
Felix Ausin Ordonez | Reuters Esta foto no es de donde ustedes piensan. Es obra de la ETA. A eso se ha dedicado hasta lograr llegar a los órganos de Gobierno. Los que lo han consentido esperemos que no puedan dormir tranquilos.
Por ahora me repetiré una y otra vez, porque es lo mismo de ayer. El terrorismo sigue siendo protagonista en España. Está de pleno okupa en las instituciones, está en el Gobierno, o facilita este al que lo preside. La ETA dirige y conduce la política en España. Terrorismo no es solo pistolas y bombas, sino que hay mucho más; las guerras no solo se hacen con misiles, sino que hay procedimientos más sutiles y aparentemente melifluos para hacer creer lo contrario de lo que está ocurriendo.
La guerra solo pretende una cosa: dominar la voluntad del enemigo e imponer la propia. En la guerra se enfrentan los ejércitos. Aquí han ganado los pistoleros. Es una banda.
El terrorismo usa la traición y la cobardía para someter e imponer su voluntad. Son un atajo de cobardes constituidos en banda de pistoleros. Personalmente los he visto hacerse de todo encima mientras lloraban cobardemente cuando eran detenidos. Pero han vencido.
¿Cómo y por qué? Usted y yo lo sabemos, pero nos es más fácil mirar para otro lado. No es la primera vez que algo así ocurre en España.
No hay ETA política, ni militar, ni político-militar, no hay nada de eso, solo una panda de asesinos dirigidos, teledirigidos por la peor calaña de políticos que ha dado la tierra y que esperaban su oportunidad para recoger el fruto del asesinato.
El terrorismo de la ETA ha logrado su objetivo: imponer su voluntad y someter a su enemigo que era España y los españoles. Para ello ha asesinado a cerca de 1000 inocentes, pero eso está ya olvidado y su premio es mostrado como la cabeza del enemigo ensartada en la lanza: «Euskadi y España son países libres». Iba como una bala hacia su objetivo. Estaba pensado y muy consensuado.
La ofensa está hecha y el mensaje ha salido con más fuerza que la última de sus balas. Objetivo alcanzado.
El procedimiento de las pistolas y la bomba, del ataque por la espalda, ha dado resultado.
Las víctimas llevan camino de ser culpables. Así parecía en el homenaje a Miguel Ángel Blanco cuando entre el descaro de las alianzas interesadas para mantener el puesto —el personaje lo llama diálogo — se apuntalaba, delante del Rey de todos los españoles, la nueva ley hecha para ellos y por ellos.
Ni siquiera era un armisticio, era la firma de la derrota incondicional de España a los terroristas.
No le den más vueltas.
Sin duda la política no debe judicializarse, pero aún es más importante que lo judicial recuerde aquella sentencia del Tribunal Constitucional amañado para acabar con el Tribunal Supremo y reconocer a la ETA.
Si lo recordamos todos empezaremos a explicarnos de donde venimos y a donde vamos.
Todo está consumado. Porque la gravedad de lo ocurrido no solo alcanza al PSOE y a sus ya conocidos socios, sino que alcanza a toda, toda, toda, la clase política. ¡Si!, a usted también, ese que se esconde y va de patriota. Tu, y tu, y tu. Acción y omisión. Culpables. Los que andáis divididos a ver quien es más patriota y grita más que el otro. Los que no admitís más democracia que la poltrona y las ganancias de ser político si, el dinero y prebendas. ¿Para qué estáis en política? ¿Para engañar y ser engañados? Dejadlo, dejad a los que saben y se enfrentan con nobleza y valentía. Dejad a los que no tiene miedo a ir con la verdad por delante sin ocultar nada. ¡Nada! O tendremos que empezar a desenmascarar a los enmascarados. Ser pobre es un honor; no lo es ser el Tragabuches.
Esto exige dimisiones inmediatas en todos los partidos. Esperamos que así sea y venga la esperada solución que además la sabemos todos.
Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)
Blog: generaldavila.com
16 octubre 2024

































