LIBROS DEL GENERAL RAFAEL DÁVILA ÁLVAREZ

Ya van pesando después de tanto pensar y pesar.

La segunda guerra civil de Franco

El nuevo arte de la guerra

La guerra civil en el Norte

La Esfera de los Libros

Blog: generaldavila.com

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Coronel DEM (R.) Félix Torres Murillo

CONTAD LOS DISPAROS. ES LA GUERRA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Hay veces que cuesta un esfuerzo sobrehumano mantenerse en la corrección del lenguaje y no soltar la furia verbal que expresa el interior sentimiento. Hoy me veo en esa obligación de la mesura, pero sin disminuir un ápice la firmeza.

Hace más de cien años en una posición enclavada en el corazón del Rif quedaban abandonados unos soldados españoles. Morían de hambre y sed y fueron rematados por las balas rifeñas: El Igueriben (julio 1921).

Aquella inútil posición estaba anclada en un perdido lugar por donde ni los pájaros volaban. Fue el comienzo de una historia cuyas consecuencias llegan hasta nuestros días. Empezaba con un abandono y que, como todas las cobardías, marcaría una etapa de decadencia y hastío para el conjunto de España.

Pocos saben dónde está ni que pasó en el Igueriben, pero tampoco nadie sabe a día de hoy donde está España ni lo que ha pasado en esto últimos años. La posición ha sido abandonada y sus defensores con ella.

El comandante Julio Benítez y Benítez que defendía el Igueriben ya había dado muestras de su heroísmo cuando un mes antes fue atacado en Sidi Dris por las harcas rifeñas.

Él y sus hombres dejaron claro en todo momento donde están los héroes y donde los cobardes que abandonan a sus hombres y con ello a su nación.

No hay tiempo ni soporte para dejar plasmado lo que ocurrió en el Igueriben. Se condesa la historia completa de un pueblo que no quiere saber nada del pasado y permanece a la espera de que sea otro el que le arregle el futuro. Mezcla de héroes y villanos.

Fue entonces y es ahora cuando se repiten los hechos, con menos ruido y más cobardía. No está el comandante Benítez ni nadie que se le parezca

En el Igueriben hubo que combatir porque aquello era España. Ahora también. Abandonados, rodeados y sin agua, un convoy detrás de otro en su ayuda fracasan.

El 21 de julio de 1921 el Igueriben está rodeado. Piden ayuda y solo reciben una contestación: ‹‹Resistid unas horas más, lo exige el buen nombre de España››.

‹‹Mañana os juramos que seréis salvados, o todos quedaremos en el campo del honor››.

El comandante Benítez contesta: ‹‹Parece mentira que dejéis morir a vuestros hermanos, a un puñado de españoles que han sabido sacrificarse delante de vosotros››.

Le autorizan a parlamentar con el enemigo y la contestación avergüenza a los cobardes: ‹‹Los oficiales del Igueriben mueren, pero no se rinden››.

Es el final del heroísmo que quedará ya para siempre como pieza de museo. Ni en las Academias Militares se enseña este tipo de ingeniería del alma.

‹‹Solo quedan doce cargas de cañón que empezaremos a disparar para rechazar el asalto. Contadlas y al duodécimo disparo, fuego sobre nosotros, pues estaremos envueltos en la posición››.

Llegó el desastre.

Invertir en cosas del alma no es rentable. Los héroes suelen quedar en familia y poco más. ¿Interesa España? ¿Morir por España?

He mirado a uno y otro lado. He buscado y en la búsqueda con casi todos he hablado. Buscaba pregonar las razones que tienen los héroes cotidianos para servir hasta morir; a pesar de todo. Pero ya no hay poetas que canten el sentimiento de España, una patria, un amor, un dolor y algunas razones. Si cantas a España quedas marginado. Nos pasa a los locos poetas de la milicia, que cada día buscamos nuestro hueco en formación para escribir la marcialidad, el honor, el deber y el amor que nos llevó y llevará hasta el final.

Solo nos queda la esperanza de que todavía queden soldados en una olvidada posición. Soldados que mueran pero no se rindan. Soldados que no engañen al uniforme que visten, ni se detengan ante el fuego tenaz y preciso de los que intentan desmoralizarles con cantos de antimilitarismos, de traición a los ideales más nobles.

El que dio órdenes que suponen entregar la vida al cumplirlas no puede luego renegar de lo que mandó. Es reo de traición.

Con España no se juega. Cuando lo dice un soldado todos sospechan o miran para otro lado. Pero ya no somos solo los soldados los que un día y otro avisamos. Ya es asunto diario, normal y cotidiano: ‹‹Pobre España, que no tiene quien la defienda››. ‹‹¡Pobre España!›› ‹‹Ser patriota ya no está de moda; ojalá no se vuelva contra nosotros››.

Cualquier Gobierno que se precie, es decir que cumpla con su deber, sabe que por encima de todo, repito, por encima de todo, están las Instituciones, sus símbolos y su Constitución. Si eso no se cumple, o se cumple a medias, según interese a la negociación política, estamos en los comienzos del totalitarismo y es el momento de gritar: «Tirad sobre nosotros, el enemigo está dentro». ¿Será este el momento?

La dejación de funciones, olvidar el sentido del deber, incumplir con el deber que la sociedad demanda, conduce a replegarse y esconderse.

Lejos de los espejismos que desde los periscopios de los submarinos emergentes se divisan hay una realidad llamada España. Si no somos los españoles los que cumplimos nuestra misión, cada uno la suya, unas más comprometidas que otras, pero todas igual de transcendentes, volvemos al abandono, al Igueriben.

Nos remorderá la conciencia: ‹‹Solo quedan doce cargas de cañón que empezaremos a disparar para rechazar el asalto. Contadlas y al duodécimo disparo, fuego sobre nosotros…».

No se distingue ya entre amigos y enemigos.

Estamos rodeados. El fuego hace tiempo que comenzó; es tenaz, preciso y mortal. Hay autorización para morir en la defensa de España, nunca para rendirse.

‹‹Al duodécimo disparo, fuego sobre nosotros››. Empiecen a contar.

Acaba de sonar el undécimo…

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez¡

Blog: generaldavila.com

 

EL NOVIO DE LA MUERTE. General Rafael Dávila Álvarez- General Jefe de la Legión entre 2001-2004

«En el legionario es característica la alegría y el buen humor y de ello son su manifestación los cánticos. ¡Cantan a la mañana como los pájaros; cantan al salir a la marcha y al combate; cantan al volver, cantan, siempre cantan!…

EL himno es la marcha nupcial del soldado cuando va a desposarse con la muerte. Los vivas son gritos de vida, afirmación de los ideales, imposición de ellos…

Nuestros himnos fueron: dos españoles y uno extranjero, «La Madelón». Con él empezamos como cortés deferencia a los legionarios extranjeros; igual hicimos con el Deutschland über alles y El Tipperary. Después tuvimos «La canción del legionario», del Maestro Modesto Romero, con estrofas del Comandante Emilio Guillen. Pronto se hizo popular y lo repitieron las músicas militares y los clásicos  organillos. El «Himno de la Legión», severo y solemne, que se adapta a los momentos de intensa emoción y respeto, es debido al Maestro Francisco Cales y letra del poeta Antonio Soler. A ellos se unen los espontáneos, los que brotan como las flores en el campo, los que cantan los legionarios, sin saber de dónde vienen, siendo la musa de la Legión quien los inspira. Cada Bandera tiene sus himnos predilectos, como sus cantos de marcha, y las letras hablan de lo que le es más querido. En esto, como en todo, sus imaginaciones se desbordan exuberantes y sentimentales. Los vivas se repiten pertinaces y los gritos de ¡Viva España! ¡Viva el Rey! y ¡Viva la Legión! suenan en todos los actos y en todos los lugares. Es la consagración de su Credo, es el nudo gordiano de su existencia legionaria. No se puede ser soldado sin tener los vivas grabados en el alma. Ellos serán los que los empujen, son los motores de la voluntad, el ánimo, el enardecimiento, el grito de guerra, el de salvas, el de muerte, el de alegría, el de adiós y el de pena. Los vivas son el alma que se muestra en forma material; sin vivas no hay soldados, no hay guerreros en las filas… hay tan sólo hombres formados».

