Marcha Militar «Coronel Dávila» compuesta por el General Francisco Grau

En recuerdo de amistad y cariño a mi compañero y amigo el General Francisco Grau Vergara que fue Director de la música de la Guardia Real.

Esta Unidad solía desfilar con la marcha  militar de  su Coronel.

 

PROGRESISMO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Si la palabra no fuese interrogación no sería necesaria. Todo estaría claro y además sería bello, a pesar de que en mi criterio lo más hermoso que tiene la vida es la permanente duda que nos acompaña. Es en definitiva el equivalente a la libertad. La palabra es su expresión. De ahí que todos quieran tener el uso de la palabra. Dominar con su posesión.

El mundo se constituye sobre lo incierto, mar de dudas donde se maneja el ser humano en constante marejada haciendo frente a las tormentas que traen los dogmatismos que cercenan directamente la posibilidad de cambiar de rumbo, es decir de palabra, cuyo uso limitado y en una única dirección la convierte en un ídolo dorado al no permitir que entre ellas se interroguen.

Por eso existen los ladrones de palabras. Es el peor de los robos y el mayor ataque a lo que mantiene vivo el mañana del hombre: la libertad.

No hay arma que llegue tan lejos, tan fuerte, tan vital y mortal. Es toda ella poder. Los hombres quieren ser dueños de la palabra justa con la que vencer al miedo, inconscientes de que no existe, aunque conocedores de que siempre hay una palabra que puede arrastrar al conjunto con el engaño. Es un arma que requiere sabiduría y maldad en su manejo si es para lograr el objetivo de la posesión. Decir malo o bueno no es decir nada. Lo que importa es quien lo dice y la bandera que porta. Eso en política da lugar a los «-ismo: forma sustantivos que suelen significar “doctrina”, “sistema”, “escuela” o “movimiento”».

El que consigue robar una palabra y con ella transmitir un código que invite a un idílico paraíso o transmita una pasión irresistible, dominará el arma.

La primera palabra escrita está en la Ilíada: «la cólera (resentimiento) -¡que mal haya!…». Ahora sin la categoría de Homero alguien intenta escribir una obra que empieza así: «el progresismo…», como fueron otras doctrinas perversas y engañosas.

El Menelao actual, al que un día le robaron la cartera (no lo olvida), pretende que todos vayamos a su lado, en su defensa, y se hace líder del progresismo, un invento que nada dice y se concreta en la teoría moderna del comunismo, «pa asá una vaca», populista, gamberro, agresivo, violento, ciudad sin ley; sobre todo engañoso y que pretende convertirse en una religión a base de robar la palabra de otros textos.

El progresismo de Menelao todo lo promete y no da nada. Es presidir una democracia controlada por demagogos e ineptos muy adecuados para plagiar sistemas y no aceptar derrotas.

¡Cuidado! Todo lo invaden. Penetran entre las rendijas. Cuando abres el salón de tu casa, cuando coges un libro de tu biblioteca, cuando haces un nombramiento en tu negocio o empresa, cuando vas a la compra, cuando en el cine…, o en el gimnasio…, allí está el progresista dando consejos, que ha entrado en tu casa como si fuese una letal dosis de inteligencia artificial. Su belleza es tan efímera como una amapola y por tanto el truco para dominar está en el elevado número que crece en las cunetas, unas rojas otras blancas, todas de mortal belleza. Están por todas partes y mutan en las estaciones de amapola a flor de invierno.

Su devocionario o doctrina está en los constantes mensajes de obligado cumplimiento: el BOE. La bondad y legalidad de su doctrina no puede ser puesta en duda ya que tienen sus propios interpretadores del mensaje y un tribunal decisorio que determina si esa doctrina se ajusta o no a la de la grandeza de su elíseo.

Conmigo o contra mi. Si es necesario hacen como que se van. Vuelven.

«Erguido sin piedad en medio del recinto, el caballo vomita guerreros y Sinón victorioso, insolente, incendios provoca […]. Te espera un largo exilio y arar la vasta llanura del mar…» (Eneida. Virgilo).

Será la penúltima de las trampas; cuando veamos que hasta allí han logrado penetrar, dominar el símbolo, ya no habrá tiempo para rectificar (Troya arderá), y la única salvación será no esperar salvación alguna.

Los ejércitos también están contaminados por el progresismo. Hace ya mucho tiempo que por ello se pierden las guerras.

«Porque desde que los romanos se aficionaron a los placeres, empezó la ruina de mi patria».

Cuidado con el «Gran progresista». Le daré un consejo que a mi me dio Hobbes: «Los pactos sin espada son solo palabras».

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

22 enero 2024

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«AMIGOS Y COMPAÑEROS» Coronel de Caballería (R.) Ángel Cerdido Peñalver

Hamete que pocas veces vio a Sancho Panza sin ver al rucio, ni al rucio sin ver a Sancho. Tal era la amistad y buena fe que entre los dos se guardaban. (Miguel de Cervantes Saavedra, Don Quijote de la Mancha).

Tanto la amistad como el compañerismo son importantes en nuestras vidas, sobre todo a nosotros los militares, ya que nos permiten conectarnos con otros y trabajar juntos para lograr objetivos comunes. La amistad nos puede proporcionar un apoyo emocional invaluable y una sensación de pertenencia, mientras que el compañerismo puede mejorar la eficiencia y el rendimiento en nuestro entorno.

AMISTAD:

La relación que la amistad genera es particular ya que implica una relación construida a largo plazo.

Tanto la amistad como el compañerismo se sustentan en valores de solidaridad, empatía, respeto y tolerancia.

Una vez le dijeron a Benavente:―«Usted siempre habla bien de Valle-Inclán y en cambio él siempre habla mal de usted». El nobel respondió lacónicamente:

«Tal vez los dos estamos equivocados».

Tengo una tos de campeonato, toso de día y de noche, con mis propias toses me despierto, y lo que es peor, despierto a mi santa.

Sentado en mi sillón, empiezo a leer una carta que recibí hace muchos años de un buen amigo, seguro que la escribió sobre su escribanía, en su canapé, frente al fuego de su chimenea, envuelto en una manta, con la pluma del ala de un ave, tintero, polvos secantes, cuchillo y tijera para sacar punta a las plumas.

Termina así:

«Hago sinceros votos por tu pronto restablecimiento»

La verdad es que no se como se ha enterado de mi catarro. Lo mal que estoy y lo poco que me quejo.

Justo al acabar de leer la carta, me entero que mi amigo acaba de morir.

Mi amigo no fue una persona normal. Fue simplemente , extraordinario. Y, como a todas persona extraordinarias que como amigos tengo en la vida, le echaré mucho de menos.

Como ya habréis notado, todo lo anterior es pura ficción, pero hoy no sabía como empezar, para atraerme vuestra atención al referirme a los amigos y compañeros, aunque la realidad es que algo de tos si que tengo.

Aunque dicen que cuando te mueres te mueres tu solo, a mi supuesto amigo le digo que sus amigos estamos tocados, y le resucitaremos en nuestra memoria, cosa que nos resultará fácil, porque su vida ha sido una parte muy importante de la nuestra.

A la amistad, uno de los valores máximos de la vida, hay que perdonarle todo, incluso la exageración. De antemano os pido perdón por la ocurrencia.

Siempre, a pesar de su ausencia, ellos me han mostrado su preocupación en mis momentos más delicados, y su alegría en los felices. Siempre conté con su respaldo.

La amistad que perdura es uno de los más hermosos fenómenos de la vida.

Un buen día, me topé con los cuatro consejos que daba Alfonso X de Castilla, llamado «el Sabio», que me llamaron a la reflexión:

«Quemad viejos leños, leed viejos libros, bebed viejos vinos, tened viejos amigos.»

Por eso hoy recuerdo a mis amigos del vino y la créeme, que siguen siendo los de siempre y están donde siempre han estado: un poco más viejos, un poco más sabios, pero igual de imprescindibles.

Un consejo;

Y es que los años no pasan en balde: pelos blancos y escasos, caras con las huellas del trabajo y la responsabilidad en forma de arrugas, pero con una sonrisa que muestra la felicidad cuando nos vemos de nuevo… y al final en la despedida un adiós hasta no sé cuando, pero da igual cuando sea, con los amigos lo importante es volver a coincidir. Lo bueno de estas despedidas es que volvemos con más recuerdos que fotos.

«Los fieles siempre están en tu acera, no hay que buscarlos enfrente». No como en política donde siempre se hacen extraños compañeros de cama.

«A la amistad, uno de los valores máximos de la vida, hay que perdonarle todo, incluso la exageración ». ¿Pero todo?. Aquí tengo mis dudas como las tenían los ciudadanos en la China Imperial, donde sí, podían criticar al gobierno con toda libertad, a condición de que luego tuvieran el detalle de suicidarse.

Entre amigos y compañeros, para felicitarnos, a veces, buscando la profundidad, hinchamos tanto nuestras expresiones que las aguachinamos. Y todo por no decir de manera sencilla lo mismo que el vecino en lenguaje llano y claro, en román paladino vamos, eso de «desear lo mejor», o esa otra que decía «con los mejores deseos».

