LOS MILITARES ROMPEN SU SILENCIO. DE SOLDADO A GENERAL. Presentación del libro en «El Canal del Coronel»

El prestigioso General de División Rafael Dávila (R) recoge en su nuevo libro, titulado “De soldado a general”, conversaciones con militares de todos los empleos sobre seguridad, integridad territorial y el papel del Ejército. Un libro novedoso, pues no es habitual que los militares se manifiesten de forma abierta y pública. El general Dávila también nos habla de la necesidad de una cultura militar, seria, ambiciosa y responsable, que conciencie a la sociedad de la importancia de disponer de unas Fuerzas Armadas bien dotadas, tanto en el aspecto humano como presupuestario, armamentístico, tecnológico formativo y estratégico. Especialmente preocupado por la seguridad nacional, interna y externa, Dávila analiza el papel constitucional asignado a las Fuerzas Armadas y su relación con los responsables políticos y la opinión pública. Un programa imprescindible para conocer a fondo el pensamiento actual de los militares que garantizan la defensa, la soberanía, la independencia y la integridad territorial de la nación.

Libro «DE SOLDADO A GENERAL» Para RES HISPÁNICA por General Dávila

Para RES HISPÁNICA

 

EL DESEMBARCO DE ALHUCEMAS: EL “DÍA D” DE LAS FUERZAS ARMADAS ESPAÑOLASJulio Serrano Carranza Coronel de Aviación (Ret.) Ejército del Aire y del Espacio

EL DESEMBARCO DE ALHUCEMAS: EL “DÍA D” DE LAS FUERZAS ARMADAS ESPAÑOLAS

 

 

El próximo mes de septiembre se cumplirá el centenario del Desembarco de Alhucemas, una de las operaciones militares más importantes de la historia contemporánea de España y, sin duda, la más brillante llevada a cabo durante el siglo XX por nuestras Fuerzas Armadas.

No se trató únicamente de una victoria militar frente a las cabilas rifeñas del caudillo Abd el-Krim que se habían levantado contra el Protectorado español, sino del primer desembarco combinado de tropas de tierra, mar y aire de España y Francia en la historia militar moderna. Su éxito fue tan rotundo y su planificación tan novedosa, que sirvió de modelo estratégico para las fuerzas aliadas del General Eisenhower en el Desembarco de Normandía en 1944, veinte años después.

Sin embargo, y para estupor de historiadores, militares, analistas y ciudadanos españoles, el Gobierno de España ha decidido no celebrar acto oficial alguno en conmemoración de tan magna efeméride. El silencio institucional ante el centenario de Alhucemas es tan clamoroso como revelador, especialmente cuando se considera el contexto geopolítico y la errática política exterior que el Ejecutivo ha adoptado en los últimos años respecto a Marruecos, el Sáhara Occidental, Ceuta y Melilla o Gibraltar.

¿Es el temor a contrariar a Mohamed VI el motivo de este vergonzoso desdén histórico? ¿Por qué se pretende ocultar a los ciudadanos una gesta tan gloriosa de las Fuerzas Armadas españolas? ¿Hasta cuándo durará el desapego de este Gobierno por los hechos notables de nuestra historia, cuando sabe bien alardear de otros?

Este artículo busca responder a estas preguntas, recordar lo que realmente significó el Desembarco de Alhucemas y denunciar la ausencia de reconocimiento institucional en el año de su centenario.

UN HITO ESTRATÉGICO Y TECNOLÓGICO

El 8 de septiembre de 1925, en la bahía de Alhucemas, se desarrolló una operación sin precedentes en la historia militar moderna. La envergadura del desembarco de Alhucemas por parte española —compuesto por 13.000 soldados, un destacado grupo naval, 160 aviones y 10 carros de combate— apoyados por fuerzas francesas, representa un momento de inflexión en la guerra moderna. El uso de nuevos sistemas de armas como la aviación y los carros de combate, integrados en un desembarco anfibio, constituyó una revelación en la moderna estrategia militar. Con mando unificado a cargo del general Miguel Primo de Rivera (planeamiento) y el general José Sanjurjo (ejecución) lograron establecer con éxito una cabeza de playa en la bahía de Alhucemas para, posteriormente, conquistar un territorio agreste controlado por las temibles cabilas del rifeñas.

Por primera vez en la historia, aviación, infantería y marina trabajaban de manera sincronizada en una operación de gran envergadura. En el ámbito estratégico, supuso el principio del fin de la Guerra de Marruecos. En el aspecto tecnológico, inauguró una doctrina militar moderna que sería estudiada en las academias militares de medio mundo.

Como afirmó el General Primo de Rivera, presidente del Directorio Militar y planificador de las operaciones: “La gloria no se improvisa. Alhucemas es el resultado de inteligencia, unidad y valor.” Por otro lado, el General Alfredo Kindelán, jefe de la aviación, declaró: “Por primera vez, las alas del Ejército han volado al compás de las olas del mar para abrir paso a la infantería.”

Y, sin embargo, cien años después, ni una placa, ni un desfile, ni una jornada de estudio, ni un acto institucional ha sido programado. Solo en el ámbito militar y alguna institución académica han mostrado voluntad de recordar la hazaña. La historia no se puede reescribir al antojo de caprichos políticos partidistas. Los españoles tienen el derecho y el deber de honrar a sus héroes y recordar a los muertos caídos por la Patria. El centenario del Desembarco de Alhucemas, al igual que muchas hazañas llevadas a cabo durante la Guerra de Marruecos, no deberían pasar sin pena ni gloria, propiciando el más bochornoso de los olvidos, ante una sociedad española indolente y falta de memoria histórica.

EL SILENCIO DEL GOBIERNO

En los últimos años, la política exterior española ha experimentado un preocupante giro. Una diplomacia tradicionalmente seria, continuista y basada en consensos de Estado, ha sido sustituida por decisiones abruptas, unilaterales y, a menudo, incomprensibles.

El caso más sangrante es el del Sáhara Occidental. Rompiendo décadas de neutralidad vigilante, el presidente del Gobierno decidió reconocer de facto la soberanía de Marruecos sobre un territorio que la ONU no ha dejado de considerar como “pendiente de descolonización”. Ni se consultó al Parlamento, ni se buscó consenso, ni se explicó con claridad a la ciudadanía. El cambio fue abrupto, opaco y obedecía, según todo parece indicar, a presiones del reino alauí tras la crisis migratoria de Ceuta de 2021.

A esto hay que sumar la inacción ante las oleadas masivas de inmigración irregular que asedian periódicamente las vallas de Ceuta y Melilla, y el sorprendente acuerdo alcanzado con Gibraltar en términos que muchos expertos consideran lesivos para la soberanía nacional. En todos estos casos, Marruecos o el Reino Unido han salido reforzados, mientras que España ha aparecido como un actor débil, improvisado y sin brújula.

Este es el contexto en el que debe enmarcarse el silencio sobre Alhucemas. No se conmemora la victoria, no se honra a los caídos, no se explica la trascendencia histórica, no vaya a ser que alguien en Rabat se moleste. Pero ¿qué clase de país renuncia a recordar sus propias gestas por miedo a ofender al vecino?

EL PESO DE LA HISTORIA Y EL DEBER DE LA MEMORIA

La desmemoria histórica es una forma de rendición. Alhucemas no fue una campaña imperialista, como algunos quieren caricaturizar, sino una operación militar legítima contra un movimiento armado que había desafiado tanto al Estado español como al francés.

El Rif no era una tierra inocente colonizada sin provocación: era un polvorín insurrecto que había asesinado y humillado vilmente a miles de soldados en el desastre de Annual (1921). España reaccionó con inteligencia, estrategia y valor, logrando revertir la situación y recuperar el prestigio perdido.

Como reconoció el teórico militar británico sobre Alhucemas, Basil Liddell Hart: “España no solo innovó tácticamente, sino que demostró que el desembarco anfibio moderno requería algo más que fuerza: requería coordinación total.”

Pero, además, el Desembarco de Alhucemas no es un simple episodio local. Es un referente mundial en la historia militar, un ejemplo de coordinación táctica que sentó precedente para futuros conflictos. Así lo reconocen historiadores británicos, franceses y estadounidenses. Solo en España se desprecia o se ignora, como tantas otras hazañas de nuestra historia, deformadas por el complejo nacional y el veneno de la leyenda negra.

