HISTORIA DE LA GUERRA DE ORIENTE. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Un mundo interconectado por la complejidad

«Tucídides, ateniense, escribió la historia de la guerra entre los peloponesios y los atenienses creyendo que sería una gran guerra y más digna de ser relatada que cualquiera de las que le habían precedido».

Nunca leyó a Homero, aunque puede que sí, pero no se lo creyó. Aquiles, Ulises, Ajax, Héctor, Paris, eran tan reales que nunca existieron. Nunca hubo guerras tan académicas como la de Troya. Todo se repite. Incluso cuando la guerra debería tomar otro nombre, caso actual, se repiten los comportamientos porque el hombre no ha cambiado y sigue como entonces tratando de matar más y con menos sentimiento o dolor al sufrimiento  humano. Todo se olvida. La guerra es matar de lejos sin ver muertos. Un juego de hoy. Mañana será lo mismo en otro lugar.

¿Miente Trump? ¿Ha derrotado a Irán?

Las opiniones de militares( retirados claro) geopolíticos, o geo…, diletantes y otras profesiones «de riesgo» hablan de guerras: De la Guerra (Clausewitz).

Nada parecido a aquella guerra.

Esto es otra cosa fruto de la precisión tecnológica (en sus formas, nunca en el fondo). Dominar la voluntad del enemigo. Destruirle. Que no quede un mañana que le permita recobrar fuerzas. Fue eso, y eso es; será.

Pero las formas son otra cosa, aunque sea el mismo fondo.

Nadie duda de que la victoria no existe sin botas en el terreno (boots on the ground, dicen los anglosajones). La nuestra es más histórica, romántica y expresiva: Infantería. Fue la mejor del mundo, incluso con alpargatas o descalza. La Infantería es el Arma principal en el combate… Fiel reflejo de las virtudes y defectos de la raza constituye el nervio y la categórica expresión de le valía de un Ejercito. Así decía nuestra vieja Doctrina militar. Conquista, ocupa y conserva el terreno. El hombre: moral, preparación, instrucción.

Sin Infantería que ocupe el terreno no hay victoria. Dicen y ahora repito; ya con dudas. La duda: ¿Quién es, donde está, cómo se llama la Infantería?

¿Unidades armadas, a pie, en vehículos? Eran. La infantería destaca por su capacidad de infiltrarse, por su amplia flexibilidad de empleo y la obtención de la sorpresa.

El general que desde el vértice de la pirámide dirige la guerra ha de saber donde situarla y emplearla. Es la niebla, la luz y la sombra, la auténtica pesadilla de la guerra, elefante o avispa, rayo o trueno, lo es todo.

¿Irán? Todos dicen que no se ganará la guerra sin ella. Cierto. ¿No está? No hay victoria sin destrucción total de la voluntad del enemigo. Si le queda algo de ella para decidir y ordenar la fabricación de la bomba nuclear de nada habrá servido esta guerra. Oriente Medio explotará algún día y con ello llegará el Apocalipsis, que por cierto dice aquello de que a los tibios los vomitaré de mi boca.

La Infantería. ¿Dónde? Esperemos; desesperadamente.

En Irán hay un 60% de persas, el resto son azeríes, árabes, kurdos, beluchis, y con ellos hay que formar la infantería. Las Fuerzas Armadas son una institución relegada a un segundo plano, vigilada y controlada por la Guardia Revolucionaria, una organización que detrás del velo dirige la política, la religión, la vida y muerte de los iraníes. Nada se hace sin su control y autorización. Es una población vigilada y asustada, bajo continua amenaza.

Todo lo que ahora vivimos, más allá de la guerra en Oriente Medio, tiene su porqué. Nada es fruto del azar.

Cualquier estrategia anterior está anticuada, todo es nuevo, hasta las tácticas para afrontar cada batalla.

El mundo está en un proceso desconocido, pero sorprendente.

Dos acontecimientos lo cambiaron todo.

6 de agosto de 1945: Hiroshima

-11 de septiembre de 2001: ataque a las Torres Gemelas en Nueva York.

Detengámonos un momento. No estamos en un conflicto Alejandro contra Darío.

Es otra cosa. Otro mundo en el que no está ni Clausewitz ni Kissinger.

El Congreso de Viena es el Paleolítico y la ONU un dinosaurio. Ese mundo se ha acabado. A las puertas hay algo nuevo muy distinto para lo que quizá estemos preparándonos. Sin darnos cuenta, anestesiados.