Pero quizás la más repipi y perversa de las felicitaciones sea la que nos dejó estas navidades Sumar, la coalición política española de izquierda.

«Que todos vuestros buenos deseos se conviertan en derechos», decía.

En el fondo lo que nos están diciendo es que no hay felicidad al margen de sus políticas, pero esto no debería entrar en estas notas, pues ni son mis amigos, ni amigos de mis amigos. Que gran verdad es eso de:

«Si queréis formar juicio acerca de un hombre, observad quienes son sus amigos».

COMPAÑERISMO.

El compañerismo es el valor de ser una buena persona, ayudando a los conocidos sin necesidad de entrelazar un vínculo más íntimo, la relación que crea es universal. El compañerismo no tiene calidad inferior a la amistad, sino distinta.

Mientras los beneficios de la amistad son personales, la naturaleza del compañerismo es grupal o social. Un buen compañero de trabajo no necesariamente puede ser nuestro amigo; como tampoco un amigo puede ser un buen compañero.

Puede que la amistad sea para los amigos y el compañerismo para los conocidos.

El compañerismo es el valor de ser una buena persona ayudando a los conocidos sin necesidad de entrelazar un vínculo más íntimo, en cambio, la amistad es un término más amplio que el compañerismo, ya que implica una,relación construida a largo plazo.

Cuando el compañerismo y la amistad se juntan en un grupo, con organización y constancia, aparece la fraternidad.

Y bién que nos lo tenía dicho nuestro General, cuando en su artículo AMISTAD Y COMPAÑERISMO, del día 21 de mayo de 2022 nos decía:

Copia existente en la Academia de Caballería de Valladolid, del óleo titulado «Compañerismo», de Román Navarro. El original fue destruido en el asedio del Alcázar de Toledo.

«…Ojalá que nunca traicionemos la amistad ni el compañerismo. Para un soldado sería como perder el valor y el honor».

Queridos amigos y compañeros.

Os deseo todo lo mejor.

Un fuerte abrazo.

Coronel de Caballería (R.) Ángel Cerdido Peñalver

Zaragoza  2024

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LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Coronel de Infantería (DEM)Félix Torres Murillo

UNA DAMA LEGIONARIA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Hoy mi testimonio va a ser un poco más largo de lo habitual. Lo entenderán ustedes al terminar su lectura.

He dudado en su publicación, pero como pienso que solo puede transmitir buenos sentimientos me he decidido a ello.

No importa de quién viene este testimonio, solo saber que una anciana me lo mandó cuando yo mandaba la Legión. La había nombrado Dama Legionaria de Honor. Su edad y estado de salud la impidieron venir a recibir su título. Un comandante se ofreció voluntario para llevárselo personalmente.

Había sido enfermera durante la Guerra Civil y estuvo en un hospital de sangre donde atendió a muchos soldados entre ellos legionarios.

Me escribía con frecuencia. Esta es una de sus cartas.

“Hay muy pocas cosas en la vida que te llenen de satisfacción, en un plan jocoso como recordatorio de mi juventud se cantaba “tres cosas hay en la vida salud, dinero y amor, el que tenga estas tres cosas que le dé gracias a Dios”. Yo añadiría “, “y el Honor”. También he oído que cuando hay que cumplir o agradecer es muy socorrido y breve por añadidura: -No sé qué te diga –y en los funerales:-No quiero decirte nada, no tengo palabras.

Ahora me toca a mí expresarme para decirle a Vd. que cuando recibí el Título a mi nombre, con esa presentación, con letra gótica, en color, porque yo en mi vida había visto tal delicadeza hacia mi persona y de la mano de quien viene y si hice algo a favor de unos hombres, sufridos, callados ante muchos dolores, perder miembros y ojos, con su valiente resignación, nos enseñaron que el sufrimiento, mejor callado para no hacer sufrir. La verdad es que no tengo mérito alguno por haber sido una mera espectadora de tanto dolor. Consolé, vendé, di varias veces mi sangre a hombres que no lloraban solamente se les humedecían los ojos y apretaban los dientes. Las enfermeras estábamos como clavadas en el hospital, sin medir la hora y el tiempo.

No había bastantes sanitarios, los médicos y cirujanos iban y venían de Zaragoza a Pamplona, de los pueblos…

Pero volvamos a donde he comenzado. Yo le doy mi palabra, a mi también se me han humedecido los ojos (solo humedecer, General) porque soy legionaria porque Vd. me lo ha hecho saber de su puño y letra y ante tanto dolor y tantos años que el viento se ha llevado, un reencuentro que no se olvida lo que aquello fue.

Muchas gracias Don Rafael ya tengo un lugar en mi casa (el mejor) para colocar el honor que me ha hecho y creo que un día cuando Dios quiera que yo ya no esté en mi casa, mis nietos o bisnietos dirán: -este Título de legionaria, era o es de nuestra abuela que se lo dieron por servir a la Legión y por España.

Solo eso, que para mí será una de las mejores memorias que les deje. Hoy vivo sola, se pierde al marido, los hijos, los nietos, todos tienen su vida, mi casa que estaba llena de alegría, hoy está triste, vacía, llena de recuerdos, hasta llena de soledad. Me paseo por la terraza y voy echando pan para los pájaros y las palomas. Me conocen y vienen a bandadas. Ellas son mi compañía. Mi nieta… trabaja en el hotel… de… Le envío un relato imaginativo que escribí cuando murió mi marido. Se lo dedico. Quise escribir unos versos para la Legión, pero la poesía no es mi fuerte y los rompí. Pero termino con esta estrofa: ¿En quién confía la Nación? En la Legión y de todo corazón.

Un saludo, un abrazo. Muchas gracias por todo lo que se ha molestado por mí. Que sepa que le tengo muy presente.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

 

Este es el cuento que me dedicó. Juzguen ustedes.

LA SOLEDAD

Había conseguido un empleo fijo, eso me ayudaría a disponer de una vivienda estable y dejar el hostal. Repasé los anuncios de pisos en renta, hasta que en una agencia me ofrecieron uno con condiciones especiales, era para una persona sola y solvente.

Fui examinada y preguntada, con informes, más tres fianzas adelantadas. Por supuesto amueblado. En la entrevista  para ver la vivienda, se personó el dueño, un hombre de unos cincuenta años que me repitió hasta la saciedad las condiciones. El piso para mí, más que suficiente. Después de firmar el contrato, entregar las fianzas y ponerme los rayos x, me invitó a un café donde se explayó para decirme:

-Le dejo casi todo, yo no lo necesito. En el piso vivía mi madre que al final de su vida la tuvimos que llevar a una residencia “de los de la tercera edad”, todos los hijos trabajamos, los nietos también, nos es imposible atenderla, ya le digo, hasta que falleció en la residencia.

Me dio las llaves y le pedí un inventario del que me haría responsable. Accedió. En la mesa del comedor fuimos apuntando, tantos muebles, una vajilla, tantos cubiertos, tanta ropa de mesa y un etcétera muy largo. Al pasar por una habitación pequeña me sorprendió una máquina de coser, plancha, innumerables cajas de hilos, tijeras… El señor me aseguró que él no necesitaba nada de aquello y que ignoraba su uso. En una cesta bastantes ovillos de lana, una estampa con la virgen y agujas para tejer…, el señor me dijo que allí estaban todos los tesoros de su madre y que me regalaba todo lo que había en el pequeño taller de costura, a él no le hacían falta.

Me apercibí de que era un hombre frío y algo ausente del cariño hacia su madre.

Nos despedimos, me deseó suerte, con su tarjeta y el teléfono por si necesitaba llamarle. Me trasladé desde el hostal con mis pertenencias, comenzando mi vida en aquel piso.

Pasaron los días, una tarde de otoño lluvioso volví a repasar en la cesta de los ovillos de lana y las agujas, parecía todo preparado para empezar una labor. Calculé qué se podría hacer; quizá un echarpe, conté hasta veinte ovillos, más que suficiente… Aquella tarde monté los puntos. Como las tardes las tenía libres, enseguida terminé con el primer ovillo. No di crédito a mis ojos, en vez de papel en que se empezó a devanar la lana se desarrugaron unos billetes de aquellos de diez mil pesetas, conté hasta diez billetes disimulados, dobladitos en el ovillo.

Me dio un vuelco el corazón. Sospeché que quizá hubiera más dinero oculto. Desdevané ovillo tras ovillo y en todos encontré el mismo hallazgo que en el primero. Pero en uno dobladita una nota o vamos a decir confesión o carta firmada por la que creí era de la señora la carta. Leí despacio, merecía la pena, decía así:

-Me han dejado sola, a veces me parece que llaman a mi puerta y corro para recibir al que creo que viene, pero no es nadie, solo el viento que bate una persiana, solo el viento. Están muy ocupados, quiero mentirme a mí misma, no es que me dejen sola. Y los disculpo, otro día vendrán o me llamarán por teléfono.

Estoy sola y alguna vez me caen lágrimas negras, deben ser del rímel que aún me unto en mis ojos que fueron bonitos.

