UN SUPONER. GIBRALTAR ATACADO Salvador Fontenla Ballesta. General de Brigada (R.)

Submarino nuclear Reino Unido en la Base de Gibraltar

Sabemos que algunas naciones de la OTAN, con el apoyo de otras, ha realizado una acción de castigo contra Siria, por un supuestísimo empleo de agresivos químicos contra la organización terroristas que combate. Decimos supuesto porque la rapidez de la ejecución se adelantó a una investigación imparcial y seria, que no se puede reconocer previamente a las partes en ningún conflicto bélico, y porque lo avala la experiencia de la falsedad de la posesión de armas de destrucción masiva por Iraq, que provocó su invasión y derrocamiento de su gobierno.

Es evidente que esta acción de castigo estuvo previamente coordinada, en tiempo y espacio, con Rusia, y se trató de que fuera quirúrgica, evitando daños colaterales, con la finalidad principal de evitar un incidente grave, con la consiguiente escalada en el enfrentamiento y evitar llegar a la colisión.

Supongamos que, a pesar de las cautelas anteriores, se hubiera alcanzado, accidentalmente, de forma más o menos grave, alguna instalación, sistema de arma o personal rusos.

Supongamos que Rusia en respuesta decidiera, en justa reciprocidad, tomar represalias también militares.

Ataque a Siria

Lógicamente la represalia sería también muy medida y quirúrgica, para disuadir de otras acciones bélicas similares, pero no fomentar la escalada.

Supongamos que la nación elegida fuera el Reino Unido, quizás por ser supuestamente la que hizo los daños colaterales, y que lógicamente esta operación quirúrgica podría ser también advertida, para controlar y restringir los daños, sobre todo de personal.

Supongamos que el punto elegido para la represalia fuera la base militar en el Peñón de Gibraltar. Porque tiene las siguientes connotaciones que la harían un objetivo rentable: no es territorio de soberanía británica, sino colonia reconocida por la ONU, y de paso es una advertencia a la colaboración nacional a la agresión a Siria, y podía además abrir fisuras entre los aliados.

¿Cuál podemos suponer que sería la postura y la reacción del gobierno español? Y no queremos suponer, lo que pasaría, si casualmente estuviera en ese momento en el Peñón de Gibraltar algún submarino nuclear (británico o useño), como es habitual, y este fuera accidentalmente alcanzado.

Batalla de Gibraltar

Es difícil suponer, en este contexto, que hacen nuestros carros de combate para defender Letonia, ante una supuesta amenaza a su integridad territorial, cuando no somos capaces de mantener la nuestra, que ya está usurpada y amenazada, por el otro lado. Es necesario constatar que no se propugna la recuperación del Peñón por la fuerza militar, porque sería más que suficiente con tomar las adecuadas medidas políticas, económicas y policiales. Sí que se considera necesario tener la supremacía militar en el Estrecho, que nos corresponde por nuestra situación geoestratégica, historia, capacidades y dignidad nacional. La adquisición de esta supremacía no sería muy onerosa, por ser local y por nuestra situación geográfica, solo se requiere voluntad política y ahorrar un poco en el despilfarro y la corrupción.

Salvador Fontenla Ballesta. General de Brigada (R.)

Blog: generaldavila.com

20 abril 2018