NIEBLA SOBRE GIBRALTAR Aurelio Fernández Diz CN (R) Foro de Pensamiento Naval

La niebla artificial afecta de nuevo a Gibraltar, la colonia que los ingleses mantienen en nuestro territorio y que queremos recuperar porque no la hemos perdido en noble lid. Esta niebla la alimentan multitud de personas, españolas e inglesas, que prestan su talento y sus conocimientos para mantener el problema de Gibraltar en el campo de los problemas irresolubles. Muy probablemente no todos sean colaboracionistas, sobornados, o mercenarios, en afortunada expresión del catedrático Alberto Perez de Vargas[1],siempre ocultos paraque nadie pueda descubrir la falta de objetividad de sus análisis, de sus trabajos, de sus esfuerzos para que la injusticia domine el destino de una preciosa parte de España.

Porque el sobornono solo va en contra de la justicia sino también en contra de la precisión intelectual que se espera de una persona que, con la debida preparación, y mejor voluntad, tuviese el deseo, la inspiración de ayudar a resolver un grave problema como el que el Reino Unido (RU) le plantea a España en Gibraltar. El sobornado pone en la misma balanza, al colonizador y al colonizado, al invasor y al invadido, al depredador y al depredado, con lo cual, queda claramente en entredicho la confianza, el respeto que podemos conceder a sus propuestas, siempre parciales e interesadas.

Para alcanzar una solución al problema de Gibraltar, entre nobles aliados, como debiera de ser el caso entre España y el RU, no se necesita niebla ni ocultación alguna sino más bien sol mediterráneo y agua clara. Me atrevo a decir que todas, absolutamente todas las necesidades estratégicas que el tándem británico-norteamerica no tenga en el Estrecho de Gibraltar pueden ser resueltos por España, la nación más generosa de Europa, sin que tenga que ser   permanentemente humillada. Los EEUU, que también están en la solución del problema, no deberían de olvidar que nacieron con la ayuda de España y, aunque solo sea por agradecimiento, deberían de tratarla con un mínimo de verdadera admiración y consiguiente respeto.

Porque, aun con la indigna amenaza del uso de la fuerza por parte inglesa, el territorio deGibraltar nunca será territorio inglés, como no lo es hoy, porque ni los propios ingleses perciban que les convenga cargar con las necesidades de 30.000 gibraltareños, ni en su imaginación, nuevos ingleses, como España lo haría. El RU prefiere que la población gibraltareña se alimente por si sola dentro de un supuesto mini estado parásito de la economía española. En las conversaciones pos -brexit que se están llevando a cabo entre la Unión Europea (EU) y el RU es España la que se está mostrando con mejor disposición hacia la población gibraltareña que está empezando a percibir que tendría un futuro más próspero y seguro al lado de España, antes que al lado de un RU al que solo le interesa la base militar, como ha quedado de manifiesto en la reciente visita del ministro de defensa del Reino Unido, James Heappey, el pasado 22 de agosto.

Hay en España muchas personas con la información necesaria para conocer al detalle el problema de Gibraltar. Porque están viviendo allí al lado o porque lo han vivido, estudiado y analizado desde su más temprana juventud. Debemos de atenernos, a lo que dicen, a lo que escriben estos españoles para encontrar el camino que debemos de seguir para que el RU se avenga a la aceptación de justas razones. En nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC) también hay muy buenos diplomáticos y técnicos cuyos trabajos y recomendaciones no siempre son debidamente tenidos en cuenta por los políticos de los que dependen, siempre atentos a otros temas para ellos más rentables.

Para complicarlo todo, eldirector del Real Instituto Elcano (RIE) con sede en Madrid, señor Charles Powell, acaba de declarar que Gibraltar es inglés. Opinión y actitud que ya he podido denunciar en su día en varios artículos ya publicados. La idea básica difundida por el mencionado Instituto es que para los españoles es mejor renunciar a reclamar la colonia de Gibraltar porque su verdadero interés reside precisamente en que la colonia siga siendo británica. Esta idea refleja un concepto tan pobre de España que para mí el señor Powell hace ya mucho tiempo que debería haber sido cesado,por quien corresponda, en su cargo de director del RIE que, a su vez,tampoco merece el calificativo de Real. Situación complicada y difícil para el presidente el español del Instituto, Jose Juan Ruiz, que recientemente ha tomado posesiónde su cargo, y difíciltambién para todos los analistas españoles que con su mejor voluntad escriben bajo el logo del Instituto en cuestión.

Porque España no puede aceptar bajo ningún concepto la evolución de una situación colonial que el colonizador agrava permanentemente desde la firma del Tratado de Utrecht en 1713. Y la agrava porque el colonizador no respeta lo acordado y se expande por el territorio español cual cáncer que se debe extirpar.  Porque territorio español, no incluido en el Tratado de Utrecht, es el istmo donde se instaló el actual aeropuerto y las aguas que circundan toda la colonia. En la parte de estas aguas de la bahía de Algeciras, al norte de la pista del aeropuerto, se sembró en junio del año 2013, con fines supuestamente ecológicos, un campo de  bloques de cemento que coartan cualquier forma de actividad por parte de los pesqueros españoles en aguas que siempre les pertenecieron.

Y también son españolas las pretendidas “Gibraltar territorial waters” que tampoco están incluidas en el Tratado de Utrecht y que, en la práctica, son una mutilación del territorio español, algo muy grave que ninguna nación que se precie puede tolerar. Es tan grave la apropiación indebida de una parte de nuestro territorio nacional que si esta apropiación afectase a una potencia nuclear esta se consideraría en libertad para utilizar su arma nuclear en su defensa. Esta es la estrategia con la que las potencias nucleares basan su disuasión. Como España no es una potencia nuclear, precisamente por presiones de los EEUU, tiene que defender su históricareclamación con la fuerza de la razón y el impulso de la justicia.

En un reciente artículo[2] el catedrático Fernandez Sánchez describe, con la precisión propia de un experto en Derecho Internacional, la grave situación que está afectando al mar territorial español que rodea la costa del peñón de Gibraltar, cuando el Reino Unido declaró unilateralmente, durante el gobierno de Rodriguez Zapatero, unas aguas de su jurisdicción en Gibraltar algo absolutamente ajeno al Tratado de Utrecht que tanto el Reino Unido como España consideran en vigor.

El tratado de Utrecht [3]es muy claro y nítido en esta cuestión porque fue el propio rey francés Luis XIV el que lo acordó así con la reina inglesa Ana con absoluta sagacidad y visión de futuro para que la pequeña parte del territorio español, cuya propiedad se cedía a perpetuidad, nadie  pudiese, llegado el caso, considerarlo  como independiente o de soberanía inglesa , como así estuvo reconocido por el RU durante muchos años hasta la promulgación de las mencionadas “ Gibraltar territorial waters “ que fueron promulgadas sin denuncia alguna por parte española, al menos sin que haya constancia publica de ello.

Este pasivo comportamiento del gobierno español pudo fue hacer creer a los sucesivos gobiernos del RU la posibilidad real de adjudicarse parte del mar territorial español, y hasta de su Zona Económica Exclusiva, como están haciendo.

El ministro Picardo, poco conocedor del derecho marítimo y de la Convención del Mar (CONVEMAR)[4] de las Naciones Unidas de 1982, pretende, según recientes declaraciones, y vacías palabras, justificar el mar territorial ingles en Gibraltar. España firmó y ratificó en su día la CONVEMAR con una reserva relacionada con la particular condición de costa seca de Gibraltar desde la mismísima firma del Tratado de Utrecht.[5]

El profesor Lacleta, que dirigió la participación española en la redacción de la CONVEMAR, declaro , en sus últimos años, que cualquier territorio  que linde con la superficie del mar genera mar territorial y , por este motivo, algunos españoles sostuvieron, y aun sostienen, en contra de nuestros intereses, que también Gibraltar tiene derecho a mar territorial circunstancia que sin duda está siendo aprovechada hoy por el RU que ve la oportunidad de defender en Gibraltar unos derechos, que en absoluto le corresponden. Efectivamente, el territorio gibraltareño genera mar territorial, pero lo genera para la nación que ostenta su soberanía que, como pueden demostrar los expertos en este tema, corresponde inequívocamente a España. Es por ello por lo que el tema de la soberanía debe de tratarse con toda exquisitez porque está en el quiz del comportamiento del RU con relación a su colonia. Y debemos de dejar constancia que el tema de la cosoberanía, en el que se puede tener la tentación de caer, puede llegar a ser contraproducente para los intereses españoles porque ayudaría a mantener ocultas las verdaderas razones de España. Y no hace falta llegar tan lejos.

