¡QUE VIENEN LOS ROJOS! Rafael Dávila Álvarez

Rojos eran los rojos que les gustaba que les llamasen rojos, lo sentían y se sentían, con orgullo nacional, rojo y gualda, como dicen en el argot taurino: se gustaban. Hasta escalar en la bono época hasta la cúspide. Lo bono si bono dos veces bono, ¿o no era así? Además de heredar un Consejo de Administración, porque los que eran rojos lo eran, lo malo eran los que ni eran ni dejaban ser que siempre arrimaban el ascua a su sardina y al fin de mes pasaban una factura que ni Iberdrola gas/luz.

No sé que será ser de derechas o de izquierdas, pero nada me gusta que se perciba como que los unos van con los pobres y mullidos y los otros con los ricos y aventajados. Mira por donde siempre me he encontrado que la cosa era al revés y ahora miro y remiro y pasa lo mismo.

Esto de la política no es un evangelio y mal hacen los que quieren predicar con mensajes que nada tiene que ver con su profundo ser y sentir. Porque aquí no hay ni un solo partido que no sea una férrea dictadura. Todo es política y lo militar no es ajeno a ella; y a ello. De lo militar podría hablar como ejemplo.

¿El ejército está politizado? Pues no hace mucho comía con muchos militares y todos muy transparentes, aunque me dio la impresión que esa transparencia alguno la entiende como política y observé cómo nos sentábamos en grupos ¿de opinión?, ¿de afectos?

Afectos hubo que ya no sirven para aquel afecto que te encumbraba. Todo está mediatizado por el interés que tanto te quiere… política de mis entresijos que incluso te hace general (lo más común) o Consejero de administración de una multinacional o nacional..

Fama honor y vida son parece que decía un soldado de la fiel infantería. Aquí todos acabamos mirándonos de reojo. Conmigo o contra mí. No sé qué guerra prefiero si la de verdad o la de las miradas insidiosas y los comentarios en off.

¿Y tú qué eres? Pues ahora se da el caso de tener unos principios y si no les gustan puedo sacar del fondo del cajón otros. Olvidarlos también.

El uniforme de un general debe ser la virtud y solo la virtud.

Si todos hicieran la guerra por convicción no habría guerra (Tolstoy. Guerra y paz). Continúa el diálogo entre el príncipe Andrés y Pedro

—Eso estaría muy bien —Repuso Pedro.

El príncipe sonrió.

—Sí, es posible que estuviera muy bien, pero no ocurrirá nunca.—Bien, entonces, ¿por qué va usted a la guerra?—preguntó Pedro.

—¿Por qué? No lo sé. Es necesario. Además, voy porque… —se detuvo.

—Voy porque la vida que llevo aquí, esta vida, no me satisface.

Joaquín Rodríguez Ortega, Cagancho, la lio parda en Almagro. Aquel día decidió no ofrecer completo su recital de verónicas con su afamado capote de color rojo Cagancho. Un rojo intenso y penetrante de sangre de toro bravo. Tuvo que salir de la plaza acompañado de la guardia civil al querer matar el toro a pinchazos desde el burladero.

En los mapas militares donde plasmábamos los ejercicios tácticos, los colores utilizados eran el rojo y el azul que correspondían a los dos bandos enfrentados. Los buenos éramos los azules. Con «la ley de los rojos» cambiamos el azul por el rosa.

A algunos compis les gustaba el rojo pasión, eran Fernando, Pedro, Manolo, Julio y esos. Por eso cuando había gresca siempre saltaba uno que les gritaba: «Eres más rojo que el capote de Cagancho». Nos echábamos unas risas y fin de fiesta. Hubo que recordarles que marcar el paso era ¡izquierda! ¡derecha!, y así. Perdían el paso, siempre al contrario de la Compañía. Para ellos solo había izquierda o ir a contramano.

Entre rojos y azules había sus matices. El rojo, el rojillo y el encarnao; el azulón, y el engañabaldosas, que nunca sabías cual era la que pisaba. El caso es que convivíamos sin ir a mayores, incluso ahora ya de mayores, ¡sorpresa!, que volvemos a vernos y los rojillos se han hecho de derechas.

Es historia. No son términos que hayan salido de la nada, sino que fue una forma de denominar a los bandos enfrentados en la Guerra Civil española, esa que pretende seguir protagonizando nuestra actualidad ¡con la que está cayendo!

¿Rojos? Ellos así se llamaron. Muchos historiadores siguen utilizando esos términos.

Los rojos se bautizaron; a los nacionales los bautizaron. Unos eran el Gobierno de Madrid, los otros el de Burgos. No eran republicanos contra monárquicos; republicanos eran casi la mayoría después de haber echado de mala manera al Rey Alfonso XIII el año 1931 en unas elecciones municipales que nada tenían que ver con monarquía o República.

Cuando aquellos del Pacto de San Sebastián perdieron las elecciones y ganó la derecha dijeron: ¡No; esto es demasiado!, ¡hasta aquí hemos llegado! No hemos hecho la Revolución roja para que ahora vengan estos con su orden y ley.

El 27 de septiembre de 1934 El Socialista publicó: «Las nubes van cargadas camino de octubre. Repetimos lo que dijimos hace unos meses. ¡Atención al disco rojo! El mes próximo puede ser nuestro octubre. Nos aguardan días de prueba, jornadas duras […] tenemos nuestro ejército a la espera de ser movilizado. Y nuestra política internacional. Y nuestros planes de socialización». Era el octubre rojo y se anunciaba el Ejército Rojo.

Anota Gustavo Bueno: «La guerra preventiva comenzó en 1934».

Julián Marías habla de frivolidad y de la irresponsabilidad máxima del Partido Socialista en octubre de 1934, aprovechada por los catalanistas, que llevó a la destrucción de una democracia eficaz y del concepto mismo de la autonomía regional.

Ellos, los revolucionarios, se definen en el bando dictado por su Comité: el Ejército Rojo.

