SE BUSCA HÉROE NACIONAL. Rafael Dávila Álvarez

Emiliano Gracía-Page Jura Bandera en la Academia de Infantería.

«Un Solo agüero hay que sea excelente: combatir en defensa de la patria».

Así le hablaba Héctor a Polidamante cuando este veía malos augurios para atacar a los aqueos en sus propias naves. Es necesario un corazón firme ante el enemigo y estar dispuesto a luchar.

Estamos ante la mayor de las batallas emprendidas en democracia, precisamente cuando esta se ha degradado y el poder de los enemigos de España en breve se va a mostrar en el Parlamento, sede de la soberanía nacional.

Los presagios indican que allí estarán sentados una mayoría dispuesta a firmar la traición. La defensa de la patria es algo secundario.

Creo que nunca España ha estado tan necesitada de un salvador de su pasado, presente y futuro como en el momento actual. Porque lo que es necesario salvar es la democracia. Necesitamos un héroe sin duda porque no es fácil lograrlo y en ello puede irle la vida. Pero esa vida que él podría perder políticamente le convertirá en el salvador de España y nadie como él se elevará en la Historia de la libertad. Muchos quisieran ser ese héroe nacional, pero pocos o ninguno disponen de capacidad para llevarlo a la práctica.

Hay un hombre que apunta y amaga. Hay un hombre que dispone de esa única oportunidad ya que se ha pronunciado en contra del plan que para España tiene el jefe de su partido.

Se llama Emiliano García-Page y es el presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Dispone de ocho, suficientes, elementos de juicio, de ocho representantes de su palabra, la de sus votantes, que seguro esperan un paso al frente en defensa de España y de la justa y equitativa solidaridad, como la Ley ordena, entre los españoles sin distingos entre catalanes, vascos o castellanomanchegos.

En Estrategia. Una historia, Lawrence Freedman, su autor, recurre a una cita de Mike Tyson: «Todo el mundo tiene un plan… hasta que te parten la cara».

Desconocemos el plan de Emiliano García-Page, conocemos el de Pedro Sánchez y la Estrategia es un arte en el que la sorpresa manda para destrozar en un momento el plan contrario. De un solo golpe.

Se trata de ocho contra casi el doble de cien. La tragedia y la oportunidad estriba en que no es una cuestión de número sino de honradez y honor. Cumplir la Ley y las convicciones democráticas.

La traición crea un inmenso silencio y entre sus filas nadie se habla, sino que se vigilan. Cualquier palabra es un reproche y los traidores siguen un tortuoso camino lleno de venganzas y delaciones.

El señor García-Page tiene una oportunidad que no todos tenemos. Le diría que no nos quiera tanto y nos quiera mejor, que obras son amores, que no todos tenemos su oportunidad y que ello le convertirá en héroe o villano. Está ante un reto que le perseguirá el resto de su vida, de lo que tendrá que dar cuenta si no lo acepta o encumbrarse como héroe nacional si adopta la postura de defensor de la democracia.

Recurro a Jenofonte: «Si alguien les hace cambiar de actitud, de modo que dejen de pensar únicamente en lo que les puede pasar y piensen también en lo que pueden hacer, se encontrarán mucho más animosos, porque sabéis perfectamente que no es el número ni la fuerza lo que consigue las victorias en la guerra: sólo a aquellos que con la ayuda de los dioses se lanzan con ánimo resuelto contra los enemigos, la mayoría de las veces, su oponente no logra contenerlos».

Piense en lo que puede hacer por España y los españoles. La historia le ha puesto ante esa tesitura.

No la desprecie. España busca, necesita, un héroe nacional que responda en esa la última cita de los guerreros de primera fila.

España os lo agradecerá y premiará y si no, os lo demandará.

Rafael Dávila Álvarez

14 noviembre 2023

Blog: generaldavila.com

 

NO FUE POSIBLE LA PAZ. Rafael Dávila Álvarez

Así ha sido. Mira que se ha intentado, que incluso hubo buena voluntad. Era mentira. Los demonios de siempre atacan cuando la casa está más limpia y ordenada. Comunismo, socialismo y nacionalismos. Vuelta a empezar. Europa dormida es atacada por el sur y por el este, pero España es un lugar seguro donde la democracia se hace fuerte gracias a unificar en uno solo los tres poderes. Es la fuerza del olímpico de la Moncloa que maneja el rayo poderoso.

No hay mejor democracia que sostener bajo el mismo cetro al Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Un artista del poder es el único que puede lograrlo.

Claro que «la paz no es la ausencia de la guerra, es una virtud, un estado de la mente, una disposición a la benevolencia, la confianza y la justicia», que son los tres poderes en uno: una sola voluntad decide. No hay duda: esto es la guerra, «padre y señor de todas las cosas, que a unos hace libres y a los otros siervos» (Heráclito de Éfeso).

Entendemos bien a Calderón:

Está una pared aquí

de la otra más distante

que Valladolid de Gante.

Ayer asistí en Madrid a la concentración de miles de miles de españoles que gritaban un «no rotundo» a los infames negocios del señor Sánchez, presidente en funciones del Gobierno, que pretende interpretar la Ley y vender España en parcelas hasta su desaparición como nación después de que ya ha acabado con el Estado.

Reconozco que me sentí como oveja sin pastor. Me sentí oveja, eso sí, trasquilada, mientras el lobo se disfrazaba de abuelita.

Don Santiago Ramón y Cajal decía que el rumor de la colmena estimula la inteligencia. Aquello me iluminó. La colmena suena en toda España, solo hace falta alguien que sepa interpretar el zumbido y darle solución. Difícil porque viene de largo: divisiones, enfrentamientos, engaños, en definitiva sucias políticas que han hecho reverdecer antaños desencuentros.

Fue una trampa en la que todos hemos caído.

Nada es lo mismo, nada permanece.

Menos la historia y la morcilla de mi tierra:

Se hacen las dos con sangre.

Versos del poeta Ángel Gonzalez

Mal camino el que empieza a recorrer España y no se dan cuenta los iniciadores que esta es tierra de todos y se gobierna para todos y que entre posiciones tan encontradas buscar el enfrentamiento es muy peligroso.

Todos nos manifestamos. Cuando esto ocurre de manera «tan manifiesta» y numerosa es que la política ha fracasado. De manera estrepitosa. Y después ya se sabe. Llegan los demonios.

¿Quién arregla este desaguisado?

Se manifiesta el pueblo, los jueces, fiscales, empresarios, inspectores de hacienda, asociaciones, hermandades, políticos retirados, activos y apartados, los olvidados, los famosos, los jubilados, nos manifestamos todos.

¿Y?

¿Hay solución? ¿Hay manera de revertir esto?

Pues miren yo se la voy a dar; la más pronta y fácil solución: que hubiese tres, solo tres, socialistas que procediesen con honradez y le dijesen al presidente «No» en su votación en el Congreso. Se acabó y el siguiente paso sería volver a nuevas elecciones.

Pero todo esto es palabrería.

Cualquier otra solución, que las hay, llevaría su tiempo y con él el olvido y de nuevo la rutina y el bostezo. Pocos se la juegan. El que más y el que menos bala por su pienso y se debe al pastor, unos mientras peor mejor y otros de lo peor hacen arte. La gente del campo dicen que son cinco años buenos, cinco malos: diez regulares. Cuando queramos darnos cuenta la cosecha se ha perdido. Llevamos demasiados años de sequía.

¿Solución?

Política: cero. No veo fuerza y unidad.

El Poder Judicial. Confío en el Poder de la Justicia. A pesar del Tribunal Constitucional al que se acudirá y nada solucionará. Lo sabemos todos.

¿Quién nada en la Fiscalía? Olvídense.

Confío en el orden y la Ley. Pero la Ley necesita la fuerza para su aplicación y esta forma parte del Ejecutivo, o sea que (?) tres en uno.

¿Europa? Expectante estamos. Aunque tenían en amparo a un prófugo de la justicia, a un delincuente, que ahora se convierte en el amo del rebaño.

Todo es inaudito. Todo es consecuencia de haber hecho algo mal. Nadie sabe cómo hasta aquí hemos llegado. Nadie sabe cuál es la solución.

Creo muy necesario y de máxima eficacia seguir manifestándonos, día tras día, anunciando que estamos aquí y no nos conformamos con esta propuesta de gobierno, con la propuesta de llevarnos a la pobreza y a la desunión. Hay que seguir manifestando que la paz y la convivencia son posibles. Que los españoles somos todos iguales ante la Ley y no esperamos nada del favor ni tememos nada de la arbitrariedad.

Fue José María Gil Robles el que escribió No fue posible la paz. Pedro Sánchez lo reescribe ahora y logra enfrentar a los españoles.

Permítanme una última y posible solución: romper el espejo de la Moncloa.

El que lo haga nos traerá al menos siete años de fortuna.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 noviembre 2023

 

LUCHAD. NO TENGÁIS MIEDO A PESAR DE LA DICTADURA Rafael Dávila Álvarez

Creo que es la mejor recomendación que hoy podríamos hacer como declaración, más allá de la política, ante la gravedad de lo sucedido en España. No peligra el Estado, ya perdido, sino la Nación y ante eso ¡atención! los españoles son de cuidado.

Ha llegado el momento más delicado desde que en España se aprobó la Constitución. Ganado a golpe de indiferencia, mal hacer político y del que todos somos culpables, debemos enmendar lo mal hecho.

La presidenta de la Comunidad de Madrid lo ha resumido en una acertada frase: «Nos han colado una dictadura, los grandes dictadores de la historia se cuelan a través de los parlamentos».

Usted sí que sabe.

La dictadura ha llegado. Estemos preparados y luchemos contra ello. Aún estamos a tiempo.

En España igual que asistimos estupefactos a un pacto impensable de ruptura de España no es de extrañar que al señor Sánchez, el culpable, mañana o pasado mañana, le veamos detenido, conducido ante el juez y condenado. Motivos hay. Nada es verdad ni mentira, todo depende del cristal con qué se mira.  ¿Quieren que les enseñe casos parecidos o de menor gravedad? No les tomo por desinformados. Los conocen como yo. Los enemigos de España han vencido. Por ahora. Es el momento del contraataque o la derrota total. Está en sus jóvenes manos

El verdadero problema es encontrar un buen Capitán que nos lleve a la victoria. Pero, por favor, que sea uno: no dos ni tres.

