¡ENHORABUENA REAL MADRID! General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

El Real Madrid ganador de la Copa de Europa y van 12.

Hoy me decía un amigo que él es seguidor del Real Madrid porque tiene un exceso de glóbulos blancos en la sangre. Tiene gracia la ocurrencia. Me cuenta que, aunque se lo prohibiesen, es algo que lo lleva tan dentro que no puede evitarlo. Debe ser algo difícil de superar a pesar de la cantidad de razones que uno enumera a diario para volverle la espalda al deporte Rey. Lo de ser de un equipo u otro supera las razones futbolísticas e incluso las deportivas. Recuerdo que en las primeras misiones que el Ejército español llevó a cabo por tierras de la antigua Yugoslavia el nombre de Butragueño y el del Real Madrid suavizó más de una tensión en los controles de carreteras.

La afición del Real Madrid ¡ejemplar!

El fútbol nunca ha estado considerado deporte militar. Son muchas las lesiones que se producen y los enfrentamientos y la pasión que rodea a los partidos puede acabar en golpes de mano poco recomendables. Aún así impera, como en cualquier otro grupo, enorme y variada afición. He sido testigo de las más ingeniosas proezas de nuestros especialistas en transmisiones para llevar la radio o la televisión a remotos e imposibles lugares para escuchar o ver un partido de fútbol. Cuando es la selección española la que juega la pasión se desborda; se la siente parte de la milicia y de los valores que uno defiende. Es una batalla con sus defensas y ataques, un triunfo o una derrota.

Un campo de fútbol es, al menos en el lenguaje, una buena escuela de guerra. Estrategias, táctica, defensas, ataque, flancos, reservas… y mucho que pensar antes de elegir el equipo, la tropa, el general y el capitán.

Los colores del equipo se han identificado en la mayoría de los casos con algo que va más allá del fútbol y son como una bandera que se enarbola y simboliza el sentimiento y las razones de la lucha, de los goles. Rivalidad no quiere decir enemistad sino competencia, aunque a veces se lleve a límites que rozan lo inadmisible.

Anoche el Real Madrid consiguió ganar su duodécima Copa de Europa ante un magnífico equipo, La Juventus, y ante dos aficiones ejemplares. Una fiesta del fútbol y un equipo que es historia de España y embajador por el mundo llegando a lugares insospechados unido al nombre de España.

Me llamó la atención al final del partido ver cómo los jugadores del Real Madrid se envolvían en diversas banderas y que ninguna de ellas fuese la del Real Madrid ni la de España. Entre los aficionados sí que abundaban. Las verónicas con el capote no faltaron.

Ganó el Real Madrid y con él ganó España, lo que se agradece en estos tiempos en los que casi todos estamos perdiendo algo de España.

La Duodécima Copa de Europa

¡Hala Madrid! y gracias Real Madrid.

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Blog: generaldavila.com

4 junio 2017