MADRID CENTRAL, PIQUETES EXTREMOS Rafael Dávila Álvarez

No sé si será bueno o malo. Soy usuario del transporte público, muy de recorrer el Centro de Madrid, y lo único que noto en los tiempos de ahora es que una zona de la Capital tan bonita y agradable se ha convertido en una selva amazónica por donde hay que ir abriéndose paso a machetazos con los hombros. Como decía el torero hay gente pa tó, pero se han juntado los pa tó en el centro de Madrid. De eso nadie tiene la culpa; de que muchos utilicen las esquinas para aseos públicos y la limpieza brille por su ausencia: sí hay culpables. De que se ocupen las aceras por la diversidad o uno se vea arrollado por miles de manteros vendiendo productos falsos, que corren como una estampida, también.

Madrid Central será o no será una buena medida. Carmena era, pero ya no es. Lo que ha hecho en su mandato municipal ha sido muy poca cosa. No quedará su huella en la historia del Municipio, no ha sido Carlos III, ni Gallardón, aunque alguno la recordará: ¡ya no está, ya no está, Carmena ya no está! Madrid Central, es una obra efímera que volverá o no, pero es efímera como ella.

Es a lo que iba. ¡Que Carmena no sale alcaldesa!, pues la “extrema” izquierda monta un pollo. ¡Que se suprime Madrid Central!, la “extrema” izquierda monta otro pollo. Deben tener los piquetes en permanente alerta, porque en horas te montan el pollo. Ahora toca tocar las narices con unos piquetes informativos sobre Madrid Central, como si no supiéramos lo que ha sido. Lo sabemos muy bien. Sabemos que el problema en el que hay que centrarse es otro. El problema es el de los millones de trabajadores que se ven atrapados en la 1, 2, 3, 4, 5, 6, y varias, carreteras nacionales, o no, de entrada a Madrid. Un transporte público infame, autobuses atrapados en los atascos, trenes de cercanías con permanentes retrasos, escasos, sucios, que parecen transporte de ganado más que de personas. Madrid no es el Norte, no es el Centro. Hay un Sur y una periferia humilde, más humilde, más extrema, que se desplaza con un carísimo bono-transporte y en ese transporte se dejan media vida. Es ahí donde tendrían que estar esos piquetes de “extrema” izquierda e informativos, si es que están informados de lo que de verdad ocurre.

Desde la crisis no ha vuelto a hacerse ni una sola infraestructura, se ha abandonado el mantenimiento de las carreteras y medios de transporte público, encarecido y olvidado.

Los piquetes informativos, de “extrema” izquierda, no se han informado bien. Como siempre no se trata de informar sino de tocar las narices.

Se han equivocado de lugar. Además de desinformados, están manipulados. Y es que siempre hubo y habrá gente pa tó

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 julio 2019