Por eso llega un momento en el que uno se irrita contra «todo lo que se menea» que decían en una serie televisiva.

Hartos de salvapatrias de barra de bar, harto de políticos que vienen a medrar, a ponerse la gorra y soplar por el pito, autoridades iletradas, uno no puede dejar de recordar aquello «Llora como una mujer lo que no supiste defender como un hombre».

¿Va a romperse España? No. La Patria es más de lo que la voluntad política pretende representar. Algo indica que los españoles empiezan a hartarse. Algo muy necesario para revertir la situación.

Cuando los españoles empiezan a hablar más allá de la temporal urna es que están hartos del engaño de «Votar y callar». Cuando además de votar reclaman en las calles lo que es suyo es que la democracia funciona. La calle no es solo de aquellos que nos han robado España, y ya es hora de que hagamos uso de nuestro derecho a que se nos oiga sin modulaciones mediáticas.

La situación además de grave es peligrosa. Por lo pactado y no por manifestarse en contra de ello. Las manifestaciones que cada día claman en la sede socialista de Ferraz son un sano ejercicio democrático. No. Eso no es violencia. Violencia es la del ministerio del Interior, del señor Marlaska o del poderoso de Moncloa que maneja el poder de las riendas que le unen con el Judicial y el Legislativo.

La falta de respeto democrático debe tener su respuesta en la calle. Cuando no se respeta la Ley y se gobierna de espaldas a un cincuenta por ciento de la población, los afectados deben expresarse sobre todo ante la división y tibieza de los que les representan. Echarse a la calle es sano y democrático, y lo es más cuando te lo intentan impedir con el miedo y la detención. Sin manipulaciones. Sin violencia que otros aprovecharían.

Algo indica que los españoles empiezan a hartarse. Eso es necesario plasmarlo y la única manera es la calle.

Nadie aún se explica cómo empezó el motín de Esquilache o el de Aranjuez. O el 2 de mayo. Nada que ver, pero mucho que aprender.

Ocurrieron. Sin miedo y sin perder la cabeza. Honor y honra. Por España que no es cualquier cosa.

Rafael Dávila Álvarez.

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9 noviembre 2023

 

 

 

ESCUELA DE TERRORISMO EN GAZA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Estamos aún en Israel; todavía es 7 de octubre de 2023. Es difícil huir de ese lugar y olvidar los hechos. El horror del ataque terrorista de Hamás al corazón de Israel, que son sus ciudadanos, su libertad, pesa como una losa en todos y cada uno de nosotros.

Para un soldado es difícil mantener la cabeza en su sitio y luchar con la frialdad que exige la ejecución del planeamiento de guerra que lleve a la victoria completa. Una guerra que hay que ganar, pero no solo militarmente. Hay que cambiar conciencias del mundo. Equivocadas. Que favorecen al terrorismo, incluso algo peor: lo justifican.

Tiempos recios nos esperan y tendremos que ayudar a Israel. Por ellos y por todos.

El 7 de octubre será una fecha inolvidable en el calendario del mundo. El horror más allá de lo que el ser humano puede soportar ha dado paso a descubrir lo que había detrás: una auténtica escuela de terrorismo que atenaza al pueblo palestino. La niebla desaparece y deja al descubierto una matanza de todo un pueblo al que se esclaviza. Pretenden dominar por el terror una zona de alto valor histórico y ahora un enclave que podría ser tierra fértil donde la semilla de la cultura, de la modernidad y riqueza, dé sus frutos y se reparta entre todos. Beneficios sin luchas y en libertad. Solo es necesaria la paz y la convivencia y hasta ahora eso no ha sido posible solo por un protagonista: el terrorismo.

La actuación de Israel en estos momentos es quizá la de mayor trascendencia en su historia y la clave para acabar de definir su futuro. Este es el momento y hace muy bien en luchar por ello. No le queda otra alternativa. Pero debemos tener muy claro que su victoria no será solo la de ellos, será la nuestra, la de todos, y lo más importante: la del pueblo palestino.

Palestina será cuando lo sea Israel. Cuando cesen las luchas, las guerras, cuando, por encima de todo, desaparezcan los grupos terroristas que instalados allí pretenden aislar a los palestinos, hacerse dueños de su voluntad y utilizarlos como corderos al sacrificio.

La lucha del pueblo judío es la lucha de todos y de su victoria nos beneficiaremos todos. Es necesario separar la cizaña del trigo.

Costará años, pero hay que empezar y terminar de una vez por todas. Palestina se encuentra sumida en la esclavitud del terrorismo yihadista que se alimenta del temor que suscita, de una indecente interpretación religiosa no practicada por ellos y de la difusión de sus acciones exhibiendo la pobreza de la que solo ellos son culpables.

En la Franja de Gaza durante años ha mandado el terrorismo, han sucumbido a sus enseñanzas, la pobreza y la miseria es dominante, no hay industrias ni una economía en ciernes. No hay nada y no se ve futuro bajo un régimen terrorista. Es necesaria formación e información para convencer, disuadir, enseñar y formar. Para, en definitiva, abrir la vida a la libertad. Israel ha crecido hasta convertirse en una de las mayores potencias del mundo. Con trabajo esfuerzo y libertad. Lo mismo puede hacerlo Palestina. En cuanto aparte de su lado al terrorismo y acepte la ayuda y el reconocimiento sin violencia.

Parece mentira que en una situación de guerra pueda decirse que Palestina necesita un Ejército. Pero es un hecho que su pueblo requiere, orden y legalidad bajo el amparo de un ejército propio que restablezca la convivencia y las relaciones entre ellos y sus vecinos.

Los Ejércitos no están exclusivamente para hacer la guerra sino para evitarla, pero si esto no fuese posible, luchan y combaten bajo estrictas normas de respeto al enemigo y protección a la población civil. Los ejércitos han evitado más guerras que las que han provocado, decía Ortega y Gasset. Allá donde la violencia dirige y controla solo la creación de un ejército en valores puede llevar el orden y la ley.

‹‹…porque con las armas se defienden las repúblicas, se conservan los reinos, se guardan las ciudades, se aseguran los caminos, se despejan los mares de cosarios; y, finalmente, si por ellas no fuese, las repúblicas, los reinos, las monarquías, las ciudades, los caminos de mar y tierra estarían sujetos al rigor y a la confusión que trae consigo la guerra el tiempo que dura y tiene licencia de usar de sus privilegios y de sus fuerzas››. (Don Quijote. Discurso de las Armas y las letras).

Hay que acabar con el terrorismo y dar la libertad al pueblo palestino. Para ello debe vencer Israel y expulsar de una vez por todas a cualquier movimiento terrorista venga de donde venga, por muy lejos que sea.

Formación e información. Extensos conceptos, complejos, únicos eficaces para acabar con el terrorismo. En eso están nuestros soldados y los de parte del mundo, en silencio y sin que se conozca y, en ocasiones, se reconozca su labor.

Los soldados en su lucha leal y legal saben que lo que hacen es trazar el camino para la paz.

La victoria de Israel será la vitoria de todos los libres y entre ellos, los primeros, los palestinos.

Es la victoria contra una auténtica escuela de terrorismo que pretende embaucarnos a todos y cuyas enseñanzas se extienden por el mundo con el fin de asolar los campos y las almas.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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9 noviembre 2023

MANIFIESTO MILITAR. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Resulta que desde que está en marcha el golpe de Estado, lento y novedoso, que ha pillado sin armas al conjunto de los españoles, hay muchos que nos señalan, a los soldados (de soldado a general) retirados y en la reserva con dedo acusador. La mayoría son esos que prefieren empujar y esconderse: ¡yo no he sido!

Me han llamado varios periodistas interrogándome sobre un «Manifiesto» que se estaría redactando entre generales y coroneles retirados o en la reserva. Contra la amnistía, como si ese fuese el problema y no el engaño detrás del que está la espada de matar.  Dicen que ya está circulando para su firma. Como es mi costumbre les diré todo cuanto sé, todo cuanto puedo contar y no inventaré nada más que lo imprescindible para que el relato sea ameno y ustedes con su inteligencia adivinen.

Así que de entrada de «Manifiesto» nada de nada, al menos en cuanto a este humilde general se refiere. Nada me ha llegado y tengan por seguro que nada me ha de llegar. Fake interesada que hace más daño que beneficio. Beneficio a los golpistas que con su dedo pretenden señalar en la dirección equivocada. En aquella de los que más cumplen, respetan y asumen la democracia. A la vista está.

En primer lugar saben que en mis pensamientos voy solo y no me gusta firmar nada en conjunto. Cada uno es muy libre de expresarse como y con quien le dé la gana.

En segundo lugar no estamos para «Manifiestos», sino para hechos, no militares ni policiales, por ahora, sino políticos y judiciales, y para reunir el sentimiento de unidad y lucha política en uno común y no en cientos de batallitas perdidas. Así que cuando se pierda todo, del todo, y triunfe el golpe de Estado, revisen, por un lado a todos los protagonistas de esos reinos de taifas que dicen representar a la unidad de España para luego dividirse entre partidos, más de lo mismo, pero a cada cual más significativo, y, por otro, a los que se amparan en sustanciosos regionalismos. Entre todos son incapaces de presentar un proyecto sólido y común, uno solo y fuerte, para una España herida al borde de la derrota y de su muerte por falta de valientes defensores.

Partidos varios, asociaciones, fundaciones y otros conjuntos de defensores florecen como jaramagos en primavera. Todos quieren mucho a España y dicen representar lo mismo, pero desde su privilegiada autonomía o desde su rentable partidito, asociación, fundación…, nunca unidos, escenificando a ver quién es el que más defiende a España. El momento es, debería ser, de unidad en lo importante, contra el golpe de Estado y no en protagonizar una defensa personal y fraccionada.

