JURAR BANDERA EN NAVIDAD. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

JURAR BANDERA EN NAVIDAD. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Las redes sociales me proporcionan mucha y buena información. Un excelente barómetro que señala la temperatura y la presión bajo la cual vivimos.

Recojo hoy una magnífica sugerencia que a través del blog me remite un amable lector.

Me hace ver que en estas fechas navideñas es mucha la gente que viene de lejanos lugares, fuera de España, a celebrarlas en familia lo que hace que sea un momento especial y muy adecuado para poder jurar bandera ya que a lo largo del resto del año vienen en cortos periodos y escasas veces.

Parece ser que hacerlo en Embajadas y Consulados no es tan fácil ni se organizan actos con ese bello ceremonial militar para públicamente dejar sellado el amor a España y su compromiso de defenderla con un beso a la bandera.

Me parece una idea realizable y conveniente que para empezar y dar lugar a posteriores contagios se me ocurre iniciarla en la Plaza de la Armería, en un acto próximo a la Pascua Militar; ¿por qué no el mismo día de la Pascua Militar para que a la gran fiesta militar se uniese el resto de españoles?

No están las Fuerzas Armadas sobradas de imaginación para mostrar y demostrar a cada paso su presencia en la sociedad y el culto que profesan a España. Bueno sería que formase parte de esa Cultura militar unida a la de Defensa, distintas pero complementarias.

Si el Patrimonio nacional pone dificultades para celebrar este acto Castrense en la Armería es de suponer que el alcalde de Madrid estaría encantado de realizarlo en cualquier otro lugar de su municipio.

La idea quizá sea precipitada para materializarla este mismo año, pero una vez lanzada la propuesta es cuestión de perfilar los detalles de ejecución y abrir las listas que seguro serán numerosas.

Por ejemplo y para que vean el éxito que la idea puede tener. Sin forzar a nadie y, repito, solo por barajar una posibilidad, que sería éxito total, ofrecemos una alternativa.

La Jura ante la Bandera de España podría ser la Navidad del año 2024 frente al Congreso de los Diputados de España y allí, sus moradores, todos ellos, diputados y senadores, jurar o volver a jurar, todo depende, ante la bandera depositando ese beso que la Patria les devolverá agradecida. El Gobierno en cabeza: Presidente del Senado, del Congreso, del Gobierno, del Tribunal Constitucional, del Supremo, Vicepresidenta, ministra de Defensa, ministro de Asuntos Exteriores y ese largo etcétera que vendría después. De regalo todos se llevarían una bandera de mochila personalizada, la foto que recoge tan trascendental juramento y un pin de solapa o broche con la bandera española.

Antes habría que saber, tampoco es que sea confidencial, pero el que no quiera que no lo diga, cuantos senadores y diputados no han jurado bandera.

El éxito estaría a segurado porque -caso de ser así- si no hay muchos senadores y diputados que hayan jurado bandera es porque seguramente no han tenido la oportunidad y con este acto quedaría resuelto ese afán que a diario muestran por jurar algo tan importante como es guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, con lealtad al Rey, y si preciso fuera, entregar su vida en defensa de España. Al menos la mayoria simple.

Como la fórmula del juramento ha sido motivo de cambios les dejo el texto actual de acuerdo con la Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la carrera militar. Una vez conocida y asumida seguro que no surge la menor duda.

En primer lugar la formulada para militares y a continuación la reglamentada para los españoles que soliciten manifestar su compromiso con la defensa de España, prestando el juramento o promesa ante la Bandera.

—«¡Soldados! ¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor cumplir fielmente vuestras obligaciones militares, guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, obedecer y respetar al Rey y a vuestros jefes, no abandonarlos nunca y, si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?».

A lo que los soldados contestarán: «¡Sí, lo hacemos!».

El jefe de la unidad militar replicará:

«Si cumplís vuestro juramento o promesa, España os lo agradecerá y premiará y si no, os lo demandará», y añadirá: «Soldados, ¡Viva España!» y «¡Viva el Rey!», que serán contestados con los correspondientes «¡Viva!».

Los españoles que lo soliciten podrán manifestar su compromiso con la defensa de España, prestando el juramento o promesa ante la Bandera, con la siguiente fórmula:

—«¡Españoles! ¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, con lealtad al Rey, y si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?» A lo que contestarán: «¡Sí, lo hacemos!»

Gracias a mi querido lector por su magnífica idea que aquí dejo plasmada con la absoluta seguridad de que seremos escuchados y el año que viene comeremos el turrón gritando ¡Viva España!