«HACEMOS SABER: Desde la aparición de este bando queda constituido el Ejército Rojo, pudiendo pertenecer a él todos los trabajadores que estén dispuestos a defender con su sangre los intereses de  nuestra clase proletaria. Este ejército quedará compuesto y se dirigirá en la forma siguiente…».

«Dicho Ejército sería el instrumento necesario de la Revolución, y como núcleo anticipado del mismo se alistaban las milicias juveniles semiuniformadas, que solían desfilar con frecuencia por las calles» (Aproximación histórica a la Guerra Española. Vicente Palacio Atard).

Era la Revolución roja que amparaba Largo Caballero: «Las finalidades concretas de este Ejército serán: sostener la guerra civil que desencadenará la instauración de la dictadura del proletariado, realizar la unificación de este por el exterminio de los núcleos obreros que se nieguen a aceptarla y defender de fronteras afuera, si hace falta, nuestros principios…» (Largo Caballero alocución en Oviedo 15 junio 1936).

Pues sí: Ejército Rojo. Más rojo que el capote de Cagancho.

En el Parlamento Europeo tiene un lio monumental con estas cosas. Torre de Babel. Úrsula von der Leyen ha venido a echarnos una ojeada/bronca y se va roja de pasión.

España no cambia. Siempre es España, lo diga Agamenón o su porquero.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

6 julio 2023

 

 

MERCADERES DE LA MUERTE Y MERCENARIOS General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Estatua ecuestre en Padua del condotiero Erasmo de Narni, conocido como Gattamelata (escultura de Donatello).

Tomarse estas cosas de la guerra como un negocio es una hipócrita manera de aprovechar el enfrentamiento para rentabilizar la muerte y más concretamente los artilugios que para ello se utilizan, pero sobre todo el peor de ellos: el hombre que los maneja, da lo mismo que sea soldado o no, lo que importa es que participe en la lucha, mate y requiera armas para ello. Algo que el mercantilismo vio hace unos años: ¡vaya negocio que es la guerra!

Homero fue tanto profeta como poeta, que quizá sea lo mismo, y en sus primeros versos, con tanta belleza como ironía, describía al hombre y su permanente quehacer: matarse.

Canta, diosa, de Aquiles el Pelida

ese resentimiento —¡que mal haya!—

que infringió a los aqueos mil dolores,

y muchas almas de héroes esforzados

precipitó al Hades,

y de sus cuerpos el botín hacía

de perros y de todas

las aves de rapiña…

Los miles de años han sellado el terror entre los hombres. Hasta el tiempo teme a esos que se hacen llamar humanos. No tanto a los que se hacen la guerra como a los que te llevan a la guerra y te dotan para ello. Ni al inicio de una frase puede mayuscularse su nombre: mercaderes de la muerte: dioses minúsculos.

¿Quién fue de entre los dioses el que a entrambos

los enzarzó en reyerta

para que contendieran?

En el mercado de la guerra el producto es material y humano: ahora aparece de nuevo el negocio: mercenarios. No den marcha atrás a la historia. No es necesario repasar la paz de Westfalia ni leer detenidamente (cosa que no suele hacerse) a Maquiavelo; ni siquiera es necesario explicar lo que era un condotiero (los hubo magníficos). Sin saber nada de eso hoy sabemos algo más y mayor: que en los tiempos que corren tener mercenarios es humillante: para la sociedad y para los ejércitos. Los Estados deberían avergonzarse y los Ejércitos estudiarse. Es un mercado de muerte.

Tanto que produce rubor leer hasta donde llega su presión.

El Jefe del Estado Mayor de la Defensa de España llega a decirnos, cito textualmente, como nos afecta este mercado de muerte alrededor de la guerra.

«Nosotros estamos haciendo un esfuerzo enorme por mantener estas misiones (se refiere a nuestra misión en el Sahel) de forma que podamos intentar ayudar a estos países a salir adelante y que ellos sean capaces de gobernar en la totalidad de su país, porque ahora mismo no lo son. Pero también tenemos el problema de la penetración de Rusia y, encima, la mayor parte de esa penetración es con una compañía privada de seguridad como es Wagner cuyas reglas de juego son las que ellos deciden, sin ningún tipo de respeto a ninguna legalidad vigente ni a nada. Ahí tenemos una clara competencia con ellos, porque, claro, nosotros formamos a los soldados malienses con una serie de respetos a los derechos humanos, respeto a la dignidad de la mujer y con respeto a todas estas cosas, que luego utilizan Wagner. Entonces es ahí cuando la Unión Europea ha decidido que se corte el adiestramiento, porque no puede ser que nosotros formemos a esos soldados que luego se empleen de otra manera distinta…». La Unión Europea se ha ido; sin más. España, nuestros soldados se han quedado, con acuerdo bilateral.

Los mercaderes han descubierto que para matar solo hay que pagar y que entre fabricar un arma y pagar al que la utiliza el saldo es muy positivo. Mientras más armas sean necesarias a más hombres pagaremos y la guerra será más larga: de eso se trata.

Siempre es guerra o intervalos de preparación y repostaje: altos técnicos. Hobbes decía: «Cuando el mundo se encuentra sobrecargado de habitantes, el único remedio es la guerra, que provee a cada hombre, ya sea con la victoria o con la muerte».

Mercenarios que los mercaderes manejan como esclavos y venden al mejor postor. Los ejércitos regulares, por ahora, guardan las capacidades y mantienen los valores, aunque nadie sabe hasta cuándo. No saben qué valores predicar y algunos dudan de que existan valores que predicar.

Tú formas soldados, pero otro que paga más los deforma y forma en la forma de matar más económica y rentable mientras saca de las entrañas de la tierra los escondidos tesoros que guarda: para comprar más matadores.

Freud se plantea junto a Einstein: ¿Por qué la Guerra? Pulsiones es todo lo que dicen. «El ser viviente protege en cierta manera su propia vida destruyendo la vida ajena».

La preocupación se convierte en una necesidad imperiosa: que alguien estudie al ser humano como lo hizo Homero. Porque desde entonces nada ha cambiado.