¿Manifiesto militar? No se puede azuzar a los militares cuando la política se deja politizar, cuando ha conseguido enfrentar, cuando la justicia se divide en bandos políticos y queda solo para los consumidores de a pie, cuando se convierten en el pin pan pun de los políticos, no se puede azuzar a los militares cuando la oposición es incapaz de hacer frente a un golpe de Estado, cuando desde el poder se ha destrozado la unidad a base de privilegios políticos que en definitiva se traducen en económicos. No se puede azuzar a los militares cuando las instituciones más representativas del conjunto nacional callan, otorgan y se someten. No se puede azuzar y pedir a los militares que defiendan lo que otros en su cobardía o dejadez, o bien vivir, están perdiendo día a día.

Porque los militares tienen un deber constitucional que no manejan ellos sino el poder político y su misión que dice «Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional», ha sido ya modulada, vendida y desenmascarada con el beneplácito y el consenso de los poderes Legislativo, Judicial y Ejecutivo. Que son los que dicen representar al conjunto de la soberanía nacional.

Así que muerto el perro se acabó la rabia.

Los Ejércitos de España están sometidos al poder político y si a los españoles no les gusta el que tienen que lo cambien, pero no con las bayonetas, sino con el juego político. Si este entra dentro de lo ilegal para eso está la Ley. ¿Que no se cumple, que el poder Judicial no cumple y hace cumplir la Ley? Hay mecanismos suficientes para evitarlo. Lo que desde luego desconozco es si estos mecanismos (suelen pasar desapercibidos y quedar ocultos) se han puesto en marcha.

Porque los pasos hasta llegar al golpe de Estado no son de un día para otro. Se van dando y aprobando. ¿Nadie hasta ahora se había dado cuenta?

Manifestémonos pero de manera conjunta y con una sola idea. Esta no es la España de los privilegios, ni en el norte ni en el sur. Esto es España donde todos los españoles somos iguales ante la Ley. ¿O lo era?

Mucho político constitucionalista y mucha historia democrática para terminar con un personaje, o todo un partido, que pasa del GAL al GOL…pe de Estado.

Olvídense de los militares. ¿No es esto la democracia? Asumámosla y que cada palo aguante su vela.

Ni he recibido ni recibiré ningún «Manifiesto». Me manifiesto casi a diario, de manera individual, sin que nadie piense por mí, desde mi mejor arma, ahora que ya dejé las otras: la palabra.

¿Artículo 8 de la Constitución? Entre todos, y gracias a todos, no existe nada de lo que dice la Ley.

No usen a los militares como defensa de sus intereses ante el claro fracaso de sus políticas en un momento en el que se requiere que haya un único interés: la unidad de España, la defensa de su integridad territorial y el ordenamiento constitucional. Ese es el único Manifiesto pendiente de firma. Es el momento de España. No el de cada uno por su lado.

Está todo dicho y manifestado.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

7 noviembre 2023

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EL CISNE NEGRO ANIDA EN ESPAÑA. Julio Serrano Carranza Coronel del Ejército del Aire y del Espacio (R)

El momento histórico por el que está pasando nuestra querida España, de incertidumbre política, ante una inminente ley de amnistía y lo que posteriormente nos deparará el destino ante las exigencias de quienes no sienten ni quieren a España, sino a sus personales y partidistas, ponen en riesgo el Estado de Derecho que hemos disfrutado hasta ahora.

Esta grave situación me ha recordado un libro de obligada lectura en ambientes de inteligencia estratégica. Se trata deEl Cisne Negro. El impacto de lo altamente improbable de Nassim Nicholas Taleb, profesor de Ciencias de la Incertidumbre en la Universidad de Massachusetts, EE.UU.

Para los ornitólogos, el descubrimiento de cisnes negros en Australia, cuando todo el mundo tenía la certeza irrefutable de que todos los cisnes eran blancos, vino a demostrar la grave limitación de nuestro aprendizaje a partir de la observación o la experiencia, así como la fragilidad de nuestro conocimiento. Esta circunstancia vino a definir como Cisne Negro, la probabilidad de que en cualquier momento puede surgir un suceso, por regla general, de consecuencias graves y trágicas, que reuniría tres características fundamentales:

  • Rareza, pues surge fuera de las expectativas esperadas y lejos de otras circunstancias pasadas.
  • Produce un impacto tremendo sobre la población afectada que no sabe cómo actuar ante la sorpresa de dicho suceso.
  • Pese a su rareza, la naturaleza humana hace que inventemos explicaciones de su existencia después del hecho, a fin de hacerlo entendible y predecible.

A lo largo de la historia mundial, hemos podido comprobar los diferentes casos de CisneNegroque se han dado, cómo, por ejemplo, los sucesos del atentado de Sarajevo en 1914 nos habría ayudado a adivinar lo que iba a suceder a continuación con el estallido de la Gran Guerra, el ascenso de Hitler en Alemania y la posterior II Guerra Mundial, la caída del muro de Berlín y la desaparición del bloque soviético, la aparición del fundamentalismo islámico, el atentado del 11-S, la pandemia del COVID, la Guerra de Ucrania, el ataque terrorista de Hamás a Israel, entre otros sucesos que cumplen los axiomas del Cisne Negro.

Estos sucesos, inesperados y trágicos a la vez, y tan seguidos últimamente, hace pensar que vivimos tiempos convulsos en el orden mundial y geoestratégico, en donde tiene más valor lo que desconocemos que lo que realmente sabemos. De ahí, la importancia de obrar con cautela y sin alterar, a motu propio, el orden de entropía establecido dentro del caos que nos ha tocado vivir. No abramos la caja de los truenos, ya que, lo altamente improbable, el Cisne Negro, puede hacer su aparición en cualquier momento.

Los españoles hemos llevado a cabo grandes gestas que nos identifica como un pueblo luchador, emprendedor, valeroso y solidario, entre otras virtudes. Esta particular idiosincrasia se acentuaba ante la invasión por ejércitos de otros países, como en la Guerra de la Independencia. Si bien, también hemos tenido luchas fratricidas entre las dos España, que versaba Antonio Machado, donde la diferencia política e ideológica, lamentablemente,se dirimía a tiros y cañonazos, más que con diálogo e intercambio de puntos de vista.

En la Guerra Civil española hubo un suceso que siempre me ha llamado la atención por su contraste y las posibles lecciones aprendidas que podemos sacar del mismo. El coronel Pinilla, militar del bando Nacional al mando del cuartel de Simancas en Gijón, ante la imposibilidad de frenar el avance de las tropas del bando Republicano, y dado que el enemigo ya había penetrado en sus instalaciones, lanzó el siguiente mensaje desesperado al comandante del buque Almirante Cervera, fondeado en las inmediaciones de la bahía de Gijón: “Disparad sobre nosotros. El enemigo está dentro”. El citado mensaje no fue atendido por el comandante del buque, al pensar este que era una maniobra de engaño de las tropas republicanas.

Como bien dice una cita famosa: “El pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla”. Lamentablemente, si repasáramos con detalle nuestra historia reciente, podríamos comprobar que hay muchos hechos y sucesos similares a los que hoy estamos viviendo; en particular, en lo que concierne a las exigencias de partidos independentistas.

Paradójicamente y gracias a la Constitución Española, que fue aprobadaen referéndum el día 6 de diciembre de 1978con el 87,78% de todos los españoles, estos partidos independentistas pueden formar parte del arco parlamentario, ya que en otros países de nuestro entorno no tendrían cabida, al atentar contra la integridad territorial y orden constitucional del propio Estado.

 En la actualidad, en España estamos viviendo unos momentos difíciles de comprender, dadas las contradicciones y cambios de opinión sobre temas de lo más relevante. Máxime, cuando tratan de ajustar con calzador prebendas para huidos de la justicia y condenados por ella, adaptando a su antojo y sus necesidades partidistas, el imperio de la ley y la justicia. La separación de poderes que preconizó Montesquieu para asentar el Estado de Derecho en democracia, en nuestro caso, una Monarquía Parlamentaria, formado por el poder legislativo, ejecutivo y judicial, hace aguas a través de unos vasos comunicantes en donde el interés partidista y ególatra precede al propio interés nacional.

Con tantas contradicciones, suspicacias y eufemismos en las declaraciones de la “cadena de mando” de algunos partidos políticos, podríamos hacer uno de los chistes del genial humorista Eugenio. En particular, el del eclipse solar, en donde, después de varias órdenes confusas y poco precisas a lo largo de la cadena de mando, resulta al final que el eclipse solar lo realizaría el coronel jefe de la unidad en traje de campaña y en el gimnasio.

Aunque nos duela decirlo, viendo lo que está sucediendo en la política española, los ciudadanos que, somos los que elegimos con nuestro voto a los gobernantes, debemos exigir políticos éticos, con miras de estado y con la formación exigida como para cualquier oposición para acceder a la administración general del estado. De este modo, igual evitaríamos que en España existiesen políticos desde su más tierna infancia, trepando en su partido político, sin formación, sin haber ejercido ninguna otra actividad laboral y, aún menos, responsabilidad empresarial o académica.

Para todos los que visten y hemos vestido uniforme, el artículo 8 de la Constitución Españolay las Reales Ordenanzaspara las Fuerzas Armadasnos marca nuestro deber y la regla moral de actuación. La situación que está viviendo España es sumamente grave. Grave porque, al parecer,  todo vale, todo se puede modificar, a imagen y semejanza de las exigencias de los que no aman a España y quieren destruir sus instituciones, lo dicho, la palabra dada, ha caído en desgracia, con tal de alcanzar el único objetivo a la vista: lograr seguir en la poltrona de la Moncloa cuatro años más junto a sus socios separatistas e independentistas, claro está.

Ante tanta mezquindad, falta de ética y profesionalidad de algunos políticos que son capaces de arrastrar a España y a todos los españoles hacia el abismo de la inseguridad social, la falta de bienestar y progreso, integridad territorial, injusticia y otros desmanes, como se está viendo, por su carencia de valores y ansias de poder, me pregunto:

¿Qué podemos hacer los ciudadanos que amamos a España? ¿Tenemos que seguir impasibles ante tanta mediocridad y desatino?¿Cuántos engaños e insultos a nuestra inteligencia tenemos másque soportar?¿Es que ningún político puede rebelarse ante una obediencia debidapartidista ante una votación ilegal?¿Tenemos que asumir que partidos minoritarios, separatistas e independentistas sean los que gobiernen España? ¿Una España que no aman y que tan sólo buscan su interés partidista, personal y una nómina rica en castellano a final de mes?

