UNA REFLEXIÓN REPUBLICANA PARA EL DÍA DE REFLEXIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

14 Abril 1931. El Rey se marcha, abandona el ejercicio de sus funciones para evitar un supuesto y posiblemente no seguro derramamiento de sangre.

No había razón alguna; nadie había puesto en las urnas la forma política del Estado. Solo eran unas elecciones municipales que el Rey ni perdía ni ganaba; él no jugaba. No había triunfado ni perdido en las urnas. No se le había preguntado nada a la República ni a la Monarquía; a nadie le habían preguntado por ellas. Nunca se sometió a referéndum la forma política del Estado. Conviene tenerlo muy en cuenta. Eran solo unas elecciones municipales. Un 12 de abril de 1931.

Dos días después, el 14 de abril, Alfonso XIII, el Rey soldado, se quedó solo. Alguien le dijo que los españoles habían dicho, pero nunca dijeron nada porque nadie les había preguntado.

¿Dónde están mis leales?

El general de Brigada Francisco Franco Bahamonde, Director de la Academia General Militar había propuesto que esta se ubicase en El Escorial: <<Si hubiésemos estado en El Escorial acaso habrían podido cambiar algunas cosas. A mí me hubiese sido fácil presentarme el 12 o el 14 de abril de 1931 en Madrid, al frente de los cadetes, e influir, quizá, sobre las circunstancias que determinaron la expatriación de Alfonso XIII>> (Franco. Manuel Aznar).

El 14 de abril el rey tiene que abandonar España. Se va solo, muy solo. ¿Políticos?, ninguno para dar la cara por él. ¿Monárquicos?, ¿los hubo alguna vez? ¿El pueblo?, ¡¿qué sabe el pueblo!?; lo que le digan y a donde le digan.

De repente: nada; no queda nada de la España monárquica, nadie que dé la cara por su rey. No hay monárquicos, no hay alfonsinos, no hay cadetes, no hay generales, no hay soldados. ¿Dónde está el pueblo?

Guerras, unas ganadas, alguna perdida, en España, en Europa, dictadura o dictablanda, tensiones civiles y militares; todo lo ha aguantado el rey o ha creído aguantarlo. Malos consejeros. Oídos sordos. Lo que ocurre es inesperado para la calle, pero admisible. Es inadmisible políticamente, pero todos lo admiten; esperan sacar partido de la nueva situación. Nadie discute. Los hechos se dan por buenos, aunque sean malos. La política de barrio, callejera, de tumulto,  acaba con la forma política del Estado. Todos a una Fuenteovejuna. ¡Viva la República!

Nada de monarquía, ¿o de Alfonso? Palabras. El Rey se va de España. Dice que no le quieren. La calle manda, esa calle que bien conoce el rey callejero.

Habían muerto muchos soldados. Demasiados y demasiado lejos. La lealtad perdida entre guerras de cañones o de moquetas, de presupuestos y favores, de medallas y concesiones. Demasiados sacrificios exigidos a los que a cambio no recibían más que el olvido de su patria, de los suyos, en guerras donde se hablaba de España, pero no se la sentía, donde se hablaba de patriotismo, pero no había patria, donde se sufría la lentitud de ver con qué rapidez llegaba la muerte; lejos, demasiado lejos y demasiado rápida. ¿Quiénes son los que ahora gritan en la calle? ¿Serán ellos?

Mientras se le acaba el tiempo el rey tiene aún lucidez para una breve meditación. Aquella dictadura. ¿Para qué? No era eso, no era eso. Esto no acabará aquí. Quién sabe lo que se avecina. El Rey se va. ¿Dónde vas Alfonso XIII? Ya no hay vuelta atrás. Que se las arreglen ellos.

Aquella primavera del año 1931 hablaron los generales. Muchos de ellos venían de presidir con sus entorchados alguna procesión de la reciente semana de pasión, la Semana Santa, Angustias y Esperanzas, bendiciones y aleluyas. Marcha Real, ¡Viva España! ¡Viva el Rey!, golpes de pecho mientras se agitan las medallas. De repente, de la noche a la mañana, se acuestan monárquicos y amanecen republicanos. ¡Viva la República!

Primo de Rivera ya es historia, Se había ido a morir, solo, a París, sin bandera que lo envolviese. ¡Estaba todo tan reciente!

