LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería DEM (R.)

CLASES PASIVAS: SERVIDORES PÚBLICOS, ACTIVOS Y CON CLASE. Julio Serrano Carranza Coronel de Aviación (Ret.) Ejército del Aire y del Espacio

 

NOTIFICACIÓN PASE A RETIRO

La vida pasa volando, más aún para un veterano aviador, como es mi caso.

Echando la vista atrás, parece que he vivido varias vidas, en relación con los periodos de tiempo dedicados al estudio, oposiciones, centros de formación, academia y los más de 15 destinos militares diferentes, en suelo patrio y fuera de nuestras fronteras, que he tenido a lo largo de mis 45 años de servicio a España en la carrera militar. Así es, parece que fue ayer, cuando abandoné el nido familiar en la profunda Sierra de Aracena, para incorporarme a las aulas de la Compañía de Jesús, los jesuitas, en la madrileña calle Alberto Aguilera, en el Grupo Pre-Militar del Instituto Católico de Artes e Industria (ICAI). Tras aprobar el ingreso, me incorporé un 8 de septiembre de 1978, celebración del día de la Virgen del Amparo (empezaba con buen pie), al Centro de Selección de la Academia General del Aire (CSAGA) en la Base Aérea de Armilla, Granada. Allí, tras dos años duros de formación, en donde el selectivo de ciencias de la universidad se compaginaba con la formación militar teórica y práctica; ingresé como cadete con la XXXVI Promoción en la Academia General del Aire de San Javier, Murcia.

El anticipo de mi pase a la situación administrativa de Retiro, lo tuve a través del Boletín Oficial de Defensa (BOD) un 26 de octubre de 2023, en donde, por Orden  762/17335/23 se me comunicaba mi pase a la nueva situación administrativa, que no emotiva ni de actitud, coincidiendo con mi 65 cumpleaños el próximo día 03-06-2024. Cuando llegó el día D, hora H, desembarqué de mi situación en prevengan en guardia de Reserva para tomar la cabeza de playa del Retiro, desarmado y sin apoyo aéreo cercano, con más tristeza que júbilo (de ahí que para los militares no sea Jubilación sino Retiro, que es más propio de nuestra condición castrense). La nueva situación me fue comunicada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migración, Secretaria de Estado de la Seguridad Social y Pensiones y, en particular en mi caso, como servidor público, por parte de la Subdirección General de Gestión de Clases Pasivas. Fue aquí cuando me vino realmente el bajón y, también, mi indignación. No sólo  dejaba de estar en situación de Reserva (como los buenos vinos), sino que pasaba a formar parte de las filas de las Clases Pasivas. ¡Por los clavos de Cristo! ¿Cómo es esto posible? ¿Qué he hecho para merecer tan gratuito agravio? ¿Qué metamorfosis he sufrido que no me he dado ni cuenta? ¡Me están llamando “Pasivo” en mi cara, sin ningún motivo, ni decoro!

¿CLASES PASIVAS?

Si nos atenemos a la definición que hace la RAE en relación con este palabro: En su primera y segunda acepción, no identifico a la actitud de los servidores públicos, en particular, si nos atenemos a los sinónimos y antónimos:

  1. adj. Que implica falta de acción o de actuación.

Ant.: activo.

  1. adj. Dicho de una persona: Que deja obrar a los demás o permanece al margen de una acción.

Sin.: inactivo, indolente, inerte, inmóvil, quieto, apático, abúlico, desganado, desinteresado, indiferente, despreocupado, impasible, pasota1.

Ant.: activo, participativo.

En su tercera acepción, la RAE nos hace mención, por nuestros servicios prestados.

  1. adj. Dicho de un haber o una pensión, o de un derecho: Que son disfrutados por algunas personas en virtud de servicios que prestaron.

HISTORIA DE UN ESTIGMA

El régimen, mal llamado, de Clases Pasivas es una institución histórica que ha sido fundamental para garantizar la seguridad económica de los funcionarios tras su pase a la situación de jubilación o retiro. El sistema ha permitido que los funcionarios públicos se beneficien de una mayor estabilidad en su pase a la situación de jubilación o retiro, pero la percepción de «Clases Pasivas» ha generado un estigma que no refleja, en absoluto, la dedicación de estos servidores públicos a lo largo de sus carreras profesionales.

Para abordar la inconveniencia de llamar «Clases Pasivas» a los funcionarios del Estado que han dedicado su vida al servicio público, es importante reflexionar sobre el origen y la evolución de este término y cómo, con el tiempo, ha quedado desfasado respecto a la realidad de las funciones que estos servidores desempeñan. Lejos de ser «pasivos», como sugiere la denominación, los funcionarios del Estado han sido actores activos clave en el desarrollo y funcionamiento de la sociedad española, desempeñando sus cometidos con lealtad, eficiencia y, en muchos casos, asumiendo riesgos considerables.

El término «Clases Pasivas» tiene sus raíces en la administración española de los siglos XVIII y XIX. Se utilizaba para referirse a aquellos empleados públicos que, tras haber cumplido con los requisitos de edad y servicio, pasaban a recibir una pensión de jubilación del Estado. En ese contexto, el adjetivo «pasivo» hacía referencia a la situación de jubilación o retiro, es decir, a aquellos que ya no prestaban servicios activos. Es decir, tomando el antagónico de Activo, aparece el palabro Pasivo. Sin embargo, lo que en su momento fue una denominación puramente diferenciadora bastante simple, para identificar la nueva situación de los servidores del Estado, con el paso del tiempo ha tomado arraigo, con una connotación que no refleja el compromiso y la dedicación de quienes forman parte de este colectivo.

El uso de tan inapropiado término ha persistido, y aunque se sigue aplicando legalmente para designar a los funcionarios del Estado jubilados o retirados que reciben una pensión pública, su uso común puede transmitir una imagen errónea, tergiversada e incluso ofensiva. Los empleados públicos, a lo largo de su carrera, no han sido «pasivos», ni en el sentido literal ni en el figurado de la palabra. Al contrario, su labor ha sido esencial para el buen funcionamiento del Estado, y muchos de ellos han trabajado bajo condiciones de estrés, en situaciones de crisis económicas o pandemia, en entornos de riesgo y peligro (como los integrantes de las Fuerzas Armadas y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado), o han asumido grandes responsabilidades buscando siempre el bienestar de todos sus compatriotas.

NORMATIVA EN VIGOR

Las Clases Pasivas del Estado es un régimen especial de la Seguridad Social que regula las pensiones de jubilación, retiro, viudedad, orfandad e incapacidad de funcionarios civiles y militares del Estado español. Se rige por una normativa específica, que ha sido modificada a lo largo de los años para adaptarse a las necesidades sociales y económicas del país.

Las principales disposiciones normativas que regulan las Clases Pasivas incluyen:

  • Ley de Clases Pasivas de 1987 (Texto Refundido del Real Decreto Legislativo

670/1987, de 30 de abril):

Esta ley regula el régimen de jubilaciones y pensiones de los funcionarios públicos del Estado, miembros de las Fuerzas Armadas, jueces, magistrados y fiscales, así como otros colectivos específicos. Establece las condiciones para el acceso a la jubilación y las cuantías de las prestaciones. También define los derechos de los familiares en caso de fallecimiento del titular.

  • Real Decreto 1414/2006, de 1 de diciembre:

Regula el reconocimiento, cálculo y abono de las pensiones en el Régimen de Clases  Pasivas del Estado, estableciendo el procedimiento administrativo para acceder a las pensiones.

  • Ley 11/2020, de 30 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado

para el año 2021:

Introdujo reformas en el régimen de pensiones de Clases Pasivas, afectando principalmente a las cuantías y condiciones de acceso, adaptándolas a las nuevas condiciones socioeconómicas. Desde 2011, los funcionarios de nuevo ingreso están incluidos en el Régimen General de la Seguridad Social, salvo ciertas excepciones.

  • Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas:

Aunque no es una ley específica de Clases Pasivas, regula los procedimientos administrativos que se deben seguir para acceder a las prestaciones, entre otros aspectos administrativos que afectan a los funcionarios públicos.