Hay aquí un negocio muy rentable para los que trabajan desde la sucia retaguardia del poder amparados por sus colegas que escriben con los muñones y sobre piedra, pero a la hora de la cuenta de resultados las ganancias son opíparas incluso después de haber pagado a la viuda y haber corrido con los gastos de ese monumento que no va más allá de una piedra encima. Los vaqueros del Oeste americano tenían mejor final después de perder el duelo. Al menos habían muerto en la libertad de aquellas inhóspitas tierras dominadas por el vuelo del águila y el sonido del cascabel de la serpiente.

Vivimos uno de los fenómenos más antiguos del mundo: el fenómeno del fenomenal negocio de la guerra que a todos ponía de acuerdo: amigos y enemigos acordaban matarse. Todo aquello Homero nos lo presenta lleno de guerreros prototipo de la virtud unos y de los mayores vicios otros, del sacrificio y del egoísmo, del amor y la traición, guerra pura y cotidiana. El gran Homero hoy tendría que minimizar el heroísmo y casi su Ilíada sería un lamento a la degradación a la que ha llegado el hombre.

Los elementos fundamentales de la actividad militar  son los hombres y las armas. Hoy no son lo fundamental, son simplemente los que alimentan las fábricas de guerra. Más hombres, más armas, componen una industria brillante; los unos y las otras.

La guerra es un negocio, antes lo era la vida que al fin terminaba con la muerte. Muy rentable es matarse.

Leo a Simone Weil en La Guerra de Maite Larraruri:

«Ojalá los humanos hicieran las guerras por algo tan material como las riquezas; quizá entonces calcularían las ganancias y las pérdidas de un conflicto y sabrían detenerlas a tiempo. Pero desgraciadamente las guerras las hacen los que no piensan».

Ya no hay forma de detenerlas. Las riquezas no piensan, solo se alimentan alejadas de la vista y el ruido.

Deberíamos hacer un esfuerzo enorme por recuperar los valores tradicionales que adornaron a nuestros ejércitos en otros tiempos y que tanto bien hicieron a una sociedad joven y animosa. Lo estamos haciendo muy bien, pero no es necesario mendigar ni escribir sobre el fondo del mar lo que está escrito en el granítico uniforme militar cuyo precio es la vida de tantos que abonaron la historia militar de España. No requiere más cambio que saber contarla. Hecho esto no habrá miedo a contratistas ni mercenarios.

El valor y el honor componen el mejor ejército del mundo.  No es necesario pagarlo; se nace con ello.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

5 julio 2023

EL BRINDIS LEGIONARIO. ¡ESTAMOS TODOS! ¡CUAL LEGIONARIOS! CAMINO DEL CENTENARIO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Brindis legionario

El brindis legionario no forma parte de las más antiguas tradiciones legionarias ni de ninguno de sus ritos.

Creo que nadie sabe quien fue el primero en introducir este brindis en la Legión. Yo al menos lo desconozco a pesar de haber investigado su origen. Quedamos a la espera de que alguien documente y resuelva la duda si fuese posible y existen antecedentes.

De lo que no hay duda alguna es de la popularidad alcanzada por tal brindis; no hay celebración legionaria que no termine con la leche de pantera y el tradicional ¡Estamos todos!…

He podido comprobar que existen brindis muy parecidos usados por las tunas de estudiantes. Incluso hay una referencia de 1948 en la hemeroteca del diario ABC de Sevilla en la que, refiriéndose a la tuna de Granada, dice que adoptaron el brindis legionario.

Teniendo en cuenta que, según las fuentes más fidedignas, el origen de la leche de pantera, bebida con la que se hace el brindis, surgió en la boda de Celia Gámez por petición del fundador de la Legión a Perico Chicote, es muy probable que fuera a partir de esas fechas cuando se inicia el uso del actual brindis legionario. Celia Gámez se caso el 1 de julio de 1944 siendo su padrino el general Millán-Astray.

Se puede comprobar que el brindis, tal y como se hace en la actualidad, es parte de algo parecido a un poema, largo y poco ingenioso, que nada tiene que ver con el espíritu de la Legión. Por ello solo hablo del brindis tal y como lo conocemos, en su forma abreviada, que es lo adecuado y correcto para no perder el verdadero sentido que lo acompaña.

Ahí es donde me ha surgido la duda. ¿Realmente somos conscientes del significado del brindis? ¿Qué queremos decir al pronunciar esas frases con tanto fervor y emoción?

Un brindis tiene varios significados, desde manifestar el bien que se desea a alguien o la satisfacción por algo, hasta dedicar una victoria o triunfo. También entraña el verbo brindar el ofrecimiento voluntario a ejecutar o hacer algo. Todos son significados aceptables y aceptados por el sentimiento legionario. La satisfacción de ser, servir, como Dama o Caballero Legionario, sentirse legionario y compartirlo; honrar y recordar las hazañas legionarias dedicándoselas a España, los triunfos en combate, en la vida y en la muerte. Y por último ser voluntario para cualquier servicio, mostrar que aquí estamos, paso al frente, cual legionario. Ese es el sentido del brindis que se manifiesta en las conocidas frases que pronunciamos:

¡Estamos todos!

Grito que une, reúne, en unidad legionaria, de acuerdo con nuestro Credo fundacional. Estamos todos es el grito de ¡A mí la Legión! No abandonar jamás a un hombre, de juramento entre cada dos hombres, unión y socorro. Desde el hombre solo hasta la Legión entera. Llamada al honor. ¡Estamos todos!

¡Estamos! Respondemos con grito seco y duro; con una sola voz.

¡Cual legionarios!

Con disciplina. De nuevo el Credo: Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir. Sin quejarse de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño. Hará todos los trabajos…, hasta caer reventado. Cual legionarios. ¡Cumplimos!

¡A las mujeres! Siempre y hasta siempre. La legión ama a su Patria simbolizada en la Bandera. Síntesis final del Credo. Mi Patria mi Bandera. Será la más gloriosa. Y en el pecho una carta de una divina mujer.