La Guardia Civil se inhibe por orden de su Director, el general Sanjurjo. Recuerda sus cuentas pendientes con el que ya es solo don Alfonso. El Toisón de Oro que no le han dado, que si su mujer no es del gusto real, gentilhombres  de S.M. con acceso directo al despacho real, prebenda que él recuerda no poseer. Al final lo personal cuenta y cuenta mucho.

Sanjurjo es protagonista esos días abrileños de repúblicas. Le gusta ser importante. Lo es. África y alguna cosa más le han dado fama y honores que a veces no se corresponden. El ministro de Estado, Alejandro Lerroux,  le pide que asegure el orden. El general exige para él plenos poderes sobre el Ejército, las Fuerzas de Seguridad y la policía. Lo quiere todo y lo obtiene. Sobre un general, Sanjurjo, marqués del Rif, recae el peso de dar la bienvenida a la República, con orden y concierto. Es su protector inicial, el general que la República necesitaba; a pesar de Azaña y muy a su pesar: <<…accedió sin resistencia a prestar a la República, que reconoció, el primero e inestimable concurso de la guardia civil de la que era director general. Siguió al frente de ese instituto, pero muy pronto inicióse una antipatía que le hizo incompatible con Azaña, el cual no se cansaba de manifestar la molestia sentida ante la pretensión de que la República tuviese un patrono o protector y con entorchados>>.

El rey de España, la Casa de Borbón, con Alfonso el XIII, ¡vaya por Dios!, se va.

Desde el 12 de abril de 1931 la calle no deja de gritar. Por ahora solo eso: gritos.

Berenguer ministro de la Guerra rubrica el final de la escena. Escribe a los capitanes generales la noche del mismo día 12. Les da la orden definitiva: “…los destinos de la Patria siguieran el curso que les impone la voluntad nacional”. Está claro: no hay que contar con el Ejército, que nadie mueva un pelotón. Lo que diga Sanjurjo. Nada que hacer. Dejar correr la calle.

El Rey no tiene donde apoyarse. Dice que no quiere derramamiento de sangre. ¿Y si resiste? “Dios sabe lo que hubiese ocurrido si Su Majestad resiste; tal vez se hubiese salvado el trono”.

Pero es el final de la Monarquía: «Quiero apartarme de cuanto sea lanzar unos compatriotas contra otros en fratricida guerra civil… Suspendo deliberadamente el ejercicio del poder real y me aparto de España».

Se acabó el Reino de España, que ahora es la República española. Rumbo a Cartagena.

Dice el Rey: <<Cumplid siempre con vuestro deber, que yo no he de olvidar jamás el mío…>>. ¿Y si el Rey resiste? La pregunta hoy es más evidente. Ya sabemos la respuesta.

La guerra no vino como consecuencia de la marcha del Rey sino por los que en un ruin pacto traicionaron el curso de la historia y se amañaron a su gusto unas elecciones trayendo una República que no supieron encauzar ni dirigir. Ni la monarquía, ni la República eran culpables. Todos culpables: la incompetencia de unos dirigentes demasiado complacientes que con su escasa sabiduría gobernante se llevaron por delante la monarquía y detrás de ella la república.

Habrá que admitir la consabida frase: <<La República la trajeron los monárquicos y, después, la perdieron los republicanos>>.

Es solo una reflexión para el día de reflexión.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 abril 2019

20 pensamientos en “UNA REFLEXIÓN REPUBLICANA PARA EL DÍA DE REFLEXIÓN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

  1. SENSATAS Y MUY ATINADAS REFLEXIONES, MI GENERAL.
    Efectivamente, en cuanto a la monarquía, entre todos la mataron y ella sola se murió
    La II República feneció a manos de los republicanos.

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  2. Acertadas reflexiones mi general.
    Efectivamente, las elecciones del 12 de abril no eran para decidir sobre la forma de gobierno… eran municipales.
    La proclamación de la Segunda República fue un golpe de estado…. civil, no militar, pero no ajeno a la presión de las armas. Porque las organizaciones sindicales (especialmente la UGT) tenían muchos miles de hombres armados y entrenados: Los batallones de “chíviris”
    Alfonso XIII ofreció convocar, en el plazo de tres meses, un plebiscito para que el pueblo español eligiera entre monarquía o república.
    La respuesta fue conminarle para que abandonara el trono “antes de que se ponga el sol”
    Hoy se sabe que las logias pretendían darle muerte, posiblemente a toda la familia real como habían hecho los revolucionarios rusos con la familia del Zar. Pero la masonería inglesa impuso que se respetara la vida del Rey (la Reina era inglesa)
    Las amargas palabras de Alfonso XIII en el exilio “si me hubiera afiliado a la masonería no habría perdido el trono” . Ya le hicieron saber el peligro que corría cuando su respuesta al ofrecimiento de reinar “entre columnas” fue consagrar España al Corazón de Jesús.
    Ya todo es historia… aviso del porvenir.
    Un Rey “callejero” -al igual que un mando “tropero”- no son eficaces para mantener el orden cuando la soldadesca se desmanda.
    Y un buen comandante, o la salva del naufragio o se hunde con ella.
    Pero en cualquier caso pone a salvo, en primer lugar, a las mujeres y a los niños.
    Mañana España se juega a cara o cruz su destino.
    Muy oportuno por ello mi general las reflexiones que nos ha propuesto.
    A sus órdenes.

