El 7 de diciembre de 1942, a las 21:00 horas, tres «maiali» (torpedos tripulados) de la X Flotilla MAS italiana salieron del «Olterra», barco atracado en el muelle de Algeciras y que había sido ingeniosamente adaptado para servirles como base. Estaba a 800 m del consulado británico en esa ciudad y a 7.800 m del cuartel general de la base enemiga de Gibraltar, ambos con línea de visión directa aunque ni uno ni otro, jamás fueron capaces de ver dónde estaba su amenaza.
En esta ocasión se trataba de la operación BG5 prevista contra los buques de la Royal Navy atracados dentro de la base británica. Los objetivos señalados eran los portaaviones HMS Formidable y HMS Furious junto con el acorazado HMS Nelson.
Los tripulantes de los «maiali» eran el teniente de navío Licio Visintini (dos Medallas de Plata al Valor Militar) con el sargento Giovanni Magro (dos Medallas de Plata al Valor Militar y un ascenso por Méritos de Guerra); el guardiamarina Girolamo Manisco con el marinero de primera Dino Varini; y el alférez de navío Vittorio Cella con el sargento Salvatore Leone.
Acercándose a Gibraltar sintieron que las explosiones de las cargas de profundidad contra buceadores que lanzaban los británicos se sucedían en intervalos más cortos de lo que esperaban, lo que les dejaba muy poco tiempo -apenas tres minutos- para superar las barreras antisubmarinas y alejarse de la zona.
Llevados de un «valor heroico», igual que de su «voluntad de vencer», siguieron su marcha «manteniendo sus objetivos» pero fueron descubiertos y cayó sobre sus «maiali» una lluvia de cargas, así como disparos de ametralladora y de pequeñas piezas de artillería.
La BG5 fracasó. Los cuerpos de Visintini y Magro aparecieron flotando en el interior del puerto; fueron sepultados en la mar con honores militares ofrecidos por los británicos. Cella consiguió volver al «Olterra» pero su segundo Salvatore Leone desapareció, su cuerpo nunca fue encontrado. Manisco y Varini cayeron prisioneros de los británicos.
Por esta operación, Italia concedió la Medalla de Oro al Valor Militar a Visintini, Magro y Manisco; y Medalla de Plata al Valor Militar a Leone, Cella y Varini.
En varios lugares de Italia se recuerda a los tres caídos. Existen calles, plazas e incluso buques de guerra de la Marina Militare Italiana con el nombre de los héroes de la X Flotilla MAS.
En junio de 2024, el alcalde de La Línea de la Concepción (limítrofe con Gibraltar) recibió una carta de Italia remitida por un familiar de Visintini y firmada por varios investigadores e historiadores italianos. Sometían a su consideración la posibilidad de que, en el monolito existente en la avenida Príncipe de Asturias dedicado a los «buceadores muertos en el mar», se colocase una pequeña placa recordando a los tres italianos caídos en combate.
El alcalde respondió aceptando la propuesta de los italianos y pidió asesoramiento al historiador linense Alfonso Escuadra -autor del libro «Sufficit Animus. Hablan los italianos de la X Flotilla MAS»- para organizar la visita a lo que Alfonso accedió, pese a no tener cargo ni responsabilidad alguna en el ámbito municipal. Asimismo el alcalde se ocupó de poner a disposición de la organización todos los recursos necesarios, especialmente los relativos al transporte, alojamiento y manutención.
El programa se fue perfilando sin más dificultades que las de una actividad tan compleja como esta en la que es imprescindible asegurar el interés de los lugares a visitar, junto con la máxima coordinación –tiempos y transporte- para atender a unos 40 invitados procedentes de varios lugares de Italia, que permanecerían en La Línea durante cuatro días –del 6 al 9 de diciembre- con el día 8 como fecha prevista para el acto más importante.
El miércoles 4 de diciembre, en su primera edición, el diario Europa Sur -de Algeciras y Campo de Gibraltar- publicó una amplia información sobre los actos previstos para el día 8, su motivación, el compromiso del alcalde local y una breve relación de los participantes italianos entre los que se encontraba el senador Roberto Menia, vicepresidente de la Comisión de Exteriores y Defensa del Parlamento italiano, el Agregado de Defensa de la embajada de Italia en Madrid, mandos en activo de la Marina Militare italiana, buceadores de combate veteranos y, representantes municipales de Rovigo y Taormina (ciudades natales de dos de los caídos), así como familiares de los muertos.
El mismo día 4 por la tarde el alcalde de la Línea se vio sometido a presiones políticas pidiéndole que retirase el apoyo municipal a los actos previstos. El alcalde optó por desvincular al consistorio del acto, planteando a Alfonso Escuadra la posibilidad de que se ocupase de recibir y atender a los visitantes, dado que estos se encontraban ya en vuelo hacia La Línea.
De esta forma fue Alfonso Escuadra quien asumió una responsabilidad inicialmente atribuible a quienes seis meses atrás habían aceptado la propuesta italiana.