He querido mucho a mi familia, les he dado de todo, hasta mi inmenso cariño que no han sabido valorar. Mis bienes materiales sin medida. Hoy he sacado del banco lo último que tengo. He esperado mucho a que vinieran a verme. La semana pasada me llamó mi hijo por teléfono: “que vaya pensando en ingresar en una residencia”. No quiero irme de mi casa y tampoco que encuentren dinero para pagarla. Lo voy metiendo en los ovillos, no creo que lo hallen. Lo dejo para quien lo encuentre tejiendo mis lanas, se llame como se llame…

Fue un 25 de Diciembre Navidad de 2001

Lo recuerdo como el mejor regalo de Navidad.

Las Damas y los Caballeros Legionarios de Honor solo deben diferenciarse de las Damas y Caballeros Legionarios que han formado o forman en las filas de la Legión en el lugar donde lucen el uniforme. Unos lo llevan por fuera, los otros por dentro y todos deben vestir su alma con el Credo de la Legión.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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LA LEY DE DEFENSA DE LA REPÚBLICA Y DE LA AMNISTÍA Rafael Dávila Álvarez

Era tal el desatino de aquellos gobernantes, pactados en «nosotros y contra los demás» e impactados por su propia revolución y ser, ellos, el acabose de España que: temieron.

Tuvieron tanto miedo, que se dijeron: blindémonos y a la cárcel todo lo que se menea. Dictaron una ley y se asignaron vigilancia: la ley contra la Ley y como era tan clara la desvergüenza legal, tan ilegal, dijeron hagámosla Ley; y la hicieron.

Después, viendo que ni por esas iban a estar tranquilos y era difícil mantenerse en el ganar sin ganar, se dijeron: Hagamos lo que haríamos nosotros y declinemos el verbo «poder»: insultemos, señalemos, atribuyamos delitos, golpeemos, peguemos, lancemos de todo y detrás de cada palabra un ladrillo, escrito o no; y pillemos. Pintemos las paredes y las mentes de agresiones contra nos y vos y hablemos desde los montes y valles, de la 1 a la 6, pasando por la 2, la 3 y la 100, que no haya una sola montaña donde no resuene la voz, la nuestra, que clama injusticia y desorden. Apaguemos el resto, que paguen y paren. Si hay que sacar una ley que lo apoye la sacamos y que la firme quien tenga que hacerlo que ya nuestros actos la rubricarán. Lo hicieron y se ciscaron en la Ley y en todos los otros.

Duró aquella ley un tiempo suficiente. La ley de Defensa de la República se había hecho constitucional, acababa con toda libertad expuesta en la mismísima Ley, la Constitución, que venían a ser lo mismo porque eran del mismo cuerpo, pero esa era su interpretación de la Ley. Duró mientras pudo y allá por el año 1933 se sacaron de la manga una ley de Orden Público con la claridad del horizonte puesta en las urnas. Claro que cuando estas fallaron y ya no tenían ese gancho de izquierda, y se había metido en la urna el voto de derechas, dijeron ¡eso no!: la Revolución. Y nos plantamos en octubre de 1934.

Después llegó lo que tenía que llegar y la historia se detuvo en un paréntesis de sangre.

Jugar con la Ley en ocasiones consiste solo en interpretarla. Aprobar una Constitución y guardarse el poder del designio: a los interpretadores. El actor que no cumpla con su papel queda inhabilitado ipso facto.

Toda interpretación conlleva el que pueda ser entendida de diferentes modos y eso es todo un arte, pero artistas de la ley haberlos haylos, además de interpretadores que hoy están en la ley mañana en el escenario. O se montan un Tribunal ad hoc.

La Ley de la Defensa de la República, era una medida de excepción y ha sido sustituida por algo más democrático: los Comités de Defensa de la República que no dictan ley, sino que la imponen.

Al final ¿de qué se trata? Miren a su alrededor, si es que les dejan:

—Control de medios;  adiós a la libertad de prensa.

—Dominio y absoluto control de la Enseñanza.

— De la Iglesia Católica no digo nada ya que ella calla.

—Nacionalismo. Barra libre, pero sin revolución que para eso estoy yo.

—Por último y no más grave, crear una sociedad amansada, controlada y apesebrada. Apesadumbrada también.

Del Gobierno y los ejércitos hablaremos otro día.

¿Les suena? No consentirán ser perdedores. Estén preparados porque la van a liar.

No sé si liar viene de ley o más bien de atar y bien atado.

Hay leyes que «más que «de defensa de la Constitución son de ofensa a esta». Ampliable a defensores y ofensores.

Estos sí que lo van a dejar atado y bien atado. Anestesiados los hunos y  amnistiados los hotros.

No quieren una Constitución sino ejercer el poder sin limitación jurídica.

Rafael Dávila Álvarez

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EL POTENTE EJÉRCITO ESPAÑOL Y EL «NO A LA GUERRA». Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

No entiendo cómo la izquierda española, la de los eslóganes y mítines cerveceros no se echa a la calle con el viejo cartel del «No a la guerra» ya que tantas ganas de guerra tienen. La suya y con sus armas. Por ahora ganan, pero nos están dando gato por liebre.

Cuando utilizo el término guerra lo hago de acuerdo con los parámetros militares y no el de los modernos politicólogos subvencionados.

España, de acuerdo con el algoritmo manejado por los intereses de la industria de las armas, se sitúa entre las veinte principales potencias militares del mundo. Parece ser que hace la número veinte. Además de eso nos estamos convirtiendo en una de las principales potencias exportadoras de armas al mundo entero, incluidos los países árabes, Europa, del norte y del sur, las Américas y más allá, creo que incluso más acá. Sin la menor duda. Que se maten entre ellos.

No a la guerra. Sí a las armas. Si la hacen con nuestras armas, con las que fabrican nuestros amigos del cole y de partido y sin nosotros. Rentabilidad. Hasta ahí de acuerdo.

Las armas son una fórmula de disuasión, dicen los expertos en armas que los hay en todos los negocios. La figura de Aquiles se queda encogida ante tanto luchador musculado en gimnasios y estrictas dietas que impone el partido.

Lo que no saben estos modernos guerreros es que su capacidad armamentística y sus científicos y técnicos conocimientos de nada valen en la guerra. La única y auténtica fórmula válida y disuasoria es la vieja y conocida voluntad de vencer. Ahí está el truco de nuestra subida del presupuesto de Defensa y el impulso a la industria del armamento: fabricar armas y desmontar la voluntad de vencer de la nación. Esa voluntad es un factor integrador de la conciencia de nación, de la unidad e integridad territorial y quizá el único obstáculo (más fuerte que la Ley) que puede evitar el desmembramiento de España. Para manejar sus apoyos y así seguir en el Gobierno necesitan anular el sentimiento de España como nación y ese espíritu que encabezan los ejércitos transmitido generación a generación y sellado con la sangre de millones de españoles. Roto ese eslabón de la cadena que nos une con el pasado y nos hace fuertes para el futuro por muchas armas que tengamos y mucha escalada en la clasificación de «ejércitos más potentes» no somos nadie ni nada. Nuestros cañones disparan ideología (por un tubo).

Todo esto ha tenido un recorrido que no ha sido fácil, aunque otros partidos con su culpable inocencia o visceral postura (sin inteligencia) les han alfombrado el camino y siguen haciéndolo.

En el proceso han sabido disponer de tres bazas fundamentales:

-Dominar una gran empresa -la mejor-de tecnología

-Dominar una gran empresa de armamento

-Dominar una gran empresa mediática

Conocidas por todos no es necesario ponerle nombre ni apellido. Forman parte del partido.

La cabeza de nuestros generales y almirantes desborda de alegría. ¡Armas!, que es la voz ejecutiva del ¡Firmes!

Ahora solo les hace falta definir de manera clara quién es nuestro enemigo y llevar a cabo el planeamiento adecuado para nuestra Defensa. Defensa ya que el ataque es un término que ha desaparecido de nuestra Doctrina militar. «No tenemos enemigos» es la orden.

Armas para no usar, letras para no entenderlas, gobiernos para incumplir la Ley y aliados para abandonarlos en cuanto suena el primer disparo.

¿Podría ser esto el inicio de una catarsis en la que alguno (s) tengan (n) tarde o temprano que dar cuenta de sus acciones ante la ley moral (y la legal) de todo un pueblo traicionado? Dios quiera que no sea tarde.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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17 enero 2024

COMPROMETIDOS CONTIGO. 200 AÑOS DE LA POLICÍA NACIONAL. Rafael Dávila Álvarez, General de División (R.)

Este año 2024 se cumplen 200 años de existencia de nuestra Policía Nacional. Mi impresión es que no se le está dando la importancia que tiene esta celebración y es escaso el reconocimiento que a ello se le debe. Su historia, íntimamente vinculada a la de España, es fundamental para conocernos nosotros mismos y está tejida con los mismos mimbres que conforman las virtudes y defectos de los españoles. Una historia llena de sacrificios, de vaivenes políticos y en definitiva de luces y de sombras que no se diferencia en nada de nuestra propia historia como nación.

