«CELESTINOS Y QUASIMODOS» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Quasimodo y la campana «Emmanuel», la mayor de todas en Notre Dame.  La única  que no fue destruida durante la Revolución francesa

¡Feliz nuevo mes y nuevo año! el que echa el cierre al primer cuarto de siglo.

Mi primer deseo para este año es que lleguen pronto las prometidas ayudas a los afectados de la DANA, para paliar el amasijo de barro que paralizó el corazón a más de doscientas once  personas. (Por desgracia todavía hay uno desaparecido).

Al resto nos trajo a la retina la fragilidad y debilidad de todo lo que damos por hecho y nos rodea en España; contribuyó a ello, el ver también en esos días, las calles de nuestras ciudades  resplandecientes con tantas luces, y sus bares llenos de gente, como ajenos a la tragedia.

Casi todos mis deseos  coinciden con los que el Rey solicitó en su discurso de Navidad…, pero la política, que debería dar soluciones, también entra en este año desprestigiada, instalada en la bronca donde parece que todo vale.

Aunque tengo ya una edad en que casi todo me molesta, y muchas veces pienso que todo me puede dar igual, claramente veo que esto no va bien, porque, como dijo Leopoldo Alas Clarín.

«Es la patria el que dichoso fuere, dónde se nace no, dónde se quiere»

Lástima que toda la gente que sabe como arreglar “Esto” ya esté empleada como taxista o peluquero, con todos mis respetos a estos  admirados profesionales.

Los pilotos del Rally Dakar, que comenzó  los primeros días de este año, a veces se pierden entre las arenas del desierto, navegación que realizan con el libro de ruta o roadbook (perdón por el palabro) que facilita la organización, hasta ese momento desconocido, y que se entrega al inicio de cada etapa.

Confundir la ruta, es algo que también les pasa a muchos de nuestros políticos, pues más de uno se ha vuelto loco, sordo y se ha perdido por echar tanto las campanas al vuelo, como nos contaba Víctor Hugo en su novela Nuestra Señora de París, que le sucedió a Quasimodo, el jorobado campanero, forzudo, sordo y con un noble corazón que  habitaba en la catedral de Notre Dame. La desconocida por nuestro ministro de Incultura. Si supiera su dirección, tendría a bien enviarle una copia de esto que escribo, aunque creo que su lectura será para él, como para un jinete pasar sin derribar  un oxer infranqueable. Eso en el caso de que lo entendiera.

Lo dice el Eclesiastés: «Stultorum infinitus est numerus»,  el número de tontos es infinito. (El Eclesiastés es un libro del Antiguo Testamento de la Biblia, que sigue a los Proverbios y precede al Cantar de los Cantares).

Los muchos que en el Dakar  se pierden, tañen frecuentemente sus campanas al vuelo, para indicar cualquier acto de celebración y júbilo ante una noticia banal, falsa o dudosa que  difunden, en ocasiones, de manera precipitada o antes de que esté confirmada.

Al tocar tanto las campanas para celebrar falsos triunfos y sueños mentirosos, en realidad están recibiendo golpes de badajo, como los que recibía Quasimodo cuando saltaba entre las ocho campanas  de la torre norte y las dos de la torre sur.

El 27 de julio pasado califiqué de inaceptable, irrespetuosa e infame la actuación en la ceremonia de inauguración de los últimos  Juegos Olímpicos de París al usar la imagen de la Última Cena.  No sabía si estaba viendo un desfile del orgullo gay-LGTB  o la ceremonia  de unos Juegos.

Hoy califico de igual forma las Campanadas de media noche de RTVE, por usar una imagen del Sagrado Corazón de Jesús en una estampita de la vaca de «El Grand Prix». ¿Dónde queda el respeto a las creencias religiosas?. La ágil pluma local fue la impresentable presentadora de las campanadas, zafia y paleta, que no escribo su nombre para que nos olvidemos  pronto de ella. Vuelve a tu pueblo fachosa, esto te viene muy grande.

Algo parecido le pasa a Álvaro García Ortíz, Fiscal General del Estado, que de seguir por este camino, al final le tendremos que pedir perdón y aprender de él los consejos para borrar y manipular de los  móviles  los mensajes  que nos  pueden molestar o inculpar.  También yo necesito su mano ejecutora, vienes un día por casa y me dejas el móvil niquelado, no tengas miedo, pues te recuerdo que ya  en el año 1500, La Celestina, bruja y antigua prostituta, nombre con el que se ha popularizado la «Tragicomedia de Calisto y Melibea», sabía como remendar la virginidad de las mozas progres de aquellos tiempos para darles el pego a los hombres. Pero tenga cuidado, pues  la obra dice que:

…Tras una violenta discusión, Sempronio acuchilla a Celestina y la Guardia Civil, quise decir  el alguacil de Montalbán, alertado por los gritos, viene a prenderlos. Pármeno y Sempronio saltan por la ventana para escapar y mueren.

¿Alguien se acuerda de Charlie Hebdo, el  semanario  satírico francés?, y del  tiroteo llevado a cabo en París hace diez años, cuando dos hombres enmascarados, armados con fusiles de asalto  entraron en las oficinas de la revista, matando a doce personas e hiriendo a otros once al grito de «Alá es el más grande».

Como escribían con la tinta indeleble de la sangre, las páginas son difíciles de entender, y en cuanto caen las primeras lluvias se hacen de difícil lectura.

«Miedo a estas visiones tuve, pero luego que he mirado a estotras, mucho más les tengo». (Pedro Calderón de la Barca )

Vivimos en una época confusa. No debe preocuparnos mucho, como vemos casi todas lo han  sido.

Aunque tengo ya una edad en que todo me molesta o todo me puede dar igual, estoy con Velasco y Ruiz de Elvira, los dos jueces que se atrevieron a decir que la ex ministra de igualdad deje de dar lecciones  «desde su cajero de Mercadona»  y que «la Barbigoña» de La Moncloa dejase de mentir.

El CJPJ (Consejo General del Poder Judicial) ya les ha abierto diligencias informativas,  y me temo que su futuro político tendrá corto recorrido.

Celestinos que os empeñáis en reformar y borrar, tanto en humanos como en móviles todo lo que os delata, y Quasimodos, que volteáis a la primera de cambio las campanas al vuelo con vuestras mentiras, os ignoro y aborrezco.

Estoy solo, y como no quiero ser pesimista,  abro mi mejor botella de vino, y sin nadie  con quien brindar,  lo hago con ustedes, mis queridos amigos invisibles del Blog.

Por la vida, que todo nos lo da y todo nos lo quita.

Vasos de vino que me  ayudarán a olvidar, pero por favor, cuando empiece a recordar, ¡Quitarme la botella!.

¡Feliz 2025!  MAS IVA.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Zaragoza enero 2025.

Blog: generaldavila.com

Publicado en el Diario LA REGIÓN De Orense «50 años de la muerte de Franco. ¡Viva el Rey! ¿Y ahora qué?» (Rafael Dávila Álvarez)

https://www.laregion.es/opinion/rafael-davila-alvarez/50-anos-muerte-franco-viva-rey-ahora-que/202501040025001360282.html

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Coronel de Infantería DEM Félix Torres Murillo (R.)

50 AÑOS DE LA MUERTE FRANCO. ¡VIVA EL REY! ¿Y AHORA QUÉ? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

Iniciamos 2025 con polémica: que si Franco, la dictadura, que si el Rey, la libertad, que si este o el otro Rey, que si cincuenta años de muerte o de resurrección. El próximo día 8 de enero tendrá lugar un acto que en sí mismo podríamos denominar de provocación.

Nación de naciones. Ha llegado el día de los dinamiteros que se unen a los sepultureros. La España del 31, 34 y 36 resucita ante una sociedad anestesiada que no lee ni medita, solo acepta la subvención y vivir sin historia ni proyecto que no sea el propio. Asistimos al fin de la Nación. ¿Qué no importa? Pues así parece que es.

España pasa a segundo plano para que brille lo que dice ser socialismo junto al más corrupto y peligroso separatismo. Se presenta un año muy caliente donde se van a quemar los restos que de libertad quedan.

Institucionalmente el Gobierno de España, que no la Nación española, declara el año 2025 como el de la celebración de la muerte de Franco.

¿Eso no es delictivo? ¿No es un hecho delictivo, de odio, celebrar la muerte de alguien? Delito de Estado. Para odiar no hay nada mejor que dejar de amar y hay muchos que han dejado de amar a España si es que algún día lo hicieron. Un coro de Elfos: »El sueño es, una cáscara. Arrójala lejos».

Vivimos en un periodo de desorden moral, conceptual, histórico y político jamás antes conocido en España.

Hubo un tiempo en el que la diversidad fue acercándose y unida en una sola identidad logró cotas de grandeza que ahora van camino de ser un recuerdo a pesar de los que yacen bajo tierra tras el sacrificio de sus vidas por una España mejor, unida y fuerte. ¿De qué sirvió? De uno y otro lado, muerte o abrazo: de nada.

Hoy se unen en facciones. «Bandos, pandillas o partidos violentos o desaforados en su procederes o sus designios». Ellos nos gobiernan.

Todos recordamos cómo y quienes celebraban en las cárceles los asesinatos por la espalda, el tiro en la nuca, la bomba lapa, recordamos al ver que sus herederos apoyan desde sus particulares administraciones al Gobierno de la nación. Siguen celebrando y homenajeando a los asesinos.

Este año se nos anuncia en sus inicios la cultura de muerte. Pretenden convertirlo en año del cincuentenario de la muerte de Franco. Es muy peligroso hurgar entre cadáveres y bajar al Hades. Hasta Ulises salió malparado de la visita. Toda una declaración de malvadas intenciones abrir el 2025 con el anuncio del enfrentamiento trayendo a colación la ruptura del abrazo, de la Transición, del perdón y la construcción. Se nos anuncia la muerte como venganza.

Asusta que nada más cerrarse el Día de Reyes se abra el día de muerte invitando a la ceremonia mefistofélica al Rey de España y trazando la raya entre las dos Españas.

«Si parece extraño que los sepultureros hagan papel en una tragedia, más lo parecerá que un príncipe trame conversación con ellos, sufra sus necedades se divierta en revolver los huesos y moralizar sobre las calaveras».

El sello de la paz se rompe. Hay que crear crispación y un clima de enfrentamiento para consolidar la maldad que predican.

El bisabuelo del Rey, Alfonso XIII fue declarado un delincuente por Decreto de Azaña; el abuelo, Don Juan, fue invitado por Franco a vivir en España y recoger en su momento el legado monárquico, pero un grupo egoísta y equivocado de cortesanos a su alrededor le privó de Su destino en España; el padre del Rey, Don Juan Carlos, que debería ser el recordado y agradecido en estas, las bodas de Oro de su Coronación, no puede vivir ¿y morir? en España. Con estos antecedentes, ¿qué será del Rey Felipe VI? ¿Celebraremos los 50 años de la restauración de la Monarquía? Parece que no entra entre los planes del Gobierno esa celebración.

Con insoportable y provocadora desfachatez, el presidente del Gobierno y Secretario General del que fue Partido Socialista Obrero Español, P.S.O.E. y actual líder de los anarquistas, marxistas, batasunistas, separatistas todos, invita al Rey Felipe VI al primero de los cien actos que tiene previsto en 2025 para celebrar la muerte de Franco que él equipara con la libertad. La invitación se extenderá a la Cúpula Militar lo que es evidentemente un reto ya que no se trata de celebrar libertad alguna por parte del que las controla habiendo acabado con la Transición,  señalando al Poder Judicial y controlando a los  medios. Es decir estás conmigo políticamente o contra mí, porque la libertad es un partido, o partidos, un «Frente» bajo un mando; lo  cual tiene nombre. A su juicio es un Frente muy popular y en esa regresión acierta. Frente Popular. Es una apuesta peligrosa y con trampa, una forma de desviar la vista del mayor problema que tiene España en estos momentos: la libertad.

Puede que en España el concepto de libertad sea simplemente un punto de vista.