FUNCIONARIOS DEL ESTADO: SERVIDORES ACTIVOS, NO PASIVOS

Los funcionarios públicos han sido, históricamente, los cimientos sobre los que se ha sustentado la administración del Estado en áreas tan diversas como la justicia, la seguridad, la educación, la sanidad y la defensa. En muchos casos, estos servidores públicos han trabajado bajo presiones considerables, enfrentándose a situaciones de riesgo, especialmente en los cuerpos de seguridad, las Fuerzas Armadas y los servicios de emergencias.

Por ejemplo, los miembros de las Fuerzas Armadas y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, como la Policía Nacional y la Guardia Civil, han asumido riesgos físicos directos en el cumplimiento de su deber. Han sido testigos y sufrido  catástrofes medioambientales, terrorismo, conflictos armados y situaciones de peligro que, en algunos casos, les han costado la vida o les han causado lesiones graves. Llamarlos «Clases Pasivas» tras su pase a la situación de retiro no solo desmerece sus valores, sino que atenta contra su espíritu de servicio y amor a España, al que han jurado defenderla y proteger sus libertades hasta derramar la última gota de su sangre. Del mismo modo podíamos hablar de aquellos funcionarios que han trabajado en la administración de justicia, en educación o en sanidad dedicando largas horas de esfuerzo y sacrificio a garantizar el bienestar y los derechos de la ciudadanía. No se puede hablar de «Clases Pasivas» en aquellos maestros que han educado generaciones, ni de los médicos y enfermeros que han trabajado en hospitales públicos, muchas veces en circunstancias extremadamente difíciles, como en el caso de la pandemia generada por el COVID, ni a los integrantes de la carrera judicial, haciendo valer y respetar nuestras leyes. Estos profesionales han sido la columna vertebral del sistema público español, contribuyendo activamente al desarrollo y progreso de la nación.

El término «Clases Pasivas» también invisibiliza el impacto emocional y físico que tiene el servicio público en la vida de los funcionarios. Para muchos de ellos, el paso a la jubilación o retiro no significa un cese en su actividad ni una desconexión total de su vida laboral; más bien, representa el fin de un ciclo que ha sido marcado por un compromiso constante al servicio público.

Es importante destacar que, aunque algunos pueden percibir la jubilación o retiro como un período de descanso, para muchos otros funcionarios públicos sigue siendo un tiempo en el que su experiencia, formación, talento y conocimientos siguen siendo valiosos para nuestra sociedad. Numerosos funcionarios jubilados o retirados, los llamados también eufemísticamente, seniors, continúan participando en actividades relacionadas con su campo de trabajo, ya sea a través de consultorías, voluntariado o en roles de mentoría para las nuevas generaciones.  Continuar con el uso del término «Clases Pasivas» refuerza una visión negativa, retrograda y desfasada del papel que los funcionarios públicos desempeñan en nuestra sociedad. El concepto de «Clases Pasivas» está asociado con inactividad, una cualidad que no se corresponde en absoluto con el desempeño del servidor público, pese a los prejuicios y sambenitos que tiene que soportar por algunos sectores de la sociedad, debido a la falta de sensibilidad y, en particular, por el desconocimiento de sus cometidos. Si bien es cierto que el Estado ha optado por mantener esta denominación por  razones históricas y legales, se hace necesario replantear su uso desde un punto de vista ético y de reconocimiento. No se trata simplemente de un cambio terminológico, sino de un ajuste que refleje la realidad del trabajo de estos servidores públicos. No podemos ignorar que detrás de cada jubilación o retiro hay personas con décadas de esfuerzo, entrega y sacrificio en pos del bienestar colectivo.

CAMBIO CULTURAL Y SOCIAL

Dada la naturaleza activa del trabajo realizado por los funcionarios del Estado, sería más justo e idóneo utilizar un término que reconozca su contribución y compromiso. En lugar de «Clases Pasivas», a dicha subdirección general de gestión podríamos  denominarla «Clases de Servidores o Funcionarios Públicos”, un término que refleje su situación administrativa real y actual. Esta opción no solo dignificaría su trayectoria profesional, sino que también subrayaría el valor de su experiencia y conocimientos, que siguen siendo relevantes incluso después de su pase a jubilación o retiro. Un término más neutro y respetuoso que pone énfasis en su vocación de servicio, sin caer en la connotación negativa de la pasividad. Este término además reconocería que, incluso en su situación de jubilación o retiro, muchos funcionarios continúan contribuyendo al bien común de diversas maneras en diferentes ámbitos de nuestra sociedad.

CLASES PASIVAS: SERVIDORES PÚBLICOS, ACTIVOS Y CON CLASE.

El cambio de terminología no solo debe ser una cuestión administrativa o legal, sino también cultural y social. La percepción pública de los funcionarios del Estado ha sido, en ocasiones, marcada por estereotipos y prejuicios que no se corresponden con la realidad. Los funcionarios son, en su inmensa mayoría, personas comprometidas con el servicio público, que realizan su labor con diligencia y dedicación. Cambiar el término «Clases Pasivas» por uno más acorde con su labor contribuiría a cambiar también la manera en que la sociedad percibe y valora a estos servidores públicos.

CONCLUSIÓN Y PROPUESTA

Llamar «Clases Pasivas» a los funcionarios del Estado jubilados o retirados es una denominación anacrónica y despectiva, que no refleja la realidad del trabajo y dedicación que han desempeñado dicho personal a lo largo de sus carreras. Estos trabajadores, servidores y asalariados públicos, han sido activos, comprometidos y esenciales para el buen funcionamiento de la compleja y versátil maquinaria del Estado.

Es momento de revisar este término y optar por uno que dignifique su trayectoria profesional, que suprima prejuicios y sambenitos que no se identifican con su callada labor, pero llevada a cabo con tesón y buen hacer, reconociendo su papel en la construcción y desarrollo de la España actual. Terminar con el uso peyorativo del término «Clases Pasivas»  es no solo un acto de justicia, sino también una muestra de respeto y consideración hacia quienes han dedicado toda su vida profesional al servicio de España y los españoles desde las diferentes administraciones públicas y aún pueden prestar y prestan una valiosa aportación a la sociedad, fruto de su bagaje laboral y experiencia profesional.

Desde este foro de pensamiento militar, con el debido respeto y consideración, solicito a la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migración, Dña. Elma Saiz Delgado que tome en consideración esta propuesta de este veterano aviador para cambiar una designación inapropiada y despectiva para los funcionarios públicos que, seguro que redundará, en el ánimo de todos los jubilados y retirados públicos, así como, de los compañeros que aún siguen en activo, al pie del cañón al servicio de España y de todos los españoles.

Para finalizar, y como suele decir mi querido y respetado General Rafael Dávila, también en situación de Retiro, y al que tomo como ejemplo en mi actitud ante la vida, una expresión suya que define meridianamente el espíritu real de los jubilados y retirados servidores públicos: “Retirado. Ni del todo, ni de todo”.

Julio Serrano Carranza Coronel de Aviación (Ret.) Ejército del Aire y del Espacio

Blog: generaldavila.com

27 septiembre 2024

PARA MANDAR: ESTRELLA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Uno y otro; y otro más. Se harta uno del título: ¡Escándalo, es un escándalo…! ¡Estoy hasta…!, y todo lo que sigue, del Gobierno, del Presidente, de los hunos, pero ¿y los hotros?

Uno está cansado de tanta acusación baldía cuando todo sigue igual y las acusaciones, las denuncias, y tribunales no sustituyen a la derrota política y esta simple y llanamente es eso: derrota. Zapatero es…, nadie lo duda, Sánchez ni te cuento, pero ahí están mientras los hotros, que son dos iguales, los mismos de lo mismo, quieren ser y no pueden. Podrían, deberían, pensar, como hace un general en la batalla cuando se estrella repetidamente con un muro infranqueable y cada vez tiene más bajas y menos ímpetu.

¿Y qué hace un general en esos caso? Hay varias posibilidades.

-Una es maniobrar. La más militar, que solo requiere sabiduría, arte y tener un buen estado mayor junto a buenas tropas. Lo de las tropas llega un momento en el que si las haces esperar mucho se aburren e incluso desertan, caso actual, y para ello estúdiese la situación, esta de ahora, con dos ejércitos desunidos cuando solo debería  haber uno con alguien al mando. Repito: maniobrar con inteligencia y dejar de estrellarse siempre con el mismo muro. No vaya a ser que la gente se esté pasando al enemigo cuando nos creemos más fuertes.