Son palabras del Teniente Coronel Millán-Astray extraídas de su libro “La Legión” escrito en 1923.

Himnos y canciones de la Legión. El deseo de Millán-Astray

Era el deseo de Millán-Astray que La Legión contara con sus propios himnos y canciones «que abrevian los kilómetros y alivian la fatiga. Todas las noches, a la retreta, se cantarán esos himnos solemnemente, y siempre, siempre, la Legión rendirá el homenaje del recuerdo a sus muertos».

Iba a ser la música la expresión de la mística legionaria. Para entrar en el corazón humano hay que cruzar la antecámara de los oídos. El silencio de la tragedia legionaria sólo podía ser expresado a través de sus canciones o con el rezo conjunto, recio y vibrante de los espíritus del Credo.

Porque en la Legión hay poco que entender o discutir; aquí no se habla, se reza…

Porque no se habla cuando se va a luchar pero se reza cuando se va a morir.

Así surge la música legionaria que busca la trascendencia, vencer el miedo y la zozobra. Cantando oyes al compañero en compañía hacia la muerte y silencias a los enemigos del alma. La música te hace fuerte, hace legión, cohesiona y acompaña en el recuerdo de las hazañas que fueron y en la esperanza de las que vendrán.

Nace la melodía del combate, la combinación del ritmo del ataque con la armonía de la ciega y feroz acometividad que te arrastra hacia el mayor honor, morir en el combate.

Millán–Astray busca al compositor amigo, Francisco Cales, del Cuerpo de Músicos Mayores del Ejército y con él surge el primer himno oficial de la Legión al que pone letra el poeta Antonio Soler, “Tercios Heroicos”…

¡Viva España! valientes hermanos

¡Viva España! Legión inmortal

No podía faltar en este primer himno la contraseña de la Legión, esa que despierta el alma cuando el cornetín suena por encima del fragor del combate anunciando el inminente momento del encuentro con la victoria o la muerte:

¡Legionarios a luchar!

¡Legionarios a morir!

El compositor y el poeta describen la mística legionaria que habla del misterioso pacto con la muerte:

Ya surja ruda, feroz pelea

o de la lucha cese el afán

notad que os cercan siempre amorosas

sutiles sombras que un beso os dan.

 

La Canción del Legionario del maestro Modesto Romero

A finales del año 1920, el maestro Modesto Romero y el Comandante Emilio Guillén Pedemonti, autor de la letra, habían compuesto “La Canción del Legionario”,

Soy valiente y leal legionario

Soy soldado de brava Legión

Pesa en mi alma doliente calvario

Que en el fuego busca redención

El año 1921 la estrenan en el Teatro Cervantes de Madrid cantando como solista el barítono Ulivarri. Un coro con uniformes legionarios y la Banda de música y cornetas del Regimiento de Infantería del Rey le dan máximo esplendor. Aquella canción se incorporó de inmediato al repertorio legionario sustituyendo con el tiempo a Tercios Heroicos como Himno oficial de la Legión.

Vibrante, trascendente, de ciega y feroz acometividad, era un himno para el combate, para el sufrimiento y dureza:

Mi divisa, no conoce el miedo

Mi destino, tan solo es sufrir

Un canto al compañerismo, a la amistad, unión y socorro:

Cada uno será lo que quiera,

Nada importa su vida anterior,

Pero juntos formamos Bandera

que da a la Legión el más alto honor

Es el himno que esperaba la Legión y que recogía el espíritu de su Credo:

Legionario, legionario,

De bravura sin igual,

si en la guerra hallas la muerte

tendrás siempre por sudario, legionario,

la Bandera Nacional

Desde entonces y hasta nuestros días es el Himno oficial de la Legión; un himno, como no podía ser de otra manera, para el combate y el encuentro con la muerte, un himno para los valientes y leales legionarios.

La Legión había encontrado su propia música acorde con el destino escogido; una marcha nupcial sólo para los soldados de brava legión; notas vibrantes de la divisa legionaria que no conoce el miedo; el pensamiento y el ideal hecho música contagiosa para acudir donde se oiga fuego, de día de noche, siempre, siempre…

Pero el combate de la Legión sólo puede terminar con la victoria o la muerte, legionarios a luchar, legionarios a morir; no hay otra opción.

La Legión necesitaba una canción para la muerte; no para la vulgaridad del miedo sino para rendir homenaje a sus muertos de acuerdo con el Espíritu de la Muerte que reza así en nuestro Credo:

«El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez, la muerte llega sin dolor, y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde».

El novio de la Muerte

Baltasar Queija de la Vega es el primer legionario que muere abatido por un disparo enemigo. Es la primera baja de la Legión. Fue el 7 de Enero de 1921 mientras protegía la aguada del Zoco el Arbaa, cerca de Tetuán. En sus bolsillos encontraron un poema dedicado a la Legión:

Somos los extranjeros legionarios

El Tercio de hombres voluntarios

Que por España vienen a luchar

 Era el primer muerto en combate de la Legión, un legionario poeta, un niño legionario. Nos lo cuenta así el fundador de la Legión:

«Baltasar Oueija de la Vega, el infantil poeta, fue el primer legionario que murió en combate. Era un niño, de inteligente mirada y espontánea presteza. Hizo los versos, de todos conocidos, de exaltada pasión y espíritu guerrero; fue el trovador de la 2ª  Bandera, y cantó, como el cisne, para luego morir. Parece una novela, mas sus compañeros lo aseguran: Cierto día, a los muy pocos de salir al campo, dicen que recibió una carta fatal. Allá en su pueblo acababa de morir la mujer de sus amores, y el poeta, en la exaltación de su dolor, se emplazó a sí mismo invocando el unirse a la muerta con la primera bala que llegase. En el primer ataque al campamento hubo una sola baja, un legionario muerto: Baltasar Queija de la Vega. ¡Quién sabe si la sencilla leyenda es hija de otro poeta!».

Dicen que esta historia fue la que inspiró la composición de la que iba a ser la más famosa composición  legionaria, “El novio de la muerte”.

En julio de 1921, una cupletista de moda, Mercedes Fernández González, de nombre artístico Lola Montes, se encontró en la calle Montera de Madrid con el letrista Fidel Prado cuyas letras interpretaba a menudo Lola Montes. En la conversación Fidel Prado invitó a la cupletista a escuchar la partitura de un cuplé, con letra suya, y que le acababa de enviar el compositor catalán Juan Costa.

Se celebró la audición en el estudio del maestro Modesto Romero, en la calle Luchana, emocionando a todos los presentes e incorporándola de inmediato Lola Montes a su repertorio para estrenarla en su próxima actuación en Málaga.

Allí, en Málaga, en el teatro Vital Aza, se estrenó el cuplé. La duquesa de la Victoria dirigía los hospitales de la Cruz Roja en Marruecos y al escucharlo le pidió a Lola Montes que lo interpretase en Melilla para elevar la moral de la población.

El día  30 de Julio de 1921, cuando la Legión acababa de desembarcar en auxilio de Melilla después del desastre de Annual, se estrena en Melilla  “El novio de la Muerte”; es oída por el Teniente Coronel Millán-Astray, jefe de la Legión, que sin dudarlo un instante la incorporó al repertorio legionario introduciendo los necesarios cambios para adaptarla al ritmo de la marcha legionaria.