España, mi bandera,  que envuelve a todos los míos, a mi familia, a la familia legionaria, a todos por los que dispuesto estoy al sacrifico de mi vida. La Legión. Ese es el sentido profundo y la razón por la que

¡Amamos! Sí. España, la Bandera, la Legión, son los amores de las Damas y Caballeros legionarios.

¡Pero ante todo!

Seca la voz, el deseo ardiente, atento al cornetín, ¡Legionarios a luchar! ¡Legionarios a morir! Sed de combate, de acudir al fuego, sentir que no es tan horrible como parece. Beber del espíritu de la Legión hasta vaciar la copa; con todas sus consecuencias. No es tan horrible como parece.

¡Bebamos!

El brindis legionario

¡Estamos todos!

¡Estamos!

¡Cual legionarios…!

¡Cumplimos!

¡A las mujeres!

¡Amamos!

¡Pero ante todo…!

¡Bebamos!

Ese es para mí el significado y sentimiento de un brindis que va más allá de una rutina. Camino de convertirse en un ritual hay que darle el sentido profundo que cualquier acto legionario debe tener y hacerlo con la habitual alegría legionaria.

Así termino sin olvidar lo más sagrado. Al finalizar el brindis es preceptivo dar los gritos legionarios que forman parte de la más profunda tradición legionaria. Los enunciaba nuestro fundador teniente coronel Millán-Astray:

“Los vivas se repiten pertinaces y los gritos de ¡Viva España! ¡Viva el Rey! y ¡Viva la Legión! suenan en todos los actos y en todos los lugares. Es la consagración de su Credo, es el nudo gordiano de su existencia legionaria. No se puede ser soldado sin tener los vivas grabados en el alma. Ellos serán los que los empujen, son los motores de la voluntad, el ánimo, el enardecimiento, el grito de guerra, el de salvas, el de muerte, el de alegría, el de adiós y el de pena. Los vivas son el alma que se muestra en forma material; sin vivas no hay soldados, no hay guerreros en las filas… hay tan sólo hombres formados”.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog generaldavila.com

 

 

PREMIOS EJÉRCITO 2023 General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Hace unos días se ha celebrado la gala de entrega de los Premios Ejército, una ceremonia ya clásica en nuestro Ejército de Tierra, pero, les soy sincero, a la que nunca he sido invitado ni tampoco he participado por lo que desconozco sus interioridades. No me gusta hablar de lo que no conozco a fondo, pero este año ha circulado por las redes sociales un vídeo con una coreografía que en en algunos casos ha sido muy criticada y dada la repercusión e importancia del momento me atrevo a comentar la Gala en su conjunto y la coreografía en concreto.

Para ello he visto, pensado y repasado, el vídeo de la Gala que, para mejor opinión, acompaña este artículo.

De entrada el conjunto de la Gala de entrega de los Premios Ejército me ha parecido impecable y muy acertado traer a colación el 125º aniversario de los hechos históricos de 1898 y los 150 años de la entrada en filas de Santiago Ramón y Cajal, dos efemérides con las que rinde homenaje a cuatro siglos de gestas españolas y a la Sanidad Militar de Campaña. Es el recuerdo a nuestra historia que nunca el Ejército debe olvidar, con más obligación que ninguna otra institución, y a lo que debe guardar fervor, admiración y cariño.

Por otro lado es conveniente destacar las palabras del Jefe de Estado Mayor del Ejército, General de Ejército Amador Enseñat, porque el momento militar es muy delicado para los Ejércitos de Occidente y debe ser una demanda social saber qué hacen nuestros ejércitos, cuál es su futuro y cómo se contempla el actual estado de nuestra defensa, preocupante, donde por un flanco, el oriental, la guerra está las puertas de nuestra civilización y cultura y por otro, el sur, la amenaza aumenta cada día. Una sociedad responsable debe ser informada y estar al día de la situación de hoy y el mañana de nuestros ejércitos. Por ello y aprovechando este momento de gran repercusión social el JEME ha dado unas pinceladas breves pero claras de ese a dónde, por dónde, cómo y cuándo de nuestro Ejército de Tierra. El futuro de la Fuerza, la innovación tecnológica, la Logística de combate, la transformación digital y el nuevo modelo de liderazgo y gestión del talento. De todos estos puntos destaca lo que realmente hace creíble cualquier proyecto militar: el hombre. El combatiente. Con él sus valores. Es el elemento humano lo que destaca el JEME y en lo que habrá que volcarse ante este caótico horizonte que se vislumbra para unos ejércitos cada vez más comprometidos en su misión fundamental: la guerra.

No se debe tener pudor ni ser melifluo a la hora de afrontar el futuro porque si lo somos lo perdemos. Es por eso que en un marco como es la Gala de entrega de los Premios Ejército, un marco de Cultura y abierto a la sociedad civil agradezcamos que se nos diga alto y claro quiénes somos y para qué estamos. Los compromisos militares no son cosa de las academias militares y centros de formación, sino que debe ser conocidos, reconocidos y compartidos por toda la sociedad.

Han existido por las redes sociales algunas críticas a una escenificación de un grupo musical que en la Gala, sin emblemas ni insignias militares, solo con uniforme de campaña, han llevado a cabo una coreografía que, guste más o menos, entra dentro de la corrección y modernidad artística, un punto de vista que agranda las posibilidades representativas de lo militar desde la imaginación y la interpretación. Quizá un mundo inexplorado que pudiera serlo con éxito. No es la primera vez que se representa algo así y en todos los actos internos militares existen cosas parecidas y en ocasiones con menos arte que el representado en esta coreografía. A mí, con todo el respeto a otra opinión, me ha gustado.

En definitiva una Gala de muy alto nivel que he visto en vídeo y califico de impecable.

Si hubiese asistido supongo que mi opinión sería incluso más favorable.

Enhorabuena a mi Ejército y en especial a los premiados y organizadores.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

3 julio 2023

Gala Premios Ejército 2023

 

HERMANO GREGORIO Rafael Dávila Álvarez

El Convento de los Padres Capuchinos, Nuestra Señora de los Ángeles, o como es conocido Cristo de El Pardo, se construyó en el siglo XVII para atender los oficios religiosos de la Casa Real. Allí Reina Nuestra Señora de los Ángeles y se vela a su hijo El Cristo yacente vivo en la imagen milagrosa de Gregorio Fernández.

