MI QUERIDA PRINCESA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

Es imprescindible el traje otoñal, ese que ahora viste España y que da pie a desprenderse de lo viejo y caduco, a meditar bajo el abrazo de la sabiduría o el conocimiento de la tierra que todo hará renacer en la primavera, aún lejana, pero que ya se anticipa en un nuevo horizonte mientras quede una joven sonrisa de tranquilidad. El otoño en Madrid es una estación única de luz horizontal y meditación, la que no deslumbra sino alumbra, trascendente. Los ciclos de vida se muestran tercos, porque son constantes e inapelables. España es una razón inevitable para unos y de plenitud para muchos.

12 de octubre. Día de la Fiesta Nacional. Otoño, pese a quien pese.

Doña Leonor, Princesa de Asturias, vestía el uniforme de gala de Guardiamarina de tercer curso de la Escuela Naval con el Toisón de Oro al cuello y la Gran Cruz de Carlos III cruzando su pecho. Historia.

El otoño queda lejos cuando la esperanza es joven y dispuesta.

Todo es caduco y en ocasiones se hace viejo antes de tiempo. No lo es ni lo uno ni lo otro cuando se trata de vertebrar una nación, que es tan lento como imperturbable quehacer en el que la poliorcética es solo el arte de defender la plaza fuerte de España: La Corona.

Podemos perdernos en la inmensidad de una historia nada fácil, tergiversar los hechos, enfrentarnos y querer destruirnos, pero es inevitable que, vayamos por donde vayamos, siempre nos encontraremos con una gran nación llamada España que lleva mucho tiempo construyéndose desde la Corona y que ha llevado su fe, su sangre y su lengua a todos los rincones del mundo de la mano de sus reyes, bajo cuyo símbolo hemos caminado juntos y diversos, libres y luchadores, aunque a veces haya sido a empujones de unos a otros.

Doña Leonor, Princesa de Asturias  -con Vuestro permiso Majestad- este 12 de octubre era un toque de luz que se colaba entre el aguacero (en España siempre hay una nube) y se empeñaba en deslucir aquella batalla de las tropas por el Paseo de la Castellana. Era el paisaje, el horizonte, la mirada al levante cuando todo es poniente, cuando se nubla la vista en el polvoriento camino lleno de trampas y emboscadas.

«Cuando Don Juan Carlos realizó su primera visita a Argentina, alguien preguntó al gran historiador Sánchez Albornoz, viejo republicano azañista residente en Buenos Aires, cómo contemplaba él ese acontecimiento. Don Claudio contestó: ¡Es España, España que viene a la Argentina!» (Carlos Seco Serrano).

La Princesa de Asturias, mi querida Princesa, es el proyecto que aún sigue, en marcha, el de una España grande y querida en todos los rincones del mundo. La Princesa de Asturias, el Capitán en formación, la profunda mirada a sus tropas, la Ordenanza: «Que ni Dios se ofenda ni el prójimo se agrave, obedecer, no turbar orden, ni desamparar lugar». Obedecer para mandar.

Lleva sobre su uniforme la grandeza de la historia forjada a base de generaciones, de paces y guerras, de amores y desamores, de conquistas y derrotas, de ofensivas a defensivas, historia de España.

Nuestra Princesa aprende táctica en las Academias militares y la táctica, bien lo saben los que combaten, está dominada por la virtud, es la pincelada del cuadro, la que acaba por definir la obra final y a su autor.  Es el arte de las posiciones, de los campos, de las marchas maniobreras y difíciles.

Alteza, mi querida Princesa, esa es la vida que os espera y no es fácil, manejar las tropas en el campo de batalla o a la vista del enemigo y al alcance de su cañón. Como bien sabréis.

No miréis a poniente, levante os espera y para ello tenéis buenas tropas que son para campo raso, mejor que detrás de los parapetos.

¡Es España, España que viene…!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

21 octubre 2024

 

 «MENTIRAS Y VERDADES» Coronel de Caballería® Ángel Cerdido Peñalver  

Los cuatro jinetes del Apocalipsis de San Juan (Viktor Vasnetsov)

Esta semana, durante el acto de apertura del curso político, Pedro Sánchez sintetizaba su promesa de una fiscalidad más progresista con la frase: «Más transporte público y menos Lamborghinis», como ridículamente dicen ahora convertida en un «trending topic» (tema del momento).

La mención no parece casual: los «Lambos» es la marca de coches favorita de los pseudogurús de las finanzas que atraen a millones de jóvenes con sus discursos en las redes. Personalmente, cuanto más conozco el mundo de los  gurús, influencers y márquetin, más me gusta el de Mortadelo y Filemón.

Nadie ha dudado nunca, con respecto al hecho de que la verdad y la política no se llevan demasiado bien, y nadie, que yo sepa, ha colocado la veracidad entre las virtudes políticas. Los mensajes emitidos por la mayoría de nuestros políticos, como este último, dando más importancia al tren, metro  o al bus que a los coches de lujo, es un claro mensaje emocional simple y estúpido, y tendremos que tener en cuenta que responder a una estupidez vuelve a las personas como el mensaje.  La mentira es una parte inevitable de la naturaleza humana,  pero  para  muchos  el mentir casi siempre es provechoso.

En todo conflicto suele haber tres versiones: la de una parte, la de la otra…y la tercera que es la  más completa, y además, la verdadera. En eso de que «el jefe siempre tiene razón»  que «seríamos buenos vasallos si tuviésemos buen señor» o simplemente aquello de «la soledad del mando» no dejan de ser frases hechas, o puede que sean  mentiras piadosas, pues no se entiende que unos jefes estorben a otros en sus escaladas, y que todos aspiren a esa soledad.

Las mentiras de los políticos, son declaraciones realizadas por alguien que sabe a ciencia cierta, cree o sospecha que sus palabras son falsas en todo o en parte, esperando que nos las creamos, pues estudiaron a fondo la manera de  ocultar la realidad o la verdad en forma parcial o total. Por eso, paradójicamente solo puedo dar credibilidad a ciertas afirmaciones cuando hayan sido desmentidas públicamente.

Como contaba el cínico de  Romanones, cuando en el hemiciclo del Congreso  por la mañana  dicen nunca,  quieren decir hasta  esa misma tarde,  Churchill remataba en la Cámara de los Comunes, que es la Cámara Baja del Parlamento,  aquello de que: la política no es como la guerra, en la política te pueden matar muchas veces.

Hoy en España, se miente a lo grande por codicia, por vanidad o soberbia o para destacar y tener notoriedad y vivir de ella. ¿Y que decir de la ambición por el poder y por seguir manteniéndolo a toda costa?.

De todo esto solo están exentos; el loco, al que por su enfermedad se le excusa de ser veraz en  lo que dice, y el novelista, que por su oficio nos cuenta mil batallas más o menos bellas envueltas en  verdades y mentiras, buscando saciar al lector ávido de intriga y final.

Del novelista Pérez-Reverte: «El malvado solo no es muy peligroso, pero los mil tontos que lo rodean le hacen poderoso. Hay muchos más tontos que malvados. Con el malvado se puede negociar, sobornarlo si se hace de forma inteligente, pero con el tonto nunca.»

La teoría la conocemos, la práctica es la que se nos resiste, y por eso la verdad pierde más batallas que la mentira.

Y, lo peor de todo, es que esos políticos mentirosos, duermen tranquilos, y encima, hasta  pelan los langostinos, pagados por otros, con la mano izquierda.  La única  forma de saber si son honestos es preguntárselo. Si responden sí, ya sabemos que son corruptos.

Si el presidente del Gobierno, controla la economía, el poder jurídico y los medios de comunicación, y puede hacer lo que le plazca, los demás pasaremos de ser  ciudadanos a súbditos, y estaremos ante  dos Españas, una que muere y otra que bosteza. Se olvidan que deben gobernar las leyes y no los hombres. De todas formas, en política siempre se tuvo que elegir entre dos males.

Si un presidente enfermo va al médico y no le habla de lo que realmente interesa, le miente y no le dice donde y cuando le duele, lo que de verdad necesita ese enfermo mudo y mentiroso, no es un médico sino ¡un  veterinario!.

«Veterinarios, bastante desgracia tenéis con serlo. Y no lo digo porque no sea una profesión digna y honrada, sino por estar llena de dificultades. Tales son, que nada tiene de extraño que durante siglos, siendo la ignorancia de los médicos proverbial, fuese la vuestra legendaria. El médico, en efecto, siempre ha sabido, poco más o menos, dónde les dolía a los enfermos, pues éstos tienen, desde tiempo inmemorial, la costumbre de quejarse, no así los animales. Si a todo esto añadimos la necesidad de entender lo mismo en las dolencias del puerco que en las del canario flauta, se comprenderá lo difícil de sus diagnósticos. (Del libro: El  noble bruto y sus amigos, de Adolfo Botín Polanco)».