Seguro que entre todos queremos más a España y la queremos mejor.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

29 noviembre 2023

Blog: generaldavila.com

CONTAD LOS DISPAROS. ES LA GUERRA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Hay veces que cuesta un esfuerzo sobrehumano mantenerse en la corrección del lenguaje y no soltar la furia verbal que expresa el interior sentimiento. Hoy me veo en esa obligación de la mesura, pero sin disminuir un ápice la firmeza.

Hace más de cien años en una posición enclavada en el corazón del Rif quedaban abandonados unos soldados españoles. Morían de hambre y sed y fueron rematados por las balas rifeñas: El Igueriben (julio 1921).

Aquella inútil posición estaba anclada en un perdido lugar por donde ni los pájaros volaban. Fue el comienzo de una historia cuyas consecuencias llegan hasta nuestros días. Empezaba con un abandono y que, como todas las cobardías, marcaría una etapa de decadencia y hastío para el conjunto de España.

Pocos saben dónde está ni que pasó en el Igueriben, pero tampoco nadie sabe a día de hoy donde está España ni lo que ha pasado en esto últimos años. La posición ha sido abandonada y sus defensores con ella.

El comandante Julio Benítez y Benítez que defendía el Igueriben ya había dado muestras de su heroísmo cuando un mes antes fue atacado en Sidi Dris por las harcas rifeñas.

Él y sus hombres dejaron claro en todo momento donde están los héroes y donde los cobardes que abandonan a sus hombres y con ello a su nación.

No hay tiempo ni soporte para dejar plasmado lo que ocurrió en el Igueriben. Se condesa la historia completa de un pueblo que no quiere saber nada del pasado y permanece a la espera de que sea otro el que le arregle el futuro. Mezcla de héroes y villanos.

Fue entonces y es ahora cuando se repiten los hechos, con menos ruido y más cobardía. No está el comandante Benítez ni nadie que se le parezca

En el Igueriben hubo que combatir porque aquello era España. Ahora también. Abandonados, rodeados y sin agua, un convoy detrás de otro en su ayuda fracasan.

El 21 de julio de 1921 el Igueriben está rodeado. Piden ayuda y solo reciben una contestación: ‹‹Resistid unas horas más, lo exige el buen nombre de España››.

‹‹Mañana os juramos que seréis salvados, o todos quedaremos en el campo del honor››.

El comandante Benítez contesta: ‹‹Parece mentira que dejéis morir a vuestros hermanos, a un puñado de españoles que han sabido sacrificarse delante de vosotros››.

Le autorizan a parlamentar con el enemigo y la contestación avergüenza a los cobardes: ‹‹Los oficiales del Igueriben mueren, pero no se rinden››.

Es el final del heroísmo que quedará ya para siempre como pieza de museo. Ni en las Academias Militares se enseña este tipo de ingeniería del alma.

‹‹Solo quedan doce cargas de cañón que empezaremos a disparar para rechazar el asalto. Contadlas y al duodécimo disparo, fuego sobre nosotros, pues estaremos envueltos en la posición››.

Llegó el desastre.

Invertir en cosas del alma no es rentable. Los héroes suelen quedar en familia y poco más. ¿Interesa España? ¿Morir por España?

He mirado a uno y otro lado. He buscado y en la búsqueda con casi todos he hablado. Buscaba pregonar las razones que tienen los héroes cotidianos para servir hasta morir; a pesar de todo. Pero ya no hay poetas que canten el sentimiento de España, una patria, un amor, un dolor y algunas razones. Si cantas a España quedas marginado. Nos pasa a los locos poetas de la milicia, que cada día buscamos nuestro hueco en formación para escribir la marcialidad, el honor, el deber y el amor que nos llevó y llevará hasta el final.

Solo nos queda la esperanza de que todavía queden soldados en una olvidada posición. Soldados que mueran pero no se rindan. Soldados que no engañen al uniforme que visten, ni se detengan ante el fuego tenaz y preciso de los que intentan desmoralizarles con cantos de antimilitarismos, de traición a los ideales más nobles.

El que dio órdenes que suponen entregar la vida al cumplirlas no puede luego renegar de lo que mandó. Es reo de traición.

Con España no se juega. Cuando lo dice un soldado todos sospechan o miran para otro lado. Pero ya no somos solo los soldados los que un día y otro avisamos. Ya es asunto diario, normal y cotidiano: ‹‹Pobre España, que no tiene quien la defienda››. ‹‹¡Pobre España!›› ‹‹Ser patriota ya no está de moda; ojalá no se vuelva contra nosotros››.