Cuando estuve al mando de la Guardia Real conocí a uno de los pilares del Convento: Don Gregorio. Tuve el honor de ahondar en la amistad hasta llegar a la fraternidad y ostentar por aquello interiores capuchinos el título de Hermano. Era el Hermano Rafael a quien la Comunidad aceptaba como uno más, como aceptaron en la mesa a SS.MM. los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía en entrañable visita en la que Don Gregorio hermanó siglos de historia entre aquellos vecinos del Monte de El Pardo. Reyes y frailes, Frailes y reyes. Inolvidable.

La Fraternidad del lugar, entre castizas encinas y respetuosos pinares, te recoge y acoge cuando dejas el ruidoso Madrid, tan solo a unos minutos, y en ese lugar el Hermano Gregorio dirigía con acierto el Convento o paseaba a sus ovejas por el huerto hasta llegar la noche.

Era en las estrelladas cuando el hermano subía a la azotea del Convento a mirar el Cielo de estrellas; donde ¡tanto rezaba!

Allí en la oscuridad del monte, en la soledad más arropada, él conocía el paso de todos y cada uno de los aviones que surcaban el cielo madrileño, la hora de paso, hasta la altura y creo que pensaba que eran estrellas, cada una con su piloto, camino del Cielo, a la hora marcada, cuando Dios le llamaba.

Ayer el Hermano Gregorio subió a su estrella ¡tanto la esperaba! y puso rumbo al Cielo, ¡al fin! su vuelo, sin más equipaje que el alma repleta de amor, amigos, ternura y humildad. ¿Suficiente?

—Hasta el fondo, ¡que pase! Ni el paso por la aduana es necesario, que el Hermano Gregorio tiene aquí hace ya muchos años su alma, la estancia reservada.

Dijo el portero del Cielo, que su voz al Hermano Santiago sonaba.

Guardo muchos de sus recuerdos porque todo lo daba, entre ellos sus reflexiones por la Tierra Santa que son oraciones; pues eso: Santas.

De un hombre, de un fraile, que tenía unos ojillos que rezaban y una sonrisa que bendecía, de manera que todo él era como un Padrenuestro.

Así que anoche cuando por el cielo de Madrid los aviones contaba me di cuenta que uno de ellos había tomado tierra y lo sé, se pudo ver, porque hubo un momento en que los Ángeles del retablo de Ricci del Convento de los Capuchinos, por un hueco del Cielo, con descaro infantil, se asomaron.

Gracias hermano Gregorio, aquí nos quedamos y a ti nos encomendamos, a ti que ahora bien podemos decirte: ¡Con Dios!

Míranos desde lo alto.

Rafael Dávila Álvarez

2 julio 2023

Desde su atalaya calabres Félix Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

A VOTAR QUE SON DOS DÍAS. Rafael Dávila Álvarez

Nadie pensaba que el poder democrático (parece un oxímoron) pudiera llegar a ser tal, que un poderoso (¿el poder del pueblo?) limitase o manipulase las sagradas fechas vacacionales de los ciudadanos para manejar su poder o llevarlo a su parcela egoísta y colocar unas elecciones, en las que tanto nos jugamos, en el momento del año del merecido descanso, cuando ni el cuerpo ni la mente están en las urnas, sino en la playa en la montaña o donde a cada uno le venga en gana.

Recuerdo aquella anécdota de mi amigo, un lord inglés llamado Charles, que un viernes cuando preparaba sus palos de golf para disfrutar del fin de semana recibió la urgente visita de su secretario que le avisaba de que la principal de sus fábricas se estaba quemando. No hubo reacciones alocadas ni gritos de espanto ante la posible ruina que se le avecinaba. Mi amigo Charles, flemático, siguió preparando sus palos de golf y una pequeña maletita de viaje para trasladarse de Londres al Tenby Golf Club de Gales. Después de un rato, que al secretario le pareció eterno, levantó la vista y mirándole con vidriosos ojillos y seria sonrisa, gestos que siempre eran los mismos, ante el dolor o la felicidad, contestó:

—No sabe el disgusto que me voy a llevar el lunes. Ustedes hagan cada uno lo que se debe hacer en esto casos.

La historia continuó, como no podía ser de otra manera, el lunes cuando Sir Charles Dawison regresó al despacho y, aunque ya lo sabía, le informaron que los bomberos llegaron a tiempo, en la fábrica nadie sufrió daños, y que solo se había perdido una sala de máquinas de lo que el seguro se hacía cargo.

Mi amigo el lord sentenció.

—Esa manía que todos tenemos de levantar la voz ante la tragedia hace perder mucho el tiempo, cuando lo más fácil es que cada cual cumpla con su deber. Yo sé dirigir mis fábricas, pero todavía no he aprendido a apagar los fuegos. No soy bombero. Deles las gracias a todos y si hay algún pirómano entre nosotros échenlo.

En esto pensaba y he decidido seguir el ejemplo o el consejo del lord, mi amigo que lo sigue siendo y, aunque no iré este año al Tenby Golf Club, me iré tranquilo de vacaciones no sin antes aprender la lección para evitar el incendio de la fábrica de todos, pero antes de irme voy a dar también vacaciones al pirómano que me han dicho anda suelto por la fábrica.

Cogeré las vacaciones después del 23 de julio. Si es posible y con la ayuda de todos: espero que ya sin el peligro de que esto siga ardiendo.

Menos aspavientos y que cada cual cumpla con su deber.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

29 junio 2023

 

DECLARACIONES SOBRE LA GUERRA DE UCRANIA EN 101 TV DE MÁLAGA: GENERAL DÁVILA

JAVIER TRIAS: «QUE US BOMBIN A TOTS». A TI EL PRIMERO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Quería ser alcalde de Barcelona o algo así, sin democracia, porque sí, sin más; quería y quiere ser alguien porque ser Donnadie le parece poca cosa.