Podemos aceptar como propone el catedrático Fernandez Sánchez, y muchos otros españoles entre los que me encuentro, que todas las controversias internacionales deben de resolverse pacíficamente y más siendo testigos de la barbarie y sin razón que nos ofrece la guerra de Ucrania. Pero no es propio del carácter de los españoles aceptar las amenazas y las humillaciones permanentes por parte de un aliado que verdaderamente no se comporta como tal.

Según las últimas noticias, las negociaciones entre el RU y la UE sobre Gibraltar continuarán el próximo año y se planea concluyan antes de la Semana Santa. Las negociaciones se centran en garantizar la circulación fluida de personas y mercancías entre Gibraltar y la UE. Esta idea es aceptada por la parte inglesa solo en cuanto pueda favorecer la permanente posesión de su colonia.

En resumen:

  • El Tratado de Utrecht es el que justifica la presencia británica en Gibraltar.

 

  • La colonia nació, según este Tratado, sin comunicación alguna por tierra (equivalente a verja cerrada) con “costa seca” y, consecuentemente, sin soberanía ni jurisdicción algunaen la mar salvo las aguas interiores de su puerto.

 

  • Por tanto, todas las iniciativas unilaterales británicas en contra de lo anterior son ilegales y solo pueden explicarse mediante amenazas y comportamientos usurpadores o corsarios, fuera del tiempo histórico.

 

  • Atendiendo a la buena voluntad entre aliados España podríaconceder al RU y a los EEUU cumplida satisfacción a sus necesidades estratégicas en el Estrecho. Un Gibraltar bajo la bandera española podría convertirse en una base conjunta hispano anglo norteamericana al servicio de la OTAN.

 

  • El señor Charles Powell parece que debe de cesar como director del Real Instituto Elcano o llevar su sede a Londres, si tiene autoridad para ello.

Madrid, 25 de agosto 2023

Aurelio Fernández Diz

CN (R)

Foro de Pensamiento Naval

[1] PEREZ DE VARGAS, Alberto. “Gibraltar sin careta”. Europa Sur, 24 agosto 2023

[2]FERNÁNDEZ SÁNCHEZ, Pablo Antonio. Catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales | Universidad de Sevilla“De nuevo con las aguas circundantes a Gibraltar.”  Europa Sur 21agosto 2023. Por supuesto, a ese Tratado (de Utrecht) se le superponen las normas bien establecidas sobre los espacios sometidos a dominio colonial que han sido definidas por la Asamblea General de Naciones Unidas. Según estas normas, Gibraltar es una colonia y sobre ella pesa la obligación de la potencia ocupante (Reino Unido) de proceder a la descolonización, a través de una integración territorial con España, la potencia reclamante, de tal manera que, teniendo en cuenta los intereses de la población, se proceda a negociaciones directa entre ambas partes. Habría que preguntarse si hay buena fe por parte de todos y, habiéndola, si hay voluntad política.

[3] Los reyes firmantes del Tratado de Utrecht en la parte que afectó a España fueron:

Felipe V, que fue reconocido como rey de España y las Indias, pero renunció a sus derechos al trono francés y cedió varios territorios europeos y coloniales a otros países.

Luis XIV de Francia, abuelo de Felipe V, que maniobró para que su nieto Felipe V no pudiese participar en la redacción del Tratado

Reina Ana de Gran Bretaña y de Irlanda, que obtuvo Gibraltar y Menorca, así como el derecho al comercio de esclavos con las colonias españolas y el asiento de negros.

 [4] UNCLOS, en idioma inglés.

[5]LIBERAL FERNANDEZ, Angel. “Lübeck, el río Trave y la frontera interior de Alemania: un ejemplo consistente de «costa seca» en la segunda mitad del siglo xx”. Revista General de Marina. Julio 2018

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27 agosto 2023

De «SU ALTEZA REAL LA PRINCESA DE ASTURIAS LEONOR DE BORBÓN Y ORTIZ» a «DAMA CADETE BORBÓN» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

 

La Academia General Militar (AGM), ha tenido tres épocas. La primera, de 1882 a 1893, en el Alcázar de Toledo; la segunda, de 1927 a 1931, en Zaragoza; y la tercera, la actual, comenzó en 1942 hasta el día de hoy, también en la ciudad a orillas del Ebro.
Por Real Decreto de 20 de febrero de 1927, se creó en Zaragoza la (AGM). El principal impulsor fue el general Miguel Primo de Rivera, que había sido alumno de la primera Academia General en Toledo (1882-1893).

Cadetes con uniforme de las distintas épocas. En primer término, los de los colegios generales del siglo XIX. Detrás, los de la AGM, a la izquierda el de la 1a Época, en el centro el gris de la 2a Época y a la derecha el caqui de la 3a.

Después de una visita que en 1923 hicieron los reyes, D. Alfonso XIII y Da. Victoria Eugenia con Primo de Rivera, al Campo
de tiro «Alfonso XIII», (que desde 1931 se denomina campo de tiro de San Gregorio), preguntó el Rey:
― ¿Que podríamos hacer allí, Miguel?
¡La Academia General Militar!, Majestad.
Y así fue como la AGM comenzó su andadura en la Muy Noble, Muy Leal, Muy Heroica, Muy Benéfica,Siempre Heroica e Inmortal Zaragoza.
En 1928, se nombra a Franco director de la Academia, y a partir de esa fecha, en el trienio 1928-1931, se concentró en la la gran obra de su vida, la Academia General Militar de Zaragoza, dirigiéndola hasta el 14 de julio de 1931.
Fue el mismo Franco quien propuso a Primo de Rivera, la candidatura de Millán Astraín, fundador de la Legión, para dirigir la Academia, pero la respuesta del dictador fue tajante:
―«Nadie admira tanto a Millán como yo, pero mi candidato para dirigir la Academia es usted, Franco, y le advierto que es también el candidato del Rey»
Mientras vigilaba la construcción de la Academia, Franco se dedicaba a la selección del profesorado, para el que escoge a 79 militares experimentados de todas las Armas y Cuerpos, entre ellos 34 son de Infantería y 11 de la Legión. Designa subdirector y jefe de estudios al coronel Campins, veterano de Alhucemas. En el grupo figuran los tenientes coroneles
Monasterio, Sueiro y Esteban Infantes; los comandantes Camilo Alonso Vega y Franco Salgado; los capitanes Ángel Losada, Bartolomé Barba, Ramón Gotarredona y Manuel Vicario.
Franco abría frecuentemente las puertas de la Academia a las instituciones de Zaragoza, sobre todo a la Universidad, para mantener un alto grado de comunicación entre cadetes y estudiantes universitarios.

Mucho ayudó que nada más llegar a Zaragoza, la familia Franco durante unos meses, se instaló en la céntrica calle zaragozana Joaquín Costa, No 9, puerta con puerta donde vivía el hermano del premio Nobel de medicina Santiago Ramón y Cajal, que también fue neurocientífico y profesor de la Universidad, y con el que hizo amistad.
Antes de nada, aclarar que la Bandera de España junto al Himno Nacional, (Marcha granadera o Marcha Real Española), y el Escudo, representan los poderes constitucionales del Estado vinculados en sus orígenes a la Corona de España. La normativa vigente en la actualidad parte de la Constitución Española de 1978, que describe la Bandera sin escudo, y que por encima de
ideología o partidismos nos representa a todos. Simboliza nuestra historia, nuestros derechos y
libertades.
Mucho antes de todo esto, y recientemente fallecido el rey Alfonso XII, su viuda la augusta Dama Doña María Cristina, se dignó bordar con sus propias manos una Bandera dedicada a la General, que fue solemnemente entregada en el patio del Alcázar de Toledo el 17 de julio de 1886 por el General Blanco, comisionado por la Reina y que pronunció el siguiente discurso:
―«Su majestad la Reina Regente se ha dignado confiarme el honroso encargo de entregar en su real nombre la bandera que dedica a la Academia General Militar…Su Majestad me encarga también que al trasmitir a V.E. la expresión de estos sentimientos, le dignifique su firme propósito de velar constantemente por el esplendor de la Academia, y proceder de acuerdo con su gobierno en cuantas mejoras puedan ser necesarias para ponerla en condiciones de responder siempre a los altos fines para que fue creada»
El general Galbis, contestó con un discurso del que sacamos el siguiente párrafo:
―«…Quien sirva en esta Academia, y jure esta Bandera aunque quiera ser traidor no podrá serlo nunca. La regala la Augusta Viuda de nuestro adorado AlfonsoXII…,nos la entrega un General que sabe como nadie lo que es lealtad y conoce a los caballeros»
Pero convocadas las elecciones a Cortes constituyentes en abril de 1931, Azaña montó un ataque directo contra Franco al anular, el 26 de junio de 1931, la convocatoria para un nuevo ingreso en la Academia General Militar.
Franco se despide de sus cadetes formados en el patio de la Academia – la plaza del Rey – en esta ocasión sin bandera:
«Caballeros cadetes:
―«Quisiera celebrar este año de despedida con la solemnidad de años anteriores, en que a los acordes del himno nacional sacásemos por última vez nuestra bandera y, como ayer, besarais sus ricos tafetanes , recorriendo vuestros cuerpos el escalofrío de la emoción, nublándose vuestros ojos al conjuro de las glorias por ella encarnadas; pero la falta de bandera oficial limita nuestra fiesta en estos sentidos momentos en que, al hacerse objeto nuestra despedida, recibáis en lección moral militar mis últimos consejos….»
Más adelante, recuerda que frente a la amargura de la ocasión, la necesidad de la disciplina:
―¡Disciplina…! Nunca bien definida y comprendida. ¡Disciplina!, que reviste su verdadero valor cuando el pensamiento aconseja lo contrario de lo que se nos manda….»
Unos años después, el 2 de diciembre de 1942: La bandera bordada por las manos de la Reina Da María Cristina en 1886 fue entregada de nuevo a la General, en esta ciudad de Zaragoza.