Cualquier Gobierno que se precie, es decir que cumpla con su deber, sabe que por encima de todo, repito, por encima de todo, están las Instituciones, sus símbolos y su Constitución. Si eso no se cumple, o se cumple a medias, según interese a la negociación política, estamos en los comienzos del totalitarismo y es el momento de gritar: «Tirad sobre nosotros, el enemigo está dentro». ¿Será este el momento?

La dejación de funciones, olvidar el sentido del deber, incumplir con el deber que la sociedad demanda, conduce a replegarse y esconderse.

Lejos de los espejismos que desde los periscopios de los submarinos emergentes se divisan hay una realidad llamada España. Si no somos los españoles los que cumplimos nuestra misión, cada uno la suya, unas más comprometidas que otras, pero todas igual de transcendentes, volvemos al abandono, al Igueriben.

Nos remorderá la conciencia: ‹‹Solo quedan doce cargas de cañón que empezaremos a disparar para rechazar el asalto. Contadlas y al duodécimo disparo, fuego sobre nosotros…».

No se distingue ya entre amigos y enemigos.

Estamos rodeados. El fuego hace tiempo que comenzó; es tenaz, preciso y mortal. Hay autorización para morir en la defensa de España, nunca para rendirse.

‹‹Al duodécimo disparo, fuego sobre nosotros››. Empiecen a contar.

Acaba de sonar el undécimo…

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

27 noviembre 2023

Blog: generaldavila.com

 

LOS BOTARATES DEL SOCIALISMO Y LA CATOPTROMANCIA. Rafael Dávila Álvarez

Hoy cambio la frecuencia de mi habitual relato. Esto es más triste y desconsolador. Es padecer el día a día sin remedio y que se acentúa a cada paso de ley, de reglamento, de disposición ministerial o autonómica. Hay entre la clase política una auténtica epidemia de catoptromancia. Los que cada mañana no madrugan camino del Congreso, dicen que a levantar España, viven ajenos a la calle. Da igual el partido. No renuncian a nada, a ninguno le falta de nada y van «creyéndose superhombres por tener las botinas muy lustradas y las gabardinas entalladas y saber de cuatro libros los nombres». Un espejo encierra toda su sabiduría.

Salía esta mañana del supermercado y una señora, ya muy mayor, iba hablando en alto, sola, me pareció que pretendía que alguien la oyese. Soledad si cabe más profunda. Al menos que alguien me oiga quejarme, debía de sentir.

Es por ello que la traduzco en esta hoja de otoño que se cae para siempre. Nadie escucha a los viejos. Visitad una residencia, donde todos esperan un día más. Es hermosa esta estación del año tan engañadora que hay que visitarla detrás de los cristales. Azul es el cielo mientras las hojas sabias abandonan el árbol. Sus colores son tan bellos como efímeros, todo tiene esa extraña estética de lo que nada dura. Caducidad es intraducible para el que la lleva cerca. Se sabe uno que se muere. Nada peor que la muerte por soledad cuando ves que se desprenden ya las hojas amarillentas.

No se quejaba la buena mujer, solo se lamentaba, quizá porque no tenía con quién hablar; al Cielo miraba sin tener ya otro lugar al que acudir. La edad te lleva a mirar en la única dirección donde podría ser que alguien te escuchase. Antes había cerca una parroquia. Ahora tiene horario de oficina y el cura está siempre ocupado o, lo que es más frecuente, nunca está. El Ayuntamiento de la cosa social está para otros. También hay un horario y sus normas que exigen a algunos llevar muchos papeles.

Escucho a la buena mujer.

—Hace ya seis meses que perdí a mi marido. No sé hasta cuando he de llegar. Cada día compro menos y pago más; casi no como. Esto que llevo hoy me ha costado 13 euros, no puedo. ¿A dónde vamos a llegar?

En pocos minutos retrataba a muchos.

—Tengo tres hijos, no quiero molestarles, bastante tiene ellos.

Una madre nunca pide nada a un hijo. Ella da lo que no tiene. Solo sonríe: —¿Te va bien hijo? —¿Qué necesitas?

Ya pocos son los que pueden calentar su casa. Hay que vestirse al entrar más que al salir, no quitarse el abrigo sino ponerse una manta encima. Hace más frio en casa que en la calle. ¿Quién puede pagar la factura de electricidad o gas? No sé cómo se hace con las hipotecas, los colegios, las carreras, ¿los abuelos?

