LA BATALLA POLÍTICA CONTRA ETA. Libro de Carlos de Urquijo Rafael Dávila Álvarez.

España tiene abiertos varios frentes desestabilizadores de su integridad territorial, de su soberanía, respeto y cumplimiento de la Constitución. Uno de ellos surge en el norte, en el País Vasco, y allí sigue enclavado y con profundas raíces que parece que no se secan porque alguien las sigue regando: la ETA.

Es tal el crecimiento de la mala hierba que se cuela por la Administración y desprende su nauseabundo olor incluso en los centros democráticos por excelencia. Poco les importa a unos cuantos vivir entre esa inmundicia, como si fuese inevitable, aceptable, incluso para algún partido beneficioso.

Escribimos, denunciamos, nos la jugamos para nada, porque nada cambia, sino a peor. Y lo peor es llegar a ser partido en puertas de gobierno y en apoyo al Gobierno que se deja querer por terroristas, a los que ahora denomina hombres de paz.

Hay hombres y mujeres no dispuestos a soportar esta ignominia que cada día sale a defender la justicia y a recordar a los casi mil asesinados, a sus familiares, que no están solos y que moriremos en la lucha contra el terrorismo, aún a costa de la nuestra.

Uno de estos hombres es Carlos de Urquijo, nacido en Llodio y servidor de todos nosotros, defensor de la justicia, de la honradez y además un valiente que no ha tenido inconveniente en plantar cara a los asesinos. Lo sigue haciendo.

No voy a hablar de él. Solo de su libro: La batalla política contra ETA.

Es un testimonio vital de lo que significa vivir junto a la hiena, plantarle cara y aplicar la ley sin dejarse achantar ni amenazar con el tiro en la nuca o la bomba lapa. Carlos Urquijo estuvo muy cerca.

Español lee y divulga que uno de los episodios más vergonzosos de la reciente historia de España se llama la ETA, terroristas a sueldo, que han conseguido la victoria. Han logrado con las pistolas, las bombas y las amenazas alzarse con los puestos en la administración, y sin pedir perdón van de hombres y mujeres de paz, buenos, cuando lo que son solo tiene una palabra: asesinos.  No han sido ellos solos. Hay nombres que desde posiciones privilegiadas les han abierto las puertas de la defunción de España, para que sigan aterrorizando y erosionando su integridad territorial y el orden constitucional.

Eso es lo que nos cuenta en su valiente libro Carlos Urquijo. Acompaña en el prólogo una de las personas más valientes, juiciosas y admirada por todos. Un ejemplo: María San Gil. Está dicho todo.

Gracias valientes amigos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

1 abril 2022