Desgraciadamente una mentira repetida mil veces por ellos, tiene el peligro que, para muchos, se convierte en una realidad, así nos va, y además exigen a los suyos que sostengan las mentiras oficiales aunque corran el riesgo de la autoinmolación política.

Solo nos queda votar cuando toque, pero con los ojos bien abiertos, no como últimamente,  que no se preocuparon de saber lo que estaban votando ni de leer el texto, y ahora tienen que salir todo compungidos a la palestra a pedir perdón. A ver si todos los parlamentarios se dan cuenta que su labor no consiste sólo en asistir a los plenos, para abuchear al contrario y aplaudir al jefe.

Nunca decepcionan, siempre encuentran la ocasión de meter aún mas la pata.

Como no podía terminar estas notas sin tener algo relacionado con mi querido caballo, traigo a un jinete que trota de verdad sobre su caballo blanco, «a la española», con el asiento siempre en contacto con la montura, sin introducir en el esfuerzo, el alivio o trampilla que significa el tiempo en suspensión del británico aire «trote a la inglesa».

Es uno de los  cuatro jinetes del  Apocalipsis de San Juan.

La historia es verdadera, aunque pueda parecer misteriosa y aterradora, pero no hay razón para que lo sea. Gracias a la Biblia, podemos saber lo qué representa cada jinete. Y aunque su cabalgar ha significado muchos problemas en la Tierra, también puede significar buenas noticias.

«La visión comienza con estas palabras: «Vi, y, ¡miren!, un caballo blanco; y el que iba sentado sobre él tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo para completar su victoria»

Quién es este jinete? La clave para identificarlo está en el mismo libro de la Revelación , donde  se le llama «La Palabra de Dios»,  era el documento que se entregaba a los profetas en el Antiguo Testamento. (Al fin y al cabo Apocalipsis significa Revelación).

La Basílica del Pilar y el rio Ebro a su paso por Zaragoza.

Que anden con cuidado, pues una persona capaz de detectar mentiras puede identificar la verdad. Hasta entonces, lo mejor será ponerse un «detente bala» de los que usaban, hasta hace poco en el campo de batalla, los militares españoles sobre su corazón, debajo del uniforme.

Todavía celebrando las fiestas del Pilar, todos los santos tienen su octava, acabo con el «Coro de Repatriados» de  la zarzuela «Gigantes y Cabezudos», ambientada en la  Muy Noble, Muy Leal, Muy Heroica, Muy Benéfica, Siempre Heroica e Inmortal Zaragoza.

…Por la patria te dejé, ¡ay,de mí!

Y con ansia  pensé siempre en ti

 Y hoy, ya loco de alegría, hoy, madre mía

 Me veo aquí, me veo aquí.

Por fin te miro, Ebro famoso

Hoy es más ancho, hoy es más ancho y es más hermoso

Cuanta belleza (cuanta belleza), cuánta alegría (cuanta alegría)

Cuanto he pensado si te vería (cuanto he pensado si te vería)…

Coronel de Caballería® Ángel Cerdido Peñalver  

Zaragoza 20 octubre 2024.

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

ETA, SIEMPRE ETA, Y GANA ETA Y MANDA ETA, Y EL GOBIERNO SE APOYA EN ETA.

Felix Ausin Ordonez | Reuters Esta foto no es de donde ustedes piensan. Es obra de la ETA. A eso se ha dedicado hasta lograr llegar a los órganos de Gobierno. Los que lo han consentido esperemos que no puedan dormir tranquilos.

Por ahora me repetiré una y otra vez, porque es lo mismo de ayer. El terrorismo sigue siendo protagonista en España. Está de pleno okupa en las instituciones, está en el Gobierno, o facilita este al que lo preside. La ETA dirige y conduce la política en España. Terrorismo no es solo pistolas y bombas, sino que hay mucho más; las guerras no solo se hacen con misiles, sino que hay procedimientos más sutiles y aparentemente melifluos para hacer creer lo contrario de lo que está ocurriendo.

La guerra solo pretende una cosa: dominar la voluntad del enemigo e imponer la propia. En la guerra se enfrentan los ejércitos. Aquí han ganado los pistoleros. Es una banda.

El terrorismo usa la traición y la cobardía para someter e imponer su voluntad. Son un atajo de cobardes constituidos en banda de pistoleros. Personalmente los he visto hacerse de todo encima mientras lloraban cobardemente cuando eran detenidos. Pero han vencido.

¿Cómo y por qué? Usted y yo lo sabemos, pero nos es más fácil mirar para otro lado. No es la primera vez que algo así ocurre en España.

No hay ETA política, ni militar, ni político-militar, no hay nada de eso, solo una panda de asesinos dirigidos, teledirigidos por la peor calaña de políticos que ha dado la tierra y que esperaban su oportunidad para recoger el fruto del asesinato.

El terrorismo de la ETA ha logrado su objetivo: imponer su voluntad y someter a su enemigo que era España y los españoles. Para ello ha asesinado a cerca de 1000 inocentes, pero eso está ya olvidado y su premio es mostrado como la cabeza del enemigo ensartada en la lanza: «Euskadi y España son países libres». Iba como una bala hacia su objetivo. Estaba pensado y muy consensuado.

La ofensa está hecha y el mensaje ha salido con más fuerza que la última de sus balas. Objetivo alcanzado.

El procedimiento de las pistolas y la bomba, del ataque por la espalda, ha dado resultado.

Las víctimas llevan camino de ser culpables. Así parecía en el homenaje a Miguel Ángel Blanco cuando entre el descaro de las alianzas interesadas para mantener el puesto —el personaje lo llama diálogo — se apuntalaba, delante del Rey de todos los españoles, la nueva ley hecha para ellos y por ellos.

Ni siquiera era un armisticio, era la firma de la derrota incondicional de España a los terroristas.

No le den más vueltas.

Sin duda la política no debe judicializarse, pero aún es más importante que lo judicial recuerde aquella sentencia del Tribunal Constitucional amañado para acabar con el Tribunal Supremo y reconocer a la ETA.

Si lo recordamos todos empezaremos a explicarnos de donde venimos y a donde vamos.

Todo está consumado. Porque la gravedad de lo ocurrido no solo alcanza al PSOE y a sus ya conocidos socios, sino que alcanza a toda, toda, toda, la clase política. ¡Si!, a usted también, ese que se esconde y va de patriota. Tu, y tu, y tu. Acción y omisión. Culpables. Los que andáis divididos a ver quien es más patriota y grita más que el otro. Los que no admitís más democracia que la poltrona y las ganancias de ser político si, el dinero y prebendas. ¿Para qué estáis en política? ¿Para engañar y ser engañados? Dejadlo, dejad a los que saben y se enfrentan con nobleza y valentía. Dejad a los que no tiene miedo a ir con la verdad por delante sin ocultar nada. ¡Nada! O tendremos que empezar a desenmascarar a los enmascarados. Ser pobre es un honor; no lo es ser el Tragabuches.

Esto exige dimisiones inmediatas en todos los partidos. Esperamos que así sea y venga la esperada solución que además la sabemos todos.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

16 octubre 2024

FIESTA NACIONAL DE ESPAÑA. DESFILE PASADO POR AGUA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Jarreaba. Al agua cuando la sacas no hay cauce que la conduzca. Como a las tropas. Cuando las sacas del cuartel ya se sabe, volver de vacío es desolador. Vences o mueres, cualquier cosa antes del regreso con la derrota sin enfrentamiento. ¡Tantas horas de duro entrenamiento!

Jarreaba, llover no era suficiente. Pero para eso está el mando, que sabe hasta donde el esfuerzo, hasta donde la maniobra y cual es el punto a partir del cual el esfuerzo solo conduce al inútil desgaste.

No quisiera hablar del desfile del 12 de octubre de 2024, pero creo que es necesario aclarar algunas cosas de las que nadie habla porque no se atreve , porque no sabe, porque le da igual o porque mejor mirar para otro lado.

Nunca debió de realizarse ese desfile cuando se sabía de antemano con científica precisión que no iba a llover, sino que iba a jarrear como suelen decir las tropas. Recuerdo de mis años de joven teniente en operaciones especiales que el límite para saber si llovía y estabas mojado lo medía la elástica del calzoncillo, si esta daba de sí es que ya no admitías más agua. Eso era broma este sábado ya antes del desfile.

Nadie estuvo a la altura de tomar una decisión. Dejar pasar el tiempo y…

¡De frente!

Falta saber el porqué. Alguien debe dar una explicación.

Quizá haya sido una buena medida de guerra cognitiva para desviar la atención. Suspender el desfile dejaba encima de las redacciones la única noticia que había, alarmante, en un fin de semana crucial para lo que se viene encima.