Desde la Transición hubo esperanza. Entre los esperanzados estaban aquellos llamados antifranquistas, antirégimen, comunistas y socialistas. Todas las tendencias que hubo, hay y habrá en España se pusieron de acuerdo para que, bajo el concepto de España como nación, caminásemos en libertad con todos los matices que ustedes quieran darle, pero en definitiva con esa libertad propia que nos ha acompañado hasta el año 2004. Podríamos citar nombres históricos que nunca se pensó que aceptaran el abrazo y admitiesen los errores. Unos y otros. Se abrazaron, olvidaron, restauraron, convivieron y aceptaron la diversidad.

El año 2004 ocurrió algo muy extraño, inexplicable e inexplicado (seguro que hay motivo), sucedió en España y apareció una cosa nueva, que no era anti nada, ni era socialismo ni comunismo ni nada parecido de lo hasta entonces conocido. Apareció el mal llamado zapaterismo, o sanchismo, por ponerle un nombre, pero a cualquier persona medianamente inteligente no se le escapa que es imposible que dos nombres, dos personajes como los aludidos posean la capacidad o el valor suficiente para obrar así a no ser que sean Fausto dominado por Mefistófeles.

«Stand still, you ever maving spheres of heaven, that time may cease». No tiene traducción.

No hay duda. La historia empieza ese 2004 bajo un misterioso grupo llegado a España con un fin oscuro que tendremos que adivinar. ¿Quiénes y por qué? Esto no es una teoría de la conspiración sino una realidad palpable, tan evidente, tan visible, expuesta impúdicamente en  público que al no entenderse todos prefieren no mirar, olvidarlo y seguir con mansedumbre al nuevo pastor con su portatirso.

No son los socialistas de la Transición, no son los comunistas, no son ninguno de aquellos que se opusieron al Régimen de Franco y se jugaron su vida y hacienda por ideales auténticos. No. Rotundamente no. Aquellos, y los que siguen su ejemplo ahora, resultan ser los más críticos con este sistema desconocido que como una epidemia se extiende por España. Comunistas, socialistas, incluso separatistas, reniegan de los de ahora, se asombran, se asustan, ¿quiénes son estos recién llegados que esconden una doctrina de enfrentamiento, lucha y perversión? Algo desconocido empieza a convertirse en  pandemia nacida en el laboratorio instalado en España, que dejará de serlo para ser un experimento, un Estado fallido.

¿Es libertad incorporar a la Administración a los herederos intelectuales de asesinos terroristas a los que de continuo se homenajea como héroes?

¿Es libertad atentar violentamente contra la unidad de España, indultar el delito, amnistiar y violentar la conciencia, la justicia y el orden?

¿Es libertad habernos encerrado en nuestras casas por ineptitud, desconocimiento o maldad y ampararse en unos uniformados militares, policías, guardias civiles, y falsos científicos que salían a explicarnos cada día lo bien encerrados que estábamos?

¿Es libertad el robo desde las instituciones?

¿Es libertad la corrupción administrativa, el manejo de la Ley mediante un tribunal ad hoc?

¿Es libertad insultar al Poder Judicial desde el Poder Ejecutivo, sospechar de él, manipular la Fiscalía General del Estado?

¿Es libertad atacar a los medios, controlar la información, imponer un pensamiento único?

«La piqueta al hombro, el sepulturero cantando entre dientes, se perdió a lo lejos. La noche se entraba, el sol se había puesto; perdido en las sombras, yo pensé un momento: ¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos!».

¿Y ahora qué? ¿Cuál será el siguiente paso?

«Guarte, guarte, rey don Sancho

no digas que no te aviso…»

«Qué poco siente ese hombre lo que hace, que abre una sepultura y canta» (Hamlet).

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

2 enero 2024

 

FRANCO JEFE DEL ESTADO ESPAÑOL. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

En mi libro La guerra civil en el norte editado por La Esfera de los libros abordo esta decisiva cuestión de la Jefatura del Estado de Franco y lo documento, pero hay cierto sector, académico o cercano a ello, que no admite nada sobre la reciente historia de España que no sea de acuerdo con lo que ellos dicen y dirigen, y esto ocurre entre los que se muestran partidarios de un bando y los del otro, creándose un clima en el que la densa niebla que cubre todo lo que se refiere a la Guerra Civil española y sus consecuencias, siga convirtiendo la historia en enfrentamiento ideológico alejado del exigible rigor. Unos y otros han construido un relato sustentado sobre pilares propios que consideran inamovibles y si alguien intenta sustituirlos por otros renovados y más firmes el intruso es señalado como un advenedizo en lugares privados. Muchos de ellos están alojados en ese sector denominado de «derechas» que no es patente de rigor histórico, ni mucho menos.
El rigor histórico exige que lo que algunos creen irreversible pueda ser revisable y convertible después de nuevas investigaciones que traen la aparición de documentos y que muchos aún permanecen ocultos por temor a aquellos que han convertido la historia en ley y en delito la opinión contraria
La Junta de Defensa Nacional (no Junta Nacional de Defensa como con grave error dice el documental) se formó a la muerte del general Sanjurjo y en ningún momento se pensó en Franco como sucesor y cabeza del alzamiento, sino que los nombres que se barajaron fueron los del Infante D. Carlos de Borbón y el del general Severiano Martínez Anido. Nadie habló en aquellos momentos de Franco ni de Cabanellas ni Mola quiso, que bien pudo hacerlo, alzarse con el mando único. La Junta era firme y muy conocedora de la situación tanto dentro como fuera de España y con ella colaboraron un insigne grupo de diplomáticos y personal de la Administración civil excelentes y experimentados en la política interna y exterior de España.
Una vez que se precipitaron los acontecimientos y hubo unión material entre los ejércitos del Norte (Mola) y el Expedicionario (Franco) fue cuando se vio la necesidad del mando único. Hubo efectivamente dos reuniones en Salamanca de los miembros de la Junta de Defensa de la que no formaban parte ni el general Kindelán ni el teniente coronel Yagüe.
Las dos se realizaron en el aeródromo de San Fernando, situado en la finca del ganadero Pérez Tabernero, a 32 kilómetros de Salamanca en el término municipal de Matilla de los Campos. En ella se autorizó la presencia del general Kindelán a pesar de no ser miembro de la Junta. Se trataron los siguientes temas como se demuestra en la correspondencia posterior a la reunión entre los generales Dávila y Orgaz (Documentado en La guerra civil en el Norte):
-El Movimiento y su porvenir.
-La unión de los ejércitos del Norte y Sur.
-La necesidad de establecer un Mando único.
-El problema de la toma de Madrid y desviarse o no a liberar Toledo y su Alcázar.
-Los servicios de retaguardia.
Desde luego allí no se tomó ninguna decisión firme sobre el mando único que quedó en simples palabras y propuestas. Insisto en que Yagüe ni estaba ni se le esperaba.
El día 28 de septiembre se celebró el segundo Pleno de la Junta en el mismo lugar y con los mismos protagonistas. Se volvieron a tocar los temas del futuro de la guerra, de la unión de los ejércitos y la necesidad del Mando único. Hubo discusiones y no un único criterio sobre ello por lo que se pasó a realizar una votación en la que empezó a votar Kindelán, por ser el general más moderno y no participar en ella los coroneles. Aprobada la moción relativa a nombrar Generalísimo de los ejércitos se pasó a decidir la persona que ostentase tal cargo, que recayó en el general don Francisco Franco Bahamonde, que lo aceptó, decretándose por tanto el mando único para las operaciones militares, que se ejercitaría por el general Franco, sin que ello afectase a las atribuciones y función de la Junta de Defensa Nacional. Allí no se le dio el poder, todo el poder a Franco. La historia es increíblemente distinta a la que se cuenta y se da por cierta.
La decisión del mando único a Franco fue decidida por la Junta pero exclusivamente como mando único militar, como jefe de los ejércitos en operaciones, pero concederle el mando civil, la Jefatura del Estado, fue producto de una serie de circunstancias que se originaron fuera de la reunión en asamblea de la Junta como relato de acuerdo con los documentos del protagonista de este asunto y de otros claves en el desarrollo de la Guerra Civil: el general Fidel Dávila Arrondo.
Lo que pasó ya finalizada la reunión de la Junta dista mucho de lo que repiten tantos y tantos que lo descubren una y otra vez incluso diciendo que es una novedad histórica.
Los generales salieron de la Junta sin darle a Franco el verdadero poder ya que estaba limitado por la Junta de Defensa por lo que el Mando militar de Franco no tenía libertad de actuación siempre mediatizado por ella.
Además se creaba un grave problema ya que la Entidad Estatal no estaba reconocida por ningún Gobierno extranjero y por informaciones oficiosas se sabía que algunos gobiernos deseaban desapareciese el cariz de Pronunciamiento militar que significaba el regir al País una Junta de generales. Esta situación fue captada por el general Dávila que se la expuso a Mola y estos a Franco que aceptó que la Junta declinase sus poderes en él nombrándole Jefe del Gobierno.
«Lo que decidáis los miembros de la Junta yo lo acato» dijo Franco.
Todo ocurrió cuando ya los miembros de la Junta se habían ido a sus destinos o estaban a punto de hacerlo por lo que se emprendió una difícil y ardua tarea para volver a reunir a sus miembros o tener su voto positivo.
La historia final y como se nombró a Franco Jefe del Estado sustituyéndolo por el nombramiento inicial de Jefe del Gobierno del Estado español es tan increíble como cierta. Lo narré en La guerra civil en el norte, pero ¿para qué? Ya no hay marcha atrás y mejor que se cuente en tecnicolor.