Arrodillarse le vendría bien a Occidente. Hemos dejado de hacerlo y puede que la Infantería ya no rece ni mire más allá de su ombligo. El «yo» es la creencia más firme y el dinero el dios sin ateos.

No hay aurora que el centinela espere.

A los Estados Unidos de América  no le quedaba alternativa: someter o quedar sometida. Dicen que eso mismo pensaba Napoleón cuando tomó la decisión que cambió el mundo.

Observar los actuales conflictos de manera aislada es un error. todo está íntimamente relacionado. El Caribe y Oriente Medio son parte del mismo juego.

-24 febrero 2022 Ataque y ocupación de Ucrania

-7 octubre 2023. Ataque a Israel desde Gaza y cruel matanza de Israelíes indefensos.

-Se inicia una guerra dirigida desde Irán que conlleva la participación de Hamás, Hezbolá y la Yihad islámica.

-Junio 2025. Ataque a Irán por fuerza combinada Estados Unidos-Israel.

-Agosto 2025. Reunión en Alaska: Trump y Putin.

-9 de octubre de 2025. Plan de paz para Gaza firmado en Egipto.

-3 de enero de 2026. Operación en Venezuela con la captura de Maduro que es puesto a disposición  de la justicia Estadounidense.

-En enero de 2026 Trump anuncia que hay un «marco para un futuro acuerdo» sobre Groenlandia. Nadie dice nada. ¿Lo hay?

-Finales 2025 y comienzos 2026 fuertes y masivas protestas contra el Gobierno de los Ayatolas en Irán. Miles de muertos sin contabilizar ni acceso a la información de los hechos.

-Febrero 2026. Ataque conjunto a Irán conjunto fuerza combinada Estados Unidos-Israel.

Estados Unidos iba camino de desaparecer como potencia líder. Biden era una sombra (Afganistán como ejemplo). La guerra de Ucrania empezó por un error suyo cuando ordenó acabar con el Nord Stream 2.

Rusia se alimentaba con las armas de Irán y esta surtía de petróleo a China mientras potenciaba a Hamás, Hezbolá, el yihadismo, al Líbano, Siria, Venezuela o Cuba.

Irán sufrió un duro Golpe con los Acuerdos de Abraham, pero Biden volvió a errar.

No se hizo esperar el ataque brutal del 7 de Octubre de 2023.

Era necesario decidir. Se iniciaba un camino hacia la incertidumbre. Las armas hablaban. Fue muy duro, largo y doloroso, Gaza, Líbano, Siria… pero el mal estaba en Irán. Desde el 7 de octubre se iniciaron los preparativos para aquel campo de batalla. La batalla decisiva.

Llegó una primera parte en Junio de 2025. Insuficiente. No se llegó a minar la voluntad del enemigo.

En Alaska Trump y Putin hablaron. El acuerdo permanece en secreto. Es seguro que lo hubo. Europa acudió a escuchar a Trump. En su casa la Casa Blanca. Solo miraba, escuchaba, callaba, no tenía Ejercito, ni capacidad económica para sostener una mínima economía. Solo normas y palabras vacías. Nada podía hacer.

Al empezar la guerra de Ucrania Borrell lo había reconocido: «Confiamos nuestra seguridad a los Estados Unidos y nuestra comodidad y bienestar a Rusia y China, y ese mundo ya no existe»

Se dicen cosas de la reunión de Alaska. El Caribe para uno, Ucrania para otro. En Oriente medio los intereses son comunes.

China piensa en Taiwán, pero sin prisa. Se ha colado en África y lo intentaba en Venezuela. Conviene no apretarla demasiado.

Venezuela ha sido una guerra extraña. Volvemos a la Infantería. No la ha habido. ¿O espera?

Los tiempos aprietan y ahogan.

Cuba es una incógnita. Caerá con la nueva guerra estratégica de Trump: o cedes o… Están en ello y ya se han dado los primeros pasos.

Así las cosas, una fuerza letal compuesta por EEUU e Israel ataca a un Irán incendiado por los asesinatos en masa contra la población que protestaba en las calles. El silencio cómplice envuelve el horror de un pueblo esclavizado por los ayatolás. Miles de muertos.

Su  capacidad misilística y las posibilidades de acabar produciendo una bomba nuclear son el camino hacia el apocalipsis.