La Legión ya tenía una canción para sus muertos. Una conmovedora música creada para un cuplé con una letra que bien podía haber escrito Queija de la Vega o cualquier legionario de los que cantaban aquello…

Soy valiente y leal legionario

¡Madre volveré cantando!

…soy soldado de brava Legión.

¡Madre, no llores y espera!

Mi camisa legionaria,

Será para ti Bandera.

En 1952, el director músico de la banda de Guerra del Tercio, Ángel García Ruiz, adaptó el ritmo de la composición al paso procesional de los desfiles de la Semana Santa de Ceuta. Así la cantamos ahora, como si de un rezo se tratara. Sólo hay una razón para tan enorme emoción, «…por ir a tu lado a verte, mi más leal compañera…». Si al escucharlo no te emocionas, es que todavía no has comprendido el alma de la Legión.

La Legión podía honrar a sus muertos. El origen de la música y letra era el cuplé. Así tenía que ser, evitando la retórica pomposa y la expresión forzada. Más las veces son mejor oídos, el puro ingenio y lengua casi muda, testigos limpios de ánimo inocente, que la curiosidad del elocuente. El cuplé llamado “género ínfimo” iba a dar la música y la letra para el estremecedor momento de la muerte en una trascendente confesión colectiva de amor al valor y al arrojo. El novio de la muerte, una declaración colectiva de sentimientos, una expresión del ideal individual, la fe en la vida y en la muerte:

…Si algún día Dios me llama me llama

Para mi un puesto reclama

Que a buscarte pronto iré.

Muchas veces el silencio se expresa cantando y la única forma de oír el silencio legionario, la tragedia interna y la externa, cuando un compañero cae, es cantando nuestra fe junto a nuestro Cristo de la Buena Muerte.

Y en el último beso que le enviaba

Su postrer despedida le consagraba

La historia de los himnos y canciones la tenéis escritas en muchos lugares. No era mi intención repetirla ni detallarla; quería ir más allá y hablar de sentimientos, sin los cuales es difícil entender esta mística. Aunque aquí nada hay que entender y sí mucho que sentir; nada hay que cantar pero sí mucho que rezar; porque veréis a los legionarios enérgicos, airosos, con mirada que brilla con fiebre; son de hablar alto y enérgico, erguidos y resueltos pero saben arrodillarse y morir como un bravo al grito de ¡Viva España!¡Viva la Legión! y despedirse para unirse en lazo fuerte con tal leal compañera.

La Legión tiene un himno para el combate, “La Canción del Legionario”, legionarios a luchar, y una canción para enterrar a sus muertos “El Novio de la Muerte”, legionarios a morir. Forman parte de la mística legionaria y con ellas se han sucedido los actos heroicos, humildes y sencillos de gente dispuesta a morir por su Patria, dando la vida por los demás. Y es mucha la sangre de los novios de la muerte con la que han regado la tierra ardiente.

Era como si la noche no hubiese caído, como si el día no tuviese de largo lo suficiente. Nadie se recogía esperando ver al Cristo, al Señor de la Buena Muerte Todos en silencio, cada uno el de su suerte, con la mirada en la madera de una figura que se retuerce y en la Cruz cobra vida, se transforma de repente en la carne de  los que allí esperaban que el prodigio sucediese

Cantan los novios de la muerte

«Por ir a tu lado a verte…»

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

 

TERCIOS HEROICOS (Sigue interpretándose en todos los actos y formaciones de la Legión)

EL NOVIO DE LA MUERTE 

EL EJÉRCITO DE LA MENTIRA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Y era mentira. Como lo era el banderín de enganche que sonó en medio de la tragedia: «Los españoles se merecen un gobierno que no les mienta».

Son expertos en la manipulación, es decir, en usar la mentira como norma de vida. Incluso en la privada, donde no enseñan, sino lo que al otro puede dañar en lo más hondo.

¿En manos de quién(es) estamos?

No somos conscientes en manos de quienes estamos. Es un ejército con todas las de la ley, con una disciplina y organización perfecta, armas desconocidas con proyectiles capaces de romper la impenetrabilidad del alma y construir una religión de efectos transmisibles entre generaciones, por la fuerza de la genética más temible de las existentes: la mentira.

Crean un ambiente que influye de manera decisiva en el campo de batalla.

Está contemplado en todos los manuales para la guerra y vine a definirse como «las circunstancias de carácter físico y humano, distintas del terreno y de los medios, que influyen en el desarrollo de las operaciones».

Esas circunstancias comprenden la cultura, la geografía, la lengua y las creencias; el nivel de vida, la historia, las tradiciones, la situación política internacional y los medios afines u hostiles. Todo es analizado y manipulado para que trabaje a su favor, sean cuales sean las circunstancias, para lo que son expertos en dominar los niveles terceros de las instituciones, a los que remuneran con acierto y generosidad.

No hay más cultura que la suya, basada en un barniz de buenismo con el que aparentan defender y apoyar al débil, asumen las doctrinas que más les favorecen y cosechan con buenos abonos sus votos, con la norma del que parte y reparte siempre se lleva la mejor parte.

Los misiles contra el alma

Por si la punta de sus misiles no penetrase, por las razones que fuese, en el alma que modelan, hacen uso de la fronde a modo de psílites modernos para enturbiar las tropas contrarias confundidas ante la verdad o la mentira.

Es la guerra actual. Son un ejército organizado en la mentira, experto en expresarse con textos que dicen lo contrario de lo que sucede, que confunden y encierran al pensamiento en su peor cárcel: la incertidumbre.

Ese es el caos al que nos someten y la fuerza que manejan, sin que a ello se oponga la verdad porque el que más y el que menos llena sus arcas con la mentira.

Nadie se atreve a tirar la primera piedra. Es por ello que suena un trueno, pero jamás llega la luz.

El Ejército de la mentira

Son el ejército de la mentira que no luce, solo hace un infernal ruido. Mediático. Hace a muchos felices al amparo del rebaño. El ruido les protege. A un ejército solo se le combate con otro más fuerte y con voluntad de vencer. Nuestro problema quizá es que ni está ni se le espera. De eso se aprovechan.

Ahora su ataque se centra en acabar con España, con la prensa libre, con el Poder Judicial y con todo lo que suene a libertad. Hay que estar preparados y no lo estamos.

Les puedo asegurar que esto estaba tramado, era una maniobra perfectamente urdida para no mostrar el verdadero objetivo. No soy yo solo el que tiene pruebas. Lo que nadie sabe es lo que se ha estado cociendo estos días de aquelarre en la Moncloa.

Reflexión final: Me dicen con excesiva frecuencia que soy pesimista en mis apreciaciones y que no veo nada positivo en la España actual. Me reafirmo en mi pecado: soy muy pesimista que es en definitiva estar enterado de lo que ocurre. Es más, creo que el gran problema de muchos está en eso: no enterarse de nada. Así están las cosas y a los críticos les agradezco la misma, por leerme y a la vez negarlo. Todos sabemos jugar a las cartas y conocemos a quienes lo hacen con ellas marcadas. Los hay hasta en ese insospechado lugar tan noble y bien parecido.

El deber de mentir. Sí también se ha convertido en un deber.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

Sin fecha

 

EL PUTO AMO. Rafael Dávila Álvarez

 

Imagínense al divino Ulises, canto IX, encabezando la embajada que le va a pedir a Aquiles que entre en combate contra los troyanos porque las cosas se están poniéndose muy feas:

-Salud Aquiles, eres el puto amo. Te necesitamos.