REUNIÓN DE SALAMANCA: FRANCO NO FUE ELEGIDO JEFE DEL ESTADO NI NOMBRADO GENERALÍSIMO
«A renglón seguido hizo el general Franco manifestaciones propias del caso y designó personal para cargas que implicaba la nueva modalidad castrense terminando con ello la reunión y trasladándose el personal al comedor de la casa donde estaba preparado el almuerzo.
Terminado este un tanto avanzada la tarde comenzó el desfile de los vocales hacia sus respectivas residencias produciéndome ello extrañeza y contrariedad pues apreciaba no se había desarrollado en la reunión de la mañana la trascendente misión que la Junta debía afrontar en relación con la representación y facultades que el gobierno de la Nación imponía y muy singularmente cual consecuencia de la decisión recaída en la reunión de este día; pretendí por ello retrasar a los compañeros y continuar la sesión para zanjar el asunto, pero el ambiente y marcha iniciada no se prestaba a ello por lo que expuse a Mola cuan preciso e inaplazable era tratar con toda urgencia el tema ya que, aparte la imperiosa necesidad de que el Mando militar tuviera absoluta libertad de actuación sin riesgo de las trabas, impedimento o rémoras inherentes a actuación de la Junta de Defensa, era muy de tener en cuenta que nuestra Entidad Estatal no estaba reconocida por ningún Gobierno extranjero y por informaciones oficiosas que hasta nosotros habíanse deslizado, algunos de tales gobiernos deseaban desapareciese el cariz de Pronunciamiento militar que significaba el regir al País una Junta de generales. Mostrose Mola conforme asintiendo a la consecuencia de que debiera la Junta declinar sus poderes en el general Franco nombrándole Jefe del Gobierno que él constituiría con elementos y organización no afectados por la tara que al Estado del momento se achacaba y, por ende, que convenía someterlo a la consideración de Franco cual hicimos inmediatamente reuniéndonos los tres en el patinillo de la finca donde aislados se trató el asunto concretamente y con pocas palabras contestando él sin dilación alguna se hallaba dispuesto a asumir el cargo y pechar con la papeleta si se tomase tal decisión. Obtenida pues su conformidad asumí la tarea de llevar a vías de hecho lo expuesto emprendiendo inmediatamente el regreso a Burgos acompañado del coronel Montaner a quien expuse detalladamente, durante el viaje, toda la gestión anterior y tarea que me incumbía para ponerlo sin dilación en conocimiento de los demás vocales de la Junta demandándole sobre la marcha su voto. Montaner dio en el acto su plena conformidad y voto afirmativo. Llegados a Burgos, pasadas las 22 horas, encontré en nuestra Sala-Despacho de la Junta a Cabanellas y Gil Yuste por lo que pude exponerles sin pérdida de tiempo y detalladamente las consideraciones expuestas al general Franco y réplica obtenida, y terminé recabando de ambos su aquiescencia para llevar a vía de hecho la solución que se consideraba forzosa e inaplazable. Cabanellas dio rotunda negativa y Gil Yuste hizo presente no haberse considerado por la Junta el aspecto que traía a colación cosa que de haberlo estimado conveniente no hubiera dejado de tener en cuenta al deliberar aquella mañana y acordar el nombramiento de Franco cual Jefe Supremo del Mando Militar, así pues le parecía un tanto anormal el planteamiento sin que de momento formulase juicio en firme acerca del particular. Lo avanzado de la hora y vicisitudes del día no eran propicios para proseguir gestiones que dejé para el día siguiente en cuya mañana llamé por teléfono al coronel Moreno Calderón quien apenas esbozado motivo de la conferencia dijo, cual si tuviera conocimiento del hecho, que habíamos de atenernos a lo concreto y específicamente deliberado en la Junta, le repliqué en el acto haber muy contundentes razones y motivos para lo que habíale insinuado cual le expondría dentro de breves horas pues me trasladaba seguidamente a Valladolid cual hice poniéndole de relieve con todo detalle cuan ineludible era adoptar la resolución que se trataba, previamente me hizo saber Moreno Calderón le había enterado telefónicamente Queipo de Llano de que estaba tramándose la decisión de que se trata lo cual él se oponía terminantemente considerando nulo lo que se hiciere al margen de lo acordado en la reunión de la Junta de Defensa. Explicado cual antes se expresa los fundamentos originarios de la propuesta mostrose Moreno Calderón de acuerdo con la realidad de lo mismos y sus consiguientes derivaciones así pues otorgaba su voto afirmativo para la solución de nombrar a Franco Jefe del Gobierno. Contando pues con tal voto así como conocer el pensamiento de Orgaz, tiempo atrás héchome presente por él mismo, más el voto de Mola al que había de considerar unidos los de Saliquet y Ponte (que era Mola encargado de recabar y de ser disconformes me lo hubiera dado a conocer
inmediatamente) se reunía ya la mayoría absoluta de la Junta, sin embargo era de desear y más aún consideraba lo obligado de reforzar el acuerdo uniendo a tales votos los de Gil Yuste y Cabanellas, así pues regresado a Burgos acto seguido de la entrevista con Moreno Calderón, celebro una reunión con ambos insistiendo en el tema con los puntos de vista que lo imponían sin género de duda alguna mostrando Gil Yuste conforme en que se plasmase tal acuerdo de la Junta nombrar a Franco (independientemente de su cargo de Jefe Supremo de las Fuerzas) Jefe del Gobierno del Estado Español, y persistiendo Cabanellas en su manifestación de lo improcedente del acto que se propugnaba dejando él al margen los argumentos que se aducían y cuya valoración no negaba; hube de hacerle presente cuan terminante era la mayoría absoluta de votos afirmativos patentizados y cuán capital transcendencia y significación tenía el que no hubiera de llegarse a la decisión con la constancia del voto en contra de la Presidencia accediendo últimamente a que el acuerdo fuera el de nombrar a Franco Jefe del Gobierno del Estado Español. Tan luego dio Cabanellas su conformidad avisose al Sr. Yangüas Messía (que colaboraba cual Asesor en la Junta de Defensa) pasase al Salón donde teníamos el Despacho los Vocales de la Junta y en la cual se acababa de celebrar la entrevista y dándole conocimiento del acuerdo y decisión a que había llegado la Junta se le encomendó redactase la disposición legislativa procedente encareciéndole la conveniencia de hacerlo sobre la marcha por lo que permanecimos los cuatro en el despacho hasta quedar plasmada la disposición que aquella misma noche queríamos dar a conocer al País en la sesión oficial de la Radio Nacional a la que se avisó quedaba diferida la hora de tal emisión.
Redactada aprobada y difundida por Radio la disposición aludida envióse al Boletín la diligenciada copia correspondiente para su publicación en el ejemplar a publicarse en la mañana inmediata considerando por tanto finiquitado el asunto, pero en la madrugada de este día despertóme llamada telefónica producida por Nicolás Franco quien desde Salamanca me hace saber no se encontraba acertada la disposición, precisábase mayor libertad de acción y por tanto de atribuciones que las compartidas a la concreción de Jefe de Gobierno replicándole yo que quedaría resuelto el punto pues se suprimirían del texto del articulado las palabras “del Gobierno” y quedaría cual nombramiento el de “Jefe del Estado Español”. Quise ponerlo en conocimiento de los compañeros de la Junta radicantes en Burgos pero el tiempo apremiaba la imprenta llevaba tirados ya unos cuantos bastantes ejemplares y habían sido remesados ya paquetes a las localidades fuera de Burgos de dificultosa interceptación así que decido motu propio ordenar la rectificación cual se llevó a efecto. Esta es la causa por la que aparte lo que la transcripción de la emisión radiada pueda exhibirse algún que otro ejemplar en el que aparezca el nombramiento de Jefe del Gobierno del Estado Español».
Los vocales de la Junta de Defensa Nacional a los que directamente el general Dávila pudo consultar la designación de Franco como presidente del Gobierno de España le mostraron su parecer de que él mismo asumiese ese cargo «porque él era el único aceptado por todos los generales y jefes del Ejército». Dávila se negó argumentando su edad de 58 años y el ser desconocido por la mayoría del pueblo, con la ineludible precisión de necesitarse una persona joven para regir los destinos de España y, al propio tiempo, de prestigio, por lo que abocó en todo momento por el general Franco a quien en definitiva en su consulta había obtenido la mayoría de votos, incluido el suyo propio. Hubo en ese nombramiento del general Franco reticencias del presidente, general Cabanellas, de algún otro vocal y rechazo absoluto del general Queipo de Llano.
La iniciativa del general Dávila constituyó realmente un cambio de escenario porque en la reunión de Salamanca, como hemos visto, la votación se limitó a decretar el Mando Único para las operaciones militares por el general Franco sin que ello afectase a las atribuciones y función de la Junta de Defensa. Posteriormente Dávila propone el hecho de la jefatura del Gobierno de la Nación obteniendo, fuera ya de la reunión en pleno de la Junta, el consenso de los vocales, pero nunca se había hablado de la Jefatura del Estado sino del Gobierno, matiz de enorme trascendencia ya que era elevar a Franco al máximo cargo de la nación. ¿Cómo es posible que se modificase el texto legal acordado sin que nadie alegase nada? Nadie replicó a la modificación del texto; ningún miembro de la Junta puso el menor reparo cuando la modificación ya estaba hecha. Solo se explica por elevado prestigio del que gozaba el general Dávila entre sus compañeros de la Junta que callaron sus posibles reticencias y acataron tan inopinada decisión. Tampoco conviene olvidar el párrafo del decreto que dice textualmente: «…se nombra Jefe del Gobierno del Estado español al Excmo. Sr. General de División D. Francisco Franco Bahamonde, quien asumirá todos los poderes del nuevo Estado». ¿Hay alguna diferencia entre decir «asumirá todos los poderes del Estado», o «se nombra Jefe del Estado»?
¿Qué movió al general Dávila a atender la indicación de Nicolás Franco? Conozco la respuesta que dará el general Dávila: «Con Franco nos salvamos; sin Franco nos hundimos»; lo esencial era la unidad en el mando político y militar y en aquellos momentos las circunstancias lo imponían.
(Del libro La guerra civil en el norte, editado por la Esfera de los libros) de Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

¡FRANCO! ¡FRANCO! ¡FRANCO! (General de División Rafael Dávila Álvarez)

1 desfile Victoria

Desfile de la Victoria

La guerra civil española sigue buscando una interpretación equilibrada por todos los grupos y simpatías políticas. Los llamados especialistas, después de tantos años, siguen manteniendo los bandos y una flagrante división. Escriben con una idea preconcebida en la que persisten antes y después del estudio de tan dispersa documentación. Muchos han obtenido fama y viven, muy bien por cierto, gracias a la Guerra Civil, gracias a Franco.

Esta historia empezó con un fracaso, el de la II República proclamada de forma totalmente arbitraria el 14 de abril de 1931. Era el fruto de unas elecciones municipales que no decidían un cambio de Régimen sino la elección de 8000 concejales. Nunca se convocaron para sustituir la Monarquía por la República. Por otro lado el resultado numérico dio el triunfo a los concejales monárquicos. La indiferencia de unos, el desánimo o la cobardía de otros, dio paso a la República que convocó las primeras elecciones sin garantía alguna de autenticidad y desarrolló una Constitución alejada de la realidad política y social de España.

 Quedan interrogantes. ¿Estaba ya pactada la caída de la monarquía? ¿Estaba el Rey ya predispuesto, incluso antes de las elecciones,  a abandonar España y dar paso a la República? ¿La actitud de apoyo a la República del general Sanjurjo, Director de la Guardia Civil, fue exclusivamente por despecho al Rey? Es todo muy extraño y hay actitudes que no se entienden. A pesar de todo si la República hubiese sido bien interpretada, sin injerencias totalitaristas del Frente Popular y de la Unión Soviética, si se hubiesen respetado creencias e ideas, si hubiese sido mínimamente democrática, creo que habríamos tenido República para rato y la Guerra Civil nunca se hubiese producido.

Es un error a mi juicio interpretar la Guerra Civil española como un prólogo de la Segunda Guerra Mundial. La única semejanza es la división fuertemente establecida  en Europa entre temblorosas democracias, fascismo y comunismo. La Guerra Civil fue algo interno alimentado por años de enormes errores políticos y recomendaciones a la violencia y al odio fomentados desde el radicalismo.

Del cuartel de Pontejos, a las dos de la madrugada del día 13 de julio de 1936 salieron autocares de guardias y cada jefe de vehículo recibió orden escrita de la misión a cumplir: una camioneta fue al edificio donde vivía el señor Gil Robles, que se había ausentado, otra, la número 17, paró en el domicilio de don José Calvo Sotelo, a quien el capitán Victorino Cuenca, José del Rey y dos o tres más detuvieron , en forma de secuestro, y asesinaron dentro de la camioneta, por la espalda, abandonando su cadáver en el cementerio del Este.

El alzamiento contra el Frente Popular se inició en la tarde del 17 de julio de 1936 en Melilla y con extraordinaria rapidez se sumaron las guarniciones y población civil de las plazas de soberanía y territorios del Protectorado de Marruecos. Es curioso recordar que el Jalifa Muley el Mehdi Ben Ismail primer jalifa del Protectorado y hermano del sultán de Marruecos se unió al alzamiento declarando que lo hacía por tratarse de una sublevación contra un gobierno perseguidor de la religión.

Un ejército de veinte mil hombres quedaba en la madrugada del 19 de julio bajo el mando del general Franco, comandante general de Canarias.

Franco estuvo desde el principio en contacto con Mola. Incluso tenían, desde que Franco fue Jefe del EMC y Mola estaba en África, una clave para entenderse. La prudencia de uno y otro y el oscurantismo con el que se quiere relatar la biografía de Franco, han nublado la verdad y la historia. Franco siempre estuvo del lado del alzamiento y siempre tuvo claro que su responsabilidad sería conducir las tropas de África. A pesar de que en los planes iniciales nunca se pensó en tener que recurrir a las tropas africanas ya que la idea, equivocada como pronto se vio, era que se produjese una rendición rápida del gobierno republicano gracias a la presión ejercida sobre Madrid por las columnas procedentes de Valladolid y  Pamplona junto a la de Valencia. El fracaso del levantamiento en Valencia supuso un cambio transcendental. Seguramente una de las razones más poderosas que condujeron a una prolongada guerra.

La única duda que surgió en el interior de Franco y que a muy pocos transmitió, fue la ligera esperanza de ser llamado desde el gobierno de Madrid para llegar a un acuerdo y establecer el orden y la legalidad sin necesidad de un enfrentamiento. La carta de Franco a Casares Quiroga fechada el 23 de junio de 1936 es toda una declaración de intenciones. Su esperanza duró más de lo que lo que se ha pensado. Liberado el Alcázar de Toledo y la llegada de las Brigadas Internacionales deshizo cualquier mínima esperanza. La guerra iba ser tan larga como terrible.

