CENTENARIO DE LA LEGIÓN (69-3) EDCHERA. EL SILENCIO DEL HÉROE (General De División Rafael Dávila Álvarez)

Hoy es un día de máxima solemnidad para la Legión española. En el Centenario de la Legión es quizá de los días de mayor importancia  y trascendencia legionaria porque el heroísmo, la entrega de la vida, el Credo en su máxima expresión, brilla entre los legionarios: el combate de Edchera. 

La Pascua Militar es la festividad con la que se inicia el año militar. La siguiente fecha que debería ser tenida en cuenta en el calendario ha quedado reducida a una sencilla celebración legionaria cuando, a mi juicio, debería revestirse de toda solemnidad, al menos en el Ejército de Tierra: el combate de Edchera que se desarrolló en las proximidades de El Aaiún el 13 de enero de 1958. Un combate enmarcado en la olvidada guerra de Ifni-Sahara donde brilló el soldado español en acciones llenas de heroísmo y sacrificio.images

Llevo algunos años escribiendo, narrando, divulgando alguno de los momentos del ejemplar sacrificio de nuestros soldados. Me invade el deseo de zarandear las conciencias, también la militar, con la intención de recuperar nuestra frágil memoria. Edchera es un ejemplo de heroísmo, de valor y sacrificio, pero también una prueba palpable del olvido o, lo que es peor, del desconocimiento por la poca importancia que al estudio de nuestra historia  militar se le da en los centros de formación.

centroEdchera ha sido la última acción de guerra en la que se han concedido 2 Cruces Laureadas de San Fernando con carácter individual: Brigada Caballero Legionario Francisco Fadrique Castromonte y Caballero Legionario Juan Maderal Oleaga. Una acción muy simple, aguantar solos ante el enemigo protegiendo el repliegue de sus compañeros. En la brevedad y humildad del lenguaje militar, en la orden de concesión de sus Laureadas, descubrirán como se muere sabiendo que vas a morir, como se  espera a la muerte con la gallardía del que muere por otros, del que solo tiene la vida y la vida da, sin nada pedir.

Laureados Brigada Caballero Legionario Fadrique y Caballero Legionario Maderal Oleaga junto a 35 legionarios muertos y 50 heridos, es el frío balance de esta fecha del calendario militar: 13 de enero de 1958, el combate de Edchera.caidos-en-la-guerra-de-ifni-1957-1958

Para Juan Maderal la historia no había terminado. En Bilbao, donde nació, le erigieron un monumento y al poco tiempo, su peor enemigo, la alimaña etarra lo arrancó de cuajo y lo arrojó a la ría. El mismo enemigo que al poco tiempo asesinaría a su hermano, también legionario.

Levantamos monumentos y otros derribamos. El del último héroe español, un soldado, hubo que sacarlo de una ría y en silencio, casi a escondidas, guardarlo en un acuertelamiento de la Legión en Almería.

Sobre frágiles pedestales descansa el pasado efímero de nuestra reciente historia, como  

una fruta vana

de aquella España que pasó y no ha sido,

esa que hoy tiene la cabeza cana.

Ifni, el Sahara, Marruecos… Pactos y acuerdos rotos, negociaciones con o sin fruto, el olvido. Es el silencio el que llena las páginas de la historia cuando esta se interpreta desde los grandes parámetros habituales. Conlleva el olvido para los pequeños y humildes protagonistas de las acciones heroicas que engrandecieron a España.

Ya de aquello no queda nada. Una inmensa soledad de desierto, unos nombres modificados, amarillentas fotos y unos cuantos héroes olvidados que siguen luchando por mantener el recuerdo, a pesar de tantos pesares. Hasta se olvidaron de entregar las medallas a alguno de ellos. Julián Duarte Flores se enteró tarde, después de tanto tiempo, que fue un héroe. Le concedieron la Cruz del Mérito Militar con distintivo Rojo. Solo cumplió con su deber, ahí es nada, cuando la muerte rondaba por las arenas del desierto. Acudió voluntario. No quiso abandonar a ningún compañero en el campo hasta perecer todos. Es lo habitual entre estos hombres que viven y mueren con la sencillez que caracteriza a nuestros soldados.

Levantamos estatuas y otras derribamos, depende, aunque siempre cae antes la del sencillo. Unas se yerguen en grandes avenidas o en parques y paseos, otras se esconden en poéticos rincones, la mayoría, a pesar de su escultórica soberbia, personajes desconocidos.

Juan Maderal Oleaga, fusil en mano, en la del único brazo que le queda, desde su estatua en el Acuartelamiento de la Legión nos mira y su gesto recuerda “El Grito” de Munch, desesperación para los que saben cómo las cosas hieren y baten a quien las sacó del olvido, como aplastan desde lo eterno a los soñadores vencidos.

Ceremonia militar en el Acuartelamiento de la Legión. Día del veterano, conmemoración del combate de Edchera, jóvenes legionarios junto a las arrugas que los viejos llevamos en el alma. La música ha creado un inmenso silencio. Suena el novio de la muerte, en silencio… “Por ir a tu lado a verte…”

Y yo, que oía todos los sones, solo oí el silencio, su silencio, el silencio del héroe.

Y no quisiéramos que esta historia fuese solo la historia de aquella España

que pasó y no ha sido nada, esa que hoy tiene la cabeza cana.

Porque aquello que fue sigue siendo y así será mientras recordemos a los que:

…como valientes lucharon/ y como héroes murieron…  A los que no quisieron servir a otra bandera,/ no quisieron andar otro camino, no supieron morir de otra manera».

Al Caballero Legionario Juan Maderal Olega Laureado de la Legión

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R)

Blog. generaldavila.com

13 enero 2020

Diarios Oficiales con la concesión de la Laureada de San Fernando al Brigada Caballero Legionario Francisco Fadrique Castromonte y al Caballero Legionario Juan Maderal Oleaga:

http://www.bibliotecavirtualdefensa.es/BVMDefensa/i18n/catalogo_imagenes/imagen.cmd?path=21198&posicion=1

 

http://www.bibliotecavirtualdefensa.es/BVMDefensa/i18n/catalogo_imagenes/imagen.cmd?path=20399&posicion=1