La expresión parece ser que viene del griego, cuando el rey Filipo vio que su hijo Alejandro era capaz de montar sobre Bucéfalo:

-Es el puto amo que doblegará al mundo.

O quizá de aquel soldado veterano dirigiéndose a Jenofonte:

-Mi puto amo.

Un  nuevo protocolo nos inunda. Más parecido al protoculo de las palabras.

<<Limpia, fija y da esplendor>>.

Imagínense el Consejo de Ministros. Ni Real Decreto ni nada que se le parezca: puto Decreto que firma el puto amo.

Sintomático es el nivel logrado por la caverna que enlaza con la taberna ¿o era la bodeguilla?

No nos merecemos un Gobierno dirigido por cualquiera. Nos merecemos eso: el puto amo.

No es la primera vez que traigo a colación a Étienne de La Boétie.

Étienne de La Boétie escribe, mediados del siglo XVI, Discurso de la servidumbre voluntaria o el contra uno: «En tener varios señores no veo ningún bien; que uno, sin más, sea el amo, y que uno sólo sea el rey».

Así empieza; con Homero: «Esto dice Ulises en Homero (Iliada, Libro II, vs. 204–205)…».

Uno solo sea el amo. Hay interpretaciones.

La Boétie: «Lo único que los hombres no desean es la libertad, y no por otra razón que ésta: porque, si la deseasen, la obtendrían».

En Diccionario de Adioses encuentro la cita del maestro Gabriel Albiac: «La libertad, los hombres no la desean… Su enfermedad es el placer de ser siervos».

La claridad de La Boétie puede que no guste demasiado; rotundo, aclara todo. Todo. Y vemos que es así.

La política solo tiene un nombre: dominación. Dominantes son también los que están a la espera de ocupar el puesto, o no, pero, mientras lo logran, o no, forman parte de la especie. Dentro de la política de un partido se es casta. Sea el que sea. Puro despotismo: «Autoridad absoluta no limitada por leyes; también abuso de autoridad, poder o fuerza en el trato con las demás personas», nos dice el Diccionario de la RAE.

El resto somos dominados y formamos parte de su rebaño encerrado en el redil. Rediles o naciones que nos abren, más o menos, sus puertas al amanecer. Vigilados por el perro pastor, bien educado de fidelidades pagadas. Nunca le faltará un plato con pienso. Ahora de asesor, incluso de embajador o general. Ya  saben.

La política es un juego que no admite moderación ni humanidad. Nada de sentimentalismo. Al dominante y al dominado les separa un abismo insoslayable.  Metafísica.

Ante ellos se presenta una auténtica lucha armada invisible. Podría llamarse guerra defensiva individual, porque el hombre desde que nace está defendiéndose de lo que le rodea y le oprime, desde el hambre, la enfermedad, hasta su propio crecimiento, todo es una guerra permanente. Es por ello que, cansado, se deja dominar en busca de no tener que preocuparse del todo.

Esa relación de servidumbre es la que existe entre los políticos y nosotros los dominados que, como si fuese —que lo es—  la guerra, se asemeja a la de vencedor y vencido. Desde la política administran la fuerza que les da su condición y se escudan en ella para no ser administrados. Y hacer su justicia.

Pretender hablar de política justa es hablar de guerra justa. No existe, porque no hay justicia cuando el fin es que el otro cumpla mi voluntad y renuncie a la suya. Que es el fin de la política. Por la Ley o por la fuerza, es decir las armas. Simplemente eso, sin más, y sin menos, ni bueno ni malo, y hay que aprender a estar en ese campo de batalla en el que te plantas desde el nacimiento. Destruir al enemigo en la guerra. Alrededor de morir se  desarrolla vida. ¿Cuál es la diferencia?

La política y la guerra son lo mismo. Entre el militar y el político abundan las diferencias desde al menos el siglo XVII. Fue la política la que adivinó que su mejor instrumento de poder era la guerra y la utilizó para sus fines.

Hemos evolucionado hacia la catábasis. Lo avisó el mensajero en Orestes: «Porque así es la casta. Los heraldos saltan siempre del lado de los afortunados. Amigo de ellos es todo el que tiene poder y ocupa cargos en la ciudad».

De lo que no me cabe la menor duda es que llevamos bien esto de vivir bajo la tiranía, en el placer de ser siervos de este (os) señor (es).

«Los bueyes mismos bajo el peso del yugo gimen, y los pájaros en la jaula lloran». Nosotros: bla, bla bla.

¿Qué vamos a hacer sin el puto amo?

Quédate. Te lo suplico.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

29 abril 2024

 

APUNTES SOBRE LOS PATRONAZGOS EN LAS FUERZAS ARMADAS ESPAÑOLAS. IV.-INGENIEROS. Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

El 11 de noviembre de 1938, se declaró la restauración de los cultos a los Santos Patrones por las Armas y Cuerpos, dándoles consagración oficial a su celebración y solemnidades. Y es que fomentar en las Armas o Cuerpos que forman el Ejército estas tradiciones que arraigan en los ánimos, conducen a sostener el noble espíritu de compañerismo que, alejando todo egoismo individual, impulsa con poderoso estímulo los sentimientos, base firme de todas las virtudes militares.

FERNANDO, hombre, guerrero, Rey y Santo.

30 DE MAYO.-SAN FERNANDO.- PATRÓN DE LOS INGENIEROS MILITARES.

 

Por Real Decreto de SM. Felipe V, dado en Zaragoza el 17 de abril de 1711, aparece el proyecto de organización del Cuerpo de Ingenieros del Ejército, fecha considerada como la antigüedad del Arma.

Posteriormente, el 16 de enero de 1804, se comunicó al coronel jefe del Regimiento Real de Zapadores Minadores para que se reconociera a este Santo  por Patrón; y más tarde, el 2 de mayo de 1805 y por R.O. firmada en Aranjuez, se hizo extensivo el Patronazgo de San Fernando a todo el Cuerpo de Ingenieros, Direcciones y Comandancias, tanto de España como de Indias, sobre todo por su demostrada habilidad para rendir plazas fuertes y castillos, por su impulso en la construcción, en mayúsculas (catedrales como las de Burgos, León y el inicio de la de Toledo), y por su ingenio, demostrado en múltiples ocasiones, pero especialmente durante la conquista de Sevilla.

Hay dos fechas en la Historia de España que brillan tanto como el sol: las de la  conquista de Córdoba y Sevilla los dias 29 de junio de 1236 y  23 de noviembre de 1248, ambas  a manos de Fernando III de Castilla, el que por méritos propios sería canonizado por el Papa Clemente X un 4 de febrero de 1671.

Cantaba la copla:

Guadalquivir abajo, rueda un son de mesnada
La noche con estrellas corre con su espuela loca
Va de bodas Fernando y es la novia Sevilla

Si  grande es San Fernando cuando levanta catedrales como la de Burgos y Toledo; grande, cuando erige universidades  como la de Salamanca; grande, cuando asienta los cimientos de las Siete Partidas y traduce el Fuero Juzgo; grande , cuando vence  a los emires de España…pero es más su grandeza, porque alzando catedrales, es un monarca creyente; erigiendo universidades, es un rey celoso por la cultrura de su pueblo; dando comienzo a las Siete Partidas es un sabio, y alcanzando laureles con su tizona, es un héroe.

San Fernando es Patrón de los Ingenieros Militares, porque en su vida no hizo más que tender y volar puentes, y abrir y cerrar caminos, para gloria de Dios y de  España.

El primer puente que San Fernando tendió fué uno muy grande  entre él y su arisco padre , salvando la paz entre Castilla y León. Uniendo por primera vez los dos reinos , tras la sabia decisión de dos mujeres con nombre propio: Doña Berenguela de Castilla  y doña Teresa de Portugal …, las dos mujeres de su padre Alfonso IX de León.