-Otra de las posibilidades es hacer uso de la aproximación indirecta, buscar los flancos y atacar la retaguardia. Para ello es necesario una buena red de informadores, relatores y firmeza, armas poderosas y no enseñar la dirección de ataque. Buscar la sorpresa con la infiltración si es necesario. Hay que recurrir a la guerra sucia en muchos casos, pero ¿qué es la guerra?, ¿cómo la hace el enemigo?

-Hay una tercera  solución cuando las otras no funcionan. Quitarle el mando y buscar a otro general que sepa acertar con las batallas que conforman la victoria definitiva.

Porque lo realmente trágico es estar dando batallas en las que no es que se pierda el prestigio, sino que en cada una de ellas pierdes a tus soldados y si no físicamente acaban derrotados psicológicamente de ver como el enemigo acaba con ellos batalla tras batalla y encima se ríen en sus vencidos cuerpos. Insoportable para una tropa que lo da todo a cambio de verse en la continua derrota. Además de aburrirse soberanamente con un general plano que no muestra ni la más mínima alegría en el futuro, aburrido, sin proximidad ni carácter.

Porque la política española no es solo un escándalo por los que gobiernan, sino que de ello tiene la misma culpa los que opositan a gobernar ya que sin esa absurda división que mantienen sus llamados líderes, en España no estaríamos gobernados por quienes lo hacen y el Parlamento no sería una jaula de grillos que entonan el mismo aburrido sonido, todos, el mismo, el tuyo y mío, el tu más, mientras en la calle estamos hasta los…

Hay que aprender a combatir y si no retírense de España que no los necesita y está harta de lo mal que lo hacen y lo bien que viven. Las flores que nacen aprovechando el abono que supone el caos solo enturbian más las aguas y acaban pudriéndose.

¿Saben lo  primero que hace un buen Ejército? Estar unido bajo un mando único y tener fe en la victoria. Las estrellas escénicas aquí nos sobran, queremos  alguien con estrella que mande.

Unidad, personalidad, firmeza y honradez. ¿O Dinero, dinero, dinero, dinero?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

25 septiembre 2024

EL ALCÁZAR DE TOLEDO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.) 

 

EL ALCÁZAR DE TOLEDO AL FINAL DEL ASEDIO EN 1936

Durante el transcurso de 68 días los defensores del Alcázar de Toledo mandados por el Coronel don José Moscardó Ituarte, director de la Escuela de Gimnasia de Toledo, desde el 21 de julio al 28 de septiembre de 1936, supieron resistir más de 9.800 disparos de cañón; dos mil disparos de morteros; 1.500 granadas de mano; 2.000 petardos; 500 bombas de aviación; 8 intentos de asalto de masas muy superiores en número a los defensores; 30 ataques de aviación; 10 incendios ocasionados por la artillería y la aviación: 3 minas subterráneas que, con aquellos bombardeos, redujeron el Alcázar a escombros, teniendo los 1.100 defensores un 59% de bajas, de ellas 23% de oficiales muertos y 14% heridos, existiendo en El Alcázar además de 520 mujeres y 50 niños, hacinados en los sótanos, contando como únicas armas de defensa de 13 ametralladoras, 13 fusiles ametralladores, 2 cañones de acompañamiento, 500 fusiles y mosquetones y un millón de cartuchos. Por alimentos 800 kilos de patatas, 1.200 de alubias, 200 de arroz, 100 de chocolate, acrecentados por conquista de dos sacos de arroz, alubias, azúcar y sal, más 140 botes de leche condensada y entre 40/50 sacos de trigo. Disponían de unos cuantos caballos que tuvieron que sacrificar para alimentarse.

La heroica hazaña del Alcázar de Toledo recorrió el mundo y aún se enseña en algunos Centros Militares, no en todos, como ejemplar muestra de abnegación, sacrificio y comportamiento.

El asesinato del hijo del coronel Moscardó tuvo enorme repercusión y se difundió el escalofriante relato de la conversación que padre e hijo tuvieron el 23 de julio. La reproducimos tal y como figura en el libro de D. Manuel Aznar Historia Militar de la Guerra de España.

-Habla el jefe de las milicias populares.

-Aquí, el coronel Moscardó.

-Son ustedes responsables de todos los crímenes que se están cometiendo y de todo lo que está ocurriendo en Toledo. Le doy diez minutos de plazo para que rinda el Alcázar. Si no lo hace fusilaremos a su hijo Luis, que está prisionero y lo tengo aquí a mi lado.

-Lo creo.

-Para que vea usted que es verdad lo que le digo ahora se pone al aparato.

-¡Luis!

-¡Papá!

-¡¿Qué hay hijo mío?!

-Nada; que dicen que me van a fusilar si el Alcázar no se rinde.

-Pues encomienda tú alma a Dios, da un viva a Cristo Rey y muere como un patriota.

-¡Un beso muy fuerte papá!

¡Adiós, hijo mío! ¡Un beso muy fuerte!

Termina la conversación cuando Moscardó le dice al jefe de milicias.

-Puede usted ahorrarse el plazo que me ha dado, porque el Alcázar no se rendirá jamás.

El hijo del coronel  Moscardó, Luis Moscardó Guzmán, fue fusilado el 23 de agosto.

La prensa mundial exaltó la gesta del Alcázar de Toledo. En octubre de 1936 el diario “L´Echo de París” tenía abierta una subscripción para ofrecer una espada al General Moscardó como testimonio de admiración a un soldado corneliano que ha sacrificado la vida de su hijo en aras del deber.

Aún resuenan aquellas palabras que han pasado a la historia con las que Moscardó se dirigió al general Varela el día 28 de septiembre al ser liberado Toledo y con ello El Alcázar:<<Sin novedad en El Alcázar mi general>>. Así era, no se equivocaba.

En la milicia solo hay un factor que cuente como novedad: la pérdida del honor. Cuando ocurre se calla, se agacha la cabeza y se da por perdido todo. La vergüenza asola alma y cuerpo. La ruina, los escombros no son señal de derrota, que está solo en el honor.

Perder el honor es la única novedad sobresaliente y definitiva. Es perderlo todo. Se puede perder un combate, una guerra, pueden suceder mil avatares, pero mientras el honor esté intacto el parte inicial será: Sin Novedad. Luego vendrá todo lo demás.

Días después, el 9 de octubre, el Presidente de la Junta Técnica del Estado, general Dávila, encomendó al Gobernador Militar de Toledo, coronel D. Heli Rolando Tella, una colección completa del “Diario” que los defensores del Alcázar confeccionaron durante el asalto, al efecto de que quedase conservado en el Archivo Nacional de Simancas; pero era difícil conseguirla; contestó el día 13, con estos detalles:

La tirada del periódico era de doscientos a trescientos ejemplares, no se ha podido reunir en colecciones porque todos querían conservar como recuerdo algunos números del periódico. Como la tirada se hacía en un ciclostil y se han conservado los clichés se pueden reproducir y desde luego si encontramos una colección de la primera edición, tirada en el Alcázar, reproduciríamos una nueva para atender los anhelos previsibles y patrióticos del Archivo de Simancas, que con entusiasmo secunda V.E. sus intenciones, haciendo un llamamiento en la prensa y por peticiones particulares ver el medio de conseguir una colección del periódico. Si se hiciese la segunda edición se haría en corto número para que no perdiera interés bibliográfico.

El general Dávila insistió y el día 19 reiteraba la petición:

Ruego se realice toda clase de gestiones para procurar que la edición que se destine al Archivo de Simancas sea de la primera edición. Caso de no ser posible, podría proceder a la nueva tirada en las condiciones que indica en la última parte de la referida comunicación.

El éxito coronó las gestiones pues el Gobernador Militar de Toledo por oficio nº 1413 del 28 de octubre 1936 decía:

En contestación a la superior comunicación de V.E. del 19 del actual, tengo la satisfacción de comunicarle que como fruto de todas las gestiones emprendidas para conseguir que la colección del diario El Alcázar, que tenía V.E. solicitada para cederla al Archivo de Simancas, fuera de la primera edición, aquella ha tenido éxito merced a haber atendido los requerimientos hechos el Oficial 2º de Oficinas Militares, con destino en este Gobierno Militar, don Felipe Fernández Santamaría, el cual no ha tenido inconveniente en cederlo dada la finalidad que se persigue; la cesión hecha ha sido de los números 1 al 55 por el citado oficial y de siete al final por otras gestiones y cesiones parecidas.

