NO A LA GUERRA. FUNCIONARIOS UNIFORMADOS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Este Gobierno nacido en las entrañas de Rodríguez Zapatero ha logrado destronar la unidad de España. Lo que parecía un ligero desvarío de alguien sin formación se ha extendido hasta lograr romper la historia y sobre todo la unidad de España. El maestro Gustavo Bueno definía al autor del presente que vivimos en un libro inolvidable. Zapatero: el pensamiento Alicia.

Con el respeto y admiración debida a D. Gustavo ahora vemos que aquello nada tenía de ingenuidad y que Alicia era más bien el lobo de Caperucita cuyo sucesor se acerca a la madrasta de Blancanieves. Todo lo que tiene que ver con los espejos da miedo.

Salvador Dalí: “Narciso, / ¿comprendes? / La simetría, divina hipnosis de la geometría del espíritu, / colma ya tu cabeza con ese sueño incurable, vegetal, atávico y lento”.

Nos gobierna una obsesión, la de quien cree que todo requiere de su presencia. Siempre. Vive en un espejo, paranoia de su propio reflejo.

No era tan ingenuo el inventor del juego; el de los espejos es un engaño de los ritos eleusinos muy propio de quien busca la inmortalidad en los reflejos de luces y sombras. Todo promesas, ninguna realidad.

Había que penetrarlo. Iglesia y Estado eran espejos rotos donde antaño se reflejaba una historia de siglos.

Los efectos de las luces proyectadas en la oscuridad de un mundo encerrado en vidrio no deja de ser la caverna platónica donde el que viene contando lo que hay fuera es expulsado violentamente. Presenciamos un espectáculo de luces en la mayor oscuridad personal.

Creemos que todo es honradez sin saber que vivimos en la paradoja de Epiménides. Adaptamos el modelo: «Yo miento». A partir de ese momento todo es un caos. Esa es nuestra política. «El Gobierno miente. Yo soy su presidente». Claro que este no es Epiménides.

Taladrar la costra de las Fuerzas Armadas para llegar a su médula era un juego peligroso. Otros lo habían intentado. El pianista quiso acabar con la Legión creyendo que era un símbolo temporal que debía ser borrado en estos tiempos. Pero aquel Credo había calado ya por generaciones porque no en vano era la traducción del sentir desde los Tercios de Flandes. No entendieron que desde entonces sus Armas condensaban el espíritu de «Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir«, inquebrantable disciplina de la que nunca se han alejado. No eran funcionarios a sueldo y permanencia.

Las Fuerzas Armadas españolas son esas que no se dejaron engañar un 23 de febrero, aunque la trampa estaba bien montada. Los ejércitos no seguían sus oscuros deseos. Eran más democráticos que ellos.

Hubo que demostrar lo que no se creían y nuestra participación con la Legión en Bosnia, primera en el exterior desde 1975, supuso un reconocimiento, descubrimiento inesperado de la herramienta de disciplina y sacrificio de la que disponían. Nuestros ejércitos salía de años de aislamiento, de miradas de reojo, y su imagen cobró un valor como ninguna otra institución había alcanzado en el marco de la sociedad.

Después se estabilizó el proceso en algo parecido a la normalidad lo que supuso un intencionado camino hacia el olvido. Poco protagonismo, pocas y viejas armas, unidades envejecidas y obsoletas, rutinas y engaños creyendo ser lo que no éramos, todo reconvertido en proyección a misiones en el exterior y olvido interior.

No estaban contentos y había que buscar otra forma de penetración más medular. La encontraron.

«Capitán mande firmes«. El uniformado que buscaba un sitio que nunca encontró supo colocarse en el lugar adecuado para lograr conducir el proceso.

El año 2004 es una fecha inolvidable para todo aquel que sepa contar del uno al diez. Desmilitarizar lo militar. Con mano firme y herramienta de cirujano. La enseñanza era la clave. Mientras se entraba en honduras, mientras llegaban hasta la médula, distraían la mirada con bengalas (flares o chaff).

La indecencia y falta de respeto de un ministro de Defensa modificaba el texto del Homenaje a los Caídos, aunque él culpaba del hecho a una propuesta hecha por el Jefe del Estado Mayor de la Defensa. Vayan ustedes a saber. Retiraban del monte Constanza en la Academia de Suboficiales del Talarn el lema «A España servir hasta morir» que molestaba al independentismo catalán. Todo era admitido por quienes deberían defender el espíritu que encerraba ese lema y hasta el teniente general Mena fue arrestado por leer el artículo 8 de la Constitución.

Empezaban a verse cosas extrañas entre las más altas jerarquías de nuestros ejércitos. El compañerismo hacía agua. El Mando del Estado Mayor de la Defensa acababa en manos de quien -nadie lo suponía, aunque se sabía-escondía ansias de pasarse ¿militaba?) a un partido antimilitarista. Increíble, pero cierto.

Todo empezaba a romperse. No era necesario acabar con la Legión. Había procedimientos más elegantes e insidiosos para romper con la unidad y el compañerismo. La reforma de la enseñanza militar y la creación de unidades para el despiste, alejadas por completo de las misiones militares, bautizadas como oenegés con pistolas, iba a ser el camino estrella para lograr sus objetivos. Rápidamente caló en una sociedad engañada y manipulada con el «No a la guerra«, lema que introdujo la confrontación y el rechazo a la institución militar banalizando su trascendente misión.

La educación es un tipo de manipulación cuando se hace sin consenso y lleva intenciones sectarias. Cuando se permite y se asume son muchos los que deben responder ya que la responsabilidad no es solo del partido político que la propone. A veces es necesario salir de la disciplina para, individualmente, uno mismo, contemplar el conjunto y, también disciplinadamente, exponer los errores a los de dentro. Siempre hay una puerta para entrar y otra para salir. Con dignidad.

Dudo de que estemos preparados para soportar la verdad. Nos escondemos cuando aparece porque es exigente.

«Nosotros tenemos los pacifistas y los soviéticos tienen los misiles», dijo, como el que no quiere la cosa, F. Miterrand.

Nosotros no tenemos nada; ni lo uno ni lo otro.

En las Estrategias de Wu se puede leer: “Cuando el mundo está en paz, un hombre de bien mantiene su espada al alcance de la mano», lo que recuerda que Alejandro dormía con la Ilíada y la espada bajo la almohada.

Las virtudes faltan; hay que buscarlas entre una densa niebla que oculta el pasado y permite solo ver las sombras proyectadas en un virtual futuro que nunca será. Es el viejo cuento de la caverna. Hace algún tiempo que la abandoné y no daba crédito a lo que fuera era la cruda realidad.

Por arriba se despiden de la cortesía, el buen trato, la verdad, la firmeza, la lealtad, el honor, la bizarría, el crédito y la opinión, la constancia y la paciencia, la humildad y la obediencia. Cada vez es mayor la distancia entre las tropas y sus mandos. Los políticos las manosean y adulan, lo que repugna a la virtud militar.

El futuro es el progresismo que viene cargado de misiles. Ya es tarde. Han disparado y no funciona el sistema antimisil.

Una de las cosas que ahora más condiciona la vida militar es el ascenso junto al destino. Una vulnerabilidad que los políticos saben manejar con verdadero arte de la complacencia.

Las Fuerzas Armadas eran cuestión de Estado. Ya no lo son. No se sabe muy bien de quién dependen. Ni el Mando Supremo tiene fuerza para decir aquello de «la unidad es nuestra misión».

Olvidado está que hay que defender el interés general de la nación y no el interés personal. Las virtudes y vicios, las cualidades y los defectos se intuyen bajo los que aparentan. Vuestras menores faltas son siempre importantes; las grandes son irreparables y funestas. Cuando un reino ha sido arruinado, es imposible devolverle su antigua prosperidad.

Un general hábil no desdeña nada para formar buenas tropas. Ahora interesa la técnica más que la formación ética.

«No contentos con destrozar lo interno ahora se baten con los que nos prestan alianza. Los principales cimientos en que asentar un Estado -sea nuevo, viejo o mixto- son las buenas leyes y los buenos ejércitos. Y dado que no puede haber buenas leyes donde no hay buenos ejércitos y donde hay buenos ejércitos hay buenas leyes dejaré  al margen la consideración de las leyes y hablaré sólo de los ejércitos» (El Príncipe. Maquiavelo).

Los nuestros entran en la era del aislamiento y la inoperancia. Nos quedamos indefensos y desarmados.

Los funcionarios que uniformados deben asumir nuestra Defensa ¿nada tienen que decir? El momento es de máxima gravedad y el ascenso o el futuro destino no deben ser limitaciones para plantear con lealtad  lo que significa quedarnos sin defensa.