Ingenieros, vuestro Patrón, dejó limpios los caminos de ambos reinos de revoltosos acabando  con las ambiciones de su padre y las intrigas de algunos infantes de la Corte.

No solo levantó puentes, sino que también los voló, como hizo con el puente de barcas moras,  del barrio de  Triana, por donde los sitiados  recibían los únicos auxilios de hombres y suministros en el cerco que vuestro Patrón  puso a Sevilla. Las naves españolas de  Bonifaz,  arremetieron a los pontones del puente destruyéndolo ante el asombro de las tropas moras, arrojando al invasor de nuestro suelo. Conquistó todo el valle del Guadalquivir e hizo a este río  cristiano para siempre con la primera escuadra comentada de Ramón Bonifaz, la brecha estaba abierta. La flota había cortado la barrera de pontones  de Triana y ahora Sevilla capital estaba completamente aislada.

San Fernando, tendiendo puentes salvó la paz de León y de Castilla; al destrozar el puente moro de barcas, y al arrojar al invasor de nuestro suelo, salvó la independencia y libertad de España. El rey Fernando III el Santo, fue el personaje más importante de toda la Edad Media española, unificó las coronas de Castilla y León, con tanta eficacia, que jamás volvieron a separarse. Dio a la Reconquista un impulso sin precedentes, conquistó la práctica totalidad de Andalucía, y ensanchó Castilla hasta alcanzar el mar por el sur.

Seguramente hubiese sido él quien entrase en Granada de no sobrevenirle la muerte un día  del mes de mayo  del año 1252 en Sevilla.

Ingenieros y Zapadores, en San Fernando, hombre, guerrero, Rey y Santo, se reunen, junto a sus virtudes humanas, habilidades castrenses, dotes de liderazgo, y capacidades para sobreponerse a las adversidades, que lo convierten no sólo en el referente de todo ingeniero militar, sino en el paradigma de todo militar, de todo soldado español. Es el gran precursor, de nuestra España actual,  el Patrón del Arma de Ingenieros, pero bien podría serlo, junto a Santiago, también de España.

 La construcción de las Bases de las Fuerzas Armadas Españolas  presentes en las 17 misiones que tiene en  el exterior, ha sido un ejemplo claro de lo que son  capaces los  Ingenieros Militares  del Ejército español, con trabajos tan importantes  entre otros, como la Base Miguel de Cervantes en Líbano, la Base Ruy González de Clavijo en Afganistán, y la Base Gran Capitán en Irak… Su fecunda trayectoria sigue dando sus frutos.

El cuerpo incorrupto del Santo Rey Fernando se encuentra enterrado en la catedral de Sevilla., donde Unidades de Ingenieros desfilan en su interior a tambor batiente cada 30 de mayo.

Lo que no dice la Historia es que San Fernando montaba un hermoso caballo Negro sin nombre, el mismo que al parecer le ragaló el rey de Sevilla, Aben Hud, en la primavera del año 1235, cuando aliados ambos luchaban contra Granada. Según la leyenda fue sobre este ejemplar, oriundo por lo que se ve de las yeguadas de las Marismas, en el que Fernando III colocó la imagen de Nuestra Señora al iniciar la «cruzada» andaluza. Y montado en este «Negro» entró el Rey Santo en el patio de los naranjos de la mezquita aquel día de junio de 1236, dejando constancia de que la Cruz había vencido a la Media Luna.

Tal fue el glorioso tránsito del tercer Fernando de Castilla, a quien la iglesia en razón de sus excelsas virtudes colocó después en el catálogo de los más ilustres santos españoles que llorose su muerte en todo el reino como la de un padre. Al día siguiente fue aclamado y reconocido su hijo don Alfonso rey de Castilla y de León, bajo el nombre de Alfonso X.

Fernando III  ha sido calificado como santo con  capacidad de alcanzar la excelencia en varias áreas del conocimiento,  ya que en la reconquista por el valle del Guadalquivir utilizó las máquinas de guerra o «ingenios», poniendo sitio a las ciudades y utilizando las minas, como en el sitio de Sevilla, si bien sin utilizar la pólvora, porque era desconocida. Fernando III fue también un santo constructor, como lo demuestra la edificación de catedrales, o la rehabilitación del castillo de Santa Catalina en Jaén. Bien merece que un Rey que dejó testimonio de su espíritu constructor por toda la España cristiana de su tiempo, fuera propuesto para ser el patrón de aquellos hombres a los que se les dio como emblema un  castillo.

«Pontoneros fuertes / se hacen y se harán / en el rio Ebro / que besa el Pilar».

Hoy los Ingenieros Militares siguen aclamando al Santo Rey con el mismo fervor  que lo hicieron  sus compañeros de Arma, cuando el 2 de mayo de 1805 fue declarado oficialmente  Patrón de todos los Ingenieros Militares de España.

Soldados valerosos

del Arma de Ingenieros.

Cantemos a la Patria

con recia fe y amor

¡¡Arriba nuestro lema

Lealtad y valor!!

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Zaragoza abril 2024.

Blog: generaldavila.com

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Coronel de Infantería DEM (R.) Félix Torres Murillo.

LA SEGUNDA GUERRA CIVIL DE FRANCO. General (R.) Rafael Dávila

LA RETIRADA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

Algo se escapa a nuestra capacidad de entendimiento. No puede ser ni será por eso. Será otra cosa. Será.

En la guerra el esfuerzo principal se esconde y se utiliza otra dirección que lo parezca y así no desvelar el lugar por donde se van  a emplear  los recursos mayores.

La política es el arte máximo de la guerra por lo que es el mayor juego del engaño. Entre otras cosas saber si esto es táctica o estrategia, si es una batalla perdida o una retirada a tiempo. Podría ser, ¿podría? Que una nueva batalla llevase a un desastre completo y alguien del enemigo te haya avisado. -Todavía estás  a tiempo. Tengan cuidado y lean a Clausewitz porque las retiradas se parecen siempre a la huida de un león herido y siempre dejan muerte. Es importante por tanto conocer el valor del que se retira, si es el caso y lo tiene. Recojo en mi libro El nuevo arte de la guerra la insistencia de Polibio en este tema cuando dice: «Si alguien cree que en el arte de la guerra hay algo más importante que conocer las preferencias y el carácter del general enemigo, es un ignorante y está cegado por la soberbia». Conociendo al personaje la retirada puede ser una huida o una trampa mortal.

Es muy cierto que «Los españoles se merecen un Gobierno que no les mienta». Nunca hasta ahora se había visto algo semejante. En plena batalla no puedes dejar a tu ejército sin mando y retirarte a meditar no se sabe muy bien qué.

En combate queda prohibido replegarse o rendirse bajo pretexto de estar desbordado, envuelto, sin municiones o por ver retirarse a unidades o fracciones próximas… Solo el jefe es el responsable. ¿Unos días?

Todo está muy confuso. En el arte del buen mandar, tan escaso en modelos actuales, se repite constantemente: <<No hay nada más amargo en las filas de un Ejército que verse sometido a las oscilaciones de un jefe vacilante en sus decisiones. Desespera, exaspera y acaba en pérdida de prestigio, en riesgo al que somete la vida de sus hombres. Después: la derrota>>.

La Moncloa no es la Pasarela Cibeles, ni un programa del mundo del corazón, televisado. Allí está el presente y el futuro de todos los españoles y su inquilino se debe a la seriedad y el deber que ese lugar exige. No hay descanso para asuntos personales.

En la Academia Militar teníamos un profesor al que llamábamos el Engañabaldosas. Cuando paseaba por el pasillo central del aula hacía unos giros extraños a cada paso que daba; parecía que iba a pisar una baldosa, pero pisaba la de al lado: el Engañabaldosas era impredecible.

