APUNTES SOBRE LOS PATRONAZGOS DE LAS FUERZAS ARMADAS ESPAÑOLAS. II.-CABALLERÍA Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Óleo de José Cusachs. Museo Academia de Caballería .-Valladolid

El 11 de noviembre de 1938, se declaró la restauración de los cultos a los Santos Patrones por las Armas y Cuerpos, dándoles consagración oficial a su celebración y solemnidades. Y es que fomentar en las Armas o Cuerpos que forman el Ejército estas tradiciones que arraigan en los ánimos, conducen a sostener el noble espíritu de compañerismo que, alejando todo egoismo individual, impulsa con poderoso estímulo los sentimientos, base firme de todas las virtudes militares.

25 DE JULIO.- SANTIAGO APOSTOL, PATRÓN DE ESPAÑA Y DEL ARMA DE CABALLERÍA.

Santiago, era el hermano mayor de Juan, ambos hijos del Zebedeo y de Salomé. Su nombre es lo mismo que Jacobo, Jaime, Diego y por supuesto Yago, y este es el que sería nuestro Patrón por sus grandes méritos con España y la Caballería pues, si solo de etimología se tratara, difícilmente le hubiera quitado el honor del patronazgo al Apostol San Felipe, del griego «filo hipus», el amante de los caballos.

Nadie ignora que nuestro Apóstol Santiago fue el encargado de evangelizar España. Para ayudarle se le apareció la Vírgen en carne mortal en Zaragoza, dónde hoy se levanta la Basílica del Pilar a orillas del rio Ebro. Vino, y de uno a otro confín, infatigable, fue sembrando a voleo la semilla redentora de los ideales cristianos en la tierra virgen, y cuentan las historias que, al ver la terquedad y resistencia de los españoles en general y de los aragoneses en particular a su predicación, un día harto y cansado, determinó coger otra vez el camino de vuelta a Palestina, donde nada más llegar sería degollado.

Siempre, según la tradición, después del martirio sus seguidores recogieron el santo cuerpo, trasladándolo hasta las costas de Galicia, donde le enterraron próximo a Iria Flavia.

Después… ocho siglos de silencio hasta que un día, las gentes humildes del campo vieron encendidas en los robles de aquel bosque, una riada de estrellas indicando el santo sepulcro, y el obispo Teodomiro dió testimonio de lo hallado.

Más tarde, el Rey Ramiro I de Asturias se negó a seguir pagando el vergonzoso Tributo de las Cien Doncellas Vírgenes y como consecuencia de ello Abderrahman II se enfrentó a las tropas cristianas en el pueblo riojano de Clavijo. La víspera de la batalla, la tradición nos cuenta, que el Apóstol Santiago se le apareció en sueños a Ramiro I y le prometió la victoria.

Desde entonces, Santiago se convierte en bandera y espuela de la cruzada contra el Islam. Es tradicional en España la representación del Apóstol como santo de las batallas, cabalgando en corcel blanco, esgrimiendo espada y enarbolando el estandarte de la Cruz. Es a partir de Clavijo cuando surge el mito y se le empezó a llamar Bonaerges, «El Hijo del Trueno». En toda la Reconquista las batallas contra los árabes empezaban al grito de ¡Santiago y cierra, España! o ¡Santiago arriba, adelante y a ellos! como símbolo de unión entre cristianos. El origen de esta iconografía nos lo dio el primer rey de Aragón Ramiro I, cuando narra la famosa batalla de Clavijo, donde por primera vez se oyó el famoso grito de guerra, lanzado por el conde de Altamira, que mandaba las huestes del obispo de Santiago. Cerrar España quería decir cerrar filas en torno a un jefe siendo una piña, como un solo hombre. ¡Lealtad y obediencia!.

Desde entonces, peregrinos y pícaros, santos y poetas, nobles y reyes convierten la Ruta Xacobea en germen de la construcción europea, y en torno a la ciudad del milagro, se ha formado el espíritu de la Caballería, de España, y de toda Europa. Compostela se trueca en imán de gentes, en la Jerusalén de Occidente, y a este cordón umbilical que es, se ha unido todo un continente, y al conjuro del Apostol, también todos los jinetes hemos desfilado ante la imagen románica y milenaria de Santiago el Mayor el Hijo del Trueno.

Gran acierto tuvieron en sintetizar la representación de tan nobles ideales en el Apostol Santiago, que es, a su vez, síntesis en la tradición y en la historia de la gloriosa Reconquista, donde nuestros antepasados constituyeron en ocho siglos de sangrientas luchas la nacionalidad española.

Pero no todos pensaban de la misma manera, pues en el sitio de Coimbra, inspirado en el «códice calixtino», se cuenta que el obispo griego Astiano, reprendió a unos peregrinos que invocaban el favor castrense del buen caballero, señor Santiago, pareciéndole impropio del Apostol el oficio de guerrero.

A ese obispo, aquella noche se le apareció Santiago, que tenía en sus manos dos llaves, anunciándole que, al día siguiente, a la hora de tercia, abriría las puertas de Coimbra, que llevaba siete años sitiada, a las huestes del rey don Fernando. Luego se comprobó, al cotejar fecha y hora, que todo se había verificado según la revelación de Santiago. Desde entonces el obispo cambió de parecer respecto, según él, al oficio guerrero impropio del Apostol. Que bien lo describe Cervantes:…

La imagen del Patrón de las Españas a caballo, la espada ensangrentada, atropellando moros y pisando cabezas; y en viéndola dijo D.Quijote:

«Este si que es caballero, y de las escuadras de Cristo; éste se llama Don San Diego Matamoros; uno de los más valientes santos y caballeros que tuvo el mundo y tiene agora el cielo. Que no todos podemos ser frailes y muchos son los caminos por donde lleva Dios a los suyos al cielo; religión es la Caballería; caballeros santos hay en la Gloria».

El caballo por un instinto singular, sabe y conoce todas las veredas que le conducen a la casa que le cobija; adivina donde está el pesebre en el que come todos los días, y si el caballo siente querencia por su casa y por su amo, Santiago, siempre sintió honda querencia por España.

El caballo de Santiago, ¡que se me pegue la lengua al paladar si hoy no me acuerdo de ti! (Salmo 137-1), en realidad su color debería ser pardo como la piedra arcillosa que rodea los muros de Clavijo, pero el polvo que sus extremidades levantaron hasta tapar el sol, se impregnó en su pelaje divino, tiñéndolo de un tono rojo y confundiéndolo con la sangre musulmana que estalló bajo sus cascos.

Y no siempre fue caballo de pelea. Entre los bonitos relatos de «Cuentos de la Patria», de la condesa de Pardo Bazán, concretamnente en el «Caballo Blanco», el Patrón de España, en presencia de San Isidro, le dijo a su caballo: mi querido tordo, olvídate del ruido de sables ahora toca estar junto al de Isidro, para trabajar el campo.

Señor Santiago, Alférez Mayor, nunca eches pie a tierra y que tu caballo jamás pierda la querencia hacia nuestra querida España. Aquí, todavía creemos que sigue siendo cierto eso de que toda nación para ser respetada ha de asentarse en los tres pilares: Educación, Religión y Ejército.

Hoy, no está caducada la protección del Hijo del Trueno, siempre dispuesto a cabalgar llevando la dirección de los gloriosos escuadrones como corresponde al Alférez Mayor de la gloriosa Caballería Española. No podía ser de otra manera. Cada uno es lo que es; Santiago era hijo del trueno, y como el rayo era, además de zelote: ardiente,volcánico y fogoso, por eso «Si os dicen que han visto un caballo volar y que era tordo, creedlo»

En el Patrón no cabe más fogosidad. En un intento de impedir el arresto de Jesús, San Pedro se contentó en cortar la oreja a Malco; pero Santiago pidió fuego del cielo para destruirlos a todos, y reparar la ofensa hecha a su Maestro, al no dejarle detenerse en Samaría.

Dando un salto, por no hacerme interminable entre historias y leyendas, en nuestros días también hoy vibran las jambas de la Puerta de los Perdones, para recibir una arriada de peregrinos, muchos con paso tardo de jinetes, que como siempre, antes de traspasar las puertas de la gran urbe, como a la antigua usanza, se lavarán en los arroyos los pies doloridos, desenmarañarán con peines sus barbas y sus melenas hirsutas, sacudirán el polvo a sus rotos sayales de estambre y a sus esclavinas de cuero, cuidando de que no se desprendan las conchas de las vieiras que les servían para catar el agua fresca en los regatos, y llenar con ellas las calabazas que eran remate de sus bordones…, y al final del Camino, como es costumbre, subir hasta la pequeña cámara para abrazar al Patrón.

El ministro de la Guerra, General Azcárraga, el 20 de julio de 1892, ratifica el exclusivo patronato del Santo Apóstol para el Arma de Caballería por Real Orden. En realidad, dicha designación por el Vicario General Castrense databa de 1846, pero no había sido llevada a la «Gaceta», tal vez por estar muy recientes los fusilamientos en la villa coruñesa de Carral. (Sangriento epílogo de la descabellada sublevación de algunas guarniciones gallegas contra el presidente Narváez).

Vais a la muerte
Con alegria,
Con el galope de la Caballería.

Un grito pone
Fin a la hazaña
Con nuestro lema «¡Santiago y cierra, España!».

Zaragoza marzo 2024.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Blog: generaldavila.com

PALABRAS PRONUCIADAS POR EL GENERAL DE EJÉRCITO JEME DON AMADOR ENSEÑAT Y BEREA CON OCASIÓN DE SU NOMBRAMIENTO COMO “GALLEGO DEL AÑO 2023”.

El General de Ejército D. Amador Enseñat y Berea, Jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME), ha sido nombrado «Gallego del año 2023«. Desde este blog quiero transmitirle mi felicitación y hacerles a ustedes partícipes de la buena noticia. Porque no es solo una merecida distinción  personal al JEME sino también una muestra de como el Ejército está en la sociedad y de ella participa; por tanto es una distinción al buen hacer de nuestros soldados.

Pero hay otra razón por la que hoy les traigo sus palabras. A través de ellas conocemos al Jefe del Ejército, su capacidad intelectual y humana. En sus palabras descubrimos una personalidad entregada a su Patria, España, un Mando necesario en momentos como este que atravesamos. Creo de gran interés leer detenidamente su discurso porque en él el General Enseñat va más allá de un simple agradecimiento y muestra las líneas maestras de su Mando.  Algo crucial para nosotros.

Sentido común, moderación, empatía, discreción, realismo, firmeza, honor y humildad… En fin toda una lección de vida.