Está claro que el Cisne Negro está anidando y a punto de surgir en suelo patrio. Conocemos su ubicación, plumaje y costumbres, pero no sus consecuencias que pueden ahondar la fractura social y acabar con el Estado de Derecho. Aparece cuando los enemigos de España son los propios gobernantes en funciones, los que deberían defenderla siendo leales al juramento prestado ante la Constitución Española.

Como afirmó el ilustre marino español Blas de Lezo: “Una nación no se pierde porque unos la ataquen, sino porque quienes la aman no la defienden”.

¿Qué podemos hacer en estos momentos para evitar tantos desmanes y sinrazón? Pues, como de costumbre, tirar de las lecciones aprendidas en otros casos similares antes que el eclipse solar del chiste de Eugeniose materialice y nos oculte la luz con el apagón consiguiente; así como contar con los políticos éticos y con sentido de estado que la defiendan.

Si no se diesen estos deseados pronósticos, en último caso, siempre podríamos pedir auxilio a la siempre eficaz y resolutiva Unión Europea, e incluso alertar a las fuerzas aliadas implacables de la OTAN, con un sólo y único mensaje: “Bombardeen sobre España. El enemigo está dentro”.Estoy seguro que nos entenderán y comprenderán…

Julio Serrano Carranza.  Coronel del Ejército del Aire y del Espacio (R.)

03 noviembre 2023

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LA PRINCESA DE ASTURIAS O LOS DESEOS DE ESPAÑA Rafael Dávila Álvarez

Sigo la lectura de Carlos Seco Serrano en un libro coordinado por Julián Marías 25 años de reinado de Juan Carlos I. De necesaria lectura para entender ese periodo de la historia en la palabra de los 25 autores que mejor podrían hacerlo. Se lo recomiendo para enderezarse en estos tiempos de tribulación para España.

Carlos Seco Serrano en su aportación La monarquía, encarnación total de la historia describe la magia de la realeza, la unión de lo visible con lo invisible, la encarnación de todo un pueblo: «Conmueve la magia de la realeza a aquellos que no la aman, cuando un buen día les sacude la presencia del hombre que la simboliza, de la bandera que lo precede o de la música que lo acompaña. Una escena dolorosa, la partida de Carlos X, hacía decir a Balzac: “Aun detestando a los reyes, debemos morir defendiéndolos, en el umbral de sus palacios, porque un rey somos todos nosotros, un rey es la patria encarnada…”. (Cuando Don Juan Carlos realizó su primera visita a Argentina, alguien preguntó al gran historiador Sánchez Albornoz, viejo republicano azañista, presidente en el exilio y residente en Buenos Aires, cómo contemplaba él ese acontecimiento. Don Claudio contestó: «Es España, España que viene a la Argentina…)».

En los últimos meses la Princesa de Asturias ha sido protagonista y los españoles parece que han descubierto en la heredera del Trono la ilusión perdida de tener una España unida, de todos y con todos.

Doña Leonor se ha ganado a España y a los españoles que ven en la Corona el factor determinante de «integración nacional» y al fin dejar a un lado el cotidiano y desastroso elemento de «discusión nacional».

Es el valor del símbolo, el valor moral incomparable con cualquier otro, el que se eleva por encima de mezquinas discusiones, es en definitiva el valor de la realidad integradora en unos momentos donde la unidad está en serio peligro.

Su paso por la Academia General Militar de Zaragoza, con ese estilo propio que muestra disciplina, entrega y sacrificio; su presencia en los actos del Día de la Fiesta Nacional el 12 de octubre, con ese aire marcial y austero en institucional imagen; la entrega de los Premios Princesa de Asturias, con una sobriedad y grandeza inusitada, y por fin la Jura de la Constitución, han hecho que España, los españoles, de repente miren hacia ella, hacia la Corona y ahonden en sus valores esperanzados en el futuro.

Algo inexplicable tiene nuestra Princesa, algo que no se enseña, un atractivo con el que se nace, un carisma mezcla de lo visible e invisible, que ha quedado resumido en sus propias palabras: «Me debo desde hoy a todos los españoles a quienes serviré en todo momento con respeto y lealtad», y cuando creíamos que ya estaba todo dicho, nos sorprende: «Les pido que confíen en mi como yo tengo puesta nuestra confianza en nuestro futuro».

Está todo dicho.

Se hace la luz, reluce el símbolo moral que representa. La unidad que de ello se deriva.

Es España. En nuestra futura Reina se descubre el rasgo de su figura: la identificación con España.

Es Princesa de Asturias, de acuerdo con lo establecido en el art. 57.2. de la Constitución, junto con los títulos de Princesa de Girona y Princesa de Viana, correspondientes a los primogénitos del Reino de Castilla, de la Corona de Aragón y del Reino de Navarra, cuya unión formó en el siglo XVI la Monarquía española. Como Duquesa de Montblanc, Condesa de Cervera y Señora de Balaguer.

Será Mando Supremo de las Fuerzas Armadas y de ahí esa su imagen en plena formación militar.

Día de la Fiesta Nacional, y allí estaba nuestra Princesa, de uniforme, rindiendo honores a la historia y fuerza creativa de nuestra cultura: la Hispanidad.

Por fin el martes día 31 cumpliendo los 18 años, reúne a la soberanía nacional, y con el peso de la historia, la seriedad del momento y la esperanza que representa, Jura la Constitución española, se planta ante España, ante los que la quieren y los que la rechazan y a todos sorprende y asombra. Esta mujer es una Reina.

Han sido tres momentos:

Su formación militar, al lado de los que constitucionalmente están para defender la unidad de España y el cumplimiento de la Constitución.

La grandeza del reinado en España, su historia resumida en dos momentos: Principado de Asturias. Hispanidad.

El respeto, guardar y hacer guardar la Ley: «Juro desempeñar fielmente mis funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes, respetar los derechos de los ciudadanos y las Comunidades Autónomas y de fidelidad al rey».

Sin duda los españoles han identificado a la Princesa con España, esa «España que viene» en palabras de Sánchez Albornoz. El símbolo de su unidad.

Lo ha sido con su presencia en tres momentos claves: en la Historia; en la Ley: el acatamiento de la Constitución; en el Mando Supremo de las Fuerzas Armadas.

Todos hemos captado la trascendencia de cada uno de los tres momentos. Son los pilares de la unidad de España.

España se ha dado cuenta de que la Corona es el símbolo de su unidad, el factor determinante de la integración nacional. Es la patria encarnada.

Conmueve la magia de la realeza cuando un buen día nos sacude la presencia de quien la simboliza, de la bandera que lo precede o de la música que lo acompaña.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.) y escritor

Blog: generaldavila.com

02 noviembre 2023

 

TIBIOS. Rafael Dávila Álvarez

«Mas porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca», música apocalíptica acorde con los tiempos, olvidada en el tiempo.

Esconderse bajo la tibieza es un acto de cobardía que hoy ejercen a su medida las instituciones y las individualidades, todos por miedo, no es un miedo físico, que también, en ciertos casos, sino al económico. El dinero acaba en la cama de ricos y pobres, en unos casos en materia de buen colchón y compañía; en otros en sueños. Siempre en la cama. Alguien dijo que es el único dios que no tiene ateos.

Moderación y cátedra son exigibles, sin tibieza. Enseñar y defender la verdad y asumir sus consecuencias es obligación de algunas instituciones. Cuando eres responsable de una doctrina, el silencio no es buena protección sino huida y abandono del rebaño. Predicar la verdad es tan exigible como la inteligente participación en la conducción moral de tus feligreses.

El socialismo siempre tuvo una obsesión: la Iglesia Católica, Apostólica y Romana. Sigue igual. Para religión: ellos. Todo tiene que girar bajo su órbita y sus obsesiones siguen perdurando en el tiempo. El socialismo no es un partido sino una religión: el poder. Lo demás es accesorio y su credo es solo uno: el poder. Desde ese sillón imparten cátedra y adoctrinan. El único dios que no tiene ateos es el suyo: el dinero.

El 14 de abril de 1931 interpretaron la ley. Cuando se vieron fuera del poder volvieron a la interpretación y a la imposición, violenta de nuevo: 1934. Llegó el periodo de armas. Es historia que hay que borrar.

Su obsesión tiene un ciclo que empieza siempre con España para seguir con la Iglesia y la Corona. Después todo ello es sustituido por ellos. No admiten la derrota de su religión.

Siempre colocan a sus piezas en los lugares adecuados cuando ven que les pueden prestar un buen servicio. Un frustrado político apartado a la marginalidad, defensor del pueblo (el suyo), es una buena reserva para apoyar el ataque en un momento de debilidad. Este lo es. Un buen defensor defiende a los suyos. Lo han recuperado con un informe lleno de falsas acusaciones a la Iglesia. «Informe sobre abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia católica y el papel de los poderes públicos». ¡Qué raro que dirija el informe un excura, que vivió desde dentro aquello que con aviesa intención denuncia, con pruebas no creíbles, infundadas, manipuladas! Seguro que aún recuerda aquello: «No todo vale, no todo da igual». ¿Le suena o le molesta el recuerdo?

¡¿Pero qué nos creíamos?!

Todo está medido, premeditadamente analizado y diseñado.

Ha habido —y hay— un periodo en España en el que algunas instituciones e individualidades han preferido mantenerse en silencio, como si con ellos no fuese la cosa, sonriendo y creyendo que hacerse el simpático y mirar para otro lado era la política adecuada. Ya pasará la tormenta y el huracán, pensaban, mientras sus fieles seguidores se quedaban sin pastor.

España está rota y se impone la democracia sin división de poderes. Tribunal de la calle. Nos invade el progresismo retrógrado.

Se ha lanzado la flecha que ha dado en el viejo Rey, pero solo ha tambaleado ligeramente, la Corona es muy fuerte; más lo es la flecha; que sigue su trayectoria tras su objetivo.

La Iglesia acaba de recibir una estocada casi mortal.

