DEL EUFEMISMO A LA AGRESIÓN (Teniente General Emilio Pérez Alamán)

la-transicin-espaola-19751982-1-728“Sin prisa pero sin pausa”. Esta frase, muy utilizada en tiempos del Régimen anterior, ha sido practicada al pie de la letra, durante cuarenta años, por los que inicialmente lo denostaron y finalmente lo borraron de la Historia.

Con esta consigna, asumida por los autores y actores de la que ellos mismos bautizaron como “La Transición”, España ha transitado hasta la actual situación, inconcebible para la inmensa mayoría de los españoles en el año 1976.

el-rey-y-franco-ii-web (1)Por aquellas fechas, prácticamente todos eramos conscientes de que fallecido el Jefe del Estado finalizaba su Régimen personal y era necesario empezar un nuevo ciclo, puesto que, en contra de lo extendido por poderes interesados, aquel régimen no pasó de lo personal ni pretendió prolongarse como el peronismo o el castrismo, sino que dejó abierto a los españoles un camino para su relevo.

En esa confianza nos asomamos con ilusión a una nueva etapa de nuestra Historia. Se partía de una situación de bienestar social sin precedentes en el siglo XX, junto a un amplio reconocimiento internacional de España, tras superar una guerra fratricida, originada por la descomposición de un Estado vendido al peor sistema de aquel momento, el comunismo, y después de cuarenta años de un régimen personal pero no dictatorial como se ha transmitido a las generaciones posteriores.captura-de-pantalla-2015-02-18-a-las-23-39-52

Sin embargo, aquella primera ilusión, transcurridos otros cuarenta años, no se ha convertido en la realidad anhelada por la mayoría. La esperada transformación que mejoraría el estado de bienestar, que iba a facilitar una mejor convivencia entre todos los españoles a través de su igualdad en todos sus ámbitos y que, sobre todo, permitiría disponer de unas Instituciones Democráticas respetables y respetadas, se han quedado en mera ilusión y ansiado deseo.

A mi juicio, aunque exista una responsabilidad general de no haber alcanzado esa España mejor, no se puede obviar la falta de empeño de los máximos responsables de llevar a efecto la transformación y adaptación a los nuevos tiempos que se esperaba.

Por supuesto que no es posible, sin estar en los servicios de Inteligencia o equipos de investigación mediática, encontrar y analizar los motivos y razones de porque la transformación política y social se haya desarrollado como la hemos vivido y estamos sufriendo. Pero si es posible que un observador de los acontecimientos y los resultados que los mismos obtienen, pueda constatar que nada sucede por casualidad.

presentacic3b3n1Es cierto que en a penas cinco años se llegó a proclamar el éxito de una “transición ejemplar” con la aprobación de una nueva Constitución, la ruptura del juramento prestado por los responsables del anterior Régimen a sus Principios, la aceptación por los comunistas de la Monarquía y de la Bandera Nacional, renunciando a la propia del Partido Comunista Soviético así como la declaración de no marxista del nuevo Partido Socialista. Además de otros gestos altruistas que hacían presagiar un nuevo milagro español.

Tristemente aquella apariencia, se fue diluyendo mientras el terrorismo actuaba sin piedad en “los años de plomo” sin percibirse una clara actitud de derrotarlo en todos los campos por parte de un temeroso Poder legalmente constituido. Al mismo tiempo el desarrollo de las Autonomías empezaba a desvelar lo complicado de la nueva organización territorial, nada tranquilizante para la Unidad de España.