¡Gracias, mi General! ¡Enhorabuena!
Señoras y Señores, buenas tardes
Sean mis primeras palabras para agradecer al Club de Periodistas Gallegos en Madrid y, en particular a su Presidenta, doña Pilar Falcón, el inmerecido nombramiento de “Gallego del Año 2023”. Supone un inmenso honor pero también, soy consciente,
lleva consigo el compromiso de estar a la altura de tal distinción. Agradezco también a don Ángel Expósito, extraordinario periodista y todavía mejor persona, gran amigo de la milicia, embajador de marca Ejército y del que me precio ser su amigo, como ha demostrado con su más que generosa laudatio. Con laudatios como esta me viene a la mente un dicho gallego: “Onte escoitei falar tan ben de ti, que pensei que xa morreras…!” Espero que la Santa Compaña no salga a mi encuentro.
Mis disculpas por no saber hablar bien gallego. Y ello a pesar de tener presente una caricatura de Castelao, en la que un gallego de la capital decía a otro paisano “Yo soy tan gallego como tú, el gallego no lo hablo, pero lo entiendo…” y el paisano le respondía “igualiño que o meu can, o galego non o fala, pero carallo se o entende!”.
Nací en la ciudad herculina, en el Hospital Militar, mirando al mar por encima de la muralla medieval y a escasos cincuenta metros de la tumba de Sir John Moore en el bello Jardín de San Carlos, en una familia de tradición militar paterna y de raigambre jurídica y musical materna. Los Enseñat, gallegos desde el último cuarto del siglo XIX; los Berea, de incierto origen, lo son, con toda certeza, desde tiempos anteriores. Dios no me concedió oído musical y, el mío,  quizás porque es mi ahijado, se lo doné por entero a mi hermano Fernando, coronel de Artillería, quien es heredero de las dos tradiciones familiares.
Estudié desde los dos años en la Grande Obra de Atocha, de la que mi tía abuela fue fundadora con el venerable don Baltasar Pardal y Vidal, y, más tarde, en los Dominicos. Mi hábitat fue la Ciudad Vieja. Castellano-parlante, como casi todos los coruñeses de la capital, al menos en aquella época, pasé algunos veranos en el pazo de Souto, invitado por una familia amiga, sito en la parroquia de San Fiz de Cerdeiras, del municipio lucense de Begonte, donde conocí y amé la Galicia profunda. Mis anfitriones, finalizando la primera parte de la década de los 70, organizaban una anual “misa en galego”, que oficiaba don Manuel Espiña, y a la que asistían personajes del galleguismo, como Domingo García Sabell o Uxío Novoneira, a los que tuve la oportunidad de conocer, aunque por mi edad, no de tratar. En esa época también era acólito de la parroquia de Santa María y Santiago con don José María Fuciños, hoy Abad de la Colegiata. Entre otras misiones, ayudé en el besamanos del hoy Cardenal don Antonio María Rouco Varela, en su presentación en la Colegiata de Santa María del Campo de A Coruña como Obispo Auxiliar de la diócesis de Santiago de Compostela. ¡Quién me iba a decir a mí que casi 50 años más tarde iba a tener el honor de ser su compañero en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas!
A los 16 años, tras haber fracasado en mi primer intento de ingreso en la Academia General Militar cursé primero de Ciencias Físicas en la Universidad de Santiago de Compostela, viviendo en una Residencia Universitaria acolada a lo que entonces era un Cuartel y hoy la sede del Parlamento Gallego. Disfruté un año de la que hoy es la capital de Galicia, de sus gentes y de sus monumentos, especialmente de la Catedral y la plaza del Obradoiro, regados por el continuo orvallo, de las tazas por las Rúas do Vilar y do Franco y de los cubatas de litro compartidos en los locales cercanos a la Plaza Roja. Tras el feliz ingreso en Zaragoza, comencé a sentir la morriña de mi tierra, ansiando regresar ao meu lar en las vacaciones de verano, Navidad y Semana Santa, ya que los medios de comunicación de entonces (el célebre Sanghai que unía Galicia con Barcelona) no permitían hacerlo en los permisos cortos.
Cuando fui promovido a teniente, no se convocó ninguna vacante en A Coruña, por lo que vine destinado a Madrid, tierra de innegable capacidad y voluntad de acogida, que ya por entonces sus habitantes atendían extraordinariamente el ruego de nuestra Rosalía de “castellanos de Castilla tratade bén aos galegos”. La morriña no desaparecía, a pesar de  regresar muy a menudo a la vivienda familiar y reconfortar mi cuerpo y alma respirando o cheiro do mar cerca de las playas del Orzán y Riazor (por entonces, el Paseo Marítimo no estaba finalizado). Unas lejanías no prolongadas, que impidieron compartir el sentimiento de Rosalía cuando escribía “adiós ríos, adiós fontes, adiós regatos pequenos, adiós vista dos meus ollos,non sei cando nos veremos”, porque a la semana siguiente, a lo sumo en dos, iba a regresar. No obstante, dada la lentitud del tren expreso o de los autobuses cuando no había autovía, habría sido más rápido que me llevasen sus “airiños, airiños, aires”. A medida que me asentaba en
Madrid y las escapadas a Galicia se hacían más esporádicas, reconozco que la morriña me asaltaba y cuando creía oír tocar “as campanas de Bastabales, moríame de soidades”, si bien no hasta el punto de “sin querer tornar a chorar”.
Finalizado el Curso de Estado Mayor en 1996, maté el gusanillo y regresé por dos años a mi Galicia, al ser destinado a la Brigada Aerotransportable en Figueirido, Pontevedra. Disfruté de la preciosa ciudad de Pontevedra, de los paisajes de su provincia y descubrí que las Rías Baixas, aunque menos agrestes, eran tan bellas como las Altas y en verano hacía mejor tiempo.
Que además de los pimientos de Padrón, existían los del Salnés, que maduraban antes aunque también empezaban a picar más pronto que los de Herbón. Las cuestas de Vigo, también impresionante urbe, me parecieron menos empinadas que como las recordaba de niño. Incluso en mi corazón deportivista, hice hueco para los cuadros granate y celeste.
En el período 2000-2001 realicé el Curso de Mando y Estado Mayor Avanzado en el Reino Unido. En mis ocasionales viajes a Londres pude convivir con la emigración, con la que tomaba caldo gallego, lacón con grelos, pulpo a feira o callos con garbanzos. Incluso llegué a coincidir con el fallecido Ernesto Atanes, capellán de la colonia española y fundador de la Bodega de Monterrei Crego e Monaguillo, con sus estupendos caldos de Mencía y Godello. Nuestros paisanos emigrados a esas tierras tenían, como Alejandro Sanz, el corazón partío entre el sueño de regresar a su Galicia natal y la realidad de estar anclados por sus hijos que habían formado sus familias en aquellos lares.
Un año después, pude disfrutar del Centenariazo en el Bernabéu, donde el “Superdepor” nos hizo soñar a todos proclamándose Campeón de la Copa de Su Majestad el Rey ante los que éramos enfervorecidos seguidores, afónicos de cantar A Rianxeira. Hoy, nuestros sueños son otros: que el Deportivo, convertido en “Pobredepor”, ascienda a Segunda División. Parece que este año lo puede conseguir.
De 2013 a 2020, los designios del Mando me llevaron a Granada, donde rehíce mi vida con Eva, quien gusta de nuestra tierra, al menos en verano. Para mitigar la morriña me hice dos Caminos de Santiago, o Camiño inglés, siempre he sido un poco vago pues es el más corto, uno desde Ferrol y otro desde A Coruña, completándolo eso sí hasta Fisterra y Muxía.
En febrero de 2020 regresé a Madrid, donde me he encontrado de forma sorpresiva con el Premio que me han otorgado. Reiterándoles mi agradecimiento, agradezco a la vida haber nacido gallego. Nacer y sentirse gallego imprime carácter, un carácter que ha sido clave en mi vida personal y, especialmente, en la profesional.
Compartiré con ustedes algunos rasgos de nuestra personalidad que me han sido de gran utilidad en ese peregrinaje:
En primer lugar, el sentido común, o noso sentidiño, o fazer as cousas a modiño, nos aporta sensatez, sosiego, templanza, prudencia; claves para analizar sabia y serenamente las cuestiones más complejas y adoptar las decisiones más acertadas.
En segundo lugar, la moderación, que nos hace huir de soluciones extremas y de enfrentamientos innecesarios: si tienes la razón, ¿para qué discutes?; si no la tienes, ¿por qué discutes?
En tercer lugar, la empatía, ponernos en el lugar de los demás, clave para mejorar las relaciones interpersonales y, en el campo de la estrategia y la táctica, para determinar las intenciones y líneas de acción de los posibles adversarios o competidores. Desde la tan tópica como real práctica de responder a una pregunta con otra (la más común ¿por qué me lo preguntas?), hasta la costumbre de responder no lo que pensamos, sino lo que pensamos que el otro piensa.
En cuarto lugar, la discreción, saber ocultar los sentimientos y emociones, reservándolos para el ámbito privado y, en el campo militar, útil para lograr la seguridad de la información. No tiene nada que ver con la indecisión, como a veces se malinterpreta. No voy a caer en el tópico del encuentro con un gallego en la escalera. Me referiré al poeta castellano Ventura Ruiz de Aguilera quien, en una poesía dedicada a Manuel Murguía, marido de Rosalía, decía: “si la gaita gallega el pobre gaitero toca, no acierto a deciros si canta o si llora”.
En quinto lugar, el realismo, a veces identificado como cercano al pesimismo. Rosalía respondía a Ventura Ruiz de Aguilera: “Aunque contenta a gaitiña, o probe gaiteiro toca, eu podo dicirche: non canta, que chora”. Los gallegos no nos dejamos llevar por promesas vacuas ni nos engañamos nosotros mismos con cuentos de la lechera. Ponernos en lo peor tiene, en mi opinión, dos beneficios. En el campo militar, gran predisposición para identificar la hipótesis
más peligrosa del adversario, sobre la que se monta la seguridad. En la vida, no es fuente de tristeza sino de alegría a poco bien que salgan las cosas. Gracias a ello, mucha gente cree equivocadamente que soy optimista y de buen carácter.
En sexto lugar, el relativismo. Nuestra tópica respuesta “depende” es un signo de nuestra aversión por las verdades absolutas, por los axiomas preconcebidos, por las recetas prefabricadas. Cada situación o problema ha de tener su propia solución. No hay dos situaciones iguales. Estamos acostumbrados a analizar en todo momento los diferentes factores y circunstancias para adaptarnos rápidamente a la evolución del escenario.
En séptimo lugar, la firmeza en la defensa de los principios, de los valores que consideramos esenciales e innegociables, como nuestros paisanos defienden los lindes de sus
fincas.
En octavo lugar, nuestra facilidad para acercar posiciones, lograr acuerdos, crear consensos. Como ejemplo, hacerles creer a ingleses y franceses que, en enero de 1809, ambos resultaron vencedores en la que nosotros conocemos como Batalla de Elviña.
En noveno lugar, nuestra humildad y austeridad, nada que ver con la tacañería y sí nacidas del espíritu de la Vírgen de Muxía: “Nosa Señora da Barca, ten o tellado de pedra, ben o pudera ter de ouro, miña Virxe, si quixera”.
En décimo lugar, nuestra tradición matriarcal. Galicia es, sin duda alguna, un matriarcado. Pocos pueblos valoran el trabajo de la mujer como nosotros, entregada trabajar en la casa y el campo, para reemplazar a un marido ausente en la emigración, en la mar, en la taberna haciendo trueques y negocios o simplemente tomando una taza holgazaneando y faltando al compromiso de sus deberes familiares y laborales. ¡Cómo no vamos a valorar a las mujeres si nuestra raza y sangre cuenta, entre otras, con María Pita, Rosalía de Castro, Emilia Pardo Bazán, Concepción Arenal, Isabel Zendal o Isabel Barreto, la primera mujer Almirante de la historia de España, glosada en la novela de Eva García, La Casa del Algodón, recientemente
presentada en este Club!
En undécimo lugar, nuestra retranca que no es sorna, ironía, sarcasmo ni burla, pero sí un inteligente sentido del humor, que yo utilizo para enseñar sin ensañar, resaltando las contradicciones o los errores y, a veces, corrigiendo de una forma no especialmente rigurosa, aunque a algunos les duela más la retranca que un castigo. Una estrategia que no da lugar al contrataque, si no es en los mismos términos.
En duodécimo lugar, nuestra multi-identidad. Los gallegos construimos lo nuestro nunca en oposición contra lo de otros, sino integrando; sumando, no dividiendo. Yo me siento profundamente coruñés, que es mi forma de sentirme gallego; profundamente gallego, que es mi forma de sentirme español. No encuentro ningún tipo de problema en vivir apasionadamente estas tres identidades: coruñés, gallego, español; identidades que se refuerzan unas a otras.¡