La Academia General Militar (AGM), desfilando un 20 de febrero.

Ante su majestad el Rey Alfonso XIII, Franco hizo entrega de la misma al General Director Hidalgo de Cisneros, y pronunció las siguientes palabras:
―«Caballeros cadetes. Podría empezar estas palabras con una clásica frase: «decíamos ayer…» Y en verdad dijimos que la Academia desaparecía, pero quedaba la obra…Ya lo veis:
Han pasado tan solo once años para que hayamos trocado aquella solemnidad severa, en que se disolvió este Centro, en esta otra, en que los colores de la misma Bandera vienen a presidir de nuevo nuestros actos….»
La actual Bandera de la AGM es la original que encargó y entregó la reina María Cristina el 15 de julio de 1886 a la Academia General en Toledo. Es una bandera coronela, y por ser centenaria, histórica. Sobre el lienzo con los colores nacionales, resalta el escudo bordado en el centro y, a la vieja usanza, la cruz de Borgoña de fondo. La lanza fue hecha en la Fábrica Nacional de Armas de Toledo en acero damasquinado. En la media luna superior tiene grabadas las fechas del 20 de febrero de 1882, creación de la Academia, y el 15 de julio de 1886, de entrega de la bandera. El cubo presenta las cuatro virtudes cardinales, el regatón y la moharra, donde cuelgan sus seis corbatas, también están trabajados, el asta es de bambú de Malaca. El 9 de abril de 1940, salió de su retiro forzoso del Museo del Ejército, para volver al servicio activo y desde 1942, es custodiada en la Sala de Banderas de la AGM, desde entonces es el corazón de la misma y nuestro símbolo más preciado.
Alteza, estos son algunas de las fases por las que ha pasado su nueva casa, la Academia General Militar de Zaragoza con los vaivenes de la historia, pero siempre con la misma bandera, sobre la que juraron su abuelo y su padre.

Fue el pasado jueves 17 de agosto de este año, cuando el helicóptero que traía a la Princesa de Asturias Leonor de Borbón y Ortiz y a su familia, aterrizó en Zaragoza. Lo hizo a las 10 de la mañana, acompañada por los Reyes de su hermana la infanta Sofía y de su tutora, la teniente coronel Margarita Pardo de Santayana, en la pista de atletismo de la AGM. de

Zaragoza. La Princesa a punto de alcanzar la mayoría de edad, el 31 de octubre, iniciaba la fase de su formación en Zaragoza.
Ese día se incorporó al I Batallón de Cadetes y conoció a los mandos militares que estarán al frente de su instrucción.
Y aquí es, Alteza donde ha comenzado su vida castrense. Ese mismo día 17 de agosto, se convirtió en «La Dama Cadete Borbón» No tema al peso de la historia, ni a su nueva vida. Le aseguro que en este solar zaragozano, la tratarán como se merecen todos los caballeros y damas cadetes, que es lo mismo que decir, lo mejor de la juventud española, a los que se les
exigirá una intensa dedicación para buscar formarlos en la excelencia, y dotar a los futuros oficiales del Ejército Español, de la capacidad de liderazgo que necesitan.
Como marca el «Reglamento del Régimen Interior», esa mañana como todos sus compañeros, acompañada de su familia (cuatro personas máximo), se presentó con indumentaria civil, «evitando el chándal, los pantalones cortos y el calzado de playa».
La Princesa tendrá que seguir las mismas normas que el resto de sus compañeros y compañeras. Las damas cadetes con melena, como el caso de la Princesa, deben llevarla recogida con un moño en formaciones y en momentos de especial relevancia, mientras que en las actividades deportivas se autoriza a peinar el pelo en coleta o trenza, siempre que su
longitud no sobrepase la altura de la axila.

Están prohibidos los collares, las pulseras que cuelguen y los complementos, salvo un reloj o gafas de ver, y se permiten los tatuajes si no se ven con el uniforme y no son discriminatorios.
De igual forma tienen prohibido llevar piercing.
Podrá llevar dos anillos y una pulsera discreta. En cuanto a los pendientes, la futura heredera al trono, como todas sus compañeras, solo podrá llevar dos pequeños, plateados, dorados o de perlas.
Tendrá que recogerse la melena para saltar vallas, arrastrarse por el suelo portando un fusil y compartir camareta con otra dama cadete.
Como siempre el primer día, se le entregará el actual «decálogo del cadete», obra que el general Franco compuso en 1928 para los primeros alumnos, inspirada en las antiguas
Ordenanzas del Rey Carlos III, y en su experiencia legionaria. Guía moral que marcará el «Espíritu de la General», y forma de proceder durante toda la vida de las damas y caballeros cadetes.
Y es que en el Ejército no es, como cuando los jóvenes de hoy negocian un contrato, que lo único que les interesa son los días de fiesta que van a tener, las vacaciones que puedan disfrutar, el horario, la posibilidad de teletrabajar y el salario a percibir.
Desde su incorporación, habrá una primera fase de 13 días en la que se centrarán en la acogida, la orientación y la adaptación. La segunda fase finalizará el 10 de septiembre, y en ella se trabajará la instrucción y el adiestramiento. Después del primer contacto con la Academia, el 11 de septiembre los alumnos iniciarán el primer cuatrimestre de forma oficial y el
día 19 se celebrará el entrañable acto de entrega de sables por los llamados «padres académicos».
Tres meses después de ingresar, los cadetes de primer año jurará bandera. Su alteza, si Dios quiere, lo hará el día 7 de octubre de este año, 38 años después de que lo hiciera su padre.

Como es habitual, la víspera de su Jura de Bandera, acudirá a la plaza del Pilar para pasar delante de la Virgen del Pilar.
Su abuelo, el Rey Emérito, Juan Carlos de Borbón y Borbón, como miembro de la XIII Promoción, juro bandera el 15 de diciembre de 1955, y recibió el despacho de Teniente en 1959. (Fui testigo en 1959, pues estaba formado en el patio de armas como cadete de primero, de novato con el «chopo» a cuestas, vamos).
Su padre, Felipe VI de España nuestro actual Rey, perteneciente a la Promoción XLIV, juró bandera el 11 de octubre de 1985, y recibió el despacho de teniente, también el 15 de diciembre de 1989. (En ambos casos tuve el honor de estar formado en el patio de armas como comandante profesor).
Como el espíritu de La General, se mantiene tan joven y vigoroso como cuando nació, los zaragozanos y aragoneses, podrán ver con satisfacción la presencia en la ciudad de quien encarnará un día la corona, clave de la bóveda del edificio constitucional.
Ánimo Alteza, a disfrutar. Estoy deseando verla de uniforme, y recuerde:
―«A la sombra de los estandartes reales ¡Nada que temer!
Zaragoza 20 agosto 2023