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  3. En España la cuestión en 1931 no era una mera elección entre dos formas políticas,Monarquía o República.Si solo hubiera sido eso…Los pueblos tienen derecho a elegir su forma política.Pero en España no era solo eso.Era mucho más.Era el designio de acabar con la fe católica.Eso se manifestó enseguida,con la quema de iglesias en mayo de 1931,ante la presencia impasible de las fuerzas de orden público.Solo el Ejército dió muestras de resistencia frente a esos salvajes atentados a la más importante de las libertades : la religiosa.
    Y cito el hecho : en ese mayo del 31, unos energúmenos estaban intentando quemar el colegio religioso de los Sagrados Corazones.Al ver la escena,un niño pequeño,alumno de ese colegio,rompió a llorar.Vivia ese niño en el cuartel del Infante Don Juan,situado en la cuesta de Moret,en Madrid.Su padre era el Coronel Juan Mateo Pérez de Alejo,que antes había sido el sexto Jefe de la Legión.En dicho cuartel se hallaba el Regimiento de Infantería Saboya número 6.
    Ese Coronel no lo dudo : enseguida dió la orden,y una Compañía de su Regimiento salió a la calle.Con su sola presencia bastó para que los incendiarios se retiraran y desistieran de su intento de quemar un edificio católico.La sola presencia en la calle de un puñado de soldados bastó para evitar ese incendio y para dejar en evidencia a un Gobierno que consentía esos incendios.
    Ese Coronel fue posteriormente asesinado en marzo de 1932.Pero aquel Ejército dió posteriormente el ejemplo de defensa de la fe católica,ante la terrible persecución religiosa desatada en julio de 1936.Lo que cuentan ahora nuestros izquierdistas sobre aquella República,no se corresponde en absoluto con la realidad.Por eso urge derogar la ley de memoria histórica.Que solo VOX propone que se derogue.

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  4. Con la venia de Vuecencia, mi General:

    ¡Muy bien escrito!
    España es el Rey y el Rey es España. El Rey Felipe VI ha dado la cara por España, y los españoles que también somos España la daremos por el Rey. Porque sepan todos que lo que se ventila en los próximos años es el Rey y España. A esto nos atenemos, y por encima de todo, Dios.

    Viva España, el Rey y La Legión

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  5. A las órdenes de V.E., mi General.

    He leído a lo largo de mi vida miles de intentos de explicación de aquellos acontecimientos, y concretamente y con más interés, aquella marcha (¿abandono, exceso de confianza?) en solitario de S.M. el Rey. Tan en solitario, que en un ejercicio imposible de discreción, se dejó atrás a la Reina, el Príncipe y los Infantes. Y no estaba el ambiente, ya prerevolucionario, para tanta confianza salvo en la Providencia. La verdad es que aún hoy día, vuelve a sentirse un poco de sabor amargo al recordar aquello, y no termina de entenderse. Porque derramamiento de sangre, por desgracia, lo iba a haber y lo hubo a raudales, independientemente de los buenos deseos de S. M. y de la mayoría de los españoles. La sangre se impuso, porque sin ella tampoco habría sido necesario que el Rey se marchase. Todos los movimientos de rebeldía y revolución, como el actual, buscan, y muchas veces lo consiguen, el enfrentamiento general y la sangre para conseguir el resto de sus objetivos.

    Pero de todas las lecturas a que me refería al principio, por fin hoy puedo leer la mejor y más objetiva. Porque es la primera en que al pan se le llama pan, y al vino, vino. Y además, concuerda fielmente con lo que yo siempre he oído “off the record” desde pequeño. Y aquí estoy, dispuesto a defender la Monarquía con la propia vida si llega el caso.

