RECTIFICAR. Vicente Díaz de Villegas y Herrería Soldado de España

 La crisis del Corona Virus 19 ha puesto de manifiesto que una frase manida y autoflagelante como la Leyenda Negra, “cada pueblo tiene el gobierno que se merece”. Esta frase es absolutamente falsa en el caso de España.

Las muestras de unión y solidaridad y de sacrificio que se han puesto de manifiesto por parte de los españoles entregados hasta la muerte, en sus diferentes profesiones y facetas, supera a cualquier gobierno Español y sobre todo al que okupa el poder en la actualidad.

La ideología de la transigencia con la mentira y el políticamente correcto estado de bienestar se han visto cascaras vacías cuando viene algo serio.

En España, puestos a hacer las cosas mal, rescatamos el Estado Feudal de las autonomías de la 2a República, que ya desde el principio se vió nido de corrupción, insolidaridad y derroche. Ahora se ha certificado como un factor de desestabilización, división y descoordinación.

Algunos pueden pensar que gracias a esas Autonomías la gestión ha sido mejor frente al CV19, la realidad es que las Autonomías y el sistema electoral han propiciado que hayan llegado al Gobierno partidos liberticidas cuyo interés por España y los españoles es nulo cuando no despectivo o incluso adverso. Sus divisas son “ divide y vencerás”, “la gente es tonta” y “el que venga detrás que arree, después de mí el diluvio”.

El CV19 y los mas de 7.000 muertos, cuando esto se publique es la prueba tangible de un fracaso. El sistema político español ha fracasado y a la persistencia en el error se le llama contumacia.

Frente a la verdad se ha instalado la ceremonia de la ocultación y de la confusión. La cultura y las lenguas se han impuesto como fronteras no como riquezas a compartir.

Las castas creadas por los partidos políticos suponen tal incremento de los gastos de todos los españoles, en una carrera de despilfarro y enriquecimiento familiar hacia la ruina, que los españoles y las empresas no pueden soportar.

Hace tiempo escribía que las profesiones con el paso del tiempo se han normalizado estudiando y practicando para poder ejercerlas. Los aficionados, como aquellos que se pagaban un regimiento o los curanderos, han sido sustituidos por militares y médicos formados. Unos para disuadir y hacer frente a una enfermedad social llamada guerra otros para prevenir y curar las enfermedades.

Es tiempo de convertir la política en un SERVICIO RESPONSABLE y con AMOR al ciudadano, adelgazando las administraciones y disminuyendo el número de personas. Dejando las obras sociales en manos de la sociedad civil y organizaciones contrastadas como Cáritas.

Los sueldos que salgan de los presupuestos deben de estar a la altura del cargo siendo el de Presidente del Gobierno de España el mayor después del de el Rey. De ahí hacia abajo en función del nivel de los cargos, incluidos por ejemplo empresas estatales o puestos digitales como autoridades portuarias.

El liderazgo español actual, batiendo el récord de incapacidad e irresponsabilidad, y el occidental han mostrado su fragilidad y requieren un examen y corrección. El liberalismo radical preconiza la abolición de todas las reglas y principios morales; vale todo pero la realidad y la naturaleza demuestran lo contrario

Se destruye la herencia histórica, cultural y religiosa, de valores, para perder las referencias e imponer la dictadura del farisaico y relativista “políticamente correcto” y del estado del bienestar… animal. En definitiva “un mundo nuevo” que rompa con los subhumanos predecesores y para llenar el vacío se fabrican cuentos que se imponen ideologías. Se premia, ajeno a la verdad o falsedad, un relato prefabricado que se nos vende como realidad. Sólo importa que funcione.

Dios y los valores humanos persisten más en África, Asia e Iberoamérica que en una Europa débil moral incapaz de meter el océano en un hoyo de la playa.

Las élites ocultas, apoyadas por ambiciosos tontos útiles, pretenden imponer “una cultura nueva, una ética nueva para un hombre nuevo”, unos robots, dejàvu siervos de la gleba. Desde la “Mediocracia” “pan y circo” para que el siervo se evada, no piense, y ejecute las órdenes aquí y ahora sin pasado ni futuro.

El siglo XX, que sufrió las ideologías, comunista y nazi, mas liberticidas y asesinas de la historia, sobre millones de personas, dejó posos en nuestra sociedad actual, manifestados en las nuevas tendencias racionalistas, neocomunistas y relativistas, con sus ideas agresivas sobre transhumanismo, género, eutanasia, aborto, bajo la capa de libertad total.

Los poderes capitalistas resultan silenciosos cuando no cómplices activos “hoy por ti y mañana por mi”. Han instaurado un hombre moderno, occidental, que orgulloso desprecia el pasado de su civilización aunque se considera superior a las demás. Olvida que no ha llegado por generación espontánea, y que todo lo ha heredado desde el punto de partida.

George Bernanos se refería al activismo como sustitutivo del espíritu. “ En la lucha mas o menos solapada en contra de la vida interior, la civilización de las máquinas no se inspira -al menos no directamente- en ningún proyecto ideológico: defiende su principio esencial, que es la primacía de la acción. La libertad de acción no le inspira ningún temor: lo que teme es la libertad de pensar”. Traducido al lenguaje de la calle “vamos como pollos sin cabeza”.

El hombre busca la inmortalidad y fabricarse un cuerpo y repuestos de mineral y células hasta llegar al robot. Hitler está de actualidad con su experimentos de eugenesia y eliminación de “razas inferiores” y como en sus tiempos la ciencia y la tecnología son los instrumentos de una demiurgia en la que el hombre y la naturaleza deben someterse a la investigación, para que el hombre sea inmortal y sus capacidades intelectual y física se vean multiplicadas. Es un mensaje de la autosuficiencia del hombre frente a Dios, de la generación espontánea, que se desmonta a la vuelta de la esquina

La crisis de la memoria o la memoria falseada, arrastra a la crisis cultural. Pero el Progreso se basa en la transmisión de las experiencias del pasado buenas o malas estas para no repetir. El concepto de progreso actual va asociado a riqueza material sin embargo basta con viajar para descubrir otras realidades con mas felicidad y menos medios materiales. Se anuncia el “cambio” permanentemente y así vamos, arrastrados por la corriente metidos en un tonel sin timón ni rumbo. La libertad está limitada por nuestras capacidades de diseño como seres humanos y por los demás.. Para el Progreso conviene en nuestra vida hacer como en los pasos de peatones “para – mira/ escucha/medita – pasa/sigue” o en la Escuela de Estado Mayor ¿Quién soy? ¿Qué misión tengo? ¿Qué voy a hacer?

Vicente Díaz de Villegas y Herrería Soldado de España

29/3/2020

Blog: generaldavila.com