Franco y Mola en los preparativos del Movimiento (Reunión en Madrid en casa del agente de Bolsa José Delgado en marzo del 36) habían acordado que el teniente general Sanjurjo sería el encargado de dirigir los ejércitos evitando de esa manera los recelos que otro nombramiento produciría en Goded y en Queipo de Llano.

Dos hechos van a cambiar el rumbo de los acontecimientos. La muerte de Sanjurjo el día 20 de julio al capotar en el despegue la avioneta que le iba a trasladar desde Estoril a Burgos para tomar el mando y el fracaso de la sublevación en Valencia quizá provocado por la ausencia del general Goded que se trasladó de Mallorca a Barcelona, donde fue detenido, en lugar de dirigirse a Valencia como estaba previsto en los planes iniciales.

La situación creada daba a entender que Franco o Mola se harían cargo del mando de la zona nacional. Pocos han estudiado esta situación porque casi nadie se ha fijado en lo que en Burgos se planteaba, la importancia de las decisiones que allí se tomaban y la transcendental actuación de la Junta de Defensa Nacional.

El día 23 de julio se reúnen en Burgos los generales de División don Miguel Cabanellas y don Andrés Saliquet, con los de Brigada don Miguel Ponte y Manso de Zúñiga, don Emilio Mola Vidal y Fidel Dávila Arrondo. En el Palacio de Capitanía General se celebra una amplia deliberación acerca de la situación del momento y las determinaciones procedentes. Como consecuencia de aquella reunión quedó decidida la creación de la Junta de Defensa Nacional, así como la publicación del “Boletín oficial de la Junta de Defensa Nacional”  que posteriormente se convertiría en el Boletín Oficial del Estado.

Al día siguiente, 24, sábado, quedaba constituida la Junta de Defensa cuya presidencia asumió el general Cabanellas, siendo vocales los generales Saliquet, Ponte, Mola y Dávila, los coroneles de Estado Mayor, don Federico Montaner Canet y don Fernando Moreno Calderón.

Posteriormente fueron incorporándose a la Junta previo nombramiento en el BOE: el 30 de julio el capitán de navío don Francisco Moreno; el 3 de agosto el general don Francisco Franco Bahamonde; el 18 el general don Germán Gil Yuste y el 17 de septiembre los generales don Gonzalo Queipo de Llano y don Luis Orgaz Yoldi.

La Junta de Defensa Nacional de España asumía la representación  legítima de la nación ante las potencias extranjeras, como verdadero Gobierno. Dado que los mandos de la Junta precisaban estar fuera de Burgos, lugar en cuya Capitanía General se instaló, el pleno de la Junta designó una Junta Permanente depositando los vocales de la misma sus votos en el general Dávila. La Junta Permanente quedó así formada por el presidente, general Cabanellas y los vocales, general Dávila y el coronel Federico Montaner que ejercía de secretario de la Junta.

A partir de aquel día el Gobierno de Burgos se definía telegráficamente ante los Gobiernos extranjeros:

‹‹no se trata de una sublevación partidista y desordenada contra el régimen de Gobierno que mantenga una  autoridad organizada y solvente. Ni se trata tampoco de una guerra civil. Tratase de un movimiento nacional encabezado por el Ejército y secundado ardorosamente por elementos  sanos todo país, para rescatar a España y librarla de los horrores del Soviet››.

Desde los primeros momentos se creyó que para el día de Santiago Apóstol, 25 de julio, las fuerzas entrarían en Madrid y la guerra quedaría acabada.

Pero…

El día 1 de octubre de 1936 en Burgos la Junta de Defensa Nacional proclamaba al general de División Francisco Franco Bahamonde como Jefe del Gobierno del Estado español.

Durante casi cuarenta años desde aquella fecha sonaría por toda España el grito:

¡Franco! ¡Franco! ¡Franco!

Todavía es actualidad, en la mayoría de las ocasiones retorcida; y no historia. Si quieren saber más (Historia):

LA GUERRA CIVIL EN EL NORTE

LA II GUERRA CIVIL DE FRANCO

Editados por La Esfera de los libros

Los tienen en cualquier librería o en grandes plataformas de distribución como Amazon 

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

EL EMBAJADOR DE ESPAÑA MELITÓN CARDONA. Descanse en Paz.

 

Estos días navideños no dejan de tener una cierta nostalgia. Melancolía dulce y amarga que lo es todo, el recuerdo que al hombre caracteriza.

Cuando te llega una triste noticia la Navidad se te cae encima como heladora nevada que te detiene en una noche oscura de blancas cunetas e incierto recorrido. ¿Hasta dónde?

No quiero entristecer ni poner una nota de luto en este camino hacia un año incierto y que es en definitiva un año menos. Blanca Navidad.

Debo por amistad, por recuerdo que es inevitable, no querer olvidar, participar el fallecimiento del Embajador Melitón Cardona. Digo bien: participar  y comunicar.

Lo hago de manera pública porque él compartió con todos nosotros su mucho saber y nos dejó escritos antológicos en este blog.

Inteligencia, ironía y sabiduría, mucho de todo, una vida de observador, verlo todo sin mirar nada como buen diplomático. Pero lo más grande de Melitón eran esos brazos abiertos al corazón para todo el que a él se acercaba. Serio y de media sonrisa, en dos palabras surgía la amistad.

Ese era mi amigo Melitón, el sabio humilde Melitón.

Ha sido poco el tiempo de amistad con Melitón, una amistad tardía, ¡y cuánto siento! no haber compartido más horas junto a él, junto a su seriedad en el riguroso análisis, su sentido del humor en los más graves acontecimientos, la ironía del inteligente filósofo, la amistad. El mundo del Embajador que lo ha visto casi todo y nada le ha desviado de su buen proceder.

Muerte que nos atrapa y nos cuesta, pero que no debe entristecernos más allá de hacernos ver la fragilidad de casi todo lo que valoramos cuando lo que en lo hondo queda es tan sutil, blanco, suave y efímero como ese copo de nieve tan navideño que cae suavemente y se desvanece. Pero nadie lo olvida.

Melitón no fue ni se fue. Es y será el amigo más allá de otra cosa, es el fruto de la semilla que brotó después de un duro arar por la tierra llevando el nombre de España allá donde caía.

Hoy permanecerá aquí, en donde escribió, su casa, donde quedan sus palabras como magisterio de vida.

Melitón: ¡Gracias amigo! Cuéntanos cosas del Cielo.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

30 diciembre 2024

Les dejo uno de los primeros artículos escritos por el Embajador en este blog

«UN ESTADO VOLUNTARIAMANTE INDEFENSO»

Hoy escribe con nosotros

Melitón Cardona Torres

Nacido en Palma de Mallorca (Baleares) en 1.944.

Licenciado en Derecho por la Universidad de Zaragoza.

Diplomado en Relaciones Internacionales por la Escuela diplomática.

Ingresó en el Servicio Exterior en 1.974 habiendo desempeñado puestos diplomáticos en Noruega, Mozambique, Mauritania, Marruecos, Irán, Madrid (Subdirector Gral. de África Subsahariana, Asesor Jurídico Internacional, Abogado del Estado sustituto en el Servicio Jurídico del Estado del MAE) y ha sido Cónsul en Frankfurt, Cónsul General en La Habana, Düsseldorf (1992-1996), Orán (1996-1997) y Moscú (1998-2001). Excedente voluntario entre el 1 de febrero de 2002 y el 30 de marzo de 2004. Embajador en Misión especial para la Reforma del Servicio Exterior el 30 de abril de 2004. Inspector general Jefe de Servicios el 1 de julio de 2004. Embajador de España en Dinamarca (2005-2010).

Ha pronunciado conferencias en las Universidades de Zaragoza, Baleares, UNED, Mérida, Autónoma y Complutense de Madrid, Münster, Colonia, Düsseldorf y Leyden (Holanda). También en ciclos organizados por la Caixa y Sa Nostra.

Tiene en su haber diversas publicaciones, así como traducciones literarias y técnicas del inglés, francés, alemán, ruso, portugués y noruego.

Es Oficial, Caballero y Comendador de la Orden del Mérito Civil y Caballero y Comendador de la de Isabel la Católica. Gran Cruz de la Orden del Dannebrog.

Un Estado voluntariamente indefenso

El delito de desobediencia de los funcionarios y autoridades públicas está recogido en el artículo 410 del Código Penal vigente; el mismo delito cometido por ciudadanos de a pie en el 556 del mismo texto legal. En el primer caso, se castiga con «multa de 3 a 12 meses e inhabilitación para empleo o cargo público por un plazo de seis meses a dos años». En el segundo, si es grave, acarrea una pena de prisión de seis meses a un año. Así pues, al particular le sale mucho más caro desobedecer una resolución judicial que al funcionario o a la autoridad pública, cuando es obvio que debería existir mayor reproche penal para el delito cometido por funcionario público o autoridad. De ahí la chulería jaquetona de muchos politiquillos de tres al cuarto. Por si fuera poco lo anterior, en la España de hoy, si un parlamento autonómico proclamase la secesión de su comunidad del territorio español no cometería delito alguno (!). Sé que puede costar creerlo, pero lo cierto es que nadie incurriría en responsabilidad penal por perpetrar un ataque de esa naturaleza al orden constitucional. Esa es la lógica absurda que consagra la debilidad de nuestro Estado: un acto de esa naturaleza no sería un delito de traición porque todas sus modalidades -previstas en los artículos 581 y siguientes del Código penal- descansan única y exclusivamente en el supuesto de un conflicto bélico entre España y una «potencia enemiga». Tampoco constituiría delito de sedición porque éste se tipifica en los artículos 544 y siguientes del Código penal sobre la base de un alzamiento «público y tumultuario». La declaración de independencia de una asamblea legislativa o de un gobierno autónomo atacaría la línea de flotación del orden constitucional pero, al no afectar al orden público callejero ni comportar tumulto, no cabría hablar de sedición. Tampoco habría rebelión, porque su esencia está en que ha de implicar un alzamiento para alguna de las finalidades señaladas en el artículo 472 del Código Penal y, aunque todas ellas se refieren a gravísimos ataques al orden constitucional, la norma exige que ese alzamiento, además de público, sea violento, con lo que quedan fuera del delito de rebelión los «alzamientos pacíficos». Esta patética situación es nueva y se la debemos al llamado «Código penal de la democracia», uno de los innumerables despropósitos cometidos por los gobiernos del partido socialista: en el código anterior, la declaración de independencia de parte del territorio nacional se incluía entre los fines del alzamiento rebelde (artículo 214) sin exigir el requisito de violencia porque la esencia del delito consistía en la finalidad independentista de la acción. Pero es que, además, el artículo 217 castigaba también como rebeldes a quienes cometieran «por astucia o por cualquier medio contrario a las leyes» algunos de los delitos contemplados en el artículo 214, por ejemplo, la declaración de la independencia de una parte del territorio nacional. Tan claro era el propósito del legislador de defender el orden constitucional que castigaba con 6 años 1 día a 12 años de prisión a quienes «atentaren contra la integridad de a nación española o la independencia de todo o parte del territorio». Por cierto que este tipo penal, hoy lamentablemente suprimido, procede de una Ley de 1900 que pasó al Código Penal de 1928 como traición, se mantuvo como rebelión en el de la República de 1932 y continuó en el de 1944 y en los posteriores. El de 1995, por obra y gracia del PSOE, lo suprimió y, desde entonces, ningún gobierno ha osado reintroducir la figura penal de rebelión, dejando así a la intemperie nuestro orden constitucional frente a los movimientos secesionistas. Blas de Lezo dijo que «una nación no se pierde porque unos la ataquen sino porque quienes la aman no la defienden». Tenía razón.

Melitón Cardona. Embajador de España

Blog: generaldavila.com

EL DEBATE (Diario Digital) Gabriel Albiac entrevista al General Rafael Dávila sobre su libro «EL NUEVO ARTE DE LA GUERRA!