El pasado sábado día 13 se celebró en toda España el acto central con diversos actos que tuvieron como escenario principal el izado de la bandera de España que aun llenando de simbolismo la celebración, no tuvo la repercusión mediática que esta celebración exige.

Está fuera de toda discusión la capacidad de nuestra  Policía Nacional, su eficacia, modernidad y riguroso trabajo. Es una de las mejores policías del mundo y así es reconocido internacionalmente. Mucho les debemos y esta era una ocasión única para además de agradecerlo acercarnos más a sus componentes, algo que cada vez se ve más necesario. Un policía debe ser un compañero en tu camino y no verle como un obstáculo y eso requiere formación mutua, estética en su presencia, proximidad y un gesto de amistad en la mirada. Un policía no debe imponer, sino agradar y atender; siempre responder con la cortesía y no con el reglamento. En su formación debe buscarse más la proximidad que la impresión de estar vigilado. Esa es nuestra policía que ha sabido adaptarse a los tiempos que corren y que en muchas ocasiones no son lo suficientemente comprendidos. Quizá estemos aún ante una asignatura pendiente por parte de policía y ciudadanos.

Ha sido en mi opinión un grave error quitar competencias a la Policía Nacional en el conjunto de España para dárselas a las policías autonómicas que en nada se parecen y que solo ha servido para dividir y provocar diferencias entre españoles.

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no están para competir, sino para servir a todos los españoles sin diferencia de haber nacido en uno u otro lugar. Ha sido una de las mayores equivocaciones que nos ha traído esta separación por razón del nacimiento que se ha producido en España.

He tenido la oportunidad a lo largo de mi vida profesional de tener que trabajar con los miembros de la Policía Nacional de muchos lugares de España en complejas y delicadas misiones. Impecables, disciplinados, trabajadores y con un amor a su trabajo y a España digno de alabanza.

¡Gracias compañeros!

200 años de servicio a España. Un recorrido que no lo hace cualquier institución y que hoy podemos celebrar con la alegría de sentirse respaldado y seguro con estos hombres y mujeres que velan sin descanso por nuestra seguridad y lo hacen con respeto y cariño.

Vaya nuestro reconocimiento a la querida Policía Nacional por sus años de servicio a España y que esta celebración sirva para mostrarles el agradecimiento de todos los ciudadanos de España.

¡Viva España! ¡Viva la Policía Nacional!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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16 enero 2024

 

LO SIENTO POR NUESTROS DIPLOMÁTICOS Y MILITARES. POR ESPAÑA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

¿Dejarías las llaves de tu casa a quien se proclama amigo de tu enemigo? Voy a procurar explicarlo de manera muy sencilla.

Los Gobiernos de España se distinguen en estos últimos tiempos por ofender de manera permanente a los Estados Unidos de América y a sus más cercanos aliados. ¿Eso es bueno?

El mundo de las relaciones internacionales es muy delicado y no todo el mundo está preparado ni para entenderlo ni para participar en él. España ha contado a lo largo de su historia con los mejores diplomáticos de carrera del mundo y nuestra Nación ha sido ejemplo de cortesía, eficacia y respeto hasta en los infiernos más calientes de la tierra. Pocos conocen la labor de nuestros diplomáticos porque a su impecable buen hacer unen una humildad digna de alabanza. Su disciplina intelectual y concepto del deber les hace grandes de España y sin su eficaz labor nuestra imagen en el mundo hace tiempo hubiese sido olvidada.

A pesar de la nefasta política interna y exterior de nuestros últimos gobiernos, nuestros diplomáticos mantienen el prestigio, diríamos el tipo, y deshacen con esfuerzo impagable los entuertos en los que estos aficionados, que entienden la política como un capricho ideológico y que nada saben de política exterior ni de relaciones internacionales, crean un día sí y otro también. Poco reconocimiento tiene nuestra Carrera Diplomática en estos momentos en los que la guerra alarga sus tentáculos sobre cualquiera de los aspectos humanos, desde la gran economía a la doméstica, en cualquier punto del mundo, desde los intereses individuales a los colectivos, desde la sencillez de la vida a la muerte lejos de la patria.

Bien lo sabemos los militares. No somos los soldados los únicos que servimos en vanguardia y en el frente más peligroso. Fuera de España están nuestros diplomáticos, antes que nosotros, que preparan el terreno, ese tan viscoso y difícil, el del ambiente, el de las relaciones, el de la información, en términos militares son los que preparan el terreno donde se desarrolla la acción y los que mantienen la llama de España encendida ante el mundo que nos rodea. Es muy difícil su misión y pocos han recordado a nuestros embajadores desde aquellos años de los Balcanes en los que ellos y nuestras tropas dejaban en lugar inalcanzable por otros el nombre de España. Hoy, en orden y silencio, la labor continúa.

El penúltimo ejemplo lo tenemos en el embajador de España en Sudán cuando en abril de 2023 hubo que evacuar desde la Embajada de España en Jartum a los 34 españoles y 70 europeos y latinoamericanos que se habían concentrado allí protegiéndose del conflicto armado que enfrentaba al Ejército sudanés con fuerzas paramilitares. La Operación de Rescate de Personal No Combatiente (NEO por sus siglas en inglés) se inició con el posicionamiento en el aeropuerto de Yibuti de un avión A400, al que se le sumaron posteriormente un Airbus A330 y otros dos A400, todos ellos del Ejército del Aire y del Espacio. Todo el complejo despliegue de la operación estuvo en trance de venirse abajo si no llega a ser por la capacidad de decisión, valor e inteligencia del embajador español que supo en el momento más crucial de la operación dar la orden de evacuación y ponerse a la cabeza de la operación.

La errática política exterior y militar del Gobierno de España lleva años dejando a nuestros mandos militares y a nuestros diplomáticos al pie de los caballos.

En artículos anteriores he dejado enumeradas las vergüenzas de esas políticas y como esas decisiones están perjudicando de manera irreparable nuestra posición en el mundo. Nadie se fía de nosotros.

Dice nuestro Gobierno: «España no va a participar en el mar Rojo porque está participando en este momento en 17 misiones (no explica qué hacen en tantos lugares, por ejemplo en Turquía) y lo está haciendo con esfuerzo. Nos parece muy bien que la UE pueda decidir en unos días que haya una misión. No sabemos todavía el alcance de esa misión, si es que la UE va a aprobar o no una misión, pero mientras tanto la posición de España, por sentido de la responsabilidad y por compromiso por la paz, es no intervenir en el mar Rojo».

Y sube el tono: «España toma sus propias decisiones. Ningún país le tiene que decir a España donde interviene».

De nuevo nuestras Embajadas y Consulados, los Cuarteles Generales militares, se ven en la penosa situación de explicar lo inexplicable.

Claro que a nadie le importa. El Estrecho de Gibraltar está en manos de Marruecos, Estados Unidos y el Reino Unido.

Marruecos es Major Non-Nato Ally, es decir Aliado Preferente de los Estados Unidos lo que significa una estrecha cooperación militar que proporciona -como bien se ve y se sabe- una serie de ventajas militares dignas a tener en cuenta. España en ese acceso al Mediterráneo militarmente no cuenta y allí está la Real Majestad inglesa al mando. En el otro acceso a través del Estrecho de Bab el Mandeb y del mar Rojo estamos con los hutíes que nos dan las gracias. Somos un prodigio. Hemos dado las llaves a hutíes, chicos de hamás, hizbolá y a otros cuyo nombre me provoca náuseas.

Lo siento por nuestros militares y por nuestros diplomáticos, dos carreras muy unidas en su absoluta entrega al servicio de España y, por tanto, si así seguimos, llamadas a desaparecer. Lo siento en definitiva por España.

Las razones son tan simples que van implícitas en el artículo.

¿Aquí quién manda? Pues eso.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

15 enero 2024

«Para gustos, los colores» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Círculo cromático creado por Isaac Newton, herramienta que representa los colores y sus combinaciones. Se basa en los 3 colores primarios: rojo, amarillo y azul; tres secundarios: verde naranja y violeta, y los complementarios.

Expresión que proviene del adagio latino «gustibus non disputadum» que nos indica la inutilidad de pelearse sobre las preferencias de cada uno. (Perdón por los palabros).

Como hasta ¡San Antón, Pascuas son!, hoy deseo a todos, que en este Año Nuevo seáis felices, pero mi deseo me parece demasiado ambicioso, sobre todo teniendo en cuenta que es año bisiesto (con más margen para desastre), múltiplo de cuatro, año olímpico y además empieza con curvas peligrosas en Israel y Ucrania.

Deseo que mando sobre todo a los más pequeños, aquellos en los que aún sobrevive la inocencia, a los que hay que cuidar y encauzar para que puedan construir su futuro en positivo.

Muchos desearían que hubiera grandes cambios en sus vidas; otros suplican aquello de Virgencita que me quede como estoy, y es que las decepciones están siempre presentes y solo nos queda hacerles frente. El mejor deseo, puede que sea el que nos dejó Alejandro Casona en «Prohibido suicidarse en primavera». La escenografía del «sanatorio de almas» donde se desarrolla la obra, es la de un cuento de hadas, con vistas a montañas nevadas, lagos, jardines de sauces, etc. Pero paradójicamente no domina el blanco, rosa, azul o verde, sino el negro, porque ese sanatorio está presidido por cuadros con las escenas de la muerte de los grandes suicidas, desde Sócrates a Cleopatra, y de Séneca a Larra.