La justicia vuelve a pedirle a la caridad. Vuelve la misma tragedia. Miradas suplicantes y familias rotas y todo empieza por lo mismo: no hay para más. No hay para todos. Caridad. Pobreza. Silencio del que sufre que no suele decir nada ni quejarse. Muchos no saben que allí donde menos se lo figuran se pasan calamidades. No se lo van a decir los sufridores; lo hacen en la dignidad del silencio. Es cuestión solo de sensibilidad.

La buena mujer ha notado que la estaba escuchando ¡eso era lo que buscaba!, alguien que la escuchara.

—Cuénteme señora, que yo la entiendo y tampoco llego mucho más allá que usted.

Al ver que iba con mi mujer nos ha hablado con el consejo de quien sufre.

—Cuídense, estén juntos que va para seis meses que perdí a mi marido y antes íbamos tirando, ahora ya ven… ¡Con lo que me ha quedado!

Claro que hay quién tenía «pa asá una vaca».

Este es el socialismo, el comunismo, el independentismo y el terrorismo.

Esta es la España que va camino del vacío.

Personajes que nos gobiernan poseedores de grandeza geminada.

Ricardo arroja el espejo al suelo. Su catoptromancia ha terminado. El «espejo roto supone, o es en sí, la destrucción de toda posible dualidad» (Shakespeare: El rey Ricardo II).

O acabamos con la catoptromancia de quienes nos gobiernan, con su geminada grandeza, o ellos acaban con España y eso nos va a tocar pagarlo a todos: ricos, pobres y los demás. Hay que romperles el espejo.

¡Idos al diablo, botarates! ¡Mirad a los que sufren!

Con las cosas de comer y querer no se juega. Cada día más pobres, más tristes y más enfrentados.

¡Botarates!

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

24 noviembre 2023

 

LA CÓLERA DEL DÍA DESPUÉS. Rafael Dávila Álvarez

Así empezó todo. Cólera, resentimiento, tradúzcalo cada uno como prefiera: la Ilíada.

Llegará un día, cuando todo haya pasado que habrá que dar respuestas y exigir responsabilidades. ¿Quién fue el que a entrambos los enzarzó en reyerta? Hasta ese día, y aún después, nos esperan tiempos recios: la Odisea.

Esto no se arregla con un simple cambio de gobernantes. Es más lo que hay que deshacer que lo pendiente por hacer. Si el mal pasase pronto, si amaneciese de nuevo, si lloviese y el sol saliese para todos, algún día cercano, habrá por delante un inmenso trabajo, casi inabarcable.

Reconstruir una ciudad arrasada por la guerra es una enorme labor, pero realizable, un trabajo conjunto que suele ir acompañando de la ilusión; nuevas oportunidades alegran los muchos quehaceres.

Reconstruir los adentros, las mientes de todo un pueblo castigado por imposiciones educativas y sectarias es muy difícil porque los rescoldos siguen produciendo daños que arrasan de nuevo bosques centenarios.

Las aguas vuelven pronto a su cauce después de una tormenta, las huellas del fuego desaparecen tras algunas primaveras, las heridas abiertas en las almas de los hombres tardan en cicatrizar y casi nunca llega el día del olvido total.

Cuando todo haya pasado y el mal político, tanto externo como interno, haya desaparecido, tendremos que arar con un buey y un burro, trabajar en verano e invierno. Difícil será saber por dónde empezar cuando todo está arrasado, nación y Estado. Quizá la forma política del Estado sea, entonces, ya irreversible.

Lo hecho, lo mal hecho, es provisionalmente definitivo, un oxímoron harto frecuente. No hay Reglamento provisional que dure menos de cien años.

España vive una permanente provisionalidad sin que llegue el día en que la nación se asiente en principios y afectos comunes.

Hace unos días escribí un artículo que parecía una despedida y así fue interpretado por una gran mayoría de los lectores de este blog. Les agradezco sus buenos deseos e impulso para seguir. No me voy a ninguna parte. Podría haber sido, pero no tengo lugar ni medios para ello, además he de confesarles que me siento muy arropado por ustedes, mis lectores, noto su compañía, y por tanto la moral nunca desfallece.

El Reglamento Táctico de Infantería cuando habla del «Combate» da una norma que recomiendo a todos y que debería formar parta de nuestras vidas:

«Queda prohibido replegarse o rendirse bajo pretexto de estar desbordado, envuelto, sin municiones o por ver retirarse a unidades o fracciones próximas. El repliegue de una tropa no puede resultar más que de una maniobra prevista por el Mando y ejecutada mediante órdenes explícitas, o por consignas precisas y claras, cuando se trate de puestos avanzados. Una unidad, por pequeña que sea, dueña de su fuego, puede sostenerse y combatir aislada durante varios días. Y una tropa que se quede sin municiones, combate a la bayoneta. Una fuerza que se rinde sin haber agotado todos los medios de defensa, está deshonrada, y su jefe es el responsable».