Frente a esta tendencia autodestructiva, debemos recordar también que la historia no es sólo un relato académico, sino un instrumento de cohesión nacional. Al conmemorar Alhucemas, no se glorifica la guerra, sino la capacidad de un país de superar sus errores, de reorganizarse, de planificar con eficacia y de defender su soberanía. ¿Acaso no merece todo eso un reconocimiento y homenaje?

Gracias a las películas bélicas producidas por Hollywood, los españoles hemos llegado a identificar la palabra “desembarco” y “Día D” con el de Normandía en la II Guerra Mundial, el 6 de junio de 1944. Cuando fue el de “Alhucemas”, el 8 de septiembre del 1925, 20 años antes, el que marcó la pauta para la victoria final de los Aliados.

UN DESEMBARCO SILENCIADO

Resulta irónico —y doloroso— comprobar que mientras se minimiza la victoria del Desembarco de Alhucemas para, supuestamente, no herir susceptibilidades alauitas; sin embargo, la Poste Maroc sí que aireó en el año 2021 el centenario de la victoria de la batalla de Anual. Lo que para unos fue calificado de desastre, donde miles de soldados españoles fueron masacrados, muchos de ellos tras haberse rendido; para los vecinos del sur, fue una victoria digna de ser recordada y celebrada. La memoria selectiva siempre resulta veleidosa y sospechosa. ¿Debemos ocultar nuestras victorias mientras los vecinos celebran nuestras derrotas? ¿Se trata de exaltar el victimismo y negar el mérito de nuestros héroes?

Si seguimos por este camino, ¿qué será lo próximo? ¿Eliminar el Dos de Mayo por miedo a ofender a nuestros aliados franceses? ¿Suspender el Día de la Hispanidad por temor a quienes propagan sin fundamento y con bastante incultura la leyenda negra sobre el descubrimiento, civilización y creación de Hispanoamérica?

Es una política errónea que nos pone en evidencia como un país débil, que no honra a sus héroes y caídos por la Patria. España, no merece estas vejaciones tan gratuitas a las gestas de su historia, que no respeta sus valores y tradiciones y, sobre todo, que no las trasmite con el rigor exigido a las generaciones más jóvenes y venideras.

CONCLUSIONES

La decisión del Gobierno de no conmemorar oficialmente el centenario del Desembarco de Alhucemas es más que un error político: es una renuncia simbólica a nuestra memoria colectiva y a nuestro orgullo nacional. No se trata de exaltar el militarismo, sino de honrar una gesta que supuso un hito estratégico, inteligente y técnico en la historia de España y del mundo.

Este silencio obedece a un patrón preocupante de debilidad diplomática, de cesiones encubiertas y de una política exterior sin visión que se debería restituir lo antes posible, ya que los intereses nacionales parecen supeditados al oscuro chantaje de terceros.

Es urgente revertir esta tendencia sin sentido. Alhucemas merece ser celebrado: por la memoria de quienes lucharon y murieron con valor, por el ejemplo que supuso, por el aprendizaje estratégico que dejó, y porque las naciones que no honran su historia están condenadas a perder su identidad.

Recuperemos la memoria gloriosa de nuestra querida España. Honremos a nuestros héroes. Que el centenario de Alhucemas no se pierda por intereses políticos caducos. Que los nombres de los protagonistas que la fraguaron no desaparezcan por un olvido intencionado, por una política diplomática contumaz en el error.

Como afirmó el ingeniero y estratega militar Emilio Herrera: Alhucemas fue una obra de arte militar ejecutada con precisión matemática.” Todos los españoles deberían recordar que, para nosotros, el “desembarco” es el de Alhucemas y el “día D”, es el 8 de septiembre de 1925.

Con o sin película de la gran gesta de Alhucemas, deberíamos poner fin a un rodaje de ficción donde los figurantes chupan demasiada cámara, dejando fuera del objetivo a los verdaderos protagonistas de la acción: las Fuerzas Armadas españolas. Una torpe dirección que preconiza un fracaso estrepitoso en todas las salas españolas. Por favor, corten y rebobinen la película para proyectar la imagen verdadera de la historia que España se merece y que todos los españoles deseamos disfrutar con entusiasmo. Con o sin palomitas.

Alhucemas: una victoria. Recordarla: un deber.

Julio Serrano Carranza. Coronel de Aviación (Ret.) Ejército del Aire y del Espacio

6 junio 2025

Blog: generaldavila.com

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R:

GIBRALTAR: «ACUERDO DE NOCHEVIEJA 2.0». Ángel Liberal Fernández, Capitán de navío (R.))

Foto propiedad del autor (Ángel Liberal)

Con leer un poco de historia podemos ver que el estrecho de Gibraltar, por su situación geoestratégica, es vital para la defensa de Occidente. También sabemos, porque nos lo repiten hasta la saciedad, que la ocupación del Peñón y del istmo es importante para los intereses del Reino Unido (RU) relacionados con su defensa, su diplomacia y su economía. Sin embargo, cabe preguntarse si la consecución de los objetivos generales de la defensa de Occidente exige que el Peñón siga en manos de los británicos.

A veces, por irracional que parezca, nos encontramos con quienes piensan así sin tener en cuenta la desproporción que existe entre los recursos militares españoles disponibles en el sur de la Península frente a los que se encuentran en los 6 km2 del Peñón.

Lo cierto es que la política juega en contra de nosotros, como se demuestra hoy día y se ha demostrado en el pasado, con las ocasiones en que no se aprovecharon las oportunidades favorables a España incluso, para resolver el Contencioso.

Más grave todavía es que nosotros los españoles colaboramos, con un éxito notable, a la supervivencia de la base militar de «bajo coste» británica.

 

La base militar

En este Blog del General Dávila explicamos que Gibraltar es un pueblo dentro de una base militar[i]: el Peñón entero es una base militar. Su situación geográfica se hace más importante para nosotros los españoles cuando está, como todavía ocurre, en manos de una potencia militar extraña.

Al norte, en el istmo ocupado ilegalmente, se encuentra el aeródromo militar de RAF Gibraltar en el que también operan –con su propia terminal- las líneas aéreas comerciales y los aviones privados. Se añaden unos depósitos de combustible, un almacén de materiales peligrosos, el cuartel del Regimiento de Gibraltar, los hangares de la RAF, la terminal para el personal militar, un gimnasio, la enfermería de los militares y las viviendas de la RAF.

Al oeste está el puerto. Para entender qué es, basta con consultar cualquier carta náutica. Toda la dársena portuaria está disponible como base naval aunque se rotula como tal la zona de uso permanente y exclusivo por los militares. Actualmente, la «propiedad» de la mitad norte está cedida al gobierno local de Gibraltar en contra de lo estipulado en el tratado de Utrecht;  se dedica a fines civiles como son el atraque de cruceros o de barcos mercantes pero esto no impide que cuando surge la necesidad, los militares cierren su uso por los civiles; así ocurrió con las recientes llegadas de portaaviones de la Royal Navy (RN). También existen unas marinas pequeñas para embarcaciones de recreo. En la mitad sur del puerto, con parte de la «propiedad» igualmente cedida al gobierno local, se encuentran los diques secos así como los muelles y talleres del astillero en los cuales tienen prioridad los barcos de guerra.

El lugar de honor del puerto lo ocupa el Muelle Sur; tiene una longitud de 1080m de los que la parte civil (al sur) tiene 432m y la militar (al norte) 648m; en esta se incluyen los dos muelles de atraque de submarinos nucleares (británicos y de la US Navy), conocidos como muelles Z, en donde atracan para reparar sus averías o para recargar de misiles o torpedos de forma ostensible, para que no pase desapercibida.

El muelle 41 – que está enfrente, a pocos metros del edifico de mando de las «Fuerzas Británicas en Gibraltar»- también es de uso militar así como una pequeña dársena para embarcaciones menores compartida con la policía. La red anti-intrusos que suele cerrar la mitad sur de la dársena es una imagen muy expresiva de su carácter militar, lo mismo que los radares y visores optrónicos situados en las entradas por mar al puerto.