Nadie duda de la continua necesidad de adaptación a los tiempos. Nuevos procedimientos son necesarios para hacer frente a desconocidas formas de guerra y enfrentamiento en nuevas dimensiones, aunque conviene no olvidar que la razón de ser de los ejércitos sigue siendo la lucha armada justificándose su existencia en la defensa de la sociedad y de la Patria. Eso requiere una legislación de naturaleza moral, algo que solo la tradición escribe en los pliegos internos del alma y que se hereda de generación en generación. Un oficio como este, épico, vocacional y de riesgo, solo se rige por las leyes del espíritu. Quien no sepa interpretar lo que intento decir es mejor que se dedique a otra cosa, siempre que esa otra cosa no sea organizar la milicia. No hay soldados que vigilen las fronteras, no hay ni siquiera fronteras. Aquí todo se ha cambiado por progresismo y sostenibilidad. Ese es un uniforme que destruye las formaciones de soldados. No hay progreso sin ejércitos dotados de moral, virtudes y armas. El progresismo lo quiere Europa para su industria: gas; energía. Pero sin soldados con virtud no hay ejército sostenible.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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RIESGOS EN NUESTRAS CAPACIDADES MILITARES POR LA DERIVA DE NUESTRAS ALIANZAS DEFENSIVAS ¿OFENSIVAS?

Quizá lo más destacable es la falta de confianza que provoca la deslealtad con aquellos que hombro con hombro forman parte de tu despliegue defensivo u ofensivo. Abandonarles es algo que nunca se olvida.

La desconfianza genera distanciamiento y la Inteligencia, base de tus despliegues y criterios de acción operativa, se perderá  en la más absoluta soledad. Nadie nos va  a admitir en el restringido grupo del conocimiento que proporciona la información transformada en Inteligencia. Nada sabremos, nada veremos, nada oiremos.

La Defensa Nacional está en grave riesgo al situarnos frente a nuestro mayor proveedor de Inteligencia, Armas y Tecnología: Estados Unidos e Israel. Costaría años sustituirlos como proveedores si es que lo lográsemos.

Para empezar peligran nuestras bases de Rota y Morón con el riesgo económico para la región (sobre todo de Cádiz) que ello supondría. Gibraltar, Base Militar clave en el Mediterráneo, acabamos de entregarla con sus tomahawk a punto.

El Mando estadounidense para África, clave para nuestro futuro y Seguridad, está en proceso de traslado y muy probablemente será a Marruecos.

El avión EF-18 actualmente es la base de nuestra defensa aérea y su disponibilidad y mantenimiento depende de su fabricante: Estados Unidos. Los radares y motores requieren de un constante y urgente mantenimiento. No adquirimos el F35 y los AV-8B Harrier II Plus en su última fase de posibilidades dependen al cien por cien del mantenimiento y suministros de los Estados Unidos. Nos quedamos sin aviación embarcada. El avión de entrenamiento recién adquirido a Turquía TAI Hürjet dispone de  motores fabricados en Estados Unidos.

Aviación de transporte, helicópteros actuales y futuros, misiles y lanzadores (AIM-120 AMRAAM y AIM-9 Sidewinder), (Patriot), drones (General Atomics MQ-9 Reaper), Artillería de Campaña y sus municiones, vehículos de transporte y blindados, todo ello es dependencia de Estados Unidos.

Nuestras fragatas irían al paro. El sistema AEGIS que monta la «Colón» es y depende de los Estados Unidos. Estaba previsto para nuestras próximas fragatas (?).

Nos quedaríamos solos no solo por tecnología, sino por los procedimientos operativos que tendríamos que recomponer al quedarnos aislados.

De Israel tenemos absoluta dependencia tecnológica:

-Misiles multipropósito Spike LR2.

-Sistemas de comunicación entre las pequeñas unidades.

Sistema Lanzacohetes de Alta Movilidad (SILAM), que sustituye a los cohetes Teruel.

-Torres del vehículo de combate del vehículo 8×8.

-Morteros sobre VAMTAC.

-Sensibles sistemas para el Ejército del Aire y del Espacio, la Armada y los Helicópteros de ataque.

De como afecta a la industria militar española tendremos que hablar otro día mientras se dirime el enfrentamiento en los tribunales de Santa Bárbara (General Dynamics) con la española INDRA por los contratos de armas concedidos por el Ejecutivo.

09 marzo 2026

Blog: generaldavila.com

¡GIBRALTAR ESPAÑOL! DESCLASIFICAR ACUERDOS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Base Militar del Reino Unido y sus instalaciones. Trabajo propiedad del Capitán de Navío (R.) Ángel Liberal (actualizada a fecha actual)

El Derecho de la Unión Europea se aplicaba en Gibraltar debido a la pertenencia del Reino Unido a la Unión, pero la salida del Reino Unido implicó, necesariamente, la de Gibraltar. Un difícil reto que podría haber significado el inicio de lo que debería ser: la restitución de la integridad territorial española. Ese es el único deber e interés de España. Desde luego nunca entregar Gibraltar. Ya desde 2020 con el llamado «Acuerdo de Nochevieja» las cosas empezaron a ponerse feas para España. Se ponía fin a la lucha incansable de España por restituir su integridad territorial.  El Reino Unido sella así su Base Militar en Gibraltar y España pierde territorio.

En junio de 2025 se anunció la conclusión de un acuerdo político definitivo sobre los aspectos fundamentales del futuro Acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido en relación con Gibraltar. El principal objetivo -así lo venden- del futuro Acuerdo es garantizar la prosperidad de toda la región. Para ello, se eliminarán la totalidad de las barreras físicas, los chequeos y los controles sobre las personas y mercancías que circulen entre España y Gibraltar, suprimiendo todos los controles en el paso fronterizo entre Gibraltar y La Línea además de eliminar los controles de mercancías. Todo esto sin conocimiento de los españoles, de la oposición, del Parlamento, de nadie que no sea del equipo A. Es decir una ampliación de la ocupación inglesa del territorio español. Desde Gibraltar a Málaga para continuar hasta Rota.

Nos están llevando en peligroso silencio a ceder territorio español casi de manera definitiva. Es un primer paso para que Marruecos reclame Ceuta, Melilla, Peñones y Canarias. Veremos cuanto tarda en hacerlo. Marruecos vincula Gibraltar con Ceuta y Melilla y no tardará en mover ficha. Hemos perdido el control del Estrecho hace tiempo y ahora perderemos la dignidad como nación.

Nuestras Fuerzas Armadas no sabemos lo qué piensan de todo esto si es que se han parado a pensar antes que en las puertas giratorias.

Por cierto ahora hablan de desclasificar documentos del 23F. Militares pocos si es que hay alguno. Pregunten por el socialismo de aquella época. La palabra no es desclasificar. Mejor sería utilizar el término interpretar. Es como lo de la Constitución que requiere un intérprete para cada momento. Uno para que apruebe lo de los asesinos al Poder, otro para que admita que España no es una ni grande ni libre. ¿De qué me sonarán a mi esos términos? Desde luego ni es una, ni grande ni libre.

Lo de la interpretación no requiere desclasificar documentos. Se inventan y quedan para la historia en sustitución de los auténticos. A eso es a lo que llamamos desclasificar. Saltan a los medios interpretados (oficialmente).

Así se enmascaran las cosas y es por ello que a nuestros militares no les preocupa eso de garantizar la soberanía, independencia e integridad territorial de España, que por error constitucional, según vemos, se les asignó como misión fundamental en la Constitución. Es cuestión de saber interpretarlo. Aunque se lo dan hecho, alguno interpreta mal y surge el espadón de paisano que es lo que fueron aquellos hombres de corbata que merodeaban por el Congreso el 23F. Nadie los descubrió. ¿El 23F fue un Golpe de Estado? ¿O fue un Golpe de timón y a alguno se le fue la mano?

Papeles hay en España en cualquier casa que se precie. En «Ca Bono» abundan, que fue el más listo de la clase política y se llevó todo de todos. Se le olvidó llevarse los suyos. Están.

Pues dirán ustedes que mezclo churras con merinas y tiene razón, pero es que uno se encuentra todo unido a las partes.

Lo importante en estos momentos no son los papeles del 23F sino los de Gibraltar. Eso sí que es pérdida de nuestra integridad territorial. No sé si entra en los planes del Estado Mayor de la Defensa o en los del almirante retirado Secretario General de Política de Defensa. No sé si es cosa de un pelotón de fusileros o de la flota de Boluda Towage.

¿Aquí quién manda? ¿El Congreso o sus intérpretes? En las Fuerzas Armadas manda el desarme y la capacidad operativa es simbólica, mucho mando, pero pocas órdenes de combate.

Todo quedó en un simbólico «Capitán mande firmes» que un viejo roquero uniformado (equipo de Bono) enseñó a su ministra. «Aquí todo consiste en fomentar el símbolo. El resto da igual».

El ministerio de Defensa vale para todo menos para atacar y defender. Esto debe ser una balsa de aceite sin mezcla. La Política de Defensa es algo así como fabricar cañones sin munición.

Cada día es más difícil completar el cuadro de nuestra soberanía nacional y definir la integridad territorial. ¿Es posible un ataque a nuestra integridad territorial?

De acuerdo con la Carta de las Naciones Unidas la «Integridad Territorial» es un «Principio fundamental del derecho internacional contemporáneo relativo al estatuto jurídico del Estado, fundado a su vez en el principio de la igualdad soberana de los Estados, que proclama la prohibición de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza, o a cualquier otro medio incompatible con la Carta de las Naciones Unidas, contra el territorio o la independencia política de un Estado, y en particular la inviolabilidad de sus fronteras». ¿Fronteras? Gibraltar es una colonia. Figura en el listado de las Naciones Unidas de “territorios no autónomos pendientes de descolonización”. Naciones Unidas ha señalado que, en el proceso de descolonización de Gibraltar, el principio aplicable no es el de libre determinación de los pueblos sino el de restitución de la integridad territorial española.