Todos callan. Hay mucho que perder y podría ser que calladitos estemos más guapos.

Moderación y cátedra hubiesen sido necesarios. Nunca tibieza. Luchar por la verdad tiene sus sacrificios, que hay que asumir. Supone no temer a las consecuencias que difundir la verdad moral trae tras ello. Es exigible. Defenderse es mostrar la verdad y no es bueno dejarse intimidar.

¿Pero es que alguien creía que callar y otorgar era el camino?, ¿qué el tiempo lo cura todo?

Después de casi cien años, nada ha cambiado, hoy con más fuerza que entonces.

España no es Católica. Es socialista-progresista.

Su Gobierno es muy evangelista.*

Hay que predicar. Más y mejor.

*Evangelista (Diccionario de la RAE)

  1. m.f. Méx. Persona que tiene por oficio escribir cartas u otros papeles a la gente que no sabe hacerlo.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

30 octubre 2023

EL EJÉRCITO DE ISRAEL (FDI) NO TIENE PRISA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Tampoco miedo.

Hay una irritante insistencia desde ciertos medios por ver entrar al Ejército de Israel (FDI) en la franja de Gaza. Parece que esperan su momento televisivo, su instante de gloria mediática enviando a todos sus ávidos consumidores las imágenes que luego critican. Aprietan a sus corresponsales, son ya muchos días, no saben qué más explicar, se preguntan; hasta imprecan: ¡¿Pero es que no van a atacar?!

Parece que sin ataque la crónica no está hecha. Hace falta el momento cumbre de la escenificación: el ataque a Gaza. ¡Vaya exclusiva! Justificar la inversión.

Es lo que desearía Hamás: una respuesta visceral, pasional, un momento irreflexivo para atacar Gaza y barrer todo lo que se le pusiera por delante. Se equivocan ¿o presionan?

Las tropas están tranquilas. Desde el punto de vista militar un despliegue como el suyo puede mantenerse durante el tiempo que haga falta. No hay problemas logísticos ni de ningún otro tipo. La moral no decae, todo lo contrario. Cada día hay mayor voluntad de vencer entre los soldados. Sé perfectamente lo que les digo. No invento nada ni son sensaciones. Es un hecho que se podrá contrastar. No son aficionados, sino soldados.

El aparato militar espera con su despliegue culminado, municionados y motivados, con el planeamiento adecuado de su Estado Mayor que se ajusta en cada momento al azar y la fricción. No se alteran ante la espera que podría ser larga. Como lo será la guerra.

Mientras, el despliegue político no sabemos si responde a los mismos criterios de solvencia y eficacia. Israel hace todo lo que puede por llegar a acuerdos y su principal objetivo en estos momentos es traer a su patria, llevar junto a sus familias, a los rehenes que tienen como moneda de cambio los terroristas. Es la primera carta que enseñan los encargados de negociar la paz: devuelvan a los rehenes.

Demuestran con ello una grandeza que su pueblo agradece y es el mejor impulso para la moral de los que sufren. En el Ejército español está reflejado en ese código prodigioso de la Legión española, su Credo, que en su espíritu de compañerismo dice: «Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo, hasta perecer todos».

Los israelíes creen en su pueblo, en su nación, en su libertad y por ello luchan como uno y lo dan todos por uno.

No se pongan nerviosos, porque si alguien debe hacerlo son los terroristas porque no habrá escondite en la tierra para ellos. Eso es indudable.

La guerra no es un acto pasional ni responde a un acto de odio; tampoco se inicia como irreflexiva represalia ni para crear más violencia.

La guerra es un acto reflexivo, ciencia y arte, muy metódica y en ocasiones hasta lenta y larga. No hay una forma única de hacer la guerra, cada guerra es distinta. Hay unas normas, leyes y principios humanitarios que hay que respetar. También hay fricciones, una cosa es lo que en el papel se escribe y otra la realidad en el terreno. El Ejército de Israel lo sabe mejor que nadie. Y espera.

Será cuando se ordene y será cuando se deba. O no será. Pero será definitivo. Llegará la victoria con la derrota. La de Hamás, Hizbolá y la Yihad; también la de quien los alimenta.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

26 octubre 2023

 

 

 

LOS TIBIOS DE LA GUERRA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Nunca creí presenciar, leer o percibir, mayor nivel de maldad que el de los piratas etruscos. Lo recordaba en El Debate el maestro Gabriel Albiac: «Nos la cuenta Aristóteles en su Protréptico, esa juvenil invitación a la filosofía. Pero la alegoría de la cual hace uso es de clara filiación platónica y, más atrás de ella, pitagórica: habla de aquellos desdichados que “cuando caían en manos de piratas etruscos, eran asesinados por ellos con ingeniosa crueldad: sus cuerpos, uno de un vivo y otro de un muerto, eran atados frente a frente lo más estrechamente posible”. Y abandonados al mar en una balsa. El muerto pudriendo al vivo».

Está claro. El muerto es el vivo. El otro ya no cuenta. La maldad sublime está en recrearse en ver morir; y que el que va a morir lo perciba hasta desear que ese momento se acorte. Morir.

Cuando el hombre llega a ese nivel ya no mata: disfruta. Tiene incluso niveles, desde el que actúa como un algoritmo y hace sufrir a quien intenta hablarle, hasta el pirata etrusco en su modalidad actual.

En vida, en España,  hemos tenido que contemplar el horror inalcanzable de la ETA —hoy dicen que desaparecida y yo que no me lo creo— santificada por el poderoso poder que hasta transforma sentencias judiciales a capricho. Así conserva el ser humano el terror, le tiene tanto miedo que o actúa como ellos, o hace de él su aliado y lo lleva a casa para que la proteja a cambio de asiento en la hoguera de las maldades, que son los votos de los engañados.

Ustedes como yo han visto el horror del tiro en la nuca, el del secuestro, la matanza de niños y ser rehén durante interminables días, muerte etrusca, muerto para siempre. Hemos visto como se trastoca y la condena pasa a tibieza y termina justificando el delito con una hipocresía peor que la misma violencia.

Creí que nunca aquello se repetiría. ¡Qué poco conozco las honduras del hombre! Conmigo todos inocentes.

«Nada se mata limpiamente ahora», se atrevió a decir quien por allí pasaba. Ni ahora ni nunca. Solo si el combate es guerrero contra guerrero, en campo abierto mirándose a los ojos, cuando aún es posible que Héctor y Ayante Telemonio se miren y se reconozcan.

Habría que arar de nuevo los campos. Ya no es posible.

«Tan es verdad que ellos dos lucharon

por la porfía que devora el alma,

como lo es, a su vez, que, en amistad

se separaron, ya puestos de acuerdo»

No hemos sido conscientes del horror de Hamás en las tierras de Israel. Entró sembrando odio y repartiéndose el mundo para acabar con él.

El corazón del hombre no se conmueve. Ya es de plástico, recambiable.

Las guerras no son esto que ahora vemos. Si en la Palestina que quiere ser hubiese habido un Ejército regular la violencia no sería amo y señor de todas las cosas. Los ejércitos evitan más guerras que las que provocan.

El culpable de que no haya paz es únicamente el terror.

Luchar contra ese terror exige soldados muy fuertes en lo moral, muy fuertes en virtudes y con gran calma ante la lucha tan dura que les espera.

Hoy la guerra es muy difícil. Tiene más leyes que nunca, más reglas que nunca, más exigencias que nunca, más violencia que nunca. Porque no luchan ejércitos contra ejércitos, sino contra organizaciones que nada tienen que ver con el orden y la ley acordada.

La ley de estas guerras del terror es la sádica violencia, es someterte con el temor que provocan, violencia primero física y después de la otra, esa que se infiltra como una paz perpetua ante la que hay que guardar silencio.

Acatar. Miedo.

Es muy difícil ser soldado y hay que templar el alma y el arma antes de contagiarte de tanta violencia. Ser soldado exige esa grandeza que sabe donde están los límites y jamás, jamás, actuar por odio o por venganza.

Cuando la política calla hablan las armas y ahora las armas llegan a estar en manos de cualquiera. Terroristas. Ese es el peligro que nos acecha. Tibieza.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

23 octubre 2023

 

 

 

 

«AMIGOS PARA SIEMPRE» Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver.

Alfambra. Última carga de la Caballería Española.

Descanse en paz Doña Margarita Álvarez-Ossorio, distinguida dama amante de los caballos y muy querida por todos en el Blog, a cuya memoria dedico este trabajo. Hoy me quedaré huérfano de sus acertados y preciosos comentarios por mi siempre tan esperados.