En mi artículo solo pretendía identificarme ante el enemigo y lo hacía también con lo ordenado en el mismo Reglamento que dice: «Si algún individuo es hecho prisionero por el enemigo, no deberá facilitar otros datos que los conducentes a establecer su identidad, tales como el nombre, apellido, fecha y lugar de nacimiento y grado o categoría en el Ejército, absteniéndose de dar otros detalles, tales como el regimiento o unidad a que pertenece, clase, número, situación de las unidades, etc., por los cuales pueda llegar a tener conocimiento el adversario de las operaciones a efectuar, comprometiéndose su éxito y la vida de muchos de sus camaradas. Si el prisionero es portador de alguna orden o consigna escrita, la hará desaparecer rápidamente, destruyéndola en forma que no pueda ser reconstituida, llegando incluso a tragársela».

Somos portadores de órdenes y consignas escritas en tablillas indestructibles y con rasgos inteligibles a distancia: está todo escrito en el alma del soldado.

Hasta ahí he llegado. Ya estamos todos identificados. Algunos, prisioneros, hemos logrado liberarnos sin revelar nada que no sea conocido.

Vuelvo a la tranquilidad del clásico, preparo la batalla, desde donde se explica todo:

«Canta, diosa, de Aquiles el Pelida, el resentimiento — ¡que mal haya!—

[…] ¿Quién fue de entre los dioses el que a entrambos los enzarzó en reyerta?».

El día después se acerca. Estemos preparados y unidos. Sin protagonismos. Lejos de sentirnos como el albatros de Baudelaire remontemos el vuelo, aunque sea hacia la tormenta.

¿Quién será capaz de enfrentarse al día después? Está todo por deshacer.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

23 noviembre 2023

 

LIBRO «LA GUERRA DE MARRUECOS 1907-1927» de Manuel Casteleiro. Editorial ACTAS

Nadie quiere hablar, aún menos mirar, de África, de Marruecos, cuando es imposible entender el siglo XX español y sus consecuencias sin conocer la labor de España en aquellas tierras. Hay mucha sangre española mezclada con las áridas tierras del Rif, sangre vital perdida por ser desconocidos unos hechos que aún sangran, olvido que supone una de las grandes injusticias de la historia interpretada por los hombres. Sobrecoge que nadie recuerde a aquellos miles de españoles, humildes y sencillos que allí siguen muertos por la imperdonable mala memoria de las posteriores generaciones que en gran número proceden de aquella sangre perdida. El ADN de las tierras rifeñas es español en su mayoría, una fuente que mana sangre de los españoles que murieron por España. Ahí quedó todo.

¡Qué lejos queda todo aquello!, mientras en ello está el germen de nuestra historia reciente.

Cuando aparece un libro que lleva en su portada ese nombre prohibido La guerra de Marruecos, el corazón da un vuelco y se abre un mundo de esperanza hacia la historia olvidada. Así ha ocurrido con la reciente obra de Manuel Casteleiro: La guerra de Marruecos 1907-1927 que hoy les traigo a colación por su enorme importancia. Una obra monumental como aquella guerra fue y exige, un trabajo que se escapa ya del autor y pasa a ser la obra colectiva de aquellos que la protagonizaron, bien podríamos decir, por España, incluso por encima de los que decían ser España. Lo eran los que allí lucharon y de ellos es la historia.

Una esmerada y magnífica edición de la editorial ACTAS que ha cuidado su presentación como la historia y la obra merecen. Hacía mucho tiempo que no se veía un trabajo tan completo y bello a la vez de nuestra historia.

Manuel Casteleiro se ha dejado la vida en este texto que nos ofrece y la editorial la ha recogido como cofre que guarda un tesoro. Lo es; y me permito decirlo desde el conocimiento de una etapa que por razones familiares entiendo profundamente y de la que dispongo la adecuada información como para poder contrastar los hechos. Este es un libro necesario, profundo, muy documentado y que recomiendo no solo a los interesados en el tema sino a todos los que quieran saber algo de la historia de su patria.