Nuestra Constitución aclara en su artículo 2º: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”.

Guarda silencio sobre cual es el espacio físico donde se ejerce la soberanía nacional, es decir que no determina cual es el territorio del Estado. Sí lo hicieron la Constitución de Cádiz de 1812 (art. 10) y la Constitución de la Segunda República de 1931 (art. 8). La actual se limita a hacerlo de manera indirecta al hablar de las circunscripciones electorales (arts. 68 y 69)

El territorio del Estado es «el espacio físico (terrestre, aéreo y marino) donde se ejercen las competencias y funciones del Estado, con exclusión de análogos poderes por parte de otro Estado o sujetos internacionales».

¿Integridad territorial? ¿Cuál es el territorio nacional? ¿Gibraltar lo es?

Me preocupa ver que la Constitución dice una cosa y la contraria y que su interpretación está en manos del partido (s) político gobernante, es decir que no dependemos de la Ley sino de la trampa.

Lean ustedes e interpreten antes de que sean otros los que lo hagan.

-Constitución española de 1978:

Artículo 94 La prestación del consentimiento del Estado para obligarse por medio de tratados o convenios requerirá la previa autorización de las Cortes Generales, en los siguientes casos:

  1. a)Tratados de carácter político.
  2. b)Tratados o convenios de carácter militar.
  3. c)Tratados o convenios que afecten a la integridad territorial del Estado o a los derechos y deberes fundamentales establecidos en el Título I (subrayado propio).
  4. d)Tratados o convenios que impliquen obligaciones financieras para la Hacienda Pública.
  5. e)Tratados o convenios que supongan modificación o derogación de alguna ley o exijan medidas legislativas para su ejecución.
  6. El Congreso y el Senado serán inmediatamente informados de la conclusión de los restantes tratados o convenios.

Todo ello sin olvidar el artículo 95 que dice que: «La celebración de un tratado internacional que contenga estipulaciones contrarias a la Constitución exigirá la previa revisión constitucional». Es decir que  está en manos de ese llamado Tribunal Constitucional Ad hoc: «El Gobierno o cualquiera de las Cámaras puede requerir al Tribunal Constitucional para que declare si existe o no esa contradicción».

Interpreto -corríjanme si me equivoco- que se puede ceder territorio nacional mediante un «Tratado» y además por mayoría simple. Es decir que la Constitución se fundamenta en «la indisoluble unidad de la Nación española» y «la defensa de la integridad territorial» es misión de las Fuerzas Armadas, pero es un camelo que nos han contado ya que la misma Constitución permite, por mayoría parlamentaria, deshacer eso que llamamos «integridad territorial» recurriendo a lo que llaman -vaya usted a saber- un tratado internacional. Inaudito tener una Constitución adaptable a la interpretación sesgada de unos teóricos magistrados afines al Gobierno de turno y que abra paso de manera sutil y dudosa a romper con la integridad territorial. ¿En qué quedamos?

La irreductibilidad de España, su integridad territorial, su fundamento, y hasta la integridad territorial de todas su provincias… todo en el aire de un «tratado internacional».

Así estamos, con la duda más que razonable, si España seguirá siendo España, si su Constitución se fundamenta en su indisoluble unidad, si Ceuta y Melilla, Chafarinas, Perejil y los peñones de Vélez de la Gomera y Alhucemas son irrenunciables, «si renunciamos a nuestro derecho sobre Gibraltar y aceptamos la extralimitación de la colonia militar británica respecto a lo cedido en Utrecht». Por último, y no menos importante, si alguna Comunidad Autónoma podría dejar de formar parte del territorio nacional sin que las Fuerzas Armadas intervengan en el cumplimiento de su misión ya que una treta de interpretación constitucional puede lograr ese tratado de cesión territorial sin que ni una pareja de la Guardia Civil lo impida.

Ya decía yo que esa Secretaría General de Política de Defensa tenía trampa y trabaja desde el retiro, en un esquina silenciosa y húmeda.

Este Gobierno renuncia de hecho a reintegrar Gibraltar a España y está dando los primeros pasos. Nadie se opone, los españoles lo desconocen y la oposición está a otras cosas. Pero los militares deberían decir algo. Aunque solo sea porque se les nombra en el Título Preliminar de la Constitución y allí se les marca su misión principal. Que por nosotros no quede. Podría ser tan grave como no haberse enterado que pretenden que nos olvidemos de una parte de nuestro territorio, el que nos pidan, a las buenas o a las malas, por ejemplo Gibraltar. Asumamos que España empieza a ser carcomida por el sur desde Gibraltar, por el istmo penetran hasta Sotogrande y Málaga; por ahora.

Simple ejemplo de la ruptura del artículo 8 de la Constitución española. Olvidado. Dinamitado desde dentro.

¿Desclasificar para qué? Aquí solo existe el Poder de La Moncloa.

La Constitución es un mero símbolo.

¡Gibraltar español! es interpretable. Los papeles se desclasificarán cuando diga Boluda Towage. Sabremos que aquello es un colonia convertida en un polvorín, Base Militar armada hasta los dientes, sin control español alguno y que cualquier día nos puede dar un susto.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

25 febrero 2026

LA INVERSIÓN EN NUESTRA DEFENSA. EL FLORETE POLÍTICO Y EL MANDOBLE CASTRENSE. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

En la guerra, que lo abarca todo, se impone la filosofía, que lo es  todo.

Aristóteles y Alejandro Magno estaban íntimamente ligados por la Ilíada; que lo es todo. Bajo la almohada del Magno la espada y la aristotélica Cólera de Aquiles eran inseparables.

Inicio este artículo con el pensamiento del filósofo Gabriel Albiac que nació y creció entre escuela militar y la de maestros, entre la espada y la piedra de pizarra, por lo que completa al filósofo que define Heráclito: «El combate (Pólemos) es padre y señor de todo«.

La guerra y la filosofía lo son  todo, porque sitúan al hombre frente a lo indecible: la muerte. La filosofía te enfrenta, la guerra te la descubre desnuda, incluso atractiva.

Albiac, en un artículo que navega entre lo oscuro y oculto de lo filosófico y militar, el ángulo ciego, que también se llama muerto, resume nuestra reciente historia en términos que recuerdan la definición discutida y discutible de Vom Bulow de estrategia y  táctica: las diferencia por que una se mueve en el campo de lo no visual (Estrategia) y la otra en el visual (Táctica), lo oculto y lo que despliega ante ti. No le hicieron caso por pretender abarcar la guerra bajo fórmulas geométricas, pura ciencia. Dibujaba, medía distancias, triangulaba formaciones, calculaba necesidades y reducía el combate a una ecuación. Puede que no le faltase razón. Quizá ángulo de visión. La estrategia oculta intenciones tan influyentes como el azar o el engaño, las variantes impredecibles. Es como la filosofía, que nunca sabes.

En nuestra reciente historia nos han hecho tácticos del día a día y nos movemos en el campo de la invisibilidad, solo accesible a la política que hace la guerra a punta de florete.

Nos recuerda el filósofo que «la transición política, que satura la segunda mitad de los años setenta del siglo veinte en España, es uno de esos actos de guerra ´a punta de florete´ de los que el tal sutil Clausewitz habla».

Es cierto  que sabemos que el florete es tan letal, quizá más, como el mandoble.

Ahora engañan a todos, incluidos los del mandoble, para ampararse en lo que llaman «estratégicamente», que es lo mismo que «cínicamente», Razón de Estado y se encierran en su «ángulo muerto», que no es una táctica, sino la estrategia del florete tan elegante como mortal. Lo indecible.

Todo permanece oculto.

La sepultura de los archivos del franquismo, el oscurantismo, la destrucción masiva, la férrea vigilancia (que he sufrido), la hoguera. No hay forma de investigar a fondo en ningún archivo militar. Ni un euro en digitalizar o facilitar la labor.

República, comunismo, guerra, franquismo, Transición, Democracia, permanecen en el «ángulo muerto» de la Razón de Estado. Nada sabemos. Entre lo oculto y lo destruido,

Discutimos la inversión en Defensa en el marco de la OTAN. Un 5% del PIB. El Gobierno responde a lo suyo, sin consultar, con la puesta en marcha de un inútil negocio de  armas sin importarle para qué, pero que resulta que es un buena tapadera para otros. Miles de millones que se irán por las alcantarillas de lo innecesario, porque ellos a lo que están es a dar golpes de florete, desde la estrategia de cubrirse el pecho y la cara en su esgrima indecente. Ese dinero invertido en armas de nada servirá si una auténtica guerra de guerrillas se juega en vanguardia y a retaguardia.