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20 agosto 2023

«DE NUESTRA GENERACIÓN» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

―«No sabemos lo que nos pasa, y esto es precisamente lo que nos pasa» (Ortega y Gasset)
La verdad parece que ya no existe, se manipula. Todos mienten, o nos ocultan los datos que no les favorecen. A muchos de nuestros políticos les da igual lo de mentir, lo que les importa es que no les pillen.
¡Vaya por Dios, como si no estuviéramos ya bastante discriminados los mayores, ahora deprisa y corriendo, se inventan otra palabra para rematarnos, el «edadismo»!, que la RAE define como: discriminación por razón de edad, especialmente de las personas mayores o ancianas, y no se dan cuenta que muchas veces, con tantas prisas, lo que pierden es el tiempo.
Como solo puedo renunciar a lo que poseo, nunca desistiré a mis recuerdos, y puestos ya, al vino y la tortilla de patatas, con las cosas de comer no se juega.
Algunos cuando se enfrentan a situaciones límites, siempre eligen seguir vivos, aunque lo pierdan todo.
Al final de la película «La chaqueta metálica», un soldado de 19 años, superviviente de una estúpida guerra decía:
―«La vida es una mierda, pero cómo me gusta estar vivo»
La película nos cuenta la historia de un pelotón de infantes del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, a través de su duro entrenamiento para la guerra de Vietnam.
Aquí también vivimos en una selva, en la confusión patética de quienes dirigen orquestas sin saber música y sin ser capaces de escuchar el discurso ajeno. Todo por decreto ley, a la fuerza, y no se dan cuenta, como nos tiene advertido Cicerón:
―«que la fuerza es el derecho de las bestias».
Si hablan de bajar impuestos, se refieren a los suyos. Si hablan de libertad, hablan de la suya…,  no es que mientan, es que cambian de opinión.
El triste resumen sería: que un prófugo de la Justicia sería decisivo para nuestro futuro, los herederos de un grupo terrorista convertidos en poder, y una comunista vestida de diseño, la mano derecha de un presidente cuyo partido ha perdido las elecciones.
El que no mentía, pero también se nos fue, se llamaba Federico Martín Bahamontes, el Águila de Toledo, uno de los mejores ciclista de la historia, y el primer español en ganar el Tour de Francia.
En aquella España de la posguerra, solo teníamos, junto al gol de Zarra en 1950, los puñetazos de Paulino Uzqudun, las Copas de Europa del Real Madrid de Di Stéfano, las victorias de Santana, y no dábamos crédito a las hazañas de Fede «el lechuga», que en realidad se llamaba Alejandro (Según sus declaraciones, solo le llamaban Alejandro cuando hizo la «mili».    (En 1950 completó su servicio militar en el Regimiento de Automóviles de la Reserva General de Canillejas)
Como ciclista no hubo nadie como él, y al pelo le vienen las palabras de la reina Isabel de Castilla, dedicadas a Toledo comparándola con el resto de ciudades.
―«Si tan grande, no tan fuerte; si tan fuerte, no tan grande».
Le recibió Franco quien, entre otras cosas, le dijo en la recepción de El Pardo que tenía que:
―«seguir poniendo la bandera española en las cumbres más altas».
Y a fe que lo hizo. En el Tourmalet, Galibier, Aubisque, Izoard, Alpe d´Huez del Tour. En el Passo Stelvio, Passo Mortirolo, Passo San Bernardino del Giro, y en nuestra Vuelta, en la Bola el Mundo, Envalira, Sierra Nevada, Lagos de Covadonga, l´Aangliru…
Cuando me enteré de su fallecimiento, me entraron ganas de ir al trastero y coger la vieja bici para ver si podía hacer algo parecido, como el resultado hubiera sido una caída rebozada en lágrimas de pena por tu muerte, desistí.
Fede, gracias por habernos dado tantas alegrías durante tantos años y en tantas carreras.
Fuiste leal con tu pasado, comprometido con tu presenta y exigente con tu futuro. Por eso
anoche el Ayuntamiento de Toledo, se vistió de amarillo en tu honor.
Hoy, de nuevo vestirás de amarillo mientras atraviesa en la otra vida, los Campos Elíseos de la eternidad, la Cuesta del Miradero y el Cerro de los Palos, empinados parajes toledanos, donde a menudo le veía entrenar. Descanse en Paz.
Por todo esto, ahora estoy más solo que yo mismo, pero tener paciencia con nosotros, y no nos echéis a patadas, a los que quedamos, solo por no habernos muerto todavía.
Como la pasión se extingue con el roce, y la poesía del arranque va desapareciendo con la rutina, hay que volver a reanimarla día a día. No es fácil convertir la pasión en argumento de una vida. Por eso, cuando el éxtasis acaba y la música deja de tocar como ahora, es el momento del compromiso.
A mi edad, no cuento los días, solo intento que los días cuenten.
Decirme, ¿quién me sostendrá si me quitan los recuerdos y la esperanza?
A mis casi ochenta y cinco tintos, me hubiera gustado que mi espíritu, haya sido uno de los más jóvenes entre mis amigos que ya se fueron.
Feliz verano y
¡Fuerte abrazo!.
Zaragoza 14 julio 2023.
(Jornada revolucionaria parisiense, convertida en la fiesta nacional de Francia. La toma de la Bastilla, el 14 de julio de 1789, se conmemora en Francia desde hace más de un siglo).

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13 agosto 2023

Nota: Vaya mi humilde felicitación al Coronel Cerdido por estas bellas palabras que al menos han refrescado mi alma en este insoportable, que es lo que debe ser, mes de agosto madrileño y tan español. Gracias mi querido Coronel por tu bello artículo. Gracias profesor de Cadetes y maestro de la milicia. General  Dávila.

MARRUECOS. Rafael Dávila Álvarez

Foros, laboratorios de ideas, palabra de politólogo, expertos e inexpertos, pero la retórica no va a solucionar un problema que cada vez es más complejo: Marruecos.

La visita del presidente, en funciones, del Reino de España al Reino de Marruecos no ha sido, no puede serlo, de vacaciones ni privada. Hay temas de política exterior que nunca pueden pasar de lo político a lo privado para un presidente de una nación. Lo privado es otra cosa y por eso un presidente vive donde vive, viaja como viaja y se le pagan los gastos como se le pagan. El Estado pone a su disposición una serie de privilegios merecidos porque representa al Gobierno de su nación y dirige la política interior y exterior, la Administración civil y militar y la defensa del Estado. Eso realmente hace que su vida privada se limite a serlo de puertas adentro, pero no más  allá. Desde que sale por la puerta de su domicilio hasta que vuelve a entrar deja de existir su vida privada.

Marruecos es un problema porque insiste en que Ceuta, Melilla y Peñones no son España, lo que es una gravísima postura y un ataque a nuestra soberanía e integridad territorial. Marruecos es un grave problema y la visita veraniega del presidente una frivolidad.

Por muchas vueltas y bajadas al moro que demos solo hay una palpable y cruda realidad con nuestro vecino del sur. El litigio se llama Estrecho de Gibraltar, dominado por las Columnas de Hércules, el peñón de Gibraltar y el monte Hacho, el dominio de la navegación y puente europeo-africano.

Ni Ceuta ni Melilla ni peñones: lo que cuenta es el control del paso marítimo y los pilares del puente que une las orillas, uno anclado en España y robado a España, el polvorín anglosajón, y el otro, el monte Hacho, en una ciudad española, Ceuta.

En definitiva España no cuenta: Estados Unidos, Marruecos y el Reino Unido nos han echado de su control, se han apoderado de aquellas aguas y van a por sus orillas. Más valdría que en lugar de quejarnos y dedicarnos a las retóricas de estrategas de salón trabajásemos en la solución que exige firmeza y postura clara y común, disuasión política y militar con instrucciones adecuadas a nuestra embajada. Habría que preguntar al hermético embajador de España en Marruecos…

El Mediterráneo es una de las claves de la estrategia mundial, el camino a todas partes, a cualquier lugar, donde se ganan o se pierden las guerras y algo aún más importante, donde se consolida la victoria o la derrota. Solo hay que leer la historia de los acontecimientos. Puede que el Pacífico sea la modernidad de los actuales estrategas económicos y gurús del nuevo hombre, pero el catálogo de las naves, las 1186 naves, se reunirán de nuevo en el Mediterráneo, navegarán hacia el Helesponto y Agamenón llevará el mando al ser el de numerosas naves.

Y no hay más foro de expertos ni laboratorio de ideas para perder el tiempo y crear una retórica vacía alrededor de un problema cuya solución está en americanos y británicos. Que por cierto ellos saben muy bien que gracias a España durante la Segunda Guerra Mundial pudieron dominar el Estrecho, tener las llaves del Mediterráneo sin mayores problemas, y ganar la guerra; que pudo no ser así.

Una acción militar sobre Ceuta y Melilla hoy es impensable, pero no sé mañana; hoy las guerras tienen mucho que ver con la economía, tanto que son la continuación de ella. Lo vivimos tan cerca que no lo vemos y nada hacemos por evitarlo. Mientras más se acerque Marruecos a Europa más lejos de España estarán Ceuta y Melilla. Mientras sigamos sin invertir económicamente en Ceuta y Melilla más nos darán la espalda. Tampoco olvidemos que Perejil no era solo Perejil, sino que la acción iba más allá pero fue el americano quien dijo ¡basta ya!; es quien manda.