La guerra de Marruecos se ha contado muchas veces, pero tantas como mal contadas, pesadas y aburridas, técnicas, llenas de nombres lejanos y distantes, con feroces críticas y fantasías muy propias de los que pretenden dulcificar actos merecedores de una nueva Ilíada. Este libro de Manuel Casteleiro pone a cada uno en su sitio y cuenta los hechos de manera rigurosa y académica siendo a la vez de fácil y amena lectura.

Vuelvan la vista al sur, lean lo que allí hicimos, y verán lo que somos y porqué somos. Es la historia suya y mía, bien contada y editada con la estética y la esmerada presentación que requiere.

Me atrevería a decir que es una obra definitiva y que marcará un hito en aquellos hechos tan relevantes de los que repito somos descendientes y a cuyos protagonistas debemos honor y gloria.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

22 noviembre 2023

 

¿ESPAÑA INDEFENSA ? Manuel Castro Zotano (militar retirado)

 

El anuncio de la amnistía ha abierto la caja de los truenos. El pacífico pueblo español, el que trabaja, estudia y levanta al país, ha saltado como un resorte ante la injusticia de exonerar a unos personajes, condenados o encausados, que intentaron romper España. En los medios de comunicación una multitud de profesionales o asociaciones de ellos están opinando sobre el tema desde el punto de vista jurídico, político, económico, etc. y otros forman cola para poder hacerlo. Me gustaría que nos apretáramos un poco para ver si cabe la opinión de este viejo militar retirado con más de cuarenta años de servicio activo.

Como se ha resaltado por eminentes profesionales del derecho, independientemente del problema jurídico que plantea la amnistía, la asunción por parte del Gobierno del relato del separatismo produce un daño de enormes consecuencias al Estado de Derecho español. Se denuncia la “deslegitimación”, “voladura”, “destrucción”, “humillación”, etc., del mismo pero, en mi criterio, se trata de una burla más a un Estado de Derecho que hace ya muchos años está postrado, sedado y tan débil que no dispone de fuerzas para llegar a algunas regiones del territorio nacional. Esto, indudablemente, es malo para España pero le viene de perlas a cualquier político autócrata que, bajo la cobertura de vivir en una aparente democracia, puede gobernar sin los controles genuinos de este sistema político.

Desde mi punto de vista, el acuerdo con Junts que, entre otras cosas, contempla la amnistía y los campos de negociación futura, no son acciones aisladas para conseguir los votos necesarios para la investidura del Sr. Sánchez, no, estas acciones junto con otras realizadas por el Gobierno durante la legislatura que termina, responden a un plan estratégico para perpetuarse en el poder y construir una sociedad nueva perfectamente sumisa. Para ello, le es fundamental, por una parte, ensanchar el poder ejecutivo a costa de los otros dos poderes del Estado para sortear todos los controles democráticos y, de otra, contar con los votos de los independentistas, porque con los suyos y los de sus socios (nacionalistas, filoterroristas y neocomunistas) no les llega, en el mejor de los casos. Por eso, cuando gobiernen en la nueva legislatura, se verán empujados por los separatistas contra la línea roja del referéndum de autodeterminación y la de la independencia. Como saben que sin ellos no puede gobernar y que facilitar la independencia sería su ruina como partido en el resto de España, terminarán concediendo una autonomía a Cataluña tan amplia que funcione al margen del Estado y  tan sumamente financiada que, según creen, contentará a los separatistas (?).

Hablo aquí de dos líneas rojas que no puede cruzar el ejecutivo sin que se desplome, estrepitosamente, el Estado de derecho. El referéndum de autodeterminación y la independencia concedida como resultado del mismo o unilateral, son actos ilegales. El referéndum, ni siquiera camuflado con la retorica del Gobierno, porque no hay mas nación que España, que tiene todos los requisitos para serlo: pueblo, territorio y soberanía ninguna comunidad autónoma de España los tiene porque les falta la soberanía sobre su territorio, que pertenece al pueblo español en su totalidad. Ni siquiera una consulta a la totalidad es legal porque por vías democráticas no se puede trocear la Patria que es anterior a cualquier sistema político.