Como han sido frecuentes los casos de que los envíos por Correo de colecciones del periódico, han sufrido extravío (…), me permito indicar a V.E. sería conveniente el retenerla en este Gobierno hasta tanto hubiera persona de solvencia y pudiera hacer la entrega a V.E. personalmente. Dios guarde a V.E.

En la contestación del general Dávila, desde Burgos 5 de noviembre de 1936:

Al acusar recibo de la colección del diario El Alcázar, doy a usted las más expresivas gracias por su envío, así como le manifiesto mi deseo de que le sean expresadas a don Felipe Fernández Santamaría, por la generosa cesión realizada.

Seguidamente ingresó la colección en el Archivo de Simancas.

¿Sigue allí?

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

 

ESTA ESPAÑA QUE NO CONOZCO. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

«Rocroi. El último Tercio». Óleo sobre lienzo pintado por Augusto Ferrer-Dalmau

Aceptémoslo de mal o buen grado. Lo veo muy negro. A mi edad no suelo equivocarme. Es una pena, pero la antigüedad es un grado, el de la experiencia y estudio, cosas que no siempre son buenas. Ser oráculo no es envidiable, sobre todo cuando la gente te va apartando del camino por viejo.

La España que veo es otra muy distinta de la que he vivido; y mira que hemos vivido en esa etapa complicaciones graves. Lo que no sabíamos, ahora nos damos cuenta, es que había una malvada programación con un objetivo final que era precisamente ese: otra España; o ninguna llamada así.

Los españoles empezamos a ser un conjunto sin identidad, un inexpresivo grupo donde desaparece la cultura y tradición, tan antiguas que molesta el esfuerzo que supone reconocerlo. Mejor vivir al día y olvidar la identidad. ¿Para qué?

La Iglesia en España ya no existe y si algo queda parece escondida o reservada, pero los pecadores notamos su ausencia y consejo. La echamos de menos cuando la mayor parte del día está cerrada.

Los Ejércitos, llamados Fuerzas Armadas, son distintos, no sabemos muy bien si armados o desarmados, pero son otros. Ha costado tiempo, mucho tiempo, pero al fin duermen tranquilos los que trazaron el plan, bueno o malo, pero plan.

La Corona también. Ha cambiado, o la han cambiado, a la vez que quienes la identificaron y condujeron en la Transición por el camino que trazaron para su España democrática se apartaron a tiempo para que no se notase y fuesen señalados, aunque antes se llevaron lo suficiente.

La maniobra fue tan difícil y compleja que tuvieron que tirar de uniformes, sotanas y togas. El dinero lo ponían ellos y los de fuera.

Pero de todo este proceso la clave era la Enseñanza, el relato, el discurso educativo, la mano firme en las riendas, los acuerdos bajo la mesa mantelada, los micrófonos, las venganzas, aquí te pillo y si no cedes te mato, las traiciones, las venganzas, las denuncias, los servicios de inteligencia oficiales y privados, los dosieres, y al final el sexo y el dinero con todo lo que conlleva.

Nada es bueno ni malo, sino que es fruto de esa educación, del relato impuesto que horada como gota de agua, todo al final es el fiel reflejo de lo bueno y malo de la sociedad, que hay periodos de un lado y del otro. Como dice la gente del campo: cinco años buenos, cinco malos, diez regulares. Lo malo es que si se prolonga la sequía hay que pensar en otras tierras o endurecer la faena.

Resulta que todo era posible, incluso que dos generaciones fueran señaladas con la grave acusación legal de haberse postulado contra la libertad, nos señalaron como continuadores de un régimen maldito y como herederos de sangre, o ideológicos, deberíamos estar callados, sacar los huesos de nuestros muertos y enterrarlos con nocturnidad, evitar defender a nuestros antepasados por estar en un bando y no en el otro, y que todo lo que hicimos y dimos por España, si lo hacíamos bajo los principios morales de aquellos, era punible, éramos indignos, señalados y castigados por una ley que era la democracia pura y se constituía en la memoria viva de un pueblo llamado español. Eso sintetizaba el proceso para dar paso al siguiente.

Tres ejemplos proféticos.

-No eran «fogatas de viruta», como bromeaba Azaña al arder las iglesias y conventos. «Todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano», decía.

Julián Marías señala sin equivocarse: «Habría que preguntarse desde cuándo empieza a deslizarse en la mente de los españoles la idea de la radical discordia que condujo a la guerra. Y entiendo por discordia no la discrepancia, ni el enfrentamiento, ni siquiera la lucha, sino la voluntad de no convivir, la consideración del “otro” como inaceptable, intolerable, insoportable. Creo que el primer germen surgió con el lamentable episodio de la quema de conventos el 11 de mayo de 1931, cuando la República no había cumplido aún un mes» (Julián Marías. La Guerra Civil. ¿Cómo pudo ocurrir?).

José Ortega y Gasset dejó claro los términos del problema, pero ya era tarde: «Un Estado federal es un conjunto de pueblos que caminan hacia su unidad. Un Estado unitario que se federaliza es un organismo de pueblos que retrograda y camina hacia su dispersión».

De esta manera ¡por fin! llega el paso siguiente ya muy avanzado y casi asumido por este conjunto que hoy vive en España sin conocerla y no sabemos si también sin estar dispuesto a defenderla: «Un Estado unitario que se federaliza es un organismo de pueblos que retrograda y camina hacia su dispersión»

Es punible haber crecido en el esfuerzo, en la fe de la Religión Católica, en la verdad, en los buenos modales, el respeto a los demás, a los mayores, a la honradez, a la ley y a la autoridad. Es punible amar a España.

Algunos fuimos a la Academia Militar y allí nos enseñaron lo que hoy parece risible, incluso, en cierto modo, punible. Aprendimos cortesía, buen trato y caminar por la verdad. Actuar con firmeza y lealtad, a impregnar nuestros actos de honor y bizarría; supimos la importancia del crédito y la opinión, de ser constantes y pacientes, humildes y obedientes. Nos preocupó la fama y el honor y mantuvimos la fe de esta religión de hombres honrados: la milicia.

De nada sirvió. Un viento huracanado de soez traición todo se lo llevó, borraron de España lo construido y robaron lo que les interesó; de todo, de lo bueno y lo malo se apropiaron.

Leo en Cicerón: «¿Por que he de disfrazarme? ¿No es ya bastante deforme la figura de la ancianidad?».

España, con muchos de nosotros dentro, es otra. Desconocida para mi. No renuncio a la que fue y será.

Visto lo que hay y viene de camino los años son un simple disfraz que no me ha hecho cambiar mi forma de ser y pensar.

Retirado, no pienso hacerlo del todo ni de todo.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

23 septiembre 2024

 

«SABER PARA SERVIR» Coronel de Caballería® Ángel Cerdido Peñalver.

 

Hasta el final del siglo XIX, los cadetes del Real Colegio de Artillería del Alcázar de Segovia estudiaban un breve catecismo militar, que decía entre otras cosas lo siguiente:

«Al modo que peca un magistrado cuando juzga mal por ignorancia, así también peca un Jefe u Oficial cuando ordena mal sus tropas por la misma causa. Cada uno está obligado a saber su oficio; y el honor y la conciencia obligan en todos los estados a renunciar los encargos y destinos que no sean capaces de desempeñar».

 

1.-El gigantesco Shire con sus cernejas.

Narria cervecera enganchada a dos Shires.

Durante la Edad Media, en mis tiempos de Delegado de Cría Caballar en Aragón, Cataluña, La Rioja y Castilla la Mancha, me di cuenta que los gestores eran  imprescindibles para la buena marcha del Servicio de Cría Caballar de las Fuerzas Armadas (SCCFAS). Los buscaron en la gran ciudad, y  encontraron a  muchos  repartidos por los despachos de los ministerios, pero si lo que requeríamos era tener  buenos técnicos, había que ir a buscarlos al campo, eso sí, deprisa pues cada vez quedaban menos, y es que además de los gestores, que son imprescindibles para la buena marcha de todo Organismo, necesitábamos estar dotado de buenos y preparados técnicos para el trabajo de campo.

