Comentario del día. ¿Es éste el orgullo que proclamáis? ¿Es este el respeto que nos pedís? General de Brigada Adolfo Coloma Contreras (R.)

Ante la estatua de un Héroe, el Teniente Ruíz Todo indica que es malintencionado

Tras una rápida mirada a la instantánea bien pudiera pensarse que se trata de una gamberrada, un puñado de adolescentes haciendo “un calvo”. Pero a poco que se fijen, verán que se trata de una ofensa gratuita, innecesaria,  cobarde y repugnante, perpetrada por un puñado de “valientes” que al amparo del anonimato y con ocasión del día del orgullo gay, orinan a coro ante el monumento del Teniente Jacinto Ruiz Mendoza,  situado en la céntrica Plaza del Rey en Madrid,  obra del insigne escultor Mariano Benlliure y erigido a iniciativa del Ejército en 1891.

La lápida con la con la inscripción “EL EJÉRCITO ESPAÑOL A UNO DE SUS HÉROES. II DE MAYO MDCCCXCI” en la parte trasera del pedestal del monumento, así lo delata. Es más, da la impresión de que estos “héroes del anonimato”  han cometido su abominable acción por la espalda, incapaces de hacerlo frente a frente del héroe que emula.

Porque Jacinto Ruiz Mendoza, el Teniente Ruiz, sí fue un héroe, de esos que se viste por los pies. Un oficial subalterno que encontrándose enfermo el dos de Mayo de 1808, al oír los disparos de los franceses se presentó en su regimiento de Voluntarios del Estado, donde se le ordenó que reforzase el Cuartel de Artillería de Monteleón. Allí unió su suerte a otros dos insignes artilleros, Los capitanes Luis Daoiz y Pedro Velarde, que murieron en el empeño. El Teniente Ruiz, herido dos veces una en el brazo y otra en el pecho les sobreviviría, pero no mucho, ya que murió, a consecuencia de sus heridas el 13 de mayo de 1809 en la ciudad de Trujillo.

¡Todo un éxito de organización y desarrollo! Más de 3.000 agentes de seguridad y orden garantizaban  el orden en la cabalgata y la seguridad de todos los madrileños ¿Y no había ninguno presente en tan céntrico lugar, o tenían consignas de no molestar? O sea, gratis total.

Y los propios organizadores  o los meros participantes en el magno evento ¿Tampoco consideraron aquello aberrante, asqueroso y ofensivo ¿o es que es el mensaje que pretendían pasar? Yo no he oído ninguna declaración condenando, ni siquiera lamentando o desmarcándose de tal ofensa. Si lo están pensando, ¡adelante! No esperen a que les suceda lo mismo que a Ortega y Gasset con la llegada de la II República y le obligó a pronunciar su ya pusilánime y tardía condena: “¡No es esto, no es esto!”

En este blog nos hemos manifestado con respeto sobre la condición sexual de cada cual, aunque no hayamos entendido lo del “orgullo” y los hechos parecen darnos la razón ¿Es este el orgullo que proclaman? Pues miren, si es así, su orgullo a mi me avergüenza. ¿Es ese el respeto que demandan de la sociedad? Lo hemos proclamado en numerosas ocasiones. Respetense a sí mismos y respeten a los demás.

Adolfo Coloma

GB (R) del ET

Blog: generaldavila.com

3 julio 2017