Diego Saavedra Fajardo tenía una explicación muy clara para lo que intento explicarles: <<Dudoso es el curso de la culebra torciéndose a una parte y otra con tal incertidumbre, que aun su mismo cuerpo no sabe por dónde le ha de llevar la cabeza; señala el movimiento a una parte, y le hace a la contraria, sin que dejen huellas sus pasos ni se conozca la intención de su viaje>>.

El caso es que así no podemos seguir y conviene que los que tienen como responsabilidad la gestión de España y la defensa de los intereses de los españoles, de su convivencia y bienestar, acorten las inmerecidas vacaciones y se pongan a trabajar. Urge, es prioritario, que el inquilino del palacio de la Moncloa y otros palacios dejen de creerse lo que no es y se convoque a los españoles a decidir lo que quieren y a quien quieren para ello. Si alguien tiene que decidir que sean los españoles y no los separatistas ni los herederos del plomo.

No somos baldosas. Tampoco un ejército en retirada,  aunque a veces lo parecemos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

25 abril 2024

Blog: generaldavila.com

 

LA II GUERRA CIVIL DE FRANCO. Por el General Dávila . Ya en librerías.

General Dávila  (Autor foto Rafael Dávila López)

LA II GUERRA CIVIL DE FRANCO (1939-1981)

¡Por fin! Ya en librerías. Editorial La Esfera de los libros.

No voy a extenderme. Leánlo, les anticipo que no les va a defraudar Historia que abarca de 1939 a 1981, pero que aún no ha terminado porque hay unos cuantos que prefieren vivir en guerra, les viene bien no terminarla.

Este libro es de alguna manera la continuación documentada de mi primer libro: La guerra civil en el Norte.

Desde el final oficial de la Guerra Civil hasta la Transición pasaron muchas cosas. Algunas se las cuento. En documentos. Otras se adivinan. Por los documentos. Sorprenden otra muchas. ¡Si no fuese por los documentos…!

No les va a defraudar. De eso estoy seguro.

Espero que este libro que hoy ve la luz la proyecte para que sea la verdad la que resplandezca.

¡Gracias! si lo compran y ¡gracias! si además lo leen.

Me tienen a su disposición en X  @generaldavila o en el correo generaldavila1@gmail.com

También  en mi página web generaldavila.com

 

 

PASITO A PASITO LA ETA QUEDA INSTALADA. Rafael Dávila Álvarez

El terrorismo sigue siendo protagonista en España. Es tal el nivel alcanzado que ocupa las instituciones, el Gobierno, o facilita este al que lo preside. La ETA dirige y conduce la política en España. Terrorismo no es solo pistolas y bombas, sino que hay mucho más; las guerras no solo se hacen con misiles, sino que hay procedimientos más sutiles y aparentemente melifluos para hacer creer lo contrario de lo que está ocurriendo.

La guerra solo pretende una cosa: dominar la voluntad del enemigo e imponer la propia. En la guerra se enfrentan los ejércitos.

El terrorismo usa la traición y la cobardía para someter e imponer su voluntad. Son un atajo de cobardes constituidos en banda de pistoleros. Personalmente los he visto hacerse de todo encima mientras lloraban cobardemente cuando eran detenidos. Pero han vencido.

¿Cómo y por qué? Usted y yo lo sabemos, pero nos es más fácil mirar para otro lado. No es la primera vez que algo así ocurre en España.

No hay ETA política, ni militar, ni político-militar, no hay nada de eso, solo una panda de asesinos dirigidos, teledirigidos por la peor calaña de políticos que ha dado la tierra y que esperaban su oportunidad para recoger el fruto del asesinato.

El terrorismo de la ETA ha logrado su objetivo: imponer su voluntad y someter a su enemigo que era España y los españoles. Para ello ha asesinado a cerca de 1000 inocentes, pero eso está ya olvidado y su premio es mostrado como la cabeza del enemigo ensartada en la lanza: «Euskadi y España son países libres». Iba como una bala hacia su objetivo. Estaba pensado y muy consensuado.

La ofensa está hecha y el mensaje ha salido con más fuerza que la última de sus balas. Objetivo alcanzado.

El procedimiento de las pistolas y la bomba, del ataque por la espalda, ha dado resultado.

Las víctimas llevan camino de ser culpables. Así parecía en el homenaje a Miguel Ángel Blanco cuando entre el descaro de las alianzas interesadas para mantener el puesto —el personaje lo llama diálogo — se apuntalaba, delante del Rey de todos los españoles, la nueva ley hecha para ellos y por ellos.

Ni siquiera era un armisticio, era la firma de la derrota incondicional de España a los terroristas.

No le den más vueltas.

Sin duda la política no debe judicializarse, pero aún es más importante que lo judicial recuerde aquella sentencia del Tribunal Constitucional amañado para acabar con el Tribunal Supremo y reconocer a la ETA.

Si lo recordamos todos empezaremos a explicarnos de donde venimos y a donde vamos.

Todo está consumado.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

Fue publicado el 12 julio 2022. Como si fuese hoy.

MIREN PARA QUÉ SIRVIÓ AQUELLO. HAN VUELTO A GANAR. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Lunes 21 de junio de 1993.

Yo era ayudante de campo de SM. El Rey don Juan Carlos. Había dormido en Zarzuela porque aquel fin de semana había estado de servicio. Desde el amanecer estaba recopilando noticias y preparando el relevo con mi compañero. Empezaba una jornada más. No eran todavía las ocho y media de la mañana cuando nos llega por vías urgentes y oficiales la noticia. Atentado en Madrid. Sabíamos lo que eso significaba. Imposible de aceptar, de asumir, pero había que sobreponerse y atender a la dureza del momento como desgraciadamente había ocurrido en otras ocasiones.

Lo que no sabía ni podía suponer era que para mí aquel iba a ser un día especialmente doloroso.

Fluye la información, confusa al principio, dura, muy dura, siempre, eso es seguro, inaceptablemente cruel. Lo pongo en conocimiento del Rey que me pide más información, todos los detalles, que va llegando por los canales habituales. Está informado al momento según se van conociendo los escalofriantes datos del atentado criminal. Se trata de una furgoneta del Estado Mayor de la Defensa (EMAD). Los asesinos la estaban esperando en la confluencia de las calles de López de Hoyos y Joaquín Costa de Madrid. A su paso han accionado a distancia un coche bomba con 40 kilos de amonal que cogió de lleno al vehículo en el que viajaban 7 miembros del EMAD. Llamo al Estado Mayor de la Defensa. Quiero saber los nombres, más detalles…

Dávila, me dicen, uno de los asesinados puede ser tu primo Fidel. Levanto el tono de voz

-¿Cómo que puede ser? ¿Es o no es?

-Me lo confirman… Sigo en Zarzuela donde no paran de sonar los teléfonos y entrar las noticias. He hecho el relevo con el ayudante entrante de servicio que se hace cargo de la situación.

Hablo con el Rey. No es necesario transcribir sus palabras de dolor y aliento.

Han muerto 7 personas del Estado Mayor de la Defensa: teniente coronel del Ejército de Tierra Javier Baró Díaz de Figueroa; teniente coronel del Ejército de Tierra Fidel Dávila Garijo; teniente coronel del Ejército del Aire José Alberto Carretero Sogel; teniente coronel del Ejército del Aire Juan Romero Álvarez; capitán de fragata de la Armada Domingo Olivo Esparza; sargento primero de la Armada José Manuel Calvo Alonso y el funcionario civil del ministerio de Defensa Pedro Robles López.