En esas desconocidas Delegaciones de Cría Caballar, las medidas eran imprescindibles, por una parte para la obtención de de datos que nos permitieran la identificación individual, y por otra, para la apreciación de su aptitud.  Una de las bases para este estudio en el mundo del caballo, era la Anamorfosis o proporciones  deducidas de datos como: alzadas, diámetros (longitudinal o transversal), y de los perímetros. Para obtener esas magnitudes, los instrumentos de medida que utilizábamos eran: el bastón hipómetro alemán  Herberholz de la casa Haupunt para medir las alzadas a la cruz, y la cinta métrica danesa We-Bo, junto  al compás de brocas y  el calibre, para las pequeñas medidas de la cabeza.

Relacionando las diversas medidas obtenidas sacábamos los índices, muy útiles a efectos de clasificación racial, y sobre todo para la evaluación de la aptitud de cada caballo. Esos índices los dividíamos en etnológicos y funcionales. Los que más nos interesaban eran los relacionados con con la aptitud motriz, índices que nos daban una idea de la robustez, de la reunión natural, de la fortaleza de sus aplomos, y que nos orientaban sobre su disposición para una determinada disciplina deportiva, en el peor de los casos, sus defectos, nos anunciaban posibles lesiones.

En el caballo Pura Raza Española se establecieron tres tipos de controles: De Identificación, por medio de la reseña y microchipado, de Autenticidad, con el hemotipado y la determinación de filiación, y el de Control  de Calidad, con la valoración.

Y después de este rollo relacionado con la identificación racial, os contaré que un día, en casa  de un ganadero catalán, tallando a un gigantesco convexilíneo, hipermétrico y brevilíne, un auténtico ++- del trígamo sinaléptico de Barón, y a sabienda que los susodichos Shires tiene una alzada media de 175cm., curándose en salud, lo primero que hizo el delegado fue decir a su auxiliar que quitase el regatón del bastón y que añadiera la pieza adicional que la casa alemana proporciona para estos casos.

Mientras se llevaba a cabo esta operación, el Delegado de Cría Caballar entretenía al propietario, que en cierta forma nos estaba examinando, contándole la vida  que seguro habrían llevado los antecesores de su caballo, y que no era otra que la de haber estado enganchados a bonitas «narrias», cerveceras o licoreras, o tirando de los tranvías, hasta 1915, en cualquier ciudad del Reino Unido.

Montura, gorro, manta, sudadero, bastón, cinta

Hoy  los grandes carroceros de Alemania e Inglaterra se enorgullecen de sus enganches con shires, pues aunque ya no tienen utilidad económica sirven como medio de publicidad.

Se  criaron,  le decía el coronel Delegado,  en los terrenos pantanosos del suedeste de Inglaterra: condados de Leicestershire, Staffordshire y  Derbyshire, y que debido a la humedad de esos suelos, estos caballos tienen como protección de sus cascos,  coronas y ranillas,  abundantes cernejas que nada les afean pues en esa raza se consideran belleza.

El hecho de medir con un bastón es una rutina, pero  era necesario saber, además de la rutina, que solo un buen técnico que entienda de caballos tiene el prestigio necesario para tener autoridad moral sobre cualquier ganadero o propietario.

Caballo de paso fino.

También por medio del «Bastón» se podía dar una buena imagen.

2.-El  cómodo caballo del médico gallego con su paso  de ambladura.

Fueron cien los  caballos españoles llevados a Rio de la Plata por Pedro de  Mendoza en 1520, caballero perteneciente de las órdenes de Alcántara y Santiago y fundador de la ciudad de Buenos Aires. Entre los descendientes de aquellos caballos,  encontramos el «paso-saltero» de Perú y el «paso-fino» del Caribe y Puerto Rico.

Una de las características de estos caballos, es el llamado «paso de ambladura» también llamado de «andadura» conocido como «paso portante» o de «dos a dos», aire artificial simétrico, a dos tiempos por bípedos laterales andado o saltado, movimientos innatos en camellos, elefantes, jirafas, osos etc.. Cómodos aires a medio camino entre el paso y el trote, y que en tiempos fueron muy buscados, sobre todo por los médicos rurales debido a la comodidad citada y a los largos trayectos a recorrer por aquellos galenos para visitar a sus pacientes.

Cuando se utilizaban caballos en la guerra, particularmente durante la Edad Media, no era extraño que un  caballero montara un «caballo amblador» para ir hasta el lugar de la batalla y, después, cambiara a su «caballo de guerra» para galopar en la batalla real.

En las pruebas  de doma, la ambladura se considera una degradación de la marcha, y está fuertemente penalizada.

En A Rúa , aldea de la parroquia de Santa Eulalia de Arca perteneciente al concejo de O Pino, al final de  uno de mis Caminos, un buen  «home de campo»  me contó la historia de un profesor de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad Pública de Santiago.
Me decía que los fines de semana, ese profesor se encaramaba en su caballo de «paso fino»,  dejaba atrás  la Universidad, y con su pequeño maletín  por la calle de Sar, llegaba hasta  el puente que atraviesa el rio del mismo nombre,  disponiéndose a  recorrer algunas de las 27 parroquias próximas a Santiago,  y otras más alejadas de lo que el imaginario popular entiende como la capital: Figueiras, Marantes o Laraño…, para visitar a sus pacientes.

Algunos, cuando oían las pisadas de los cascos del caballo aproximarse a sus casas, les cambiaba la cara, y por mal que estuvieran, se incorporaba en la cama y le recibía con una sonrisa. Al final del reconocimiento médico, nuestro amigo el profesor desconocido, se despedía y procurando que nadie le viera, debajo de la almohada del enfermo  dejaba unas pesetas para que pudiera pagarse las medicinas que le había recetado.

Era un médico que trataba al enfermo y a sus dolencias, no se conformaba con tratar solo los males del enfermo.

3.-Conclusión.

En resumen,  para servir hay que saber lo que cada uno  debe ejecutar, y es evidente que hoy en España, pocos nombramientos para destinos y altos cargos son incuestionables desde el punto de vista de profesionalidad y experiencia. En algunos casos, como el de  los políticos, para ofrecerles después cargos destacados sin más mérito que su cierta  afinidad con el partido.

Hasta en  nuestro querido  hipódromo de la Zarzuela, que hasta hace poco presidió una exdirectora de Comunicación del PSOE y ahora lo hace quien ostentaba  el cargo de alto Comisionado para la Lucha contra la Pobreza Infantil. Estos chicos valen para todo.

Cada uno está obligado a saber su oficio; y el honor y la conciencia obligan en todos los estados a renunciar los encargos y destinos que no sean capaces de desempeñar, por  no saber lo que podían o debían saber, y que por pereza o comodidad, no habían desarrollado sus enseñanzas iniciales.  Y es que leer, estudiar y tener interés por aprender cuesta.

Necesitamos héroes, que no coticen en la Bolsa política donde no hay valores, como el guerrero griego Filípides que corrió desde Maratón a  Atenas para anunciar la victoria  de la batalla de Maratón sobre los persas, y que tras su heroico esfuerzo, murió.

Hoy  junto a unos caballos,  hemos conocido a un técnico militar que sabía y daba una muy buena imagen  por medio de sus conocimientos y el bastón hipómetro, y  a  un médico,  que al aire  de ambladura,  me pareció sabio y  santo.

Zaragoza septiembre 2024.

Coronel de Caballería® Ángel Cerdido Peñalver.

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LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel de Infantería (R.) DEM

20 SEPTIEMBRE. ANIVERSARIO FUNDACIONAL DE LA LEGIÓN. General (R.) Rafael Dávila Álvarez

No sin dificultades la Legión ha sobrevivido a lo bueno y a lo malo, que todo tipo de intenciones han sobrevolado por esta gloriosa unidad que ha sabido mantenerse en el blocao o irrumpir en las alambradas, dependiendo de los avatares del combate.

Todos los que vistieron la camisa legionaria, la visten, o la vestirán, y los que sin vestirla la llevan en el corazón, tienen  el compromiso de que la Legión perdure sobre los tiempos. Es un deber contraído en honor a aquellos que vivieron y murieron con el pensamiento puesto en la Legión y en España.

Su espíritu debe seguir siendo el ingrediente que la hace única y sin igual, de ciega y feroz acometividad, a la vez que inmensa en la fraternidad que hace hermanos a los hombres de las más diversas condiciones.