En decimotercer lugar, nuestra facilidad de integración, relacionada también con nuestra multi-identidad y la propensión a la emigración, para, sin dejar de sentirnos parte de la
tierra de origen, identificarnos con los modos, usos y costumbres de la tierra de acogida, cuando el destino nos ha llevado a vivir y trabajar allende nuestros lares. Por mi parte, he intentado el hermanamiento de la retranca gallega con la malafollá granaína, por ahora sin éxito, aunque mi carácter da buena prueba que la coexistencia de ambos endemismos en una misma persona no es imposible. Sentirse profundamente gallego y, sin dejar de serlo, ser hijo adoptivo de Granada no sólo es posible sino consustancial a nuestra idiosincrasia.
Por último, fruto de todo lo anterior, nuestra predisposición a conformar equipos de trabajo con hombres y mujeres de variada procedencia que nos ayuden a mitigar los excesos o defectos en la puesta en práctica de nuestras singularidades o nos aporten alguna de las, pocas, virtudes de las que los gallegos carecemos. Estoy muy orgulloso de todos mis subordinados, algunos de ellos llegados hoy aquí de Galicia, trabajando en nuestro común empeño de prestar el mejor servicio a España.
Estas catorce características de nuestra forma de ser y sentir me guían a diario para intentar crear ese Ejército de Tierra necesario, eficaz, disponible, resolutivo, cercano y comprometido al que aspiramos. Tengo la impresión de que su ejercicio ha podido ayudar también a que ustedes me hayan considerado equivocadamente merecedor del Premio “Gallego del Año 2023”.
Un premio que agradezco profundamente, que me acerca a la condición de ser “profeta en su tierra”, al provenir de un enclave gallego en la capital de España como es el Club de Periodistas Gallegos en Madrid. A los miembros del Club y a los que sin serlo me han querido acompañar aquí y ahora, muchas gracias de todo corazón.

 

LOS VERSOS DEL CORONEL. TOLEDANOS. Félix Torres Murillo

“¿España indefensa?”: “el corazón de las tinieblas”

En esta sociedad nihilista y hedonista, sin frenos morales o éticos, proliferan los malvados. Muchos de ellos, generalmente los menos dotados, se acogen a la política porque les facilita, rápidamente y sin necesidad de cualificación, un alto nivel de vida, generalmente vitalicio, y un poder e influencia que les pueden acrecentar desproporcionadamente sus patrimonios. Esta gentuza ha transformado el Ágora, santuario de la democracia, metafóricamente hablando, en una pocilga donde algunas de Sus Señorías en vez de debatir sobre los temas políticos con la altura que se espera de los Pater Patriae, también metafóricamente, se dedican a intercambiar excrementos con sus adversarios. Consecuentemente, los partidos políticos,  convertidos en patios de Monipodio, derrochan sus mejores esfuerzos en ejercitar a sus pupilos en todas las técnicas políticas del trile, carterismo y puñalada trapera. Hacía ya mucho tiempo que la política y los políticos no habían alcanzado tal grado de descrédito entre los ciudadanos honestos e informados.

Lo que pasa con estos malvados de pacotilla es que los pierde su egotismo y al final, en vez de pasar a la historia, como quisieran, terminan limpiando letrinas en Alcalá-Meco u otro hotel similar o, lo que es peor, olvidados cuando no despreciados… Y se pierden porque son previsibles… Un ejemplo: sobre la proposición de Ley de Amnistía que, por fin ha sido aprobada,  se ha dicho casi todo  por casi todos, incluso yo, que a mi provecta edad me he convertido en escribidor diletante de este blog, he metido la cuchara en ese plato. Los que no confundimos nuestros deseos con la realidad porque tenemos nuestro ego domesticado, acertamos plenamente  en que la ley sería aprobada para que el Sr. Puigdemont y sus secuaces fueran amnistiados de todos los delitos habidos y por haber relacionados con el “procés”. No nos aplaudimos por el acierto, como hace algún ministro mentecato con su villanía, porque no tiene mérito ya que el Sr. Sánchez es muy previsible. Le sugiero un método fiable para predecir lo que va a hacer ante algún problema. Hagan una lista con las opciones posibles  y escojan aquella que mas favorece al propio Presidente (no al PSOE, ni a la izquierda, y menos a España). Les garantizo un porcentaje de aciertos cercano al cien por cien.

 

Volviendo a la amnistía y, a riesgo de ser simplista, diré que la mayoría de las personas con conocimiento de causa coinciden en que  representa un ataque frontal a España, su Estado democrático y sus ciudadanos. A España, porque un grupo de delincuentes que, con la finalidad de destruir la integridad de la Patria, malversaron caudales públicos, crearon y utilizaron organizaciones terroristas para la lucha callejera con resultado de muerte o traicionaron a su país durante el llamado “procés”, van a ser eximidos de sus delitos y olvidados judicialmente. Al Estado democrático, porque ataca el principio de división de poderes y deslegitima y amenaza a los jueces que encausaron, procesaron o condenaron a los citados delincuentes. Y a los ciudadanos, porque atenta contra el principio constitucional de igualdad entre ellos y al de seguridad jurídica.

 

Como en la mayoría de los casos se analiza el problema desde un punto político o jurídico, me van a permitir que lo haga desde el sentido común. Veamos, Conceptualmente, una medida de gracia de tal magnitud es excepcional y requiere unas situaciones políticas extraordinarias. Expertos nacionales e internacionales señalan como tales los problemas políticos que se generan tras una guerra civil o la transición entre dos formas de gobierno diferentes. Coinciden que es la ultima ratio y debe ser condicionadas a una voluntad de reconciliación, acuerdos políticos y contar con el escrutinio del pueblo (normalmente un referéndum). Tan es así que en el conjunto de países que forman la Unión Europea no se ha producido ninguna desde su fundación (aunque en la exposición de motivos de la proposición de ley se cita algunos casos que no tienen que ver ni con la tipicidad, ni gravedad, ni el alcance de los delitos amnistiables). En España se llevó a cabo una en 1977 para facilitar la Transición  e incluía “todos los actos de intencionalidad política considerados delitos durante la Dictadura”. Lamentablemente, se amnistiaron los delitos de sangre y, como consecuencia, 89 presos de ETA procesados o condenados por terrorismo fueron puestos en libertad y corrieron a reincorporarse a la banda para continuar asesinando (en el año 1980, tres años después de la amnistía, algunos de los  etarras que se benefició de la medida de gracia del Gobierno de UCD asesinaron a tres de los miembros de este partido en el País Vasco).

 

¿Cumple la Ley de Amnistía con las tres condiciones conceptuales que hemos expuesto? La respuesta es negativa: No existe voluntad alguna de reconciliación, porque los encausados, procesados o condenados por su actuación en el “procés” no tienen voluntad de restaurar la convivencia democrática ni el respeto al orden constitucional sino que han manifestado reiteradamente, que seguirán vulnerándolos. La última vez, para no ir más lejos, lo dijeron después de aprobada la citada Ley en el Congreso. Tampoco existen acuerdos políticos entre las fuerzas políticas mayoritarias. Todo el proceso de negociación, absolutamente opaco, ha sido llevado entre un partido político, que ni siquiera tenía la mayoría simple, con los partidos políticos afectados por la medida de gracia. Por último, no cuenta con el respaldo del pueblo, pues las encuestas al respecto son tan contundentes que hasta el Ministro de la presidencia admite que son conscientes que la mayoría de la sociedad está en contra de esta ley.  

 

Ahí no acaba la cosa: los beneficiarios de la amnistía no cumplen ni siquiera los objetivos  que el propio legislador fija en la exposición de motivos de la Ley: (1) se hace en aras del interés general consistente en garantizar la convivencia dentro del Estado de Derecho, (2) generar un contexto social, político e institucional que fomente la estabilidad económica y el progreso cultural y social tanto en Cataluña como en el conjunto de España y (3) servir de base para la superación el conflicto político. Baste considerar las ultimas declaraciones del líder de Junts Sr. Puigdemont, inmediatamente antes y después que se aprobara la Ley, desmintiendo al Gobierno al dejar bien claro que “la Ley de Amnistía no va a procurar la reconciliación social de Cataluña ni dar por zanjadas las pretensiones secesionistas de sus promotores”. Ha defendido, también, el derecho del independentismo catalán a «continuar con el procés» y ha advertido al Sr. Sánchez que «ahora toca negociar pieza a pieza y no dar nada por aprobado, desde los Presupuestos al reconocimiento nacional y el ejercicio de derecho a la autodeterminación». Para más abundamiento, el Sr. Turull, numero dos de Junts,  ha expresado con rotundidad  que “esta ley no soluciona el conflicto político entre Cataluña y el Estado”,  que “el acuerdo de investidura ya preveía que la amnistía era sólo el punto de partida” para iniciar la negociación opaca que Puigdemont quiere emprender con el PSOE en el extranjero, bajo la atenta mirada del mediador internacional, que finalice con que el Estado avale el referéndum de autodeterminación de Cataluña.  En términos parecidos se ha expresado ERC que no quiere perder protagonismo en la política catalana. Pero no son solo palabras,  son hechos:

mientras estaba negociando (?) el PSOE con Junts para lograr la aprobación de la Ley de Amnistía, el Parlamento Catalán ha admitido a trámite (20 de Febrero)  una iniciativa legislativa popular para declarar la independencia con los votos favorables de Junts. Más claro imposible, los delincuentes separatistas no piensan renunciar a nada que no conduzca a la independencia  de Cataluña y la quieren ya, si no es por las buenas lo harán por las malas. Claro, lo que les gustaría es que fuera por las buenas y avalada por el Estado y eso lo ven factible por la debilidad de un Gobierno que tienen secuestrado por siete votos. Como vemos claramente, todo el argumentario socialista para hacernos comulgar con ruedas de molino con la Ley de Amnistía, además de pueril y un insulto a la inteligencia de todo un pueblo, es una MONSTRUOSA MENTIRA para justificar un ataque a la seguridad de España y de los españoles. 

 

La entrada en vigor de la nueva Ley me hace vislumbrar dos escenarios uno, más probable, y otro, más peligroso. El probable, consiste en que el Gobierno,  que sabe perfectamente que la autodeterminación de Cataluña no cabe en el ordenamiento constitucional, no lo autorice pero, a cambio, ceda hasta conseguir para Cataluña una autonomía tan amplia que funcione al margen del Estado y tan sumamente financiada que, según creen, contentará a los separatistas. ¿Cómo reaccionarán los separatistas? Insisten, erre que erre, en continuar el procés, pero sabiendo la situación de ventaja que les proporciona la derogación del delito de sedición  y la rebaja del de malversación, llevada a cabo hace dos años por el por el Gobierno socialista, además de la certeza de que al haber sido amnistiados no son reincidentes y la convicción de que si se les ha amnistiado ya una vez, ¿porqué no otra más? ¿En qué se traducirá esta situación de ventaja? Muy probablemente, en la elevación del umbral de inseguridad ciudadana hasta un límite en que no baste la aplicación del Articulo 155 de la Constitución y el Estado tenga que recurrir a otras medidas coercitivas que, frente a la violencia de los separatistas, pongan en peligro muchas vidas y bienes de los ciudadanos. El segundo escenario, el mas peligroso, consiste en que el Gobierno autorice un referéndum de autodeterminación de Cataluña, bien a las claras o con alguna artimaña retórica. En ese caso, se produciría una ruptura flagrante del orden constitucional que obligaría a tomar medidas extraordinarias para restaurarlo, con la consiguiente crisis política que devendría, muy probablemente, en una gravísima crisis de seguridad ciudadana en todo el territorio nacional de imprevisibles consecuencias.