    ¡¡¡Viva España y Viva el Rey!!!

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  6. Queridísimo Rafa, y amigos:
    En el día de reflexión, rotunda reflexión la tuya, que hasta me pone mal cuerpo, al recordar la numantina resistencia de mi abuela viuda, y sola en Madrid, con mi madre pequeñita, (gracias a eso no la encerraron a ella también) y su padre, (mi bisabuelo) y su única hermana, presos en una cheka, en principio por “señoritos”, aunque solo éramos una sencilla familia más, de la burguesía alfonsina.
    Decia, que esos horrores padecidos durante los años que duró la maldita república, consecuente de un pucherazo electoral, hubo humildes familias como la mía, y tantas otras gracias a Dios, (si no, no estaríamos aquí) que padecieron toda clase de persecución y vejaciones por ser leales a España y el Rey.
    Fue la Corte, el postureo de siempre, que ya existía, la que abandonó a los Reyes.
    Supongo que por eso, nuestro Rey Padre optó por prescindir de la misma, lo que aunque te aseguro que yo como pertenezco a la infantería civil de éste pais, no tomo el té con nadie perteneciente al Capitulo de la Grandeza, pero hasta donde me ha llegado a mí, hay alguna familia de el mismo, que no se lo perdonó en su día a Don Juan Carlos (¿quizá por ahí, tema Hernani?), unido al hecho de que Don Felipe se haya casado por AMOR, y con quien le ha dado la Real gana.
    El pueblo amaba a su Rey, fueron los gallinas de siempre los que huyeron.
    Mi abuela se negó en rotundo a desprenderse de los símbolos de la Monarquía que había en casa, (aunque conservarlos podia costarle la muerte), escondiendolos tan bién, que a pesar de los continuos registros, no fueron encontrados y que yo conservo para pasarselos a mi hija, que respira el mismo respeto y amor, por la Real familia, que yo misma.
    Por ejemplo, la Llave de Gentilhombre de mi bisabuelo que mantengo en una vitrina de casa, una foto de Don Alfonso adolescente con uniforme de gran gala que ella no le dio la gana quemar, que está en sitio de honor, la Bandera rojigualda que ella escondió dentro del piano.
    Vivíamos en una sencilla calle de Madrid, la calle Viriato (buen símbolo para resistir… ) y teniamos una trinchera de las Brigadas Internacionales bajo los balcones de casa.
    La lección de VALENTÍA, FORTALEZA, RESISTENCIA, AGUANTE, Y SOLEDAD FRENTE A LA ADVERSIDAD (olvidaba deciros que también refugió en casa a una monjita para que no la mataran, que permaneció escondida en casa durante toda la guerra incivil) que me dejó mi abuela aún hoy, a mi su EJEMPLO, me motiva y sirve de lección. Solo intento estar a su altura.
    Los españoles de bien no abandonaron a S.M. porque despues de 80 y pico de años, y dos generaciones más tarde, AQUÍ SEGUIMOS muchos, para lo que sea menester.

    ¡¡¡POR DIOS Y POR ESPAÑA A MIS REYES SERVIR HASTA MORIR, VIVA LA LEGIÓN!!!
    Esperanza González de Fonseca Marco

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  7. Buenas tardes General Dávila:

    Extraordinario acertado y oportuno escrito el de hoy. lo comparto totalmente.
    Y Magnificas las aportaciones, que poco a poco han ido completando y ampliando con otros datos y reflexiones, la de Vd. que, comparto..totalmente.

    El Rey , Es España, y España, Es el Rey junto a la Bandera Nacional. !No está solo ! la España de bien, está totalmente con Él.
    Mañana es el dia, de ratificarlo en las urnas., con sentido común y valentía..
    Y DIOS, por encima de todo..y con todos.
    Saludos para los participantes..

    Un afectuoso saludo..General Dávila.

    !!Viva España !! !! Viva el Rey !! !! Viva la Legión !!

    Josefa López del Moral Beltrán

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  8. Magnifico articulo. Entonces, como ahora, el objetivo de quienes querian destruir la monarquia era destruir España. Yo confio en que tras las elecciones de mañana, España saldra ganando.