La explosión causó heridas graves a cuarenta personas, entre ellas a tres niños, algunas de suma gravedad. Una hora más tarde el vehículo utilizado para huir los criminales estalló en la calle Serrano, cerca de la Embajada de los Estados Unidos hiriendo a otras tres personas, dos de ellas de gravedad.

Fidel Dávila Garijo, teniente coronel de Infantería, diplomado de Estado Mayor era mi primo hermano. Ingresamos en la Academia Militar juntos, de la misma promoción del Arma y de Estado Mayor. Un hombre cabal, un soldado ejemplar y querido por todos.

La ETA. Una vez más. Hace 31 años, pero el tiempo se ha detenido. No hay marcha atrás ni paso adelante…

Aquel día es hoy, hoy es y será siempre aquel día, como tantos otros que despiadadamente unos canallas asesinos y sus valedores de ahora pretenden olvidar y escenificar en una repugnante escena mediática tan pesada de digerir como el plomo que salía de sus pistolas.

Aquel día en el que asesinaron a mi primo yo no necesitaba más información. Cogí el coche y de uniforme salí hacia Alcalá de Henares donde vivía con su mujer y dos hijos. Llamé a la puerta de su casa. No hizo falta decir nada. Describir la situación es insuficiente para explicar el dolor. En el piso de al lado vivía el teniente coronel Baró. Era una casa militar. El dolor, el silencio, la muerte. Gimieron los cimientos del alma mientras se derrumbaba todo el edificio, juntos, abrazados, los que en una humilde escalera, servidores de la Patria enjuagábamos el más duro de los dolores. No soy capaz de describirlo.

Desde no recuerdo dónde me llamaban de una embajada. Mi hija mayor de viaje de fin de curso había oído en las noticias el asesinato y el nombre de un teniente coronel de apellido Dávila…Era mi primo. Muchos pensaron en los dos tenientes coroneles, los dos primos de apellido Dávila.

Luego vino todo lo demás. Fui a ver a sus padres. Su padre, mi tío, general de Estado Mayor, viejo soldado, me abrazaba como si yo fuese su hijo perdido. Roto de dolor, de dolores de todo tipo, aquella tarde fuimos a una misa en el Cuartel General del Ejército. Cuando llegábamos, despacio (a mi tío le costaba andar), el funeral ya había empezado. Había prisa. Todavía no sé por qué…

A los pocos días, aún con el dolor en las manos, volvía a estar de servicio en el Palacio de la Zarzuela. Aquella tarde el Rey recibía en audiencia a Jon Idígoras, diputado de Herri Batasuna (HB), dentro de la ronda de consultas para ser candidato a la presidencia del Gobierno. Audiencia por imperativo legal. Desde el control de Somontes nos avisaron de su llegada. Venía sin corbata y hubo que prestarle una.

Era el 1 de julio. Solo habían pasado unos días desde la matanza de la ETA. del asesinato de mi primo Fidel y sus compañeros.

En cualquier audiencia quien va a ser recibido por el Rey es introducido por uno de los ayudantes de servicio que le lleva a una salita de espera hasta que llega la hora de la audiencia acompañándole entonces hasta el despacho del Rey.

Don Juan Carlos, aquel día, en el momento previo de la audiencia, nos preguntó a los ayudantes:

-¿Quién va a recibirle?

-Me corresponde a mí, Majestad, le contesté.

El Rey, que nos conoce muy bien, no dice nada.

Poco antes de la audiencia sube el Jefe de la Casa del Rey, Fernando Almansa. Hace la misma pregunta. Recomienda que no sea yo el que le introduzca a la audiencia.

No hay razón ninguna. Cada uno sabe dónde está y para lo que está. Un soldado debe conocer su oficio.

Cuando llega Idígoras trae una carta en el bolsillo que pretende que coja el Rey. Sin tocarla la rechaza y le dice que nos la dé a uno de los ayudantes.

Brevedad, seriedad, compromiso legal. Describir el interior y los detalles lo dejo para otra ocasión.

Por los años setenta estuve destinado en la Compañía de Operaciones Especiales nº 61 de Burgos. Participamos en la Operación “Iruña” de cobertura de fronteras. Conocíamos el entorno de los asesinos etarras y sus andanzas cruzando la línea de mugas.

Hay muchas cosas sin contar. Muchos compañeros han dejado su vida por salvar la de otros. Desgraciadamente hemos llegado tarde en muchas ocasiones y los asesinos han contado con ciertos abominables apoyos, protección y resguardo.

Veo las imágenes de la ETA escenificando una pantomima muy bien orquestada, que pretende recorrer el mundo para difundir una escalofriante mentira que oculte los asesinatos y el odio que guardan dentro, y me alcanza la náusea. No guardo odio a nadie, a nadie. Pero el dolor es peor. El olvido no entra en mis planes. Lo que sin duda es tan grave como el peor de los asesinatos es la mentira y que se les permita contar la historia a su manera. Y que se les dé cobijo, amparo, se difundan las imágenes en primera página, que se las haya permitido por un Tribunal Constitucional, de mínimos, en contra de otro Tribunal tan supremo como este, que sus sucedáneos hayan llegado a las instituciones. Hoy muchos estarán satisfechos y reirán… se reirán de…

En justicia pura y dura no hay perdón a los delitos sino lo que la ley diga. El que la hace la paga y no hay más historia para un asesino, terrorista, que cumplir su condena.

Dicen, se oye, que ETA está derrotada, que no ha ganado. Yo, y ustedes perdonen, tengo mis dudas. La batalla del dolor yo la tengo perdida.

Hoy es un día triste en la historia de España.

Espero algún día poder encontrarme, cara a cara,  con los que, de una u otra manera, ayudaron a negociar, negociaron, y ufanos dicen que fue para olvidar tanto asesinato y dolor.

Y espero que algún día los que tienen la obligación moral y legal de contarlo todo que lo cuenten. Es algo que nos merecemos todos los españoles porque todos somos víctimas.

Cuenten la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.

Aquí solo hay una historia de asesinos y víctimas, aunque vilmente algunos han pretendido que haya algo más y dar a los asesinatos una explicación como en la vergonzosa exhibición llevada a cabo en Cambo-les-Bains.

…y se puso la corbata

Una triste historia para este final (?) macabro y repugnante.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

 

 

«ESCÁNDALOS Y TRADICIONES» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver  

 

 

 

Una de las 27 armaduras de la Escuadra de Armados, incluidas las del Alférez y el Sargento, así como los arneses y gualdrapas (manta y sudadero) de un caballo. Armaduras con cerca de 400 años de vida.  Empuñando alabardas, dan escolta y guardia a la imagen del  Cristo Yacente en la procesión del Viernes Santo de Toledo.

En nuestra política abundan los llamados  chulos de barrio, y esa política ahora alimenta a esa desvergüenza; lejos están los tiempos que el alcalde de Madrid, Tierno Galván, el «viejo profesor» como se le conocía, hijo y nieto de militar, cuando recibió al Papa Wojtyla, el día 30 de octubre de 1982 a las 18.07 horas, en la plaza de Gregorio Marañón  en pleno Paseo de la Castellana, bajo la estatua ecuestre del marqués del Duero, con la Corporación Municipal en pleno, fue donde  en su discurso de bienvenida cuando  habló con Su Santidad  en lengua latina.

Tierno Galván se convirtió en el gran impulsor de la movida madrileña, con la que supo conectar perfectamente, y que animaba con su lema:  «Roqueros, el que no este colocado que se coloque…y al loro»

Dicen que Tierno creía en lo moral y daba charlas a los basureros de su barrio cuando coincidía con los que  entraban en el turno de noche, y es que en política, los líderes deben ser humildes, educados y cultos (hablo de líderes, no de tiranos).

