VUELVO ¡A LOS TOROS! POR TI Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Me he criado en las Ventas, Avenida de los Toreros; he montado los caballos del Pimpi y entrado a la plaza con el botijo de los matadores o escalando las paredes de la Monumental de las Ventas del Espíritu Santo. La he visto arder por sus cuatro costados, y encerrado a los toros con los perros bóxer de la plaza.

Era, como se suele decir, un golfillo de las ventas. Eso queda y crea arte y toreo ante el mundo.

Decía Ignacio Sánchez Mejías que el mundo es una enorme plaza de toros donde el que no torea embiste. Toreo, de salón, pero toreo a los que embisten y sé ejecutar todos los tercios. También sé que el mayor peligro lo tienen los mansos y de ellos procuro aliviarme.

Lo que nunca había visto era a mi plaza de las Ventas tanto tiempo cerrada y echaba muy en falta sus murmullos y silencios. Vuelvo y recuerdo a Alberti.

«Vuelvo a los toros por ti,

yo, Rafael.

Por ti, al ruedo

¡Ay con más años que miedo¡»

Durante este tiempo hemos tenido que lidiar con un toro de extraño pelaje. Este toro era más malo que manso y a él arrimarse: nunca.

No es fácil acertar con el nombre de las capas de los toros. Salvador Miranda, un escultor de los grandes y muy aficionado a la Fiesta Nacional, que era, y es, el vivir y sentir, tenía grandes dificultades para definir las capas. Un día en la plaza de Bilbao salió un toro de extraño pelaje. Lo que menos esperaba don Salvador era que en aquella plaza estuviese Curro el Cochero, singular personaje que sabía de toros y toreros más que nadie. También tenía malaje y sabía las dificultades de don Salvador en eso de los colores de los toros. Acostumbraba a ir a todas la Ferias de España y allí, en mitad de la corrida, solía oírse su enorme vozarrón juzgando a toro o torero.

No esperó a soltar sus banderillas contra el escultor.

—Zebastián Miranda, ¿qué pelo tiene ezte toro?

Sebastián se dio cuenta de la jugada y sin amilanarse, en pié para que su voz se distinguiese, contestó.

—Precioso Curro, precioso.

Así que estemos preparados: ¡«Ezte toro» sí que tiene bonito pelaje, y es bravo el muy jodío! Reconozcan su pelaje y aplaudan la casta. Hablamos de Madrid.

Voy a los toros el día 2 de mayo, se abre nuestra Plaza de las Ventas, ¡vuelvo a los toros por ti!, y por ello llevo la papeleta hecha. De allí a las urnas.

¡Va por usted señora presidenta!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

2 mayo 2021