La OTAN calla y la Unión Europea dice, pero nunca hace.

La situación en el sur se complica y puede ir a peor si el presidente en funciones deja de serlo (en funciones) y vuelve a (des)funcionar con su actual política de rendición (de cuentas).

El Mediterráneo se calienta y España sigue tomando el sol mientras le quitan las llaves los mismos con los que acude a la reunión de las naves bien armadas para defender no sabemos muy bien el qué olvidándose de defender lo suyo.

¿Dónde estará Agamenón?

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

9 agosto 2023

 

NO EN MI NOMBRE: YO EL REY. Rafael Dávila Álvarez

Partamos del artículo 99 de la Constitución:
  1. Después de cada renovación del Congreso de los Diputados, y en los demás supuestos constitucionales en que así proceda, el Rey, previa consulta con los representantes designados por los grupos políticos con representación parlamentaria, y a través del Presidente del Congreso, propondrá un candidato a la Presidencia del Gobierno.

¿Y?

Claro que ante la indefinición constitucional en cuanto surge un problema surge la interpretación que suele decantarse hacia la más peligrosa, hacia quien mejor sabe manipular y amenazar. Porque parece ser que al Rey le van a limitar sus posibilidades que son más que las que aparentemente le otorga ese 99.

El riesgo existe y es patente si vemos las iniciales maniobras para conducir la voluntad Real.

Pero veamos el tema de manera más simple y sencilla basándonos en lo que el Rey planteó ante el golpe de Estado que se dio en 2017 y cuyos protagonistas son el aval del que pretende, sin haber ganado las elecciones, servirse el señor Pedro Sánchez Pérez-Castejón para postularse a presidente del Gobierno. Es el único documento en el que el Rey se expresó con meridiana claridad y debe servirnos de base para el análisis de la situación.

Leer la Constitución es un noble deporte intelectual que produce grandes beneficios; un encuentro con la vida misma, cruda realidad de lo que debería ser y no es, es decir, lo que es. Un proyecto inacabado, de imposible cumplimiento y por tanto un efecto ilusorio, como todo canto a los derechos individuales que luego cercena la ley que de la Ley se deriva. Una cosa es «usted, querido ciudadano» y otra muy diferente «ustedes, queridos ciudadanos». El plural siempre trae problemas. Dicen que como somos muchos pagan justos por pecadores lo que se traduce en que les va mejor a los pecadores del texto de la Ley.

La Constitución tiene como mejor virtud ser la vida misma: creer en ella sabiendo que forma parte de las mejores novelas que la vida te ofrece. No la ha escrito nadie, sino que surge espontánea ante las miserias y grandezas, ante la realidad y la ilusión. Al menos marca una dirección.

Sobre todo, enmarca responsabilidades.

Del texto que «define el régimen de los derechos y libertades de los ciudadanos y delimita los poderes e instituciones de la organización política», que esa es la definición de Constitución, la clave está en la actuación de los que forman parte de esos poderes, de los que tiene el poder y, por tanto, deberían asumir los límites impuestos al mismo y las exigencias que ello implica.  En la definición de «Constitución» se enfrentan de manera casi escandalosa los términos poder y libertad. Los constituyentes son conscientes de su frecuente olvido: frente a los derechos y libertades hay que constatar los límites del poder. ¿Los hay? Al final solo son palabras que la habilidad política sabe sortear para incumplir. Se creó hábilmente la teoría de un órgano controlador, innecesario y manipulable, un Tribunal Constitucional por encima del Tribunal Supremo, máximo Tribunal de Justicia. Algo injustificable, visto lo visto.

El momento constitucional en España es muy delicado. No soy un experto, pero la Constitución no creo que deba ser redactada y aprobada para los expertos, sino más bien debería ser un texto sencillo al alcance de todos y de obligado cumplimiento sin sorteos, regates o amañadas interpretaciones. Esa es otra de sus quimeras.

Pero «Por España me atrevo», como dice el lema de Operaciones Especiales, a dar mi opinión.

El artículo 117.1. de nuestra Constitución dice textualmente:

«La justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey por Jueces y Magistrados integrantes del poder judicial, independientes, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley».

«Emana del pueblo y se administra en nombre del Rey…».

Lo cual me lleva a pensar que el nombre del Rey no es el de Felipe, sino que su significado se eleva por encima de nombres e intereses y, por tanto, que «en Su nombre» todo se ajusta a la Ley. Cuando se juzga se hace de acuerdo con la Ley: «en nombre del Rey».

Por eso Sus palabras ante el golpe de Estado dado por las autoridades catalanas en 2017 cobran especial actualidad ante los hechos que ahora se nos anuncian para formar el nuevo Gobierno de la nación.

Con mi humilde entender llego y deduzco que cuando el año 2017 hablaba el Rey ante aquella situación de tanta gravedad Su palabra estaba sustentada en el mencionado artículo 117.1., es decir que asumía el poder y el límite que la Constitución le otorga. ¿O estoy gravemente equivocado… o los que le aconsejan erraron?

Del discurso del Rey recordar unas palabras: «Desde hace ya tiempo, determinadas autoridades de Cataluña, de una manera reiterada, consciente y deliberada, han venido incumpliendo la Constitución y su Estatuto de Autonomía, que es la Ley que reconoce, protege y ampara sus instituciones históricas y su autogobierno», pero lean ustedes el discurso entero para entenderlo mejor. Esas autoridades a las que el Rey se refería son las mismas, condenados unos y huidos de la justicia otros, con las que ahora pretende pactar el señor Pedro Sánchez Pérez-Castejón para ser investido presidente del Gobierno del Reino de España. La duda es evidente y nos la hacemos millones de españoles. Hablamos de delincuentes y no de presuntos.

¿Es posible que las palabras del Rey el 3 de octubre de 2017 fueran forzadas por una situación política determinada y dictadas por el Gobierno y que con un nuevo Gobierno tras la moción de censura y cambio de ley la cosa haya cambiado y ya sea posible un pacto de Estado con los delincuentes? ¿Siguen siendo válidas las palabras del Rey o ya no son de Rey ni Ley?

Puede que sea necesario construir otro discurso y destruir aquel que tanta esperanza nos dio.

Ello significaría que se ha modificado la Ley sin que nos enteremos o que la Ley es algo interpretable en función de quien gobierne… Lo que nos llevaría a dudar de la palabra y del nombre.

En definitiva y dejémonos de paños calientes:

Lean detenidamente las palabras del Rey pronunciadas en 2017 a raíz del golpe de Estado en Cataluña y luego pronúnciense sobre si les parece legal y acorde con aquel discurso que se pueda proponer al Congreso de los Diputados para ser presidente del Gobierno del Reino de España a alguien avalado por los votos de los mismos a los que el Rey se refería en sus palabras el año 2017.  Suena a una incongruencia; también legal.

Difícil coyuntura.

Parece ser que los límites del Poder son ninguno a pesar del texto constitucional.

«La justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey por Jueces y Magistrados integrantes del poder judicial, independientes, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley».

¿Habrá un juez, magistrado integrante del poder judicial, independiente, inamovible, responsable y sometido únicamente al imperio de la ley que me lo explique?

No dudo de nuestra Constitución, de nuestras autoridades, de su poder ni de las instituciones del Estado, lo único que quisiera saber es qué tiene que hacer el Rey en un caso tan complejo como el que tenemos por delante. Seguramente el Rey, con prudencia, propondrá a Alberto Núñez Feijóo y si no logra la investidura le seguirá Pedro Sánchez Pérez-Castejón y que Dios reparta suerte, pero algunos iletrados, entre los que me cuento, nos quedaremos con la duda de la aplicación de la Ley en España. Si está bien aplicada me surgen aún más dudas, entre ellas incluso sobre el valor de algunas instituciones. Me quedaré con la duda y no sabré de qué hablaba el Rey el día 3 de octubre de 2017.

Ni sabré en qué se basa mi juramento a la bandera ni que fue de mi servicio a España, a la defensa de todo aquello que ya casi nadie recuerda.

Desde luego si es todo conforme a Ley al menos espero tener la libertad de poder decir: No en mi nombre. Claro que de nada vale, ¿pero puedo decirlo?

En concreto: ¿Lo que dijo el Rey el 3 de octubre de 2017 lo diría hoy al formarse un Gobierno con aquellas autoridades que fueron condenadas o están fugadas de la justicia y que prometen (exigen) volver a repetir los hechos como condición para apoyar la investidura? ¿Y si se repite la historia de 2017 con una cobertura política y algún amaño que le dé tintes de legalidad? ¿Serían válidas las palabras del Rey?