Las Fuerzas Armadas eran la única Institución que podía influir entonces en el Poder político para que resolviera ambas amenazas y llegó el 23-F de 1981. Sobre él se han escrito ríos de tinta sin poder aclararlo del todo. Inmediatamente después el PSOE alcanzó el Gobierno y con el Ministro Serra, sin prisa pero sin pausa, se comenzó la permanente remodelación de los Ejércitos con todo tipo de excusas hasta llegar al extremo de que hayan tenido que soportar un JEMAD que ahora se postula como posible Ministro de Defensa de un partido Comunista Radical.1245946697_1

El eufemismo, como palabra o expresión más suave que sustituye a otra considerada demasiado franca, ha sido uno de los métodos más empleados por los poderes políticos para hacer pasar por bueno lo que solo era políticamente correcto, haciendo posible la aceptación por el conjunto social de actitudes, hechos, incluso imposiciones con formato legal. Así si aborto significa claramente la muerte del no nacido, “ la interrupción voluntaria del embarazo” no parece que sea acabar con una vida por muy avanzado que se considere. “La via Nanclares” es una amnistía disimulada, “la derrota de ETA” no lo es porque haya dejado de matar pero no se ha disuelto ni entregado su arsenal, aunque haya conseguido muchos de sus objetivos. “Violentos” en lugar de asesinos terroristas, “Derecho a decidir” es realmente el incumplimiento deliberado de la Ley… Así hasta llenar un diccionario de eufemismos.

El empleo de estos procedimientos de comunicación engañosos, junto a actuaciones flagrantes, igualmente anti democráticas, sino delictivas, como la corrupción de Instituciones o la falta de una auténtica independencia del poder judicial, han conducido a una quiebra social de la que se aprovechan los partidos y grupos más radicales, los cuales utilizan su característica forma de imponer violentamente su ideología, mientras la Autoridad, más temerosa que prudente, no aplica adecuadamente las medidas legales que le corresponden.

Desde el trágico atentado del 11-M de 2004, aún sin esclarecer satisfactoriamente, hasta la fecha, son muchas las agresiones de carácter ideológico que se contabilizan casi a diario sobre objetivos concretos y bien definidos.

Mingote5No se puede poner en duda que aquel camino que se emprendió en la segunda mitad de la década de los años 70, ha llevado a España, sin prisa pero sin pausa, a una situación realmente comprometida y que a los más mayores les retrotraen a episodios que ya tenían olvidados.

España, como Nación secular, no se convertirá nunca en un Estado fallido por mucho que algunos lo pretendan. Pero una Democracia que en su largo recorrido, camina desde el eufemismo hasta la imposición de ideologías mediante la agresión, incluyendo la voluntad de romper la Unidad de la Nación sin la adecuada reacción del Estado de Derecho, si puede convertirse en una Democracia fallida.votar

En este momento clave para resolver la incógnita y probar nuestras capacidades, no se debe caer en alarmismos ni pesimismos, pero tampoco se puede pecar de pazguatos.

Emilio Pérez Alamán Teniente General (R.)

15 pensamientos en “DEL EUFEMISMO A LA AGRESIÓN (Teniente General Emilio Pérez Alamán)