Y como no lo ha sido: «Que os den». No me doy por aludido. ¿Ustedes?

Algunos no olvidamos su poca cosa para dar, su falta de talla moral y española, por tanto su escasa talla catalana. Ni para dar ni para alcalde de Barcelona; que hasta lo ha sido Colau.

Los militares lo sabemos bien y entre militares aún más, supongo, los marinos. ¿Lo recuerdan? Creo que pocos. Les refrescaré la memoria.

Javier Trias fue alcalde de Barcelona entre 2011 y 2015. Durante ese periodo demostró, sin que a nadie le preocupase ni contase, su rechazo a España. Hemos denunciado aquellos hechos en varias ocasiones. En concreto el del insulto y menosprecio a la Corona y a las Fuerzas Armadas. Volvemos a hacerlo porque es necesario que estas cosas se sepan, aunque sea a base de repetirlas. No es por pesadez, sino por necesidad. Hay que conocer con quien nos jugamos los cuartos. Los de todos. Lo contaré cien veces ya que los directamente afectados nada dijeron, por prudencia; y por eso de la corrección, que comprendemos, pero hay que escribir la historia.

En el año 2012 se llevaron a cabo los preparativos para entregar la Bandera de Combate al Buque Insignia de la Armada española el “Juan Carlos I”. Fue elegida Barcelona como ciudad para organizar la ceremonia. Le correspondía por tradición. El “Dédalo”, la fragata “Cataluña”, el “Príncipe de Asturias”, la fragata “Don Juan de Borbón” son algunos de los barcos que han recibido su Bandera de combate en el puerto de Barcelona.

La madrina de la bandera sería la Reina Doña Sofía. La Casa del Rey junto a la Armada y el ministerio de Defensa se pusieron manos a la obra. Pero la empresa duró poco tiempo. Nada más llegar la petición y ofrecimiento al alcalde de la ciudad, señor Trias i Vidal de LLobatera, se negó en rotundo a aceptar que su ciudad acogiese tal acto. Sé muy bien el empeño de la Casa Real y las gestiones de todo tipo que se hicieron, pero todo fue inútil.

No es no, y España, la Corona y las Fuerzas Armadas no fueron recibidas en Barcelona. Poco después la ceremonia se trasladaría a Cádiz donde la Reina de España, entré vítores a España, sus Reyes y sus Fuerzas Armadas, pudo entregar la bandera de Combate al buque insignia de la Armada española: el “Juan Carlos I”.

Eso son los hechos y nunca se ha oído una explicación por quien debería darla.

Ahora el que quería ser alcalde que fue de Barcelona dice «que us bombín a tots». Pero donde las dan las toman.

¿Por la popa del buque? Hagan cola.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

27 junio 2023

 

PRIGOZHIN UN REBELDE AL QUE LE GUSTABA SER GENERAL Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

En estos momentos la rebelde y extraña aventura del grupo mercenario llamado Wagner encabezado por Prigozhin parece haber terminado. Sabemos los hechos y su relato, sin más, pero nada de sus razones y objetivos finales. Puede que todo sea más sencillo de lo imaginado o de una complejidad aturdidora. Un episodio más que se suma al misterio de la voladura del gaseoducto de Nord Stream, de los ataques al Kremlin o de la voladura de la presa de Kajovkha por poner solo algunas de las hipótesis impensables, pero ejecutadas con dirección política y precisión militar, con sorpresa, siempre con inexplicable decisión y supuestas consecuencias; todas iban a ser apocalípticas y definitivas. Nada ha cambiado en el escenario de la guerra, sino los muertos en el frente que cada vez son más, que se suman en cantidades incontables, que lo mismo da uno que mil: simple estadística.

Ustedes querrán saber lo que ocurre hoy, ahora, en Rusia: yo también. Les aseguro que antes de que ocurriese el simulacro de rebelión armada del grupo mercenario Wagner dirigido por Prigozhin preparaba un artículo cuyo título llevaría el nombre: El misterio de la guerra en Ucrania. Lo hay. Era impensable una guerra de estas características, que se parece a todas y a ninguna, pero que tiene un trasfondo único: muchos intereses. Todos los analistas dan nombres de países interesados, en que acabe o no, y Ucrania es la pizarra donde escriben con sangre. La guerra continúa sin que haya un solo paso hacia la paz y el entendimiento. No se entiende. Hay muchas cosas que no sabemos. Creo que hasta se vislumbra cuando puede haber un cambio de tendencia y empezar a hablar de paz. Esperemos que se llegue a tiempo. Antes de que se desvele lo innombrable.

Prigozhin no es Jenofonte ni conduce a los diez mil. Putin no es Ciro. Alejandro no aparece. Los ejércitos se enfrentan sin tener claro si habrá un día final, con o sin victoria, ¿después qué?, ¿mereció la pena?

Wagner y otros grupos de su estilo son un ejemplo de lo que el dinero logra en mentes que no asimilan el poder y los confunde, los ilumina hasta creerse capaces de hacer guerra y paz. Prigozhin, como otros muchos, desearía con todas sus fuerzas que los generales rusos se dirigiesen a él con un «A sus órdenes». Algo así es capaz de colmar los mayores deseos de algunos hombres. Es frecuente y trae malas consecuencias como la historia nos demuestra.

Sin saber qué es lo que ha ocurrido en las interioridades del Kremlin y entre esa estrecha relación Putin-Prigozhin-Lukashenko algo anuncia que si esto acaba así y acaba aquí es que empezó ahí y acaba ahí y así. Perdonen el fácil juego de palabras. Es decir: todo queda en casa. Tú te montas una tienda de perritos calientes en Bielorrusia y Wagner pasa a llamarse Chaikovski, que se constituirá en reserva del mando situada en Melitopol para interpretar El Cascanueces allí donde la presión enemiga sea más fuerte. La opción llevaría tiempo fraguándose, porque los que saben de la guerra no admiten injerencias ni que el cabo mande los Cuerpos de Ejército a no ser que la quieran perder. Podría dar resultado.