Con la “mano del sable”, mi derecha, lo envaino en el tahalí, colgado del faldón izquierdo de la montura, y empiezo:
―«Tomó Dios un puñado de viento del Sur y, presentándole su aliento, creó al caballo»
(Leyenda beduina)
Años, que para nosotros pasaron a uña de caballo, pero no solo lo hicieron rápidamente, sino que la humanidad ha cabalgado sin cesar a través de ellos, y así de veloz se nos va la vida viendo pasar continuamente al jinete del caballo pálido con la guadaña en ristre.
Sin caballos, no hay historia humana, pues aparecen constantemente en todas ellas.
El caballo fue siempre, símbolo de la vida, y el toro, símbolo de la muerte. De siempre, caballo y toro, fueron las dos deidades de los hombres.
Nos supieron inspirar sueños y leyendas en la imaginación de todas nuestras culturas como: «Pegaso», el caballo alado de Zeus, o los «Centauros», aquellos seres mitológicos mitad hombres mitad caballos. Un antiguo mito dice que el padre de todos ellos era «Quirón», que educó nada menos que al propio Hércules. Eran originarios de Tesalia, fueron los primeros que se sirvieron del caballo como montura, y causaron entre los pueblos helénicos gran admiración creyendo que constituían un solo ser.
Quirón fue un centauro inteligente, sabio y de buen carácter, a diferencia de la mayoría de los de su clase. Fidias nos los dejó grabados en las metopas de los frisos del Partenón, en la Acrópolis de Atenas.
A lo largo de la historia, los caballos fueron fieles compañeros de algunos de nuestros héroes: «Babieca» con el Cid Campeador, «Bucéfalo» al que Alejandro Magno dominó al ponerlo grupa al sol, «Incitatus» el caballo ascendido a cónsul por Calígula, «Strategos» con Anibal, «Genitor» con Julio César, el «Caballo de Troya» de Homero en su Odisea, artilugio con forma de enorme caballo de madera que se menciona en la historia de la guerra de Troya; y como no, el «Caballo Alado» donde Platón nos cuenta los diálogos de Fedro con Sócrates.
Creemos imaginario el caballo que montaba el general Pavía cuando en 1874 dio el Golpe de Estado disolviendo las Cortes republicanas, o la historia del corcel con mala fama que montaba Atila, pues decían que donde pisaba no volvía a crecer la hierba.
El blanco de Santiago aunque no tuviese nombre, estoy seguro que no era de madera como el de Troya, sino de carne y hueso, tampoco era de salón como el de Calígula, sino de batalla y netamente castrense. El tordo del Patrón al clavar los cascos en la hierba no era como el de Atila, más bien era símbolo de redención y vida, si la yegua «Babieca» del Cid al compás de su trote fue ensanchando Castilla, el caballo del Alférez Mayor dilataba Castilla y el reino de Dios, y si la carroza y los caballos del profeta Elías eran de fuego, nuestro caballo también, porque sobre él cabalgaba un rayo: «El Señor Sant Yago el hijo del Trueno».
Estos días, y de manera especial, me acuerdo de los caballos de Mahoma, reservados para el paraíso de sus creyentes, y a los que calificó de hermosos como el mar. Me los imagino en la cúpula dorada de la Mezquita de Omar, al lado del Santo Sepulcro en el Barrio Cristiano de la Ciudad Vieja de Jerusalén, hoy entre cohetes, drones y carros de combate, y donde la tradición islámica sitúa la ascensión de Mahoma, en su viaje ultraterreno, con su caballo «Al-Buraq», (el rayo), que según el Corán, era de alzada mayor que un burro y menor que una mula.
También me acuerdo de aquellos semovientes, que simplemente tenían una tristeza metafísica como la de mi querido Rocinante, nombre al parecer sonoro y significativo por lo que había sido cuando fue rocín, es decir caballo de mala traza, largo y tendido, basto y de poca alzada, pero que a su caballero D. Quijote, bien molido y mal andante, llevó por uno y otro sendero; o de aquellos que solo pretendían engañar, como «Clavileño», el caballo de madera con el que gastaron una broma, en la casa de unos duques de Aragón, a don Quijote y Sancho para divertirse a su costa aprovechándose de su ignorancia y su inocencia.
Al Nuevo Mundo llegaron con Colón los primeros caballos españoles y unos años mas tarde, pero mas al sur, otra tanda fue importada a Río de la Plata por Pedro de Mendoza – caballero de Alcántara y Santiago y fundador de la ciudad de Buenos Aires. Los hijos de esos caballos son conocidos hoy como: «galiceño» en México, «llanero» en Venezuela, «paso-saltero» en Perú, «paso-fino» en El Caribe y Puerto Rico y «criollos» en Chile. Gracias a su gran resistencia, pocas alzadas y capas discretas, lograron sobrevivir a los depredadores de las pampas de América del Sur.
Podemos decir que los caballos de la Conquista eran españoles y se hicieron con América caracoleando al son entre otros de Francisco Pizarro y Hernán Cortés.
Justo, al otro lado del mar, aparece «Palomo» el caballo tordo de Simón Bolivar, y un poco más cerca, en mi querida Italia, «Marsala» la yegua torda de Garibaldi.
En el «Apocalipsis» de San Juan hay otro famoso pasaje en el que aparece otro caballo, diferente a los cuatro símbolos más terribles de la mitología humana: ―»Y vi el cielo abierto, y de aquí un caballo blanco, y el que montaba el que se llama Fiel y Veraz, que juzga y pelea con justicia», lo que demuestra que también en la mente de San Juan casi convivían los tres protagonistas de la vida y de la Historia: Dios, el hombre y el caballo. Los cuatro jinetes que montan en caballos de capas color: tordo, alazán, negro y bayo pálido, representan y son alegorías de la Gloria, la Guerra, el Hambre y la Muerte, respectivamente. El quinto jinete, fuera del Apocalipsis, y que hoy cabalga con frecuencia por España, puede que sea el «miedo».
Sigo sin conocer el nombre del caballo negro de San Fernando, y por supuesto el de San Pablo, que algunos sitúan en los Hechos de los Apóstoles, pero Lucas en su evangelio nunca dijo nada de caballos. Es inútil luchar contra el devoto deseo de la gente de conceder cabalgadura a un santo tan viajero.
Tampoco me acuerdo del nombre del caballo que no tuvo Ricardo III al final de la obra de Shakespeare, que inmortalizó la escena haciendo gritar al Rey pie a tierra:─« ¡Un caballo! ¡Un caballo! ¡Mi reino por un caballo!»
Solo sabemos que Shakespeare llamó «Surrey» a ese caballo sin aclarar si ese era su nombre, o simplemente se trataba de un surrey; es decir, un caballo de la cuadra del conde Surrey, el hijo del duque de Narfolk.
Lo que si recuerdo, ya sea leyenda o realidad, es a la caballería polaca, conocida como la «Brigada Pomorska», cuando cargaron contra los carros de combate alemanes en el preludio de la segunda guerra mundial, o los que tomaron parte en la batalla de Waterloo al mando del duque de Wellington con su caballo «Copenhagen», donde se enfrentaron y derrotaron al ejército francés, comandado por el emperador Napoleón Bonaparte a lomos de su «Marengo».
Copenhaguen fue enterrado en Stratfield Saye, el hogar de los duques de Wellington desde 1817, y en su tumba el duque colocó una lápida de mármol con la siguiente inscripción: ―«El instrumento más humilde de dios creado con arcilla, debe compartir la gloria de ese día glorioso».
Para evitar que ningún caballo se quedase retrasado en la carga final, o que algún jinete poco intrépido, tirara de las riendas más de la cuenta para alejarse de la peligrosa primera línea, el duque mandó quitar sus embocaduras.
Y por supuesto, tengo bien grabadas en mi mente, las últimas cargas de la Caballería Española en nuestra guerra civil: en la increíble escalada al puerto del Pico en la sierras de Gredos, que hizo merecer a nuestros jinetes, la denominación de Caballería de Montaña; o en la gloriosa jornada de Alfambra. Ambas acciones al mando del general de Caballería José Monasterio Ituarte y, como no, a los 700 jinetes del Regimiento Alcántara, con el teniente coronel Fernando Primo de Rivera al frente, con sus «cargas de la muerte», que supieron morir cumpliendo la misión de sacrificio protegiendo la retirada de sus compañeros, salvando así a miles de soldados españoles de la barbarie rifeña.
Todavía hoy se oye a los rifeños de la etnia bereber de esa región aislada y montañosa del Rif, comentar aquello de,―«Llegaron los sarracenos y les molieron a palos, pues parece que Alá ayuda a los malos cuando son más que los buenos».
Todos hicieron suyos el lema con los que los Mariscales de Francia Lasalle y Murat se despedían en sus cartas, cuando escribían a sus mujeres desde el campo de batalla en vísperas de partir hacia el combate:―«Mi corazón para ti, mi sangre para el Emperador, mi vida para el Honor»
A ese «Espíritu Jinete» todavía nadie le ha podido vencer, debido al escudo o adarga al brazo, todo fantasía, y a la lanza en ristre, toda corazón.
Siempre los verdaderos caballos son los que se lanzan al ataque relinchando, y corren a una velocidad milagrosa, entonces sus cascos, en la noche y con la tierra pedregosa, producen chispas de fuego.
Y es que todavía no se ha inventado nada mejor para decir la última palabra, que hacer galopar un escuadrón de Caballería a espaldas de un ejército desmoralizado y en fuga.
Se puede ganarse con tanques una batalla, pero el vencedor no hará cosa más sabia que desfilar luego sobre un caballo al frente de su Unidad.
Desde los caballos de color rojo de Altamira, pintados hace más de 20.000 años, hemos pasado a los sufridos: percherón, bretón, boloñés, shire, burguete…, que tantos surcos han arado y tanto peso arrastraron para que construyésemos nuestro presente de caballos de vapor, de caballos de gasóleo, de caballos atómicos y blindados…
Los caballos lo han sido realmente todo para los hombres a lo largo de estos pacientes milenios, les han transportado y han trabajado con ellos, han compartido sus batallas sangrientas y sus desfiles triunfales, han navegado con ellos, han muerto en las plazas de toros, les han servido de alimento, de juego, de compañía y hasta de orgullo en las estatuas sobre las que inmisericordes se cagan las palomas en las plazas de tantas ciudades…
En Córdoba, en el centro de la plaza de «Las Tendillas» o del «Gran Capitán» está la estatua ecuestre de éste, pero el pueblo cordobés, valorando con la cruda y luminosa jerarquía de sus ojos, llama a aquella plaza «la plaza del caballo», y es que el pueblo es radicalmente clásico: o sea visual y antihistórico. El Gran Capitán ganó la batalla de Garellano y la de Ceriñola, pero su caballo de bronce, al sol, gana en Córdoba , cada día, la batalla de la Armonía y de la Gracia.
El caballo tiene las credenciales muy limpias ante la Cultura y el Arte. El «noble bruto», como algunos le apodan, no sé por qué, será porque no lo conocen, pues este animal ha recibido esa denominación, no sólo por lo que en si pueda tener de noble y leal, sino por le título que puedan recibir algunos que los montan: el de «caballero».
Todos los caballos que hemos frecuentado a lo largo de milenios son también, en cierta medida, medio humanos, porque han nacido de formas de cría doméstica orientadas a potenciar algunas de sus capacidades, las más imprescindibles para nuestros proyectos que arrogantemente llamamos civilizados.
En la leyenda y en la historia, en la fama y en el deshonor, ¡mi reino por un caballo!, dependemos de la montura, el arnés, la fusta y el estribo, pero hoy entramos en una época que considera un progreso arrinconar o sustituir a quienes tan útiles nos han sido, tengamos cuidado, pues la vida animal es muy «terca» y se reserva siempre una baza final para burlarse de nuestra técnica.
Como en los tiempos en que la emoción taurina venía menos dictada por el arte del toreo que por la lucha del astado, con el entonces caballo sin peto del picador, grito como se gritaba en los tendidos: ¡Más caballos!
No sé si dentro de mil años habrá ya historias y cuentos de caballos y hombres; en cualquier caso, estoy seguro de que los hombres del futuro deberán acudir a los de ahora, para poder recordar el aroma perdido de su propia humanidad.
El mejor faro halógeno del mercado jamás brillará dentro de nuestras almas, como sus tiernas miradas, y por perfecto que hagamos un carburador, nunca tendrá la nobleza de sus corazones.
Si os dicen que, por los caminos del Camino, han visto un caballo volar, creedlo. Es el caballo blanco de Santiago. Y es que como dijo el historiador romano Cayo o Gayo Salustio Crispo en el siglo I a.C,―«Estas cosas no suceden nunca pero existen siempre».
Los incrédulos, tendrían que escuchar de nuevo la voz del poeta anónimo y descubrirían que,―« El camino que han seguido los hombres hacia la gloria, está empedrado con huesos de caballos».
Miles de años a uña de caballo, y es que los años pasan veloces. Cada día más. Parece que fue mañana.
La «mano de las riendas», mi izquierda, se apoyo en el borrén delantero, echo pie a tierra por el costado izquierdo del caballo, paso hoja, acabo y me despido.
Un fuerte abrazo.