En fin; nadie  ha rendido cuentas, pero someter a las tropas a este remojón prescindible y fuera de lugar no tiene motivo alguno en que sustentarse, no había nada que demostrar y el rigor y la sensata decisión era suspenderlo. No hablo de memoria. He sido durante dos años el responsable de la organización de este desfile, desde el más mínimo detalle al mayor y conozco muy bien su planeamiento y desarrollo. Se decide suspenderlo o no con al menos dos horas de antelación de la hora prevista para su inicio. No pasa nada ante adversas condiciones, sino todo lo contrario, comprensible y aceptado. Siempre se contempla otra alternativa que va desde iniciarlo con un retraso de horas, que era lo lógico dada la previsión meteorológica, o un acto alternativo. Pero eso hay tenerlo previsto como hipótesis más  peligrosa junto a otras que pueden darse. Decidir es una difícil responsabilidad, pero más lo es asumir sus consecuencias. Buenas o malas. Alguien ha cometido un grave error sometiendo a las tropas a un esfuerzo inútil que también supone un quebranto económico no baladí, aunque sea pólvora del Rey.

Dicho esto no lo está todo. Queda quizá lo más importante del espectáculo sin precedentes visto por la arteria principal de Madrid.

El pueblo no se quedó en casa y como si el sol inclinado de otoño se citase con las bayonetas, la alegría brillaba en la calle en un conjunto de colores que parecía una enorme bandera de España. Más que nunca el pueblo quería gritar en la calle ¡Viva España! y eso nunca mejor que junto a los soldados, la bandera, el himno nacional y el Rey. Déjenme que les diga algo para los que no estuvieron o no vieron por la televisión. Una parte notable del público era hispanoamericano, nuestros hermanos, a los que hay que agradecerles ese apoyo ahora más que nunca, ahora que ingratos y malvados dirigentes usan la palabra para desacreditar la gran obra de España que hermana pueblos. Hoy más que nunca es necesario proclamar como ejemplar la labor realizada por España en el Nuevo Mundo aportando su sangre, su fe y su lengua. ¡Viva la Hispanidad!

Los soldados desde el amanecer todo lo preparaban, el brillo de sus botas, la gorra bien calada, limpia el arma, que me vean bien maqueado, que me aplauda España. El que no conozca el murmullo del oscuro amanecer antes de un acto de servicio, en paz o en guerra, no conoce nada. Todos se mueven sabiendo cada paso que dan, el mismo olor de siempre, las voces justas, el lugar de cada uno, todo se rige por un código adquirido, por el orden de la disciplina, nadie se pierde. Una maquinaria humana perfecta, la más perfecta, la de los soldados españoles cuando inician algo importante y están bien adiestrados y mandados. Únicos y sin igual.

Cuando amanece nada queda por rematar. Todo en marcha, solo queda esperar, la orden, la mirada, el gesto, hasta que ya en la base de partida alguien da permiso y con las primeras luces se oye esa voz que empieza a cantar. Son canciones alegres, de la tropa, de guerra y paz, siempre de amores y sinsabores, pero esta gente inigualable, la tropa, antes de empezar cualquier cosa siempre le da por eso, por cantar. Si llueve o hace frío, calor o tempestad da igual, nada sienten más allá de que todo empiece; el sábado tocaba desfilar, Regulares, Guardia Civil, la Armada o el Aire, la Legión, en pura y envidiable rivalidad, alejados de decisiones que no fuesen alinearse, aire marcial, esas diagonales, ¡mi Cabo, mi Sargento…! ¡Sí, mi Capitán!

¡Sí, a la orden mi Capitán! Suena el cornetín ¡Atención general! ¡Firmes! ¡De frente…!

Aquello no era asfalto, era un río, era la mar, bromeaban ¡hemos venido a desfilar no a navegar!

No ha sido un desfile ¡Ha sido un desembarco!, en Madrid, pero de algo ha servido. Comprobar el espíritu de nuestros soldados que se crecen ante la adversidad, su alegría y disposición, las ganas que hay de España, un plebiscito aprobado por mayoría absoluta que aprobaba a la vez que reprobaba, soldados de España, la Bandera, el Rey, el Himno Nacional.

Fue a pesar de las inclemencias de todo tipo un día grande porque sirvió para ver a nuestros soldados, a España, que

“Todo lo aguantan en el asalto

pero no soportan que les hablen alto”

¿No os dabais cuenta de que a pesar del agua, de jarrear, era España que todo lo aguanta?

No se os ocurra hablarles alto.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

14 octubre 2024

 

 

 

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

12 DE OCTUBRE. DÍA DE LA FIESTA NACIONAL. ESTA ES UNA HISTORIA QUE RESUME LO QUE SON LOS SOLDADOS ESPAÑOLES. ¡VIVA ESPAÑA!

 

Hace unos días dejaba escrito en el blog el relato de la muerte en Afganistán del soldado Cristo Ancor Cabello que cómo, antes de morir, todavía con un hilo de vida, pudo cumplir su deseo de ser bautizado. A raíz de la publicación de entonces, uno de los protagonistas de aquella profunda historia, el Páter don Luis Miguel Muñoz Ríos, me envió una carta. Dudé sobre su publicación, pero la humildad y buena voluntad del Páter ha dejado en mis manos hacerlo o no. Creo que hay cosas que no deben ocultarse, sobre todo cuando son un mensaje de amor, en definitiva una oración. Así que sin añadir ni una coma más, dejé en su día estas bellas y buenas palabras del Páter que creo son para todos. Hoy Día de la Fiesta Nacional de España las repito porque es el mejor homenaje a los soldados y a nuestra historia. ¡Gracias Páter! y que Dios le bendiga.

El documento es de octubre de 2016. Es ayer, hoy y será mañana. Nuestros soldados son España.

cristo-cabello-santanaBuenas tardes, Rafael.

        Lo primero de todo es agradecerte que hayas reverdecido el recuerdo del tránsito de Cristo Ancor; te lo agradezco y le pido a Dios que te lo pague como sólo él sabe y puede hacerlo, con la mejor de sus bendiciones.

        En estos tiempos cualquier noticia, por llamativa que sea, es devorada casi inmediatamente, sin apenas tiempo de dejar poso. De ahí la importancia de facilitar el que el personal pueda hacer eso que los clásicos llamaban ruminatio de este acontecimiento tan gozoso como doloroso, en el cual el Señor de la vida se manifestó rotundamente en aquellas tierras lejanas, donde una de las cosas más importantes que acontecía es que cada día, en insignificantes capillas de bases militares católicas, capellanes españoles e italianos celebraban cada día el misterio pascual de Cristo, único acontecimiento que la historia ni ha devorado ni podrá aniquilar jamás.

        Siete años después, todo lo vivido en esos momentos permanece sorprendentemente fresco en mi memoria, lo conocido exteriormente y lo que queda en los profundos pliegues del corazón adonde sólo Dios llega, porque ahí sólo con Dios se habla.

        La experiencia de aquel siete de octubre de 2009, ha sido muchas veces manantial de agua fresca que ha fulminado los cansancios del camino, cansancios fruto de la incomprensión del superior o de la traición del que, encomendado a tu cuidado, rechaza tus desvelos; en suma, los cansancios que nacen de la deslealtad. Pero ser instrumento para que alguien salga de este mundo bautizado y confirmado es algo que no sólo justifica la existencia de los páteres, sino que además fortalece a cada uno de los capellanes para seguir gastando la propia vida sin reserva alguna.

        Dicen algunos en estos tiempos confusos, que lo importante para un capellán castrense es la forma física y el inglés. Nada de eso es determinante para un páter en misión internacional, aunque en un determinado momento conocer lenguas extranjeras pueda ayudar en algo.

        Lo realmente importante es la intimidad con el Señor y, en definitiva, la fe, esa fe sin la que España, nuestra Patria, no se entiende, como no se entiende Europa ni eso que llamamos Occidente y que es fruto innegable de la Buena Noticia que Jesucristo trajo y que la Iglesia extiende por el mundo.

        Hoy, día de nuestra Fiesta Nacional, he podido echar un vistazo sorprendido a los comentarios suscitados por el recuerdo que has hecho de aquel momento de gracia. Reconforta hondamente ver cómo muchos de ellos apuntan a virtudes que no han desaparecido y que si no se manifiestan de modo más patente entre nosotros, es porque nos adormece una pusilanimidad impropia de quienes vivimos bajo esa Bandera que hizo Dios con la sangre de un valiente y el primer rayo de sol, para darla al pueblo español.

        El doce de octubre de 2009, por encargo del coronel jefe de la FSB de Herat, me correspondió hacer el elogio de la Fiesta Nacional en la parada militar que tuvimos en la Base. La brevedad necesaria obligó a recortar el texto, pero agradecí el encargo y disfruté cumpliéndolo. Además, el acto fue precedido de la celebración de la misa, precisamente aplicada por Cristo Ancor, cinco días después de su muerte para este mundo y de su nacimiento a la vida eterna.