  1. Una vez más lo ha bordado, mi querido General.
    Si con usted hacemos un análisis político actual en España, surge la pregunta ¿estamos viviendo en democracia…?. No sabemos lo que nos pasa, y eso es precisamente lo que nos pasa… ¿Qué nos pasa?… Que hablamos de democracia y, realmente, no parece que vivamos lo que hablamos; y veamos por qué:
    Hablamos frecuentemente de democracia, todos nos sentimos demócratas, es normal oír a los políticos decir: “nosotros los demócratas…”, pero ¿son realmente demócratas?, ¿quiere nuestra sociedad la democracia?, ¿esta democracia?
    La vida en democracia tiene muchos ingredientes, no bastan las instituciones formalmente democráticas; son muy importantes, pero hacen falta otras cosas…
    Distingamos democracia “formal” de “real”: democracia formal es que se mantengan las “formas” de la democracia y no la realidad.
    Cuando hablamos de democracia frecuentemente lo hacemos con demasiada ligereza. ¿Hay democracia cuando tras unos resultados electorales que no dan una mayoría clara sale un partido bisagra escasamente votado y obtiene grandes poderes?
    Una democracia sin valores se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto, como demuestra la historia.
    Las raíces de esta crisis son de índole cultural. Se confunde la dignidad de la persona con sus capacidades para relacionarse, cuando no para producir y consumir, negando la base de los derechos humanos.
    Y de igual forma se concibe la libertad personal de modo individualista no disponiendo a los individuos a la solidaridad sino únicamente a la competencia de modo que acaba de ser “la libertad de los más fuertes contra los más débiles”.
    La vida social se adentra en las arenas movedizas de un relativismo absoluto. Entonces todo es pactable, todo es negociable: incluso el primero de los derechos fundamentales, el de la vida…
    Los partidos políticos tienen un papel central en nuestro sistema político que les convierte en un cauce privilegiado y obligatorio de acceso a las instituciones.
    Los partidos determinan el debate político, marcan la agenda, representan y encauzan los intereses de la sociedad, reclutan y seleccionan a las élites, organizan las elecciones y nutren los asientos de todas las instituciones relevantes de la sociedad.
    Se suele decir que los partidos se reducen a meras máquinas electorales. Son bastante más…
    Vivimos en un sistema de democracia de partidos en el que a la sociedad le queda muy poco espacio. El diseño que hacen en la Constitución del referéndum y de la Iniciativa Legislativa Popular son una auténtica tomadura de pelo. Nuestros constituyentes tenían muy presente que “el pueblo es soberano pero no entiende”.
    Es curioso cómo en esta sociedad el poder dispone cada vez de más controles sobre la vida de los ciudadanos. Cada vez se planifican más los estilos de vida, formas de pensar, los planes de enseñanza, etc. Más control para el ciudadano, ¿pero quién controla al poder? Aquí los mecanismos van al revés: los partidos están diseñando un entramado institucional que puede considerarse como un “santuario de inmunidad”.
    Conclusión: En la actualidad, en España, ¿estamos realmente viviendo en democracia…? ¿O estamos, con esa excusa, viviendo una dictadura encubierta de partidos…?
    En fin, mi querido General, felicitándole por su acertado y actual artículo; a la vez que pidiendo excusa por mi extensión, debido al cabreo democrático… reciba un fuerte y afectivo abrazo
    Pedro Motas

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  2. Muy cierto todo esto que comenta Mi General, sobre todo en lo referente a que esta Nación, ESPAÑA, no la conseguirán destruir, podrán acabar con este régimen que tenemos, pero nunca con ESPAÑA.

    En algunos de mis comentarios en este blog, quizás alguno haya podido pensar que me dejo llevar por el alarmismo o el desánimo, cosa que no tiene nada de cierto, lo único que me ocurre a mi, como a otras muchas personas con las que dialogo sobre estos temas, es que estamos hasta los mismísimos de que estos políticos que tenemos nos tomen por gilipollas y nos quieran hacer ver lo blanco negro y/o viceversa, queriéndonos hacer creer que esto de la Democracia en España, va muy bien.

    Pues no señores, una Democracia, donde solo se respetan, por parte de todos los estamentos que le hemos dado para que nos Gobiernen, los derechos de los que piensan de una forma y no de los que piensan de otra, no merece ser llamada Democracia.

    Un saludo paracaidista Mi General y buen fin de semana.

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  3. Mi General, con su permiso ¿nos hemos reconciliado de verdad? yo lo dudo, cierto que se han “dormido” algunas cosas, y ya sabe un agente durmiente está ahí hasta que se le necesite, no soy ver la tele y leer leo más otros medios internacionales, pues aún sigue aquella premisa de que si te quieres enterar de lo que pasa en España, lee la prensa extranjera.

    Pero el otro día ví un telediario y parece que España vuelve a estar “dividida” en dos, quizás tengo un defecto Mi General, viajar mucho para trabajar después de dejar las armas, te permite conocer otros modos de vida y democracias, lamentablemente “creo” nos falta aún mucho camino que recorrer y que de una vez se olvide aquello que nos dividió.

