“LA JUSTICIA EN ESTE PAÍS, UNA PUTA MIERDA” (Exjuez Baltasar Garzón) Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

La todavía ministra de Justicia Dolores Delgado

Baltar, Lola y compañía. La conversación sonroja al más pintado. Entre la caverna y la taberna. Cuando se mezclan ambas, el resultado es un desastre o “una puta mierda” que diría el ex.

Conversaciones de amigos entre la todavía ministra de Justicia, cuando era fiscal de la Audiencia Nacional, el inspector Villarejo y el exjuez Garzón.

El inspector Villarejo

El CIS lo tapa todo. Suben y suben.Unos pocos saben mucho y muchos saben un poco…, de lo que aquí está pasando. Esto es demasiado serio como para que nosotros, el conjunto, no sepamos nada. Les aseguro que algo hay. Más que algo; lo que hay es mucha mierda escondida y perdonen por el tabernario lenguaje que uso para ponerme al nivel de la caverna ¿o de la taberna? Definen el lugar quienes lo ocupan.

La venganza circula por las alcantarillas, como la sangre por nuestras venas. La corrupción crea lealtades muy superiores a las familiares y cuando se rompe el pacto un olor nauseabundo todo lo invade. Empezando por la palabra convertida en palabrota.

El exjuez Garzón

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) acude al rescate y nos ofrece la habitual encuesta; de dudosa neutralidad. La función principal que el CIS tiene encomendada es la de <<contribuir al conocimiento científico de la sociedad española>>. ¿Nos conocen científicamente? Resultados de dudoso valor.

Una sociedad no puede apoyar lo que vemos y oímos cada día, lo que no sabemos y ellos saben, el escándalo continuo y el engaño permanente. Yo creo que a uno le pueden engañar una vez, incluso dos, pero si te engañan la tercera te está bien empleado; te lo mereces. Sobre todo cuando siempre son los mismos trileros. Entre <<la mierda>> que dice el señor Garzón y la mentira permanente, que digo yo, cerramos un círculo. Mentir a estos niveles es una técnica. En algunos incluso llega a ser un arte.

Las bombas de precisión que está apareciendo no son casuales. Hay un centro de control desde donde se pueden lanzar bombas con una tecnología de tan alta precisión, que si te da a ti el que tienes al lado ni se entera. Son bombas inteligentes que no pueden estar en manos de cualquiera. Cualquiera deben ser los árabes de Arabia Saudí que inauguran el AVE a La Meca con una fuerte inversión española y el futuro de muchas empresas, de la economía española, en juego, pero, precisamente, nadie aparece por allí, aunque habrá mucha gente, con técnica y arte.

Estamos a un gran nivel. Riqueza intelectual, urbanidad, instituciones ejemplares en sus formas y fondo. No cambiemos. Estamos muy bien. Dice el CIS (datos científicos de la sociedad española) que la mayoría queremos una reforma importante de la Constitución. Nosotros no cambiaremos. El juego seguirá con los mismos actores. Las reglas para nosotros.

<<Toda la mierda para mí, para el partido poca>>, decía Jordi Puyol (¿desaparecido, silencioso?).

Mi abuelo me contaba que en cierta ocasión viajando de Madrid a Sevilla hizo un alto en un restaurante de Despeñaperros. Al entrar se dirigió a recepción a preguntar por los servicios. Una amable señorita le entregó, como si tal cosa, una varita de caña de medio metro a la vez que le señalaba  el portalón detrás del que se encontraban los servicios. La sorpresa fue mayúscula. Aquello era el gallinero, para aguas mayores y menores, y la varita tenía su razón de ser. Si la necesidad era de aguas mayores, a culo pajarero, no quedaba otro remedio que cubrir la vanguardia y retaguardia con un varazo a tiempo antes de que se acercase el gallo o gallina.

Abran el portalón y entren. Esta es su casa. Más mierda que el palo de un gallinero.

Baltar, Lola y compañía. La conversación sonroja al más pintado. Entre la caverna y la taberna.

Termino pidiendo de nuevo disculpas por el lenguaje tan vulgar. Ya saben.

Dice el exjuez Garzón, al menos decía cuando era juez, que <<la justicia en este país, una puta mierda>>. No sabemos si entonces hacía algo para evitarlo. Él fue condenado e inhabilitado. Tampoco sabemos, si de aquella, la justicia habrá mejorado. Tendríamos que preguntárselo.

¡Ojo con las bombas de precisión! Se lanzan con toda intención. Habrá más y pronto. La próxima está preparada. ¿Quién las lanza y por qué? ¿A quién le tocará?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com