LA LEGIÓN CAMINO DEL CENTENARIO (31).Teniente Arturo Muñoz Castellano. Teniente Jesús Aguilar Fernández ¡PRESENTES!

Es nuestro deber mantener el recuerdo y elevar al Cielo una oración por aquellos soldados que murieron sirviendo a España. Nadie se va definitivamente y es muy difícil, diría que imposible, ser soldado y no sentir en lo más hondo que la muerte no es el final. En el silencio de la humildad del servicio caminamos; es un camino en el que se vislumbra la muerte con demasiada frecuencia. Cuando llega la hora del máximo sacrificio y se entrega la vida en cumplimiento del sagrado deber, cuando la pena nos alcanza por el hermano perdido, es cuando el adiós dolorido busca en la Fe su esperanza.

Entre soldados las efemérides están para perpetuar el ejemplo, para conservar el recuerdo de nuestros compañeros y, como no, para la oración.  Ellos siguen ocupando su puesto en formación; el soldado desconocido no existe entre nuestras filas. Todos están en nuestras listas de revista, las que guardan los secretos del alma de soldado. Muchos no las entienden pero para un soldado es suficiente que se entienda que su vida está al servicio de los demás. Ese es el ejemplo y el mensaje de dos jóvenes Tenientes de la Legión que hoy pasan lista en la formación de los héroes. Siguen entre nosotros. Teniente de la Legión Arturo Muñoz Castellano. Teniente de la Legión Francisco Jesús Aguilar Fernández.

La Agrupación Táctica “Málaga”, primera unidad española en abrir el camino de la paz en el conflicto bosnio en 1993, fue relevada por la Agrupación “Canarias”, también de la Legión. Durante el relevo estallaron las hostilidades entre croatas y musulmanes. La situación aumentó en peligrosidad siendo necesario desplegar grandes dotes negociadoras y un férreo carácter legionario para mantener el equilibrio y la serenidad. La proliferación de los ataques a convoyes y el fuego cruzado hizo que los movimientos por carreteras se convirtiesen en una aventura peligrosa. La muerte aparecía silenciosa en cada esquina y también en los ruinosos hospitales por el elevado número de heridos y la carencia de medicamentos. Nada ni nadie detuvo a los legionarios. El once de Mayo el Teniente de la Legión Arturo Muñoz Castellanos resultó herido por fuego de mortero. Evacuado a España muere el día trece, hoy hace veintiséis años.

Cumplía con su deber, transportar plasma sanguíneo y medicinas al hospital musulmán de Mostar. El once de Junio, un mes más tarde, el Teniente de la Legión Francisco Jesús Aguilar Fernández moría como consecuencia del disparo de un francotirador. Cumplía con su deber, socorrer un hospital con plasma y medicinas. Eran amigos, compañeros de promoción y legionarios, soldados del Ejército español, para los que las reglas de enfrentamiento están escritas en su Credo: “Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir”.

Hoy recordamos a aquellos tenientes de La Legión y con ellos a la legión de soldados caídos por la patria en escenarios de guerra y paz. Son nuestros soldados, esos que están allí donde se les necesita, un día transportando plasma y medicinas, otro día dando la sangre que corre por sus venas.

Mientras unos los recuerdan a otros hay que recordárselo.

 

Cuando la pena nos alcanza,
del compañero perdido.

Cuando el adiós dolorido,
busca en la fe su esperanza.

En tu palabra confiamos
con la certeza que tú,

ya le has devuelto a la vida,
ya le has llevado a la luz.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Artículo perteneciente a los “testimonios legionarios” publicados en el Blog: generaldavila.com con motivo del Centenario de la Legión.

13 mayo 2019