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  4. Bueno, mi general, sin duda es un relato de hechos. El asunto es que ha sucedido tal cual y nos ha traído hasta aquí.
    Tras 40 años de aquella transición, si descontamos la infancia (10 años) los que hoy están en la cincuentena solo han vivido y se han formado en este ambiente por lo que sus sensibilidades ya no son las que eran. De todo hay en la viña del Señor y el debate de los cuatro que están llamados a conducirnos (tras cada uno de ellos se cuentan millones de seguidores) fue sin duda esclarecedor: fuera de sus recriminaciones personales o partidistas; la vieja historia quevedesca de poderoso caballero es don dinero; alguna idea utópica que otra; y el vestido de seda con que alguno pretendió cubrirse, no oí ninguna idea profunda de ESPAÑA ni pude determinar qué futuro nos espera tanto internamente como nación, como en el contexto exterior.
    Al final, el corolario que queda es que destruir es muy fácil, lo difícil es construir sin arquitectos debidamente cualificados y no veo en el horizonte a nadie de esta especie.
    Preocupante y triste panorama de cara a nuestros nietos.

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  5. Naturalmente, vivimos en Democrácia y “ViVa” la Democrácia, con todos sus fallos garrafales, pero Vd. Señor y yo nos permitimos hablar como nos plazca, (antes no, era peligroso, se lo aseguro), pero con respeto siempre, es bueno los diferentes, los feos, los bonitos, los fuertes y los débiles y lo que está pasando es la fuerza del poderoso contra el débil y esto es consecuencia de la ceguera partidista, unos han actuado durante cuatro años haciendo su política pero sin “pasarse demasiado” ya que la sociedad no se lo permitiría ir mas lejos y los rojillos harían su politica ” sin pasarse demasiado” porque la sociedad tampoco se lo permitiría y ese “equilibrio” se llama Bendita Democrácia. Si se polariza mucho la derecha actual, la izquierda también se polariza y ese punto medio es la Democracia, siempre tan denostada. Siempre en mi pensamiento esos rusos y chinos con esos regímenes horribles.
    Actuamos y pensamos según nuestros propios intereses y sin que nadie nos moleste ni siquiera los oidos, no los escuchamos, no nos interesa, error. Si esa comunicación cortada se escucha y se hace dialogante, seguro, seguro que esto lo cambiamos sin atalayas, creo yo. Saludos de Rafael Pérez.

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  6. Agradezco todos los comentarios, sean en pro o contra, ellos siempre animan al ponente del tema. Pretendo atender a todos con esta respuesta, aunque me centre más en el comentario de mi tocayo de apellido, don Rafael Pérez, para aclarar lo que le haya podido confundir por
    tratar de explicarme con el menor número de palabras, dado el medio en el que escribimos, pero sobre todo porque a los buenos entendedores de nuestros lectores, con pocas palabras basta.
    Si se ha entendido que estoy contra la Democracia, no me he expresado bien. Me he manifestado contra la Democracia engañosa que se nos quiere dar por Democracia buena, No Bendita Sr. Pérez, que no existe. Me refiero al menos malo de los sistemas de Gobierno, como la definía Mr. Churchill quien, desde luego, sabía más que,yo, creo que también que Vd, de estas cuestiones.
    No es la palabra la que nos deja tranquilos de que estamos en un sistema como el que define Churchill, son los hechos los que hacen, o no, aceptable y asumíble si estamos,o no, realmente en una Democracia. El que sea posible lo de “dame pan y llámame perro” o “ladran luego cabalgamos”, no nos puede confundir, no es más que un mero truco para hacer creer que sí estamos en una Democracia con todos sus defectos y el mínimo exigible de sus virtudes. O sea, si el que tiene la sartén por el mango practica lo de “dime lo que quieras que yo haré lo que me dé la gana”, entonces no estamos en la Democracia que creemos como tal.
    Por no extenderme, si a lo anterior unimos que normas democráticas fundamentales, como un hombre un voto, no se cumple (ERC con menos de la mitad de votos que IU, tiene 8 diputados más). También podemos hablar del incumplimiento de Leyes y Sentencias por Instituciones y personas responsables de guardarlas y hacerlas guardar.
    Así paso a paso, desde los eufemismos llegamos a agresiones de colectivos que no escatiman la violencia y gozan de mucha impunidad anti democrática.
    Francamente, el que pueda escribir todo esto para que lo lea quien quiera, no resulta gratificante si estos hechos verídicos y muchísimos más rompen la convivencia democrática que queremos la mayoría, pero que unas ideologías minoritarias tratan de dinamitar en su beneficio, reclamando, con astucia, actitudes democráticas al resto,con argumentos sibilinos y no tan sibilinos.
    Espero haberme explicado mejor sobre lo que de verdad nos hace o no demócratas. Desde luego, el solo hecho de poder decir lo que se piensa no es suficiente si el resto de los parámetros no se cumplen..

