NARANJAS DE LA CHINA PARA EUROPA. EJÉRCITOS DE DINOSAURIOS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Aquello parecía imposible, pero las naranjas que usted conoce vinieron de la China. Invadieron el mercado, en silencio, sin grandes titulares, con firmeza: avanzan y se propagan.

Estos días se ha hablado con insistencia de China. Cada vez que se habla del futuro, surge China. Puede que sea la serpiente del verano; cuando nada hay para rellenar páginas se acude a los tópicos. Puede que lo de China ya no lo sea y que salga a la luz el monstruo del Lago Ness auténtico. Preocupante.

Que si la China es la segunda potencia económica del mundo camino de ser la primera, que si el 5G, que si la Luna lunera, ¿y lo militar?

En silencio el mundo gira, a diario, y modifica ligeramente su inclinación: precesión. China queda siempre como incompleto desarrollo, pero está ahí. La prolongación del eje de la tierra, en breve, no se dirigirá hacia la estrella Polar. Todo cambia sin que nos demos cuenta. Europa, ombligo del mundo, sigue creyéndoselo, ombligo cultural, y se orienta por esa estrella tan conocida. Pero el mundo está en imparables vías de cambio. La desorientación te estrella contra el futuro. La soberbia cultural de Europa ciega su visión de futuro y le impide asumir su error.

Los ejércitos, lentos y conservadores, pesados mastodontes, dinosaurios del pasado, les cuesta adaptarse a las nuevas circunstancias. Deberían empequeñecerse en soberbia y crecer en recursos y filosofía. Ir más allá de su temporalidad. Examinar sus alianzas.

Cierto es que la guerra se gana con calidad más que con cantidad, pero hay situaciones que no soportan tanta presión de la cantidad que tiende a expandirse. Sobre todo cuando la calidad y la cantidad se igualan. China es cantidad y camina a la excelencia en calidad. Lo tiene todo además de dinero, dinero, dinero.

El eje de giro está cambiando. El mundo dejará de orientarse por la Polar y es necesario adivinar la nueva estrella.

-Vete a por pan.

-Está cerrado a estas horas.

Tráelo del chino que nunca cierra.

Hasta el pan vuestro de cada día. Naranjas de la China.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez.

Blog: generaldavila.com