Mientas no queramos, o prohibamos, conocernos, mientras no haya tregua entre todos y cada uno de nosotros será absurdo invertir en armas. España necesita tener un Gobierno que no le mienta. De la inversión que suponen 77.000 millones de euros para llegar a ese 5% que nos pide la OTAN solo hay que invertir un 0´0001 por ciento y habremos ganado la guerra. La nuestra. La que se esconde en los archivos militares secretos. No es solo desclasificar, sino digitalizar. Ni un archivo militar lo está. Eso sí, muy vigilados, de lo que pides y quién lo pide (doy fe) que casi siempre es materia reservada.

Menos del 0,0001%. Sería el primer paso para construir nuestra Defensa. La de la unidad por la verdad. Saber de dónde venimos y por qué seguimos enfrentados. Luego hablaremos, si acaso, de cañones.

El florete político debe estar bien entrenado y saber donde golpear antes de lanzarse a fondo para así evitar el mandoble castrense.

«Pues todo lo secreto tarde o temprano se descubrirá, y todo lo oculto saldrá a la luz y se dará a conocer a todos«. No lleguemos tarde.

No pongan sus malditas cámaras sobre las personas, sino sobre los documentos.

«Era grato con los amigos, terrible con los enemigos, justo con los súbditos, infiel con los extraños; nunca intentó  vencer por la fuerza cuando podía hacerlo por fraude; ya decía que era la victoria la que traía la gloria y no el modo de lograrla» (Nicolás Maquiavelo. La Vida de Castruccio Castracani).

La guerra  se aprende tanto en el campo de batalla como en la piedra de pizarra.

¿Florete o mandoble? Elijan. Es el momento.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

15 febrero 2026

¿ESPAÑA? HABÉIS ACABADO CON ELLA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez.

No hablo de memoria ni para asustar a nadie. Son datos. ¿Quién los tiene? Entre moquetas, trincheras y alambradas se toca lo más hondo de la virtud y de la perversión humana.

Van pasando los días. Si es triste la situación que todos percibimos en España fruto de la labor metódica, diseñada y ejecutada por Zapatero/Sánchez (¿hay alguien más ahí?) no lo es menor la incomprensible lucha Partido Popular-Vox. Todos son, somos, culpables del adiós a España. Unos por destruir, los otros por desunir. Otros por omisión.

Solo hay un resultado final, irreversible: España está rota, dividida, inexistente como nación unida. Engañados.

La Constitución es papel mojado y España respira artificialmente. Una cosa es la imagen y otra los entresijos de los poderes económico y político capaces de haber deshecho todos lo Poderes.

No existe más poder que el político/económico y las ideologías, de un lado o de otro sirven, sirven con  intereses constituidos en Partidos. El único amo que a todos dirige, poderes y poder, es el dinero. No hay más. El camino empieza con ese afán. El dinero es el único dios que no tiene ateos.

Las independencias, los secesionistas, incluso a través del terrorismo, buscan imponerse para manejar los resortes del dinero. De pascuas a ramos surge un aparente liberalismo que suelta riendas para que lo económico  se maneje sin la intermediación del poder público. Falso. Todo se regula y se dirige desde la norma política que es quien la redacta y aprueba. Solo es necesario manejar lo cognitivo para hacerse con el poder. Influir es ganar y dominar el Boletín Oficial del Estado. Lo decía Eugenio d´Ors: «En el principio fue un membrete».

Jesús Fueyo, todo optimismo dijo algo parecido, pero contrario: «Después de Franco las instituciones». Nadie le preguntó: ¿Pero eso qué es? ¡El membrete hombre!, que lo encierra todo. Es el Poder.

Poder para destruir.

Cataluña ha dejado de ser España. Hay muchos que no quieren dejar de ser españoles en Cataluña. Mayoría sin duda, pero la realidad de Cataluña es otra, es ser otra, ser independiente y no ser España. Y no es España. Empezó todo en los años de plomo y la fase final comenzó en octubre de 2017. El Rey de España tuvo que emplearse a fondo. Tan a fondo que percibió la situación. Hubo alarma y el Poder se puso en marcha para corregir un posible error no fuese que descarrilaran sus proyectos independentistas. Volvió el silencio y la aceptación de lo irreversible. Incluso al mando de un delincuente huido de la justicia y con los terroristas al acecho.

Tarradellas ¿lo recuerdan? dijo aquello del «Golpe de Timón», al dejar la Generalidad que trajo, porque era consciente de la bomba a tiempos que allí dejaba. Tictac.

De nuevo la derecha pagó su inocencia, esa vida naif que arrastra siempre, «Todo el mundo es bueno» decía.

¡Viva el artículo 2! Todo en España «se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles…»

«El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla».

¡Qué bien lo hemos hecho!, repetían y se felicitaban mientras por otro lado se horadaban los cimientos, el fundamento.

¡Necios!

Nadie creía que se podían haber equivocado, ¿quién dijo que aquello era una bomba?:  «…y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas».

¿Nacionalidades de qué nación? Ahí estaba el encendido de la mecha. Todo a punto. Solo quedaba estudiar el plan que empezó con la bomba lapa, el estatuto, el acuerdo, la traición, la amnistía, el indulto y …el final. Habían reventado España en un único párrafo: nacionalidades. No todo el mundo es bueno.

La fiesta ha quedado reducida a unos partidos que no responden a la voluntad popular, aunque dudo que exista una voluntad más allá de la individual. Los partidos de derecha no se reconocen y se enfrentan entre ellos. Los de izquierda tampoco, pero se pelean solo en casa abrazándose en público.

No me llamen pesimista. España ya no existe. Ni en Cataluña ni en el País Vasco y puede que el efecto llamada venga detrás. Hablo con datos. Inconfesables.

¿Quién tiene los datos? Les daría nombres y apellidos. Los conozco, me lo han dicho, me han mostrado los datos, visto y leído a fondo los que manejan, cosas terribles que desconocemos, pero comprobamos cada día sus efectos.

Los hechos son estos y quienes los manejan existen, pero para generalizar y no dar nombres propios les diré abstracciones.

-Presidencia del Gobierno

-Centro Nacional de Inteligencia

-Ministerio del Interior

-Generalidad de Cataluña

-Tribunal Constitucional

-Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado

-Fuerzas Armadas por la Cúpula

-Tribunal Supremo

-JE…; LC…; BS y afines…; I/E…; PS; SI; ZP…

Datos confirmados. España ya no existe. Hemos, entre todos, acabado con ella.

Dejen de hablar de Constitución y cosas así. Todo es Poder. Oculto, pero poder que lo puede todo. Hasta acabar con España desde la mismísima Constitución. Solo es necesario interpretarla y dárnosla a comer.

Que les aproveche.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez.

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5 febrero 2025

 

ALBERTO NÚÑEZ FEIJÓO Y SU REUNIÓN CON PEDRO SÁNCHEZ PARA EL ENVÍO DE TROPAS A UCRANIA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

¡Cuidado! es una encerrona. En término militar: emboscada.

Eso del envío de tropas españolas a Ucrania hay que analizarlo y no admitir lo que el señor Sánchez guste. Hay que partir de la idea política del presidente que no es otra cosa que la defensa a ultranza de su persona sin el más mínimo propósito de entrar en un debate serio sobre los intereses de España. Eso es indiscutible desde el momento en el que gobierna con socios que pretenden romper con la unidad de España y por ello condenados. El líder de la oposición puede salir de la reunión en Moncloa creyéndose haber hablado con un gran estratega.

Hay que saber con quién hablas y lo que pretenden venderte. ¿Irá el señor Feijóo bien asesorado de lo que significa enviar tropas a Ucrania? ¿Sabe el señor Feijóo qué hacemos en Líbano? ¿O en Letonia? ¿Tiene quién le asesore sobre la Defensa y las Fuerzas Armadas? ¿Piensa también desplegar tropas en Gaza?

Perdone si nos surgen dudas. Le daría un par de nombres de esos generales defenestrados por el gran estratega y su ministra por decirles la verdad, algo que ellos no admiten. Quizá le puedan asesorar. Escuche a los que saben y tampoco se deje achantar por los que deberían ayudar en lugar de empujar.

Un sí, incluso condicional, al envío de tropas es desde el punto de vista militar una temeridad. Al menos si no hay un debate social auténtico. Las Fuerzas Armadas son mudas, pero sus generales ocupan puestos en los que no deberían silenciar situaciones comprometidas. Sabemos que muchos de ellos consideran su deber, ante el actual estado de cosas (cosas de los ejércitos), mantenerse a la defensiva a ultranza (sin que se note) hasta que pase este arreón contra su misión fundamental. Mudos.

Es muy discutible lo del envío de tropas y un solo concepto sirve para empezar el razonamiento: la flexibilidad de las tropas no da para más. No hay suficientes tropas preparadas para mantener las rotaciones, el descanso, la preparación y además atender a los graves desafíos internos que se avecinan. Sería un riesgo evitable además de una medida imprudente. La política de partido no debe introducirse en las Fuerzas Armadas.

Antes de hablar del envío de tropas tendría usted, señor Feijóo, que pedirle explicaciones al presidente del Gobierno sobre Gibraltar, Ceuta, Melilla, Peñones e incluso Canarias. Sobre todo y muy detallado que le hable de Marruecos y el Sahara Occidental. También sobre el «Pacto de la Mareta«, el regreso de Puigdemont, del indulto, la amnistía y para postre de la ETA venezolana o los fondos iraníes. No se le olvide aquello del «Furor» y lo del despliegue tardío en Valencia ante la riada.