Otro gran pesar se cierne sobre la inocencia que sería cuestión de otro artículo ¿o del mismo?: Aún recuerdo los años de plomo y no se comprende que entre los avales necesarios para sumar la mayoría necesaria estén los de aquellos que heredaron «las intelectuales armas de plomo» y ahora se encumbran en el Gobierno.

Sí. Existe, y sería deseable pensárselo, la posibilidad (potestad, potestas) de que el Rey no admita designar para formar Gobierno a quien se apoya en los que tienen declarado acabar con la Constitución española que se fundamenta en lo que ellos quieren derribar: la indisoluble unidad de la Nación española (Artículo 2).

Si no es así: que no sea en mi nombre.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

7 agosto 2023

Blog: generaldavila.com

 

 

 

 

Mensaje de Su Majestad el Rey

Palacio de La Zarzuela. Madrid, 03.10.2017

B​uenas noches,

Estamos viviendo momentos muy graves para nuestra vida democrática. Y en estas circunstancias, quiero dirigirme directamente a todos los españoles. Todos hemos sido testigos de los hechos que se han ido produciendo en Cataluña, con la pretensión final de la Generalitat de que sea proclamada −ilegalmente−la independencia de Cataluña.

Desde hace ya tiempo, determinadas autoridades de Cataluña, de una manera reiterada, consciente y deliberada, han venido incumpliendo la Constitución y su Estatuto de Autonomía, que es la Ley que reconoce, protege y ampara sus instituciones históricas y su autogobierno.

Con sus decisiones han vulnerado de manera sistemática las normas aprobadas legal y legítimamente, demostrando una deslealtad inadmisible hacia los poderes del Estado. Un Estado al que, precisamente, esas autoridades representan en Cataluña.

Han quebrantado los principios democráticos de todo Estado de Derecho y han socavado la armonía y la convivencia en la propia sociedad catalana, llegando ─desgraciadamente─ a dividirla. Hoy la sociedad catalana está fracturada y enfrentada. Esas autoridades han menospreciado los afectos y los sentimientos de solidaridad que han unido y unirán al conjunto de los españoles; y con su conducta irresponsable incluso pueden poner en riesgo la estabilidad económica y social de Cataluña y de toda España.

En definitiva, todo ello ha supuesto la culminación de un inaceptable intento de apropiación de las instituciones históricas de Cataluña. Esas autoridades, de una manera clara y rotunda, se han situado totalmente al margen del derecho y de la democracia. Han pretendido quebrar la unidad de España y la soberanía nacional, que es el derecho de todos los españoles a decidir democráticamente su vida en común.

Por todo ello y ante esta situación de extrema gravedad, que requiere el firme compromiso de todos con los intereses generales, es responsabilidad de los legítimos poderes del Estado asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones, la vigencia del Estado de Derecho y el autogobierno de Cataluña, basado en la Constitución y en su Estatuto de Autonomía.

Hoy quiero, además, transmitir varios mensajes a todos los españoles, particularmente a los catalanes.

A los ciudadanos de Cataluña –a todos− quiero reiterarles que desde hace décadas vivimos en un Estado democrático que ofrece las vías constitucionales para que cualquier persona pueda defender sus ideas dentro del respeto a la ley. Porque, como todos sabemos, sin ese respeto no hay convivencia democrática posible en paz y libertad, ni en Cataluña, ni en el resto de España, ni en ningún lugar del mundo. En la España constitucional y democrática, saben bien que tienen un espacio de concordia y de encuentro con todos sus conciudadanos.

Sé muy bien que en Cataluña también hay mucha preocupación y gran inquietud con la conducta de las autoridades autonómicas. A quienes así lo sienten, les digo que no están solos, ni lo estarán; que tienen todo el apoyo y la solidaridad del resto de los españoles, y la garantía absoluta de nuestro Estado de Derecho en la defensa de su libertad y de sus derechos.

Y al conjunto de los españoles, que viven con desasosiego y tristeza estos acontecimientos, les transmito un mensaje de tranquilidad, de confianza y, también, de esperanza.

Son momentos difíciles, pero los superaremos. Son momentos muy complejos, pero saldremos adelante. Porque creemos en nuestro país y nos sentimos orgullosos de lo que somos. Porque nuestros principios democráticos son fuertes, son sólidos. Y lo son porque están basados en el deseo de millones y millones de españoles de convivir en paz y en libertad. Así hemos ido construyendo la España de las últimas décadas. Y así debemos seguir ese camino, con serenidad y con determinación. En ese camino, en esa España mejor que todos deseamos, estará también Cataluña.

Termino ya estas palabras, dirigidas a todo el pueblo español, para subrayar una vez más el firme compromiso de la Corona con la Constitución y con la democracia, mi entrega al entendimiento y la concordia entre españoles, y mi compromiso como Rey con la unidad y la permanencia de España.

 

El CABALLO BLANCO. Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Emilia Pardo-Bazán y de la Rúa-Figueroa condesa de Pardo Bazán. Novelista, periodista, ensayista, crítica literaria, poetisa… Retratada por Joaquín Sorolla hacia 1913.

“Cuentos de la Patria” : (Vengadora, El Catecismo, El caballo blanco, La exangüe, La armadura,El torreón de la esperanza, El palacio frío, El templo, El milagro de la diosa Durga y Entre razas).
En esta compilación de cuentos cuyos protagonistas son militares, soberanos y los acontecimientos que alrededor de ellos se desenvuelven, Pardo Bazán muestra su preocupación por los problemas de España ante la crisis del 98. Contienen relatos de ficción basados en algún hecho histórico, persistiendo a lo largo de ellos con un pesimismo ideológico.
Por otra parte,el 20 de septiembre de 1909, el teniente coronel Cavalcanti arriesgó su vida para salvar la de los soldados de los batallones de Tarifa y de Cataluña en Marruecos. A los 38 años se hizo célebre por la carga de Taxdirt con solo 65 jinetes contra 1500 rifeños , recibiendo por ello la Cruz Laureada de San Fernando.
Cavalcanti fue uno de los generales africanistas que apoyaron el golpe de Estado de Primo de Rivera en septiembre de 1923, propuso sin éxito a Alfonso XIII el uso de la fuerza contra la declaración de la Segunda República en 1931, y también se unió en 1932 a la Sanjurjada, por lo que fue juzgado y condenado.​
La famosa escritora , según dicen amante de Galdós, era la suegra del General Cavalcanti, al que llamaba de forma peyorativa «el Héroe», y por supuesto se llevaban muy mal. No es de extrañar que en este precioso cuento ponga a arar al caballo del Apostol jinete bajo la dirección de San Isidro Labrador.

«El CABALLO BLANCO»

