CORONEL DON JOSÉ MIRANDA CALVO Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

No habrá grandes homenajes ni ocupará portadas, pero se ha muerto uno de los grandes maestros de la Infantería española. Nadie me lo ha comunicado (no tiene por qué), pero un mensaje tuitero me pone en alerta. Ha muerto el Coronel D. José Miranda Calvo.

Triste es que las noticias militares delicadas y sensibles no nos lleguen a los que un día formamos entre sus filas y tengamos que acudir a las redes sociales para enterarnos. Ya nada somos, pero duele.

Se van los maestros. Nos dejan solo su impronta y criterio, ahí es nada: su maestría.

Hace un año daba la triste noticia de la muerte de mi profesor de Táctica, el Coronel D. Rafael Girona Olmos. Hoy la del Coronel D. José Miranda Calvo. Los que de ellos hemos aprendido más sobre la historia y sus formas de evolución, del estilo de ser soldado, que de las modernas tácticas, nos vamos muriendo junto a las enseñanzas que enseñadores sin pudor a mostrar sus conocimientos nos dejaron tatuado en nuestras almas de soldado. Es un mensaje secreto transmitido de infante a infante. En cada línea de mi espíritu se esconden sus sabias enseñanzas.  Hoy está prohibido que se te vea el tatuaje cuando estás uniformado, por lo que en aras al conocimiento lo muestro más que nunca: rigor histórico. ¿Qué tendrá ese mensaje que tanto empeño hay en ocultar?  Estoy tatuado con y por él, de mis profesores, aquellos que forjaron mi espíritu espíritu militar cuando era un joven Cadete.

El Coronel Miranda era además un fino historiador, entretenido y ameno, que llevaba Toledo como bandera de la ejemplaridad de una España forjada bajo culturas de comunes por variados cielos y climas, que dio frutos sin importarle nevadas o insoportables sequías. Era el Coronel Miranda un ejemplo de convivencia y hermandad, un soldado internacional que luchaba alrededor de la cultura y el entendimiento de los pueblos.

La muerte es inevitable, no tiene que ser un drama, una aceptación del ser, un legado. La tragedia es el olvido, no aprender de la bondad de la enseñanza que muestran algunos maestros, cada vez menos, dedicados en cuerpo y alma a su labor. La del Coronel D. José Miranda Calvo fue su España y su Infantería. Combatiente en la División Azul con la 250 División española, hijo predilecto de Toledo, académico supernumerario de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, profesor de la Academia de Infantería, soldado por encima de todo.

Sus alumnos hoy volvemos a leer su historia y recordar aquella cara sonriente del buen maestro que nunca quiso alejarse de Toledo, su Academia de Infantería, España y su familia.

Gracias maestro.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

10 enero 2022

Blog: generaldavila.com