Coronel de Caballería ® Ángel Cerdido Peñalver

Zaragoza 22 octubre 2023.

Blog: generaldavila.com

DEFENDER A ESPAÑA ¿PUEDO, DEBO? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

«Los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España» (Constitución española).

No desde las Fuerzas Armadas. El derecho lo tiene, la posibilidad de hacerlo realidad no. Un derecho constitucional menos.

-Aznar se equivocó. Trillo también, y con menos estilo.

Fue una concesión más al independentismo catalán. Al 3% en definitiva.

-Ministro de Defensa Trillo en 2001: ‹‹Señoras y señores, se acabó la mili››. Nadie tembló.

-‹‹La tierra no pertenece a nadie. Sólo al viento››. Nadie se inmutó.

-«Sobra el ministerio de Defensa». Todo se resquebrajó.

Quedaron al descubierto.

A España no la defiende Europa. Tampoco la OTAN. No sé si la defienden los españoles. Sé que los porcentajes de los dispuestos se mantienen en cifras preocupantes. En disminución.

En alguna ocasión me han preguntado: ¿De qué o de quién hay que defender a España? No les falta razón. Es muy difícil contestar.

En Europa dan refugio a un presunto delincuente en busca y captura por la justicia española.

En España puedes presidir el Gobierno gracias al apoyo del «presunto de Waterloo» mientras al Parlamento aún llega el olor a goma 2.

Un delito, que lo era, el de sedición, una vez delinquido ya no lo es.

También conceder la amnistía puede ser delictivo y no serlo. Esto es España.

Disfrazamos el muñeco. Se trata de la autodeterminación ya en marcha. El proceso es imparable. No hay defensa posible. Imposible. Fijar fronteras. Acabar con la nación española. Para este progresismo no hay defensa.

Al hablar de los derechos y deberes de los ciudadanos nuestra Constitución dice en su artículo 30.1: «Los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España». La cruda realidad es que ni lo uno ni lo otro.

En España todo ese deber y derecho queda reducido a algo testimonial, insuficiente y que no cumple el mandato constitucional.

Servir desde las Fuerzas Armadas es casi imposible. Según los datos del ministerio de Defensa (Secretaría General Técnica) disponemos de 3112 reservistas voluntarios, y 3.017 reservistas de especial disponibilidad. En la actualidad no existen reservistas obligatorios. Eso es todo.

Parece que la pregunta no es retórica: ¿De qué o de quién hay que defenderse? La contestación que más se aproxima es la que da la Constitución: «Artículo 8. Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».

Un galimatías no fácil de entender cuando gobierna quien lo hace para romper con la integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

Pues eso: se puede ser atacante y defensor a la vez y hacer como que haces mientras te dejan hacer una cosa y la contraria.

Los derechos y deberes acaban reduciéndose a mantenerse en posición de firmes. Dígalo la Constitución o su porquero.

Todo está sujeto a la interpretación que tiene dos vertientes: delincuente o progresista. Interpretar la Ley es el arte de la política y al interpretarse, por interpretadores de algo y su contrario, no dice nada, o dice una cosa y la contraria. Todo depende del momento. Nadie dice nada. El villano de ayer hoy es un héroe; y viceversa.

Aznar se equivocó y claudicó. Trillo se pavoneó. Hoy es irreversible. «Señoras y señores, se acabó la mili». ¿Para qué la queremos? El 3% fue su bajo precio.

El sábado pasado, día 7 de octubre 2023, fijemos bien la fecha, la Princesa de Asturias juró ante la Bandera de España. ¿Qué es lo qué juró?

Repasen las palabras: « ¡Damas y Caballeros Cadetes! ¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor cumplir fielmente vuestras obligaciones militares, guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, obedecer y respetar al Rey y a vuestros jefes, no abandonarlos nunca y, si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?».

Las obligaciones militares ya las hemos anotado de acuerdo con la Constitución.

Pero este juramento no está cerrado a la exclusividad de los militares ya que cualquiera puede prestar juramento ante la Bandera, algo que parece lógico cuando todos los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España, aunque hoy por hoy no se les permita hacerlo –a todos– como miembros de las Fuerzas Armadas.

Pasito a pasito, desde el progresismo a la autodeterminación.

Ante este panorama llama la atención que todo institucionalmente funcione en apariencia a la perfección. Ahí radica el mal. Es estructural.

No hay nada que defender. Todo está consumado.

Todo son palabras. A los españoles nos han burlado el derecho de defender a España y no solo desde las Fuerzas Armadas.

Esto se ha acabado.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

20 octubre 2023

TERRORISMO. Rafael Dávila Álvarez

Esto del terrorismo va por barrios, pero siempre con el mismo objetivo: asesinar a inocentes y airear como acto meritorio su crueldad para conseguir imponer el terror y escribir con sangre su relato. Alcanzar el poder: imponer. Una sangre roja como la que destilan sus actos de odio: Secuestros, rehenes, bombas, paquetes bomba, coches bomba, avisos de bomba, tiro en la nuca, matanza de niños, de mayores con sus menores, de madres y padres, de abuelos, miedo, terror, matar y matar, beber sangre, comer sangre y llenar los cementerios, la tierra sembrada de odio, para siempre.

Manos asesinas, corazones que impulsan, sístole y diástole, la peor sangre que la vida ha generado, un desorden sin parangón. No hay animal que destile tanto odio como el del terrorista, incluso podrían llegar a sentir placer en verter sangre.

Somos rehenes del miedo. Rehenes de ellos. Un miedo que se extiende más allá de lo individual. Miedo colectivo que alcanza incluso a gobiernos cobardes que se alinean con los terroristas incluso dándoles cobijo y elevándoles a la categoría de partido democrático. Gobernantes. Gobiernos que tienen «un brazo armado» o descansan en sus brazos.

El mundo sufre una oleada que se extiende gracias a la tecnología, el miedo y el desorden político con muchas leyes y ninguna moral o virtud.

El mundo se exhibe en la peor de sus escenificaciones y eleva al terrorismo a noble representación presentándolos como actores de bondad para lograr sus objetivos, entrando en una de las mayores locuras que ha vivido la humanidad.

Desde sus escaños convertidos en púlpitos hay poderosos políticos que vomitan su palabra sobre inocentes víctimas y elevan el discurso terrorista al nivel del político llegando un momento en el que no se distinguen uno de otro.

El nivel alcanzado hasta llegar a la meta de «terrorismo de Estado» debería hacernos pensar que el terrorismo no ha sido definido de manera inequívoca cuando sus actos no dan posible error. Hay intereses tan sucios que son capaces de justificar acciones terroristas exhibidas por todas las televisiones del mundo y amparadas por muchas personas que representan políticamente a grupos sociales, algo inaudito que llega a convertirse hasta en lucha política, afectando al nivel internacional dividiendo al mundo de manera tan hipócrita como nunca antes se ha presenciado.

Cuando se les da cobijo, cuando alcanzan sus objetivos, cuando se les justifica, cuando «Sí, pero…», cuando llegan al poder y se instalan en las instituciones es que todo está perdido.

En España sabemos, más que nadie en Europa, lo que significa el terrorismo. Cada vez que esto ocurre en cualquier lugar del mundo no podemos evitar que el recuerdo de lo vivido nos afecte y avergüence al ver a lo que hemos llegado: secuestros, rehenes, bombas, paquetes bomba, coches bomba, avisos de bomba, tiro en la nuca, matanza de niños, de mayores con sus menores, de madres y padres, de abuelos, miedo, terror, matar y matar, beber sangre, comer sangre y llenar los cementerios, la tierra sembrada de odio, para siempre.

El mundo y la vida política siguen: sin rubor, sin vergüenza, sin recato, sin honor y sin dolor.

Todos de perfil, mirando para otro lado. Llegará un día en el que se diga que la culpa la tenían las víctimas. Por lo pronto ya están olvidadas en beneficio de sus asesinos.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

18 octubre 2023

 

ATAQUE A ISRAEL (II) LA OFENSIVA Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

¿Cuál y como va a ser la reacción de Israel ante el ataque terrorista más sanguinario y cruel visto hasta la fecha?

¿Cuál va a ser el planeamiento de la operación militar que se va a desarrollar?

Todos se lo preguntan e incluso me lo preguntan.

Si alguien tuviese la respuesta es que la operación empezaba con fallos. El factor sorpresa prima ante cualquier otra situación, aunque la sorpresa tiene muchos aspectos que evaluar.

Demos algunas claves.

Cualquier operación militar debe estar muy alejada de las pasiones, del impulso que surge ante un ataque de esta calaña. Para vencer hay que vencerse a uno mismo, dominar la pasión y dotarse de la información adecuada para ponerse delante del mapa y construir la operación a corto, medio y largo plazo.