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  7. SÍ, SÍ, SÍ.
    Mi general, sí.
    He estado madurando responder a este magnífico artículo en el que, por fin, apunta a los factores causales de la penuria que ahoga a la Nación española, desde las páginas del Diario RC, pero no lo voy a hacer.
    En España no hay democracia formal, los españoles no cuentan con un sistema de representación justo, y la denominada constitución de 1978 no separa los poderes, establece diferencias esenciales entre españoles y fija una organización territorial que contribuye a la destrucción de España de forma inexorable. La Nación que no tiene una separación de poderes carece de constitución (art. 16 de la Constitución francesa de 1791). Ese es exactamente nuestro caso.
    Vivimos en un sistema departidos (art. 6 de la CE 1978), que disponen de TODO el poder, sin control de ningún tipo. El ejemplo de ERC y la transferencia de un senador del PSOE por Castellón a los independentistas para que formen grupo en el Senado es una burla a la Nación española. ¿Querían los castellonenses un senador de ERC?
    Sería de chiste sino fuera porque los pasos como este guiados por la avaricia de poder de los jefecillos de los partidos apuntala el proceso destructor de la Nación.
    Mi humilde opinión es que el sistema es inmoral, y por ende participar en él es una inmoralidad.
    No ha hablado VE de ideologías ni de política, sino de reglas de juego, y su ausencia es lo que nos destruye.
    Por supuesto que necesitamos a los partidos políticos. Lo aprendemos en la asignatura Introducción al Derecho Constitucional en las academias de oficiales. En mi caso, en la ENM. Pero los diputados tienen que representar a sus circunscripciones, y no a los jefecillos de los partidos.
    Muchas gracias por este artículo, y por su aclaración, mi general.
    No somo un Estado fallido, ni lo seremos, y algunos nos tiraremos al monte si fuera preciso. Yo no voy a asistir impasible a la destrucción de la Nación, del legado de mis ancestros que durante generaciones han trabajado con sus manos la parte física de la Patria en Murcia.

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  8. Magnífico artículo el del TG. Pérez Alamán. Como siempre
    Y también, como siempre, se intuye mucho más de lo que expresa. Tiene razón en su apostilla mi general…. sus lectores somos “buenos entendedores” y con sus pocas palabras nos bastan.
    Pero yo quiero hacer unas reflexiones algo más explícitas porque pueden servir para explicar en buena medida lo que está sucediendo.

    1º- El cambio de Régimen no fue el paso de una “dictadura” a una democracia: Fue el paso de una “democracia orgánica” a una “democracia liberal”. La representación del Pueblo pasó de ser ejercida por organizaciones naturales -familia, municipio, sindicato- a serlo por organizaciones artificiales “partidos políticos” que mediatizadas por poderes ocultos, o no diáfanos, han convertido la democracia -gobierno del pueblo a través de sus representantes- en “partitocracia” o “dictadura de los partidos”.

