FÚTBOL ES GUERRA. LA SELECCIÓN ESPAÑOLA DE FÚTBOL General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

‹‹Fútbol es guerra››. Lo decía el gran entrenador, creador del fútbol total, Rinus Michel. Los jugadores del Ajax le apodaban el General. No quería ver a su equipo correr hacia atrás ni defendiendo: : ‹‹se defiende siempre hacia adelante››. La marcha atrás es siempre mala, peligrosa. Por definición. Cuando algo no se defiende se pierde. Incluso la dignidad. Nuestra selección concentrada para el partido contra Albania, donde se juega estar en el mundial,  ha dado un paso atrás y dentro ha estallado la guerra. En este caso nada deportiva ni nada que ver con la victoria o derrota. Se puede perder o ganar, pero siempre con el honor de haber representado a los colores de tu Nación. Ni roja ni verde, la selección española, roja y gualda, no debe contar con alguien que no siente el color de su bandera, que no quiere ser español, y que aprovecha su fama y dinero para dar muestras de ello. Un jugador que lo primero que hace nada más llegar a la concentración es tuitear lo que él cree que puede hacer daño a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que son las mismas que a él le protegen a diario, es un provocador que no debe estar en la selección de España. Fuera. Sin convocar. Será todo lo bueno que se quiera, pero aquí no queremos buenos jugadores sino buenos españoles y que además jueguen bien al fútbol. Ese es el orden y las condiciones para ser convocado. El resto son ganas de seguir aumentando la polémica, el enfrentamiento y hacer publicidad de su rencor y odio a España y a lo español. Efectivamente el fútbol es guerra desde que en la selección nacional quieren alinear a Puigdemont, Piqué, Forcadell, Junqueras y hasta nos llegan noticias que puede ser convocado Íñigo Urkullu. En el portero de Albania van a ver a Rajoy. Van a ganar por goleada. Lo malo es que nos hemos quedado sin banda derecha, sin centro del campo y todo se volcará a la izquierda más radical. Es lo único que se mantiene.

Al final, como siempre, en este caso, como en otros más graves, los que darán la cara volverán a ser los aficionados al fútbol, el pueblo español, que clamará para que en la selección española estén los que sientan desde el corazón su patria y su bandera: España. Aunque perdamos por goleada.

Fútbol es guerra. Y ha estallado. Por ahora en el fútbol.

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Blog. generaldavila.com

04 octubre 2017

 

¡ENHORABUENA REAL MADRID! General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

El Real Madrid ganador de la Copa de Europa y van 12.

Hoy me decía un amigo que él es seguidor del Real Madrid porque tiene un exceso de glóbulos blancos en la sangre. Tiene gracia la ocurrencia. Me cuenta que, aunque se lo prohibiesen, es algo que lo lleva tan dentro que no puede evitarlo. Debe ser algo difícil de superar a pesar de la cantidad de razones que uno enumera a diario para volverle la espalda al deporte Rey. Lo de ser de un equipo u otro supera las razones futbolísticas e incluso las deportivas. Recuerdo que en las primeras misiones que el Ejército español llevó a cabo por tierras de la antigua Yugoslavia el nombre de Butragueño y el del Real Madrid suavizó más de una tensión en los controles de carreteras.

La afición del Real Madrid ¡ejemplar!

El fútbol nunca ha estado considerado deporte militar. Son muchas las lesiones que se producen y los enfrentamientos y la pasión que rodea a los partidos puede acabar en golpes de mano poco recomendables. Aún así impera, como en cualquier otro grupo, enorme y variada afición. He sido testigo de las más ingeniosas proezas de nuestros especialistas en transmisiones para llevar la radio o la televisión a remotos e imposibles lugares para escuchar o ver un partido de fútbol. Cuando es la selección española la que juega la pasión se desborda; se la siente parte de la milicia y de los valores que uno defiende. Es una batalla con sus defensas y ataques, un triunfo o una derrota.

Un campo de fútbol es, al menos en el lenguaje, una buena escuela de guerra. Estrategias, táctica, defensas, ataque, flancos, reservas… y mucho que pensar antes de elegir el equipo, la tropa, el general y el capitán.

Los colores del equipo se han identificado en la mayoría de los casos con algo que va más allá del fútbol y son como una bandera que se enarbola y simboliza el sentimiento y las razones de la lucha, de los goles. Rivalidad no quiere decir enemistad sino competencia, aunque a veces se lleve a límites que rozan lo inadmisible.

Anoche el Real Madrid consiguió ganar su duodécima Copa de Europa ante un magnífico equipo, La Juventus, y ante dos aficiones ejemplares. Una fiesta del fútbol y un equipo que es historia de España y embajador por el mundo llegando a lugares insospechados unido al nombre de España.

Me llamó la atención al final del partido ver cómo los jugadores del Real Madrid se envolvían en diversas banderas y que ninguna de ellas fuese la del Real Madrid ni la de España. Entre los aficionados sí que abundaban. Las verónicas con el capote no faltaron.

Ganó el Real Madrid y con él ganó España, lo que se agradece en estos tiempos en los que casi todos estamos perdiendo algo de España.

La Duodécima Copa de Europa

¡Hala Madrid! y gracias Real Madrid.

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Blog: generaldavila.com

4 junio 2017