Irán responde con sus misiles y drones dirigidos a todos los países de la zona. Alcanza a Azerbayán, Bahrein, Chipre, Irak, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Catar, Arabia Saudí, Siria, Turquía, Emiratos Árabes.

El ataque aéreo y naval de la fuerza combinada, tecnológico, con capacidades nunca antes conocidas en una guerra, ha dado resultados materiales de gran eficacia, pero dentro de Irán nada cambia. Muere el líder religioso Jamenei. La población iraní calla. Espera.

Ucrania sigue en guerra. Ahora hablan de reabrir el Nord Stream II, que fue una de las causas de su inicio.

China observa. Venezuela es guiada desde fuera. Estamos a la espera porque forma parte de un mismo conjunto con Cuba.

Europa, Como siempre, dividida. No encuentra su sitio. Muchos gallos en el corral.

Trump no olvida su lugar: América. Reúne en Miami a gran parte de sus líderes. Hay allí tarea interna: lucha contra el narcotráfico, bandas criminales que trabajan con ello y con la migración ilegal. Es una auténtica guerra contra bandas armadas muy poderosas que cuentan con grandes apoyos internacionales. «Promover la libertad, la seguridad y la prosperidad».

España no cuenta en ningún foro, a nadie le interesa su opinión. Ha dejado de ser seria y nadie le pide ni ayuda ni opinión.

Trump anuncia la victoria en Irán, pero el Estrecho de Ormuz sigue siendo un riesgo de gran calado para la economía mundial. China es uno de los más afectados.

La otra baza en manos de Irán es el terrorismo. Estamos alertados y los Servicios de Inteligencia trabajan duro.

De repente Trump saca los ases de la baraja. Habla con Putin. No habrá por un tiempo (¿todo el tiempo?) sanciones a Rusia. Podrá vender petróleo y gas incluso a Europa.  China respira aliviado.

Hoy se inician en París las negociaciones comerciales entre EEUU y China previas a la Cumbre entre Trump y Xi Jimping. Puede que haya algo más que unas conversaciones. habrá acuerdos serios. Entre ellos la guerra.

¿Taiwán entra en la negociación? No lo sabemos, pero es una posibilidad.

También lo es adentrarnos en un periodo de tranquilidad que tanto necesita el mundo. La diplomacia es más importante que los misiles. Es la infantería de vanguardia.

Un nuevo orden se está dando con tres protagonistas.

Este es un juego a tres bandas. Todos ganan y pierden. Han de ceder algo y están dispuestos. La situación actual es de enquistamiento de muchos conflictos que no acaban de encontrar la solución. No puede continuar mucho tiempo así.

Quizá estemos ante lo que puede ser un periodo de tranquilidad si hay acuerdos en la sombra.

¿Será Trump de Infantería? Se desprende que tiene un buen Estado Mayor y que la ocupación del terreno está en marcha, no necesariamente con botas en el terreno. En ocasiones unas alpargatas son suficientes. Es la Infantería, «que con un trajecito de dril, derrite la nieve de los montes y la escarcha de los ríos difíciles y el hielo que oprime los corazones en desgracia». Seguro que si la busca la encuentra.

Como siempre ha sido y será, unos ganan otros pierden.

Nosotros, España, aunque pequeñita, somos una pieza más de este juego. ¿Qué piensan ustedes, seremos ganadores o perdedores?

Para nuestra nación empieza otra historia muy seria que trataremos en otra ocasión. Antes, espero, de que ocurra.

¿Será Trump de Infantería? Se desprende que tiene un buen Estado Mayor y que la ocupación del terreno está en marcha, no necesariamente con botas en el terreno. En ocasiones unas alpargatas son suficientes.

Es la Infantería, «que con un trajecito de dril, derrite la nieve de los montes y la escarcha de los ríos difíciles y el hielo que oprime los corazones en desgracia».

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

16 marzo 2026

DESDE SIRIA A RUSIA PASANDO POR PARÍS. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

«Desnudo basto para derribarte a ti con todas armas» (Teucro a Menelao, en Ayante de Sófocles)

Saber de la guerra es casi un oxímoron, porque la guerra es un error del conocimiento. Claro que en mi opinión es más grave no saber geometría como exigía Platón. Pero el matiz diferenciador entre el conocerse así mismo de Delfos y la geometría platónica nos permite entrar en esta ruta guerrera ya casi turística en la que participaba la sabiduría y el conocimiento. Al fin y al cabo Sócrates, «el más sabio de los mortales», también fue un guerrero, un valeroso hoplita.