En primer lugar esta guerra no se va a ganar solo en el terreno, en el campo táctico, sino que la victoria debe ser estratégica para lo que hay que andarse como vulgarmente se dice con pies de plomo. Muchas victorias tácticas acaban siendo derrotas. Es necesario ganar la guerra del relato y dejar bien claro quién es el enemigo del mundo libre.

Israel, los israelíes (todos junto a ellos) se enfrentan a un enemigo invisible al que solo se ve cuando asesina, nunca a la cara.

El ataque militar que en cualquier momento emprenderá el Ejército israelí choca con un gran problema: no hay frente que atacar, no hay un enemigo definido que se mantiene tras una línea defensiva, no hay un objetivo que alcanzar que se pueda señalar en un mapa. Cada ciudad, cada pueblo, cada casa, cada encrucijada de caminos, cada piedra, en todos los lugares se esconde el enemigo. El suelo está minado de galerías subterráneas por donde se mueven como ratas en alcantarillas (cada casa tiene su galería y todas conectadas por una red plagada de trampas) y las FDI han tenido que crear unidades de operaciones especiales para el subsuelo.

¿A quién atacar y evitar todo lo posible la muerte de inocentes?

No hay un enemigo definido, es invisible, por lo que en el planeamiento militar no hay direcciones de ataque, sino que solo se podrán ocupar puntos vitales de comunicación, puertos y aeropuertos, toda la costa, cortar la logística y el movimiento de fuera-adentro hacia esos lugares ya definidos y conocidos desde donde se produce la mayoría de los ataques. Gaza es una trampa mortal.

Hamás usará las imágenes de su dolor y de sus muertos como parapeto ante el mundo, mostrarán el horror y esconderán el que ellos provocan (por ejemplo los niños decapitados…). No tiene más arma que no sea la de mantener viva la llama del terror: el miedo. Si lo aceptamos y vivimos con miedo ganarán la guerra.

Calma. El Ejército de Israel no va entrar en su juego. Se medirá cada metro que avance y se evaluará cada paso hasta la derrota definitiva. Sin prisas y sin pausas. Sin precipitación.

Esta es una guerra que hay que ganarla desde dentro. Es una guerra no contra otro ejército, sino contra la violencia y el terrorismo, una guerra difícil de hacer por ser gaseosa, escurridiza, cobarde, llena de traiciones y donde las armas clásicas no siempre vencen, sino que hay que usar la astucia, la inteligencia y jamás cansarse sabiendo que será muy dura y se derramarán lágrimas de sangre.

Los despliegues militares son preventivos, pero no es una guerra de frentes ni de frente. Es una guerra contra el fantasma de la muerte que se esconde, invisible y cruel hasta lo inexplicable.

La violencia terrorista se esconde siempre tras el buenismo, se disfraza de victimismo y maneja el relato como si predicase desde el púlpito. Es una limitación más a la hora de hacer la guerra contra este fantasma.

El ataque del Ejército de Israel va a ser letal pero cuidadoso; militarmente hará la guerra que tiene que hacer, será larga y costosa, pero definitiva. Romperá la Franja de Gaza penetrará hasta el mar, aislará toda la zona y no volarán ni las aves, no correrán, los reptiles ni se arrastrarán las serpientes ni las ratas saldrán de debajo de la tierra. Controlarán la luz del día, la oscuridad de la noche y cegarán los túneles donde se esconde el odio.

Aislamiento total. La extensión del territorio lo permite. Quizá sea un asedio como en las guerras primitivas. Estas guerras son así: el dron junto al burro.

Planeamiento, tácticas adecuadas y manejo de la información y el relato.

Es necesario el apoyo de todos.

El mayor peligro está en la expansión del conflicto y son muchos los enemigos que se esconden tras este ataque inicial.

Seguro que el Ejército de Israel no va a atender solo la zona de la Franja de Gaza porque sabe que otras fronteras están en alerta máxima.

Esta guerra requiere una acción exterior de vital importancia porque lo que en el fondo se pretende es que la Franja de Gaza sea solo una mecha que encienda un enfrentamiento total.

Más allá.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

11 octubre 2023

ATAQUE A ISRAEL (I). Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

«Ciudadanos de Israel, estamos en guerra. No es una operación, no son rondas de combates, es una guerra».

Así se dirigía a su pueblo el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a la vez que declaraba el Estado de Guerra ante el ataque sufrido por el grupo terrorista Hamás con las Brigadas de Al Qasam, su brazo armado. Los terroristas palestinos han infiltrado decenas de milicianos y disparado 2.500 cohetes, causando al menos 40 muertos. La violencia ejercida es repugnante y define el tipo de personajes a los que se enfrenta el mundo. Este no es un ataque contra Israel, sino contra la libertad. El Ejército israelí ha respondido bombardeando de manera inmediata la Franja de Gaza y se prepara para un ataque a gran escala. Pero es el mundo libre el que debe medir al enemigo que tiene delante.

Es muy pronto para hacer un análisis detallado de la grave situación y aventurar su origen, alcance y evolución, pero no lo es para decir de entrada que todo está interrelacionado y que la guerra de Ucrania no es un hecho aislado ni lo es ninguno de los movimientos que en este agitado momento se desarrollan en el mundo. Dos capas tectónicas se acercan, se aproximan al choque y no habrá rincón del mundo que no se vea afectado por sus consecuencias.

Todavía hay muchas cosas inexplicables. Ante todo y sobre todo es necesario solidarizarnos con el pueblo de Israel, hacerlo de manera contundente y sin ambigüedades.

La primera pregunta ante esta guerra larvada y ahora activa surge ante la extrañeza de que sea posible que el grupo Hamás, controlado por agentes secretos de campo y tecnológicos del más alto nivel, haya podido lanzar por sorpresa este ataque masivo contra una de las potencias mejor defendidas del mundo.

Sorprende la sorpresa. En el mundo de la Inteligencia algo ha cortocircuitado. La pregunta por ahora queda sin respuesta, pero podemos afirmar que no creemos en las casualidades. Solo les anticipo que en mi humilde opinión esto se sabía, quizá no la hora y el día, —para estas organizaciones terroristas el tiempo no existe— pero se era consciente de que algo así estaba entre las hipótesis más peligrosas.

¿Se ha dejado hacer por razones que más adelante conoceremos? En una «Defensa y Seguridad» del nivel del que hablamos no existen fallos humanos. Que haya existido dejadez por parte de los Servicios de Inteligencia militares no parece posible, y que los sistemas defensivos no sean tan eficaces como nos venden, tampoco es probable. Quizá se haya blindado Israel, todo menos la puerta de casa que se la han dejado abierta a la hora de cerrar el sistema de seguridad. Es una posibilidad.

La segunda cuestión que planteamos es continuación de la primera.

Un ataque de esta envergadura está milimétricamente medido. No solo la acción en sí sino sus consecuencias, las reacciones y represalias que van a producirse, entre las que puede incluso que desaparezca la franja de Gaza y morir miles de personas, muchas inocentes. Israel lucha por la alternativa de existir o desaparecer, no tiene otra posibilidad que no sea luchar por su existencia libre. Lo hará. Esto lo saben quienes han atacado. A pesar de ello se han lanzado a la aventura. Por algo será, entre otras cosas porque alguien les apoya y apoyará.

Si no se ha llegado a una solución pacífica para establecer una relación en convivencia entre las dos naciones, Palestina e Israel, tiene mucho que ver la aparición de grupos terroristas y no ejércitos regulares constituidos en y para el orden y la ley. No es casual. Quizá a alguien le interese mantener estos grupos terroristas para desestabilizar la zona según convenga. El dinero y la formación de estos grupos no sale de debajo de la tierra, sino que sus complejos mecanismos, conocidos, son de difícil destrucción ya que se conforman entre dos mundos enfrentados, cada vez más.

¿Por qué ahora y de manera tan violenta se ha producido este ataque que lleva sin remisión a una nueva guerra?

Hay muchas hipótesis. Permítanme que les dé la mía.

El Congreso de los Estados Unidos ha congelado los presupuestos y por tanto esta situación, que se alargará debido a la época electoral en la que entran, conlleva a eliminar las inversiones económicas para ayudar a Ucrania. El flujo de armamento se detiene y Europa, también dividida, no está en condiciones de rellenar este vacío.

El Pentágono ha decidió resolver la grave situación tirando de su «Despliegue logístico Estratégico» que en pocas palabras consiste en disponer por todo el mundo de armamento y munición para atender cualquier conflicto en cualquier punto. En estos momentos el lugar con la mayor cantidad de estas reservas es Israel y desde allí se ha pensado enviar ese armamento y munición sobrante a Ucrania de manera que así se evite detener el flujo logístico sin tener que tirar del presupuesto.

Alguien ha percibido la maniobra. Díganme quien se atreve después de lo sucedió a mover un solo cartucho de las reservas americanas depositadas en Israel. Ucrania ahora está en mayor riesgo y se va encontrar con una grave carencia en el necesario apoyo.

Es una hipótesis, Habrá otras, pero hoy el mundo gira sostenido en un punto fijo, Ucrania, que solo escenifica un pequeño acto de una obra mucho mayor, un enfrentamiento de capas tectónicas ideológicas, de consecuencias impredecibles. Durará tiempo, ellos lo tienen, pero no se detendrá, hasta que se produzca el inevitable choque.

Oriente próximo es la clave, pero lo es el Sahel, África, donde se ha expulsado a la mítica Francia, donde Europa despierta odios y recelos, donde todos se arman, unos huyen y otros ocupan su lugar armados.

Tendremos que seguir muy de cerca la evolución de la guerra, pero en estos momentos bueno sería adoptar urgentes medidas como la alerta policial y militar en todos los lugares de la Tierra porque en cualquier punto puede producirse un gravísimo atentado.

Quieren infundir miedo. Ante eso hay que combatir con firmeza y seguridad. Sin concesiones ni brindis al sol.

El efecto contagio es previsible y nuestras tropas en el sur del Líbano, frontera con Israel, donde se mueve el grupo terrorista Hizbulá, están en máxima alerta.

Nuestra solidaridad y apoyo firme a Israel debe ser inquebrantable.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

09 octubre 2023