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  9. A las ordenes de Vuecencia mi General. Su reflexión de hoy me trae a la memoria la tan repetida frase “El pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla”, confío en que este pueblo de españoles de bien no se equivoque en las elecciones de mañana. He leído en alguna parte que se podría producir un “pucherazo” con lo cual los enemigos de España conseguirían el poder. ¡Que Dios nos ilumine!. ¡Arriba España y viva La Legión!. Julio de Felipe

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  10. Hola RAFA! Después de leer el artículo me saltan dudas sobre una historia familiar. Una hermana de mi bisabuela paterna estaba casada con Gabino Bugallal, Ministro de Justicia. Siempre oí que ellos se habían ido al exilio a Paris acompañando al Rey y su familia. Y que “el tío Gabino había fallecido en Paris y estaba enterrado allí”…
    Es posible que sea una leyenda familiar.
    Muchos besos para todos
    Viruca

    Enviado desde mi iPhone

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  11. Buenas tardes;
    Decía un conocido hace poco con respecto a estas elecciones que gane quien gane España pierde. Tal vez tenga razón, la soberanía desapareció hace décadas, nuestra economía lastrada y supeditada a esferas internacionales donde moran en la sombras esas “hienas del poder” que Arthur Schopenhauer denominase “los maestros del engaño y la mentira”. Ellos son quienes dominan la vida y forma de los pueblos donde políticos hacen el mero acto de presencia siendo títeres, sin embargo, los mas ilustrados tienen constancia plena de ello pero nadie los señala, mientras no haya una repulsa férrea y contundente de ningún gobierno nada cambiará excepto el color de ropaje, pero su esencia continuará siendo la misma.
    !Viva España! !Arriba España!
    Antonio Rosado Castillo

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  12. No lo sé, pero no será difícil comprobarlo. Se fue muy sólo. En el barco no le permitieron ni hablar con Don Juan ni con su mujer y eso que era de la Armada e iba el Almirante

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  13. ¿El Pueblo?…¡¿Que sabe el Pueblo?!….

    Quiero pensar y así me gustaría, que mañana 28 de Abri, este mismo Pueblo Español, cuando el toque de diana “le despierte y levante”, dejará olvidada por una vez en el cajón de los calcetines, su afónica y rumiadora vida cortoplacísta.

    Un saludo y ¡¡VIVA ESPAÑA!!

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  14. Mi General. Yo no conocí la aquella república, tampoco la Guerra. Por eso doy mi voto a VOX, para que no vuelva a pasar más de lo mismo. Es más, ahora sería hasta peor si las llamadas izquierdas se juntaran con los terroristas, anarquistas, independentistas y otras hierbas que el campo no cría; porque ya está más que visto como se las gastan sin tener el poder completo, y No quiero ni saber lo que serían capaces de hacer si tuvieran la oportunidad.

    Atentamente: Ramón Lencero Nieto

    Al 28 de abril de 2.019 DEDICADO A VOX
    ————————————————————-
    Doy mi voto a la razón
    Que combata el esperpento
    De este hacer embaucador,
    La insidia y el desamor
    Habido en los estamentos.

    De esta España temporal
    Que en manos de criminales
    Ponderan la inmoralidad,
    El rencor. Y la enemistad
    De los que en ello se valen.

    Desgraciados serán los alardes
    Pregonados por voz indolente
    Aplaudidos por los despreciables
    Hechos en la mala sangre
    De políticas delincuentes.

    Para levantar la Nación
    Hacen falta voluntades
    Y el sentido del honor
    Que se afana en lo español
    Dentro de las sobriedades,

    Yo quiero una PATRIA libre
    De criminales alternos
    Y políticos tan impredecibles
    Que se clavan como imperdibles
    Cuando están en el gobierno.

    ¡Doy mi voto a la formación
    Que me dicta la conciencia
    Y. Al pensar en mi Nación
    Tendré muy presente a VOX
    Al creer en su coherencia.

    Lejos de las bastardías
    Que degradan el patriotismo
    Y despreciando las valías
    Se engalanan las felonías
    Aplaudidas por el cinismo.

    Día 28 de abril de 2.019
    Ramón Lencero Nieto

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  15. Mi respetado y querido General,
    Esmerado artículo y tan solo un pequeño matiz. Don MIGUEL Marcha a PARIS y el 16 de marzo de 1930 muere en la capital francesa. Para su hijo no acepta “por diabetes y gripe”. Posiblemente, el gran oriente francés interviniera. Tras pasar por S. isidro , fué a la Basílica de la Merced de Jerez de la Frontera.
    A la orden de V.E
    VIVA EL REY
    VIVA TIERRA MAR AIRE Y G.CIVIL
    VIVA ESPAÑA

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