Fuera ya del puerto y más al sur está cala Rosia. De ahí salen varios cables del sistema acústico anglo-americano usado para la detección de submarinos en tránsito por el Estrecho.

Cerca de punta Europa existen antenas de Inteligencia (espionaje) de Comunicaciones pertenecientes a la Red Echelon («Five Eyes»), así como radares de superficie, equipos de Inteligencia Electrónica (ELINT), visores optrónicos etc. etc. montados en «Windy» que es la torre de control de tráfico marítimo de la RN.

En lo alto del Peñón existen antenas de comunicaciones tierra-aire, otras antenas de la Red Echelon y el radar de exploración aérea, de tipo militar y que apoya al aeródromo.

En el interior del Peñón tienen los polvorines para misiles, torpedos y munición convencional, por lo menos. También tienen potabilizadoras, ahora civiles, y antiguos depósitos de combustible pendientes de rehabilitar; hoy día, para este suministro pueden recurrir a las facilidades que les da España.

En el este tienen accesos alternativos a los túneles así como, en la mar, cables del tendido acústico.

Esto que hemos descrito brevemente es lo que de Gibraltar importa a los británicos: la base militar con sus instalaciones de Inteligencia y logísticas.

Por si no estuviese claro, especialmente para la población local, los soldados del British Army o bien, los del Regimiento de Gibraltar, hacen ejercicios por las calles de la ciudad prácticamente todos los meses, de uniforme y con armas. Asimismo, las embarcaciones del Escuadrón de Gibraltar hacen también los suyos regularmente (incluso con fuego real), en las aguas de levante del Peñón, que son españolas.

En cuanto a la población actual del Peñón, la historia colonial del RU es muy expresiva.

 

El sostenimiento de la base

Ese conjunto de instalaciones militares tiene un coste económico y un coste político.

El económico en 2014-2015 era de 70 millones de libras (M£) para mantenimientos, las nóminas de unas 1.000 personas y los consumos como electricidad y agua potable. En 2022 firmaron un contrato de mantenimiento por 155 M para los años 2022 a 2029. La economía de Gibraltar corre a cargo de –por lo menos- la mitad del coste del aeródromo.

El carácter del RU como potencia colonial tiene su coste político ante la comunidad internacional. Parte de él lo compensan apoyándose en que la población llanita desea seguir como está. Obviamente se abstienen de dar publicidad a la base militar.

Compensan a esa población incumpliendo, desde hace 60 años, las resoluciones de Naciones Unidas sobre descolonización y apoyándola frente a las aspiraciones españolas –como se ha visto en estos días- en cualquier foro internacional que ponga en riesgo la economía de Gibraltar y la sujeción de esa población a la voluntad del RU. Todo esto tiene un coste añadido y es que si la economía va mal, tendría que ser el RU el que se hiciese cargo de mantener a la población con su nivel de vida actual.

En esto ha estado la clave de las negociaciones recientes: la supervivencia de la economía de Gibraltar para asegurar la supervivencia de la base.

 

La dependencia de España[ii]

La economía de Gibraltar descansa sobre cinco pilares: el turismo, el Centro Financiero («paraíso fiscal»), el aprovisionamiento de buques («bunkering»), las apuestas on-line y la importación / exportación (contrabando) de tabaco. Todos ellos dependen de la fluidez del tránsito por la verja excepto el combustible para barcos que lo reciben por mar, suministrado mayoritariamente por la refinería Moeve (antes CEPSA) en San Roque. El 100% del combustible para los aviones civiles y militares lo reciben  de la misma refinería mediante camiones que atraviesan La Línea y aparcan próximos a la verja, en su lado sur.

De la fluidez de este tránsito depende el paso de personas y mercancías por la verja. Entre las personas se incluyen los 15.226 (03.06.2025) trabajadores transfronterizos de los cuales 10.563 eran españoles; sin ellos y sin la fluidez citada, la economía de Gibraltar no podría sobrevivir pues atienden toda clase de empleos, fundamentalmente la hostelería, construcción, industria portuaria, comercio local, sanidad, servicio doméstico etc. Obviamente, los extranjeros de alta cualificación que viven en el Campo de Gibraltar y trabajan en el Peñón, también dependen de esta fluidez; igual que ocurre con la posibilidad de que la población llanita salga con facilidad de la «jaula» en la que vive.

El pasado día 12.06.2025 se declaró en la Cámara de los Lores: «…la entrada en vigor del Sistema de Entrada y Salida de la UE (EES) supondría la introducción de una frontera dura… Esto provocaría caos y retrasos, puesto en peligro los medios de vida de los ciudadanos británicos en Gibraltar, arruinado su economía y posiblemente habría costado cientos de millones de libras al año, presionando, en último término, al contribuyente británico para que pagase la factura». Se omitió alguna referencia al coste para la base militar.

Recordemos que el artículo X del tratado de Utrecht (13.07.1713), que sigue en vigor, entre otras cosas dice: «…. la dicha propiedad [de la ciudad de Gibraltar] se ceda a la Gran Bretaña sin jurisdicción alguna territorial y sin comunicación alguna abierta con el país circunvecino por parte de tierra.»

 

La colaboración de españoles

El sostenimiento de la base naval y de la población actual de Gibraltar sería imposible sin la colaboración de España y no solo por los puestos de trabajo que ocupan. Por ejemplo, empresas españolas de renombre contribuyen con su esfuerzo al sostenimiento y operatividad del puerto/base naval. También, durante la crisis del Covid19, con la verja prácticamente cerrada por el aislamiento obligado por la pandemia, hasta 600 camiones semanales pasaban de norte a sur por la verja para llevar los suministros que necesitaban la ciudad y los militares.

Las referencias a la existencia de un Centro Financiero estimulan a muchos españoles, movidos claramente por el interés económico; entre ellos se encuentran los que son propensos a engañar o a dejarse engañar, siempre en beneficio de «El negocio de Gibraltar».

No ocurre lo mismo con el aspecto militar del Contencioso que, en general, es rechazado. Algunos lo rechazan por ignorancia, otros porque les aburre o les provoca cierta alergia relacionada con esquemas ideológicos preconcebidos y otros, por un aparente temor a perder el favor del RU o de los EE.UU. en las organizaciones internacionales, civiles y militares.

En otros casos, el estímulo favorable a Gibraltar debe proceder de un interés superior cuyo origen puede situarse en el RU que es donde, en definitiva, radica su obediencia.

Debemos destacar la eficacia con que los británicos practican la «subversión ideológica». Como resultado tenemos –junto con lo apuntado en los párrafos anteriores- a los que no ven la base militar, los que no quieren verla y los que la ven pero no quieren asumir que la han visto.

Las características del Centro Financiero son tales que nos permiten plantear la siguiente pregunta: Si el dinero de las ITV etc. que se perdió en Barcelona salió por Andorra, ¿por dónde pudo salir el dinero de los ERE, cursos de formación etc. que se perdió en Sevilla?

De todos estos españoles colaboradores de la colonia tenemos unos cuantos, algunos con mucha influencia, sobre todo en el Campo de Gibraltar. En general se caracterizan por una falta manifiesta de conciencia sobre la defensa de España y la geo-estrategia.

 

El «Acuerdo de Nochevieja»

La entrada en vigor del Brexit (31.01.2020) ha puesto en peligro esta estructura económico/militar tan beneficiosa para el RU como perjudicial para España a la que, de entrada, le sustrae la renta de posición que nos corresponde.

El texto en inglés del «Principio de Acuerdo entre España y Reino Unido sobre Gibraltar y sobre el Brexit, de 31.12.2020», más conocido como el «Acuerdo de Nochevieja», tiene ocho páginas con 25 párrafos y tres anexos que incluyen otros 15 párrafos.

El principio fundamental que rige el «Acuerdo de Nochevieja» es el de conseguir –como  gran objetivo británico- la fluidez total en el paso por la verja de personas y mercancías, llegando a la supresión de los controles. Otros aspectos que contempla son los relativos a aduanas, transportes, policía, medio ambiente, finanzas, impuestos etc.

El 04.01.2021, en una entrevista en Canal Sur Radio, la entonces ministra de Asuntos Exteriores explicó que el acuerdo «tiene que traducirse en un tratado entre la UE y el RU que se debe alcanzar en un período máximo de seis meses, aunque ha precisado que puede ser antes y ha confiado en que no sea después de ese plazo».