No se deje engañar. Hay más cosas.

España no ha cumplido con el aprobado 5% de gasto para la Defensa en el marco de la Alianza Atlántica. El Gobierno de España juega con la palabra y engaña con los hechos. El envío de tropas forma parte del engaño. Lo más barato y que sus socios de gobierno no le discuten es el envío de tropas, pero de subir el presupuesto al 5% nada de nada. Han subido un presupuesto para la industria de las armas, pero dejan descalzos a los soldados. Hacer uso de las tropas como si de carne de cañón se tratase no es una forma honrada de hacer uso de ellos. Es notorio que nuestro prestigio en la Alianza es escaso y nuestra relevancia nula. Lamentable, pero ganado a pulso.

Decía nuestro antiguo JEMAD, general de Ejército Fernando Alejandre, una de las mentes más claras sobre el empleo de nuestras Fuerzas Armadas: <<España no invierte en la seguridad global la parte que le corresponde y lo compensa parcialmente tratando de participar en diversas operaciones de mantenimiento de la paz a costa de un gran esfuerzo de sus militares y en cierto modo también a costa de la operatividad global de las Fuerzas Armadas>>. ¡Qué sabias palabras!

Las tropas están atentas, hartas de engaños, de ir de aquí para allá sin ningún sentido estratégico para después regresar a sus cuarteles cada vez en peores condiciones incluso con una perspectiva de futuro tan incierto como lamentable.

¿Quién va a defender de una vez por todas la postura de nuestra Defensa cuándo los que gobiernan se posicionan como independentistas y antimilitaristas?

El señor Feijóo debe ir preparado para tratar con alguien que no cree en España; tampoco en sus Fuerzas Armadas y que además se permite el lujo de ser sostenido en el Gobierno por los que perpetraron el mayor ataque en democracia contra la unidad de España. Resulta que ahora el presidente se ve sin apoyos para sacar pecho ante su socios europeos y recurre al Partido Popular al que insulta un día y otro también. No, señor Feijóo; usted no debe dejarse engañar y antes de que hable el señor presidente es usted el que debe formularle mil preguntas que seguramente no tendrán respuesta. Usted debe respetar a España y a la misión de sus Fuerzas Armadas. Eso es todo, que no es poco.

Piénsese muy bien lo que va a contestar y por favor no conceda ni un milímetro de confianza a quien tiene en su programa romper España. Por sus obras los conoceréis. Por su socios de Gobierno que ahora le abandonan también.

No mida su futuro en votos. Mida el valor de España. Las Fuerzas Armadas no deben ser objeto de venta o cambio. Son el mayor valor que tiene España para mantener su unidad y prestigio dentro y fuera.

Le preparan una emboscada. No lo dude. Ataque usted primero. Le diría la forma, pero usted tiene asesores; espero que sean buenos. Buena falta le va a hacer.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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15 enero 2025

 

PAZ/GUERRA UCRANIA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

La guerra ya pasó y el momento de la paz será ahora o nunca. Esta situación es inexplicable ¿o abre las puertas del infierno?

La invasión de Ucrania el 24 de Febrero de 2022, a dos meses de cumplirse los cuatro años, debería haber sido detenida de manera inmediata, en el mismo momento en el que empezó.

¿Pudo ser?

El Ejército ruso se mostró impotente por su escasa preparación a lo que se unió un estrepitoso planeamiento táctico que no soportaba el análisis de la más elemental escuela militar. Analizado por activa y por pasiva en este blog, hoy constatamos lo dicho desde el inicio. A un error estratégico se unió el táctico. Fallaron las hipótesis más elementales bajo el peor de los criterios que pueden pasar por la cabeza de un general y su Estado Mayor: despreciar las capacidades morales y materiales del  adversario. Ucrania plantó cara y lo hizo con valor y decisión. Pero todos sabíamos que la guerra la ganaría militarmente Rusia.

Cuatro años es una barbaridad y son muchos los interrogantes. También son muchos los detractores del presidente de EEUU, pero todo apunta a que la llegada de Trump ha sido una esperanza para la paz. No hay más que repasar lo que ocurría antes de su presidencia.

¿Y si la invasión no se hubiese producido? Estaba prevista y pudo no ser.

¿Y si Ucrania no se hubiese defendido? La Inteligencia estadounidense fue decisiva en los primeros momentos.

¿Y si se hubiese llegado a un acuerdo, aquel que pudo ser, el de Estambul? Tendrán que contestar algunos «líderes» europeos.

¿Y si se hubiese ayudado a Ucrania en aquel momento que pudo ganar la guerra? ¿Quién  no lo quiso? ¿Sabe Europa lo que le espera? ¿Qué pinta el Reino Unido en esta guerra? Todo responde a una sola hipótesis.

¿Habrá paz? ¿será pronto y prolongada?¿Resolverá los problemas que la provocaron?

Nadie es capaz de responder, aunque hay preguntas que a cuatro años vista tienen claras respuestas que nadie se atreve a exponerlas dada la manifiesta culpabilidad.

¿La ONU? Bien gracias.

¿Ha sido una guerra económica, política, social, religiosa, étnica, geográfica…?, ¿ o de estudio y tanteo?

Desde el primer momento dijimos que la guerra en el campo militar sería ganada por Rusia. El hecho es contrastable. Pero hay otros aspectos analizables antes de hablar de victoria total.

¿Alguno de los contendientes ha logrado su objetivo? ¿En qué medida? Este análisis es complejo porque se sale de lo comúnmente llamado victoria militar para adentrarse en un mundo cargado de influencias de otros tipos de conflictos que, aunque no guerreros, son tan analizables como el número de victorias, derrotas o tanques destruidos.

¿Cuál era el objetivo estratégico de Putin? ¿Recobrar para Rusia un prestigio perdido? ¿Lo ha logrado? ¿Y el de Ucrania? ¿Defender y conservar a toda costa su integridad territorial? ¿Qué había ocurrido años atrás en el Donbás y en Crimea? ¿Conoce(n) (mos) los antecedentes?

¿Ucrania pretendía integrarse económica y militarmente en Europa?

¿Qué interés tenía en ello Europa? ¿Sus recursos? ¿Qué papel ha jugado la Unión Europea en esta interminable guerra en la que ha consumido un dinero que ni tiene ni le pertenece? ¿Se habrá al fin dado cuenta de que no hay unión económica si no está sustentada por un poder militar?

Es indudable que la dirección de la guerra pertenece a la política.

La guerra no es la destrucción del Ejército enemigo, sino la victoria retórica, la del relato que, a pesar de un ejercito destruido, da la razón al derrotado.

Con el tiempo, el que se impone con las armas acaba imponiendo su relato porque es fácil comprar desde el poder  al relator. Esa será la victoria. Los cañones mandarán en el resultado, aunque este no sea exclusivo éxito de ellos. El concepto guerra ya no queda limitado al choque militar. El fenómeno guerra ya no es militar, solo su ejecución.

La guerra hay que acabarla, no de manera temporal, con ruta de futuro.

Nunca sabremos que ocurriría si esta guerra se hiciese interminable. No lo será. Hay que detener la guerra. ¿Cuándo y dónde? ¿En qué condiciones? No habrá una derrota clásica bajo el concepto de destruir al enemigo y obligarle al cumplimiento de nuestra voluntad. ¿Qué voluntad se impone?

Todo combate se debilita en el avance… Ya ninguno avanza, o lo hacen a ninguna parte.

¿Vencedor? Entre Irán y Estados Unidos después de doce días de guerra hay un claro vencedor, pero ¿ hasta qué grado ha terminado esa guerra con la imposición de la voluntad del vencedor? No está claro.

Debemos dejar la indefinición momentánea de victoria o derrota. Todos pierden. Todo es transitorio.

En este periodo tan largo de guerra, parece que nadie se ha planteado seriamente: ¿por qué esta guerra?

Es fácil señalar al invasor. Difícil justificarlo. Pero si nos cerramos a ello nunca podremos redactar un tratado de paz duradero, porque no habremos solucionado el porqué por muy injustificable que todo ello nos parezca.

Hay un conjunto de hechos, se mezclan desde hace años, que relatan una enorme e inesperada transformación de una compleja nación, Rusia, que quiere salir del indeterminismo y del trato injusto que se le da como amenaza a Occidente.

Hay en esa amalgama motivos espirituales más fuertes incluso que los materiales y razones que no son fáciles de entender para quien está alejado de las diferencias que produce la historia, la geografía, el idioma, la religión, los orígenes y los vientos, la situación en definitiva. Hay siempre razones, justificables, o no, casi siempre entendibles.

Deberá de ser  una paz ventajosa y si lo es solo en lo económico no lo será. La única forma de una paz que se conserve en el tiempo llegará si se adentra en las razones profundas, históricas, sensibles de unos pueblos que tienen un origen común. Ellos tienen la palabra más allá de la que otros firmen.

Deberíamos estar preocupados por alcanzar la finalidad de la guerra: ganar la paz.