La razonable pregunta de si ha sido una rebeldía en toda regla es conveniente hacérsela. Entonces. ¿Qué pretendía?, ¿una audiencia con Putin o con el ministro de Defensa después de más de mil kilómetros de marcha por carretera? ¿Levantar al resto de unidades y al pueblo ruso? ¿Se retiraron antes de llegar al objetivo los apoyos que tenía prometidos? ¿Por qué nadie los intentó detener? ¿Qué hacía Wagner en Rostov sede del mando y Estado mayor de la Fuerzas de la Operación Especial Rusa sin que se les pusiese oposición alguna?

De ser una rebelión la cuestión no admite dudas. En términos militares, y más en guerra, una acción de este tipo —aún siendo «Modelo Prigozhin» que se estudiará en las academias militares— debería acabar con un Consejo de Guerra por rebeldía y traición del cabecilla y que el grupo Wagner desapareciese.

Nos cuentan que el corazón de Prigozhin se ablandó al oír la voz de Alexandr Lukashenko susurrarle al oído el dolor de la Gran Patria Rusa y quizá nombrarle el Discurso fúnebre de Pericles. El corazón roto por el dolor hizo que ordenase desde su elevado puesto de mando la retirada a los cuarteles «según el plan previsto».

Nadie nos ilustrará con la verdad, pero, ¡fíjense qué cosas!, fue el republicano y peor gobernante, escritor aburrido, Manuel Azaña, el que mejor definió la rebelión, o la aventura, de este ruso que quería armarla en Rusia porque le gustaba ser general.

‹‹Un acto revolucionario, una resolución oportuna y útil, no califican para mandar. Si el ranchero impide que su batallón se subleve o el buzo de un acorazado logra que la oficialidad no se pase al enemigo con el barco, déseles un premio, pero no me hagan coronel al ranchero ni almirante al buzo. No sabrán serlo. Perderemos el batallón y el barco›› (Azaña. La velada en Benicarló). Todo por hacer general a un empresario o algo así y darle el mando. Es más frecuente de lo que podamos pensar.

¿Cómo se verá afectado el frente de guerra? Esa será la señal, el rastro de lo sucedido.

¿Derrumbarse desde el Kremlin a Kiev o desde Jerson a Moscú?

¿Mantenerse con firmeza en las posiciones y derrotar la ofensiva ucraniana?

Occidente guarda silencio. La reacción de Ucrania se espera más que nunca.

Será la señal de los tiempos: guerra y paz.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

26 junio 2023

 

Desde su atalaya calabresa Félix Torres les trae LAS COSAS DE DON EUFEMIO

A ARTE DA GUERRA HOJE. General Rafael Dávila Álvarez

 

Edición portuguesa de mi libro El Nuevo arte de la guerra : El arte de la guerra hoy. Es  para   cualquier  escritor   una  enorme alegría  y más en  este  idioma  hermano   y  para  nuestros  queridos  hermanos.  Os  doy  la  noticia  con  verdadera  satisfacción. Muchas Gracias a  La Esfera de los Libros.

Espero  que sea  bien  acogido.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 junio 2023

GUERRA UCRANIA 17. PUNTO DE SITUACIÓN. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

 

OFENSIVA UCRANIA

—Ofensiva Ucrania: Después de dos semanas de lo que parece ser la ofensiva ucraniana todavía no se ven sus efectos de manera táctica ni estratégica. Si, como parece, su objetivo estratégico es recuperar el terreno perdido y expulsar a Rusia incluso de Crimea no parece que vaya Ucrania por buen camino. Es una ofensiva sin poder aéreo y sin el necesario impulso de tropas: no llegará muy lejos. A pesar de que se anuncia que “El mayor ataque está por llegar”. No lo parece. Veremos.

—Estoy pensando como remota posibilidad un ataque del Ejército de Ucrania por otra dirección distinta a la que ahora nos muestran. Sería Vhuledar-Novoazovsk.

En cualquier caso la impresión sigue siendo de guerra larga y a corto plazo solo se ven dos posibilidades:

-Continuación de la guerra, lenta y cada vez más armada, hasta un final inesperado. Las elecciones americanas son un factor que no se debe olvidar. Aunque el fondo de esta guerra es mucho más hondo y complejo.

-Ese final inesperado puede ocurrir en cualquier momento: desde el riesgo nuclear (menor: Central Zaporiyia), o mayor (uso de armamento nuclear táctico) a la ampliación del conflicto con la entrada de tropas de la OTAN o de manera individual de un país OTAN.

PRESA DE KAJOVKA

Seguimos sin saber que fue lo ocurrido. Como el Nord Stream II. Conforme pasa el tiempo el riesgo de la Central Nuclear aumenta. Se habla de que las fuerzas rusas han plantado minas adicionales dentro y alrededor de la planta de energía nuclear ocupada de Zaporiyia, incluido el estanque de enfriamiento (jefe de inteligencia militar de Ucrania, Kyrylo Budanov, a la televisión nacional el 20 de junio).

Mientras más tiempo pase la voladura de la presa favorece a Ucrania por haber disminuido el caudal del Dniéper y tener mayor facilidad para cruzarlo e intentar un desembarco que conduzca a Crimea. No se ve ventaja alguna para Rusia. ¿Podría haber sido una decisión precipitada del mando (de la zona) ruso para evitar lo que podría haber sido un desembarco de Ucrania? Todo es posible, pero por ahora nada está claro.

Solo el riesgo cada vez mayor de la Central Nuclear de Zaporiyia, algo que vengo avisando desde el inicio de la guerra y que cada vez se ve más cercano.

ARMAS NUCLEARES A BIELORRUSIA

No creo que haya duda de que se llevará a cabo. Pero por ahora parece más un aviso que una realidad. El despliegue requiere una labor previa muy compleja que abarca desde la seguridad del emplazamiento como la logística que ello supone. En cualquier caso el uso de armas nucleares tácticas no es decisivo desde el punto de vista de lograr con ellas una victoria definitiva. El riesgo mayor es de escalada del conflicto y la entrada de otros actores. Hay desconocimiento sobre este tipo de armas y los efectos de su utilización. Rusia con el anunciado despliegue nuclear táctico en Bielorrusia no está pensando solo en Ucrania sino que su mirada está puesta también en la OTAN (Polonia, Lituania, Letonia y Estonia: mar Báltico) y Kaliningrado (corredor de Suwalki).