Han pasado más de cuatro años de negociaciones y lo único que se tiene es otro acuerdo para seguir negociando lo que ya se había acordado en el anterior pero, sin llegar a concretarlo con un texto válido debido a la dificultad de darle una forma jurídica que sea aceptable para toda la UE.

El 11.06.2025 se publicó –con grandes muestras de entusiasmo- la «Declaración conjunta sobre las negociaciones para un Acuerdo UE – Reino Unido en relación con Gibraltar». El Comunicado con la Declaración publicado por nuestro ministerio de Asuntos Exteriores es de una página con nueve párrafos y 597 palabras. Leyéndolo se aprecia que su contenido es un resumen muy breve de los objetivos que se pretendía alcanzar con el acuerdo de 31.12.2020; eso sí, con muy buena voluntad, como en 2020.

El 12.06.2025, tanto nuestro ministro de Asuntos Exteriores como las autoridades de la UE y del RU, aseguraron en varias entrevistas (Europa Sur, 12.06.2025) que «el acuerdo estará completamente redactado ‘para otoño’. Será entonces, ha explicado, cuando el acuerdo esté ya ‘negro sobre blanco’».

Como podemos ver, después de cuatro años de –según dicen- arduo trabajo y de haber estado más de dos años con el texto acordado en «más de un 90%», «en el límite», «con la línea de meta a la vista» etc. etc., en los dos casos se menciona un plazo de seis meses para que el acuerdo esté en condiciones de convertirse en un tratado. Podríamos pensar que esta vez van en serio y que en seis meses tendrán el tratado. Eso sí, tanto entonces como ahora se insiste en asegurar que el tratado estará listo «tan pronto como sea posible». Sin embargo, surgen dudas cuando se aprecian las contradicciones entre lo que actualmente dicen unos y lo que dicen otros, así como las dificultades que persisten desde el 31.12.2020. Lo único seguro es que no podemos asegurar lo que va a ocurrir, por lo que todo se reduce a esperar y ver.

Además del plazo, ambos acuerdos presentan similitudes en sus objetivos destacando las relacionadas con la fluidez total en el paso entre Gibraltar y La Línea, los controles Schengen en puerto y aeropuerto, las aguas que rodean el Peñón, la supresión de la verja y el uso, ahora «mejorado», del aeródromo de la RAF. También se tratan las cuestiones fiscales y el resto de las ya mencionadas. Llaman mucho la atención las referencias al personal militar que se están publicando en los últimos días.

En estas líneas nos referiremos a la incidencia que algunos de los puntos mencionados tienen en la operatividad de la base o en una cuestión fundamental como es la soberanía.

 

La verja

Fue levantada ilegalmente por los militares británicos en 1908/1909; parte en dos el istmo, que no fue cedido en Utrecht ni en momento posterior alguno.

Forma parte de la seguridad perimetral del aeródromo de la RAF; un aeródromo no puede existir sin seguridad. Además, los tramos de la verja situados al norte de la pista de aterrizaje protegen entre otros, a las viviendas de la RAF, a los edificios de la aduana de Gibraltar, al almacén a cielo abierto de los vehículos Toyota y, a los depósitos de combustible militares situados en el extremo de levante. Al sur, en su mayor longitud también son instalaciones militares como el cuartel del Regimiento y otras ya mencionadas.

Pese a lo anterior, nuestras autoridades insisten –tanto en 2020 como ahora- en que desaparecerá mientras que en Gibraltar apenas la mencionan. Sus políticos rechazan las quejas de la población llanita sobre la pérdida de seguridad afirmando que la tecnología actual permitirá que la seguridad aumente. Es posible que en Gibraltar acepten la eliminación de la «verja física» y a cambio instalen una «valla metafísica»; lo veremos en su momento.

Lo más probable es que se limiten a desmontar algunos metros, un tramo simbólico, a lado y lado del acceso actual, los suficientes para hacerse una fotografía dejando la verja protegiendo los espacios señalados.

 

El aeródromo de la RAF[iii]

Por mucho que lo denominen «Aeropuerto Internacional de Gibraltar», es un aeródromo militar con limitaciones (meteorológicas, estructurales, laborales etc.) que obligan a los aviones civiles a usar como «alternativo» – con frecuencia con fraude de ley- el Aeropuerto Internacional de Málaga porque así se evitan los costes de atención a los pasajeros. Recordemos que la pista de aterrizaje de Gibraltar está considerada, año tras año, como una de las diez más peligrosas del mundo.

La rentabilidad comercial del aeródromo la determina el aterrizaje de aviones civiles cuyos pasajeros pagan las tasas aeroportuarias. Sirvan como orientación los siguientes datos aproximados. Desde 2021 hasta 2025, los aterrizajes de aviones civiles han variado entre 1.500 y 1.600 al año; los de aviones militares han sido, en 2021 unos 125, en 2022 unos 100, en 2023 unos 50, en 2024 unos 40 y en 2025 unos 15 en el primer semestre.

Como puede verse, los vuelos militares no llegan al 5% de los civiles siendo estos los que aseguran algunos ingresos para mantener la instalación militar, además de ser el cordón umbilical que une a la colonia con el RU.

Desde hace dos años, el aeródromo de RAF Gibraltar cuenta con una instalación específica (léase terminal) para las llegadas/salidas de personal militar. Estos militares y sus familias, como se asegura, podrán entrar y salir de Gibraltar y pasar a la UE sin control Schengen alguno puesto que los controles –solo aplicables a civiles- estarán en la terminal civil. Lo mismo cabe decir de los militares de los EEUU.

Se informa que los países de la UE podrán contribuir con vuelos a Gibraltar, en vez de ir a Málaga, Jerez o Sevilla. Así, esta instalación militar podrá seguir operando a beneficio de las fuerzas armadas del RU. Es posible que las líneas aéreas así lo hagan hasta que se den cuenta de que no es rentable, como pasó en 2008.

Por otra parte, se repite hasta la saciedad que, en el texto del futuro tratado, se incluirá una cláusula de salvaguarda en la que quedará claro que ni España ni el RU renuncian a sus posiciones sobre la soberanía, lo que incluye el Peñón, las aguas y el istmo, con el aeródromo militar. Es posible que lo cubran con tres o cuatro líneas pero lo cierto es que será el RU el que de facto y –según dicen los británicos- con el consentimiento y comprensión de España (junto con su colaboración), seguirá en el istmo por los años venideros, arropado por un tratado del RU, no con España sino con la UE, lo que hará bastante más difícil mantener la reivindicación española en los foros internacionales.

 

El puerto y los controles Schengen

Aquí tenemos otras discrepancias. Mientras nuestras autoridades aseguran que los controles Schengen estarán en el puerto y en el aeropuerto a cargo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad españoles, las de Gibraltar aseguran que sólo estarán en el aeropuerto, localizados en un voladizo en el edificio de la terminal civil.

Sobre el puerto, el razonamiento que ofrecen es muy sencillo: «el muelle norte es en donde atraca el ferri de Marruecos. Como éste no es rentable, se suprime el ferri y así no son necesarios los controles Schengen en el puerto». De un plumazo suprimen los cruceros con turistas, los barcos mercantes y lo que es más grave, la base naval. El puerto de Gibraltar quedaría así reducido a una parte del muelle norte.

En consecuencia, las dotaciones de los buques de guerra (de superficie o submarinos), los turistas de los cruceros y las tripulaciones de los barcos mercantes podrían desembarcar sin control Schengen y una vez en tierra, pasar a La Línea e incluso, si quieren, al norte de los Pirineos y llegar hasta Helsinki.

Desaparecidos los controles Schengen a los militares, tanto en el puerto como en el aeródromo, estos militares podrían volver a realizar maniobras militares en Sierra Nevada o en el Campo de Gibraltar, como antaño.

Todo esto parece un poco raro porque, en definitiva, tendríamos a militares de un país tercero, no UE, dentro del espacio Schengen sin haber sido controlados, ni los militares ni su armamento.