Allá en el primer cielo, en deleitoso jardín, Santiago Apóstol, reclinando en la diestra la cabeza leonina, de rizosa crencha color del acero de una armadura de combate, meditaba. Mostrábase punto menos caviloso y ensimismado que cuando, después de bregar todo el día en su oficio de pescador en el mar de Tiberíades, vio que ni un solo pez había caído en sus redes; solo que entonces el consuelo se le apareció con la llegada del Mesías y la pesca milagrosa. Ahora, aunque en tiempos de pesca estamos, el hijo del Zebedeo, mirando hacia todas partes, no adivinaba por dónde vendría la salvación, siquiera milagrosa, de los que amaba mucho.
Frente al Patrono, en mitad del campo, se elevaba un árbol gigantesco, de tronco añoso, rugoso, de intrincado ramaje, pero casi despojado de hoja, y la que le quedaba, amarillenta y mustia. Infundía respeto, no obstante su decaimiento, aquel coloso vegetal; a pesar de que no pocos de sus robustos brazos aparecían tronchados y desgajados, conservaba majestuoso porte; su traza secular le hacía venerable; convidaba su aspecto a reflexionar sobre lo deleznable de las grandezas. De las ramas del árbol colgaban innúmeros trofeos marciales. Petos, golas, cascos, grebas y guanteletes, con heroicas abolladuras y roturas causadas por el hendiente o el tajo; espadas flamígeras sin punta y lanzas astilladas y hechas añicos; rodelas con arrogantes empresas; albos mantos que blasona la cruz bermeja, trazada al parecer con la caliente sangre de una herida; yataganes cogidos a los moros; turbantes arrancados en unión con la cabeza; banderas gallardas con agujeros abiertos por la mosquetería; el alquicel de Boabdil y la diadema pintorescamente emplumada de Moctezuma… Al pie del árbol, sujeto a él con fuerte cadena de hierro, se veía un ser hermosísimo, un corcel de batalla luminoso a fuerza de blancura: el Pegaso cristiano, aquel ideal bridón que galopaba al través de las nubes y descendía a traernos la victoria.
Los ojos del Apóstol se fijaron en el caballo, cual si no le hubiese contemplado nunca. Notó la lumínica blancura del pelo, la fluida ligereza y ondulación delicada de las crines, el fuego de las pupilas, el aliento ardiente que despedían las fosas nasales, la delgadez de los remos, finos cual tobillo de mujer; la especie de electricidad que desprendía el cuerpo del generoso animal celeste. Con solo advertir que le miraba su jinete de antaño, el caballo se estremeció, empinó las orejas, respiró el aire, hirió la tierra con el reluciente casco y pareció decir en lenguaje de signos: «¿Cuándo llega la hora? ¿Vamos a estar siempre así? ¿Por qué no me desatas? ¿Por qué no cruzamos otra vez entre lampos y chispas el firmamento rojo, el aire encendido de las campales batallas?»
Levantóse el Apóstol guerrero y fue a halagar con las manos el lomo de su cabalgadura. Quería consolarla, quería calmar su impaciencia y no sabía cómo, pues él, glorioso veterano, también soñaba incesantemente renovar las proezas de otros días. Sin duda para acrecentarle el ansia y avivarle el recuerdo aparecióse por allí un alma acabada de ingresar en el Paraíso, pues daba claras señales de no conocer los caminos, de hallarse como desorientada e incierta. Era el recién llegado de mediana estatura, moreno, avellanado y enjuto; rodeaban su tronco retazos de tela amarilla y roja, que apresuradamente igualaba en matiz la sangre fluyendo de varias mortales heridas. Santiago corrió hacia aquel valiente con los brazos abiertos, y el español, al ver ante sí al Apóstol de la patria cayó de rodillas y le besó los pies con infinita ternura.
-Bonaerges, hijo del trueno -murmuraba devotamente el español-, ¿por qué nos has abandonado? En nuestro infortunio, confiábamos en ti. Esperábamos que hicieses vibrar sobre nuestros enemigos el rayo o lloviese sobre ellos fuego celeste, como el que quisiste lanzar contra aquellos samaritanos que cerraban las puertas de su ciudad a Jesús. Mira, Santiago, adónde hemos llegado ya. Te lo diré con palabras de la Epístola que se lee el día de tu fiesta: hemos sido hecho espectáculo para las naciones, los ángeles y los hombres. Hemos venido a ser lo último del mundo. Y todo por faltarnos tú, Apóstol de los combates. Desata tu corcel, guíale al través del aire, ponte a nuestra cabeza. El caballo blanco olfatea la lid. ¿No oyes cómo relincha, deseoso de arrancar el grito de «cierra España»? Desciende: te esperan «allá». Te aguarda la tierra que por ti se creyó invencible. El bridón quiere romper la cadena. ¡Santiago! ¡Buen Santiago! ¡Señor Santiago!
Al oír tan apremiantes súplicas, el Apóstol se conmovía más. ¡Soltar el corcel blanco, salir al galope, esgrimir otra vez el acero llameante! ¡Hacía tanto tiempo que lo anhelaba! No por su gusto permanecía en la inacción, con la montura amarrada al árbol y las armas colgadas del ramaje… Y alzando y consolando al español y apretándole contra su pecho, Santiago empezó a vendarle las heridas cruentas, hecho lo cual llegóse al tronco y desató al blanco bridón, que, loco de júbilo al verse libre, al suponer que remanecían las aventuras de otros tiempos, agitó la cabeza, hizo flotar la crin, corveteó gallardamente y, batiendo el polvo con sus bruñidos cascos, alzó una nubecilla de oro. Por su parte, el Patrón descolgaba la cota de malla y se la vestía, calzábase el ancho sombrerón orlado de acanaladas conchas, afianzaba en los hombros el manto, embrazaba el escudo y ceñía el tahalí y la espada terrible. Entre tanto, el español echaba al caballo la silla recamada de oro y le ponía el freno y el pretal incrustado de cabujones de pedrería. Y cuando ya el Apóstol trataba de afianzar el pie en el estribo de plata para saltar, he aquí que aparece, saliendo del vecino bosque, otro español, vestido de paño pardo calzado con groseras abarcas, haciendo señas para que se detuviese el Apóstol. Este aguardó; en el villano de tez curtida y de rústico atavío acababa de reconocer a San Isidro, pobrecillo jornalero laborioso, que en su vida montó más que jumentos cargados de trigo, porque los llevaba a la molienda.
-¡Orden del Señor! -voceaba el labriego descompasadamente-. ¡Orden del Señor! Ese caballo nos hace falta para uncirlo al arado y que ayude a destripar terrones. Y ese español que está ahí, que venga a llevar la Junta. Bien sabes, Bonaerges, lo que dijo el Señor en ocasión memorable, cuando tu madre le pidió para ti y tu hermano el puesto más alto en el cielo: «Los que quieran ser mayores, beban primero su cáliz.» Paisano mío, a arar con paciencia y sin perder minuto.
1902.-Emilia Pardo Bazán.- (Pazo de Meirás, La Coruña).

 

 

FACHAS Y BOTARATES (General de División Rafael Dávila Álvarez)

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«Dice que no le interesa ni debe identificarse con una página donde escriben unos viejos generales a pesar de estar de acuerdo con todo lo que escribimos, la Ley,  la unidad de España, la patria, los símbolos que la representan, sus Ejércitos… ».

Escribo con una cierta decepción. Lo que les cuento no es un hecho generalizado, pero casi. Hay suficientes ejemplos como para escribir sobre ello. Esto ocurrió y ocurre. Un amigo me ha confesado que forma parte de nuestros lectores pero no puede públicamente manifestarlo ni seguirnos de manera ostensible en las redes sociales. Bueno, eso es cosa de cada cual y me pareció comprensible. Hay muchos, también uniformados, que no lo conocen y otros que juegan al despiste y leyéndolo a diario dicen no conocer el blog. Lo que me decepcionó fue el paso siguiente, es decir la explicación que me dio, yo no se la pedí, del porqué es un oculto lector.

Sin dar muchos datos ya que no quiero perjudicarle les diré que mi amigo se mueve en el ambiente que conocemos como cultura, el mundo que así mismo se llama intelectual. También conoce bien los ambientes políticos y ministeriales; se defiende bien por defensa. Dice que no le interesa ni debe identificarse con una página donde escriben unos viejos generales a pesar de estar de acuerdo con todo lo que escribimos, la Ley,  la unidad de España, la patria, los símbolos que la representan, sus Ejércitos… pero claro lo suyo es la cultura, su ambiente es de un alto  nivel intelectual y por tanto identificarse con nosotros le colocaría en una embarazosa situación. La conversación, suele ocurrir en estos casos, fue casi un monólogo suyo, excusa tras excusa, en la que yo no intervine sino para evitarle el mal rato que estaba pasando. En un momento, creo que sin querer, le vino un atolondrado pensamiento y pronunció la palabra facha.

-Es que figúrate si me tachan de facha. Debo dar una imagen distinta. Soy un intelectual.

Se dio cuente del insulto y me pidió disculpas.

Yo intentaba aliviar su mal rato mientras le recordaba, por poner una nota de humor en la conversación, que mi madre siempre que nos veía algo desaliñados nos decía:

-¡Vaya facha que llevas! ¡Dónde vas con esa facha!

Era la única acepción que recordaba de la palabra facha. La suelo aplicar a los que su intelecto es una facha, mamarracho o adefesio.

En mi fuero interno meditaba mi decepción. Al fin y al cabo era mi amigo y lo iba a seguir siendo.

Pretender calificar de reaccionario a quien habla de España, tratar de rebajar el nivel intelectual de alguien por el hecho de escribir aquello:  «Por España. Todo por España», es una clara muestra del bajo nivel de los que cuando leen se cansan tanto que después de la primera página ya están sudando; que alguno suda más cuando lee que cuando pica la tierra. Facha y botarate es lo mismo. Para unos y otros, intelectuales de pose, el Diccionario de la Lengua Española debería ser su libro de cabecera. Hoy acostumbrados al ensayo mercenario la elegancia intelectual no existe; tampoco el respeto ideológico. Es más común el enfrentamiento y convertir la cultura en la base de una peligrosa separación por bloques ideológicos.

No he contestado a mi amigo. He preferido mantener la amistad a pesar del aldabonazo que me ha arreado. Como sé que me va a leer he preferido escribirle y que él mismo saque sus propias conclusiones.

Porque si amar a España, su unidad, cumplir con la ley y la voluntad de los españoles es ser facha.

Si ser soldado y sentirlo como un honor y un gran deber es el equivalente a vulgaridad y mediocridad.