A la Legión en ocasiones se la conoce más por los tópicos al uso o por historias pintorescas y emocionales que por su auténtica realidad, y esto no le ha beneficiado en nada. El desconocimiento y la falsedad de muchos de los datos que se han aireado a lo largo de la historia, han deformado la realidad de este glorioso cuerpo que, en algún momento no muy lejano estuvo al borde de su desaparición. El desconocimiento también existe en el mundo militar desde donde no siempre se han tenido las mejores intenciones y, en algún caso, simulando cambios aparentemente sin importancia, se ha intentado despersonalizar esta unidad suprimiendo o cambiando sus ritos y símbolos.

La Legión desde sus inicios es una unidad que contagia, un ejemplo a seguir por su entrega y profesionalidad. Después de más de noventa años así continúa a la vez que evoluciona adaptándose a las nuevas situaciones sin cambiar una coma de su espíritu fundacional.

No son razones de índole material las que han llevado a la Legión a escribir una gloriosa historia de cumplimiento del deber y sacrificio. Estar convencidos de que se lucha por una causa justa ha sido históricamente para los soldados su asidero moral más firme ante la brutalidad de la guerra. El honor y la honra siempre han sido sentimientos que han acompañado a las unidades moviéndolas hasta límites insospechados. Cuando no se lucha con convicciones morales, cuando cada uno va a lo suyo y no hay una referencia a seguir, un ejemplo a imitar y una disciplina moral que cumplir sólo se lucha por salvar la vida y ese es el momento a partir del cual se empieza a perder la moral, el combate y la vida. Al margen de la formación técnica, de la preparación, de la instrucción y el adiestramiento, la camaradería y la fraternidad, forjan unidades muy sólidas cuyos miembros se sacrifican individualmente en beneficio del grupo.

Con ese espíritu la Legión se crea apostando por la modernidad en cuestiones orgánicas, de armamento, uniformidad, logística de campaña así como con la introducción de una adecuada proporción entre elementos de maniobra y fuego, evolución radical que permitía organizar una base de fuegos muy potente y próxima a la maniobra de las compañías. Así mismo se introdujo un elemento muy importante y pionero en España: el fusil ametrallador.

Pero si importante es la orgánica, el material, la organización…, el cambio más profundo que se produce es el de la mística, su base espiritual que es su fundamento y vida.

Todo queda resumido en uno de los compendios más bellos y sublimes que sobre la milicia se hayan podido escribir “EL CREDO LEGIONARIO”.

Es la base espiritual de la Legión, médula y nervio, alma y rito de ella.  Porque la Legión, nos dice su fundador, es también religión y sus oraciones están en él comprendidas: las del valor, compañerismo, amistad, unión y socorro, marcha, sufrimiento, endurecimiento a la fatiga, compañerismo ante el fuego, y las cardinales: Disciplina, Combate, Muerte y Amor a la Bandera.

La historia de los legionarios es una de las poesías épicas más bellas y duras de la historia de España. Poesía de la vida construida con la pobreza y la grandeza de una vida efímera en la mayoría de los casos, pero vivida con la intensidad del que sabe que puede  morir, que va a morir cuando entre en combate.

Porque esta Unidad, la Legión se construyó con los luchadores de la vida, los aventureros, los soñadores, los esperanzados y los desesperados.

Por qué aquí aflora la complejidad humana con sus pasiones, necesidades y desarraigos. La República mejor y más política del mundo, en que nadie espere que ser preferido pueda, por la nobleza que hereda sino por la que es adquirida…

El legionario necesita verse envuelto en una aureola romántica, en un poema de lucha entre la vida y la muerte, en la vida misma. La Legión trasciende en el tiempo y ser o haber sido legionario es pertenecer a una hermandad que te acompañará siempre, si tú quieres, sin imposiciones.

Es necesario que esto se conozca. “Es imprescindible para la vida de la Legión que se hable de ella, que la conozcan, que no se olvide, que hasta es aceptable la propaganda negativa; en una palabra, la que habla mal de la Legión o de los que la componen. Porque la Legión actúa de potente crisol que todo lo funde. Y apartando las escorias, al verter su contenido, el rojo de la fundición, al hablar de la Legión, reverbera sobre ella, convirtiéndola en propaganda positiva”, decía su fundador.

 ¡Cuantas organizaciones, Instituciones, asociaciones, empresas…!, quisieran tener algo que cohesione con tanta fuerza y verdad.

La razón no es sólo el sufrimiento del combate, ni un intenso entrenamiento, ni siquiera el combatir juntos, ni compartir el espíritu de cuerpo…que todo esto es común a muchas otras unidades. ¡Dios mío! Es simplemente doce espíritus de un Credo, austeras reglas que convierten a unos hombres en Hermandad, Militar, Guerrera y Heroica.

Un Credo legionario que reclama a sus componentes la disponibilidad permanente de su propia vida en el cumplimiento de su misión, que les exige entregar la vida como vocación. Misión insoportable a todas luces si se carece de una visión espiritual, moral de la existencia.

El Credo legionario no es un articulado sino que se compone de “Espíritus” es decir de la esencia y la sustancia de la profesión, de algo que va más allá de su disciplinado cumplimiento y se enfoca más a un profundo sentimiento. Es un sobrecogedor desafío a la guerra y a la muerte, un canto a los fundamentos castrenses de la raza española. Es como un resorte que hace revivir el espíritu de la infantería imperial, que despereza las virtudes innatas de la nación. Quizás por eso no ha dejado indiferente a nadie y ha sido objeto de alabanzas y críticas. También es un código capaz de hermanar con los mismos ideales a los hombres de todas las razas y de todas las creencias. Es un código prodigioso y extraño, y ya se ha dicho, que resulta humano a fuerza de ser severo y duro.

Pasa el tiempo, ya vamos camino de los cien años y cada día estoy más convencido que no hay que cambiar ni una coma.

El Credo es una oración interna y externa pero siempre hermandad y unión; nunca debe de utilizarse para provocar división o enfrentamiento por una mala interpretación.

Y que nadie olvide que ser legionario es obedecer, cumplir con tu deber y obedecer hasta morir. Ser legionario es no quejarse de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño, hacer todos los trabajos, cavar, arrastrar cañones, carros; estar destacado, hacer convoyes y trabajar en lo que le manden.

Si no es así podrás ser otra cosa pero no serás legionario.

Si esto es así, y así continúa, la Legión será eterna. De nosotros depende.

Antes de terminar como legionarios que somos y así sentimos tengamos un recuerdo de agradecimiento y reconocimiento a nuestros caídos y muy especialmente a los que este año han dejado su vida en cumplimiento de nuestro Credo.

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!

General Dávila  (R) (General de la Legión entre 2001-2004)

Blog: generaldavila.com

PUBLICADO EN EL DIARIO LA REGIÓN DE ORENSE. PORCOS (Rafael Dávila)

https://www.laregion.es/opinion/rafael-davila-alvarez/porcos/202409200037041328177.html

20 septiembre 2024

Blog: generaldavila.com

PEDRO SÁNCHEZ-TORQUEMADA DE TEZANOS Rafael Dávila Álvarez

Nobleza obliga y apellidos para gran señor. El escudo nobiliario en marcha.

He recordado a D. José Jiménez Lozano, Premio Cervantes, y para mí uno de los mejores escritores de la historia. El sambenito es una de su primeras novelas, inolvidable, donde el protagonista es el peruano Pablo de Olavide que viviendo en España se le cruzó la Inquisición juzgándole en Sevilla por ilustrado. La novela fue sometida a la censura (1972) dada la intocabilidad del sistema y ahí está el secreto del comienzo y del final. Intocable, impensable en su inmensidad.

La Moncloa es un palacio embrujado donde se entra y ya se sale camino de las estrellas. La lista es de irreprochables personajes que ocupan la franja de colores.

Entre ellos Torquemada es intocable. Habrá que saber qué secretos de confesión conoce. El pensamiento único es muy tentador cuando el que dicta se rodea de borregos que balan desde el amanecer, incluso los hay nocturnos, con un balido de aprobación que factura más que un Banco.

La democracia española se vuelve represora y todo lo que huela a libertad o lucha por ella es reprimido con cualquier arma.