 

Las aguas que rodean Gibraltar    

Los británicos actúan como si esas aguas fuesen suyas. Manipulan a su conveniencia el artículo 15 de la Convención del Mar, de Naciones Unidas. Dan por sentada la supuestamente «incuestionable soberanía británica sobre las aguas que rodean el Peñón y el istmo», algo que España rechaza. Lo hacen con la esperanza de que por ignorancia, por aburrimiento, por debilidad o por complicidad, la parte española acabe aceptando sus tesis. Respecto al istmo se olvidan de los informes del Parlamento de Londres (Kershaw, 1981) e incluso de altos cargos del Foreign Office (como Denis MacShane, 2017).

Por el fondo marino y hasta, por lo menos, unas 18 millas del Peñón se encuentran los cables del sistema acústico anglo-americano ya mencionado. Hasta las 12 millas son aguas españolas.

En estas aguas se desarrollan actividades que afectan a los pilares de la economía de Gibraltar como son el bunkering, la pesca e incluso el tránsito de embarcaciones de alta velocidad que transportan ilícitos.

Es significativo que, respecto a la intervención policial en las aguas que rodean el Peñón, en la prensa de Gibraltar (27.06.2025) se ha publicado que «algunos detalles todavía no se han tratado». Algunos «detalles» sobre las aguas hicieron naufragar el Acuerdo Tripartito de 2006. Hoy como ayer.

 

Otras consideraciones

En el Parlamento británico se informó de que habrá una cláusula en el tratado que protegerá «explícitamente la soberanía británica sobre Gibraltar y a las Fuerzas Británicas en Gibraltar, que seguirán operando como hasta ahora, sin interferencias o interrupciones». Lo que puede entenderse como que el Brexit, en lo que respecta a los militares en Gibraltar, no ha existido. En el mismo Parlamento se insiste en que «Gibraltar contribuye a la seguridad y prosperidad regionales»; sin embargo esa supuesta seguridad nadie la ha solicitado y en cuanto a la prosperidad, sabemos que la denominada «prosperidad compartida» es falsa, como demuestra el análisis hecho por un equipo de la Facultad de Derecho de la Universidad de Málaga dirigido por la profesora María del Pilar Rangel Rojas[iv].

Nos hemos referido a cuatro puntos concretos que inciden en la operatividad de la base militar que, supuestamente, no va a variar. Cuatro puntos que seguramente contribuyeron al bloqueo del «Acuerdo de Nochevieja» de 2020 y que ahí siguen, inmutables, dando lugar a expresiones confusas y contradictorias.

Todo apunta a que, en realidad, ahora estamos ante un «Acuerdo de Nochevieja 2.0» forzado por intereses y oportunismo político así como por la inminente entrada en vigor del EES de la UE. Debe ser algo que, tanto a unos como a otros, les interesa –cada cual con sus razones- que no se aplique en Gibraltar, aunque sin documento legal alguno que lo avale.

Ya que no pueden llegar a redactar un texto que sirva para un tratado, todo se limita a seguir negociando para llegar a un acuerdo… que permita llegar a un tratado; y mientras que el tiempo pase, la población actual del Peñón, la economía llanita y sobre todo la base militar puedan seguir como si el Brexit no hubiese ocurrido.

Ángel Liberal Fernández, Capitán de navío (R)

3 julio 2025

Blog: generaldavila.com

[i] Gibraltar, un pueblo dentro de una base militar. Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.) Blog del General Dávila, 03/01/2021. Disponible en https://generaldavila.com/2021/01/03/gibraltar-un-pueblo-dentro-de-una-base-militar-angel-liberal-capitan-de-navio-r/

[ii] Gibraltar y su dependencia de España. Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.) Blog del General Dávila, 01/09/2022. Disponible en https://generaldavila.com/2022/09/01/gibraltar-y-su-dependencia-de-espana-angel-liberal-fernandez-capitan-de-navio-r/

[iii] El aeropuerto de Málaga, convertido en pista auxiliar de RAF Gibraltar. Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R.) Blog del General Dávila, 03/09/2023. Disponible en: https://generaldavila.com/2023/09/03/el-aeropuerto-internacional-de-malaga-convertido-en-pista-auxiliar-de-raf-gibraltar-angel-liberal-fernandez-capitan-de-navio-r/

[iv] Relaciones España/Reino Unido en relación con Gibraltar: análisis de prosperidad compartida. María del Pilar Rangel-Rojas y siete más. Universidad de Málaga. 2025. Disponible en: https://riuma.uma.es/xmlui/handle/10630/38767

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Coronel Baños presenta el libro «DE SOLDADO A GENERAL». El Canal del Coronel» YouTube

El prestigioso General de División Rafael Dávila (R) recoge en su nuevo libro, titulado “De soldado a general”, conversaciones con militares de todos los empleos sobre seguridad, integridad territorial y el papel del Ejército. Un libro novedoso, pues no es habitual que los militares se manifiesten de forma abierta y pública. El general Dávila también nos habla de la necesidad de una cultura militar, seria, ambiciosa y responsable, que conciencie a la sociedad de la importancia de disponer de unas Fuerzas Armadas bien dotadas, tanto en el aspecto humano como presupuestario, armamentístico, tecnológico formativo y estratégico. Especialmente preocupado por la seguridad nacional, interna y externa, Dávila analiza el papel constitucional asignado a las Fuerzas Armadas y su relación con los responsables políticos y la opinión pública. Un programa imprescindible para conocer a fondo el pensamiento actual de los militares que garantizan la defensa, la soberanía, la independencia y la integridad territorial de la nación.

PRESENTACION LIBRO «DE SOLDADO A GENERAL» en «El Canal del Coronel» YouTube (Coronel Pedro Baños)

Les comunico que hoy martes día 1 de julio a las 20:00 horas el Coronel Pedro Baños @geoestratego me entrevistará para presentar el libro De Soldado a General, que hace un recorrido por la actualidad de nuestros Ejércitos y en los que intervienen militares del Ejército de Tierra, Armada y Ejército del Aire y del Espacio, además de los Cuerpos Comunes como Sanidad Militar, Jurídico y el Páter. El mismo Coronel Baños participa en el libro y en esta entrevista esperamos crearles la inquietud para que lean las opiniones de:

-General de Ejército Fernando Alejandre Martínez

-Teniente General César Muro Benayas

-General de División Juan Chicharro Ortega

-General de Brigada Juan Antonio Díaz Cruz

-General de Brigada de Infantería de Marina Agustín Rosety Fernández de  Castro

-General Auditor Fernando Mayandía Fernández

-General Médico Manuel José Guiote Linares

-Capitán de Navío Diplomado Estado Mayor Ángel Liberal Fernández

-Coronel Capellán Francisco Nistal Martínez

-Coronel del Ejército de Tierra Diplomado de Estado Mayor Pedro Baños Bajo

-Coronel del Ejército del Aire y del Espacio Diplomado Estado Mayor Julio Serrano Carranza

-Suboficial Mayor Antonio Francisco Gómez Guerrero

-Cabo Caballero legionario Carlos Tapia Valentín

Un momento histórico en el que nuestros militares dan su opinión del proceso de transformación vivido en el seno de las Fuerzas Armadas y miran hacia el futuro que ya está aquí. No se lo pierdan Por primer vez reunimos en un libro a cualificados miembros de las Fuerzas Armadas que nos hablan sin limitaciones de su experiencia.

A todos mi agradecimiento y en especial hoy al Coronel Baños por presentar este libro ya que gracias a su largo y brillante recorrido como militar y ahora como comunicador hará que despierte su interés.

Gracias amigos y esperamos no aburrirles y crearles la inquietud de conocer a a fondo a nuestros soldados. De soldado a general.

El Canal del Coronel 

Blog: generaldavila.com

ESPAÑA EN MANOS DE UNA BANDA CONSTITUCIONAL. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Es conocido el proverbio latino Inter arma enim silent leges (En las guerras las leyes callan). No hemos pensado un momento siquiera que en la paz supuesta que impone una democracia, cuando un parlamento es okupado por transformados representantes, las leyes son manipuladas y no callan sino que son sustituidas por una corrupción generalizada que abarca a todos los Poderes. Ninguna Institución se libra.

Dan miedo los representantes cuando lo son de ellos, única y exclusivamente, de su peor condición, y dividen entre los suyos y los otros. Porque eso ocurre cuando ya no hay Estado, solo unos que gobiernan con todo el Poder dejando detrás de ellos al Estado que solo aparece en días de fiesta, eso sí con soldados y banderas y un jefe al frente. Ni uno ni los otros van más allá de una teoría obligada de la Defensa cuando el supremo gobernador se ha hecho dueño del ataque y la defensa.