Siempre me conformé con lo que pedí, o lo que sus Majestades me trajeron en la noche de Reyes, no como los políticos chantajistas de hoy día, una vez que han recibido lo que pedían, no se acaba ahí la historia, sino que siguen pidiendo y pidiendo más.

Esos chantajistas no saben lo que es la lealtad.

Estas navidades el decorado se comió a la fiesta. Siempre hay algún Ayuntamiento que pinta a un concejal blanco de negro, para que de cierta manera hacer de Baltasar, y ¿cómo era Baltasar?, era de color, ¿pero de qué color? ¡negro!, pues eso.

No solo se puede aceptar y aun celebrar, sin acusarlo de racista, sino que esa decisión constituye, tal vez, el acto menos racista del mundo. El racismo es otra cosa, y no andar a vueltas con el inocuo y entrañable Baltasar.

Tampoco nadie se ha pesado después del 6 de enero, y muchos desengañados con lo poco que les trajeron los Magos, se hicieron republicanos pasándose a Papá Noel. ¡Porca la miseria!. (Maldita sea).

Si esto es democracia, que venga Cánovas y lo arregle.

«Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar», pero cuidado, pues como alguien dijo, en este mundo traidor nada hay verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira.

Lo importante es observar los hechos desde otros puntos de mira diferentes al nuestro.

Como aquel día que caminaban por las calles de Londres cerca del número 10 de Downing Street, Winston Curchill con Clementine su esposa, esta vio a un barrendero, se detuvo y se puso a hablar con él largo y tendido. Tras la charla, ella regresó con Winston, quien le preguntó : «¿De qué hablabas con ese hombre?» Ella respondió: «Hace muchos años él estaba locamente enamorado de mí». Entonces Churchill sonrió irónicamente y dijo:«Ves querida, podrías haber sido la esposa de un barrendero».

«Oh, no querido replicó ella, dando rienda suelta a su ingenio: ―«Si me hubiera casado con él, él habría sido primer ministro».

«Nunca discuto con Winston, decía Clementine, porque me apabulla. Cuando tengo algo importante que decirle, le mando una nota». Pero en sus 57 años de matrimonio, siempre estuvo atenta a lo que decía, como cuando en plena batalla de Francia y a ocho meses de haberse iniciado la Segunda Guerra Mundial, también con Clementine escuchando la radio, pronunció esa mítica frase en la Cámara de los Comunes.

«Sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor»,

Así resumió cómo pudo sobrevivir, a las guerras y añadiría, a tantos años de matrimonio.
Durante esos años Clementine, tuvo la suficiente entidad como para ocupar cargos por sí misma, organizó los comedores para los trabajadores de las municiones en Londres durante la Primera Guerra Mundial, y años más tarde, la nombraron Dama Gran Cruz de la Orden del Imperio Británico y doctora honoris causa de las universidades de Glasgow y Bristol.

«Winston Churchill y Clementine: el amor que sobrevivió a dos guerras». La clase política recoge en la calle lo que siembra en el Congreso, y viceversa. Pero volvamos a los colores:

Siempre se asociaron los colores con las emociones y las ideologías. Así el rojo es acción, el amarillo armonía, el azul confianza, el naranja entusiasmo, el verde naturaleza, el morado misterio, el rosa juventud, el negro poder, el blanco sencillez y el gris moderación.

En el Ejército los colores distintivos de las diversas Armas y Cuerpos son:
Estado Mayor azul.- Infantería rojo.- Infantería de montaña verde.- Caballería azul celeste.- Artillería rojo y negro.- Ingenieros granate.- Cuerpo Jurídico morado.- Intendencia azul, y Sanidad Militar amarillo.

En política, al amarillo se lo han apropiado los independentistas, al morado un partido político que defiende torpemente el feminismo, y el rarito colectivo de gays y lesbianas se apropiaron de seis de los siete colores del arco iris.

Esta forma de emplear los colores tiene el peligro de llevarnos a la España del Nodo, en blanco y negro, donde, como en la novela, tampoco dominaba el rosa.

Mejor usar los colores sin apropiarse de ellos.

Aunque esto hoy no va de caballos, al hablar de colores me viene a la memoria el color de una de las capas de caballos, el perla isabela.

Clara Eugenia de Austria, Infanta de España, duquesa de Brabante y condesa de Flandes, hija de Felipe II , rey de España y de Isabel de Valois de Francia, fue propuesta por el gabinete español , para ocupar el trono de Francia, pero cuando Felipe II perdió enteramente la esperanza de colocar la corona de Francia en las sienes de su hija, la casó con el Archiduque Alberto de Austria, hijo de Maximiliano II, y le dio en dote a su matrimonio la soberanía de los Países Bajos.

Isabel acompañó a su esposo en sus guerras contra los holandeses, y hallándose en «El Sitio de Ostende», dicen que hizo voto de no mudarse de camisa blanca hasta haber tomado la plaza; como Ostende resistiera tres años, la camisa de la princesa tomó un color leonado, que dio origen al color llamado isabela con el que se distinguen esos caballos.

Leyenda que erróneamente unos pocos atribuyen a la reina Isabel la Católica durante el asedio de Granada.

Pero la verdad es que los caballos perlas tienen por lo general el temperamento linfático, por cuya razón son flojos para el trabajo, utilizándose casi exclusivamente debido a la suavidad de sus movimientos para tiro de coche ligero en «limonera» y uso de paseo para señoras.

«Si tu mujer monta mal y quieres conservarla como Churchill, deberás comprarle un caballo perla».

Sin darnos cuenta, hemos pasamos del blanco al perla isabela.

Ahora que se acabaron las fiestas navideñas y esas grandes y selectivas compras gourmet, he recuperado el buen confort de la rutina diaria, compré una botella de vino tinto, uva garnacha denominación de origen «Campo de Borja», luego me fui al mercado del barrio, el de toda la vida, y le pedí a mi amigo el carnicero:

«Paco, ponme avíos para un caldo».

Zaragoza enero 2024.

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«DOS VASCOS LEGIONARIOS» EN MEMORIA DE JOSE MARÍA MADERAL OLEAGA ASESINADO POR ETA HACE 40 AÑOS.


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El año 1957 las agresiones armadas del Ejército de Liberación, brazo armado del Partido Nacionalista marroquí Istiqlal, se suceden por el Sahara Occidental español. En Diciembre de ese año es atacado El Aaiún. El mando decide iniciar una serie de acciones ofensivas de corto radio de acción para obtener información de contacto. En El Aaiún, las más importantes se realizan sobre el oasis del Messeied y Edchera los días 22 de Diciembre y 13 de Enero de 1958.

El 13 de enero a las 7 de la mañana salía de El Aaiún la XIII Bandera de la Legión en dirección a Edchera para reconocer y obtener información de contacto. Sobre el borde de la Saguia el Hamra se encuentran los legionarios con un enemigo perfectamente organizado y protegido que abre un compacto y eficaz fuego. La Compañía del Capitán Jáuregui, que marcha en vanguardia, inicia la maniobra de envolvimiento llegando hasta el fondo de la Saguia con una Sección al mando del Brigada legionario Fadrique. Allí son envueltos y atacados por el frente y los flancos, acabando en el combate cuerpo a cuerpo.

Los últimos laureados de la Legión: Brigada Fadrique y legionario Juan Maderal Oleaga

Al morir el Capitán Jáuregui, el Brigada Fadrique ordena a sus hombres replegarse, quedándose él y el legionario Juan Maderal Oleaga protegiendo el repliegue.

Los dos riegan con su sangre la tierra ardiente en lucha contra un enemigo que les cuadriplica en número. El Brigada Fadrique y el Caballero Legionario Maderal mueren heroicamente cumpliendo el Credo de la Legión. Su muerte salva las vidas de sus compañeros. El 13 de febrero de 1962 se concede la Cruz Laureada de San Fernando al Brigada legionario Francisco Fadrique Castromonte y el 8 de enero de 1966 al Caballero Legionario Juan Maderal Oleaga. Es el último soldado español al que se le ha concedido la Laureada de San Fernando, un legionario, condecoración que es sin duda la que requiere más requisitos y exigencias para su concesión entre todos los ejércitos del mundo.

El Caballero Legionario Juan Maderal Oleaga era un hombre sencillo, de una familia humilde de Bilbao; tenía 21 años cuando murió. Cuenta su padre que Jontxu, como le llamaban en casa, era bajito pero grande de corazón. En 1956 decidió alistarse en la Legión; su hermano José María había sido legionario y él quería serlo. El uniforme era para él lo más importante. Jontxu era feliz, contaba su padre, iba a venir de permiso cuando pasó “aquello”, decía, y aquello era…

“Reciba usted mi pésame como padre de un muchacho, casi un niño, y mi enhorabuena como padre de un soldado. Su hijo ha muerto como un héroe”, le dijo el Coronel al darle la noticia.