POLÍTICA

La visita de Antony Blinken jefe de la diplomacia estadounidense a China no ha servido para apaciguar las relaciones ya que en ese momento el presidente Biden llamaba “Dictador” a Xi Jimping. Nadie entiende nada. O Biden dirige esta nación de manera peculiar, o no la dirige,  o vamos camino del holocausto o (que podría ser) tiene una carta escondida que el resto desconocemos.

Zelensky-Biden contra Putin y viceversa están dispuestos a todo. ¿Los terceros en discordia? Es una larga lista de afectados y no solo es Europa, también  BRICS, África, Indo-Pacífico y la amenaza de Taiwan. A eso hay que añadir que también este martes, Biden aseguró que el presidente chino había mostrado su preocupación por el llamado grupo de seguridad estratégica Quad, que incluye a Japón, Australia, la India y Estados Unidos. El mandatario precisó que previamente le había asegurado a Xi que su país no estaba tratando de rodear a China con esa alianza.

El mensaje y el enfrentamiento no es militar, algo que no nos hemos dado cuenta: es de poder, dominio, económico, cultural e ideológico, financiero, militar también, y el líder capaz de negociar y asumir este mundo nuevo no aparece por ningún lugar.

Europa cada día es menos, ha sido reducida a la dependencia total, sola está incapacitada para desarrollar un conflicto ni de baja intensidad, sus arsenales han quedado vacíos, sus industrias no existen, su economía es virtual y el resto más.

Fábricas, industrias mano de obra, están en el mundo asiático y las europeas emigran a EEUU.

Se acaba de anunciar una nueva ayuda de la Comisión Europea a Ucrania por valor de unos 50.000 millones de euros (55.000 millones de dólares) en los próximos cuatro años. Alguien me pregunta: ¿Quién paga mi hipoteca que sube y sube como el gasto de guerra? Es difícil responder. El dinero para la guerra no tiene fin. Europa se empobrece y usted lo va a sentir pronto.

FINAL

La guerra va para largo y cada vez crece más la impresión de que las razones no son exclusivamente, como he dicho, bélicas.

Hay —parece—muchos interesados en que esta guerra continúe y podían encontrarse en los dos bandos.

Si Ucrania no logra alguna ventaja de aquí al otoño habrá que cambiar la forma de enfrentarse a esta guerra y será el final o el principio de algo peor.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

22 junio 2023

 

 

 

 

CANTAR DEL ALCÁNTARA (Marcos García-Pérez Álvarez)

Escrita por el militar vallisoletano Marcos García-Pérez Álvarez (Actual alumno de EMIES en la ACAB), persigue emular las formas de la épica epopéyica clásica y el cantar de gesta castellano, recurriendo a múltiples alusiones mitológicas, históricas y bíblicas. Su pretexto es el de ensalzar la figura de los Héroes de Alcántara en el XI aniversario de la concesión colectiva al Regimiento «Alcántara» 10 de la Cruz Laureada de San Fernando.

¡QUÉ CARA HAY QUE TENER! Rafael Dávila Álvarez. Escritor

Pues sí: «Que te vote Txapote» y de camino «Sólo sí es sí». ¡Cuánto cuesta la verdad y cuan placentera es la mentira!

«Yo nunca he pactado con Bildu…». «He tenido cambios de posición…». Entrecomillado por ser palabras de Sánchez, el actual presidente del Gobierno.

No hay nada como tener memoria, incluso democrática si eso es posible: al menos para decir la verdad.

Como si fuese una «revelación olímpica» una exministra socialista dice:

«Seguimos prefiriendo la paz. Pero hoy sabemos que para alcanzarla necesitamos invertir en defensa». ¡Qué cara hay que tener!

La «ex» en cuestión era de Exteriores y dejó un lío incomprensible (algo sabremos en su momento) en nuestra relación con Marruecos. Ahora predica desde la Escuela de Asuntos Internacionales de París. Así lucen los asuntos internacionales y nacionales. Donde L(os) (H)aya.

Ahora a todos les da por las armas. Todos quieren armas y municiones, esas que cargaba el diablo, ¡cuidado!: el tiro suele salir por la culata cuando no sabes manejar la verdad y te explota en las narices.

«Así vemos, pues que la guerra no es simplemente un acto político, sino un verdadero instrumento político, una continuación de las relaciones políticas, una gestión de las mismas con otros medios. Queda sólo como exclusivo de la guerra la peculiar naturaleza de sus medios» (Clausewtiz).

¡Qué peculiaridad!: la de las armas y más las de la política que hace la guerra cuando no sabe hacer otra cosa y, cuando ve su error, pide armas y municiones, señala a los militares.

«…necesitamos invertir en defensa». ¿Alguien será responsable de estas guerras?, ¿de que nos haya pillado con el pie cambiado? ¿Pero no es la guerra la continuación de la política con otros medios? ¿Pero qué pasó con los medios?

¡Invertir en defensa! Es el mantra socialista. ¿Qué es la defensa?

Ha quedado claro: «He tenido cambios de posición…».

¿Serán esos cambios aquellos que recoge el artículo 8 de la Constitución: soberanía e independencia de España, defensa de su integridad territorial y su ordenamiento constitucional?

Pues ha faltado munición (a otros les sobraba), ha sido una mala gestión que ha traído un malestar general que nos ha llevado hasta el 23J.

Por mentir, entre otras cosas; por no respetar la verdad que para un político está en la Constitución y no en su forma peculiar de interpretarla.

Es el momento del «cambio de posición» ganado y merecido.

«Que te vote Txapote» y de camino «Sólo sí es sí».

Rafael Dávila Álvarez. Escritor

Blog: generaldavila.com

20 junio 2023