EL DEBATE

Blog: generaldavila.com

Entrevista en El Debate de Gabriel Albiac al general Rafael Dávila sobre su libro El nuevo arte de la guerra

 

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

TODO ESTÁ ESCRITO: «LA SEGUNDA GUERRA CIVIL DE FRANCO». EL ASESINATO DEL ALMIRANTE D. LUIS CARRERO BLANCO. DOBLE E. (General de División Rafael Dávila Álvarez)

16 de marzo de 1972

‹‹Se ha tomado contacto con un antiguo Coronel de la OAS residente en España, para ver de obtener (sic) por mediación suya toda la información posible en la zona vasco-francesa acerca de las actividades de toda índole de personal de la ETA y Partido Comunista de Euskadi residentes en la región, así como sus proyectos de actos terroristas en las provincias Vascongadas y Navarra, conocer sus puntos de apoyo dentro y fuera de España, lugares por donde pasan la frontera en sus incursiones, forma de proveerse de material explosivo, armas y todas las circunstancias personales de los componentes de los comandos encargados de llevar a cabo las misiones terroristas…››.

Así empezaba el informe de una operación puesta en marcha el año 1972 por uno de nuestros servicios de información y bautizada con el nombre de OPERACIÓN DOBLE E. Poco se sabe de ella. Se ha publicado algún documento aislado que nos confirma su existencia y propósitos. Nada más. Aquí desvelaremos alguno de sus secretos. Solo algunos. En mi próximo libro ya en edición podrán conocer todos los detalles.

Al disolverse la OAS (Organisation de l.Armée Secrete) (recordemos que había nacido en Madrid con el propósito de luchar por la Argelia francesa), muchos de sus militantes se mantuvieron unidos dentro de una organización básica bajo el cobijo que les brindó el régimen de Franco.  Acogidos en el Levante español, aquel no fue solo su hogar y refugio, también fue su santuario.

El Gobierno español y sus servicios secretos no encontraban en su vecina Francia la colaboración política y social necesaria para controlar y luchar contra la organización terrorista ETA. Carecían de información y contactos fiables. Información oficial no existía ya que Francia, que conocía, controlaba e incluso apoyaba a la ETA, impidió toda actividad en su contra.

El Gobierno español (al menos uno de sus servicios de información más prestigiosos), desconcertado ante la nula cooperación francesa en su lucha contra la ETA, recurrió a  los antiguos miembros de la OAS que aún mantenían su red de informadores y estructuras de cooperación y hermandad.

Así se pone en marcha la operación . Los pasos los inicia un Coronel francés perteneciente a la OAS que junto a un sargento del servicio de información de la Guardia Civil se desplazan a Francia para establecer los necesarios contactos con miembros de la organización F.N.R. (Federación Nacional de Repatriados) que acogía a antiguos miembros militares de la OAS. Una condición prevalece por encima de todo: el secreto más absoluto y la total clandestinidad de manera que solo un reducidísimo grupo de la Guardia Civil, nadie más, sabrá de la operación.

En un tiempo récord se logra establecer una red de informadores en Hendaya, Bordeaux, Bayonne, Toulouse y París. Su misión inicial es recoger todas las informaciones oficiales del Gobierno francés concernientes a las directivas que se cursen a los Gobernadores sobre la ETA. Obtener información a través de la policía o de contactos sobre refugios, bases, puntos de apoyo, actividades y proyectos subversivos de la ETA y confeccionar planos, croquis o hacer fotografías de todos los puntos de la ETA que sean posibles, tanto en Francia como en España.

Además se seleccionaría un comando con experiencia para llegado el caso efectuar voladuras de edificios, secuestros e incluso eliminación de personas. Se fijan los precios para la actuación de los comandos ‹‹que serán los que rijan en el mercado en cada momento››. Para la voladura de edificios se fija una cantidad de un millón de pesetas, más doscientas mil de gastos; los secuestros cinco millones y medio y la eliminación de personas previo acuerdo más los gastos.

Uno de los primeros informes que se obtiene es de carácter político y en él se recoge la impresión de los medios oficiales franceses donde muestran su gran desconfianza en cuanto al futuro de España.

Textualmente dice el informe:

‹‹De poco tiempo a esta parte, los resortes del poder y de fuerza han sido puestos en manos de tres hombres de confianza del Caudillo y calificados de duros, el Sr. CARRERO BLANCO, como Vicepresidente del Gobierno, que dicen será el verdadero sucesor de Franco; el General GARCÍA REBULL, antiguo miembro de la División Azul, Jefe de la 1ª Región Militar, que reúne la fuerza más importante y potente del Ejército; y finalmente, el General INIESTA CANO, considerado “duro dentro de los duros”, recientemente nombrado para mandar la Guardia Civil, que tiene en sus manos toda la parte de Orden Público››.

Termina el informe diciendo que estas tres personas han cerrado el camino a una mayor liberalidad iniciado por López Rodó al que califican de tecnócrata y muy inteligente además de ser el portavoz de una Iglesia que no quiere abandonar sus privilegios (seis mil millones de pesetas), al mismo tiempo que trata de promover un mayor acercamiento a la clase trabajadora.

Consideran al príncipe Don Juan Carlos como “hombre de paja” y que por el momento no harán ningún caso de él.

Por otro lado en España, Alicante y Benidorm, donde residen numerosos miembros de la OAS, se establecen contactos con distintos personajes con antecedentes familiares y económicos que permiten utilizarlos para esta misión. Para ello siempre se cuenta con la colaboración desde puestos de la administración  para presionarles con la concesión o rechazo de licencias de apertura de ciertos negocios como grandes salas de fiesta y cafeterías.

Desde Francia empiezan a llegar informaciones de gran valor: Situación de bases de la ETA, nombres de dirigentes, boletines oficiales sobre la ETA elaborados por las autoridades francesas, así como la ubicación de un refugio-base del movimiento separatista vasco ETA-ENBATA en Bayonne (finca denominada Cheniere) y de la base secreta principal de la ETA-ENBATA situada en Port-Du-Roi. En esta base se enumera la existencia de ametralladoras MAT-49 francesas, metralletas “GORDO” de 12,70 alemanas, fusiles de asalto “Mauser”, fusiles de asalto MK-42 rusos pero de fabricación China y bazokas “Matra” franceses. La dirección de esta base es llevada a cabo por el Jefe principal de ETA, que es un vasco español, emigrado de USA a Francia hace unos siete años. Entre una de las acciones que se prepara es la voladura de esta base de la ETA.

De las informaciones que se reciben destaca la relativa a las formas de allegar fondos para financiar el movimiento terrorista separatista vasco ETA-ENBATA:

-“Golpes económicos” (atracos) a Bancos o entidades de ahorro en el país Vasco.

-Remesas de dinero norteamericano, en dólares, recogido entre los vascos españoles residentes en U.S.A.

-Canon establecido a los mecheros Dupont, aparatos de radio Autovox y a toda clase de neumáticos que se venden en los comercios del principado de Andorra.

-Cuota de todos los barcos pesqueros que salen de san Juan de Luz para El Senegal.

-Beneficios del tráfico clandestino de armamento que realizan con destino a Angola y colonias portuguesas en África. El punto clave de este tráfico está en Kinshasa, en un bar denominado “Blue Note” regentado por una señora  llamada Francine.

-Ayuda que reciben, al parecer indirectamente, de la CIA norteamericana. No se facilitan datos concretos sobre este punto.

Por último se comunica que los servicios secretos franceses han detectado el día 14 de agosto (recuerden estamos en 1972) el paso de Francia a España de armamento individual automático consistente en ametralladoras alemanas Smeiser y fusiles automáticos Fall, de fabricación alemana, reglamentarios en la OTAN, sin determinar el número de cada clase, pero en cantidad suficiente para armar a 40 hombres. Junto a este armamento se han introducido trescientos cincuenta Kgs. de explosivos de distinta clase.

La malla de informadores alrededor de ETA proporciona detalles desconocidos e impensables hasta entonces.  Se consigue aumentar la red hasta llegar a tener dos en París, dos en Bordeaux, dos en Bayonne, uno en Toulouse, uno en Hendaya, uno en Niza y uno en Marsella.

El 17 de octubre se recibe una importante información del agente denominado ‹‹Andorra-1››. Son los proyectos existentes en medios comunistas españoles para eliminar a personalidades destacadas del Régimen actual. En el informe figuran, como objetivos de estos atentados, el Príncipe, el Vicepresidente del Gobierno del que dicen es el verdadero motor del Régimen franquista tantos años, que tiene todos los resortes del poder en sus manos y a quien ven como futuro Jefe de Gobierno  y como tal su influencia sobre el Príncipe será decisiva.

La suerte está echada. Los objetivos, marcados desde Toulouse, están fijados. La maquinaria se pone en marcha. Las órdenes llegan  desde la sede del Partido Comunista (m-l) con base en Toulouse.

Cuando el Gobierno español, su servicio de información, dispone de esta información clave, sorprendentemente la ‹‹Operación Doble E›› se suspende.

Así se explica en el informe:

‹‹En conversación celebrada en el día de hoy con nuestro agente el Coronel, se le hizo saber, personalmente por mí, que debía dejar, de momento, en suspenso el montaje de la red informativa y la continuación del servicio, mostrando por ello evidente disgusto y además calificó de falta de seriedad por mi parte la incertidumbre a la que se le tenía sometido y mi manera de llevar un asunto como este, dada la gran importancia y trascendencia que ello tiene para España.

Era el día 7 de noviembre de 1972. Luego vendrían otras informaciones que confirmaban lo peor. Al año de recibirse esta información, el Almirante don Luis Carrero Blanco, recién nombrado Presidente del Gobierno, era asesinado.

¿Por qué se suspendió la ‹‹Operación Doble E››? ¿Tuvo continuidad en el futuro?

No tenemos la respuesta pero sí una aproximación a los hechos. Una aproximación que solo se entiende desde la ‹‹Operación Doble E››, que sin duda abre nuevas incógnitas.

El 2 de diciembre de 1973 era asesinado el Presidente del Gobierno de España, Almirante don Luis Carrero Blanco. Se cumplen más de 50 años de un hecho olvidado por la memoria histórica porque a buen seguro tuvo como responsables intelectuales a ocultos y silenciosos personajes que resucitaron tras el magnicidio. Su susurro al oído, su cobarde indicación, estaba tras el crimen. Bien les vino y bien lo sabían.

El asesinato, también el procedimiento llevado a cabo, dejó asombrado al mundo entero. A la tragedia de la atrocidad cometida se le unió el esperpéntico espectáculo de un enorme vehículo desaparecido hasta encontrarlo en el interior del edificio de la Iglesia en la que minutos antes había estado el Presidente oyendo misa. Nadie daba crédito. ¿Una acción ejecutada con resultados que requerían gran conocimiento técnico o sus efectos fueron fruto de la casualidad de unos inexpertos? La noticia dio la vuelta al mundo. Empezaba la proyección internacional de la ETA. Ni ellos mismos se lo podían creer. ¿Quién cometió aquel magnicidio? Las especulaciones llegan hasta nuestros días. Las historias se mezclan con la historia y los intereses por mantener el silencio continúan. Ni un papel desclasificado.

No voy a repetir las hipótesis ya conocidas por todos ustedes y narradas de forma repetitiva en cientos de libros y artículos. Simplemente pretendo aportar nuevos datos que sirvan para enjuiciar aquel terrible asesinato y sobre todo conocer alguna de las informaciones trascendentales que se tenían y que podían haber evitado, o al menos hacerlo más difícil, aquella tragedia y quizá alguna más. Y lo haré siguiendo, como en el artículo anterior, los informes de la ‹‹Operación Doble E››.

En noviembre de 1972 muere el Cónsul francés en Zaragoza, M. Roger Tur, como consecuencia de las heridas sufridas en el asalto al Consulado de dicha ciudad. La información que se recibe de los agentes de Doble E es que los autores del hecho no pertenecen ni tiene relación con la organización separatista (sic) vasca ETA., pero sí constituyen un comando extremista, dependiente del partido comunista, fracción marxista-leninista.

Este comando está dirigido por el PC. desde Toulouse. Parece ser una venganza por las medidas adoptadas por las autoridades francesas contra la ETA. No se pretendía la muerte del Cónsul, simplemente amenazarle, pero la inexperiencia de los asaltantes y su nerviosismo provocó este desenlace.

Los informadores aseguran que M. Roger Tur estaba en conexión con los servicios de información norteamericanos, a los que facilitaba noticias, habiéndose confirmado que trabajaba para la CIA. Camuflaba estas relaciones bajo la apariencia de proporcionar detalles de productos relacionados con y para fábricas de tabaco.