¿Cómo se puede actuar, dentro del Estado de Derecho, por la vía institucional, para evitar que el ejecutivo acabe con los controles genuinos del sistema democrático sin rebasar las dos líneas rojas? Nos quedan los otros dos poderes y el resto de instituciones y organismos del Estado. El Poder Legislativo, en el Congreso está formado por una mayoría absoluta de diputados del PSOE y sus apoyos que por su disciplina de voto, en ningún caso actuarán contra el Gobierno. El Senado, es irrelevante porque su función de control político está subordinada al Congreso de los Diputados. El Poder Judicial, pese a los intentos del Gobierno de invadirlo, se muestra fuerte y es una garantía contra la arbitrariedad. La instituciones, en especial las Fuerzas Armadas por sus misiones constitucionales, deben mantenerse unidas, jerarquizadas y disciplinadas. Unidas, impidiendo a toda costa que el virus político invadas sus filas, independientemente, que sus componentes como ciudadanos participen en el proceso democrático fuera del cuartel con la limitaciones que por razón de su profesión marcan las leyes. Jerarquizadas, bajo el mando supremo del Rey y la dirección del Gobierno. Y disciplinadas, obligando a sus miembros a mandar con responsabilidad y a obedecer lo mandado y como dicen la RROO de las FAS: tiene su expresión colectiva en el acatamiento a la Constitución. Es decir, que las FAS, si recibieran órdenes ilegales (por oponerse a la Constitución) del Gobierno podrían desobedecerlas (RROO, articulo 48), creándose un problema institucional.

Tengo que manifestar mi pesimismo por el resultado de la actuación del Poder Judicial, no por el reconocido prestigio de sus miembros, sino por el control que tiene el Gobierno de las tres vías que puede utilizar: la jurídico-constitucional, la jurídico-penal o la justicia europea. En la primera de ellas la resolución de problemas constitucionales termina siempre en el Tribunal Constitucional ,del que ya conocemos su colonización por el Ejecutivo. En la segunda de ellas, la justicia penal: a la vista del art.102 de la Constitución: en el punto 1 que se refiere a la responsabilidad criminal del Gobierno, exige un suplicatorio al Congreso en el que existe mayoría absoluta del Gobierno, y en el punto 2 “Si la acusación fuere por traición o por cualquier delito contra la seguridad del Estado en el ejercicio de sus funciones, sólo podrá ser planteada por iniciativa de la cuarta parte de los miembros del Congreso, y con la aprobación de la mayoría absoluta del mismo”. En cuanto a la tercera vía, la justicia europea, los resultados pueden ser inciertos porque es una justicia trufada de diplomacia.

¿Qué pasaría si el Gobierno rebasa alguna de las dos líneas rojas? En mi criterio, se desplomaría el Estado de Derecho y habría que tomar acciones extraordinarias para recuperarlo. No se me ocurre otra forma que el Rey, como símbolo de la unidad y permanencia del Estado (sic), que prestó juramento de… guardar y hacer guardar la Constitución (sic) y de convocar y disolver las Cortes Generales y convocar elecciones en los términos previstos en la Constitución (sic), que habría sido conculcada por el Gobierno, con el apoyo de las instituciones que, como el poder judicial o las FAS, han permanecido leales a España y al orden constitucional, adoptará las medidas necesarias para restablecer dicho orden.

Espero y confío que esta última situación no se dé y que la cordura de un gran partido, que tan buenos servicios ha prestado a España en la democracia, como el PSOE (de Felipe González, Redondo Terreros o Leguina) se imponga al actual (de los Zapatero o Sánchez) y que aquellos magistrados del Tribunal Constitucional que prefieren arrastrar sus togas (sic) prioricen su independencia a su ideología.

Manuel Castro Zotano (militar retirado)

Blog: generaldavila.com

21 noviembre 2023

NO QUIERO SER ESPAÑOL. Rafael Dávila Álvarez, General de División (R.)

Incertidumbre. Muchas y variadas situaciones, declaraciones, a raíz de lo que en España está sucediendo y en todas un futuro de incertidumbre se barrunta. Nada bueno.

Es lógico sentir el peso de lo que uno ha hecho hasta ahora y en el repaso que me corresponde resulta que de nada me arrepiento. Ni un paso atrás.

Me apoyo en lo que fui e hice. No me gusta lo que veo ni lo que parece que viene: la destrucción (no hay duda, son hechos) de la unidad de España, de su integridad territorial, de la Constitución (interpretada para ello y sustituida por un poder que asuma todos los poderes).

No quiero ser un estorbo ni participar en esta farsa en la que ya mi protagonismo no llega ni a ser de mero espectador ni quiero asistir a una obra de teatro a lo que no he sido invitado y con la que estoy en desacuerdo.

Ustedes se lo guisen y se lo coman.

Me explico.

Soy general del Ejército español. General de División. Estoy retirado. No del todo ni de todo, es decir que sigo, dentro de mis limitaciones, trabajando por lo que yo creo que es España y sus Fuerzas Armadas. También por lo que me gustaría que fuesen. Sobre todo y por encima de todo me preocupa y ha ocupado estos años la unidad de España. No me digan que ese no es un problema porque es el problema.