Por el contrario, hoy en los debates del Congreso, todos son gritos, mentiras, descalificaciones e insultos, además de gestos que si estuvieran en un colegio los tendrían que castigar.  Hay una ministra que, cuando habla el presidente, babea de alegría, agita las manos, salta en el escaño, va de risotada en risotada, parece que está en el circo. Pero no, la señora Montero está en el Congreso. ¡Que escándalo, aquí se insulta, y los demás aplauden!.

Cuando un aizkolari de puños fáciles y escasa educación se encarama al consejo de administración de una empresa pública, se derrumba la confianza del ciudadano y quiebra el principio fundamental que conecta el administrador con el administrado. Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto, en realidad son déspotas que ni siquiera tienen la formación necesaria,  verdaderos necios en lo que gestionan y deshacen,  por eso pierden toda clase de autoridad pues su aprendizaje no está sólidamente formado, algunos, no lo traen  aprendido de sus casas. ¡Que escándalo aquí, la mayoría, desconocen las normas de educación!

Los políticos de ahora no tienen esa generosidad, competencia y deseo de acuerdo de los de la transición. ¿Será que hemos construido una democracia sin demócratas?, y por supuesto no tienen idea de la lengua latina, aunque sepan latín. Esta   expresión tiene dos acepciones: una es la estrictamente académica y alude al domino de la lengua, mientras que la otra está relacionada con la retranca y los resabios.

Cuando la confrontación se impone a la gestión, perdemos todos, y así tenemos este país de ciudadanos adormecidos, anestesiados, hastiados por la incompetencia de quienes dejan que todo siga adelante por la inercia. Todos mienten y algunos son tan frios que solo toman licor del polo, y otros, están tan despistados como marinero franco de ría en puerto desconocido buscando plan.

Aquí muchos políticos y famosos, te dicen que hay cosas más importantes que el dinero, pero luego se montan unos pollos verbeneros para sacar petróleo de las piedras, y meses de 40 días para cobrar dietas. ¡Que escándalo, aquí se roba!.

El panorama de Cataluña para el próximo 12 de mayo se resume en una pelea de todos contra todos. Puigdemont, cuando vuelva a España quiere un pacto con los independientes, pero Orio Junqueras, que no lo soporta, ya le ha dicho que ni lo sueñe. A todo esto, el PSOE de S. Illa, con la parsimonia que le caracteriza, descalificando con la boca pequeña a los separatistas. Los Comunes, desaparecidos. La CUP, en extinción. El PP con un candidato con mala pinta y  novato, y Ciudadanos y Vox…¿existen?

Pero hay que tener en cuenta que ni en Cataluña solo pagan impuestos los catalanes, ni los catalanes pagan impuestos solo en Cataluña.

Ya lo dijo Borrell. «Las cuentas y los cuentos del independentismo catalán», pero el presidente de la Generalitat y candidato de ERC a los comicios del próximo 12 de mayo, hace poco en la Cámara alta declaró sin trapujos y con sorna que: «Como independentista y de izquierdas, trolear al PP siempre es apetecible», pero lo que más desea Aragonès es que Cataluña recaude todos los impuestos y después transferir recursos al Estado ¡Que escándalo, aquí  lo único que les importa es aquello que dice: «la pela es la pela»! (Expresión popular del catalanismo más depredador, confirmado estos últimos días de batalla secesionista.)

Repito lo de la semana pasada: Señores diputados, máxima elegancia por favor, que no es otra cosa que no hacer daño a los demás; caminen, lean, piensen…, es la única esperanza contra su actual   barbarie.  ¡Que escandalosa forma de vivir!.

Señores del Gobierno, hay que pensar en una educación moderna que al menos las nuevas generaciones  tengan consciencia de que es cívico sujetar la puerta hasta que la coja la persona que viene detrás; que se camine por la derecha en las aceras, que es de lógica dejar salir antes de entrar,  que no nos cueste crear amabilidad con un «buenos días», «disculpe», «pase», «no se moleste que ya lo cojo yo», o ponernos una mascarilla cuando seamos conscientes de tener una gripe y estemos en un lugar concurrido.

En este país ya agnóstico , cuando no ateo, en las ideas y los hechos, donde siempre ha habido un afán destructor de las tradiciones, a las  que ahora llaman «caspa»; hoy en su lugar,  se afanan en  montar actividades acordes a la vida moderna como: agricultura ecológica, talleres sobre nuevas masculinidades, comunicación asertiva, corresponsabilidad doméstica, igualdad de género, gestación subrogada, y los géneros no binarios y pan sexuales…. ¡Que escandalo, entre otras cosas, aquí también permiten las guarrerías!

El fenómeno del resurgimiento de las procesiones  de Semana Santa me alegra. Aunque no soy muy adicto a ellas, (me gustaría que me gustasen más), esta Semana Santa vi y oí en Aragón  un cóctel de sonidos, que pasaron de las jotas y saetas, a los aplausos con el acompañamiento de carraclas, matracas, tambores, bombos y timbales, a  los acordes de una banda de música que marcaba los pasos de los costaleros.

Todos los Viernes Santos, siempre me acuerdo de  los «armados» toledanos, y de manera especial de mi hermano Pepe que en su día  lo fue.  Estos 27  armados  con armaduras de la armería del Conde de Fuensalida, construidas en Tolosa en el año 1686,  con cota de malla y yelmos, petos, espaldares, con  gracioso tonelete de seda, espada al cinto. Empuñando enormes alabardas, dan guardia a la imagen de Cristo Yacente, desde su salida de la Parroquia Mozárabe de las Santas Justa y Rufina de Toledo, entre todos, destaca el sargento, con su alabarda, llevada a pulso, y la punta  de su cabeza de armas hacia abajo  sin tocar la tierra.

Yo,  este año pasé el Domingo de Resurrección en Burdeos,  en su maravillosa Catedral gótica de San Andrés, y en  su misa de las diez y media de la mañana,  comprobé como toda Francia no es laica, y también  como el gobierno francés  blindó esta Semana Santa a todas sus iglesias  con un estado de alerta máxima llevado a cargo por su ejército.  Burdeos está en una de los cuatro rutas del  Camino de Santiago en Francia,  el llamado Camino de Tours, que partiendo de la Torre de Santiago de París recorre: Orleans, Tours, Poitiers y Burdeos, y acaba   atravesando los Pirineos por el paso de Roncesvalles.

Fue el domingo de resurrección, y es que solo para los cristianos que no cambiamos de chaqueta, la resurrección es la base de todo… pero desde la materialidad de la política española resulta mucho más fácil creer en una falsa resurrección, y para los que no se lo crean, ahí está el ejemplo de Puigdemont. ¡Que escándalo, nos manda y ordena un prófugo de la Justicia!

Se puede cambiar de todo, de cara, de sexo, de pareja, de chaqueta…, pero nuestros políticos son tan falsos que  serían capaces de cambiarse hasta  de su equipo de futbol de toda la vida.

¡Qué escándalo, qué escándalo!  Ahora me entero que aquí  también se hacen trampas.

Nosotros no podemos volver atrás y cambiar el principio, pero podemos empezar desde donde ahora estamos y cambiar el final.

Como dijo Pio Baroja, esta clase de españoles viven gracias a que los demás no saben, se llaman a sí mismo políticos y a veces hasta intelectuales.

En vista del panorama, y con permiso de Sabina: Vivo en el número siete, calle Melancolía. Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría. Pero siempre que lo intento ha salido ya Sánchez, (quería decir el tranvía).

¡Que escándalo!

Un fuerte abrazo a todos.

Zaragoza mayo 2024.

Blog:  generaldavila.com

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Coronel de Infantería DEM Félix Torres Murillo (R.)