 

Pueden producirse, también, otros escenarios, pero muy improbables: (1) Que no pudiera aplicarse la ley de amnistía y Junts dejara caer al Gobierno central.(2) Que, tras haberse beneficiado el separatismo de los efectos de la amnistía, no consiguiera obtener las concesiones que pretende dejando caer al Gobierno central. (3) Que el Propio Gobierno central abrumado por las presiones separatistas tratara de pactar con el principal partido de la oposición o convocara nuevas elecciones .etc.,etc. En esos casos, en que no se pone en peligro el orden constitucional ni la seguridad de España y los españoles, la situación política podría reconducirse por medios normales. Pero, en los dos escenarios el probable o el peligroso, los responsables políticos y funcionarios públicos que nos habrían abocado a ellos, se convertirían en unos MALVADOS, PREVARICADORES Y TRAIDORES, mereciendo el desprecio del conjunto de la sociedad  y su puesta a disposición de la justicia.

 

Manuel Castro Zotano

General retirado

 

LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD. Rafael Dávila Álvarez

 

Si, También «La guerra es la paz» y «La ignorancia es la fuerza».

El primer síntoma de una dictadura es el miedo. El que hay en España es de libro. Es un silogismo cuya conclusión les dejo a su inteligencia.

Miedo a mirar, a escuchar, a escribir, a hablar y hasta a pensar.

Prefiero 1984. Lo sabes y luchas. Aquí te diviertes y no hay ayer ni mañana.

La situación es de tal calibre que la misma justicia da miedo. Más miedo que la guerra.

Es un miedo impensable que está en todas partes. Recorre los sistemas de arriba a bajo y al contrario. Miedo mutuo y por tanto desconfianza.

Temes al que está arriba, a tu lado o abajo. Cualquiera lanza contra ti, a favor tuyo, o te entibia. A todos los niveles ocurre.

El tema es muy complejo, pero cada vez esto se parece más a un Estado policial. Eso de la libertad es un camelo. Si te roban, por ejemplo en la tienda o incluso el idioma, lo mejor no es recurrir a la Justicia, sino cerrar la tienda y hablar otro idioma, aunque te arruines. Ellos se encargarán de arruinarte si no lo haces y será mucho peor.

Es un miedo peor que a las armas ¡tan conocidas! Y con ellas nos meten aún más miedo, amenazante; no hagan caso, forma parte de su juego contra la libertad. Contra ellos no hay forma de defenderse y te vas muriendo poco a poco relleno de sus promesas de una falsa lucha que los enriquece.

El gran negocio en estos momentos es la información. Estamos encadenados a ella y es dominada por el que ostenta el Poder, todo el Poder, incluso cuando no gobierna ya que su virus queda dentro haciendo su labor.

Para que se me entienda: 1984.

En España solo hay que repasar desde 1978. Nos lo creímos, pero los dosieres han engordado desde entonces lo suficiente. Muchos lo saben y callan. Otros se sorprenden. Hay imbéciles que dicen que valen más por lo que callan que por lo que cuentan. Imbéciles del ¡Ay si yo contara! Los que saben sonríen: «Otro».

Alguno queda sorprendido al comprobar de manera indirecta que sobre él se sabe todo y que es aprovechado cuando menos se lo esperaba o cuando más fuerte se creía.

El miedo recorre las editoriales. Lanzan carnada para atraer a los peces mientras pescan en otro lugar. La información no está en los Servicios de Inteligencia, sino en otro tipo de «servicios» en los que hay préstamos y hasta hipotecas. Podríamos hacer una larga lista desde 1978. Hagan un repaso y verán que siempre son los mismos. Es hereditario.

Opinan que si nos dejasen ser libres acabaríamos con la especie humana. No nos merecemos, según esa filosofía, ser libres. Puedes ser libre el mismo tiempo que duras sin respirar. Más no.

Claro que al final de todo esto te preguntas: ¿A qué tienes miedo? Y respondes que a nadie. ¿Y quién es nadie? Y respondes que lo busques en la Odisea.

¿Por qué no eres libre? Contesto con El Discurso sobre la servidumbre de Étienne de La Boétie. ¡Menuda pesadez y trabajo eso de ser libre!

Resulta que dicen que venimos de un sistema dictatorial donde la libertad estaba controlada y dosificada. ¡Coño! ¿Y esto que c… es?

Que si hablabas todo se sabía y te señalaba la justicia. ¡Coño! ¿Quien manda en la Fiscalía?

Que la prensa estaba controlada. Permítanme que me ría.

Que no había Ley sino imposición. En nada ha cambiado.

Y decían que España era una grande y libre. Pues mira en eso sí que hemos cambiado. Ni grande ni libre.

Ahora sin duda que la libertad es la esclavitud, la guerra es la paz y la ignorancia es la fuerza.

1984 no: 2024.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

Bendita y Santísima Virgen del Rocío en el Simpecado de Málaga La Caleta. General Rafael Dávila Álvarez

En el día de San José esposo de la Inmaculada Virgen María. Van ustedes a llamarme pesado, pero ¡qué le voy a hacer!, no tengo más remedio  que contarles  algo del acto de la entrega al Simpecado de Málaga La Caleta de mi faja de General.

Para empezar: los agradecimientos. Son  tantos y tan profundos que solo les diré que  después de muchos años asistiendo a importantes y destacadas celebraciones solemnes, la  del sábado pasado resplandece como si fuese la primera  comunión de un Cadete. Cariño mezclado con emoción son ingredientes incomparables.

Empecemos por el asombro que me produjo una bellísima y joven Málaga, una novia en primavera, repleta de alegría y cariño, de gente amable que gozaba de su paz, ternura y belleza, ¿cómo no va a ser la ciudad preferida del mundo para vivir?

Gracias por ello, por tenerla así, y por acompañarme a su Alcalde Francisco de la Torre Prados y a su teniente de Alcalde María Teresa Porras. ¡Gracias Málaga!

Para un general ya retirado en sus armas y centrado en las letras no pudo haber mayor honor que ser acompañado en este acto por el Jefe de nuestro querido Ejército, el General de Ejército Amador Enseñat y Berea, Jefe de Estado Mayor del Ejército. Ustedes comprenden lo emotivo que para mi fue su asistencia y llenaría este artículo destacando sus virtudes no solo militares, sino humanas. ¡Gracias mi General!

No quería irme de Málaga, del vínculo tan entrañable que me ha unido a todos y cada uno de los hermanos del Simpecado de Málaga La Caleta. Nuestra Señora del Rocío nos ha unido por los siglos de los siglos.

No voy a alargarme, sino solo a darle las gracias a todos los que el sábado rezábamos juntos, hermanados a los pies del Simpecado y le pedíamos a Nuestra Señora, aparte de eso de cada uno, por nuestra querida España.

A los que estuvieron y a los que no, a los que quisieron, a los que me escribieron, a los que rezaron, a todos…

Hermandades Rocieras, Hermandades de Veteranos de las Fuerzas Armadas y Guardia Civil, Hermandad de de Legionarios de Honor, Hermandades de antiguos Caballeros Legionarios, Málaga, Fuengirola, Almería, Hermandad de la Virgen de las Angustias de Vélez Málaga, amigos de todas partes; y ¡cómo no! Hermano Mayor José Antonio Martín, Rocieros del Simpecado, amigos y hermanos, vuestro cariño presidió cada instante y amenazo con volver: GRACIAS.

Les dejo las palabras que pronuncié en el acto de donación de mi faja a la Bendita y Santísima Virgen del Rocío en el Simpecado de Málaga La Caleta.

Fue un soldado del Tercio; cuando era/oficio de españoles ver la muerte/como un servicio más de honra y suerte/amiga del más bravo y compañera.
Cavaba para tumba la trinchera/más que para salvarse.Tierra inerte/echa para descanso del mas fuerte./Siempre juntas la muerte y la bandera.
Encontró el cuadro; lo sacó del suelo./Se arrodillaron todos bajo el Cielo/de la noche de Holanda oscura y fría.
Y no hubo novedad. De madrugada/se heló el mar y/sobre el agua helada/desfiló una vez más la infantería».
Esta bella poesía que acabo de leerles escrita por el Coronel Luis López Anglada habla de lo ocurrido hace ya muchos años -7 diciembre 1585-cuando los soldados españoles del Tercio de Bobadilla estaban en peligro de muerte allá en Empel (Holanda).
El sábado 7 de diciembre de 1.585, la situación era desesperada, según cuenta la tradición:
Un devoto soldado español hacía un hoyo en el dique para guardarse debajo de la tierra del mucho aire que hacía junto a su tienda y cerca de la iglesia de Empel, a las primeras azadonadas que comenzó a dar para cavar la tierra saltó una imagen de la limpísima y pura Concepción de Nuestra Señora, pintada en una tabla, tan vivos y limpios los colores y matices como si se hubiera acabado de hacer. Como si hubiera descubierto un tesoro acuden de las tiendas cercanas. Vuela allá el mismo Maestre de Campo Bobadilla.
Llévanla pues como en procesión al templo entre las banderas la adoran pecho por tierra todos: y ruegan a la Madre de los Ejércitos que pues es la que solo podía hacerlo, quiera librar a sus soldados de aquella asechanzas de elementos y enemigos: que tenían por prenda de su libertad cercana su imagen entregada piadosamente cuando menos imaginaban y más necesidad tenían, que prosiguiese y llevase a cabo su beneficio”.
“Pusieron la tabla en una pared de la iglesia, frontero de las banderas, y el Padre Fray García de Santisteban hizo luego que todos los soldados le dijesen una Salve, y lo continuaban muy de ordinario. Este tesoro tan rico que descubrieron debajo de la tierra fue un divino nuncio del bien, que por intercesión de la Virgen María, esperaban en su bendito día”.
Alguien dijo aquello: “Tal parece que Dios es español al obrar tan grande milagro”.
La devoción a la Virgen María de la Infantería española tiene su origen en este periodo en las advocaciones del Rosario y la Inmaculada Concepción.
Las Reales Ordenanzas de Carlos III harían de precepto el rezo del rosario por compañías.
El Milagro de Empel propagó en la Infantería española la devoción a la Inmaculada.
En Lepanto el 7 de octubre de 1571 las tropas embarcadas antes de la batalla rezaron el rosario. Pio V había encomendado la flota española a la Santísima Virgen. Intercesora la Virgen. La de Infantería. La Señora de El Santo Rosario.
Por todo esto hoy digo: ¡Dios te Salve, María! Acepta la ofrenda que este General te hace porque Tu Señora eres la única Capitana al mando.
Este es un acto de fe y de amor. De agradecimiento. Un acto de devoción y agradecimiento a María Santísima del Rocío en ese espejo en el que se nos aparece “EL BENDITO SIMPECADO”.
Si les he contado esta historia inicial es porque cuando se cumplen ya unos años se ve que la vida le lleva a uno por caminos conocidos, pero también por vericuetos, trochas y sendas, que conducen a inesperados lugares…, pero luego aparecen las razones.
¿Qué hago yo aquí ante el Bendito Simpecado de Málaga La Caleta? Ante María Santísima del Rocío.
En mis primeras palabras he intentado acercar y ver la vinculación de un infante, de un soldado, con la Virgen del Rocío. El milagro de la aparición de la Virgen de las Rocinas, la Virgen del Rocío de la lluvia, la Reina de las Marismas, lo asimilo al milagro que les he contado de la Inmaculada aparecida a los soldados en una tabla de madera. El pastorcillo divino bien es el equivalente al soldado que a la Virgen se encomienda, pero es que en ambas apariciones se da el caso curioso del sine labe concepta, sin pecado concebida. Es la Inmaculada Concepción de la Virgen, es La Bandera de la Virgen, el SIMPECADO ante quien juramos nuestra fe. Es mi Virgen Inmaculada, mi Patrona y la de ustedes…, entonces, es cuando empiezas a pensar en el porqué del recorrido hasta este día de hoy. ¿Tendrá Ella algo que ver? No tengo duda.
Miren: mis raíces andaluzas son por parte de toda la familia de mi madre, mi hermana se llama Rocío y dos sobrinas llevan ese nombre. Hace ya muchos años cuando yo era un joven oficial y preparaba mi Estado Mayor hicimos unos ejercicios en los que coincidimos con el Rocío Chico que mucho tiene que ver con aquellos soldados españoles en Holanda.
En el Congreso Mariano y Mariológico de 1992 los Reyes de España junto a la Condesa de Barcelona, María de las Mercedes, madre del rey Juan Carlos y gran devota de la Virgen, vivieron el gozo de una emotiva misa rociera en las marismas, siendo aclamados por los numerosos fieles y peregrinos allí congregados. Por primera vez en la historia de la Hermandad Matriz un monarca le daba el respaldo de la más alta institución del Estado, lo que confirió especial trascendencia al acto. Allí estaba este que les habla, Ayudante de Campo del Rey, y por ahí anda mi foto.
Bueno las causalidades se van juntando hasta que mi hijo pequeño me habla un día del Simpecado de la Caleta de Málaga. ¡Dios mío, Málaga! ¡La Legión por cada esquina! Málaga, Vélez Málaga, Alhaurín, Marbella… La Virgen de las Angustias de Vélez Málaga lleva mi bastón de Mando, parte de mi se ha quedado por estas tierras.
¿Donar mi faja al Simpecado de Málaga? ¿Una Faja Legionaria que ha acompañado al Cristo de la Buena Muerte al menos tres noches completas de Jueves Santo?
No es una petición que acepto. Es una orden que cumplo. El Bendito Simpecado de Málaga La Caleta llevará, si así lo quiere la Hermandad, la faja de este general.
Vengo a entregar este símbolo de Mando, pero que no es mío sino de mis soldados, de los soldados de España, de la fe en su Inmaculada, y con ese sine labe concepta, a la sin pecado concebida le devolvemos su símbolo, que es el de Nuestra Capitana, la que siempre nos acompañó y acompaña en nuestro caminar por las marismas de la vida, como blanca paloma de la sabiduría y la paz.
Si nos admiten seremos uno más en el camino, queremos ser rocieros y acompañarles hasta Almonte. Que el Bendito Simpecado de Málaga La Caleta nos acompañe y proteja. Esta no es una historia de guerras, sino de luchas por la paz tan necesaria en estos momentos y es por ello que en el momento de la donación le pedimos a la Blanca Paloma que ilumine los corazones de los que mandan, partorcillo divino de los que sufren, y que ella sea la verdadera y única generala de la paz y la convivencia.
Que esa faja de general signifique a Sus Divinos pies los deseos de esta Hermandad, de tener como guía y mando la bandera de su Simpecado expresión de una vida en paz y concordia.
General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

