
Madrid 3 de mayo 1808 .- «La carga de los mamelucos» Francisco de Goya. Museo del Prado..
«La noche del 3 de mayo de 1808, los franceses fusilaron, en varios puntos de Madrid, a los patriotas detenidos tras su alzamiento del día anterior contra las tropas francesas».
La película.-
«POR UN PUÑADO DE DÓLARES»
…«Tras la muerte de Juárez, en México dominan la injusticia y el terror. Joe (Clint Eastwood), un pistolero vagabundo, llega al pueblo fronterizo de San Miguel, donde dos familias, los Rojo y los Baxter, luchan por el control del territorio. Una noche, es testigo del intercambio de oro por armas entre mexicanos y soldados de la Unión. El pistolero, decide ofrecerse a ambos lados, cobrando para eliminar a los miembros de la familia rival, provocando así una guerra entre ellos»
La otra película.-
«POR QUINCE MILLONES DE BALAS»
Por un puñado de dólares, o lo que es lo mismo, por quince millones de balas, todos pagaremos los continuos errores de los chiringuitos y putiferios de este Gobierno, que con turbias maniobras políticas, nos hacen andar como pollos sin cabeza por los terrenos de la política interior, de la exterior y de la mediopensionista.
Hasta ahora salen inmunes de todas las elecciones a que se han visto obligado para sobrevivir en su puesto, así sean de derechas o de izquierda, o de lo que haga falta, como últimamente han demostrado con el incremento del gasto en Defensa, y donde hemos comprobado un raro espíritu militar aplicado desde el sillón de la Moncloa.
Tendrán que comprar de nuevo, a otro país que no sea Israel, las célebres balas a un muevo postor, más caras y con el posible riesgo que se encasquillen, pues las pistolas a las que van dirigidas también son de fabricación israelita. Son cartuchos de 9 mm. «parabellum» y estaban destinadas a las pistolas de la Guardia Civil.
Los cartuchos para pistola mas usados son: 9 mm corto (9×17) siendo 9 el calibre , 17 la pare de la vaina donde va la pólvora y 29´3 cm. su longitud total. El de 9 mm. largo (9×23) y 36´6 cm. de longitud, y el 9 mm. parabellum (9×19) con 29´3cm. de longitud.
La última crisis interna en el Gobierno se produjo cuando el presidente obligó al ministro Marlaska a rescindir el contrato con Israel de la compra de las famosas balas, y aunque Marlaska quedó desautorizado, sigue en su cargo, aquí no se va nadie ni con agua caliente, para ellos eso de dimitir es cosa de tontos o de locos,… hasta que tengamos la ocasión de decidir si queremos que sigan o que se vayan.
Sin embargo, la realidad es que desde el comienzo de la guerra en Gaza, España se ha adjudicado 46 contratos a la industria militar israelí que ascienden a más de mil millones de euros.
Balas no, las pistolas y los chalecos antibalas sí.
En 2019, el Ministerio del Interior español se propuso dotar a los agentes de la Guardia Civil de una nueva pistola. Así, en 2020 convocó un concurso público para la compra de más de 9.000 unidades, con un presupuesto de unos 3 millones de euros. Al concurso se presentaron varios fabricantes, entre ellos la original y la copia, de las que fabricaban en Israel, o sea, la Glock y la EMTAN.
Finalmente, Interior cerró el concurso en octubre de 2020, eligiendo la más barata, la de EMTAN, ahorrándose unos 80 euros por pistola. Cada pistola elegida «Ramon» ha salido por 269 euros, mientras que cada «Glock 19», la buena, se ofrecía por 305 euros. Fueron 9.216 pistolas de calibre 9 mm parabellum por unos 2 millones de euros, cuando el concurso se había presupuestado en 3 millones.
Las rechazadas «Glock 19», la buena, fueron incorporándose a las fuerzas de policía y seguridad de EE UU, Noruega, Suecia… y hasta se convirtió en una pistola estándar de la OTAN. En 1992, Glock había vendido unas 350.000 pistolas en más de 45 países. Las que compró Interior no las quiere nadie.

La pistola «Ramón»
Muchos agentes e instructores de las Unidades de Seguridad Ciudadana de Comandancia y los Grupos de Reserva y Seguridad han denunciado el altísimo porcentaje de interrupciones (encasquillamientos) entre las pistolas «Ramon» que se vienen distribuyendo desde 2021.
Interior vuelve a destinar para el servicio los peores medios, al primar lo económico frente a lo seguro, al igual que hizo con los chalecos antibalas, cuando Igor el Ruso asesinó a un ganadero y dos guardias civiles, que llevaban chalecos antibalas no homologados, en Teruel en diciembre de 2017; o con las lanchas zódiac usadas contra el narcotráfico , protagonistas en la tragedia de Barbate, donde dos guardias civiles perdieron la vida tras ser embestidos por una potente narcolancha de los narcotraficantes.
En otros tiempos, España no compraba ni pistolas ni balas, pues fabricantes como Gabilondo, Unceta y sus respectivas compañías, entre otros, nos abastecían. Respecto a cartuchería, con las Fábricas Nacionales de Armas de Toledo, Oviedo, La Coruña, Palencia y Sevilla nos bastaba.
Siendo ministro de la Guerra José María Gil Robles, se potencia la fábrica de Toledo, incluyendo a 350 operarios, con gran mayoría de mujeres, para fabricar 800 000 cartuchos diarios. Si mis cálculos son buenos, en 20 días nos habrían proporcionado esos quince millones de cartuchos que necesita la Guardia Civil. El crecimiento de la producción continuó hasta que con la Guerra Civil, el recinto toledano debió trasladar parte de su producción a Palencia por motivos estratégicos.
No puedo acostumbrarme a que hoy seamos nada, a la vergüenza que siento al ver las incongruencias del Gobierno…, en una palabra, al malestar que me produce la indiferencia universal que por su culpa nos tienen.
Sin perder nuestras señales de identidad, debemos permanecer en plena colaboración con los países de nuestro entorno, ya nos pusieron en evidencia con la pandemia, de la que parece no haber aprendido nada nuestros gobernantes.
Como diría el magistrado Catilina:
―¿Qué república es esta?.
Catilina ha pasado a la historia por ser el protagonista de la llamada conjuración de Catilina, una conspiración que, según las acusaciones formuladas por Cicerón, habría consistido en destruir la República.
Algo parecido a lo que hacen hoy nuestros magistrados, nuestros políticos, que no saben ni contestan, ni se les echan con un puñado dólares, quise decir de balas. Pero el futuro electoral se va acercando y ahí ya no valdrán las piruetas verbales ni los analfabetos técnicos de iluminación.
Como recientemente se apagaron las luces, en ellos desapareció también el talento, si es que en algún momento lo tuvieron.
Antes la primera regla de cualquier político era decir siempre la verdad, porque si mentían les podían pillar y ya no tenían un problema, sino dos. En la actualidad esa regla ha cambiado por la de:
«Cuélgale el muerto a otro y quítate de en medio cuanto antes».
Pero cuidado, porque con ellos nunca se sabe cual será el próximo movimiento o compra.

«Las balas israelíes de la discordia»
Así que, por si acaso, ¡Cuerpo a Tierra!
Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver
Zaragoza 3 de mayo de 25