La mayoría de los señalados por encima del Estado son hombres que no poseen la más mínima dignidad personal con la que poder afrontar su papel político. Pero ahí están como fiel reflejo de lo que dice su mayoritaria voluntad. Dudo mucho de que la corrupción se exprese en esos términos.

Ahora, cuando creíamos que estaba España a punto de que el prodigio sucediese, es cuando están más fuertes porque ven muy cerca la amenaza. Es el momento peor. Se ven vencidos, han roto España y no tiene perdón. Saben que les han cercado. Nunca ataques a los desesperados. Morirán contigo. Dales una salida porque son más rebaño, más unidos y próximos a su mastín protector. «No fuerces hasta el límite a un enemigo que se encuentra en una situación apurada«. Ten cuidado con los cebos que te presenta. Nada une más que la corrupción, un vínculo más fuerte que el familiar. Máxime  cuando es moral.

Todo es un circo ambulante  compuesto por titiriteros que logran que las cabras suban a la silla mientras suena una música como los cánticos de la Odisea.

Leo los artículos 1 y 2 del Título Preliminar de la Constitución y no necesito más para saber donde estoy y con quién me las he de ver.

TÍTULO PRELIMINAR

Final del formulario

Artículo 1

  1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
  2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
  3. La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.

Artículo 2

La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.

 

Nada es cierto. En el pueblo español no reside soberanía ninguna cuando los que gobiernan hacen su política, incluso en lo fundamental, sectorialmente,  para ellos y sus creencias. Es decir que gobiernan para la mitad, más o menos, mientras los otros son olvidados cuando no perseguidos. No hay Constitución, sino interpretación. Habrá normas jurídicas, insignes juristas, constitucionalistas, pero la cruda realidad es la ley de cada día, lo que se vive cada día. No hay más ley  que la imposición lo que está muy alejado de la división de Poderes y es así como  la dictadura se materializa con un Parlamento y un Tribunal Constitucional en mayoría sectaria. Todo dispuesto para el Golpe de Estado. Hasta la corrupción queda avalada por el manto constitucional en forma de amnistía.

En el Rey todo es discrecional. Culmina lo que otro decide dándole con su firma acto estatal, con la solemnidad propia. Más allá de los consejos y sugerencias regias hay poco, aunque sea una labor muy firme, decidida y trascendente. Muy limitada e incomprendida en periodos convulsos como el actual. Es difícil su labor de arbitraje y moderadora dado que su mayor función es la simbólica.

En la cotidianidad de la vida política no surgen interrogantes, hay ceguera constitucional y todo lo asumimos en aras a vivir entre el rebaño, aunque sea en un pasto distinto al que marca la Ley con tal de permanecer alimentado y esquilado. Lo malo es cuando viene el lobo y el mastín lleva bozal.

La forma política actual del Estado, la Monarquía, en su simbólica encarnación de todo un pueblo, ha sido intencionadamente puesto en duda y dividido entre regiones, incluso fomentado que no es el Rey de todos los españoles. Ello rompe la realidad interior y exterior de España y sobre todo acaba con la idea de España.

Eso es lo que se ha materializado después de la palabra del símbolo aquel 3 de octubre ante el Golpe de Estado dado desde la Generalidad de Cataluña. Todo ha seguido igual, los pasos de la ruptura con España avalados por  el Tribunal Constitucional. La figura del Rey, simbólica, desde luego, queda dañada, porque el símbolo ha sido atacado. Una nación se simboliza en su idioma, la bandera, su himno, y España en su Rey. Allí nada de eso queda.

La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de España.

Se atentó contra todo ello. Se delinquió desde dentro. Se juzgó para después borrar el delito. Se manipuló al Poder Judicial. No pasó nada. No hubo delito y si lo hubo queda borrado, olvidado, podemos ya dar el paso siguiente y volar la Constitución, su forma de Estado, sus Ejércitos, su Historia, su idioma y hasta su territorio. Lo ha dicho el Tribunal Constitucional. La Constitución es muda.

No hay fundamento, por lo tanto no hay Constitución, no hay Ley, sino interpretadores que avalan el delito y al delincuente, aunque este sea el Poder Ejecutivo.

Inter arma enim silent leges (En las guerras las leyes callan).

Lo que es rotundamente cierto es que en España las leyes se han silenciado, manipulado y adaptado a un Gobierno que puede estar inmerso en traición.

Desde luego camina entre el deshonor y la impunidad. Veremos hasta cuando, porque no todo está perdido ni todos dispuestos a perderlo.

Ya, al parecer, todo lo que diga la Constitución no es reconocible ni a tener en cuenta, pero es entretenido leer el artículo 102 del Título IV. Del Gobierno y de la Administración. Háganlo.

Las leyes callan.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

30 junio 2025

 

 

LA LEGIÓN por quién un día la mandó y no olvida. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Épica de España, Tercios gloriosos.

Legión de corazón amante y valor heroico. Todos serían Legión si el miedo no les cerrara la boca.

«Tú has elegido vivir, y yo morir», y «todo el que ama está loco»: está en la tragedia griega. ¡Bendita locura legionaria!, inagotable, imposible comprender la misteriosa epopeya que recorre en paralelo la historia del mundo, a un lado van los cobardes del miedo y al otro los valientes por nada; que siempre ganan los primeros a pesar de los incesantes relevos que la muerte exige al sacrificio de abanderar la verdad y la razón de su lucha.

«Volved los ojos hacia mí,

ciudadanos de mi patria.

Recorro mi último camino.

Veo los últimos rayos del sol.

Nunca veré otros».

La bandera luce entre amarillos de oro y rojos de sangre, entre el inefable dolor que nunca da descanso. En la mayor parte de los hombres este estado no dura mucho. Llega un día, nos dice Simone Well en La fuente griega, «en el que el miedo, la derrota, la muerte de compañeros queridos hacen que el alma del combatiente se doblegue bajo la necesidad». No es siempre así y ahí está la esencia de la Legión: solo valor y amor. Se comprende su misma incomprensión, inadmisible, pero es la sencillez de la vida: amor y valor para morir. Sin ellas no hay vida.

Algún día habrá que crear una medalla que cubra todo el pecho para premiar a aquellos que han sido Caballeros legionarios. Medalla hecha con el plomo de las balas, las manos de un valiente que las moldea al fuego, y sobre todo a la obediencia, al estilo, al ser épico por humano.

No hay más legionario y caballero que el que lo ha sido desde el principio al fin. No hay generales ni honoríficos ni honorarios, hay legionarios y basta.

Me encontré hace muy poco a uno de ellos, muy viejo, ojillos azules de mares odiseos; me contó cómo, cuando la miseria, la humillación, abandonado de Dios y de los hombres, al borde de sus fuerzas, fue a encontrarse en la Legión. Por primera vez sintió la alegría y vio a los desfavorecidos por la fortuna que tuvieron la de encontrarse entre caballeros que antes habían sufrido. ¿La muerte? Ya vino; la dejé atrás y la olvido.

Eran viejos tiempos cuando uno se abrazaba a los guiones y banderas, se amaba tanto que la muerte no era obstáculo para el avance, la poesía de la guerra: ¿quién puede entenderlo?

Hoy sabemos el escalofriante resumen de su generosidad: 9.722 muertos, 35.000 heridos, mil desaparecidos. Cerca de 46.000 bajas. Su bandera luce siete laureadas de San Fernando y doce medallas militares colectivas. Sus héroes: veintitrés laureadas de San Fernando y 211 medallas militares individuales. Nada para tanta entrega. Hay muchos más. Incógnitos todos. Nadie aspire a saber quiénes son. «Legionarios a luchar, legionarios a morir». Contraseña y resumen: amor, valor, obediencia, disciplina.. y dolor. El mayor es el olvido.

Quienes los hemos mandado quedamos marcados por ellos. Por su ejemplo de entrega y valor. Por su humildad. Para siempre. Quisiéramos ser como ellos. Lo he dicho muchas veces: Quise ser legionario. Solo llegué a mandarlos, pero eso es otra cosa, muy por debajo del alto honor de llegar a la altura de un Caballero Legionario. Ese honor es solo para los que lucen su pecho condecorado por las balas y la humildad de la obediencia hasta morir todos.

