
Una de las 27 armaduras de la Escuadra de Armados, incluidas las del Alférez y el Sargento, así como los arneses y gualdrapas (manta y sudadero) de un caballo. Armaduras con cerca de 400 años de vida. Empuñando alabardas, dan escolta y guardia a la imagen del Cristo Yacente en la procesión del Viernes Santo de Toledo.
En nuestra política abundan los llamados chulos de barrio, y esa política ahora alimenta a esa desvergüenza; lejos están los tiempos que el alcalde de Madrid, Tierno Galván, el «viejo profesor» como se le conocía, hijo y nieto de militar, cuando recibió al Papa Wojtyla, el día 30 de octubre de 1982 a las 18.07 horas, en la plaza de Gregorio Marañón en pleno Paseo de la Castellana, bajo la estatua ecuestre del marqués del Duero, con la Corporación Municipal en pleno, fue donde en su discurso de bienvenida cuando habló con Su Santidad en lengua latina.
Tierno Galván se convirtió en el gran impulsor de la movida madrileña, con la que supo conectar perfectamente, y que animaba con su lema: «Roqueros, el que no este colocado que se coloque…y al loro»
Dicen que Tierno creía en lo moral y daba charlas a los basureros de su barrio cuando coincidía con los que entraban en el turno de noche, y es que en política, los líderes deben ser humildes, educados y cultos (hablo de líderes, no de tiranos).
Por el contrario, hoy en los debates del Congreso, todos son gritos, mentiras, descalificaciones e insultos, además de gestos que si estuvieran en un colegio los tendrían que castigar. Hay una ministra que, cuando habla el presidente, babea de alegría, agita las manos, salta en el escaño, va de risotada en risotada, parece que está en el circo. Pero no, la señora Montero está en el Congreso. ¡Que escándalo, aquí se insulta, y los demás aplauden!.
Cuando un aizkolari de puños fáciles y escasa educación se encarama al consejo de administración de una empresa pública, se derrumba la confianza del ciudadano y quiebra el principio fundamental que conecta el administrador con el administrado. Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto, en realidad son déspotas que ni siquiera tienen la formación necesaria, verdaderos necios en lo que gestionan y deshacen, por eso pierden toda clase de autoridad pues su aprendizaje no está sólidamente formado, algunos, no lo traen aprendido de sus casas. ¡Que escándalo aquí, la mayoría, desconocen las normas de educación!
Los políticos de ahora no tienen esa generosidad, competencia y deseo de acuerdo de los de la transición. ¿Será que hemos construido una democracia sin demócratas?, y por supuesto no tienen idea de la lengua latina, aunque sepan latín. Esta expresión tiene dos acepciones: una es la estrictamente académica y alude al domino de la lengua, mientras que la otra está relacionada con la retranca y los resabios.
Cuando la confrontación se impone a la gestión, perdemos todos, y así tenemos este país de ciudadanos adormecidos, anestesiados, hastiados por la incompetencia de quienes dejan que todo siga adelante por la inercia. Todos mienten y algunos son tan frios que solo toman licor del polo, y otros, están tan despistados como marinero franco de ría en puerto desconocido buscando plan.
Aquí muchos políticos y famosos, te dicen que hay cosas más importantes que el dinero, pero luego se montan unos pollos verbeneros para sacar petróleo de las piedras, y meses de 40 días para cobrar dietas. ¡Que escándalo, aquí se roba!.
El panorama de Cataluña para el próximo 12 de mayo se resume en una pelea de todos contra todos. Puigdemont, cuando vuelva a España quiere un pacto con los independientes, pero Orio Junqueras, que no lo soporta, ya le ha dicho que ni lo sueñe. A todo esto, el PSOE de S. Illa, con la parsimonia que le caracteriza, descalificando con la boca pequeña a los separatistas. Los Comunes, desaparecidos. La CUP, en extinción. El PP con un candidato con mala pinta y novato, y Ciudadanos y Vox…¿existen?
Pero hay que tener en cuenta que ni en Cataluña solo pagan impuestos los catalanes, ni los catalanes pagan impuestos solo en Cataluña.
Ya lo dijo Borrell. «Las cuentas y los cuentos del independentismo catalán», pero el presidente de la Generalitat y candidato de ERC a los comicios del próximo 12 de mayo, hace poco en la Cámara alta declaró sin trapujos y con sorna que: «Como independentista y de izquierdas, trolear al PP siempre es apetecible», pero lo que más desea Aragonès es que Cataluña recaude todos los impuestos y después transferir recursos al Estado ¡Que escándalo, aquí lo único que les importa es aquello que dice: «la pela es la pela»! (Expresión popular del catalanismo más depredador, confirmado estos últimos días de batalla secesionista.)