Podríamos empezar la excursión de manos de la ONU por Líbano para recordar la batalla de Qadesh (1.274 a.C.), recorrer Troya, el Peloponeso, Gaugamela, y llegarnos hasta Ucrania, Gaza, y Siria, después de merodear por la lejana Etiopía de Gilgamesh.

Hubo momentos en los que aún no se habían inventado las misiones de paz ni las oenegés, ni había una Sociedad de Naciones Unidas que hablase de operaciones de mantenimiento de la paz, de la  construcción de un mundo sostenible y su evolución hacia la  felicidad con el progresismo. Luego transformamos a los soldados en oenegeistas y en esas estábamos cuando volvió a aparecer la cólera de Aquiles. De regreso al pasado.

Para no andar dándole vueltas al asunto ya desde el principio dejaré bien clara mi opinión sobre las llamadas operaciones de paz de la ONU: un camelo. Ni mantenimiento ni imposición, todas iguales de inútiles, porque además los militares ni entienden, ni deben hacerlo, de términos confusos con los que la política se lava las manos allí donde los problemas son más graves. Creen que mandando a los soldados armados con estrictas e incumplibles normas de comportamiento todo queda resuelto. Incluso muchos uniformados se lo creen y se sienten angélicas figuras que imparten cursos de costura.

Ucrania, Israel, Siria, Irán en Notre Dame

Empecemos por Siria, lo más reciente, por decir algo, un ejemplo, porque no es el único caso. No intenten buscarle explicación. No la hay. Por ahora. Al menos no lo sabemos todavía, pero detrás hay un pacto. ¿Cual? Desconocido, hipótesis varias.

Pediría a los analistas, a los geopolíticos, diletantes, soldados con y sin graduación, estrategas y geoestrategas ¿hay alguien más?, un poco de honradez y asumir como primera norma la humildad y como segunda admitan que no saben nada, que suponen sin suponer en sí. Que incluso los que llevan años en el oficio dudan, no se atreven a hablar de «la teoría del empleo de las tropas en el combate ni de la teoría del empleo de los combates para el fin de la guerra». El asalto que sufrimos en estos tiempos al mundo de la opinión bélica es abrumador. Aparecen los analistas como setas en otoño, incluso sin estar en el lugar apropiado, sin saber lo que es una escuadra, o un Estado Mayor, nos hablan de ejércitos en combate, se convierten en jefes del engaño mayor. Lo peor es que ustedes les creen y los toman por auténticos analistas. Son charlatanes sin producto que vender, pero gracias a la tecnología se hacen ver. Nunca con tanta información hemos sabido tan poco. Humildad y un poco de profesionalidad. Eso es todo.

Por lo tanto cuando hablamos de la actual situación del mundo en guerra nada mejor que contarlo a modo de cuento.

Érase una vez Ucrania, y Gaza, y Líbano, y Yemen, y Siria, que infringió al mundo mil dolores y muchas almas de héroes esforzados precipitó al Hades.

El día 30 de noviembre dejé en la cuenta social X que en esos momentos se estaba produciendo un golpe de Estado en Siria, que era inminente la ocupación de Damasco y su Palacio presidencial. No han pasado ni diez días. Me adelanté, pero me señalaron por alarmista. Nadie se lo creía. Mis fuentes sabían lo que me trasladaban. Esta vez no era un analista nocturno y buen inventador de noticias. La información la dimos en una frecuencia determinada para que fuese recogida para mentes que disponen de los receptores apropiados.

Pues a sí están las cosas:

Ucrania es una guerra ya vieja, cansada, agotada y que ha cumplido su objetivo. Israel en la suya está en ello, todo allí va a cambiar, pero es una guerra que no tendrá un corto recorrido porque a la victoria militar ya en marcha, le debe seguir aquella victoria política que fueron los Acuerdos de Abraham que hay que reverdecer y regar para que crezcan. Adiós a Hezbolá y a Hamás. Irán tendrá que inventar otra cosa que bien puede ser el arma nuclear o aceptar su derrota, aún a regañadientes, y entrar en diálogo con occidente y el mundo árabe suní. Es un problema del bloque árabe que deben dirimir entre ellos. El mundo religioso es muy delicado y hace amigos poco fiables. Siria, hasta ahora suní, puede convertirse en el reino yihadista. Habrá que actualizar, de nuevo los menciono, los Acuerdos de Abraham. Ampliarlos. Es posible y probable, entre otras opciones, que asistamos a la nuclearización de la zona.