El «Mantenimiento del Objetivo» y la «Voluntad de conseguir el éxito» en una visita tan comprometida desde el punto de vista organizativo estaban claros. A pesar de que, entre otras actuaciones, tenían que ocuparse de la logística del programa.
El viernes día 6, ya en La Línea, el grupo de italianos junto con la familia de Alfonso y varios amigos españoles que les acompañaron en todo momento, visitó el museo taurino «Pepe Cabrera» y la Plaza de Toros de la ciudad escuchando unas magníficas explicaciones sobre el mundo taurino.
El sábado día 7 recorrieron la Comarca visitando los lugares relacionados con la historia de las operaciones de la X MAS. Hicieron la que podríamos llamar la «Ruta de los Italianos». Esta incluía el Mirador del Estrecho (en Tarifa), «Villa Pistono» (en Huerta Grande, Pelayo, Algeciras) que fue el centro logístico de las operaciones, el puerto de Algeciras donde estuvo atracado el «Olterra» y ya por último, «Villa Carmela» (en Puente Mayorga, San Roque) que fue el centro de operaciones del Grupo Gamma y donde -por cierto- hay un recorrido con paneles explicativos sobre este episodio.
En el grupo había una persona de 92 años y otras superaban los 80. Familiares y compañeros de armas de los caídos y de quienes habían combatido en estas mismas aguas. La emoción que reflejaban al encontrarse en estos lugares, el silencio y el respeto que inundaron el ambiente no pueden describirse con palabras.
El mismo día 7, a última hora, en el museo Cruz Herrera, en ausencia de autoridades municipales y representación oficial española de cualquier índole, la Directora del Museo, dio la bienvenida a las autoridades políticas y militares italianas y a los familiares de los caídos realizando personalmente una visita guiada por las diferentes salas.

El momento previo al lanzamiento de las coronas. De izquierda a derecha: Lugotenente e Cavalieri della Repubblica d´Italia Salvatore Orlando miembro de la Junta Directiva de la Associazione Nazionale Arditi e Incursori della Marina (ANAIM), Capitano di Vascello Luigi Romagnoli Comandante del Grupo Operativo Incursori COMSUBIN/Marina Militare italiana, Senador Roberto Menia, Vicepresidente de la Comisión de Exteriores y Defensa del Parlamento italiano, Lugotenente Cavalieri della Repubblica Gaetano Zirpoli, Presidente de ANAIM. A la derecha pueden verse algunos de los familiares del Sargento Salvatore Leone desaparecido el 8 de diciembre de 1942 en esas mismas aguas. (ALF)
Ese mismo día fue el almuerzo de despedida a los italianos en el que, uno tras otro, fueron poniendo de manifiesto, palpablemente, su reconocimiento a sus improvisados anfitriones linenses por el esfuerzo realizado así como por lo emotivo y la seriedad de la visita y demás actos, junto con la naturalidad y fluidez con que se desarrolló por completo todo el programa previsto.
Por la tarde del mismo día, el grupo recorrió las calles céntricas de La Línea asistiendo a la procesión de la Inmaculada Concepción, Patrona de la ciudad. Durante su recorrido fueron muchos los linenses que espontáneamente se acercaron a saludarles y estrecharles la mano, entre muestras de afecto y condolencia.
El lunes día 9, el grupo se trasladó a Gibraltar y allí, en las aguas del interior del puerto, lanzaron otras tres rosas rojas, una por cada caído de la BG5.
Ese mismo lunes se informó en la prensa que a eso de las 10:15 horas del día anterior, en el monolito de la Avenida Príncipe de Asturias hubo una concentración de una treintena de personas con tres banderas roja, amarilla y morada junto con carteles contrarios a la presencia de los italianos. Significativamente en dos de ellos se hacía mención expresa a Alfonso Escuadra reconociendo así su eficacia, su capacidad de organización y su carácter, que no se dejó arrollar por injerencias políticas. En las fotografías de la concentración puede verse la presencia de elementos de la «quinta columna» al servicio de Gibraltar; entre los presentes se distingue a uno de sus más conocidos colaboradores y como cosa curiosa puede verse también a un exministro del gobierno local de Gibraltar. No fueron estas las únicas injerencias de la colonia militar británica. Ni que decir tiene que, mientras estos estaban a lo suyo, los italianos estaban en su hotel terminando de desayunar y de arreglarse para los actos fúnebres que se celebraron según lo previsto y sin incidente alguno, como tampoco lo hubo durante los cuatro días de su visita.
Como puede comprobarse, existen personas interesadas en ocultar episodios críticos de La Línea y de Gibraltar, como fueron los ataques italianos contra la supuestamente inexpugnable fortaleza del Peñón, durante la Segunda Guerra Mundial. Así es como pretenden que, en la historia de La Línea, se perpetúe su imagen de «barrio obrero» de Gibraltar y de cuanto la vincula con los tráficos ilícitos.
Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío ( R. )
Lunes 16 diciembre 2024
Blog: generaldavila.com






