 

     Acaba de sonar el toque de Oración.

        Antes, ha sido arriada nuestra Bandera.

        Todo ello, determinado por un fenómeno natural, en el que el hombre no tiene arte ni parte porque Dios se lo ha reservado para sí: el ocaso.

        No hay ocaso sin día, ni día sin amanecer, ni amanecer sin noche a la que aboca el ocaso. Por eso cada izado y arriado de Bandera es una radical novedad, porque es un mostrar y ocultar la vida del soldado español que siempre está al servicio de la Patria, como canta el himno de Ingenieros: “en paz, guerra, día o noche”.

        Pero nada de esto es automático, porque nuestros jóvenes militares vienen de una sociedad que no se mueve por las virtudes y valores que nosotros, los que hemos recibido la altísima y grandísima responsabilidad de formarlos, con demasiada frecuencia suponemos presentes. Por desgracia para nuestra España, gastamos más tiempo en evitar la rotura de los viejos odres, que en hacer los odres nuevos que el nuevo vino reclama. Y lo hacemos cayendo en la trampa de reaccionar frente al bajo nivel de motivaciones morales de nuestros cadetes y alumnos, con un bajo nivel de exigencia, cayendo así en el fracaso de la pseudopedagogía moderna que tiembla sólo con pensar lo que siempre ha sido, durante siglos, el éxito de la auténtica pedagogía: a más debilidad del discente, mayor fortaleza del docente.hqdefault

        Para esto soplan malos vientos, entre otras cosas porque una “civilización” (en sentido peyorativo de la palabra) del militar, perfectamente planificada, ha ido royendo la identidad del hombre de armas, que hoy apenas es consciente de que la principal razón de su existencia es prepararse para cuando la única defensa posible de la paz es la guerra justa, deseando al mismo tiempo que jamás tenga que ejercer sus conocimientos en toda su amplitud.

        Esto no pasa en ninguna profesión, y por eso ser militar ni es profesión ni mucho menos carrera. Ser militar constituye una vida porque ninguno de los aspectos de la existencia del hombre de armas queda fuera de lo manifestado un día solemne y lleno de emociones en que se pronunció un juramento o promesa ante la bandera de España.

        Si de estas cosas nadie habla en los colegios desde los más incipientes niveles de la enseñanza obligatoria; si nadie habla en programas de televisión de máxima audiencia; si nadie habla en ámbitos de debate político… ¿cómo podemos pensar que nuestros jóvenes aspirantes al arte de la guerra para la paz, vienen imbuidos de espíritu patriótico?

        A veces, nos bastaría con observar detenidamente el lenguaje que usamos entre nosotros, para darnos cuenta de la eficacia con que vamos dejando de saber lo que somos (“trabajo” en lugar de “servicio”, “vacaciones” en lugar de “permiso”, “universidad” en lugar de “academia”…).

        En cierta ocasión, un sacerdote territorial me preguntaba, no sin cierto desdén, por qué está la Bandera en los presbiterios de las iglesias castrenses. “La pregunta no es esa –respondí–; la pregunta es por qué la Bandera no está presente en los presbiterios de todas las iglesias de España”.

        Queda mucho por hacer, pero no perdamos la esperanza y menos hoy, día de nuestra Fiesta Nacional. Muchos, un año más, han sacado a pasear la estulticia de la que deberían avergonzarse y para la que no encuentran un argumento válido que la sostenga. Pero son muchos más los que se han emocionado escuchando nuestro Himno, viendo nuestra Bandera, compartiendo las entrañables celebraciones de la Guardia Civil en sus casas-cuartel de los más recónditos lugares de nuestra geografía patria, o contemplando el paso marcial de tantos hombres y mujeres uniformados que son la última y más firme garantía de una España en orden, soberana y unida, fiel a la historia de gran Nación que por derecho le corresponde.

        Todos podemos hacer mucho más de lo que pensamos para que esto no sea flor de un día, porque todos tenemos ámbitos de influencia por pequeños que parezcan. Todos debemos trabajar en dichos ámbitos, para que en ellos brille el sol enmarcado por la sangre que identifica todos nuestros edificios oficiales y que, sobre todo, marca a nuestros militares, de cada uno de los cuales necesitamos lealtad a su ser para seguir siendo nosotros.

        Gracias de nuevo, Rafael, por avivar el rescoldo y hacerlo llamarada, contribuyendo así a que las frases patrióticas no se queden en expresiones tan altisonantes como vacías, sino que manifiesten en la palabra lo que el corazón rebosa.

        ¡Por España! ¡Todo por España! ¡Siempre por España!

Páter Luis Miguel Muñoz Ríos

¡Gracias Páter porque tu testimonio es vida y milicia,  es paz y compañerismo. Es el único camino para un soldado español. Tus palabras nunca las he olvidado y es por  lo que hoy con ellas homenajeamos este Día de la Fiesta Nacional: A los soldados de España.

¡Gracias Páter!

General Dávila (R.)

Blog: generaldavila.com

12 octubre 2024

¡VIVA ESPAÑA!

EL PILAR DE ESPAÑA. Publicado hoy en el diario LA REGIÓN de Orense por Rafael Dávila

https://www.laregion.es/opinion/rafael-davila-alvarez/el-pilar-de-espana/202410110030521334319.html

LA BANDERA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

En las páginas de este blog pueden encontrar varios artículos dedicados a la bandera. Con devoción y fervor tratamos el tema de los símbolos de la Nación y cualquier pretexto es bueno para volver a hablar, recordar y enarbolar nuestra bandera roja y gualda.

Enarbolar: Levantar en alto un estandarte, una bandera… para que se vea bien. Una expresión acertada y querida por mí porque me recuerda una entrañable anécdota que paso a contarles esperando no descubrir un alma sino un sentimiento; que es muy parecido.

La bandera ondea en Zarzuela

Era un mes de enero cuando como ayudante de servicio acompañaba al Rey Don Juan Carlos de regreso de unas audiencias militares en el Palacio Real de Madrid. El día intentaba despejarse de las pesadas y persistentes nieblas posadas en los encinares del Palacio de la Zarzuela. Al cruzar el último cinturón de acceso ya se podía distinguir la bandera sobre su mástil presidiendo aquel lugar, quizá el más simbólico de la Nación. Abrazada al mástil como formando parte de él parecía sin vida y apagada; casi ni los colores se distinguían. El día espeso y húmedo no la permitía desplegarse y ondear con prestancia.

Don Juan Carlos tenía la costumbre, siempre, de dirigir su mirada a la bandera al entrar o salir de Zarzuela. Siempre. Para mí que muchos pensamientos iban y venían por su mente en aquellos breves segundos de significativas miradas. Un gesto involuntario que retrata sentimientos y quereres más que extensas biografías. La proximidad advierte los semblantes cuando emiten ciertas frecuencias del alma y que solo los receptores que están en sintonía llegan a captar.

-Rafa ¿No se puede hacer algo para que la Bandera esté siempre ondeando?

El interrogante dejó paso al silencio y aquel deseo fue asumido con la seguridad de que cuando se quiere se puede.

-Lo miraré Señor, y seguro que encontramos alguna solución.

Canto a la Bandera (Sinesio Delgado)

Que ondee la Bandera

La buscamos y no sin dificultad encontramos parte de la solución. Hubo propuestas de todo tipo y anécdotas sabrosas que demostraban el ingenio español. Pero de todas ellas sobresale la que pude comprobar en algún lugar donde las nieblas son frecuentes y el viento escasea. Ya les diré en otra ocasión donde pude observar tanta diligencia para que su bandera luciese en movimiento en cualquier circunstancia. Era un día de calma chicha y la bandera ondeaba majestuosa y rítmica como si con el viento se hubiese puesto de acuerdo para soplar solo en sus inmediaciones de manera suave y cadenciosa. ¿Cuál era la magia para que aquello sucediese sin aparente mecanismo que provocase el movimiento de la bandera? No daba crédito a lo que me explicaron. En la parte superior del mástil habían hecho unos agujeros  por donde salía el aire que lanzaba un ventilador allí situado y unido mediante unos cables a un pequeño motor colocado en la base del mástil. De manera sencilla e ingeniosa hacían flamear la bandera sin preocuparse del viento. Quedé sorprendido y seriamente pensé en aquella solución como la más práctica de todas.

Al final no fue necesario acudir al curioso artilugio, sino que encontramos un astillero español donde fabricaban las banderas para los barcos con un material especial tan sensible que con un simple soplo la bandera flameaba con la elegancia necesaria. Además los materiales con los que estaban fabricadas aquellas telas ofrecían una gran resistencia al deterioro por las inclemencias y paso del tiempo. La Bandera de España que preside el Palacio de la Zarzuela dejó de presentar un aspecto cansino y lacio para flamear con la debida elegancia.