19 marzo 2024

 

FOOT-BALL SIN VAR, VASOS, COPAS, y… PERCEBES. Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

29 agosto1920.-Olimpiada de Amberes. Futbol.- Equipo de España. Medalla de plata.

En Amberes nació la «FURIA ESPAÑOLA»

Zamora, Eizaguirre, Otero, Arrate, Vallana, Carrasco, Samitier, Belauste, Eguiazabal, Artola, Sancho, Sabino, Pagaza, Sesúmaga, Patricio, Pichichi, Acedo, Vázquez, Moncho Gil, Silverioy Ramón G.

A mí me gustaba más el foot-ball que se jugaba en aquellos campos de tierra, como el del C.D. Toledo, sin futbolistas estrellas, cuando los balones eran de cuero con un cordón que cerraba las costuras por fuera. En el interior había una vejiga de cerdo que se llenaba de aire, no eran completamente esféricos, y tenían una protuberancia en la zona del tiento, cordón de cuero que se usaba para cerrar la boca de la pelota, que incluso podía dañar a los jugadores que iban de cabeza.

Se jugaba sin VAR y sin televisión, los jugadores no eran como los de ahora, que solo piensan en que: « Si no salen en la tele, no existen».

Que tiempos aquellos en que, las tardes de domingo eran emocionantes y no me perdía ni un regate, desde la entrada general de pie del Campo de Palomarejos. Los que ese día no teníamos suficientes medios económicos, si no podíamos colarnos, usábamos la picaresca para ver el espectáculo sin pasar por taquilla. Yo los veía desde el llamado «Tendido de los sastres», situado sobre un depósito de agua, fuera del campo, detrás de una de las porterías. No había campo de foot-ball que se preciara, que no tuviera su tendido de los sastres.

En aquellos años, no nos podíamos ahogar en un vaso de agua.

Al igual que en la política española de hoy, los que estaban en aquellas primeras filas siempre eligieron el narcisismo, la vanidad, el dinero; hoy algunos viajan en el falcon y toman el vino en copa. Los de la general o desde el tendido de los sastres, nos conformábamos con aquella especie de futbol, nada de ego y comisiones, pues al coste que, ya entonces estaba la vida, lo que teníamos nos servía para arreglar un grifo, pero no nos resolvía ninguna avería, por eso tomábamos el vino en vaso pequeño.

Yo, en un desesperado intento por pretender que el tiempo no pase tan rápido, para volver a aquellos años, procuro copiar las expresiones de los jóvenes de hoy que, por supuesto, no entiendo, y supongo me hacen parecer ridículo, y aún más mayor.

Los que pertenecemos a la generación Silenciosa, la que sigue a la Grandiosa y precede a los Baby Boomers, no nos conviene visitar las viejas pistas de atletismo de ceniza, para intentar volver a lanzar el martillo, ni volver al tatami a pelear, sea cual fuese el color del cinturón (obi) en aquella vida.

A Confucio se le atribuye la idea de que los mejores gobernantes son aquellos a los que hay que obligar a aceptar el puesto, y que tarde o temprano se enteren de lo que va la película, y no de la clave de la caja fuerte del partido.

Como aquel japonés que pasó treinta años escondido en la selva filipina porque no se había enterado de que había acabado la II Guerra Mundial. Hoy hay muchos que no saben cuando empieza la III, si es que no ha empezado ya.

Y es que a los de a pie, no nos importa nada las querellas entre quienes nos representan, sino que aporten soluciones a los problemas reales que nos enfrentamos.

El «Y tú más» es una añagaza de tahures que solo sirve para que se enquiste el conflicto y nada se solucione, ya sea por la ineficacia o la corrupción, aunque la realidad es que la corrupción no interesa a nadie porque todos la practican.

Un vaso malo no se quiebra porque no se debe usar.

Hoy lo mejor serà pasear por puro placer, pero cuidado, pues el peligro puede aparecer en cualquier momento, y es que donde se estrena una serie sobre el Pequeño Nicolás, y no hay revueltas en las calles; …donde ya pagamos bastantes impuestos como para tener que cargar con los percebes que se comen los políticos y sus guardaespaldas, todo es posible y aquí seguimos sin revueltas por respuesta.

Y para colmo, Sánchez dando las gracias a Puigdemont por haber aceptado lo de la Amnistia, esta, es una medida de gracia que acaba de forma graciosa, pues en este caso el que agradece la medida de gracia no es quien va a beneficiarse de ella, sino quien la concede. Más gracioso imposible. Pero una vez aprobada la amnistía, el dinosaurio, o sea el nacionalismo, seguirá ahí. Al final, ninguna reconciliación, lo único que han logrado es revivir el «procés».

Que bién interpretan aquello de que: «si no agitas, no te miran», pero cuidado, que son peligrosos, en el campeonato mundial de la oratoria, ganaron en la final a un argentino extrovertido.

Para comediante bárbaro tenemos a Puigdemont, y sin embargo, ahí lo tenemos, monarca absoluto de su república. Y que decir de Junts, pues que podía haberse llamado separats, ¿no? Hubiera sido más clarificador.

Hay que estar atentos, ¡ojo! una gota más, y se les puede derramar el vaso.

Por eso, hay que fijarse en Galicia que nunca será tierra extraña, y no en los aventureros exiliados, a quien nadie debe dar vela en nuestro propio entierro.

Si, en Galicia, donde los vinos son pura sangre, el pescado frescura, y la carne fuerza.

Siempre el buen vino se sirvió en cristal fino, y el peleón, en jarro o en porrón.

Entre pitos, flautas, vinos y percebes, pintan más bastos que oros para Europa, sobrepasada por la izquierda por China e India y por la derecha por EE.UU.

En la VII Olimpiada, Amberes 1920, nació la «furia española» que hoy tanto echamos de menos. Todo empezó con una frase del jugador bilbaíno Belauste que se convirtió en mito : «¡A mí el pelotón, Sabino, que los arrollo a todos!»

Como de nuevo y sin querer me fuí de caña con la política, donde prometí no entrar, me despido y me preparo para echar pie a tierra.

¡A…Tierra!

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

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Zaragoza 17 marzo 2024.

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Coronel de Infantería (R.) DEM Félix Torres Murillo

EL REY REINA, AUNQUE NO GOBIERNA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Me llegan, con cierta preocupación, los ataques disimulados, muy educados y hasta con hipócrita ironía, que circulan por los mentideros de varios tenedores, incluso en la singular prensa escrita y en la digital, al Rey de España por su actitud; en líneas generales y particulares.

-Que si el Rey podría… -Que si el Rey debería…

Si hace porque hace, si no hace porque no hace.

No sé si todo forma parte de la Agenda 2030 ¿o 2031?: la que conmemorará el Centenario.

Todo esto es muy español donde la Plaza Mayor lo mismo sirve para una misa Pontifical que para el garrote vil frente a la Carnicería.

Claro, les gusta sacar a relucir la diferencia entre gobernar y reinar. Reinar, vienen a concluir, después de adoctrinar, no es nada más allá de bodas y bautizos. Confundidos o no, pretenden que lo estemos nosotros.

No es fácil dominar las honduras de la política cuando la moral ya no es guía de comportamiento de tal forma que incluso puedes ser acusado en un juzgado por ser moralista.

En fin, habrá que explicar que un presidente del Gobierno o, en su caso, de la República, no tiene la más mínima auctoritas ni potestas, sino una limitada autoridad y poder representativo de unos cuantos, más o menos, desde luego nunca de todos, y, en cualquier caso, no es ni se puede erigir en el símbolo de la nación. Mucho menos si lo que siembra y acontece a su alrededor es el enfrentamiento, el permanente insulto, la persecución y el rechazo a media España, incluso a la unidad de la nación a la que debería representar. El caso es que eso hace que se le pierda el respeto cuando él deja de respetar; incluso a su nación. Algo que puede ocurrir y que de hecho está ocurriendo. Será lo que sea, pero no es ni representa a todos los españoles máxime cuando las distancias entre unos y otros son de tal calibre que asustan y amenazan con el enfrentamiento provocado. Él es el único culpable.

El Rey reina, aunque no gobierna. A eso se le llama seguridad institucional alejada de la manipulación política en una nación como la nuestra tan dividida y multipartidista. Significa que gracias a una monarquía constitucional, sin crispaciones, no se permita, con su sola existencia, que la nación sea dividida en nacionalidades equivalentes a naciones. Sin esa seguridad institucional, constitucional, es evidente que la Monarquía no tiene razón de ser.

La Corona es el símbolo de la Nación indivisible e indisoluble. Cualquier maniobra que se haga en contra de ello es también contra la Corona y está claro que sin unidad e indivisibilidad no hay Monarquía que se sustente.