Si una ley o plan se adorna con la palabra democracia es para no fiarse. Plan de acción democrática suena a imposición del pensamiento único que es el no pensamiento. Inquisición.

El sambenito no solo es una novela, sino la señal que identifica al condenado, la que a partir de ahora será seña de identidad de todos los medios que no se sometan a la voluntad del que dicta la norma.

Empiezo, o termino, ya no sé muy bien, a estar harto de tanto noble democrático heredero de Largo Caballero y de Azaña; de Negrín o El Campesino. Estoy harto de este olor insoportable que emite la cloaca de la Moncloa. Harto de la máquina del fango que han sido capaces de copiar una inédita versión de lo más execrable  de la historia, Tezanos S.L., para la ilustración pública y propaganda.

Harto. Podrán silenciar las palabras de libertad, pero va a ser difícil que impidan que se les señale con la palabra, incluso escrita.

No se ha dejado uno la vida en el empeño para que ahora lleguen unos señoritos a indicarnos cual es la vía y guía de la democracia; no a enseñarnos a respetar  y ser respetado quien es un irrespetable.

Voy a seguir pensando y emitiendo lo que me dé la gana y reto a la Moncloa y a todo  lo que allí se cuece a intentar silenciarnos.

El sambenito hace que se les vea a distancia. Nos protegeremos y defenderemos contra esta plaga.

¿Qué sabrá Torquemada de sus confesados?

No dudo que será recompensado con un título nobiliario como, por ejemplo, un principado universitario.

No sé por qué a última hora siempre vuelvo a Maquiavelo:

«Era grato con los amigos, terrible con los enemigos, justo con los súbditos, infiel con los extraños; nunca intentó  vencer por la fuerza cuando podía hacerlo por fraude; ya decía que era la victoria la que traía la gloria y no el modo de lograrla» (Nicolás Maquiavelo. La Vida de Castruccio Castracani).
Pedro Sánchez-Torquemada de Tezanos. El Príncipe de los Cinco Días.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

19 septiembre 2024

 

RENFE Y CORREOS O CORREOS Y RENFE. Rafael Dávila Álvarez

Las comunicaciones de una u otra manera son el pulso de una nación. El Banco de España debe ser fundamental y los lingotes de oro aún más, si es que queda alguno. Pero para muchos es más importante no tener que levantarse a las cinco de la mañana para ir a la estación de cercanías con el tiempo suficiente para poner en marcha el plan B porque es muy probable que no llegues a las ocho a tu trabajo si confías en RENFE. Pero es que este verano RENFE ha amargado la vida a muchos de los que confiaron en su servicio. Amargar la vida es dejarte tirado en medio de la nada sin saber nada mientras un maleducado irresponsable no te dice nada y el máximo responsable no es un servidor público sino un insultador público. Me refiero al ministro de transportes que desconoce el significado de servidor público y la procedencia de su sustento mensual. Un servidor público también debe ser capaz de aguantar la crítica y asumir sus errores de gestión, incluso los dialécticos porque él se debe a ellos, a los que usan el servicio y no al revés máxime cuando él los usa, mientras está en el cargo, de manera gratuita. Pero esto sería lo de menos. Lo de más es que una carta de Palma a Madrid ha tardado en llegarme diez días, que de Santander a Madrid tardé en alta velocidad ocho horas, que en una población de más de setenta mil personas Correos no abre los sábados, que la suciedad se acumula, que la seguridad brilla por sus atentas formas y que viajar se ha convertido en una aventura tanto si lo haces en tren o te metes en un sobre con su sello y todo.

Para colmo el ejemplo de sus máximos gestores es muy mejorable, aunque solo sea en las formas porque de lo fondos ya se está encargando otra institución. No sé cuantos de ustedes cogerán el tren de sur a norte de la Comunidad de Madrid. Con frecuencia lo hago temprano y es un ejercicio de tolerancia a la Administración que avergonzaría a cualquier gestor de un tren de feria.

El servicio de transporte público de personas y mercancías debería ser prioridad de un «Gobierno progresista», pero el nuestro va con retraso y mala educación, llega tarde y encima te insulta y empuja.

Correos dispone de una infraestructura que ya quisiera para ellos cualquier empresa de mensajería, pero es la que menos garantías da y seguro que siempre llega tarde. Una gestión de este tipo no  puede tener días de fiesta ni a su personal descontento, cuando es un auténtico despilfarro de gestión sin eficacia y todo se les va en burocracia. Correos y RENFE debe ser una garantía 24 horas al día y todos los días del año. No es cuestión de coste, sino de gestión y de sentir lo que es servir y no servirse del cargo.

Una nación llamada España está en vías de echar el cierre. Todo empieza cuando las cartas no llegan, los trenes tampoco. No echemos la culpa a los funcionarios. Revisemos el sistema que requiere modernización. Activarlo.

Solo funciona la censura de un grupo político empeñado en conducirnos a su peculiar democracia liderada por un personaje enfurecido que parece le viene de familia.

«Arrasado el jardín, profanados los cálices y las aras, entraron a caballo los hunos en la biblioteca monástica y rompieron los libros incomprensibles y los vituperaron y los quemaron, acaso temerosos de que las letras encubrieran blasfemias contra su dios, que era una cimitarra de hierro. Ardieron palimpsetos y códices…» (Los Teólogos. Borges).

Así estamos y seguiremos, en la pura especulación… Absortos, casi no percibimos el mundo físico.

Cuando lo lean, ni el presidente del Gobierno ni su amigo, el de Correos, ni el de la RENFE, entenderán nada, pero comerán perdices y nadie les dará con un canto en las narices.

A los que cumplimos años nos recluyen en casa y nos abandonan al servicio público mientras nos insulta el insultador público.

No tiene casi pulso esta nación que es y seguirá siendo, muy a su pesar, España. ¡Cuánto te quiero y cuanto más, más te sufro!

Como dice la canción deberíamos quererte menos, pero mejor. El pulso de la nación viaja a alta velocidad sin sello ni conductor.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

18 septiembre 2024

AGUA PARA EL VATICANO. Rafael Dávila Álvarez

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Colocación del Obelisco en la Plaza de San Pedro en el Vaticano-1586

¡Agua a las cuerdas! Gritaba el capitán Giovanni Bresca.

El obelisco que preside la Plaza de San Pedro frente al Vaticano fue traído desde Alejandría a Roma el año 37 por orden de Calígula. Terminó presidiendo el Circo de Nerón situado sobre la colina del Vaticano. Junto al obelisco marca la tradición el lugar donde fue crucificado y muerto San Pedro. En 1586 el Papa Sixto V decidió trasladarlo hasta su actual ubicación. A pesar de la corta distancia la obra era costosa ya que el enorme bloque de granito rojo medía más de 25 metros y pesaba cerca de 350 toneladas.

El 10 de septiembre de 1586 todo estaba preparado. Cerca de 900 hombres, 140 caballos y centenares de cuerdas de cáñamo iban a iniciar una maniobra cuya clave estaba en la coordinación y la máxima atención para entender las órdenes que se iban dando. La plaza pronto se llenó de curiosos y para evitar que el alboroto apagase las voces de mando se ordenó silencio absoluto bajo pena de muerte al que lo incumpliese. Llegó el momento y las cuerdas se tensaron, el esfuerzo aumentaba. Ya a punto de conseguir izar el obelisco, casi vertical, las cuerdas de cáñamo empezaron a echar humo. El silencio era amenazador, un momento más y las cuerdas se romperían, pero todos recordaban el castigo de pena de muerte.

Una voz rompió el crítico momento: ‹‹Daghe  l´aiga a le corde!››.

¡Agua a las cuerdas! El capitán Giovanni Bresca, avezado marino genovés, sabía que las cuerdas de cáñamo se estiraban peligrosamente hasta romperse. Solo había una solución para evitarlo: echarles agua. Dicho y hecho. ‹‹Acqua alle funi››.

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Plaza de San Pedro con el obelisco

Roto el silencio, izado el obelisco, Giovanni Bresca, capitán genovés, no fue castigado sino que el Papa le recompensó con el derecho a izar la Bandera Pontificia sobre su nave y concedió a su ciudad, Bordighera, y a su familia el privilegio de proveer de manera exclusiva al Vaticano las palmas para la celebración del Domingo de Ramos. Así hasta el día de hoy.