¡Salve bandera de mi patria, salve!

No hay nada tan bello como la majestuosa danza del viento y la bandera. Se hace necesario enarbolar la bandera, que ondee allí en lo alto y desafíe al viento…

‹‹ ¡Salve Bandera de mi Patria, salve!

y en alto siempre desafía al viento››

Enarbolar la Bandera

Así empieza el Canto a la Bandera, composición de Sinesio Delgado que siendo ganadora de un concurso para poner letra a la Marcha Real se adoptó en 1907 como himno para ser cantado en los centros de enseñanza primaria. A Sinesio Delgado se debe también la Canción del Soldado. ¡¿Quién no la ha cantado alguna vez?!

‹‹Soldado soy de España

y estoy en el cuartel,

contento y orgulloso

de haber entrado en él››

O quién no recuerda sus estrofas recitadas:

‹‹ ¡Soldados!, la Patria entera

para nosotros sagrada

palpita en esa Bandera

que os entrega la Nación.

Traidor es quien la abandona

o la vuelve mancillada

y la Patria no perdona

el crimen de traición››

España somos tú y yo…

Hoy recordaba unos versos del poeta José Luis Santiago de Meras. Merece la pena meditar despacio el poema completo. Es como enarbolar la bandera y que ondee allá en lo alto.

 

‹‹España somos tú y yo

y el hogar que nos ampara,

la tumba de nuestros padres

y el jardín de nuestra casa.

España es el cielo azul

que amanece en tu ventana,

y las montañas agrestes

que te velan y te guardan.

 

España es el limpio orgullo,

de la historia de la raza,

es el incierto futuro

donde pones tu esperanza,

y es tu voluntad de ser

español, cada mañana.

 

España son tus costumbres

y el idioma en el que hablas,

y el pan de trigo que comes

también es un poco España.

 

España es el padrenuestro

que rezas por la mañana,

y el rojo y gualda que pone

ese nudo en tu garganta.

 

España es el pulso alegre

de tu sangre alborotada,

porque el futuro que es tuyo,

también lo será de España.

 

España es la fe que tienes

en tus padres y en tu casa,

y cuando todos te falten

¡porque te juro, hijo mío, que la Bandera es España!

estará contigo España››.

 

También es España esa majestuosa danza del viento y la bandera. Es España la mirada de un pueblo y la de su Rey. Mirada a la bandera. ¡Siempre!

‹‹¡Porque te juro hijo mío, que la bandera es España!››.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

¡PÁTER, ES CRISTO! TENÍA UN HILO DE VIDA (“Promesa cumplida, misión cumplida”) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

20091008_funeral_herat_09_g

En honor a un buen soldado y persona

Este mes de octubre se cumplen 15 años de la muerte en Herat (Afganistán) del Cabo del Ejército español Cristo Ancor Cabello Santana. Pertenecía al Regimiento de Infantería “Soria” nº 9 con base en Fuerteventura.

Lo que les voy a contar es algo que llevo siempre muy cerca de mi corazón. No es suficiente haber vivido experiencias duras y de riesgo. Es necesario compartirlas, contarlas y dar a conocer lo que se hace, porqué se hace y como se hace. Entre el dolor, el sacrificio, incluso el horror de tantas injustas situaciones, surgen repentinamente hechos que te hacen meditar y sentir más allá de lo cotidiano.

Que yo conozca no hay profesión ni vocación que exija por contrato, por juramento o promesa, entregar la vida si preciso fuera en defensa de España. Esta es una historia de uno esos hombres que juró dar la vida por su Patria. Lo cumplió, pero antes de morir quiso ser cristiano y bautizarse. Dios hizo el milagro, Cristo Ancor murió siendo soldado y cristiano.

El Páter es una figura muy antigua y querida en el Ejército español. Ya en  los Tercios de Flandes los soldados contrataban un capellán, algo muy necesario cuando la muerte es una constante compañera de viaje.

descarga

El Páter

El capellán, llamado Páter o Padre desde entonces, acompañaba a aquellos valientes soldados con su cruz y su estola. Fue el jesuita Thoms Sailly, asesor de Alejandro Farnesio, el fundador de la missio castrensis haciéndose cargo con sus compañeros de la atención espiritual de los tercios.

Ahí sigue la figura del Páter acompañando a nuestros soldados y dándoles consuelo espiritual en todas sus necesidades allá en combate o aquí en la paz.

Al comenzar la misión en Afganistán en 2009, el Páter, don Luis Miguel Muñoz Ríos, comunicó a sus soldados la posibilidad de recibir en Herat los sacramentos de iniciación cristiana. Uno de aquellos días del mes de septiembre entró en su despacho un cabo.

-Páter me lo he pensado  y quiero ser bautizado.

El cabo se llamaba Cristo, algo que hizo dar un respingo al cura; Cristo Ancor Cabello Santana, un canario del Regimiento “Soria”. Había sido legionario y con la Legión estuvo en el Líbano. Un veterano guerrero, un auténtico y bravo soldado.

Cristo desde aquel momento fue asiduo a la catequesis, entusiasta y animoso. Eligió como padrino de su bautizo al alférez de su Sección, el alférez Santana. Para su bautizo quiso utilizar una concha de peregrino a Santiago con la que hizo el camino y de la que nunca se separaba. El 20 de septiembre en la celebración del Aniversario fundacional de la Legión hubo procesión y misa. Cristo, aún sin bautizar,  quiso estar escoltando durante la celebración a su Cristo de la Buena Muerte. Fue la única vez que durante su catequesis asistía a la misa completa. Se adivinaba su emoción al hacerlo junto al Cristo de la Buena Muerte, el Cristo legionario.

Era 7 de octubre,  festividad de la Virgen del Rosario. Pío V en el siglo XVI instauró esta fecha aniversario de la victoria en Lepanto atribuida a la Virgen, denominándola Nuestra Señora de las Victorias. También se agregó a la Letanía de la Virgen el título de auxilio de los cristianos.

Gregorio XIII cambió el nombre de la festividad al de Nuestra Señora del Rosario como hoy se celebra en todo el mundo.

Ese día el Páter quiso realizar una catequesis especial para enseñar a todos el rezo del Rosario y aprovechar para entregar a Cristo el Padrenuestro que había quedado pendiente.

cristo-cabello-santana

CRISTO ANCOR CABELLO SANTANA

Sobre el mediodía se empezó a oír por la Base rumores del ataque a una de nuestras patrullas. El Páter corrió hacia el hospital de la base provisto con los santos óleos de enfermos. Hay heridos. Uno está muy grave.

¡Páter, es Cristo! Tenía un hilo de vida. Los médicos luchaban por su vida. Una vida entregada y destruida por el fanatismo y el odio que persigue hasta la bondad de unos hombres que combaten la violencia en aras de la paz y la armonía.

El Páter recordó el apasionado deseo de Cristo de ser bautizado. Allí, en aquel lugar donde la vida recobra toda su dimensión y grandeza. Allí, donde no hay tiempo para los caprichos ni las interpretaciones. Allí, donde la muerte te sale al encuentro sin avisar.

Con autorización médica el Páter se acercó a la cabeza de Cristo y con un algodón empapado en el agua bendita, fue bautizado y ungido con el santo crisma. Media hora después los médicos certificaban su defunción.

En los umbrales de la muerte Dios le había recibido.

Antes de la repatriación del cadáver el Páter colgó del cuello de Cristo aquella concha compostelana con la que quiso ser bautizado.

Su padrino, el alférez Santana, herido en el mismo ataque, estaba sentado en la puerta del hospital. Al ver al Páter sus primeras palabras fueron:

-Páter ¿lo ha bautizado?

-Sí, lo he bautizado y confirmado.

-¡Pues ya está! respondió aliviado el alférez Santana.

Me contó el Páter que la última catequesis a la que asistió Cristo fue La resurrección de Lázaro.

Estamos convencidos de que la muerte no es el final.

En la Base de Afganistán quedó una placa en honor y recuerdo de Cristo Ancor. En ella se lee:

EN MEMORIA DEL

CABO CRISTO ANCOR CABELLO SANTANA

“CUMPLIÓ SU DEBER, OBEDECIÓ HASTA MORIR”

TUS COMPAÑEROS TE RECORDAMOS SIEMPRE.

2010-04-25_img_2010-04-25_09-21-40_anc

La madre de Cristo Ancor jura Bandera: «PROMESA CUMPLIDA. MISIÓN CUMPLIDA»

Promesa cumplida, misión cumplida.

No hay más palabras que añadir.