Aparece la CIA aquí y junto a otro informe  que asegura que los servicios secretos franceses investigan el posible tráfico clandestino de armas a través de España hacia Francia por Algeciras y que las armas pueden proceder de la base de Rota de cuyo personal dicen los servicios secretos franceses tener absoluta desconfianza.

Saquen ustedes sus propias consecuencias.

Suspendida la ‹‹Operación Doble E››, las relaciones con el Coronel y los informadores continúan de manera correcta pero con la frialdad de una relación rota. Saben que la ruptura viene de niveles que ellos ni controlan ni conocen.

El 17 de diciembre llega una definitiva y preocupante información: la entrada en España de comandos de ETA-ENBATA con fines terroristas. Son cinco comandos que han cruzado la frontera por Dancharinea (Navarra) y las zonas de Roca Pinet, Port Negre y Pla de Llosas, del Principado de Andorra.

Se distribuyen en Cataluña, Levante, Sevilla. Algeciras y Madrid.

Poco después llega una información definitiva, una de las claves difícil de entender pero que nos sobrecoge a todos y nos deja sumidos en una enorme incertidumbre y desasosiego. La información llega el día 17de diciembre de 1972. En una reunión celebrada el día 15 de este mes entre miembros directivos de ETA-ENBATA con elementos de la dirección del PC. de Toulouse se acordó llevar a cabo en distintos puntos de España una operación denominada ‹‹Navidades Negras›› o ‹‹Turrón Negro››, en la que se incluyen secuestros, acciones subversivas y violentas. Pretendían forzar al Gobierno a poner en libertad a los presos de ETA en una acción conjunta de ETA y el Partido Comunista (m-l) de Toulouse.

Como medio más eficaz se estimaba la realización de secuestros de personalidades de gran relieve dentro del régimen franquista, saliendo a relucir en las discusiones el Príncipe Juan Carlos, el Vicepresidente del Gobierno, el Director General de la Guardia Civil y otros. Las discusiones derivaron hacia los familiares de estos debido a la protección que se suponía llevaban los altos cargos. Así se acordó.

El Almirante Carrero Blanco lo supo. La comunicación se la hizo el Director General de la Guardia Civil, Carlos Iniesta Cano, como demuestra Javier Tusell en su libro ‹‹Carrero. La eminencia gris del régimen de Franco››. Reproduce también uno de los muchos documentos de la ‹‹Operación Doble E››, este del que les hablo, aunque el informe consta de más de cien documentos. ¿Dónde estaba el resto? ¿Quién los conocía?

Todo quedaba en manos de la Guardia Civil, concretamente en las de su Director General, teniente general Carlos Iniesta Cano, nombrado para el cargo en enero de 1972 donde permaneció hasta su pase a la reserva en mayo de 1974.

El general Iniesta antes de hacerse cargo de la dirección de la Guardia Civil había estado en Argelia como Embajador. También es reseñable el hecho de que fue Agregado Militar de la Embajada española en Washington entre 1949 y1955. La ‹‹Operación Doble E›› da comienzo justo en el momento de hacerse cargo de la Dirección General de la Guardia Civil.

El Jefe de Estado Mayor de la Guardia Civil en aquellos momentos era el entonces coronel Sáenz de Santa María que más tarde sería su Director General y del que se especuló sobre su conocimiento y participación  en la guerra sucia de los GAL. Es famosa su no declaración en el Congreso, solicitada a puerta cerrada, sobre aquellos hechos.

En una entrevista concedida a El País (24-II-1995) contestó a la pregunta:

  • ¿Alguna vez recurrió en aquella época a la guerra sucia?
  • Le responderé con una máxima: En la lucha contraterrorista hay cosas que no se deben hacer. Si se hacen no se deben decir. Si se dicen, hay que negarlas. Creo que he contestado.

Había contestado. Sabía de lo que hablaba.

Sin duda desde aquel mes de enero de 1972 hubo altos cargos muy bien informados sobre todo lo que ocurría en el entorno de ETA y del PC. de Toulouse. Eran los que recibían los informes y manejaban los hilos de la

‹‹Operación Doble E››, los mismos que en un momento crucial dieron al traste con ella. ¿Por qué? Nunca lo sabremos.

El Presidente de la Nación española, el Almirante Luis Carrero Blanco fue asesinado un año después de haberse anunciado el interés de ETA y el PC de atentar contra él o su familia. Había sido sentenciado en  Toulouse en octubre de 1972.

La CIA, la ETA, el Partido Comunista (marxista-leninista) de Toulouse… Quién sabe.

No hay duda de que la mano ejecutora fue la ETA, que la información vino de una serie de personajes, todos ellos conocidos miembros del Partido Comunista.

Dudo de complejas maniobras y mi experiencia dice que cuando buscas las razones de algún hecho ocurrido, lo más sencillo es lo que nunca se contempla y suele ser lo que ha sucedido. Una serie de errores, esperemos que ninguno mal intencionado, la rutina del día a día y la irresponsabilidad de algunos, acabaron con la vida del Almirante. La ETA como ejecutora y el PC. con sede en Toulouse como informador y responsable intelectual. ¿Alguien más? Creo haberles proporcionado datos suficientes para meditar y obtener conclusiones. Se ve con claridad que también hubo culpables por omisión.

¿Quién ordenó iniciar la Operación Doble E? ¿Quién y por qué se anuló en el momento decisivo? ¿Por qué no se tomaron las medidas de seguridad adecuadas con el Almirante Carrero Blanco en función de la información que se recibía? Es conocido que las medidas de seguridad con el Príncipe Juan Carlos y su familia se extremaron al máximo.

Sabemos que en el año 1974 el Ejército desplegó en el Pirineo Vasco-Navarro en la llamada Operación Iruña para impermeabilizar la frontera con Francia. La infiltración y la posible acción en fuerza en alguna localidad de partidas armadas de terroristas fueron contempladas.

España estaba conmocionada. ETA seguía asesinando.

Nunca supimos lo suficiente ni Francia cumplió con su deber de informar y colaborar.

La ‹‹Operación Doble E›› fue un proyecto sin ejecutar pero la información obtenida no fue explotada adecuadamente. Queda una incógnita grave, saber porqué aquellos informes quedaron en los cajones de algún mando y no se activaron las medidas más elementales de seguridad.

Mientras muchos se jugaban la vida en cada esquina, mientras daban lo mejor de ellos, otros con su trabajo se dormían en los laureles.

¿Por qué no se dio la adecuada protección al Presidente del Gobierno?

¿Quién asesinó a Carrero Blanco?

Si me preguntan mi opinión les diré que los ejecutores fueron las alimañas asesinas de la ETA y que desde el Partido Comunista (m-l) de Toulouse contemplaron la escena con la cobarde satisfacción del asesino que ha logrado su objetivo.

Algunos aluden al misterio de aquella frase de Franco: ‹‹No hay mal que por bien no venga››. No había tal misterio sino interpretaciones hechas con maldad o simplemente para rellenar líneas, pero todas erróneas. Franco solo quiso hacer frente a la situación infundiendo ánimo a una Nación que se enfrentaba a un grave problema, el de la incertidumbre del futuro.

El pueblo español supo reaccionar con calma y sufrir con enorme dolor e indignación más y más muertes inocentes. No hay mal que por bien no venga solo era una frase de ánimo hacia el futuro.

Por ahora, lo que nos queda, es el horror y el dolor de tanto asesinato cometido por la ETA, una herencia genética que algún día se borrará pero no mientras se permita su justificación o que los que los justifican ocupen puestos en la administración. Quizá pronto nos gobiernen.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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Comentario al artículo del Discurso del Rey del Embajador de España Juan Manuel de Barandica y Luxán

Creo de enorme interés para completar el análisis al discurso navideño de S. M. El Rey, añadir el comentario que me envía el Embajador de España D. Juan Manuel de Barandica y Luxán que por su exactitud y oportunidad debemos  añadir al artículo para redondear su contenido conceptual. El momento de España es muy delicado, incluso para nuestras libertades. Ese es nuestro punto de vista y así lo explicamos.

Aquí el comentario del Embajador de España:

«El Rey, Cuya popularidad y arraigo, por razones tanto institucionales como personales, aventaja con mucho al Presidente del Gobierno y a todos los políticos de la Oposición o de la Coalición y sus cómplices, pronunció anoche Su tradicional alocución de Nochebuena, sobre la que entiendo no cabe mejor análisis que el realizado de inmediato por el General Dávila, con la clarividencia, lealtad y conocimiento que tiene acreditados por sus dotes intelectuales y su brillante carrera militar, en gran parte dedicada al servicio directo del Rey y la Corona. Nada mejor, pues que meditar las reflexiones de Rafael Dávila, que anoche os reenvié. Eso sí, voy a permíteme la osadía de añadir un par de consideraciones, una formal y otra de fondo. Respecto a lo formal: es difícil sacar menos partido televisivo al significativo escenario elegido en Palacio. Hacía falta un catalejo para divisar al Emperador Carlos aplastando al sarraceno y otro para entrever dos figuras ( La Virgen y San José??) junto a un Árbol, como única señal de estar en Navidad. La de fondo: cabe preguntarse si Su Majestad Católica está informada de que lo que celebramos es el nacimiento de Cristo. Ni la más velada alusión, a diferencia de todos los demás Monarcas cristianos, siendo así que la esencia e Historia gloriosa de la Monarquía hispánica no puede concebirse ni mantenerse sin su condición católica y que, además, una significativa mayoría “ democrática” de los españoles seguimos, de una u otra forma, siendo cristianos. En suma, un discurso, que me pareció o se me hizo más largo que otras veces, en el que el Rey, dentro de una abrumadora corrección política, quiso hacer ver la relevancia de Su papel institucional y Su disposición a ejercerlo( lo que aplaudo), pero puso de manifiesto Su aparente incapacidad para hacerlo, en esta hora crítica para la Nación (lo que lamento)».

Juan Manuel de Barandica y Luxán. Embajador de España

Blog: generaldavila.com

25 de diciembre 2024

Navidad

DISCURSO DEL REY: NAVIDAD 2024 Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

No es fácil opinar sobre el discurso navideño del Rey. Menos hacerlo de manera objetiva.

El Rey es España que habla sin partidismos ni intereses que no sean los de la Nación. La misión Real es hablar por todos y ser parte de todos. ¿Imposible? En los momentos actuales es muy difícil. Milagroso.

La historia de España nos ha mantenido alrededor de la figura del Rey, incluso por encima de su personalidad concreta, porque Él es España con sus defectos y virtudes. Todos estamos representados en el bien y en el mal. Nadie puede tirar la primera piedra. Ni hacer historia borrando todo lo anterior.

Tragedia en España. Es difícil para un Rey someterse a la opinión pública una Nochebuena. Porque es importante para el devenir de España. La tragedia natural de la DANA es obligada referencia. Sufrir con los sufridores. Dicho. Falta el hecho que apunta, pero en el que no puede entrar. Pero sí vigilar con su palabra. El examen de lo sucedido y las obligadas reparaciones; incluso de responsabilidades penales. Algo de lo que nadie quiere hablar, pero es necesario estar vigilantes. Que no haya acuerdos fuera de la ley que a todos obliga por igual.

Es necesario analizar en profundidad las palabras del Rey.

Primero: España sufre, llora, con la tragedia que la naturaleza ha traído.

Segundo: España sufre, llora con la natural incompetencia de sus dirigentes.

Tercero: ¿Hay esperanza? ¿Algo que brille? No hay respuesta. Siempre se alude al esfuerzo de los españoles ¿de quienes?

Cuarto: Sí. Inmigración y vivienda. Claro. Evidente. ¿Y? No hay para todos.

Quinta: Juventud. ¡Claro! ¿Y vejez? Abandono. No todo es lozanía y árboles brotando. Los que nos secamos algo dimos, y ahora hay abandono, ¿tecnología? Humanidad.

Sexto: ¿España? Ni una palabra.

Lo de la economía nos la están colando, es un enano palaciego.