Aquí no hay dos contendientes, sino muchos intereses. Sobrevuelan sobre el campo de batalla buitres hambrientos que hasta socavarán la tierra. El río Dniéper cambiará de nombre: baja rojo de sangre.

Hemos leído muchas propuestas de paz. Seguridad, territorio, promesas… Ninguna será respetada sin que Rusia tenga el poder, todo el poder, en los mares Azov y Negro. Esto tan concreto será el abstracto de la negociación y si no se da tendremos que llevar la acción más al Norte. La salida al Mediterráneo debe quedar asegurada para Rusia. Odesa en el punto de mira, será internacional o rusa. Tiempo al tiempo.

Pero todo son palabras. Nadie me ha concretado lo que se aprobó en Alaska. Eso es lo único que cuenta.

¿¡Y han pasado cuatro años de muerte para esto!?

Hemos logrado que cada vez se mate más y mejor, desde más lejos.

Una distancia tal que no la percibimos cuando está llamando a nuestra puerta. La guerra si no se negocia la paz será pronto más cercana; no se hará esperar. La paz está ahora más cerca que nunca. Eso le debe Europa a Trump. Estate quieta Europa, debería ser ahora el mandato.

La culpa de estos cuatro años de guerra, ya que somos muy dados a señalar culpables, podría ser del cambio climático, aunque yo me inclino por Aquiles.

Ya solo espero que quede en pie un Homero que inicie un nuevo mundo con una escritura que nos traspase.

Trump lo ha conseguido. Todo será cuestión de que Europa no intervenga demasiado. Cuidado con las tonterías de última hora y los mensajes que Zelenski llevaba de algún líder europeo.

«Estas acciones imprudentes no quedarán sin respuesta» dijo Lavrov al supuesto ataque ucraniano con drones a una residencia de Putin.

Seguiremos esto último muy de cerca.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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30 diciembre 2025

¿FUERZAS ARMADAS DEL GOBIERNO O DE LA NACIÓN? General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

«Dejemos que aparezca, tiene que aparecer un gran genio. Se pondrá a la cabeza de la máquina y le dará el impulso necesario».

Recojo la cita de la Enciclopedia del Arte de la Guerra dirigida por el general Antonio Martínez Teixidó y  la colaboración de los coroneles José Romero Serrano y José Luis Calvo Albero, editada por Planeta.

Atribuida al general francés Jacques-Antoine-Hippolyte, conde de Guibert (1743 -1790), recobra todo su valor en estos momentos de desconcierto en todos los órdenes y no solo en el militar.

El general y pensador vio la necesidad de profundizar aplicando la razón al incierto futuro de una guerra que se venía encima como caballo desbocado. Hay un cambio radical que este genio militar predice y al poco tiempo se cumple. Solo era el principio del fin de las guerras del pasado. Todo será y es ya distinto. No hay unos soldados para la guerra y en el otro lado unos ciudadanos ajenos a ella. La guerra es de todos, la hacen todos, es algo nacional, se hace con pasión y voluntad de vencer y todos se movilizan en defensa de la nación. Fue entonces algo nuevo, pero su estudio y puesta en práctica alcanzaba de lleno al pensamiento militar y ahora es un hecho para necesariamente meditar. La guerra alcanza de lleno a todos y quieras o no estás en ella involucrado. La guerra del futuro requiere un gran genio, pero ya no será algo militar, sino un gran ejército de pensadores más allá del resultado de las armas, porque ni siquiera conocemos las armas. Es una incógnita que forma parte del futuro impredecible y no creo que aparezca un nuevo conde de Guibert. Tampoco el genio que él anunciaba. Necesitamos filósofos que nos alcancen, honrados pensadores que nos guíen y lleven a la meditación de nuestras pulsiones y no gobernantes con interés por dominar nuestra voluntad.

Guerra, política, economía o poder económico, ¿alguien sabe a estas alturas cual es la diferencia? Guerra total en la que entramos todos como piezas de un juego de intereses, ¿de quiénes?; desde luego no de los que mueren en la guerra, de las armas, la política y la economía.

La guerra del futuro tiene una característica que se nos ofrece ya con descaro y desvergüenza, pero que aceptamos porque no nos queda otro remedio, incapaces voluntades dispersas. Divide y vencerás. No era lo que creíamos. Los ejércitos no eran nacionales, sino ideologizados.

Lo que vivió Europa fue un espejismo que ahora alcanza su gran dimensión en el mundo. Todos participamos en un devenir tan incierto como tenebroso, porque se han roto los ejércitos y convertido en algo privado que responde a intereses no nacionales, sino políticos y económicos. Las guerras las sufren todos, pero las enciende y dirige alguien (es) muy ajeno a los intereses nacionales. Todos morimos en la guerra, con o sin armas.

Necesitamos un gran genio que aparezca y deje claro cual es el futuro de la guerra o si mejor sería pensar en los ciudadanos y cumplir las leyes y no imponerlas a base de la destrucción y límites en la libertad.

Se vislumbra una nueva forma de hacer la guerra, desconocida, aunque ya vemos que a la par surge otro futuro para la política y ambas, guerra y política, que son economía, convergen en una: ideología.

Si nos vamos al terreno de los ejemplos prácticos el caso de España es paradigmático.

La unidad de criterios sobre temas de Estado como la Defensa y la política Exterior lejos de vivirse en consenso da bandazos de un lado a otro en función, no de un Gobierno, sino de una ideología. En materia de Defensa nunca ha habido acuerdo entre partidos y las diferencias afectan a la misma esencia y misión de las Fuerzas Armadas.

El ejemplo es claro y contundente cuando repasamos la misión constitucional de las Fuerzas Armadas que les asigna la función de cuidar de la independencia nacional, la integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

Podríamos preguntarnos por qué la misión de las Fuerzas Armadas que, debidamente jerarquizadas, forman parte del Ejecutivo no fueron incluidas en el Título IV relativo al Gobierno y a la Administración y lo fueron en el Título Preliminar. El tema tuvo encendidos argumentos en favor y en contra en el debate parlamentario, pero se llegó a la conclusión de no incluirlo en el Título IV ya que eso hubiese sido lo normal solo en una situación de aceptación del fundamento de la Ley: la unidad de España. Preveían los constitucionalistas que no iba a serlo y así ha sido. Creyeron que era más apropiado otorgar a las Fuerzas Armadas «un rango constitucional, al margen del Ejecutivo». Se traduce que la misma Constitución debía proteger  su fundamento: la unidad de la Nación. Acertaron el diagnóstico. A día de hoy no se acepta la unidad de España, aunque de poco ha servido el artículo 8: Octubre 2017. Indulto. Amnistía. Un delincuente marca de cerca al Gobierno y lo tiene maniatado.

No se acepta el fundamento de la Ley que se interpreta por un Tribunal que no es jurisdiccional y que sentencia en contra del Supremo: Unidad de España. Integridad territorial. Respeto a la Constitución. Se interpreta no se respeta su fundamento. No pasa nada. Eso no es corrupción constitucional. Se puede acabar con la unidad desde dentro. Caballo de Troya. Quizá sea esa la forma más sibilina y cruel. Sin reacción.

La corrupción que corroe a este Gobierno será castigada, tendrá graves consecuencias y la misma nación española quedará tocada y humillada por culpa de estos personajes. La corrupción legal, constitucional, nos hundirá como nación y el articulado de la Constitución ya vemos que no podrá detenerlo. No hay Poder que sea capaz de defender el fundamento de la Ley que a todas luces se incumple bajo la corrupción que supone la autodeterminación. Parece que tenemos que pensar en unas nuevas Fuerzas Armadas que ya no están para lo que la Constitución ordena, sino para adoptar la ideología gobernante, para un mandato no recogido en la Ley. Su misión principal ha desaparecido, la unidad de España vuelve al Título IV y será o no será en función de lo que dicte el Gobierno mayoritario e interprete un tribunal no jurisdiccional.

Todo es simbólico. El Rey, la bandera, las Fuerzas Armadas y España. La mismísima Constitución parece simbólica. Todo es y se maneja de acuerdo con un Gobierno que a todos nos ha ideologizado, incluidas las Fuerzas Armadas que han desaparecido en la práctica de su lugar predominante en la Constitución, han perdido su rango constitucional, al margen del Ejecutivo.

En las Fuerzas Armadas no se puede estar alejado de la realidad que fundamenta su razón de ser. Quizá sea un error en la interpretación ¿o lo fue de los constitucionalistas?, pero hoy el fundamento de la Constitución debe ser defendido diga lo que diga el intérprete o su porquero. Estos Ejércitos lo son de la nación y no del Gobierno.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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15 diciembre 2025

CONSTITUCIÓN Y FUERZAS ARMADAS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Un año más el homenaje a la Constitución, una celebración de su incumplimiento y partidista interpretación por quién se arroga el Poder, todo poder. Vivimos en una farsa que asumimos. Unos viven en y los otros enfrente, pero al fin y al cabo es lo mismo, lugares que cobijan y permiten vivir a costa de los demás; hacerlo tras el amparo de la llamada soberanía nacional. ¿Qué es eso? Una obra que culmina tras un voto cada cuatro años con el que otorgas licencia para robar o engañar. Incumplir lo prometido. Nadie extendió la responsabilidad a quién nombró a un ladrón para ministro. El código penal político no existe porque hoy por tí mañana por mi.