Reinar requiere una habilidad que no todos comprenden ni apoyan y que casi siempre se desconoce ya que el Rey debe manejar el juego de los despachos con silencio, precaución, maestría y una información que pocos poseen. Incluso ni el presidente del Gobierno dispone de ese grado de información y poder institucional, porque les puedo asegurar que en las relaciones internacionales, ante problemas de máxima gravedad, hay una fluida corriente de comunicación e información entre Jefes de Estado que incluso está por encima de los Jefes de Gobierno. Es un mundo muy difícil y delicado del que no todo conocemos, pero sí opinamos. La Corona no es el mundo de los cotilleos ni se alinea a un lado u otro políticamente, sino que reinar es exclusivamente mantener la unidad de España y su prestigio en el mundo nacional e internacional. Cuando ese prestigio nacional o unidad de la nación están en riesgo el Rey no permanece ni quieto ni mudo, aunque muchas veces no percibamos su labor prudente y eficaz. Su gesto y palabras aquél día 3 de octubre de 2017 permanecen por encima del Poder que otros se adjudican y que no tienen.

Hay una política en las relaciones internacionales que está muy por encima de las políticas partidistas de los gobernantes porque no todos gobiernan para y por su nación, sino alguno para y por su prestigio y oscuros intereses. Tan oscuros que se requiere casi un libro para poder hablar de ello.

Reinar es vivir cada minuto del día y de la noche para los españoles y por tanto transmitir esa seguridad Constitucional que hace que la Ley se cumpla y que cada uno esté en su lugar, legislativo, judicial o ejecutivo, y que todo sea por la unidad y la grandeza de España: auctoritas-potestas.

Cierto es que España es a día de hoy un puzle. Algunas piezas andan bailando y sin encontrar su lugar. De manera destacada estas piezas perdidas son: La Unidad, La Corona y la Iglesia.

Se Gobierna contra la unidad de España. La Corona es señalada y provocada, con intención; la Iglesia, desparecida de la sociedad, parece que ya no orienta y no sabemos si reza.

Conviene recordar que esos tres puntos fueron señalados por el historiador Jesús Pabón como los tres grandes errores de Napoleón en España.

Napoleón anda suelto, pero la sabiduría del pueblo español y el buen hacer de la Corona pondrá a cada cual en su sitio. Saldremos de esta pocilga.

No empujen. Todo a su tiempo.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

14 marzo 2024

LA BANDERA BLANCA DEL PAPA EN UCRANIA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Su Santidad el Papa Francisco I ha concedido una entrevista entrevista a la Radio Televisión Suiza (RSI), que se retransmitirá el próximo 20 de marzo. Ha sido adelantada por algunas agencias y quiero detenerme en su opinión sobre la guerra de Ucrania a raíz de una pregunta del entrevistador.

-En Ucrania hay quienes piden el coraje de la rendición, de la bandera blanca. Pero otros dicen que esto legitimaría a los más fuertes. ¿Qué opina?

-«Es una interpretación. Pero creo que son más fuertes quienes ven la situación, quienes piensan en el pueblo, quienes tienen el coraje de izar la bandera blanca y negociar. Y hoy se puede negociar con la ayuda de las potencias internacionales. La palabra negociar es una palabra valiente. Cuando ves que estás derrotado, que las cosas no van bien, necesitas tener el coraje de negociar. Te da vergüenza, pero ¿con cuántas muertes terminará? Negociar a tiempo, buscar algún país que actúe como mediador. Hoy, por ejemplo, en la guerra de Ucrania, hay muchos que quieren actuar como mediadores. Turquía se ofreció a ello. Y otros. No tengan vergüenza de negociar antes de que las cosas empeoren

-¿Usted también se ha ofrecido a negociar?

«Estoy aquí y punto. Envié una carta a los judíos de Israel para reflexionar sobre esta situación. La negociación nunca es una rendición. Es la valentía de no llevar al país al suicidio. Los ucranianos, con la historia que tienen, pobrecitos, los ucranianos en la época de Stalin, cuánto sufrieron…”.

Sin duda el mensaje es de hondo calado y tendrá sus consecuencias. El Vaticano siempre tiene mucho cuidado al mostrar su opinión máxime cuando es la voz del Papa. Allí nada ni nadie se mueve sin haber meditado cada una de las consecuencias. La diplomacia Vaticana no da puntada sin hilo.

Estas declaraciones son claves en el momento actual y requieren un análisis minucioso, sin apasionamientos, y con la difícil objetividad que supone afrontar estas palabras que pueden sonar a rendición ante la cruel invasión sufrida por el pueblo ucraniano.

¿Qué significa negociar?: ¿Rendirse? ¿Tirar las armas para que otros las recojan?

¿De qué han servido tantas muertes inocentes?

¿Admitimos la invasión y cedemos ante la fuerza?

¿Ha ganado Rusia? ¿Ha perdido Ucrania? ¿Los Estados Unidos de América? ¿La OTAN?

En mi artículo anterior PAZ O GUERRA. ACABEMOS DE UNA VEZ POR TODAS abogaba por un acuerdo digno y daba las razones que me inclinaban a ello. Eran razones militares fruto del análisis de acontecimientos que se divisan a corto plazo. La misma idea que contienen las palabras del Papa. Claro que yo no soy el Papa y detrás de mis palabras estoy yo solo. ¿Detrás de las del Papa?

Es una declaración sensata la de Su Santidad y, suponemos, avalada por causas mayores, pero que el conjunto desconocemos en profundidad, un aviso profético ante la tragedia; ¿o son una imprudencia, una temeridad?

El Papa nos pone ante una difícil disyuntiva, su rotundidad preocupa y podría afectar a la moral de todo un pueblo y de sus Fuerzas Armadas.

Entregar las armas. La historia demuestra que cuando tiras las armas siempre hay otro dispuesto a recogerlas.

De repente algo ha cambiado. ¿Elecciones? ¿Máximo riesgo ante la posibilidad de una acción que la mayoría desconocemos?

Honda preocupación traen las palabras de Su Santidad. Asusta pensar que Rusia se ha impuesto, ha derrotado las ansias de libertad de un pueblo que se ve obligado a ceder ante el invasor.

Unas veces hay que poner la mejilla. Otras sacar el látigo. No me atrevo a juzgar más allá las palabras del Papa, que tienen luces y sombras. Se abre un enorme debate, ese que lleva rondando las conciencias desde Gilgamesh o la Guerra del Peloponeso. No miren a los militares, ellos no provocan las guerras; es el hombre y sus ansias de poder y destrucción.

Las palabras del Papa no pueden ser otras que la paz.

Lo de la rendición merece una explicación más detallada.

Solo un dato: Europa ha duplicado la compra de armas en los últimos años por la guerra de Ucrania y hoy no hay mayor rentabilidad que la inversión en la industria del armamento.

Todo un negocio. A ver quien se rinde antes.

Recupero la lectura de Tucídides, que recomiendo, Historia de la guerra del Peloponeso y se abre el libro de manera casual:

«Según parece, los hombres se enojan más por ser objeto de injusticia que de violencia, pues lo uno parece que es abusar en condiciones de igualdad, mientras lo otro imposición desde un estado de superioridad».

Rusia, China e Irán realizan un ejercicio militar naval <<Cinturón de Seguridad Marítimo 2024>> en el Golfo de Omán entre el  11 y el 15 de este mes de marzo.

Francia pretende formar una coalición  de naciones occidentales para enviar personal militar a Ucrania.

La bandera blanca del Papa oscurece. Las sombras se ciernen sobre todos nosotros.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

13 marzo 2024

DONACIÓN DE MI FAJA DE GENERAL AL BENDITO SIMPECADO DE LA HERMANDAD DEL ROCÍO DE MÁLAGA LA CALETA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Este próximo sábado 16 de marzo donaré mi faja de General del Ejército español al Bendito Simpecado de la Hermandad del Rocío de Málaga La Caleta.

A petición de la Real, Ilustre y Venerable Hermandad del Rocío de Málaga La Caleta depositaré ese símbolo de Mando a los pies de su Bendito Simpecado porque es a Sus benditos pies donde se ha de depositar una vida de servicio cuando Ella ha sido quien marca el Camino, el Rocío de luces, la paz anhelada en la Blanca Paloma.

Es para mi un honor inesperado poder devolver a quien todo me lo ha dado, esa faja de mando que sin Ella pierde su significado.

A Vuestros benditos pies Señora, en Vuestra imagen del Simpecado, devuelvo el mando y me pongo a Vuestras órdenes para empezar el Camino.

Desde los tiempos de Flandes la prenda distintiva de los soldados españoles era una banda roja y la de los capitanes una faja roja ceñida a la cintura, muy ancha en el caso de los maestres de Campo y Maestres Generales equivalentes respectivamente al empleo de Coronel y General actuales, aunque todos ellos llevaban el nombre de Capitanes.

El término «General» tiene su propia historia. Como nos ilustra el general Bermúdez de Castro en su obra Arte del buen mandar español la palabra general aparece en el siglo XVI, pero su significado, sus atribuciones y deberes, son tan antiguos como la guerra. <<Lo mismo que se llama estratego entre los griegos, cónsul con los romanos, duque en los godos, cabdiello en el primer periodo de la Edad Media, condestable en el resto de la Edad Media y capitán al finalizar esta>>.

El capitán y el cabo eran los mandos principales que agrupaban desde las mesnadas a las compañías y posteriormente a las colunelas transformadas en coronelía de donde surgió el coronel.

La coronelía en Italia se dividía en compañías mandadas por capitanes. Fue Gonzalo Fernández de Córdoba el capitán de estos capitanes por lo que para distinguirlo de ellos le llamaron general porque los abarcaba a todos. Me parece que así queda definido, ampliamente aclarado, el significado de general como abarcador, común a todos sus hombres que constituyen un todo bajo el mando del que los abarca: el general.

Por eso suelo decir que ser General es eso: lo más común, algo de todos y al servicio de todos.

Este símbolo del generalato -la faja- se remonta por tanto al siglo XVI y ha sido una característica en los ejércitos españoles hasta nuestros días. Un símbolo que reúne a todos los que forman Compañía o Hermandad.

Para evitar aburrirles saltémonos un poco su historia hasta llegar a 1815 cuando se reguló el uso de las fajas de generales, determinando la forma de las borlas, que casi sin variaciones ha llegado hasta nuestros días. En 1840, las fajas del generalato se clasificaron como de gala y de diario. Las primeras fueron de seda carmesí, en punto de red, con borlas de canelón de hilo de oro, pendientes de un ovoide labrado de oro, con la espada y el bastón cruzados en aspa, bordados a realce o sobrepuestos, y superados con corona en un lado, y en el opuesto, la cifra del monarca reinante; el remate de la mencionada pieza era la corona real. Las de diario, eran iguales, diferenciándose únicamente en que las borlas eran de seda encarnada con la capa exterior de hilillo de oro y sin corona. usaban también los pasadores correspondientes al grado.

En diciembre de 1989 se dispuso que la faja fuese única para gala y diario, de punto de seda encarnada, con borlas de hilo de oro, flecos de seda roja y entorchados de empleo.

Hoy día, la faja roja sigue distinguiendo a todos aquellos militares que por su destacada valía tienen el honor de formar parte del cuerpo de oficiales generales, a los que corresponde también la más alta responsabilidad en la conducción del ejército.

Escribiendo esta reseña recordé aquel proverbio italiano que dice:
“Una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja”. La carrera de las armas no es ningún juego, pero el significado del proverbio es aplicable a una vida donde nadie es más que otro si no hace más que otro. No es un juego, es una vida entregada a la Patria España.

Así un día, cuando el símbolo de tu mando, la faja del generalato, duerme encerrada en la caja y alguien te sorprende: «Donásela a la Virgen», a la Señora de las marismas, a la Blanca Paloma, a Málaga La Caleta, a su Simpecado, abres la caja, acaricias la faja y miras tu pasado.

Hecho: ¡A Sus pies Señora! De nuevo al Camino devuelvo el símbolo. Nunca pensé en tanto honor. Acompañar desde Málaga al Rocío, al Simpecado de La Caleta, iniciar otra carrera, convertirme en humilde caminante: ¡Eterno caminante! ¡Camino de Almonte!