Luego llegaron los homenajes en su barrio, Erandio, el nombre de una plaza y la estatua que le erigieron. Pero apareció la repugnante alimaña vomitando sus entrañas de odio, la ETA, amenazando por el homenaje a Juan Maderal acusándole de haber participado en la Guerra Civil cuando por entonces ni había nacido. Aprovechando una manifestación  arrancaron  de cuajo el monumento erigido en su nombre arrojándolo al Nervión.

Asesinato por la ETA del hermano del legionario laureado y también legionario

No descansaba el vómito de la fiera y el 17 de Marzo de 1979 tres cobardes encapuchados acribillaron a balazos, cuando se dirigía a su trabajo, a su hermano José María Maderal Oleaga Presidente de la Hermandad de Antiguos Caballeros legionarios de Vizcaya. Era el hermano de Juan que había despertado la vocación legionaria del héroe de Edchera. Siete impactos de tres alimañas etarras acabaron con su vida.

Todo lo que procede de la ETA; todo lo que tiene que ver con esos asesinos  estará en el recuerdo de la Legión, ahora y siempre. ¡Asesinos!

Desde el Sahara, desde la Saguia el Hamra en el Aaiún, hay una larga distancia hasta la calle Bilbao la Vieja, una larga distancia unida para siempre en el recuerdo de dos hermanos legionarios que amaban a España y a la Legión. Por España han vertido su sangre y ser legionarios les costó a los dos la vida. Pero la vida se da por una causa, por un ideal, por un compañero. Juan Maderal Oleaga murió frente al enemigo, combatiendo por salvar a sus compañeros; por ellos dio la vida generosamente como corresponde a un legionario. A José María se la arrebataron por ser legionario, pero no fue el enemigo quien lo hizo, no fue en ningún combate frente a frente. Fue un asesinato cometido por tres repugnantes personajes, emblemas de la cobardía, que lloriquean y tiemblan al oír la palabra Legión. Tenían que ser tres o la banda entera para poder acabar con la vida de un legionario y necesitaron siete balazos por la espalda porque ellos huyen ante la mirada.

La estatua de Juan se encuentra en la Brigada de La Legión en Almería, junto a sus compañeros legionarios, en formación apretada y distinguida donde sólo caben los héroes que dan la cara. Está mutilada porque así salió del fondo de las aguas del Nervión donde ha quedado su desnudo brazo para vergüenza de los asesinos. Sólo pedimos que España y los españoles no olviden hechos como los aquí descritos. La Legión nunca olvida y siempre, con el recuerdo y oración ante su Cristo de la Buena Muerte, rinde honores a sus muertos.

Mañana rendirán honores a sus muertos los legionarios. Es el día del recuerdo al combate de Edchera, elegido para agradecer su servicio a todos los que han servico en la Legión.  Y es el día para recordar a todos los que murieron en combate, el de la guerra y el de  la vida, sirviendo a España desde la Legión.

¡Viva  España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión! 

General Dávila (R) (Jefe de La Legión española de 2001 a 2004)

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LOS VERSOS DEL CORONEL. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM(R.)

LA LEGIÓN. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Épica de España, Tercios gloriosos.

Legión de corazón amante y valor heroico. Todos serían Legión si el miedo no les cerrara la boca.

«Tú has elegido vivir, y yo morir», y «todo el que ama está loco» leo en la tragedia griega. ¡Bendita locura legionaria!, inagotable, imposible comprender la misteriosa epopeya que recorre en paralelo la historia del mundo, a un lado van los cobardes del miedo y al otro los valientes por nada; que siempre ganan los primeros a pesar de los incesantes relevos que la muerte exige al sacrificio de abanderar la verdad y la razón de su lucha.

«Volved los ojos hacia mí,

ciudadanos de mi patria.

Recorro mi último camino.

Veo los últimos rayos del sol.

Nunca veré otros».

La bandera luce entre amarillos de oro y rojos de sangre, entre el inefable dolor que nunca da descanso. En la mayor parte de los hombres este estado no dura mucho. Llega un día, nos dice Simone Well en La fuente griega, «en el que el miedo, la derrota, la muerte de compañeros queridos hacen que el alma del combatiente se doblegue bajo la necesidad». No es siempre así y ahí está la esencia de la Legión: solo valor y amor. Se comprende su misma incomprensión, inadmisible, pero es la sencillez de la vida: amor y valor para morir. Sin ellas no hay vida.

Algún día habrá que crear una medalla que cubra todo el pecho para premiar a aquellos que han sido Caballeros legionarios. Medalla hecha con el plomo de las balas, las manos de un valiente que las moldea al fuego, y sobre todo a la obediencia, al estilo, al ser épico por humano.

No hay más legionario y caballero que el que lo ha sido desde el principio al fin. No hay generales ni honoríficos ni honorarios, hay legionarios y basta.

Me encontré hace muy poco a uno de ellos, muy viejo, ojillos azules de mares odiseos; me contó cómo, cuando la miseria, la humillación, abandonado de Dios y de los hombres, al borde de sus fuerzas, fue a encontrarse en la Legión. Por primera vez sintió la alegría y vio a los desfavorecidos por la fortuna que tuvieron la de encontrarse entre caballeros que antes habían sufrido. ¿La muerte? Ya vino; la dejé atrás y la olvido.

Eran viejos tiempos cuando uno se abrazaba a los guiones y banderas, se amaba tanto que la muerte no era obstáculo para el avance, la poesía de la guerra: ¿quién puede entenderlo?

Hoy sabemos el escalofriante resumen de su generosidad: 9.722 muertos, 35.000 heridos, mil desaparecidos. Cerca de 46.000 bajas. Su bandera luce siete laureadas de San Fernando y doce medallas militares colectivas. Sus héroes: veintitrés laureadas de San Fernando y 211 medallas militares individuales. Nada para tanta entrega. Hay muchos más. Incógnitos todos. Nadie aspire a saber quiénes son. «Legionarios a luchar, legionarios a morir». Contraseña y resumen: amor, valor, obediencia, disciplina.. y dolor. El mayor es el olvido.

Quienes los hemos mandado quedamos marcados por ellos. Por su ejemplo de entrega y valor. Por su humildad. Para siempre. Quisiéramos ser como ellos. Lo he dicho muchas veces: Quise ser legionario. Solo llegué a mandarlos, pero eso es otra cosa, muy por debajo del alto honor de llegar a la altura de un Caballero Legionario. Ese honor es solo para los que lucen su pecho condecorado por las balas y la humildad de la obediencia hasta morir todos.

Legionarios la patria os lo debe todo y vuestra sonrisa denota que sabéis y aceptáis que nada os dará. No ha sido gratis, ha sido cosa legionaria que solo vosotros entendéis.

La Legión son los Caballeros legionarios. El resto, como decía su fundador el general Millán-Astray, son las bambalinas que ocultan la tragedia.

La Legión rinde homenaje, como así lo quiso su fundador, al soldado, al Caballero Legionario, a los que se alistaron en este Cuerpo de honor tan del pueblo, tan español. No se rinde homenaje a otra cosa.

Solo eso: ser Caballero Legionario.

Saludos y felicidades Veteranos Caballeros Legionarios.

Rafael Dávila Álvarez. General Jefe de la Brigada de la Legión Rey Alfonso XIII entre 2001-2004

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EL ERROR DE NO SER MILITAR. Rafael Dávila Álvarez. General de División (Retirado)

Y andas así, con la cabeza erguida,

diciendo que de nadie serás súbdito,

y que no hay generales ni almirantes

que sobre ti y los tuyos mando tengan…

(Ayante, escena XVI. Sófocles)

Sabemos lo que fuimos y de ello somos deudores, pero ya no somos y los que ahora son lo que nosotros fuimos lo son de otra manera. No juzgo, sino que pretendo entender como la evolución nos ha llevado a no ser los mismos, distanciarnos o incluso no reconocernos. Mejor establecer la adecuada distancia cuando ya el tiempo es lejano de aquello que fuiste. Con honradez y la dignidad necesaria para asumir tu momento que ya no es aquel y aceptar que no eres ya, sino otro. Es saludable para el que mira y para lo mirado.

Inevitable se hace recordar que hubo un tiempo en el que se percibían las primeras señales que anunciaban lo impensable y que la destrucción de una formas, de un fondo, era indicio de que íbamos camino de convertirnos en una simple ruina. El Partenón lo es, una ruina inestable que bien podría haberse convertido en una torre de apartamentos y aquí paz y después gloria.

Debemos mucho, en ocasiones todo, a nuestro pasado, pero mientras seamos presentes es error creerte a la vez pasado. No lo es haber sido, sino pretender seguir siendo.

Haber sido militar, como cualquier otra carrera vocacional, permanece hasta el más allá y además con epitafio: militar; incluso con epigrama. Eso es bueno y malo. Bueno si eres capaz de separarte de ello, retirarte a la distancia adecuada, aconsejar, pero no intentar seguir cincelando la obra que ya es de otros. Sería malo. Aún así, es un deber seguir sintiendo lo que fuiste porque tu juramento no caduca y como decía el lema escogido hace unos años para el Día de las Fuerzas Armadas: «Tradición e innovación», al menos, aunque viejo y sin ser, sigues encadenado a la tradición.

