAS, agradecidos por el apoyo que España les había prestado, acabó siendo la clave, y la organización prestó sus servicios a los importantes servicios de información españoles. Aquella fue la base de la Operación Doble E», escribe el general.

Se inició en marzo de 1972 y su intención fue la de conocer qué movimientos estaba realizando la banda terrorista y cuáles eran sus planes de futuro. «España se encontraba en una perentoria situación frente al terrorismo. Se desconocía casi todo sobre los terroristas y el gobierno español era incapaz de adivinar que aquella organización era un problema en realidad complejo, que no se solucionaba con la simple actuación de la seguridad interior», añade en este volumen.

Su creación tuvo mucho que ver con el director general de la Guardia Civil de aquel momento. «Era el teniente Carlos Iniesta Cano, que había sido agregado militar en Argelia. Su última actuación allí fue en febrero de 1972, por lo que su nombramiento para la Guardia Civil y la inmediata puesta en marcha de la operación Doble E con miembros de la OAS hace pensar que estableció algún tipo de contacto en Argelia durante sus años de embajador».

Dávila explica cómo los primeros pasos los dio un alto mando de la OAS, que con la ayuda de un miembro de los servicios secretos españoles se desplazó al país vecino para contactar con la conocida como Federación Nacional de Repatriados, donde se encontraban antiguos militares de la organización. «Una condición prevalece por encima de todo: el secreto y la total clandestinidad, de manera que solo un reducidísimo grupo de los servicios de Inteligencia españoles, nadie más, sabría de la operación», detalla.

Al final, se crea este servicio de información y tal y como recoge un documento al que ha tenido acceso Dávila, sus funciones eran las siguientes: «Obtener información sobre actividades de la ETA en Francia, establecer una red de informadores y buscar personal mercenario dispuesto a realizar una segunda fase de la misión: acciones contra la ETA dentro del territorio francés».

«Se monta un servicio de información que llega al extremo de avisar que se pensaba atentar contra Carrero Blanco, contra el príncipe… Hay un documento que menciona las Navidades Negras, donde hablaban ya de posibles secuestros y atentados», explica. También que la operación se suspendió al cabo de menos de un año.

«Lo cierto es que el día 7 de noviembre de 1972, a pesar de estar en posesión de poderosa información procedente de una extensa y eficaz red informativa montada por un servicio secreto de la Guardia Civil en Francia, se dio la orden de suspender la operación Doble E. Al año de recibirse los informes, asesinaron a Carrero Blanco», explica en el libro donde también cuenta en qué consistía, qué pasos daban y hasta el presupuesto qué pedían.

«El magnicidio de Carrero Blanco se podía haber evitado sólo con tomar unas mínimas medidas de precaución. ¿Por qué se suspendió la Operación Doble E? Es una incógnita pendiente de resolución», sentencia. Y narra cómo, tras su desmantelamiento, se mandó en 1974 al Ejército español a desplegarse en el Pirineo vasco-navarro con la llamada Operación Iruña, donde Dávila participó, y cuyo objetivo era evitar la entrada de etarras en el territorio español.

«El magnicidio se podía haber evitado sólo con tomar unas mínimas medidas de precaución. ¿Por qué se suspendió la Operación Doble E»

«Y claro, luego descubres que alguno de los que se movía por esos mundo novelescos de Doble E en 1972 continuará en plantilla en las listas de los GAL que se montaron en España en 1983», confiesa en esta publicación sobre el general Saénz de Santamaría y su implicación tanto el operación de principios de los setenta como en la que en los ochenta se creó bajo el gobierno de Felipe González.

La segunda guerra civil de Franco

Un libro en el que también aporta luz sobre los enfrentamientos que tuvo el dictador con sus generales, de sus ansias de mantener el poder y de cómo el control de la información fue esencial para conseguir su objetivo. «Franco termina la guerra y asume un poder absoluto, pero se encuentra con unos problemas tremendos sobre todo entre algunos de sus generales, que le plantan cara», asegura sobre Queipo de Llano, el general Aranda o su propio abuelo, el general Dávila.

«Él se da cuenta de que lo va a tener difícil, que no eran gente fácil. Estaban muy acostumbrados al mando. Fíjate que Franco se pone en un pedestal, metafórico, en el Pardo. Se va al Palacio de los Austrias con un foso alrededor y desde ahí ya la relación de proximidad se termina. Ya no es fácil acercarse a él», detalla.

«Hubo un problema tremendo al enfrentarse a la Segunda Guerra Mundial. Podría haber participado, pero España pasaba mucha hambre, o no ceder, que es lo que hizo».

Aunque comenta que sus dos grandes batallas, las que más quebraderos de cabeza le ocasionaron, fueron la situación que se le generó con la Segunda Guerra Mundial y su sucesión. «Hubo un problema tremendo al enfrentarse a la Segunda Guerra Mundial. Podría haber participado pero España pasaba mucha hambre, no podía meterse en otra guerra; o no ceder, que es lo que hizo. Pero en los primeros momentos, cuando es posible que Hitler venza a Inglaterra, no fue un tema fácil de manejar», asegura y deja caer, sin demasiados detalles, que hubo una reunión entre don Juan y Hitler en la que el borbón buscó la ayuda del alemán.

Porque resolver su sucesión no fue ni mucho menos un tema menor. «No lo solucionó del todo hasta 1969, después de darle muchas vueltas y de que él y Carrero Blanco viesen en don Juan Carlos al heredero ya definitivo», explica sobre cómo se tomó esa decisión y todo lo que se tuvo en cuenta para llevarla a cabo.

Y nos lleva, en otro de los capítulos, a la muerte del dictador. A su agonía y al miedo que surgió entre sus grandes apoyos e incluso entre todos los que veían en una monarquía parlamentaria el mejor futuro para el país. «En el libro he trabajado con muchísima documentación que me ha llegado de mi abuelo y también con lo que yo viví mientras estaba de servicio. Hay mucha información que se desconocía hasta ahora y tengo todavía cosas que contar pero que tengo que tener bien atadas», adelanta sobre otro posible libro, el cuarto, donde podría abordar esa relación que quiso tener don Juan con Hitler.

Loreto Sánchez Seoane @LoroSchzSeoane

El Independiente