La Virgen tiene que llevar faja de gala, Generala de nuestros ejércitos de infantes, la que lleva el verde del campo, flores en sus bordados, árboles de luz que escoltan su camino como buenos soldados.

¡Qué honor tan grande! Caminante me hago, del Rocío, a los pies del Simpecado, Virgen del Rocío, en La Caleta de Málaga, a Tus pies Señora, mi faja de general he depositado, es la de todos mis soldados, los tuyos que nunca dejarán de estar a tu lado.

Será este sábado cuando, en la Málaga legionaria, donaré mi faja legionaria que ha acompañado al Cristo de la Buena Muerte muchos Jueves Santo. Nada se puede pedir más cercano al Cielo y así espero que cuando toque la hora y el centinela de la puerta diga:

-¡Alto, ¿quién va?!, me abran las puertas al responder que soy el del Camino, el que va arrodillado en el Bendito Simpecado, que allí en Málaga La Caleta , mi faja de general he depositado.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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11 marzo 2024

APUNTES SOBRE LOS PATRONAZGOS EN LAS FUERZAS ARMADAS ESPAÑOLAS. I.-INFANTERÍA Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

La Purísima Concepción.- Vírgen del Alcázar de Toledo

Intentaré escribir una serie de comentarios relacionados con los Patronazgos de las diferentes Armas y Cuerpos de la Fuerzas Armadas Españolas. Empiezo en el Ejército de Tierra, concretamente con Infantería.

***

El 11 de noviembre de 1938, se declaró la restauración de los cultos a los Santos Patrones, dándoles consagración oficial a su celebración y solemnidades. Y es que fomentar en las Armas y Cuerpos que forman los Ejércitos estas tradiciones que arraigan en los ánimos, conducen a sostener el noble espíritu de compañerismo que, alejando todo egoismo individual, impulsa con poderoso estímulo los sentimientos, base firme de todas las virtudes militares.

OCHO DE DICIEMBRE.- LA PURÍSIMA VIRGEN INMACULADA PATRONA DE LA INFANTERÍA ESPAÑOLA.

La Purísima Concepción.- Vírrgen del Alcázar de Toledo

…En el verano de 1914, los soldados alemanes ya habían montado sus tiendas cerca de la Puerta de Saint-Denis, y el relincho de sus caballos ya sonaba por los Campos Elíseos. En estas horas de angustia, un capitán de Infantería francés, al ver al invasor profanar la bendita tierra de su Patria, se lanza a la calle, llama a la puerta de todos los corazones franceses de buena voluntad y recluta una multitud de voluntarios. Al frente de ellos se dirige a la Plaza de la Concordia, donde ordenó levantar un altar y colocar a Santa Juana de Arco , desde donde arengó a la multitud:« Franceses, el invasor ya profana las tumbas de nuestros muertos, y con su lujuria insaciable ya está manchando el honor de nuestras hijas…» Quiere seguir hablando y no puede…, en un esfuerzo titánico, vuelve su vista a la Santa, y rompe en este grito sublime:«Hijos de San Luis, he aquí la que ha de salvar a Francia. ¡rodilla en tierra…! Y la multitud como movida por un resorte, se postró ante la Madre, ante la Reina, ante la salvadora de Francia.

֍ ֍ ֍

Digan lo que digan. ¡Los tercios de Flandes, las Banderas de la Legión, Ceriñola, Bailén, Castillejos, Nador, Brunete, el Pingarrón del Jarama, el Alcázar de Toledo, los infantes que vencieron a las tropas de Napoleón en Bailén, y los que consiguieron en la Guerra de África, Batalla de Castillejos, la primera victoria española en suelo marroquí…, no solo son unos nombres, sino toda una síntesis de la historia heroica de la Infantería Española!.

La misma que mandó el Gran Capitán en Italia y la que obedeció a Prim en Castillejos, a Franco en Nador y a Moscardó en Toledo.

¡Pero aquella batalla de Rocroy!.

Vencida en Rocroy la Infantería del conde de Fuentes, en el enfrentamiento entre España Francia, después de varios días de épicos combates el General francés Condé, al recorrer el campo de batalla, queda admirado ante lo que contemplan sus ojos. Son tres infantes españoles que, de rodillas, rezan a la Virgen Inmaculada agradeciéndole su protección en la derrota. Y el general francés, al recordarlo más tarde, pronuncia su famoso elogio a la Infantería Española: «En Rocroy la vi vencida y me parecio más grande».

Poco tiempo después de la toma de Amberes, en 1585, en plena guerra de los 80 años, el 7 de diciembre, en la Batalla de Empel, las tropas españolas al mando de Alejandro Farnesio, en la isla de Bommel entre los rios Mosa y Waal, tuvo lugar el conocido suceso prodigioso del que fué protagonista el Tercio Viejo de Zamora del Maestre de Campo Francisco Bobadilla.

Uno de sus soldados estando cavando una trinchera con objeto de guarecerse y protegerse del frío, del viento y de los proyectiles, halló una imagen de la Purísima Concepción pintada con bellos colores que formaba parte de la antigua iglesia enterrada de la villa de Empel. A sus voces de júbilo acudieron sus compañeros, y también Bobadilla, juzgando que aquel hallazgo, la víspera del 8 de diciembre, era presagio feliz.

La imagen de la Virgen la transportaron entre sus banderas a través de las heladas aguas del Mosa, y colocándola en un templo de la villa, todos los supervivientes se consagraron a María, fundando la cofradía de soldados de la Vírgen Concebida sin Mancha, y adóptándola por Patrona del famoso Tercio, y de aquí el origen del Patronato de toda la Infanteía Española.

En la conocida batalla de Empel, las invencibles tropas de España cambiaron en gran victoria lo que parecía inevitable derrota. Y allí mismo sobre el campo de batalla, la Purísima Concepción fue proclamada Patrona de los Tercios de Flandes y de Italia.

El encuentro de la Inmaculada, con manto azul y túnica de nieve, en la trinchera, fue el origen ocasional de la devoción de nuestros infantes a la Virgen sin mancilla.

Y fieles a esa tradición, a partir de este momento, todas las unidades de Infantería, a través de los tiempos, continuaron bajo la protección de La Inmaculada.

Mucho antes, en el siglo VIII, en la cueva de la Peña Oroel, cerca de Jaca, se había fundado la Orden militar de «La Encina» con la Virgen por Patrona. La ermita natural de la Virgen de la Cueva, aquella gruta de la Peña en la que, según la tradición, la Madre de Dios se apareció a un cabrero y donde, se reunieron los cristianos aragoneses para planear la defensa contra el invasor sarraceno. Testigo de la entrega y veneración de los jacetanos durante generaciones, hoy a punto de desaparecer, sucumbe sin remedio a la fuerza inexpugnable de la madre naturaleza.

Más adelante, lo hizo la Orden de Calatrava, que ya tenía su santuario de nuestra Señora de Fitero, erigió la capilla de Santa María de los mártires, sobre la fosa común de los caballeros caídos en la derrota de Alarcos. También la Orden de Alcántara invocó en sus estamentos el nombre de María y estableció el «cuarto voto» (junto a los existentes de Obediencia, Pobreza y Castidad) de creer, profesar y defender su Inmaculada Concepción, y por último la Orden de Montesa, al recibir por concesión regia el castillo de la Orden, le cambió el nombre por el de Santa María, para demostrar su fe y amor a la Virgen Inmaculada.

Infantes de hoy, soldados como vosotros fueron ellos y triunfaron; también, si os lo proponéis, triunfaréis vosotros.

Camilo José Cela, plasmó de forma magistral ese espíritu en su conocida «A pie y sin dinero», loa al Arma de Infantería publicada el día de su Patrona, 8 de diciembre de 1949 en el periódico diario «El Alcázar» de Toledo.

Siendo ministro de la Guerra el eneral Azcárraga, y a propuesta del Teniente General don Fernando Primo de Rivera, marqués de Estella, e Inspector General de Infantería, la Reina Regente doña María Cristina dictó la Real Órden de 12 de noviembre de 1892, estableciendo el Patronato único para toda el Arma de Infantería, que ya lo fué del antiguo Colegio Militar y que lo era de la Academia General de Toledo y de gran número de regimientos.

Entre las muchas solemnidades de aquel año, se acuñó una medalla conmemorativa, que lleva en el anverso la efigie de la Purísima; en el campo, en primer término, sobre un pedestal, apareciendo en el fondo trofeos de banderas y palmas con bordura de estrellas en un cintillo, en el que van equidistantes los blasones de Castilla, León, Aragón y Navarra, y en el reverso tiene el emblema en relieve; la corneta, sobremontada en dos fusiles cruzados, armados, superado de la corona real, circundado de ramas de laurel que enlazan en su parte inferior por sus troncos, y remontada en la corneta destaca un cartel con la inscripción: «El Arma de Infantería en la primera conmemoración de su Excelsa Patrona». Y entre las culatas de los dos fusiles, dice:«8 de diciembre 1892»

Más tarde, el decreto del 6 de diciembre de 1937 decía «Se declara fiesta nacional para todos los efectos, el día 8 del corriente, conmemoración de Nuestra Señora la Inmaculada Concepción, Patrona del Estado Mayor, Infantería, Cuerpo Jurídico Militar, Intervención Civil de Guerra y Oficinas militares. Con tal motivo, se izará el pabellón nacional en todos los edificios militares». Y al final, después de la guerra civil, el 11 de noviembre de 1938 se decretaba la restauración de los cultos a los Santos Patrones por las Armas y Cuerpos.

Leones de la Infantería española, aristócratas del valor, vaís a encontrar a granel en vuestras filas a capitanes de talla hispánica, a hombres de espíritu y a soldados de alma doble.

Esta debe ser la suprema aspiración de todos nuestros infantes: llegar a ser soldados de dos almas, soldados de doble espíritu; pero para ser hombres de alma doble, lo primero que se necesita saber es ser hombres.

Hombre de espíritu doble fué Hernán Pérez del Pulgar, gloria cumbre de los Infantes de España, quien, con un puñado de hombres y un puñal gemelo del de Tarifa, escribió el Ave María en la puerta de la Mezquita de Granada.

Otro hombre de alma doble fué el toledano Garcilaso de la Vega, flor y espuma de la Infantería Española, quien, con desprecio de su propia vida, arrancó de la cola de un caballo moro la cinta en que iba grabada, el nombre de María Inmaculada.

Y el hombre que supo ser todo un hombre fué nuestro Gonzalo Fernández de Córdoba, el de las cuentas históricas a su Rey. Y tan hombre supo ser, que la historia unas veces le llama El Gran Capitán y otras El Capitán más grande.

En fin por no hacerme interminable, hombre de espíritu doble fué aquel Infante que al trote de su yegua Babieca iba ensanchando Castilla, el que supo ganar batallas hasta después de muerto… El Cid Campeador, tan grande fué que solo su figura sería bastante para cubrir de gloria y hacer inmortal a toda la Infantería Española.

La fiel Infantería de siempre, la del legionario Braulio…,

…Y su Patrona la Purísima Concepción es la que con su pureza ha de ser la cantera inagotable de valientes y laureados; cachorros indomables herederos de nuestros Tercios de Flandes. Infantes todos, he aquí la que ha de salvar a España…¡Rodilla en tierra!.

…El esplendor de gloria de otros días

tu celestial figura ha de envolver;

pues aún te queda la fiel Infantería,

que , por saber morir, sabrá vencer…

 

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Blog: generaldavila.com

Zaragoza marzo 2024.

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Coronel de Infantería DEM (R.) Félix Torres Murillo

UNA CUESTIÓN FORMAL (Guillermo Sáenz Escardó)

Este artículo como comprobarán al leerlo fue publicado hace ya tiempo, al inicio de la legislatura allá por el 2016. Pero es tal su actualidad en el conjunto de la sociedad que creemos merece la pena volver a leerlo. 