    2º- Se engañó miserablemente al pueblo español, presentándole como insoslayable la disyuntiva: Ruptura o Reforma. Y el pueblo español mayoritariamente -lo que se dio en llamar “franquismo sociológico” votó a favor de la llamada “Reforma”…. cuando en realidad lo que ya se había pactado era un auténtica ruptura con el régimen anterior. Si los votantes españoles de entonces hubieran conocido lo que ahora se denomina con esa bobada de “hoja de ruta” hubieran votado en masa NO…. a la “reforma política” y a la Constitución.
    La inmensa mayoría de los españoles eran conscientes de que a la muerte del Caudillo el Régimen debería evolucionar (entre otras razones porque la Jefatura del Estado no iba a recaer en persona tan cualificada para pilotar la nave) pero creyeron inocentemente en que se iba a producir una “reforma”.

    3º- Así pues, no debe hablarse de “Transición” sino de “Transacción”, ya la esencia del cambio político no fue otro que la “venta” de la España Una, Grande y Libre a sus enemigos -internos y externos- sin otra contrapartida que la de no cuestionar la Corona. La historia dirá si volverán a oírse las palabras del senado romano a Audas, Dictaltón y Minuro

    4º- Es evidente que el enderezar el rumbo, el apartar la nave del Estado de escollos y rompientes que amenazan su naufragio, debe hacerse dentro de la legislación vigente. Es decir, cumpliendo y haciendo cumplir la Constitución, tarea para la que el artículo octavo de la Carta Magna asigna un papel esencial a las Fuerzas Armadas. Pero no debe olvidarse que para solucionar un problema, es indispensable conocer su origen y analizar su previsible evolución

    Por lo demás, nosotros lo sabemos muy bien: “Hay que diseñar la maniobra en función de la hipótesis más probable…. pero la seguridad en función de la más peligrosa”.
    Indudablemente la situación actual requiere, de forma imperiosa, flancos cubiertos y reservas alerta.

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  9. Contesto a Fulgencio y Lorenzo y coincido en sus argumentos, recordando que este no es un único artículo sobre el tema. En su momento expresé lo del eufemismo de llamar “Reforma” cuando lo que se iba hacer era romper con todo lo anterior, evitando enfrentamientos para hacerlo sin prisa pero sin pausa. Creo que no hace falta que repitamos los de nuestra edad el paso a paso, pero como dice Lorenzo, los que hoy están en los 50 están adoctrinados como expresé en mi entrada sobre la educación. En fin estamos donde estamos, es decir, donde pretendían. La solución, sea como sea, nunca permitirá la desaparición de la España secular.
    Gracias por vuestra colaboración.