Si ser abnegado, sacrificado, honrado y disciplinado, si ser pobre y a pesar de ello ni pedir ni rehusar.

Si ser un hombre pobre pero no un pobre hombre.

Si tu principal hazaña es obedecer pero no sufrir que te hablen alto.

Si ser Cervantes en Lepanto, es ser un inculto soldado. O Aldana, Lope, Calderón o Garcilaso.

Si conquistar el mundo de uniforme, con barcos o sin ellos, con la Cruz a cuestas y la razón de una España que todo lo llevó y dio.

Si ser un humilde soldado que por el mundo entero su sangre ha derramado, no por riquezas, ni oro, por honra y honor de los que le mandaron sabiendo que no había otro mejor.

Si ser español y querer seguir siéndolo, ser capitán de las glorias de su historia, rendir culto a tus héroes muertos y rezar por ellos en el recuerdo perpetuo.

Si creer en la justicia, en lo que de verdad tiene mérito, que es el mérito de lo que haces y entregas sin dejarte ni el más mínimo esfuerzo.

Si dar la mano y soltarla vacía y limpia para seguir con ella abrazando y con la misma luchando.

Si amar a tu bandera y sentir un escalofrío al escuchar el himno, si rezar con la fe de que la muerte no es el final.

Si todo eso está lejos de tu público, de tu negocio, de tu sentimiento.

Si todo eso es un insulto, un menosprecio para tu prestigio.

Si todo eso es interpretado como reaccionario y antiguo.

Si por todo eso no nos lees, y solo por eso, a pesar de estar de acuerdo con nosotros.

O si lo que decimos es falso, impropio de soldado, de tu nivel alejado, por tu público despreciado.

Prefiero que no nos leas.

Pero quiero decirte que uno de los dos está equivocado. Si somos nosotros en vano habrá con ello muchos equivocados.

 

Si eres tú el errado no te preocupes, es algo que ya antes ha sucedido y no por ello ningún soldado ha dejado de dar su vida a pesar de creer vosotros que estaba equivocado.

Por último te dejo dos regalos. Uno es del marqués de Santa Cruz de Marcenado que seguro conoces y has leído con pasión de intelectual. El otro es de un poeta que también conoces pero renuncias a reconocerlo: Luys de Santa Marina.

‹‹Disculparás los defectos de mi estilo, si consideras a mi pluma no afilada por sutil cuchillo de tranquilo estudio, sino rasgada por el deseado corte de militar espada››. (Marqués de Santa Cruz de Marcenado).

Puedes hacer mía esta disculpa.

Esta otra también. Desde lo más profundo de mi corazón:

‹‹Porque sé que allá abajo era la vida dura
y que los días eran rosarios de amargura
y las noches vía crucis de inquietud
y no olvido los blocaos ni los parapetos
en que los ojos se desorbitan, quietos
en angustiosa espera de la luz,
y porque sé lo que es marchar en la Compañía
-que la Muerte espiga un poco cada día-
por tristes campos, y al final
un tiro, un gumiazo, y una zanja en el yermo
donde yacer codo con codo, y si enfermo
o herido, el camastro de un hospital

no ignorando que en la Patria muy amada
se nos desprecia, y no interesa nada

nuestra labor a casi todos,
(pues ya ni los cielos ni la tierra
se ganan haciendo la guerra
en la frontera contra moros…)

Cuando, oscuro, voy por las calles de la ciudad
y cruzan a mi lado llenos de vanidad,
creyéndose unos superhombres
por tener las botinas muy lustradas,
y las gabardinas muy entalladas
y saber de cuatro libros los nombres.

-¡Idos al diablo, botarates! les digo
más que vosotros vale el último amigo
que vistió el traje legionario,
y en el largo y polvoriento camino
supo padecer… y morir, cuando el Destino
marcó este fin a su calvario.

(Luys de Santa Marina)

 

Amigo, amigos quedamos a pesar de la inicial decepción. Ya está todo pasado y olvidado. Y si no nos lees, pues mejor.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

LA RELIGIÓN Y LA BARAJA. UN DOCUMENTO DE 1870 General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

Artículo publicado el 6 de agosto de 2019Una sumaria curiosa

Merece ser reproducida, como documento interesante, una certificación de causa instruida en Abril de 1870 contra el soldado del Batallón de Cazadores de Bailén, del ejército de la isla de Cuba, Andrés Espinosa Montero.

Hela aquí:

“Certifico: Que al folio 31 del libro de expedientes hay un dictamen qué, copiado a la letra, dice así: Que estando el domingo 6 del corriente oyendo misa la fuerza de este Batallón, observó el sargento 1º de la 2ª Compañía que mientras se celebraba el Santo Sacrificio un soldado de esta compañía tenía entre sus manos una baraja y la repasaba con la mayor atención por cuyo motivo a la llegada de la fuerza al Cuartel fue conducido al calabozo y se dio parte por escrito al primer jefe del Cuerpo, informando el Sr. teniente coronel del feo delito del referido soldado abriendo información de expediente nombrando al efecto al instructor al Sr. Ayudante.

Constituido el Tribunal que había de juzgar fue conducido el acusado a su presencia.

Preguntado su nombre, patria, religión, estado y ejercicio dijo que se llama Andrés Espinosa Montero, que es natural de Logroño (Castilla la Vieja) que profesaba la religión Católica apostólica romana, de estado soltero, y pertenecía al Batallón de Cazadores de Bailén nº 1 de este ejército, inscrito en la 2ª Compañía del expresado Cuerpo.

Preguntado: Por qué, siendo cristiano como dice, en vez de estar oyendo la misa con toda devoción, había sacado una baraja y se entretenía en repasar las cartas, dijo: qué, careciendo de rosario, había ideado sustituirle con la baraja para con sus distintas cartas poder meditar en los diversos misterios de la muerte y pasión de Nuestro Señor Jesucristo.

Explique el acusado y diga como meditaba en la baraja los misterios.

Dijo. Que, empezando por los ases, en el de bastos contemplaba la columna donde amarraron al Señor; en el de espadas meditaba cuando San Pedro cortó la oreja a Malco; en el de copas, cuando le presentaron una llena de hiel y vinagre a Nuestro Señor Jesucristo para que la bebiera, y en el de oros considero el ósculo de paz que dio Judas al redentor al tiempo de entregarlo. En los cuatro doses considero los ocho verdugos que de dos en dos azotaron a nuestro Salvador. En el tres de copas se me representaban los dedos con qué rasgaron las vestiduras del Señor; el tres de bastos lo considero como los con qué fue arrastrado; en el tres de espadas contemplo los tres clavos con qué fue clavado en la cruz; con el de de oros medito en las tres personas de la Santísima Trinidad. El cuatro de copas me representa cuatro santos del calendario que son: Santo Tomás, Santo Domingo, Santo Tomé y San Toribio. En el cuatro de bastos considero los cuatro doctores de la Ley, y el de espadas representa los cuatro elementos meditando en los Evangelios que fueron a predicar en las cuatro partes del mundo. Al contemplar el cuatro de oros y el cinco de oros me hace meditar en los nueve misterios gloriosos de maría Santísima. El cinco de bastos, en igual número de dolores que sufrió la Madre de Jesucristo, y el cinco de oros me representa las cinco llagas del Redentor, como igualmente el de copas me lleva a pensar en el cáliz de la amargura.

Los seis de copas y de oros me hacen contemplar la penosa marcha de Jesucristo por la calle de la Amargura con la Cruz a cuestas. En el siete de bastos considero los Sacramentos da la Santa Madre Iglesia, que son también siete, y en el de espadas me representa los siete dolores que traspasaron el corazón de María, como así mismo hallo la representación de los pecados capitales en el siete de oros. Las sotas de copas, espadas y bastos me representan a las tres Marías; y el caballo de espadas el judío que dio la lanzada a Nuestro Señor Jesucristo después de muerto. Los caballos de copas, oros y bastos se me figuran los tres reyes Magos que vinieron del Oriente a adorar al Niño Jesús en el portal de Belén, y en los cuatro reyes contemplo a las cuatro columnas del templo de Salomón.

Preguntado: Cómo en todas las cartas de la baraja estaban representados todos los misterios menos en la sota de oros, que no la había nombrado como las demás, dijo: que como se parecía a su Sargento primero, no la había querido mezclar en tan sagrados misterios.

Y con esto terminó su declaración, siendo en el acto absuelto de toda culpa y agraciado por los Jefes del Batallón con tres meses de licencia temporal y dos de paga en concepto de gratificación.

Castillo de la Habana a 27 de Abril de 1870.- El Escribano, A. Mata.- El Fiscal, Andrés P. de León.- El C.T.C primer Jefe Suarez Argudín.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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