Siria en estos momentos es impredecible. Israel saca su rentabilidad y ha atacado más de 300 objetivos sirios aprovechando que ya el ejército ha desaparecido y no hay aviones de guerra, ni barcos ni armas químicas. Ahora trata de que no entren armas letales a los terroristas islamistas. Turquía hace lo suyo en la zona autónoma kurda lo que habrá que vigilar para evitar lo peor.

Si analizamos el Cui prodest la cosa empieza a aclararse, pero imposible adivinar el futuro. Eso es solo futuro. El terror se extiende más rápido que la pólvora y puede llegar al rincón más inesperado.

¿Y Rusia qué dice?

Pues gana y pierde.

Tiene que haber un pacto detrás de todo este nuevo panorama que nadie entiende: «El mundo se está volviendo un poco loco«, dice Trump y es una espontánea expresión fruto de lo que ni ellos asimilan. Tendrán que explicárselo todos los que ya recogen sus pertenencias para abandonar su despacho y la desastrosa política Biden que ha metido al mundo en un peligroso juego de guerra. En mi opinión Trump ya ha empezado a tomar medidas.

La primera es Putin.

-Amigo Putin, te vas de Siria. Voy a darte algún tiempo hasta que Israel arregle el colchón que necesita en su frontera nordeste. En Ucrania el Dombás para ti. Con Erdogán hablas tu. Que arregle lo suyo con los kurdos y soluciona con él lo tuyo.

-Vale Trump. ¿Cuánto tiempo tengo? Mis bases militares en Siria no voy a  abandonarlas y en el Mar Negro mandaré yo.

-Eso está hecho, pero te repito que debes hablar con Erdogan. Ándate con ojo en Irán porque tu amigo Jamenei está ya viejo y cualquier día os da un susto. Lo de nuclearizarse lo veremos. Por ahora que se estén quietos no vaya a ser que les pase algo parecido a Siria. Hay que arreglar este tema porque en Siria no quiero otra República Islámica, ni más terroristas deambulando por el mundo.

-En eso nos podemos poner de acuerdo. Lo primero Ucrania. Lo que no admitiré nunca es que me metas la OTAN en la cocina porque por ahí sabes que no trago. Luego hay temas pendientes como África y Europa.

-Mira me voy a París a eso de Notre Dame y así hablo con Macron, que lo tiene negro, como el alemán, y vemos lo que podemos hacer con eso de la OTAN a la que solo pago yo y me tienen harto. A William, el inglés, ya le he convencido. Hará lo que le digamos porque también tienen una buena dentro.

Por cierto, tengo y tienes un lio alrededor del Mar Negro, Rumania, Georgia…, que es como el de la OTAN. Ya sé que quieres el Mar Negro, pero ¡hombre! que no se note tanto.

-Mira amigo Trump, Ucrania primero, me quitas las sanciones económicos que me habéis impuesto y hablamos después.

-Rezaré por ti, Putin, porque te veo en vilo teniendo que apoyarte en el coreano que ya ves como se las traen.

Blyat (Блядь), no me hables… Los amigos nunca se sabe cuando además nosotros no tenemos amigos, sino cuñados.

-Pues eso. Nos vemos en febrero. Te invitaría antes a mi toma de posesión, pero se va a notar mucho.

-No te preocupes. Nos vemos en Ar-Riyad.

¿Y España qué papel juega en esta danza? Al descubierto han quedado cosas de máxima gravedad. Lo acabamos de airear en París. La incertidumbre a nivel Estado en España es tan evidente que debemos de prepararnos para lo que pueda venir. Acabamos de presenciar un desencuentro que no tiene excusa posible. Me refiero a no encontrarse el Estado en el lugar que debería haber ocupado internacionalmente. Cada cosa tiene su tiempo. No hay excusa ni debemos aceptar los reproches de unos a otros, ni en forma ni en fondo, sino gran preocupación. Hay tensión que a nada conduce, sino a una insignificancia en el contexto colectivo y de alianzas exteriores.

«La guerra es el padre de todo y el rey de todas las cosas; a algunos hombres a hecho esclavos y a otros libres» (Hesíodo).

«Según parece, los hombres se enojan más por ser objeto de injusticia que de violencia, pues lo uno parece que es abusar en condiciones de igualdad, mientras lo otro imposición desde un estado de superioridad (Tucídides en Historia de la Guerra del Peloponeso).

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

11 diciembre 2024