Legionarios la patria os lo debe todo y vuestra sonrisa denota que sabéis y aceptáis que nada os dará. No ha sido gratis, ha sido cosa legionaria que solo vosotros entendéis.

La Legión son los Caballeros legionarios. El resto, como decía su fundador el general Millán-Astray, son las bambalinas que ocultan la tragedia.

La Legión rinde homenaje, como así lo quiso su fundador, al soldado, al Caballero Legionario, a los que se alistaron en este Cuerpo de honor tan del pueblo, tan español. No se rinde homenaje a otra cosa.

Solo eso: ser Caballero Legionario. Algún día me tenéis que contar qué es eso que no pude ser: Caballero Legionario. Solo pude mandaros por un tiempo. El suficiente para saber que no logré saber todo vuestro secreto de amor. Guardadlo y no se lo contéis a nadie. Es lo más grande que un hombre puede ser.

Rafael Dávila Álvarez. General Jefe de la Brigada de la Legión Rey Alfonso XIII entre 2001-2004

Blog: generaldavila.com

DE SOLDADO A GENERAL. Por General Dávila

Debo expresarles mi mayor agradecimiento por la acogida que ha tenido mi libro y espero que no les defraude. En momentos en los que se habla de la OTAN, de guerras, de presupuestos de armas, de la Industria de Defensa, creo que es muy apropiado leer la opinión de diversos militares desde el General de Ejército hasta el Cabo de la Legión. Compañeros del Ejército de Tierra, de la Armada, del Ejército del Aire y del Espacio, General Médico, General Jurídico, El Páter que ha vivido casi todas las misiones internacionales… en fin lo mejor de cada uno. En un libro que recorre lo sucedido en estos ú7ltimos años y las transformaciones de nuestros Ejércitos.

¡Cómo no! Expresar mi agradecimiento al programa de Cuatro TV HORIZONTE que conducen y dirigen Carmen Porter (@carmenporter_) e Iker Jiménez (@navedelmisterio) donde la fuerza y el valor acompañan siempre a la verdad.

¡Gracias a todos!

El próximo martes día 1 de julio a las 20:00 horas el Coronel Pedro Baños en su canal de YouTube «El Canal del coronel)

hará la presentación del libro. Les espero

¡Gracias amigos!

Blog: generaldavila.com

 

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

ESPAÑA: ¿LA VILLANA DE LA OTAN? Julio Serrano Carranza Coronel de Aviación (Ret.)

En la reciente Cumbre de la OTAN celebrada en La Haya, el Gobierno de España se ha visto envuelto en una serie de tensiones internas y externas por su negativa a cumplir con las exigencias del secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, respecto a la inversión en defensa.
En un clima internacional cada vez más conflictivo, donde la seguridad global es cada vez más incierta, la postura de España ha puesto en evidencia no solo una falta de consenso dentro de su propio gobierno, sino también una desconexión alarmante con las lecciones aprendidas de la historia reciente. Mientras los países miembros de la OTAN se alinean para un esfuerzo conjunto de defensa, España parece resistirse a aumentar el porcentaje de su PIB destinado a la defensa, rechazando un aumento al 5% propuesto para 2035. Un socio díscolo o “gorrón” como nos ha etiquetado el presidente Trump.
Este rechazo pone en entredicho las decisiones del presidente Pedro Sánchez y su gobierno, conformado por diversas fuerzas políticas que muestran posturas contradictorias e inconsistentes, lo que hace que la política exterior y de defensa de España esté en una situación de caos. Además, la falta de una estrategia clara en cuanto a la relación entre el bienestar social y la seguridad nacional pone en riesgo el futuro del país.
El presidente Pedro Sánchez y su gobierno deben reflexionar seriamente sobre la incoherencia de la política de defensa y la falta de unidad entre los socios de su coalición que están dejando a España en una posición comprometida. Si no se invierte lo suficiente en defensa, no solo corremos el riesgo de ser vulnerables ante amenazas externas, sino que, además, podríamos ver cómo nuestros propios logros sociales son arrasados por una guerra que nos cogiera desprevenidos. En un escenario así, ¿quién sería responsable? ¿cómo enfrentaría la sociedad española los juicios por negligencia manifiesta si alguna vez nos viésemos en esa situación?
La eterna dicotomía entre «mantequilla» y «cañones»
En las últimas décadas, y especialmente tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, la dinámica geopolítica mundial ha cambiado drásticamente. La globalización ha llevado a un mundo cada vez más interconectado, pero también más vulnerable a los conflictos y crisis internacionales. En este contexto, la necesidad de fortalecer las capacidades defensivas de los países se ha vuelto esencial. A pesar de esto, muchos gobiernos, incluido el español, siguen luchando contra la inversión en defensa, favoreciendo el gasto en «mantequilla» en lugar de en «cañones».
La pregunta sobre cuánto invertir en bienestar social y cuánto en defensa ha sido planteada durante generaciones. Sin embargo, en un mundo cada vez más incierto, con países como Rusia, EE. UU. y China mostrando actitudes cada vez más agresivas, esta dicotomía puede ser una falacia peligrosa.
El concepto de «Seguridad Humana» promulgado por la Unión Europea debería ser el marco central para pensar sobre la inversión en defensa. Este concepto establece que la verdadera seguridad no es solo la ausencia de guerra, sino también la protección de las personas, su bienestar y sus derechos humanos. Para garantizar la «Seguridad Humana», la inversión en defensa es crucial, ya que, sin una infraestructura de seguridad sólida, las sociedades modernas pueden desmoronarse rápidamente ante cualquier amenaza.
Uno de los ejemplos más claros de la importancia de la defensa en el siglo XXI lo encontramos en la Guerra de los Balcanes, donde las intervenciones internacionales de países europeos no lograron evitar la destrucción masiva de infraestructuras y la muerte de miles de civiles. A pesar de los esfuerzos de reconstrucción a través de la ayuda humanitaria, la falta de una estrategia de defensa coherente permitió que las fuerzas beligerantes destruyeran lo que se acababa de construir para el bienestar de la población. Hospitales, escuelas, viviendas y otras infraestructuras vitales fueron sistemáticamente arrasadas porque no existía la protección necesaria para defenderlas. Este episodio es un claro recordatorio de que, en tiempos de guerra, la seguridad es fundamental para que cualquier inversión en bienestar social sea efectiva y sostenible.
Trump, el gallito del corral mundial
Uno de los factores que agravan aún más la situación de España es el enfrentamiento directo con Estados Unidos, especialmente bajo la presidencia de Donald Trump. Trump, conocido por su enfoque unilateralista y pragmático en materia de política exterior, no ha tardado en criticar abiertamente a España por su negativa a aumentar el gasto en defensa. En la Cumbre de La Haya, Trump advirtió que España debía alinearse con el objetivo de la OTAN de aumentar el gasto en defensa, o de lo contrario, se vería obligada a asumir las consecuencias, incluyendo posibles sanciones económicas como aranceles.

El presidente estadounidense ha reiterado su postura de que aquellos países miembros de la OTAN que no cumplan con los compromisos de inversión en defensa deben enfrentarse a medidas punitivas. Esta amenaza de aranceles, unida a la probabilidad de que Estados Unidos dé un giro más aislacionista, pone a España en una posición extremadamente incómoda.
En un escenario en el que las tensiones en Europa y el mundo están aumentando debido a los conflictos geopolíticos, como los que se viven en Ucrania o en Medio Oriente, la unidad de la OTAN es más esencial que nunca. Un debilitamiento de esta unidad, derivado de las decisiones de un miembro clave como España, podría desestabilizar la organización y poner en peligro la seguridad colectiva de Europa.
Si España no se compromete a cumplir con los objetivos de la OTAN en cuanto a la defensa, podría perder no solo la confianza de sus socios dentro de la organización, sino también la influencia que ejerce dentro de la misma. Una OTAN dividida y debilitada sería mucho más vulnerable ante amenazas externas, y la cohesión de sus miembros sería puesta en duda.
En este contexto, las amenazas de Trump sobre aranceles y otras represalias podrían tener efectos devastadores para la economía española, ya que Estados Unidos sigue siendo uno de nuestros principales socios comerciales. En lugar de promover la solidaridad dentro de la OTAN, la negativa de España a cumplir con sus compromisos podría provocar una fragmentación interna que favorezca a países rivales de la Alianza Atlántica.