 

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

A POR DON JUAN CARLOS Y LA CORONA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Sé que muchos permanecen en silencio como si la cosa no fuese con ellos. La honradez del funcionario se paga con una palmadita en la espalda y la sonrisa de falso cariño. Luego el fino hilo que lo une al deber es cortado con certera tijera y cae al abismo de la indiferencia. El funcionario, rendido de caricias, sonríe cuando sabe que sabe, pero nadie sabe que él sabe ni siquiera él mismo supone el valor de lo que sabe hasta que desaparece con todo lo que sabía que, en definitiva, como nadie lo sabe, es nada.

Siempre hay traidores entre los que menos saben porque desde un principio se sabía de ellos. Estamos a punto de quitarles la careta. Nada hay oculto que no  se acabe sabiendo. No es un mensaje ni una amenaza sino historia archivada.

Todo.

Todo lo que ocurre en estos momentos contra el Rey Juan Carlos no es sino la continuación del Decreto: «Las Cortes Constituyentes declaran culpable de alta traición, como fórmula jurídica que resume todos los delitos del acta acusatoria, al que fue rey de España, quien, ejercitando los Poderes de su Magistratura contra la Constitución del Estado, ha cometido la más criminal violación del orden jurídico del país; en su consecuencia, el Tribunal soberano de la nación declara solemnemente fuera de la ley a don Alfonso de Borbón Habsburgo-Lorena; privado de la paz pública, cualquier ciudadano español podrá aprehender su persona si penetrase en territorio nacional. Don Alfonso de Borbón será degradado de todas las dignidades, honores y títulos, que no podrá ostentar ni dentro ni fuera de España, de los cuales el pueblo español, por boca de su representación legal para votar las nuevas normas del Estado, le declara decaído, sin que se pueda reivindicarlos jamás, ni para él, ni para sus sucesores. De todos los bienes, acciones y derechos de su propiedad que se encuentren en territorio nacional, se incautará en su beneficio el Estado, que dispondrá del uso más conveniente que deba darles. Esta sentencia, que aprueban las Cortes Soberanas Constituyentes, después de sancionada por el Gobierno Provisional de la República, será impresa y fijada en todos los Ayuntamientos de España y comunicada a los representantes diplomáticos de todos los países, así como a la Sociedad de Naciones».

Firmaba la sentencia, como presidente del Gobierno de la República de España, Manuel Azaña el día 26 de noviembre de 1931. El Decreto se había aprobado en las Cortes con nocturnidad: a las tres cincuenta y cinco minutos de la madrugada del 20 de noviembre de 1931.

La manipulación electoral a los municipios españoles fue un golpe de Estado dado en abril de 1931 que se repitió en octubre de 1934 cuando la derecha salió ganadora, esta vez en elecciones nacionales. La farsa de las urnas, que en España eran chisteras de mago, tuvo su continuidad en febrero de 1936. Los del PSOE (llámenlo como quieran, pero  así queda más claro) después de tiempos de quemar iglesias y asaltar conventos perdieron la guerra y no perdonaron el regreso de Don Juan Carlos, nieto del que había sido declarado «culpable de alta traición», y desde ese momento esperaron pacientemente para hacer uso del mismo argumento y preparar su salida irreversible de España. Don Juan Carlos venía de la mano de Franco, Franco coronó a Don Juan Carlos, que a su vez es toda una dinastía. Así, con ellos, llegó la Constitución de 1978

DON JUAN CARLOS I, REY DE ESPAÑA, A TODOS LOS QUE LA PRESENTE VIEREN Y ENTENDIEREN,

SABED: QUE LAS CORTES HAN APROBADO Y EL PUEBLO ESPAÑOL RATIFICADO LA SIGUIENTE CONSTITUCIÓN

Que  dice: «La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria». «El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes».

Inolvidable. Insuperable. Inadmisible. Intolerable. Inaguantable. Insoportable.

Sobre todo cuando la historia se revuelve contra ti, que te creías el rey de todo el mundo al alcanzar un cargo mientras habitabas la temporalidad del funcionario que fue descubierto cuando ya su carrera llegaba al fin.

Vuelvo a recordar las palabras de Tierno Galván: «Hay que aceptar la Monarquía como el mejor y más fácil puente hacia la democracia. Luego ya veremos».

Veremos es Zapatero. Veremos es Sánchez. Veremos es el Gal y y la coronación de la ETA. Veremos es el imperdonable «Tranquilo, Jordi, tranquilo». Veremos es el dominio de los Poderes del Estado. Veremos es el Golpe de Estado del 2017. Veremos es Puigdemont. Veremos es el indulto. Veremos es la amnistía. Veremos es lo que nos queda por ver.

Para «veremos» la Monarquía, que trajo la democracia a España, no es democracia, que solo solo lo son «ellos y sus circunstancias». Lo estamos viendo y lo veremos. Azaña pensaba, mal intencionado, soberbio, pero pensaba. No sé qué es peor; Zapatero y Sánchez no tiene esa capacidad y se rigen por sentimientos mal condimentados y muy peligrosos, de esos que a la postre dicen «No era eso, no era eso» cuando destrozan una nación y ponen tierra o mar por medio, a salvo y con dinero. Al fin, la tristeza es su fortuna. Nada hay peor que un tonto con alto coeficiente de inteligencia y que escale en el poder político o en el militar si le sirve de puente para esta.

La maniobra inicial, muy antigua, se recondujo cuando vieron una brecha de debilidad en la fortaleza y se dirigió desde el más poderoso de los despachos ocupado por ese exclusivo coeficiente intelectual tan elevado como perverso.

No es de extrañar que haya surgido de repente el terremoto mediático contra Don Juan Carlos. Como no pudieron con la ley van a por él con la trampa. Nadie se da cuenta porque no hay secreto mejor escondido que el que se publica, si es en el BOE aún más. La Zarzuela ya firma como una máquina, en automatismo, sin voluntad ni criterio propio, al vaivén de una ola convertida en sunami.

Por muchas vueltas que le den, por mucha democracia que nos rodee, jamás pensarán en una monarquía parlamentaria que para ellos no la trajo la Constitución, su papel mojado, que interpretan pero no cumplen, sino que la Constitución vino, como la Corona, de la mano de Francisco Franco. Constitución, Corona, Iglesia. ¡Ni lo sueñen! Tarde o temprano se la llevarán puesta. Ahora buscan y buscan datos en la basura, pagan y muy bien a quienes les cuenten, los buitres salen al oler la carnaza (yo sé. yo vi, si te cuento cuando…) en dinero, amoríos, luego en el 23F, más tarde en el atardecer de la vida, que hasta ahí llega su maldad.

Lo suyo es reventar los archivos, los dosieres, las citas escondidas, los pasos por la frontera del sur, los vuelos oficiales, las maletas en las bodegas de los aviones, las cuentas bancarias o no bancarias, los paraísos fiscales, las cacerías, la cuesta de las perdices, los armarios de algunos, los reservados y hasta las tumbas.

Abrieron la de Franco y fue todo un símbolo. Nadie movió un dedo. Esa es España. Lo saben.

El rey Príamo ve su ciudad ardiendo y saqueada.

«Cuando vio la ruina de su ciudad conquistada y abatidos los umbrales de palacio y al enemigo dentro de su casa, en vano toma el viejo en sus hombros temblorosos las armas enmohecidas, tiempo ha, por la edad y se ciñe el hierro inútil y lánzase a morir entre los enemigos» (Virgilio. La Eneida).

«Miro atrás y reviso la tropa que aún tengo. Todos me abandonaron agotados y saltaron a tierra o entregaron sus cuerpos heridos a las llamas».

En España ni los muertos pueden estar tranquilos. Mejor que en cada tumba anide una cobra inmortal.

Miren al poder y a los otros. Todos siguen el camino trazado.

Sacaron los restos de Franco del Valle de los Caídos. Los restos de los Reyes de España están muy cerca, en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Los separaba la sierra berroqueña y el magnetismo del lugar, pero ya en el Panteón de Reyes no queda hueco para más enterramientos.

¡Viva el Rey de España!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

8 octubre 2024

A POR DON JUAN CARLOS Y LA CORONA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Sé que muchos permanecen en silencio como si la cosa no fuese con ellos. La honradez del funcionario se paga con una palmadita en la espalda y la sonrisa de falso cariño. Luego el fino hilo que lo une al deber es cortado con certera tijera y cae al abismo de la indiferencia. El funcionario, rendido de caricias, sonríe cuando sabe que sabe, pero nadie sabe que él sabe ni siquiera él mismo supone el valor de lo que sabe hasta que desaparece con todo lo que sabía que, en definitiva, como nadie lo sabe, es nada.

Siempre hay traidores entre los que menos saben porque desde un principio se sabía de ellos.

Todo.