Repito lo de la semana pasada: Señores diputados, máxima elegancia por favor, que no es otra cosa que no hacer daño a los demás; caminen, lean, piensen…, es la única esperanza contra su actual barbarie. ¡Que escandalosa forma de vivir!.
Señores del Gobierno, hay que pensar en una educación moderna que al menos las nuevas generaciones tengan consciencia de que es cívico sujetar la puerta hasta que la coja la persona que viene detrás; que se camine por la derecha en las aceras, que es de lógica dejar salir antes de entrar, que no nos cueste crear amabilidad con un «buenos días», «disculpe», «pase», «no se moleste que ya lo cojo yo», o ponernos una mascarilla cuando seamos conscientes de tener una gripe y estemos en un lugar concurrido.
En este país ya agnóstico , cuando no ateo, en las ideas y los hechos, donde siempre ha habido un afán destructor de las tradiciones, a las que ahora llaman «caspa»; hoy en su lugar, se afanan en montar actividades acordes a la vida moderna como: agricultura ecológica, talleres sobre nuevas masculinidades, comunicación asertiva, corresponsabilidad doméstica, igualdad de género, gestación subrogada, y los géneros no binarios y pan sexuales…. ¡Que escandalo, entre otras cosas, aquí también permiten las guarrerías!
El fenómeno del resurgimiento de las procesiones de Semana Santa me alegra. Aunque no soy muy adicto a ellas, (me gustaría que me gustasen más), esta Semana Santa vi y oí en Aragón un cóctel de sonidos, que pasaron de las jotas y saetas, a los aplausos con el acompañamiento de carraclas, matracas, tambores, bombos y timbales, a los acordes de una banda de música que marcaba los pasos de los costaleros.
Todos los Viernes Santos, siempre me acuerdo de los «armados» toledanos, y de manera especial de mi hermano Pepe que en su día lo fue. Estos 27 armados con armaduras de la armería del Conde de Fuensalida, construidas en Tolosa en el año 1686, con cota de malla y yelmos, petos, espaldares, con gracioso tonelete de seda, espada al cinto. Empuñando enormes alabardas, dan guardia a la imagen de Cristo Yacente, desde su salida de la Parroquia Mozárabe de las Santas Justa y Rufina de Toledo, entre todos, destaca el sargento, con su alabarda, llevada a pulso, y la punta de su cabeza de armas hacia abajo sin tocar la tierra.
Yo, este año pasé el Domingo de Resurrección en Burdeos, en su maravillosa Catedral gótica de San Andrés, y en su misa de las diez y media de la mañana, comprobé como toda Francia no es laica, y también como el gobierno francés blindó esta Semana Santa a todas sus iglesias con un estado de alerta máxima llevado a cargo por su ejército. Burdeos está en una de los cuatro rutas del Camino de Santiago en Francia, el llamado Camino de Tours, que partiendo de la Torre de Santiago de París recorre: Orleans, Tours, Poitiers y Burdeos, y acaba atravesando los Pirineos por el paso de Roncesvalles.
Fue el domingo de resurrección, y es que solo para los cristianos que no cambiamos de chaqueta, la resurrección es la base de todo… pero desde la materialidad de la política española resulta mucho más fácil creer en una falsa resurrección, y para los que no se lo crean, ahí está el ejemplo de Puigdemont. ¡Que escándalo, nos manda y ordena un prófugo de la Justicia!
Se puede cambiar de todo, de cara, de sexo, de pareja, de chaqueta…, pero nuestros políticos son tan falsos que serían capaces de cambiarse hasta de su equipo de futbol de toda la vida.
¡Qué escándalo, qué escándalo! Ahora me entero que aquí también se hacen trampas.
Nosotros no podemos volver atrás y cambiar el principio, pero podemos empezar desde donde ahora estamos y cambiar el final.
Como dijo Pio Baroja, esta clase de españoles viven gracias a que los demás no saben, se llaman a sí mismo políticos y a veces hasta intelectuales.
En vista del panorama, y con permiso de Sabina: Vivo en el número siete, calle Melancolía. Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría. Pero siempre que lo intento ha salido ya Sánchez, (quería decir el tranvía).
¡Que escándalo!
Un fuerte abrazo a todos.
Zaragoza mayo 2024.
Blog: generaldavila.com