Son estos los años de la gran irresponsabilidad fruto de mucha ley y poca moral.

«No deis las cosas santas a los perros, ni echéis vuestras perlas a los cerdos…».

El momento es de máxima gravedad. Cuando uno roba desde la fortaleza es porque al otro lado solo hay división y flaqueza. Más que eso. Incluso puede que esté ocurriendo que caído el rayo el trueno no suena.

El pararrayos actúa como silenciador desde ese lugar donde se analiza e interpreta la Constitución. Allí ya se ha introducido el nuevo texto. Están programados los pasos a seguir cuando la jugada sea analizada.

Les hablo de delincuencia. De algo que está en marcha y que se está culminando en estos días. Empezó a gestarse en el verano 2025 llamado el de la Mareta. Lo anuncié y veremos tarde o temprano lo que allí se negoció. Sin luz ni taquígrafos y sin red de trapecista.

Autodeterminación. Ante la posible pérdida del poder se abre la negociación iniciada este verano. Puigdemont puso las condiciones. Vuelta a España y referéndum. Incluso si Sánchez se opone se negociará el tema con Feijóo con el que es fácil el engaño. Le ofrecen elecciones, pero no el Gobierno, y Feijóo aceptaría a pesar de que se la van a montar como en 2017. Esta vez será la definitiva.

En Moncloa miran a Ferraz y buscan turrón del blando. Porque el de la cárcel está duro y correoso. Los villancicos carcelarios se están componiendo.

El más duro independentismo, y el más inteligente, ha probado de las dos maneras. La derecha, la que es como ellos, y la izquierda a la que aborrecen. Con las dos les ha ido mal y lo del 2017 lo ven demasiado lejos; se sienten engañados. Van a por todas. Ahora o nunca.

Exigen  saltarse la Constitución de manera flagrante y urgente.

El Gobierno (la parte que decide y manda) ha tomado cartas en el asunto ante la gravedad del momento.

Es inasumible para este Gobierno perder el poder y ver como Soto del Real se siembra de claveles.

La Constitución es interpretable y el intérprete se va. Hay mucha prisa por dejar todo atado y bien atado. Pretenden incluso pactar con el dinero, ese que está en manos comunes, una mezcla de personajes del pasado rancio y de ideologías que combinan navegación por vistosos lugares con lúgubres sótanos de murciélagos. No necesitan mancharse con el polvo del camino. Sus caminos están asfaltados y sus polvos son de oro.

Esta es la situación. Autodeterminación o Soto del Real se quedará pequeño. No hay ni Constitución ni artículo 8 que lo pare. El que no avisa es un traidor.

«Valerosos generales: Si algún otro aqueo nos hubiese referido semejante sueño, le tacharíamos de falso, y no concederíamos crédito alguno a sus palabras; pero lo ha tenido el más poderoso de los reyes, y, por lo tanto, veamos el modo de conseguir que los aqueos tomen, cual desea, las armas» (Ilíada Canto II). Y las tropas empezaron a acudir.

Van a por España, a acabar con ella. Lo están logrando. Porque puedo prometer y prometo que sin el artículo 8 de la Constitución ni esta ni ninguna otra se sostiene. Aquí, ahora en España. Incluso con el 8.1 estamos en peligro.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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9 diciembre 2025

 

LA UNIDAD MILITAR DE EMERGENCIAS (UME) Y LOS JABALÍES: WATERLOO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

«Ha llegado la UME antes a Barcelona por 8 jabalíes muertos que a Valencia por 229 personas muertas. Si quieren ayuda que la pidan».

El mensaje corre las redes sociales y hay que analizarlo porque la sabiduría popular nunca está exenta de razón.

El mensaje tiene contenido.

Analicé en su día la grave irresponsabilidad del Gobierno de la Nación -nadie la asume ni está por ello acusado- por dejar abandonada a la Comunidad Valenciana para que con sus exclusivos medios solucionase la tragedia de la riada conscientes de que la gravedad de los hechos no le permitirían hacerlo sola. Hasta la Unidad Militar de Emergencias fue insuficiente para enfrentarse eficazmente a tal tragedia. No se decretó en nivel 3 de emergencias. ¿Hubo mala intención? La pregunta quedó (fosilizada) en el aire. ¿De quién depende la UME?

El sucio enredo político, por no definirlo con mayor crudeza, afectó a lo militar al no estar la UME dentro de la cadena de Mando militar lo que se tradujo en instrucciones, incluso operativas, dadas por el mando político. Las hubo y la política dió órdenes más que instrucciones.

Es un escándalo haber convertido una unidad militar (carísima) en una unidad con mando civil y uso político. Pero algo más grave merodea la creación y posterior funcionamiento de la Unidad Militar de Emergencias. Engañaron a los militares tocándoles su espíritu de servicio y generosidad con la mentira del servicio público, algo falso y que a la prostre se vio que era un servicio político. Los militares, hombres recios y de firmes convicciones, también son en ocasiones muy inocentes y fáciles de dar «un paso al frente» con tal de «cumplir su deber». «Con razón o sin ella» trasladado de lugar. Fue un error, un «sin querer queriendo». Se trataba de umedificar a los ejércitos. Para los ejércitos el enemigo no es la emergencia. Lo es la guerra. Debió de haber buena intención a la hora de crear una Unidad de Emergencias y hacerlo con militares. Sus ventajas son evidentes, pero se ha ido olvidando su carácter militar, sacándolas de su dependencia natural y oenegeizando (perdón por el vocablo derivado de oenegé) su actuación y mensaje.

Se hace uso de ella y se la dota con criterios políticos, como hemos visto en las inundaciones de Valencia,  llegando a extremos de tal descaro que han afectado al mismísimo «Mando militar» (más que la Cúpula militar) donde, aunque no han trascendido, ha habido quejas y grave malestar por el empleo de una unidad ¿militar? que está de manera anómala fuera del control del mando militar y que cada vez se aleja más de esta institución para constituirse en el paradigma de algo que nada tiene que ver con la misión principal de las Fuerzas Armadas ni con su mando y control.

Han logrado dentro de las Fuerzas Armadas crear polémica por sus sueldos más elevados, su mayor distinción, su no integración en ninguno de los ejércitos y un cierto elitismo. Han creado un soldado con armas civiles como la manguera o la pala quitanieves que se antepone al tradicional legionario. Y lo más grave, un desapego de las Fuerzas Armadas que puede llevar a los jóvenes oficiales a creer que su misión fundamental la ejercen en la UME mejor que en otra unidad de combate.

Cuando vemos la celeridad con que la UME ha acudido a la llamada de la Generalidad de Cataluña para atender la emergencia de peste porcina nos vuelva a surgir la duda. ¿Qué se enseña en las Academias Militares?

Gobiernos de la Generalidad que desmantelaron el Seprona, que echan a la Guardia Civil, que no quieren ver ni en pintura a los ejércitos, cuando aparecen los jabalíes todo cambia. ¿Sabrán que la UME es militar?

Los jabalíes no son la mascota de la UME, pero el animal recuerda a aquel grupo político así bautizado en palabras de José Ortega y Gasset durante la Segunda República cuando el parlamento era una jaula de grillos o de jabalíes: «Es de plena evidencia que hay, sobre todo, tres cosas que no podemos venir a hacer aquí: ni el payaso, ni el tenor, ni el jabalí».

La pregunta es obvia y consecuente: ¿De quién depende la UME? Pues eso.

Lo que nadie puede ni debe hacer en política es el payaso… ni el jabalí.

Cada uno está para lo que está y los jabalíes ya se sabe que tiran al monte y, si los dejamos, comen bocadillos de chorizo.

Por tercera vez: ¿De quién depende la UME? Pue eso. Waterloo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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3 diciembre 2025

LOS NUEVOS MILLONARIOS DE LA GUERRA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

-¡Idos al diablo, botarates! les digo
más que vosotros vale el último amigo
que vistió el traje legionario,
y en el largo y polvoriento camino
supo padecer… y morir, cuando el Destino
marcó este fin a su calvario.

 

Son los primeros en lanzar mensajes de paz y armonía mientras invierten en bombas. Los conozco muy de cerca. Uno de ellos estaba en un servicio público para eso: «servir» y le parecía poco el dinero que recibía. Se fue. Sin más: «lo mío es ganar dinero». ¿Será esa la meta de todos?

Un día les hablé del legionario que nunca pensó en ser rico sino en servir y vivir hasta morir. No le dejaron. Son otra raza. Esa es la razón de las guerras: somos distintos. La tropa es esclava de unos que se forran mientras ellos son carne de cañón. Sirven para los que se sirven. En algo llevaba razón Ajax cuando exigía las armas de Aquiles. Pero triunfó la trampa y la astucia. La nobleza de la entrega sin condiciones está hecha solo para el teatro de Esquilo.

Ahora es dramática la escena. Ver como se nutre el frente para que otros se hagan millonarios o alcancen el poder. En la guerra solo mueren los pobres, los que dan más valor a luchar por ideales como la patria que revisar la cuenta corriente.