« Conservará y transmitirá el historial, tradiciones y símbolos de su unidad, para perpetuar su recuerdo, contribuir a fomentar el espíritu de unidad y reforzar las virtudes militares de sus componentes». Es por ello que asumiendo el «ya no ser», pero consciente de «haber sido», con todo respeto y buenos deseos, y ante estas fechas tan castrenses de la Pascua Militar dejo unas reflexiones que puedan hacernos pensar y adivinar hacia donde caminamos. Un punto de vista sin mayor importancia que la que ustedes le quieran dar.

Si hacemos un repaso de la evolución de las leyes y de la doctrina militar en nuestros ejércitos, el gran calado de los cambios estructurales e ideológicos en los que la parte de intervención militar ha sido mínima y política casi en su totalidad, veremos que estamos ante una acción programada, detallada, consensuada y engañosa. Un inefable libro del pianista que fue del ministerio de Defensa nos desvela el truco, pero no les recomiendo su lectura porque lo escrito no supera los mínimos del rigor exigible.

Hace ya tiempo se inició un lento pero decisivo cambio en los ejércitos con la ley 17/89 que hizo que unidades como la Legión recibiesen un duro golpe en su razón de ser y personalidad. Nos conformamos pensando que eso era mejor que su desaparición; con la que nos amenazaron. La Legión y otras similares unidades pasaron a ser un sucedáneo de lo que fueron. Así seguimos con harto dolor de nuestro corazón. Luego vino lo del servicio militar y al fin el paradigma del soldado, el del combatiente, sustituido por el del deportista de élite o el de protección civil, cuando la razón de ser está grabada en la Academia General Militar, quizá olvidada por su nueva trayectoria: Si vis pacem, para bellum. Los ejércitos están para la guerra, no para otra cosa, lo que requiere preparación distinta a la de otros bellos oficios que nada tiene que ver con la milicia. Inventaron el soldado polivalente, es decir la pobreza, cuando siempre fue el soldado español ejemplo de polivalencia precisamente por la escasez y olvido de su dotación.

Consentimos. No hablo de los militares. Los españoles.

Quisieron borrar, aunque fuese de forma testimonial, el espíritu de servicio, el que ante la Bandera se jura o promete, en lo que ha sido la mayor humillación a la que han sometido al ejército español, y había que hacerlo públicamente, con publicidad, con lo que eligieron un centro emblemático, la Academia General Básica de Suboficiales del Talarn (Cataluña): ‹‹A España servir hasta morir››. Suprimido, borrado del mapa de España. Que quede en los cuarteles, para ellos, que jueguen allí a los soldaditos. Hasta algo tan sagrado como la oración a nuestros muertos se permitió un ministro cambiarla, el mismo que dio la orden de retirar nuestro lema de servicio a la Patria. Fue la primera concesión al independentismo: humillar al Ejército

Podrás borrar las letras de un monte pero jamás desaparecerá el monte, que siempre evocará lo que su ladera proclamaba.

Leyes y más leyes para modificar a su antojo la que siempre fue ley y guía espiritual del soldado: las Reales Ordenanzas. Se cambian, se borra aquello que suene a tradición y espíritu, se rebaja su importancia. Dicho y hecho.

Decía San Ignacio de Loyola: ‹‹En tiempos de tribulación no hacer mudanza››. Tribulaciones no nos faltan cuando ni nombrar la misión constitucional está bien visto. Así fue y como buitres se lanzaron contra un teniente general, uniformados incluidos, por dar lectura a la misión constitucional de las Fuerzas Armadas.

La identidad se forma con pequeñas cosas. El uniforme, unas palabras en forma de decálogo o credo, unos símbolos, un gesto, algo que te diferencia y sirve para recordarte quien eres y lo que significas no solo en los momentos de lucidez sino sobre todo en los de tribulación. Y el recuerdo de los nombres de los que antes que tú forjaron su historial de honor y valor.

Hay una nueva interpretación. Ser militar no se sabe muy bien lo que es. Sabemos lo que era.

De los cinco años que consta la carrera militar para un oficial cuatro de ellos están dedicados casi en exclusividad a obtener el grado de ingeniería de sistemas que no sé muy bien qué tiene eso que ver con la carrera de las armas. El último de los cinco años es exclusivo para la carrera militar en las llamadas especialidades que siempre fueron las Armas clásicas: Infantería, Caballería, Artillería e Ingenieros que se diferenciaban por su forma peculiar de acción y misión a cumplir. Para las Armas clásicas, un año de estudio, para las Letras clásicas ni eso. Los de letras no pueden acceder a la carrera de las armas, así que las humanidades no están incluidas en la guerra. De ahí su crueldad desde que la ciencia la dominó. Razón tenia Francis Bacon al opinar que la Ciencia es poder.

Todo está tramado. No hay paso mal dado y sin intención.

Sin darnos cuenta el enemigo ha sido más rápido e inteligente y abrió amplia brecha en nuestras defensas logrando una profunda penetración y dejando al sistema indefenso.

Una habilidosa forma de desmilitarizar al militar como en algún momento dijo sin querer queriendo un dirigente socialista dejando al descubierto una de las vías de penetración: la Enseñanza.

La situación es la siguiente: cualquier guerra que emprendamos la tenemos perdida de antemano. No porque nuestros militares no sean buenos, no porque no sepan cumplir con su misión, o desconozcan los principios y los elementos de la acción. Todo eso parece que lo conocen y su postura ante los conflictos en los que han intervenido últimamente los hace ser los más y mejor preparados. No. Rotundamente. El problema es otro.

En España el concepto, consecuencias y conocimiento del arte de la guerra está desactivado. No se forman oficiales, suboficiales y tropa para la guerra, para hacer la guerra, sino para la no guerra, para formar o conformar una ONG disciplinada que se acerca más al muro de la Seguridad sin Defensa, a fuerzas policiales y de protección civil, a funcionarios de la administración, que a un verdadero Ejército. Pretender formar a un oficial moderno en la organización, tácticas y procedimientos de la guerra moderna a base de cuatro años de ingeniería y uno de milicia es un verdadero ataque a la línea de flotación de la formación, es decir al oficio de las armas. Encaja perfectamente con el desarrollo de la idea que de los ejércitos tienen para una España desnortada que no sabe, porque nadie se lo enseña, lo que es la guerra y no percibe lo más grave: lo cerca que está de nosotros.

No hemos de terminar sin reconocer que la guerra, una vez más, ha sorprendido a Europa, algo intolerable y de responsabilidad política, cuya primera consecuencia ha sido la de replantearse la Defensa Común de Europa, es decir volver a las andadas y llamar a la OTAN o lo que es lo mismo recurrir a los Estados Unidos de América. Europa no tiene Defensa ni hay en marcha un Ejército Europeo. A día de hoy eso no se contempla. Cada nación, por separado, se ha puesto a pensar en su Defensa, cada uno a su manera, no es lo mismo Polonia que Portugal por simple posición geográfica o el caso de España, que no se sabe muy bien de qué lado está. Estructuras, doctrinas, organización, movilización, servicio militar y presupuestos militares son algunas de las cuestiones que las nuevas guerras han traído con exigentes y obligados planteamientos para aplicar medidas con carácter de urgencia.

España también. Ha surgido, por qué no decirlo, un gran negocio: la guerra lo es para algunos. Las armas y la tecnología se frotan las manos. La industria de Defensa, silenciosa y conocedora de lo que se nos viene encima se pone manos a la obra. La política interviene y ve que ahí hay negocio. Nuestro Ejército se beneficia: un 26% de aumento en el presupuesto. Claro que el retraso era de tal calibre que ni por esas. Recordemos las palabras del actual Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD):«Estamos haciendo una inversión importantísima en munición… […] de las lecciones aprendidas de Ucrania se creía que no existían guerras de larga duración, sino que todas las guerras iban a durar unos días y se iba a quedar resuelta y hemos visto que no». Es evidente que hemos fracasado no solo en el stock de munición. ¿Sabremos corregir o pronto olvidaremos?

He hablado en ocasiones anteriores de las clamorosas renuncias a la Seguridad Colectiva de España, por políticas que avergüenzan y nos ponen en evidente riesgo: ofensa la bandera de los Estados Unidos, retirada a las tropas españolas de su lugar pactado con nuestros aliados con grave riesgo de muerte para ellas mismas y para las tropas que debían suplir nuestro abandono. Proclamas del presidente de nuestro Gobierno animando a retirarse a otras naciones. Ofensas al Gobierno de los Estados Unidos. Se nos cerraron las puertas para la presidencia del Comité Militar de la Alianza Atlántica. Retirada unilateral de Kosovo, con graves consecuencias. El lenguaje más suave de los dirigentes americanos fue: «profundamente decepcionados». Retirada de la fragata Méndez Núñez del grupo de combate encabezado por el portaaviones Abraham Lincoln, ante la escalada de tensión con Irán. Perdimos el gran contrato de casi seis mil millones de euros para construir una decena de fragatas para la Armada de EEUU (US Navy). Ahora decimos no a la alianza para la defensa de los intereses de Europa en el mar Rojo ante el ataque a los barcos que mantienen nuestra economía. Insultos a Israel en su propia casa cuando sus muertos, vilmente asesinados, aún están calientes. 