Séptima: Constitución. Fue. Ahora es un incumplimiento obvio y hasta legal por sus interpretaciones. A eso ha quedado reducida. Su bomba de relojería llamada artículo 2 ha estallado.

Fin: Importante discurso del Rey. Muy importante. Así llevamos años y ahora me viene a la memoria aquellas Sus palabras del 3 de octubre de 2017.

Bien común: no existe. De quimeras también vive el hombre.

Cada vez me conmueven menos las palabras y observo con simpleza la Justicia y el inexorable paso del tiempo.

Hasta el año que viene.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Comentario del Embajador de España D. Juan Manuel de Barandica y Luxán

Creo de enorme interés para completar el análisis al discurso navideño de S. M. El Rey, añadir el comentario que me envía el Embajador de España D. Juan Manuel de Barandica y Luxán que por su exactitud y oportunidad debemos  añadir al artículo para redondear su contenido conceptual. El momento de España es muy delicado, incluso para nuestras libertades. Ese es nuestro punto de vista y así lo explicamos.

Aquí el comentario del Embajador de España:

«El Rey, Cuya popularidad y arraigo, por razones tanto institucionales como personales, aventaja con mucho al Presidente del Gobierno y a todos los políticos de la Oposición o de la Coalición y sus cómplices, pronunció anoche Su tradicional alocución de Nochebuena, sobre la que entiendo no cabe mejor análisis que el realizado de inmediato por el General Dávila, con la clarividencia, lealtad y conocimiento que tiene acreditados por sus dotes intelectuales y su brillante carrera militar, en gran parte dedicada al servicio directo del Rey y la Corona. Nada mejor, pues que meditar las reflexiones de Rafael Dávila, que anoche os reenvié. Eso sí, voy a permíteme la osadía de añadir un par de consideraciones, una formal y otra de fondo. Respecto a lo formal: es difícil sacar menos partido televisivo al significativo escenario elegido en Palacio. Hacía falta un catalejo para divisar al Emperador Carlos aplastando al sarraceno y otro para entrever dos figuras ( La Virgen y San José??) junto a un Árbol, como única señal de estar en Navidad. La de fondo: cabe preguntarse si Su Majestad Católica está informada de que lo que celebramos es el nacimiento de Cristo. Ni la más velada alusión, a diferencia de todos los demás Monarcas cristianos, siendo así que la esencia e Historia gloriosa de la Monarquía hispánica no puede concebirse ni mantenerse sin su condición católica y que, además, una significativa mayoría “ democrática” de los españoles seguimos, de una u otra forma, siendo cristianos. En suma, un discurso, que me pareció o se me hizo más largo que otras veces, en el que el Rey, dentro de una abrumadora corrección política, quiso hacer ver la relevancia de Su papel institucional y Su disposición a ejercerlo( lo que aplaudo), pero puso de manifiesto Su aparente incapacidad para hacerlo, en esta hora crítica para la Nación (lo que lamento)».

Juan Manuel de Barandica y Luxán. Embajador de España

Blog: generaldavila.com

25 diciembre 2024

 

¿PARA QUÉ SIRVE EL REY? Rafael Dávila Álvarez

Perdonen por la dureza de la pregunta que sirve de entrada, ¡tan brusca!, pero es literalmente como me la hacen: ¿Para qué sirve el Rey?

En días de tribulación como los actuales convendría explicarlo. Es una pregunta que se hace un elevado porcentaje de españoles y las respuestas son variopintas, unas argumentadas y otras apasionadas.

Sin entrar en honduras —ni argumentales ni apasionantes— lo que parece a simple vista es que la cultura democrática, incluso la política, es escasa y hay una ausencia total de didáctica sobre las formas políticas del Estado. Más grave si cabe es el poco interés por la historia de España o la tergiversación de la misma quizá debido a la propensión que tenemos de que se redacte desde la ideología y no desde la rigurosidad exigible. Es un detalle importante a la hora de dar respuestas.

Podría hacer un recorrido histórico —se lo recomiendo— y empezar con Los dos cuerpos del rey. Un estudio de la teología política medieval de Ernst H. Kantorowicz, una obra maestra que a simple vista nos puede parecer lejana y ¡está tan próxima! No se asusten, no voy a aburrirles ahora con el tema de «la duplicidad real», o de las dos remembranzas Memento quod es homo y Memento quod es Deus, incluso ni siquiera con el Memento mori. El rigor académico, el de la historia, hay veces que de poco sirve ante las viscerales reacciones.

Se lo pondré más fácil. Lo que hoy está en la calle, o al menos a mí me han formulado, es algo más directo, más crudo y requiere una contestación a bote pronto, en román paladino, por lo que hay que hacer un esfuerzo y tratar de ser tan rotundo y directo, sinóptico, como la pregunta plantea.

Rey, Monarquía, Corona, no significan exactamente lo mismo, pero la limitación que impone un artículo obliga a no ir más allá de algunas claves que se identifiquen de manera sencilla y clara, como tratamos de hacer.

Es incuestionable que el interrogante surge a raíz de la situación planteada por un Gobierno que no es que sea ideológicamente republicano, que lo es y nada tiene de malo, sino que surge como consecuencia de un Gobierno compuesto por grupos que son agresivamente antimonárquicos y antiespaña y que entre sus objetivos está el incumplimiento de la Constitución y acabar con la Nación española, cuya unidad y permanencia simboliza el Rey. Ello en principio supone un hecho difícil de asumir que debe ser explicado, no necesario a todos, pero sí lo agradecerán algunos.

El hecho concreto es que desde el día 3 de octubre de 2017, cuando el Rey habló con claridad a todos los españoles, cuando señaló con su palabra —¿simbólica?—constitucional, a los que delinquían contra la nación , contra el Estado, contra la Constitución, no hemos vuelto a escuchar esa palabra que representa la unidad de España; el símbolo calla, se interpreta el gesto, pero el silencio levanta interrogantes, o el interrogante. ¿Silencio simbólico? ¿O es que aquello ya no sirve a día de hoy?

El Rey ha vuelto a hablar con seriedad institucional. Ha sido en la apertura de las Cortes de la XV Legislatura. Cuando hay que repetir a quienes deben saberlo mejor que nadie que la unidad y la defensa de la Constitución son los valores donde se asienta nuestra democracia es que esta por algún lado se resquebraja. No se respeta ni se cumple. Las palabras del Rey, porque sean justas y equitativas no dejan de ser preocupantes; quizá por eso: ser la ultima ratio.

¿Qué nos dice la Constitución española? Pues a ella acudimos ya que es la Ley que nos rige.

Artículo 1. 3. La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.

Artículo 56. 1. El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes.

Para más aclaración el artículo 8 de la Ley 25/2014, de 27 de noviembre, de Tratados y otros Acuerdos Internacionales dice: «Denominación del Estado español. La denominación oficial del Estado español en los tratados internacionales será «Reino de España».

Todo empieza a entenderse algo mejor: Monarquía parlamentaria, Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera… Reino de España.

Lo de monarquía es fácil de asimilar, es una cuestión de cultura histórica, quizá de madurez intelectual o política (aunque desgraciadamente nada que ver), una opción en la forma política del Estado que en España constitucionalmente a día de hoy es la voluntad proclamada de la Nación española.

Jefe del Estado es un título que en la práctica lleva a asumir a la misma Nación y por tanto estar por encima de cualquier opción política para sin participar de ninguna aceptarlas todas, incluso la opción que a él rechaza, porque, como Rey que es, acepta que España no es una única opción política, sino todas ellas siempre que se ajusten a lo que los españoles nos hemos dado como norma de convivencia: la Constitución.

El Rey de España tampoco es intérprete de la Constitución, sino fiel cumplidor y como dice en su juramento hacedor de su cumplimiento. Pero no es él el que deba decidir si esta políticamente se cumple o no. Para eso están los Poderes del Estado.

La monarquía, el Rey, la Corona, no están para embarrarse en la política, sino todo lo contrario. Sirve para mantener a España limpia e intacta, incluso cuando está en las fauces de lobos feroces y ardientes del poder de la manada, para arbitrar en la refriega y, aunque a jirones, que después de la batalla quede España, intacta, entera, aunque sea dañada.

Que al Rey no le gusta esta situación que ahora políticamente tenemos es una obviedad. Pero es el Rey de todos los españoles y España no es usted ni yo, somos todos y Él el símbolo de todos, quizá incluso fiel reflejo de nuestras virtudes y defectos.

El Rey asume la dificultad del momento y de ahí la grandeza de su responsabilidad, la de ser Rey y mantenerse firme en la conservación de lo que simboliza y a todos aúna, con la moderación y firmeza que su reinado le exige: «Garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».

En ello reside el enorme valor de la monarquía. No ser de nadie y serlo de todos. Reflejar a España, en su Real crudeza, en forma de símbolo de unidad y permanencia de la nación. A pesar de unos y otros, por encima del fragor de la confrontación. Vigilante de que España sea; siga siendo Nación y Estado, unidad y permanencia.

La Corona nos mantiene como unidad histórica bajo el símbolo del Rey de todos y es por ello que la Justicia se imparte en su nombre, es Mando Supremo de las Fuerzas Armadas, símbolo de la fuerza necesaria para cumplirla, y sanciona las leyes que emanan de la Ley. La encarnación de todo un pueblo.

¿Les parece poco? Eso es reinar.

La política llena de vacíos su contenido y altera el ritmo social, a veces hasta enfrentarlo. La Corona arbitra ese desafío y sirve de referente, mucho más en momentos de tribulación como el actual. Nos quedará la Corona si es que queremos que nos quede España.

Así están las cosas hoy; ahora. La política está gravemente necesitada de moderación. Estamos en esa delicada línea entre ser o no ser.

España puede mirar con cierta tranquilidad al futuro por la fuerza constitucional de la Corona. Sin esa fuerza moderadora que asegure nuestra permanencia como nación no creo que el futuro se llamase España, sino otra cosa. Destruyan la Corona y acabaremos de destruir España. A día de hoy se puede decir que los hechos lo confirman.

Dos cosas frenan hoy la ruptura de España: la Constitución y la Corona. Sin olvidar al Poder Judicial y es bueno traer al recuerdo que la justicia se imparte en nombre del Rey. La Justicia es implacable.

Es lógico que todos miren hacia el Rey y busquen el alivio de la Ley, y el del Poder, simbólico sí, auctoritas y potestas, que es el gran poder de la Corona: la garantía de la integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

Si no es así olvídense del ¡Viva España! y por ende del ¡Viva el Rey!

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

V.E.R.D.E. (VIVA EL REY DE ESPAÑA) General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

V.E.R.D.E.

Está claro su significado: VIVA EL REY DE ESPAÑA.

Dicen que fue cosa de los monárquicos alfonsinos en aquella época en la que no se podía hablar de monarquía (de república sí, pero de la suya). El caso es que, ante la dictatorial prohibición y la vigilancia de los comités de limpieza ideológica al uso, no hubo más remedio que recurrir al acrónimo para entenderse entre los que veían espantados el rumbo que tomaban las cosas. Verde por aquí, verde por allá. Lazo verde en la solapa y hasta corbata verde cuando se terciaba. En verde te escribo, que tú ya me entiendes.

Savia para el viejo tronco antes que lo descuaje un torbellino.

Al olmo viejo, hendido por el rayo

y en su mitad podrido,

con las lluvias de abril y el sol de mayo

algunas hojas verdes le han salido.

No era cuestión de colores, ni de roja república o verde monarquía, ni siquiera del color de la Bandera. Unos contra otros, el desacuerdo, a río revuelto… Es una vieja canción que nos persigue. Decía don Jesús Pabón que en cuestiones de historia el problema está en ver claramente y una sola cosa. Cada español ve una, la suya. Todos mandan y todos a la vez obedecen.

Presumía Napoleón al compararse con sus adversarios: ‹‹Hay muchos y buenos generales, pero ven demasiadas cosas; yo no veo más que una…››. Pero también dijo que los españoles en masa, se conducen como un hombre de honor. Lo sintió en sus carnes. Divididos, es decir mal mandados, equivalen a la derrota. Cada español se convierte en general cuando desde el cabo al general ninguno de ellos manda. Es cuando vemos muchas cosas, muchos mandan, y todas nos dividen. En esas estamos, camino de la derrota. No hay mejor meditación que la que se hace al reflexionar sobre el pasado. Rigor en la reflexión y meditación. Suena raro, como raro suena ahora el acrónimo V.E.R.D.E. ¿Reflexionar? ¿Qué será eso?