Sois una panda de sinvergüenzas. En otro momento daré los nombres que ya corren entre las tropas desplegadas en el frente. Están a punto de tirar las armas para que las cojáis vosotros. Se han enterado de que son negocio vuestro y que las medallas que les dais a cambio son pura hoja de lata.

Termina la guerra y olvidaremos a los soldados. Unos la han financiado y otros han muerto por ideas que no se se venden, aunque otros compran. La muerte en el frente tiene un valor muy bajo, no merece la pena cuando los que la financian solo piensan en la cuenta de resultados y no en la patria.

El que «se fue», junto a sus compañeros del dinero, financia las guerras porque son un negocio del que tanto él como muchos otros extraen grandes beneficios. Es claro que los que mueren por la idea de patria, de unidad y honor, están engañados en este mundo donde esas palabras se han convertido en un negocio. Quiero decir que mientras haya hombres de honor que dan su vida por sus «intangibles valores» hay otros encantados que recogen los beneficios de su sacrificio. ¡Cuántos millones llevan estos amigos a costa de los sacrificios en el frente de batalla de los que ni siquiera pueden formar una familia con futuro y amor! Es para pensárselo.

Los conozco muy de cerca y se acercan a los generales con descaro ofreciéndoles un retiro de tranquilidad y holgura económica. Casi todos entran en el juego. ¡Cómo si no nos conociésemos!

Pero puede volvérseles en contra. Hasta aquí hemos llegado.

La guerra no la hacen los militares. La hacen los millonarios. ¿Les doy nombres? Sus hijos no van sin no al Consejo de Administración.

Se creen salvadores de la humanidad por vía de sangre, nobleza del dinero, y sus inteligencias producen la basura que nos rodea.

Estas guerras en marcha están aumentando las ganancias de banqueros y fondos de inversión. En armas. Buitres.

Ahora lo que falta es rellenar esta historia con algo poético que nos haga pensar que todo era necesario. Pero Homero ya no está entre nosotros y ahora los que escriben lo hacen bajo sueldo.

 

‹‹Porque sé que allá abajo era la vida dura
y que los días eran rosarios de amargura
y las noches vía crucis de inquietud
y no olvido los blocaos ni los parapetos
en que los ojos se desorbitan, quietos
en angustiosa espera de la luz,
y porque sé lo que es marchar en la Compañía
-que la Muerte espiga un poco cada día-
por tristes campos, y al final
un tiro, un gumiazo, y una zanja en el yermo
donde yacer codo con codo, y si enfermo
o herido, el camastro de un hospital

no ignorando que en la Patria muy amada
se nos desprecia, y no interesa nada

nuestra labor a casi todos,
(pues ya ni los cielos ni la tierra
se ganan haciendo la guerra
en la frontera contra moros…)

Cuando, oscuro, voy por las calles de la ciudad
y cruzan a mi lado llenos de vanidad,
creyéndose unos superhombres
por tener las botinas muy lustradas,
y las gabardinas muy entalladas
y saber de cuatro libros los nombres.

-¡Idos al diablo, botarates! les digo
más que vosotros vale el último amigo
que vistió el traje legionario,
y en el largo y polvoriento camino
supo padecer… y morir, cuando el Destino
marcó este fin a su calvario.

(Luys de Santa Marina)

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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26 noviembre 2025

UNA PROVOCACIÓN MÁS A LOS EJÉRCITOS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Tengo la impresión, solo eso, de que la ministra de Defensa Margarita Robles no pasa por su mejor momento y ha tenido que ver gestos torcidos desde el Almirantazgo hasta la denominada clase de tropa. En este caso del buque «FUROR» la cólera de Aquiles se ha extendido por todos los sectores de uniformados porque la tomadura de pelo ya alcanza niveles irrisorios si no fuese porque se pone en riesgo la vida de los hombres para misiones que en nada tienen que ver con la nación y que son de dudosa constitucionalidad además de no cumplir los requisitos de la Ley de Defensa Nacional. Todo un esperpento de misión.

Todo sucedió de manera parecida a como me cuentan.

Resulta que estaban juntos el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) y el Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada (AJEMA). Asistían a un seminario de «Estrategia» que es como eso de la filosofía, siempre depende, porque para aquel hostelero de Andalucía la filosofía de su negocio era «jamón, jamón y jamón» como para la Marina de Guerra lo es tener un portaviones o más de un submarino.

En el momento de la llamada ministerial se acabó la discusión y la estrategia, porque lo importante de la actual estrategia política es obedecer y el modo como ha de ser es ni pedir ni rehusar y eso lo han aprendido muy bien los civiles al mando. Nadie rechista; todos sonríen y justifican.

-Que le llama la ministra.

-¡¡¡Almirante!!! ¡¡¡Que salga un BAM para proteger a la flotilla que se dirige a Gaza!!!

El tono es como el de «Capitán mande firmes», pero el teléfono no descubre quién está con ella; detrás, a su espalda. En la Armada sí que lo saben, pero mejor callamos. Alguien sopla a la ministra lo del acrónimo BAM, que suena a onomatopéyico disparo ¡BUM! o ¡PUM!, en definitiva pimpampum para derribar a pelotazos a unos muñecos, y me disculpará por esta infantil ironía.

El Almirante que manda (AJEMA), así a bote pronto, le dice a la ministra que es una acción de riesgo y que conviene pensar en otra posibilidad con otro tipo de buques que no sean de guerra para evitar una situación embarazosa que pueda acabar en enfrentamiento.

Por su cabeza pasa el salvamento marítimo o incluso las patrulleras de la Guardia Civil (¡Coño que se lo paguen ellos! Que contraten a una seguridad privada, dicen algunos por los pasillos). En 1967 Israel atacó al USS «Liberty» (buque de EEUU de eufemísticamente denominado de investigación técnica) porque un error lo tiene cualquiera, recuerdan otros. Hubo 32 muertos de la tripulación.

-Es una orden dice la femenina voz ministerial, sin firmeza, sin fortaleza; pero como marioneta alguien dirige sus palabras. Sabemos quién es.

El Jefe de la Armada llama al Jefe de todo, el de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD).

-Teo ¿sabes?

-Si Antonio. Estamos jodidos. Ponte en marcha porque es ejecutivo.

-Pero, coño, Teo, convence a la ministra y hazla entrar en razón.

-Ya he hablado con ella y es una orden del presidente del Gobierno que ni ha consultado con ella y la ha hecho pública en Nueva York. Así están las cosas y lo único que puedo hacer es alargar la hora de salida. No más de 72 horas.

-¿Y qué digo a los medios que ya están a las puertas del Arsenal de Cartagena?

-Pues ya sabes. Tratarles bien, darles alguna foto, muchas imágenes y que sea el ministerio quien dé la cara.

-Oye Teo, yo creo que esto no es legal. Es una cosa privada, somos Fuerza Armada y ponemos a nuestros hombres en grave peligro. Es usar los medios de Defensa del Estado para una cuestión particular. ¿Han consultado con el Parlamento? ¿Esto es un ordeno y mando fruto de un calentón?

Bueno eso no nos corresponde a nosotros. Tu prepara el barco y mi Mando de Operaciones se hará cargo de la misión.

-¿Pero que coño de misión es esta?

Al colgar queda por la línea secreta y cifrada un «Somos la nueva Unidad Naval de Emergencias, la UNE«; lo que nos faltaba.

Claro que después llega la información de una u otra manera. Pasa como siempre, se arman un lío y llaman a quien no deben de llamar, y no se asesoran o lo hacen con el uniformado que ejerce de «Director» o de «Secretario», que sabe que le va el puesto y futuro en la sonrisa complaciente. Hombres de armas que lo justifican, que hacen  uso de un lenguaje ambiguo que deben enseñar ahora en las academias militares y que suena a intencionado argot para escurrir el bulto.

Hay diplomacia de guerra, seguridad diplomática con un buque de guerra, incluso alguno de muy alto rango confunde o pretende confundirnos con que hay barcos de guerra y barcos de combate, ¿o de Emergencias? En las Fuerzas Armadas todo está centrado en la guerra. Hacerla o disuadir que te la hagan. El cañón en la proa o las ametralladoras de patente israelí que lleva el «FUROR» no son churreras.

El lenguaje es importante y en algunos casos malintencionado.

Es un error e irresponsable actitud someter a un riesgo de dudosa legalidad a una tripulación de la Armada que va a cumplir una misión que saben como empieza pero nunca como acabará. Una misión que no es la suya y que ha dado el presidente sin saber lo que manda ni a quién se lo manda. Los soldados y marineros no somos gente a su servicio sino al de España.

Estará señalado por ello y no habrá posible delegación de responsabilidad. Solo el señor presidente del Gobierno será responsable. No cualquiera está en condiciones de ordenar: «Mande firmes Capitán».

A la tripulación le deseamos buena mar y mucha disciplina que tiene su máximo valor en estos casos tan aberrantes.

Nota final: Todo lo escrito es fruto de la imaginación y nada tiene que ver con la realidad. Si lo fuese es por pura casualidad.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

28 septiembre 2025