Confío en que la transmisión del espíritu de nuestros oficiales y suboficiales que se ha llevado a cabo sin solución de continuidad de generación en generación sirva para que nuestros ejércitos sean los mejores del mundo y sepan morir por su Patria allí donde la misión lo requiera sin dudas ni retiradas políticas.

Parece que a pesar de los silenciosos cambios, inexplicados y que a nadie parecen importarle ni preocuparle, el espíritu de nuestros oficiales, suboficiales y tropa sigue siendo: «A España servir hasta morir». Confiemos. Si no es así sería porque hay un grave error ¿intencionado? en aquello que lleva a un joven a ser militar. Distinto a lo que debería ser.

Es una simple opinión que me surge ante el panorama de guerra que tenemos y que el oráculo anuncia largo y prolongado. Podría ser que que hayamos llegado a una formación errónea y que estemos a las puertas de un sucedáneo y no de un militar.

La guerra se mueve en dos voluntades: la política y la militar. Si falla una perdemos. Si fallan las dos a la pérdida de la guerra se une la del honor: rendición.

«Muchos misterios hay: de todos los misterios, el más grande es el hombre… Aunque el saber domina, aunque mil artes tiene, serpentea entre el bien y el mal; ya abraza uno, ya se entrega al otro…» (Coro en Antígona).

Rafael Dávila Álvarez. General de División (Retirado)

Blog: generaldavila.com

11 enero 2024

 

 

¿España indefensa?: “pactar con el diablo”. Manuel Castro Zotano General retirado

Hace unos días el Sr. Patxi López, hombre confuso y contradictorio donde los haya, dejo caer una perla retórica digna de ser esculpida en piedra: “¿Por qué no empiezan a pensar que Bildu no es el heredero de ETA sino el reconocimiento de su derrota?”. Es comprensible que quien tiene la mala conciencia de haber pactado con un confeso enemigo de España lo quiera blanquear como partido democrático, pero, ¡que pretendan hacernos comulgar con ruedas de molino es ya el colmo! Me explicaré: los dirigentes de ETA, desde su fundación en 1958, tuvieron especial interés en que no se les confundiera con un simple partido político, porque aspiraban a más, así que a partir de la II Asamblea (1963) lo denominaron Movimiento de Liberación del Pueblo Vasco, un conglomerado de partidos políticos, agrupaciones, sindicatos e incluso independientes de izquierda con ideología independentista, abertzale, socialista y revolucionaria a fin de lograr la independencia de Euskal Herria, tanto de España como de Francia e implantar un régimen político socialista (eufemismo de comunista), mediante una estrategia de “acción directa” (lucha armada, prioritaria, cuyos líderes mandaban en en todo el MLNV, caracterizada por asesinatos, secuestros, extorsiones y persecuciones para presionar al Estado y amedrentar a la sociedad vasca y facilitar al resto de su organización el logro sus objetivos políticos, sociales y financieros); lucha política, dentro de las instituciones, para imponerse a todos los demás partidos, especialmente, al PNV de gran arraigo en el País Vasco; lucha ideológica para compeler a toda la sociedad vasca a adoptar la suya y a aceptar su relato de la realidad; y lucha de masas para controlarlas. En las sucesivas asambleas anuales (por cierto, celebradas casi todas en monasterios e iglesias del País Vasco) fueron perfilando la macroorganización, la ideología y la estrategia. En cuanto a la macroorganización se constituyó con una rama terrorista, en que, tras muchas escisiones y diferentes denominaciones, acabó imponiéndose ETA-militar; una rama política, con una coalición de partidos políticos del entorno de ETA siendo Herri Batasuna la más significativa, hasta su ilegalización, y hoy la constituye Bildu; una rama sindical (LAB y otros); y, por último un movimiento ciudadano, en el que entran desde payasos hasta curas trabucaires, pasando por abogados, periodistas, profesores de ikastola, colectivo de presos, herriko tabernas, etc., sin olvidar a miles de chivatos que se encargan de mantener el redil perfectamente fidelizado. Hoy, autosuspendido e hibernado el brazo armado de ETA, el mando lo ejerce la rama política. Así que Sr. López no trate de confundirnos ETA y Bildu son la misma cosa. Es tan claro que en las listas de Bildu para las últimas elecciones autonómicas y municipales figuraban 44 etarras condenados de los que 7 lo eran por delitos de sangre (¿cuántos otros habría que aún no ha perseguido la justicia?). Estos y el resto de componentes de la coalición, nunca han condenado a ETA y, en algún caso, muy pocos, en que se han visto forzados por las circunstancias, lo han hecho del atentado pero jamás de sus autores ni, tampoco, han pedido perdón a sus víctimas o familiares.

Como habrán observado he dicho que el brazo armado de ETA está autosuspendido e hibernado, no dije derrotado. Bastantes dirigentes del PSOE apuntan que el Sr. Zapatero es el artífice de esta derrota y otros, los menos, se la adjudican a los demócratas en general. Me van a permitir hacer unas breves reflexiones al respecto: derrotar a una organización terrorista equivale a desarticular la totalidad de la banda, detener a todos sus componentes y ponerlos a disposición de la justicia, despojándoles de todo lo que puedan utilizar para la comisión de delitos (armamento, munición, explosivos, infraestructuras, archivos, documentos, recursos económicos, etc.) y, por último, negándoles la iniciativa durante el proceso de rendición. Nada de esto ha ocurrido. Ha sido la banda terrorista la que de forma unilateral anunció primero, en 2011, durante el Gobierno del Sr. Zapatero, desde un lugar no determinado y con la parafernalia propia de la organización de encapuchados y puños en alto: “el cese definitivo de su actividad armada”. En 2017, seis años después con un Gobierno del PP, en otro montaje de ETA, la Comisión Internacional de Verificación internacional informó a Francia de la localización de ocho zulos en los que se incautaron 120 armas y cerca de 3.000 kilos de explosivos (¿esa ridícula cantidad era todo su arsenal?, ¿es que en España no tenía nada oculto?). Por último, en 2018, ETA anuncia por carta a medios afines del País Vasco su decisión de dar por terminado su “ciclo histórico”. Es decir, la iniciativa la han llevado ellos en todo el proceso. En cuanto al sometimiento y entrega de los componentes de la banda, nada de nada. De la incautación de medios necesarios para llevar a cabo su actividad delictiva, tampoco, pues salvo la información de los ocho zulos en Francia, no hay nada más. Así que hablar de derrota no tiene sentido. Dirán algunos: déjese de florituras lingüísticas, la banda ha dejado de matar, secuestrar, extorsionar o perseguir que es lo que realmente importa. Miren ustedes, en 2011, cuando cesó, motu propio, su actividad terrorista, la banda estaba bajo mínimos en su capacidad para llevarla a cabo por la división entre sus dirigentes, la dificultad de reclutamiento de personal dado el riesgo cierto que corrían, la importante infiltración de personal de los Servicios de Inteligencia del Estado que informaban hasta del menor movimiento de la banda y grababan fácilmente sus reuniones y, sobre todo, el extraordinario trabajo de las FCSE en la desarticulación de comandos y detención de individuos de la banda, así como la labor impagable de jueces y fiscales. Lo que hizo el PSOE del Sr. Zapatero en sus negociaciones con ETA, en su segundo intento, fue dar un balón de oxígeno a un moribundo, que hubiera sido derrotado realmente en brevísimo tiempo y que salió indemne, pues a partir del acuerdo se frenó subrepticiamente la persecución de la banda por la disminución de recursos (efectivos, medios económicos, incentivos al personal, etc.) y ciertas restricciones operativas en la ejecución de misiones en la lucha antiterrorista.

Lo cierto es que Movimiento de Liberación Nacional Vasco pervive y ha conseguido, gracias a la autodesactivada e hibernada ETA, una gran victoria propagandística presentándose ante la sociedad vasca como los patriotas heroicos que han luchado contra el Estado y le han doblado el brazo y su relato es aceptado por un importante sector del pueblo vasco. Por otra parte, el ascendiente logrado sobre lo que se ha dado en llamar “la segunda sociedad” la ha hecho crecer desmesuradamente en sus resultados electorales y no habrá que esperar mucho para el sorpasso del burgués y débil PNV. Si a esto le sumamos el apoyo decidido del actual PSOE. del Sr. Sánchez, a cambio de sus votos, el proceso independentista se acelerará notablemente. Me viene a la cabeza una terrible frase de la carta abierta que la madre de Pagaza, socialista vasco asesinado por ETA hace la friolera de dieciocho años, escribió al Sr. Patxi López y publicó el diario ABC: “Ya no me quedan dudas de que cerrarás más veces los ojos y dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre, llamando a las cosas por los nombres que no son. A tus pasos los llamarán valientes. ¡Qué solos se han quedado nuestros muertos!». Amigos, ese día ya ha llegado.

Manuel Castro Zotano. General retirado. 

Blog: generaldavila.com

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