Todo lo que ocurre en estos momentos contra el Rey Juan Carlos no es sino la continuación del Decreto: «Las Cortes Constituyentes declaran culpable de alta traición, como fórmula jurídica que resume todos los delitos del acta acusatoria, al que fue rey de España, quien, ejercitando los Poderes de su Magistratura contra la Constitución del Estado, ha cometido la más criminal violación del orden jurídico del país; en su consecuencia, el Tribunal soberano de la nación declara solemnemente fuera de la ley a don Alfonso de Borbón Habsburgo-Lorena; privado de la paz pública, cualquier ciudadano español podrá aprehender su persona si penetrase en territorio nacional. Don Alfonso de Borbón será degradado de todas las dignidades, honores y títulos, que no podrá ostentar ni dentro ni fuera de España, de los cuales el pueblo español, por boca de su representación legal para votar las nuevas normas del Estado, le declara decaído, sin que se pueda reivindicarlos jamás, ni para él, ni para sus sucesores. De todos los bienes, acciones y derechos de su propiedad que se encuentren en territorio nacional, se incautará en su beneficio el Estado, que dispondrá del uso más conveniente que deba darles. Esta sentencia, que aprueban las Cortes Soberanas Constituyentes, después de sancionada por el Gobierno Provisional de la República, será impresa y fijada en todos los Ayuntamientos de España y comunicada a los representantes diplomáticos de todos los países, así como a la Sociedad de Naciones».

Firmaba la sentencia, como presidente del Gobierno de la República de España, Manuel Azaña el día 26 de noviembre de 1931. El Decreto se había aprobado en las Cortes con nocturnidad: a las tres cincuenta y cinco minutos de la madrugada del 20 de noviembre de 1931.

La manipulación electoral a los municipios españoles fue un golpe de Estado dado en abril de 1931 que se repitió en octubre de 1934 cuando la derecha salió ganadora, esta vez en elecciones nacionales. La farsa de las urnas, que en España eran chisteras de mago, tuvo su continuidad en febrero de 1936. Los del PSOE (llámenlo como quieran, pero  así queda más claro) después de tiempos de quemar iglesias y asaltar conventos perdieron la guerra y no perdonaron el regreso de Don Juan Carlos, nieto del que había sido declarado «culpable de alta traición», y desde ese momento esperaron pacientemente para hacer uso del mismo argumento y preparar su salida irreversible de España. Don Juan Carlos venía de la mano de Franco, Franco coronó a Don Juan Carlos, que a su vez es toda una dinastía. Así, con ellos, llegó la Constitución de 1978

DON JUAN CARLOS I, REY DE ESPAÑA, A TODOS LOS QUE LA PRESENTE VIEREN Y ENTENDIEREN,

SABED: QUE LAS CORTES HAN APROBADO Y EL PUEBLO ESPAÑOL RATIFICADO LA SIGUIENTE CONSTITUCIÓN

Que  dice: «La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria». «El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes».

Inolvidable. Insuperable. Inadmisible. Intolerable. Inaguantable. Insoportable.

Vuelvo a recordar las palabras de Tierno Galván: «Hay que aceptar la Monarquía como el mejor y más fácil puente hacia la democracia. Luego ya veremos».

Veremos es Zapatero. Veremos es Sánchez. Veremos es el Gal y y la coronación de la ETA. Veremos es el imperdonable «Tranquilo, Jordi, tranquilo». Veremos es el dominio de los Poderes del Estado. Veremos es el Golpe de Estado del 2017. Veremos es Puigdemont. Veremos es el indulto. Veremos es la amnistía. Veremos es lo que nos queda por ver.

Para «veremos» la Monarquía, que trajo la democracia a España, no es democracia, que solo solo lo son «ellos y sus circunstancias». Lo estamos viendo y lo veremos. Azaña pensaba, mal intencionado, soberbio, pero pensaba. No sé qué es peor; Zapatero y Sánchez no tiene esa capacidad y se rigen por sentimientos mal condimentados y muy peligrosos, de esos que a la postre dicen «No era eso, no era eso» cuando destrozan una nación y ponen tierra o mar por medio, a salvo y con dinero. Al fin, la tristeza es su fortuna. Nada hay peor que un tonto con alto coeficiente de inteligencia y que escale en el poder político o en el militar si le sirve de puente para esta.

La maniobra inicial, muy antigua, se recondujo cuando vieron una brecha de debilidad en la fortaleza y se dirigió desde el más poderoso de los despachos ocupado por ese exclusivo coeficiente intelectual tan elevado como perverso.

No es de extrañar que haya surgido de repente el terremoto mediático contra Don Juan Carlos. Como no pudieron con la ley van a por él con la trampa. Nadie se da cuenta porque no hay secreto mejor escondido que el que se publica, si es en el BOE aún más. La Zarzuela ya firma como una máquina, en automatismo, sin voluntad ni criterio propio, al vaivén de una ola convertida en sunami.

Por muchas vueltas que le den, por mucha democracia que nos rodee, jamás pensarán en una monarquía parlamentaria que para ellos no la trajo la Constitución, su papel mojado, que interpretan pero no cumplen, sino que la Constitución vino, como la Corona, de la mano de Francisco Franco. Constitución, Corona, Iglesia. ¡Ni lo sueñen! Tarde o temprano se la llevarán puesta. Ahora buscan y buscan datos en la basura, pagan y muy bien a quienes les cuenten, los buitres salen al oler la carnaza (yo sé. yo vi, si te cuento cuando…) en dinero, amoríos, luego en el 23F, más tarde en el atardecer de la vida, que hasta ahí llega su maldad.

Lo suyo es reventar los archivos, los dosieres, las citas escondidas, los pasos por la frontera del sur, los vuelos oficiales, las maletas en las bodegas de los aviones, las cuentas bancarias o no bancarias, los paraísos fiscales, las cacerías, la cuesta de las perdices, los armarios de algunos, los reservados y hasta las tumbas.

Abrieron la de Franco y fue todo un símbolo. Nadie movió un dedo. Esa es España. Lo saben.

El rey Príamo ve su ciudad ardiendo y saqueada.

«Cuando vio la ruina de su ciudad conquistada y abatidos los umbrales de palacio y al enemigo dentro de su casa, en vano toma el viejo en sus hombros temblorosos las armas enmohecidas, tiempo ha, por la edad y se ciñe el hierro inútil y lánzase a morir entre los enemigos» (Virgilio. La Eneida).

«Miro atrás y reviso la tropa que aún tengo. Todos me abandonaron agotados y saltaron a tierra o entregaron sus cuerpos heridos a las llamas».

En España ni los muertos pueden estar tranquilos. Mejor que en cada tumba anide una cobra inmortal.

Miren al poder y a los otros. Todos siguen el camino trazado.

¡Viva el Rey de España!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

7 octubre 2024

 

 

 

 

¡OCÚPENSE DE ESPAÑA! Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Mi intención era titular estas notas como: « El papel de la mayoría de los políticos en España es, como en matemáticas, un cero a la izquierda», pero el título era demasiado largo y para mí que todavía se quedaba corto, por eso lo cambié por el  que encabeza estas notas.

Dicen que Isabel Pantoja, «La Pantoja» a la salida de un concierto, se topó con una periodista, ágil plumilla local, que le preguntó  varias veces algo delicado sobre su familia, al final la tonadillera, cansada de tantas preguntas personales, pegó un manotazo a la alcachofa del micrófono y estalló diciendo: «¡Cállate ya, imbécil! ¡Ocúpate de España!

Esa señorita ejerció de ágil pluma local, y es que hoy cualquiera puede ser periodista para informar «la palpitante actualidad» si, encontrándose en el sitio adecuado, posee un teléfono móvil de nueva generación y carece de escrúpulos.

¿Es la tonadillera una maleducada? Puede ser. Pero sin querer, encontró la frase perfecta para arrojarla en cualquier «Curul» del Hemiciclo del Congreso de los Diputados. (El curul es el escaño o banca donde se sientan los parlamentarios, no confundir con «cubil», que es el sitio donde los animales, principalmente las fieras, se recogen para dormir).

Las de la folclórica pueden ser lágrimas en la lluvia, pero yo  las recordaré siempre. Pasarán las lluvias y  volveré a donde estaba, con mis amigos y compañeros, cada vez más viejos sí, pero también cada vez más sabios e igual de imprescindibles, y que en castellano, inclusivo de siempre, también incorpora al sexo femenino. Siempre con nuestras raices atadas al terreno de España,  y se me ocurre que entre todos podríamos: si no saben,  enseñarles; si no pueden,  ayudarles; si no se atreven, animarles; si no quieren…, por ahora, poco podemos hacer si no quieren, todo menos seguir aceptando y tragando las políticas impuestas por vía «Decreto Ley» sin consultar a la ciudadanía.

Las administraciones deberían afrontar sin complejos el problema en lugar de huir en el Lamborghini.

En democracias avanzadas como la suiza, los referendos son práctica habitual y permiten a los ciudadanos tener voz  directa en las decisiones que afectan a sus vidas.