Hoy, aquí, los intentos para izar nuestro obelisco fracasan. Todos guardamos silencio. Cada uno tirando de su cuerda oímos el crujir del cáñamo. Muchas se rompen sin posible sustitución. No tiran en la misma dirección. En la plaza se nota el desorden moral. Todos guardan silencio, incluso cómplice. Decir algo está severamente castigado. El obelisco, lleno de historia, es el símbolo del sacrificio, de la conciencia, la ética y el deber.

Es hora de gritar, aún a costa de la vida: ‹‹Daghe l´aiga a le corde››. Es un grito desesperado para que regrese la ética, la conciencia y la razón de Estado. Haría falta un Giovanni Bresca que, sin miedo a las consecuencias personales, pusiese el interés general por encima del particular de partido, incluso del individual.

Con negociantes como los actuales no hay quien ponga en pie el obelisco. Habrá que empezar de nuevo. A pesar del daño hecho a la conciencia, a la ética y al deber.

La credibilidad cruje como las cuerdas de cáñamo.

Más claro agua.

General de División Rafael Dávila Álvarez (R.)

Blog: generaldavila.com

17 septiembre 2024

MÁS -O MENOS- SOBRE VENEZUELA Rafael Dávila Álvarez

Si pretenden saber lo que está ocurriendo entre España y Venezuela no desesperen porque con tan buenos relatores no hay dudas: Maduro y Sánchez (Albares) son agua cristalina. Por encima de Zapatero.

Edmundo González Urrutia en Madrid. Pedro Sánchez se guarda muy mucho de reconocerle como vencedor de las elecciones venezolanas. El tándem Maduro-Zapatero manda.

La izquierda no sabe. Si Maduro, Zapatero o yo, que es Sánchez, el mayor yo que ha existido en España después de él.

-¿Albares qué hacemos?

-Presidente ¡Europa!, somos Europa y lo que ella diga.

-Pero Borrell acaba de decir que aquello es una dictadura. ¿Habrá hecho frente común con Margarita?

Albares está muy nervioso o quizá niervoso que es lo mismo pero cuando los nervios proceden de tu incapacidad para resolver algo.

-Presidente están haciendo frente común contra nuestra postura.

-¿Y cual es?

-Pues no lo sé, pero hay que enterarse de lo que dicen de los agentes del CNI.

Pueden y no pueden ser. Si son nunca lo sabremos; y si no, tampoco.

-Pero tranquilo Presidente, porque aquí no se entera nadie de nada de lo que está pasando, ni siquiera nosotros así que para qué enredar. Pasemos página y que se encarguen los americanos del norte.

-Pero eran del CNI, ¿qué hacían allí?

-No, Presidente, los nuestros estaban en Marruecos, fíjate que tu amigo el rey ha parado el salto a la valla por Ceuta.

–¡Uy, no me fio! Me parece que es un aviso, como el que enseña de lejos los almacenes donde guarda las bombas. Tu encárgate que la Robles no vaya por allí a arengar a los legionarios.

-La ministra, presi, nos ha hecho un gran favor y hasta los militares la alaban, o sea que ganamos nosotros.

-Vigílame a la Robles que es muy de Defensa y le gusta la disciplina y esas cosas; por cierto, ¿estás tú detrás de lo del Papa?

-Tranquilo Presi, otra a nuestro favor. Se va a enterar el Clavijo ese de Canarias por hacer manitas con el PP, ahora el Papa los pone a todos a rezar y nosotros vamos a cursar una invitación oficial al Vaticano que para eso tenemos a la Yoli que se habla con la Curia todos los findes. Que venga, pero en plan Moncloa.

-¡Ay, Albares! Solo me quedas tu. Se me rebelan y ¡mira que lo hago bien!,  a todos les digo que sí, que para progresista yo, que aquí todos progresamos y si no que le pregunten a Óscar. ¿Sabes querido Albares lo que me da miedo? La Ayuso, seguro que tiene un as bajo la manga y nos la va a jugar con Edmundo, que hasta puede que le invite el día de Navidad a inaugurar el Belén.

-¡Ay, presi! ¿No te das cuenta de que ese as bajo la manga es tuyo? ¡¡¡El comodín!!! ¿No lo recuerdas? ¡Franco! ¡Franco! ¡Franco! Sácalo de nuevo. Insiste en eso del Valle de los Caídos, contrataca, borra de un plumazo la Fundación Francisco Franco, los frailes, la Cruz…

-Si, pero ¿y el Papa?

-Ya hablo yo con la Yoli.

-Vale, pero vente mañana a mi despacho que tenemos que hablar por teléfono con Maduro. Viene Zapatero a almorzar.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

16 septiembre 2024

¿QUÉ ES EL GOBIERNO DE VENEZUELA?: ¡DICTADURA! Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Una dictadura. Lo ha dicho la ministra de Defensa del Gobierno del Reino de España: Doña Margarita  Robles Fernández.

Me pierdo con las declaraciones de los otros que aún creen que están ante un Maduro que respeta las decisión de una votación, ahora un poquito, ahora no, ahora espero, luego digo y a la vez me desdigo, como en tantas cosas.

Elecciones en las que gana el perdedor. Típico de las dictaduras donde el recuento es siempre el mismo. Abrumador.

La España socialista es muy de entrar allí donde los dictadores se afianzan y adoctrinan. La dictadura cubana es ejemplar, centinela avanzado en América, portaviones y a la vez universidad del Caribe para todos los garrapatas que se dedican a la política con el nombre de progresismo cuyo significado lo vemos en cada escándalo que aparece en el juzgado.

Dictadura. Ya se ha armado. Porque lo ha dicho precisamente la más armada de todos los ministros, la ministra de las Fuerzas Armadas, la de Defensa.

Armada, pero de verdad. Doy mi voto por Margarita Robles porque sin decir nada lo dice todo. Cuando quiere. Suele ser bastante oportuna y demos gracias de que sea ella ministra y no otro; u otra. Repasen y recuerden. Sudores fríos. Pobres militares si llegamos a caer en otras manos. Incluso de alguno que se postuló, de los que en su día estuvo uniformado, aunque no lo fuese.

España, todavía, no es Venezuela, lo maravillosa y querida que es, ¡tan española!, y en España viven nuestros hermanos venezolanos con la mirada allí puesta; y la esperanza.

Albares dice que ¡Franco! ¡Franco! ¡Franco!, pero a los venezolanos no se la da con queso. A los españoles tampoco y a la ministra de Defensa no la va a callar el de lo Exterior. En España lo Exterior es Venezuela -con Delcy, Koldo, Ábalos- porque todo no cabe en una sola cabeza. El Estado en la cabeza era Fraga y eso ya no se estila. Ahora se es más de lo soez, del control y vigilancia, más al dictado de 1984. Por eso el señor ministro de lo exterior va a caballo.

Dictadura. Nada que haga más daño que soltarle a uno la verdad en su cara, en voz alta y sin restricciones. ¡Dictadura!

Porque claro una dictadura es perder las elecciones, pero hacer trampa y colocarte en la presidencia. Una dictadura es dar un golpe de Estado sin hacer mucho ruido y hacerte con el poder que dan los votos excarcelados, indultados o amnistiados. Una dictadura se va creando poquito a poco hasta que te acostumbras y crees que no. Es hacerte con el Poder Judicial y manipular el Constitucional, o mandar en la Fiscalía General del Estado a gusto y capricho personal. Una dictadura son muchas cosas, ninguna buena y todas acaban igual, sea Cuba o Venezuela por no seguir con la lista ya que me pueden llamar a consultas.

En el acto de presentación de la novela de Julia Navarro, El niño que perdió la guerra, en el Ateneo de Madrid, fue la ministra de Defensa, siéndolo, sin querer ser otra cosa, la que dijo alto y claro: «Mando un recuerdo a los hombres y mujeres de Venezuela que han tenido que salir de su país, precisamente por la dictadura que viven».

Pues que quieren que les diga: estoy con ella. No es la primera vez.

Con Venezuela y todos nuestros compatriotas venezolanos.

A las dictaduras se las conoce por sus obras y a los dictadores simplemente se les reconoce en un gesto. De su mucha cara. Aquí, en Cuba y en Venezuela.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

 

 

LAS COSAS DE DON EUFEMIO. Félix Torres Murillo. Coronel (R.) de Infantería DEM