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  10. Desde el primer minuto de la transición Suarez tuvo claro que iba a construir una España “diferente” a la que dejó Francisco Franco.
    La primera medida,antes siquiera de constituirse la comisión para hacer la famosa constitución, fue destrozar la unidad nacional creando las nacionalidades, engendro que se ha convertido en el virus que ha destrozado España y ha impedido que en la piel de toro se afianzará una democracia al estilo occidental.
    El único poder fáctico de la época, el militar siguió las directrices que les propuso Franco y cerró filas en torno al Rey, se inhibió y permitió que unos políticos insanos crearán una Constitución que poco a poco ha destrozado la sociedad española, dejando a los españoles inerme frente a los desmanes de sus políticos.
    El Ejército ejercio poca o muy poca fuerza para remediar lo que se veía venir, con disciplina castrense vio lo que sucedía y se negó a ejercer ningún tipo o forma de presión para reconducir la situación.
    Los políticos ya más confiados pusieron en la cabecera de los Ejércitos a buenos militares que creían que nada había cambiado y a malos individuos que a base de garrote y bastones destrozaron la milicia y la dejaron muy por debajo de su valía.
    Aquellos lodos trajeron a personajes como el teniente general “Julio el rojo”a la comandante no se cuantos y algunos mas que aun no han enseñado la oreja mas allá de los muros del Cuartel General pero que la enseñaran.
    Muchos y buenos militares se vieron engañados en su buena fe y le dieron a Suárez y su equipo carta blanca, llegaron hasta a vocear su agrado a este personaje, caso del teniente general Mateo Prada ,cosa de la que se arrepintió en poco tiempo, mientras veían como su amada España empezaba una andadura desastrosa que nos ha conducido a donde estamos.
    El primer y muy serio toque de atención fue la trágica muerte del general Marcelo Aramendi, magnífico militar, excelente persona y todo un caballero, muerte prácticamente sepultada en el olvido de la transición, los asesinatos de ETA, el enfado contra el general Gutiérrez Mellado y la dimisión de De Santiago y Díaz de Mendivil, hecho muy anterior a la muerte del general Aramendi pero que tampoco suscitó grandes avalanchas de solidaridad.
    Los capitanes defendieron España con el famoso manifiesto de los 100 y les dieron en la cresta , todo iba cuesta abajo y todos lo veían, fue culpa de todos y sigue siendo culpa de todos.
    La transición se hizo para destruir la obra anterior, lo primero que hicieron los políticos fue crear el estado autonómico, base de todo el destrozo actual, se puso y se debió salvaguardar todo lo bueno que dejaba el régimen nacido el 18 de Julio, una España unida, pujante, sin separatismos y con un magnífico futuro.
    Los españoles necesitamos una democracia seria, con poderes independientes, unas leyes, unas obligaciones y unos derechos iguales para todos, con un idioma oficial para todos, con unos símbolos respetados y un futuro pleno de espléndida españolidad.
    Estas son las premisas que se deben dar para que los españoles tengan una democracia seria y del siglo XXI.

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  11. Del teólogo estadounidense Reinhold Niebuhr.

    Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo cambiar y la sabiduría para conocer la diferencia; viviendo un día a la vez, disfrutando un momento a la vez; aceptando las adversidades como un camino hacia la paz; pidiendo, como lo hizo Dios, en este mundo pecador tal y como es, y no como me gustaría que fuera; creyendo que Tú harás que todas las cosas estén bien si yo me entrego a Tu voluntad; de modo que pueda ser razonablemente feliz en esta vida e increíblemente feliz Contigo en la siguiente. Amen.”

    Si fuésemos capaces “todos” de aplicarnos esta reflexión cuan fuertes seríamos.

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  12. Sr. Castillalba:

    Coincido con usted en las necesidades de España. Absolutamente. Eso es lo importante: las reglas del juego, precisamente porque la Nación española se merece contar con una Constitución que separe los poderes en origen, y un sistema electoral que asegure la representación de la ciudadanía por medio de circunscripciones electorales de igual tamaño uninominales, a doble vuelta y por mayoría absoluta. El presidente del gobierno debería votarse en circunscripción única nacional a doble vuelta, y el Consejo de Justicia contará con un Presidente elegido por todo el universo judicial, jueces, magistrados, secretarios, oficiales de justicia… Solo así alcanzará la Nación española su representación y el derecho a vivir en una patria con leyes justas y con poderes separados y sometidos al control mutuo. La Nación legisla y el Estado ejecuta la legislación.

    Lo accesorio y prescindible son, sin duda, los privilegios de oligarquías regionales, o las baronías pseudopolíticas “autonómicas” que alimentan la corrupción y violan cualquier atisbo de moralidad. ERES, sindicatos y partidos políticos viviendo de las arcas del Estado, ausencia de control del poder, 17 sanidades, la instrucción pública en manos de los reinos de taifas…. Y tantas barbaridades más.

    Como dice el Tte. General Pérez Alamán, estamos donde querían que estuviéramos. El camarada Isidoro se encargó de que se estableciera la partidocracia y el criminal sistema electoral proporcional, en contra de la opinión de Fraga, y el asesinato de Montesquieu corrió a cargo de su colega, el “Mienmano”.

    Lealtad, Verdad y Libertad para la Nación española.

    Un fuerte abrazo

    FdH

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