Cuando en España escasean los hombres de Estado surgen los napoleones. Todos son iguales. Imitan el gesto, la mano a la cartera, e inventan una nueva monarquía, el clan familiar, un nuevo patriotismo de algarabía, incluso una religiosidad pagana con patriarca incluido.

Serán derrotados cuando la masa se conduzca como un hombre de honor. Será tarde o temprano, pero será. Siempre lo ha sido. Recuerden el triple error del que fue víctima Napoleón, el error monárquico, el error nacional y el error religioso. Jesús Pabón lo ha señalado precisamente a través de su conducta respecto a España durante la Guerra de la Independencia.

Los napoleoncitos de ahora son reyezuelos que quieren instalarse en su trono sin comprender las profundas razones históricas en las que las monarquías se asientan. Siembran sentimientos separatistas sin adivinar las profundas razones vitales que llevan al ser humano a defender por encima de todo su historia y su patria.

Hay sentimientos tan asentados en la historia de los pueblos que son su genética, su forma de ser y su razón de ser.

Conviene que los napoleones de salón recuerden aquel mal negocio: ‹‹Vamos a golpear con todas nuestras fuerzas a España; yo vencí a los alemanes y a los italianos; vencí también a los polacos […], pero no he podido vencer a los españoles; en Europa son los únicos que conservan una extravagante afición a la libertad››. Un pueblo que no consiente que se metan contra los principios arraigados por siglos de historia. Cuando el emperador lo asimiló era demasiado tarde. Hasta el pequeño tambor del Bruch derrotó al francés.

Ya libres, no es necesario recurrir a ningún acrónimo. Hay que defenderse contra la invasión ideológica, el adoctrinamiento y la ruptura, y hay que hacerlo a cara descubierta.

Han empezado atacando al Rey y a los símbolos de España. La reacción ha sido débil y tibia. Hechos consumados, una ley que no se aplica y unas multas que ofenden al ofendido, España. ‹‹Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca››.

No vamos a utilizar acrónimos ni a escondernos de nadie, sino que decimos sin tibieza y con fuerza: ¡¡¡Viva el Rey de España!!! Con todas sus consecuencias.

Napoleón Bonaparte cayó en un gran error, el nacional, es decir, el patriótico, y estos nuevos emperadores, de la ambición y el poder, caerán en el mismo error, porque desconocen el verdadero sentido del razonamiento y las enseñanzas de la historia.

Solo será necesario un tambor del Bruch para que los españoles en masa se conduzcan como un solo hombre de honor. Lo harán.

V.E.R.D.E., es historia, ¡Viva el Rey de España! es la realidad. Nuestra realidad, futuro y libertad.

Al olmo viejo, hendido por el rayo

y en su mitad podrido,

con las lluvias de abril y el sol de mayo

algunas hojas verdes le han salido.

Antes que te descuaje un torbellino.

 

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

«ESPERANDO AL AÑO NUEVO  ENTRE LA NIEBLA Y EL CIERZO» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver  

 

 

 

El Pilar de Zaragoza tras la niebla.

En 1958, debido a mi incorporación a la Academia General Militar de Zaragoza,  pisaba por primera vez esta ciudad, y todavía  me acuerdo lo que por aquellos días escuché al sintonizar su emisora:

―«Esto es Radio Zaragoza-Cadena SER.  La fuerza de la Voz en 93´5 FM. El día se presenta nublado y la temperatura máxima apenas rebasará los seis grados. En  la comarca de Calatayud  durante todo el día permanecerán a cero, es decir, hoy no tendrán temperatura. Predicción meteorológica patrocinada por  jabón Lagarto, ¡Dios que jabón!»

Me imaginaba apagarse la luz roja del estudio de grabación para dar  paso a la sintonía de cierre con la jota de La Dolores.

En los  sesenta y seis  años siguientes, siempre me dijeron que sólo las instituciones eran capaces de organizar lo social. Sin embargo, la niebla de hoy en Zaragoza, como si de una película de Alfred Hitchcock se tratase, me dice lo contrario. Su espeso manto lo cubre todo,  y al hacerlo la vida sale a mi encuentro revelándome toda su potencia espontánea. Así, casi sin ver nada, es cuando comprendo que organizarme, consiste más que nada en incrementar pacientemente esta potencia, evitando que quede atrapada tras los fríos muros de una institución. La niebla enseña siempre más de lo que oculta.

Como en  todo el valle del Ebro, con diciembre muere en Zaragoza el buen tiempo,  el invierno huele a Navidad, y  casi siempre tenemos  niebla o cierzo. Para compensar, los caballos barruntando los fríos que están por llegar,  se cubren con el pelo nuevo.  A medida que empiezan a acortarse los días,  las noches se van haciendo más frías y los semovientes se van preparando poco a poco, este pelaje de invierno más largo y grueso,   es su mejor aislante para el frio…, mientras tanto Zaragoza se esconde tras la niebla.

La verdad  es que a mí, la niebla  me invita a soñar y el cierzo me pone de mala leche.

Los que siempre me invitan a soñar son nuestros Reyes.  En Valencia,  supieron estar en su sitio,  consolando a  la gente rabiosa al verse impotentes y abandonados, pero  a ver quien le explica a esas personas en esas condiciones, que el Rey reina pero no gobierna, que es el Gobierno  el que tiene que permitir al Rey  cualquier  movimiento.

Los reyes don Felipe y doña Letizia el pasado  noviembre, una vez más, se ganaron la legitimidad social y el afecto de toda España. De casta le viene al galgo de nuestro Rey…, ya en  la madrugada del 15 de abril de 1931, su bisabuelo Alfonso XIII tuvo que abandonar España por el Arsenal Militar de  Cartagena…,  y no volvería del exilio sino muerto.

Para mí hubo  más dignidad en ese acto que la que aglutinará el autócrata progresista  de perro Sánchez en toda su vida.

Por desgracia siempre abundaron en España esta clase de personajes: desde los señoritos del siglo XIX a los actuales, pasando por la «gauche divine», los yeyés, los cayetanos, los de la ceja, y algún que otro protagonista de la movida madrileña, en fin, todo postureo. Heredar fama y echarse a dormir…, y a cobrar, pues parecen que tienen el sacrosanto derecho a no hacer nada para los demás, esa virtud para  que muchos de ellos parecen estar muy capacitados.

«¡Yo no tengo la culpa, no tengo la culpa!», repetía a grito pelado una ministra, con enorme falta de respeto y empatía hacia quien lo había perdido todo, y un teniente general diciendo a unas personas que están con el agua hasta el cuello que «esto es una democracia».

Para los que no tienen creencias, la democracia debe ser una religión. ¡Manda hue—!

Todo jefe que pierde los papeles y grita genera inseguridad, miedo y deslealtad. Aún así, los soldados cumplieron su cometido, socorrer al pueblo, aunque fuese sin los medios adecuados.

Lo que de verdad necesitamos son: más generales no politizados, más catedráticos,  más empresarios de éxito, más profesionales reconocidos y menos jetas. Solo así se reconstruirá, no solo Valencia, sino la democracia española.

Estos si son  los guardianes de la Patria, siempre presentes, aunque casi nunca recordados; dispuestos, aunque rara vez celebrados. Están en  la sombra de la historia, donde las palabras no llegan y los aplausos no resuenan, ahí viven los militares, discretos por vocación y resignados por costumbre. Su labor es de esas que no buscan el reconocimiento ni el protagonismo, porque está tejida con los hilos invisibles del deber.

Como prueba de todo esto, ahí tenemos el que dicen ser el único acierto de Mazón en la tragedia de Valencia, el haber llamado a Francisco Gan Pampols, teniente  general retirado, (en 1975  alumno mío en la Academia General Militar de Zaragoza y  hoy amigo), para que lidere la reconstrucción de las zonas afectadas.  Se ha querido criticar su nombramiento por su condición de militar, y han provocado algún ruido alrededor de la retribución que vaya a recibir, cuando lo cuestionable es si los que están y estaban en ese Gobierno valenciano no deberían devolver lo cobrado por incapaces.

Francia, que no da puntada sin hilo, como siempre se nos adelantó  nombrando  responsable de la  costosa y acelerada renovación de la catedral de Notre Dame de París,  tras el incendio que sufrió en 2019, a Jean Louis Georgelin, un general del ejército francés sin pelos en la lengua que compartía la impaciencia de Macron con los comités y  grupos de poder  patrimonial. Infante y paracaidista, había ingresado en la Academia de Saint-Cyr en 1967. De comandante mandó un Batallón de Cadetes, de coronel el 153 Regimiento Mecanizado, y  como general de brigada participó en Bosnia Herzegovina.

Tuvo la gran responsabilidad de mandar el Estado Mayor particular del Presidente de la República Francesa entre dos mil dos y dos mil seis, y de ser jefe de Estado Mayor de la Defensa desde dos mil seis a dos mil diez. Todo ello le llevó a ser  Gran Canciller de la Legión de Honor.

¿Por qué no envió España una representación al flamante acto de la  inauguración de la catedral? ¿Acaso confundieron la ceremonia  con un acto religioso?. Señores del Gobierno, ustedes pueden ser ateos pero no imbéciles ni incultos. O es que alguien en su pleno juicio puede creer que Trump, Macron o Zelenski  creen en Dios. Nuestra ausencia no se debió a no creer en la Iglesia católica fue, simplemente, por ser el Gobierno más tonto del mundo, y por tener un ministro de cultura consumado comunista, sectario, anticlerical que prefirió ir al circo antes que a París. La consecuencia de esta política rastrera, fue el relegar a nuestra nación, una vez más, a una posición tercermundista.

En este mal picadero en que se ha convertido España, donde cada día aflora  un tonto nuevo, cambio de mano por diagonal y me encuentro con el traicionero eslogan político del último congreso federal del PSOE: «España adelanta por la izquierda». ¡Pero si  hasta  Koldo García,  el chofer y  «mano derecha» del ex ministro Ábalos, lo sabe!,  en carretera se adelanta por la izquierda, pero con la condición de  volver enseguida a recupera el carril de la derecha para facilitar el tráfico, de lo contrario, como hacen estos «socialistos» ¡no  llegarán a ninguna parte!, más allá del poder por el poder.  A muchos de ellos, con la ansiedad del dinero por las nubes y la moral por los suelos, excepto el beber, ¡qué difícil les resulta todo!.

Ya va siendo hora para que en  el proceso de selección de personal, en  todos los partidos políticos, cambien del CV «curriculum vitae» al CVA «currículum ciego o anónimo», caracterizado por la ausencia de datos personales  como edad, sexo, apariencia física o procedencia, con lo que ninguna persona podría acceder  a un puesto o cargo de responsabilidad por tener como único mérito el ser esposa, hermano o amigo de algún personaje influyente ¿Les suena?.

También nos  ahorraríamos la actuación de auténticos artistas que poniendo en práctica  la «Teoría del más tonto»,  ganan dinero al comprar algo que esté sobrevalorado siempre que haya alguien más tonto dispuesto a pagar un precio aún más alto. El problema surge si yo soy el último eslabón de la cadena y descubro demasiado tarde que ya no hay otro más tonto que yo para poderle vender la moto, o las mascarillas.

Dicen que la luna es la luz de los pobres, pero por suerte, al amanecer, cuando se retire Catalina, saldrá Lorenzo para todos y desaparecerán el cierzo y la niebla.
Señor «Sant Yago», tú que recorriste las tierras y los mares para venir  a descansar ya muerto, a esta tierra de España que te acogió, ruega por nosotros, los hombres que vamos de un lado para otro llevándote como patrón.

Como ya lo tenemos  preparado a la entrada de la pista para iniciar el recorrido de 2025, a todos os deseo de corazón  que  lo paséis sin sobresaltos lo más rápidamente posible, a ritmo de competición,  sin derribos ni rehúses, para…

¡Que veamos la luz entre la niebla!.

¡FELIZ  AÑO NUEVO!
Zaragoza  diciembre  2024.

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