La postura, inconsistente, del presidente Sánchez
El presidente Pedro Sánchez, al frente de un gobierno de coalición con diversas fuerzas políticas que a menudo difieren en sus principios, ha mantenido una postura ambigua en cuanto a la inversión en defensa. Mientras algunos miembros de su gobierno, como la ministra de Defensa, Margarita Robles, abogan por aumentar el presupuesto para las Fuerzas Armadas, otros sectores de su coalición, como Sumar, se han mostrado reacios a aumentar el gasto en defensa, priorizando el gasto social. Como si ambas inversiones fuesen incompatibles.
El presidente Sánchez, en un giro copernicano durante la Cumbre de la OTAN en La Haya, justificó la falta de compromiso de España con la inversión en defensa afirmando que el gasto en defensa no había sido más elevado debido a las limitaciones de las propias Fuerzas Armadas, cuyo equipamiento e infraestructuras se encuentran en condiciones deficientes. Este tipo de declaraciones no solo refleja una falta de liderazgo claro, sino también una falta de respeto hacia los uniformados que, pese a las limitaciones en su bienestar, calidad de vida y medios, siguen cumpliendo con amor al servicio y a España con sus cometidos para garantizar su compromiso con la defensa nacional.

Resulta particularmente desconcertante que un gobierno que busca liderar un cambio progresista en Europa sea tan inconsistente en lo que respecta a la seguridad nacional. España, al rechazar un compromiso firme con la OTAN, no solo está mostrando una falta de unidad interna, sino que también está enviando un mensaje erróneo a la comunidad internacional. La falta de coherencia en la política de defensa puede tener repercusiones muy graves a nivel diplomático y de seguridad, ya que los socios de la OTAN y otros actores internacionales podrían interpretar esta actitud como una debilidad en la voluntad de España para asumir su papel en la defensa colectiva. Un socio poco fiable y no deseable en seguridad.
La responsabilidad histórica, ante una política defensiva incoherente
Si España sigue en la senda de una política de defensa débil, se enfrenta a una situación en la que sus propios logros sociales podrían ser rápidamente arrasados. Un país que no invierte en su defensa está abriendo la puerta a que cualquier amenaza externa pueda destruir sus infraestructuras y logros sociales. Imaginemos por un momento que España se ve invadida o subyugada por un enemigo externo, que con su superioridad militar destruye viviendas, hospitales, escuelas e infraestructuras críticas. En este escenario, ¿quién sería el responsable de esa vulnerabilidad? ¿A quién le pediríamos cuentas por no haber garantizado la defensa adecuada?
La historia nos ha enseñado que, en tiempos de guerra, la responsabilidad no solo recae sobre los militares, sino también sobre los responsables políticos que no supieron tomar las decisiones adecuadas en su momento. No podemos permitirnos repetir los errores del pasado, cuando la falta de preparación y la subestimación de las amenazas externas condujeron a catástrofes. Si España no invierte lo suficiente en su defensa, corremos el riesgo de convertirnos en una nación vulnerable, incapaz de proteger a su población y sus valores más fundamentales.
Conclusión
España debe tomar conciencia de la importancia de la seguridad nacional para garantizar el bienestar de sus ciudadanos. La inversión en defensa no debe ser vista como un gasto innecesario, sino como una inversión en la protección de nuestra libertad, democracia y bienestar social.
En este sentido, aplicar el concepto de «Seguridad Humana», donde las personas y su bienestar están por encima de todo, es fundamental para asegurar un futuro próspero y seguro para España.
El gobierno de Sánchez y sus socios deben abandonar las posturas populistas que anteponen el egoísmo político a la seguridad nacional. En un mundo cada vez más incierto, donde las amenazas externas se multiplican, España debe demostrar que está dispuesta a asumir su responsabilidad dentro de la OTAN y a invertir en su defensa.
La protección de nuestras vidas, nuestra democracia y nuestras infraestructuras vitales debe ser una prioridad, aunque para ello tengamos que realizar sacrificios en otras áreas. Solo así podremos garantizar un futuro seguro y próspero para España y para las generaciones venideras de españoles.
Pasarán a la historia sus dos grandes frases: «Son las cinco y aún no he comido» y «Cuando dicen que yo he sido quien ha dicho el 2,1%, no soy yo». Un hombre de estado y estratega donde los haya.
Los ciudadanos españoles deberíamos preguntarle: ¿Cuánto valen nuestras vidas, Sr. Presidente?.

Julio Serrano Carranza Coronel de Aviación (Ret.) Ejército del Aire y del Espacio

Blog: generaldavila.com

27 junio 2025

 

¡PEDRO SÁNCHEZ NO TE RINDAS, TE QUEREMOS!

¡Pedro Sánchez no te rindas, te queremos!

Se oía una voz femenina al finalizar la comparecencia del presidente del Gobierno español después de la Cumbre de la OTAN.  No sé quién era ni he intentado averiguarlo porque todo ha quedado visto para sentencia tras la vergonzosa acusación del presidente dirigida a las Fuerzas Armadas españolas. Ya nada me ocupa después sentirme ninguneado como viejo soldado.

Me van a perdonar que hoy sea muy breve. La indignación no me permite ir más allá. Solo espero que la ministra de Defensa o la Cúpula militar den explicaciones para después dimitir. Por disciplina y cumplimiento del deber y el respeto que deben a los soldados. Los militares españoles, los soldados, no pueden ser señalados políticamente por un presidente que huye de su responsabilidad y acusa como culpables de una decisión que es suya a los  militares. Miente además. Reto a cualquier militar a que sea capaz de decir que esa es la apuesta de las Fuerzas Armadas, aunque haya algún personaje por ese edificio de Castellana capaz de eso y mucho más por mantenerse en el puesto. Aquí nos conocemos todos.

Desde Irak habíamos perdido mucho prestigio por nuestra retirada ya que se hizo sin previo aviso y con urgencia temeraria y fuerzas aliadas tuvieron que ocupar nuestro puesto con grave riesgo para su seguridad. Nos ha costado mucho recuperar la confianza y el prestigio. Ayer el presidente del Gobierno, y allí estaba la ministra y el JEMAD, nos hundió hasta nuestro nivel más bajo. Dejó a las Fuerzas Armadas en ridículo ante nuestros aliados. No se puede ofender más y más fuerte.

Mis palabras sobre los hechos pueden ustedes sospecharlas, pero el deshonor y la traición están vetadas en el mundo militar.

Dice P. Sánchez: «Si usted dice que yo he sido quien ha dicho el 2,1% no soy yo son las Fuerzas Armadas es el ministerio de Defensa quien dice que esas capacidades que han sido acordadas entre nosotros y todos los Estados dentro de la Alianza se pueden responder con un 2,1% de nuestro PIB. Por tanto no he sido yo (risitas nerviosa e indescriptible…)»

Miente. Sabe que miente y lo hace públicamente en el peor sitio, ante nuestro aliados militares, nos deja indefensos y sin palabras. La disciplina obliga de abajo arriba y de arriba abajo. No es el caso. Aquí se pierde todo cuando se alcanza la sumisión y la mal entendida obediencia.

Nos ha levantado la voz. Nos ha señalado el presidente del Gobierno del Reino de España y lo ha hecho a todos los militares, Desde el Mando Supremo al último que haya jurado Bandea. A los españoles. A todos.

La culpa es de lo militares. Cuando no tengamos como defendernos ni nadie venga en nuestra ayuda ya saben quienes son los culpables: los militares, del primero al último.

Disciplina y Honor.

Silencio. ¡Ya viene el cortejo! ¡Ya se oyen los claros clarines…! El cortejo de los paladines

Nos rendimos.

Enlace a las palabras de P. Sánchez

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

26 junio 2025

 

DE SOLDADO A GENERAL. Por Rafael Dávila Álvarez General de División (R.)

ISRAEL-IRÁN. General Dávila

Hace 9 días decía…

Hoy parece que el recorrido llega a su etapa final.