Opinen ustedes. Padecemos de fondos, pero ¿qué me dicen de las formas?

UNA CUESTIÓN FORMAL

Estrenamos esta semana una nueva legislatura, esperemos que algo más larga y fecunda que la anterior. De nuevo habrá por el Congreso un animado grupo de nuevos diputados. A nadie debería sorprenderle, ni siquiera a ellos, que se sienten ya parte de la historia. Es normal que aparezcan nuevas formaciones políticas, y es aún más normal que en el Congreso entren nuevos diputados, que hasta ahora no eran representantes públicos. Es una prueba más del buen funcionamiento de nuestro sistema constitucional, que a veces tanto denostamos, y que algunos de los nuevos diputados electos prometen paradójicamente cambiar, sin que sepamos aún muy bien hasta que punto quieren cambiarlo, ni cual sería el sustitutivo.

Hasta ahora hemos visto pocos gestos de humildad, de escuchar activamente, o de aprender rápido los usos y costumbres parlamentarias. Más bien al contrario, en algunos casos hay un verdadero exhibicionismo de recién llegado, que se compadece poco con quien debería tener el propósito de la concesión para pactar.

Para celebrar ese supuesto cambio de ciclo, celebran su ordinaria llegada, con ordinarios atuendo y actitudes. Entiéndase ordinario en el sentido de regular o normal funcionamiento de las cosas.

A estas alturas del partido, a nadie debería llamar la atención que quien quiera peine rastas o que se vista de forma desenfadada y cómoda. Quizá en la España de los años 60 se podía impresionar con el atuendo, pero hoy la originalidad es muy difícil, y pocas cosas tan anticuadas como pretender escandalizar desafiando al mundo con un peinado o un tatuaje. Ya no queda ninguna beata que se lleve las manos a la cabeza. Poca revolución, y poco cambio de orden, por tanto, hasta ahora.

Ningún cargo electo deberá ser juzgado por su indumentaria sino por sus actos.  A ningún ciudadano nos preocupa como vistan o como vivan los nuevos diputados, sino qué y cuanto están dispuestos a hacer en la transcendental tarea de legislar y controlar al gobierno. El habito no hace al monje y nadie debería juzgar el libro por la cubierta.

Eso si, hay una cuestión formal que debería considerarse. Quienes tanto reivindican, seguramente conocerán el origen etimológico del verbo “reivindicar”, que hunde sus raíces en la terminología forense romana, y proviene de res-rei (la cosa) y “vindicar”, que era el acto formal y solemne de señalar con una vara (vindicta), originalmente al esclavo que debía ser manumitido, y posteriormente, al demandado o al objeto sobre el que se tenia una legitima pretensión. Los usos forenses de la antigua Roma revestían una gran formalidad, reflejo de lo avanzado de su cultura jurídica.  Lo hacían por la misma razón por la que hoy un juez se viste con una incomoda toga para dictar sentencia, o un policía lleva uniforme y gorra para sancionarnos. Se trata de una elemental e importantísima cuestión formal; lo hacen para dotar de solemnidad cualquier acto de los poderes públicos, reconociendo el sometimiento a unas normas y principios. Dicho en términos constitucionales, supone hacer efectiva la “interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos”. En última instancia, una elemental garantía de libertad, que si buscamos en la doctrina jurídica clásica, encontramos resumida en las palabras del jurista Ihering, “enemiga declarada de la arbitrariedad, la forma es hermana gemela de la Libertad”.

No en vano, en los países con más larga tradición liberal, las cuestiones formales son de gran importancia, y siempre se cuida la puesta en escena formal de los actos de los poderes públicos, no hay más que pensar en la solemnidad del parlamento británico, o en el revestimiento formal de la proclamación de un presidente en EEUU.

El atuendo, igual que el uniforme, es una convención, en última instancia un acuerdo de voluntades, producto del devenir de la costumbre, que discurre por vericuetos a veces de forma caprichosa. El tricornio podría haber sido diferente, como diferente podría ser la gorra o la corbata. La Reina de Inglaterra podría peinar cresta y un punk podría llevar, como grito de guerra,  un sombrerito de color lila. La vindicta romana, en lugar de una vara de fresno,  podría haber sido un óvalo de bronce, una taba de marfil o el asa de un ánfora de cerámica. En realidad es esencialmente irrelevante.

Lo relevante, y es muy relevante, es que una convención de todos, un acuerdo social, ha determinado que esa, y no otra, es la forma de solemnizar un acto de poder, sometido a la observancia estricta de un procedimiento.

Cuando el cansado Sir Wilfrid Roberts, al que da vida Charles Laugthon, en Testigo de Cargo, desempolva y se pone su ridícula peluca, al fin y al cabo similar a un manojo de rastas, lo hace por una voluntad inequívoca de atenerse al procedimiento. Cuando el digno policía Malone pasea con su uniforme reluciente por el puente de la Avenida Michigan en mitad de la noche, antes de unirse a Eliot Ness, y convertirse en el azote de la mafia y la corrupción, personifica la dignidad del ejercicio de un poder público, igual que hacen los policías, guardias civiles, militares, jueces o fiscales, que de forma ejemplarmente digna, con frío o con calor, se presentan ante los ciudadanos revestidos de autoridad formal, garantía para todos los administrados de que no están actuando “por sus pistolas”, sino en nombre y representación de un poder del Estado, del que son depositarios precisamente para actuar sometidos al imperio de la ley y a la estricta observancia de procedimientos.

El día en que un guardia de tráfico haga detener nuestro vehículo ataviado con una chupa de cuero, estaremos más cerca de que decida que nuestro comportamiento al volante merece un porrazo. El día en que un juez dicte sentencia con un poncho en lugar de una toga, estaremos más cerca de una sentencia arbitraria. El día en que un policía, de los que vigila el Congreso de los Diputados en agosto, lo haga según las costumbre de sus Señorías, y se ponga unas bermudas o un chándal, quien se acerque a reivindicar aquello que considere legítimo, estará más cerca de recibir un trato injusto o desproporcionado.

Y cada vez que un diputado, o diputada, suba al estrado con la actitud y el atuendo de quien pasea por Malasaña, estaremos todos un poco más cerca de darle una patada a la libertad, a la justicia, a la igualdad o al pluralismo político. No sabemos si es esa la intención de la enigmática promesa de lealtad y enmienda. Repárese en lo paradójico de la promesa inalcanzable de lealtad a algo que se desea distinto (te juro amor eterno, Manolo, y trabajaré para que seas otro….). Por sus hechos les conoceremos. Esperemos que estén a la altura de la dignidad de su nuevo cargo, y sería deseable que actúen revestidos de la formalidad exigible por los ciudadanos. Y de vuelta a su casa, que se vistan como quieran.

Guillermo Sáenz Escardó

FRANCO Y FELIPE GONZÁLEZ: “EN LA VENTA DE AIRES SE SIENTE LA HISTORIA” Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

-Toledo es la ciudad más bella del mundo.

-Eso es cosa de gustos y sobre gustos no hay nada escrito.

-Pues lo dirá usted. Sobre gustos hay mucho escrito pero usted no ha leído nada.

Lo hablaban unos cercanos en un día a manteles en la bella Toledo.

Desde un gran ventanal veía el Cerro del Bu, la inicial posición defensiva del risco toledano. Desde su cima mejor que en ningún otro lugar se percibe el hondo sonido de la historia imposible de esa ciudad que nadie puede encerrar con letras. Solo el murmullo apacible del Tajo y los ecos de las callejuelas pueden hacerte entender los misterios de ese Toledo único e indescriptible. No es posible escribirlo ni contarlo. Por eso Toledo es así.

A Fray Juan de Yepes le encerraron en ella, anduvo y cayose por sus riscos: quería subirla, o bajarla, quizá entenderla de tantos rezos como contenía.

En una noche oscura

con ansias, en amores inflamada.

Oh dichosa ventura,

salí sin ser notada,

estando ya mi casa sosegada.

Porque en Toledo se reza en varios idiomas y hay ritos para todos sin molestar ni enfrentar dioses contra dioses. Aires de aquí y de allá, que llegan de todas partes y se quedan en parte.

Hay allí una Venta que es eso y eso condimentan: Aires. Unos la conocen de una manera otros de aquella otra, pero todos cogen el aire de la cocina toledana. Aprendí a distinguir y a comer allí la perdiz y a que no me diesen gato por liebre.

Resulta que malos aires corren ahora y entonces, por si acaso, me entero que allí acaba de estar reunido, alrededor de todo lo que cuento, Felipe González Márquez. Yo sé que tiene mucho que decir, pero lo importante lo dice bajito para que solo lo entiendan algunos. Otros entendemos de otras cosas. ¡Mira que si Felipe llega a ser el sucesor de Franco! ¿o lo fue?

Este lunes fue día de manteles en la Venta de Aires, en Toledo de todos los creyentes, de los que creen en España también, del Señor González con Emiliano García-Page, menos conocido claro, quizá porque no acaba de rematar, y pocos más, del pesoe de antes, del que ya no queda: en Venta de Aires. ¡Que cosas!

El libro de visitas de la Venta de Aires llevaba la firma de Francisco Franco, ¿la lleva? No sé que puso. Algo así como «Por España».

Felipe González dejó también ayer su firma con estas palabras: «En la Venta de Aires se siente la historia». ¿¡Qué habrá querido decir!? Como el de Yepes: salir sin ser notada, tener la casa sosegada, está la noche oscura; ¡pobrecillos!, dijo fray Juan.

Es una dedicatoria que da para hablar largo y tendido. “Se siente la Historia”. ¿Que Historia?

¿La de la Memoria o la de España y su destrucción como Nación?

Vendedores de aires que si se juntan provocan tempestades. Más vale que siembren bondades y brinden con vino de Yepes.

En la Venta de Aires, en Toledo, hay un comedor privado y en una de sus paredes, con azulejos de cerámica de Talavera, se ha dejado recuerdo de la fecha en la que Franco comió en 1937 en plena Guerra Civil. He comido en ese lugar en varias ocasiones y era foto obligada hacérsela junto a los azulejos. Durante algún tiempo había creído que fue allí donde Franco almorzó el día 29 de septiembre de 1936 después de entrar en el liberado Alcázar de Toledo. Tiene su anécdota porque en esa fecha almorzaron los generales Franco, Varela y Millán-Astray, los coroneles Moscardó, Martín Moreno y varios jefes hasta hacer un número de trece. Millán-Astray, que era muy superticioso, debió contar y darse cuenta de aquella cifra. Al entrar un botones del restaurante no se lo pensó dos veces y le obligó enérgicamente a sentarse en una esquina de la mesa y así completarla a catorce comensales. Pendientes y centrados la mayoría en la conversación de Moscardó, que narraba los sufrimientos padecidos, no todos se dieron cuenta de aquella maniobra según nos cuenta el general Franco Salgado-Araujo. Pero no. Ese almuerzo de los catorce fue en el Hotel Castilla.

Lo que no sé es el número de los que se reunieron alrededor de González, ¿doce, trece, catorce…? Ni tampoco si el almuerzo y firma se hizo en el comedor del 37 y hubo algún botones añadido. Un Koldo o algo así. Incluso Pegasus. Yo si fuese ellos no me fiaría.

La noticia es lo que dejó escrito Felipe González: «EN LA VENTA DE AIRES SE SIENTE LA HISTORIA«. ¿Qué quiso decir?

Fueron felices, comieron perdices y nos dieron a todos con un canto en las narices.

¡Que historia la nuestra! No hay sosiego. Enrarecidos aires.

Rafael Dávila Álvarez General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

7 marzo 2024