Añoro los años dorados, cuando comíamos pollo los domingos, conducíamos sacando el codo por la ventanilla, pedíamos  la cerveza en vaso alto o tubo, y fumábamos los cigarrillos rubios de fabricación española, por orden de antigüedad: Bubi, Bisonte, Lola, Fortuna…, los encendíamos con un mechero Zipo, el mío tenía grabado en su tapa plateada el portaviones  norteamericano Saratoga.

El «Saratoga» fue el portaviones estadounidense que participó y sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial. Fue usado como blanco y hundido el día de Santiago de 1946 en las pruebas atómicas de la Operación Crossroads en el atolón Bikini.

El paquete de Bubi, no se me olvidará nunca, pues era el apodo que le pusimos cariñosamente los cadetes  a un duro profesor de pelo claro en  la Academia Genearl Militar en Zaragoza , «El Bubi»: ¿Que por qué?, por que era: rubio, español y malo.

Hay pocos hombres en el mundo de la equitación vegana, pero cuando surgen su atuendo, no pasa inadvertido. ¡Ridículos!

Referente a la gastronomía,  no era este el caso de nuestra admirada Sofía Loren,  mito del cine en aquellos años. La diva,  haciendo gala de un sutil y fino sentido del humor romano  referente a su dieta, nos decía que «todo lo que veíamos en ella, se lo debía al espagueti», y añadía que las dos grandes ventajas que tuvo al nacer eran: haber llegado al mundo sabia y pobre. El pasado 20 de septiembre, como si fuera legionaria, cumplió 90  años.

El primer disgusto que me han dado en  este otoño han sido los finlandeses con lo que han dado en llamar «Equitación Vegana», siendo la mujer o el hombre, que también los hay, quien salta los obstáculos usando sus piernas simulando el trote o galope del animal «indultado». La equitación vegana, «vegan horse riding », consiste en realizar ejercicios que parecen propios de la hípica, pero tú solo, sin caballo.

Los jinetes imitan el trote o galope del animal, saltan obstáculos y hacen reprises de doma, en una pretendida fusión perfecta y armónica con su palo de escoba. Esta práctica, que en Finlandia consideran deporte y causa sensación, la llevan a cabo mayoritariamente  mujeres, que crean sus propios «caballos» e inventan sus «razas».

También para muchos, por esas tierras, lo cuestionan, cuanto menos como ridículo, por no decir estúpido.

Este camino me lleva a la cuerda floja entre elegir entre lo juicioso y evidente, a pasar las noches sin dormir por culpa  de esos   palos de  escoba con la cabeza de cartón, que no me remedian ni la valeriana ni el ridículo que me produce ver entre sueños tan bochornoso espectáculo.

Modestamente creo que  fui yo, hace más de 80 años, uno de los inventores de este esperpento, cuando por el pasillo de casa con cinco o seis años me pasaba las mañanas galopando con el palo de la escoba como caballo.

 La “Lealtad”,  que es cosa de dos, vector de una dirección y doble sentido:  obliga a dos personas o a una persona y un animal. En la equitación clásica, cuando todos los sentimientos, impulsos y vibraciones que el caballo emite,  rama ascendente, son bien interpretados por el jinete y cuando las ayudas que el jinete manda,  rama descendente, ya sean naturales o artificiales, impulsoras o de retención, son bien  admitidas por el caballo , entonces se puede decir que en el binomio «Caballo- Jinete» hay lealtad, y cuando esto ocurre se produce algo maravilloso y es que la equitación se trasforma en arte.

En la  vegana, la rama ascendente no existe, el palo de escoba no emite impulsos ni vibraciones, y por tanto nada le llega al jinete. En la descendente, las ayudas que el jinete manda, la escoba no se entera, y cuando esto ocurre el espectáculo es ridículo, y la mal llamada equitación vegana se reduce a pasar un recorrido en una pista, siendo el caballo  un palo de escoba con cabeza de caballo  de cartón, y el animal  eres tú.

El caballo de madera, el jinete ridículo, el conjunto… desastroso.

Hay que saber de donde es uno, reconocerlo, entenderlo, ausentarse cuando sea preciso y volver con la cabeza bien alta y las ideas más o menos claras.

Este reciente otoño que entra  en nuestras vidas, será políticamente otro otoño interminable como todos  los últimos  en España,  cargado de tristeza y   anunciándonos otro peor invierno lleno de mentiras, amenazas políticas  y espectáculos ridículos.

En muchos, el «odio al caballo y a todo lo español» que tienen, va a ser muy difícil que desaparezca solo con las concesiones de este gobierno, ellos van a lo suyo y no se detendrán.

Aunque sean pobres y vivan a base de espaguetis, procuren ser sabios para poder servir, tómense un buen chuletón de buey rubio gallego y olvídense de lo  vegano, y sobre todo…¡Preocúpense de España!.

¡Qué triste debe ser  vivir desarraigado!.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Zaragoza  octubre 2024.

Blog: generaldavila.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

EL CENTRO NACIONAL DE INTELIGENCIA (CNI) Y EL REY. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Las claves del Rey y el CNI

Pocos saben lo que el CNI hace y otros, muchos, solo imaginan. Nada sabemos; suponemos. Unas veces bien, otras mal.

Más servicio que secreto, decía uno que fue su Director. Es indudable lo primero, así que quedó muy bien y a otra cosa de menos servicio. Lo de secreto es y no es. Un titular sin más. Lo que interesa es la inteligencia y el servicio. El secreto será el que deba ser en cada caso; no más.

Hace algún tiempo se desveló algo de lo que se hace en la Cuesta de las Perdices. Debe ser conocido y elogiado. Lo mostró el diario ABC. Será porque usa un código secreto: ABC

Era tan sobresaliente y destacable lo conseguido por el CNI que bien se merecía una rueda de prensa de su Director para transmitirnos a todos, públicamente, tan magnífica noticia: descifrar el código secreto del Imperio español. La correspondencia entre Fernando el Católico y el Gran Capitán, cifrada a través de un código secreto, ha sido desvelada. Los técnicos en Inteligencia de Señales del Centro lo han logrado. Un reto que les planteó el Museo del Ejército en 2015 poniendo a su disposición unas cartas cifradas entre el Rey Católico y el Gran Capitán. Meritorio esfuerzo que tuvo sus frutos.

Una tabla secreta de sustitución de letras era utilizada entre el Rey Católico y su Capitán para evitar que se conociesen sus mensajes. Hasta ahora seguía siendo un misterio sin desvelar. Descifrarla suponía conocer  algo más que los secretos de la historia del Imperio. Las relaciones personales entre el Rey y Gonzalo Fernández de Córdoba nos acercan al conocimiento y  carácter de dos personajes claves en aquellos momentos de la historia de Europa. Lo han logrado los técnicos del CNI. El desconocido CNI, misterioso, para muchos oscuro y alejado, de repente ha ventilado sus cerradas estancias y el aire de la Sierra del Guadarrama se ha colado por sus blindados laberintos. Hay algo de lírica en el descubrimiento, en la intimidad rota ahora del Rey Católico con su Capitán. También en el gesto de la inteligencia.

No hay nada oculto que no llegue a conocerse. Pero emociona dejar al descubierto un yacimiento histórico y ver correrse una cortina que nos descubre la sensibilidad y poesía de unos hombres que trabajan en la oscuridad y el silencio.

Descubrimos que en las catacumbas donde trabaja la inteligencia española además de secretos y servicios hay sensibilidad. Mucha sensibilidad unida a la alegría que han debido sentir cuando han logrado tener en sus manos el secreto de momentos claves de la historia de España, lo que se escribían El Rey Fernando el Católico y su capitán, El Gran Capitán.

Antes del ataque a Madrid en noviembre de 1936 el capitán del ejército nacional Guillermo Vidal-Quadras muere en su carro de combate, un CV-33,  encontrando los rojos en su interior  la orden de operaciones del general Varela, lo que permitió al teniente coronel Vicente Rojo modificar su defensa y hacer frente a los planes de la ocupación de Madrid. Frustración y un cambio radical en la marcha de los acontecimientos.

El secreto es clave en el ataque y en la defensa. Puede hacer variar  el curso de los acontecimientos. El Rey y su Jefe militar lo sabían y practicaban. Pero el jefe militar fue respetuoso y leal y no vivió de ello.

Les propongo un juego, un entretenimiento. Entre tanto aburrimiento mediático les mando un par de mensajes en clave, dicen que la clave para descifrarlos fue usada durante la II GM. Espero que la encuentren. Pasarán un buen rato; hagan el esfuerzo y tendrán su compensación.

 

MENSAJES EN CLAVE

 

El que quiera la solución que escriba al CNI o al correo de este blog que será más rápido y sencillo.

«No tengáis, pues, miedo de la gente. Porque no hay nada secreto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse».

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com