Es por eso que paso a dar algún detalle de mi lucha interior con este grave asunto de lo que fue, lo que es y lo que dejará de ser.

Lo de ser general del Ejército no me hace distinto a nadie ni es un título que quiera exhibir, porque además la primera y segunda acepción del Diccionario de la RAE lo deja bien claro.

General: 1. adj. Común a todos los individuos que constituyen un todo, o a muchos objetos, aunque sean de naturaleza diferente. 2. adj. Común, frecuente, usual.

En definitiva. General: lo más común.

Ingresé con 18 años en la Academia General Militar de Zaragoza, fui por tanto Caballero Cadete allá por los años setenta, aprendí el Decálogo del Cadete, todavía en vigor, el de Franco, fui teniente, capitán… y hasta mandé la Legión, la de Millán Astray, Franco y Valenzuela.

Decía que soy general. Pero es que soy nieto e hijo de general. Para que lo entiendan: Tres generales, Fidel Dávila, Manuel Dávila y Rafael Dávila. Entren, lean y entenderán.

La cosa se pone seria.

He sido Ayudante de Campo de S.M. el Rey Don Juan Carlos I durante cinco años y durante otros cinco Jefe de su Guardia Real.

Después fui General jefe de la Brigada de la Legión Rey Alfonso XIII, es decir jefe de la Brigada operativa y jefe institucional de la Legión, que es lo mismo que decir el conservador y continuador, por ese periodo de mando, de su historia, de sus tradiciones, de su mística, uniformidad y todo lo relacionado con el Credo y espíritu de la Legión.

He escrito dos libros, ya publicados con La Esfera de los libros y uno en estos momentos en la editorial para su próximo lanzamiento. En dos de ellos trato la guerra civil y la posguerra, documentados, incluso la guerra reciente (civil también). El otro trata del arte de la guerra, su escenografía y actores (incluidos los actuales).

Llevo escribiendo toda la vida, pero publicando solo desde hace algunos años. Tengo un blog que se acerca a los siete millones de visitas y colaboro lo que puedo y donde me llaman de la prensa y la televisión.

En lo que escribo y cuento nunca he escondido mis amores y desamores. Ser honrado y disciplinado lo he intentado.

También tengo condecoraciones y una pensión. Mi mujer, seis hijos y más nietos. Nada más (y nada menos). Si desean algo distinto busquen en otro lugar. Aquí no lo encontrarán.

Viendo estas pequeñas cosas de una vida, a estas alturas de la vida, con la ley en la mano, no la de la vida, con el vil ataque a España,  a su unidad, afincado el terrorismo en su institución, el separatismo reinante, una Ley aplicada ad hoc, me pregunto insistentemente si seré «compatible con la democracia», si no debiera «en buena Ley» con esa que nos gobierna cada día, con tanta insistencia del dedo señalador, si seré digno de ser español, o mejor debería renunciar a ser general, a la faja y a las estrellas, al bastón de mando, a todo eso que ya solo adorna una pared (y algo la morriña en el alma). Mis antecedentes (aquí te fichan enseguida y te bautizan, es decir te adjetivan) podrían ir contra la ley aprobada y, sin la  menor duda, mis presentes van en contra de lo que el elegido presidente del Gobierno de esta nación junto a su Gobierno predica y ejecuta, y claro yo no voy a arrepentirme, porque ninguna razón hay, de ninguno de mis antecedentes ni presentes, mucho menos si estos son familiares. Aún estoy a tiempo de entregar mi militar carrera, renunciar a mi oficio, a mi hoja de servicios, al sable que tan mal desenvainé. No tengo inconveniente. Ninguno. No seré un obstáculo y prefiero que la memoria no sacuda mi vida con ese desprecio que muestran quienes entienden el gobierno como el arte de la ofensa a más de la mitad de los españoles, es decir a España.

En estas condiciones no quiero, siendo español, ver morir a España sin poder hacer nada.

Díganme, si es que es posible, cómo debo hacerlo, renunciar a todo, incluidos ustedes que me gobiernan, donde debo dirigir mi instancia, donde depositar esas condecoraciones, donde la nacionalidad. Díganme, si es posible, dónde quedará un lugar allí que surja el nombre de España, sin persecuciones, ni acusaciones graves, sin mentira ni difamación, para allí acogerme en asilo político. Donde la amnistía no sea un arma destructiva, donde no se mienta ni se ofenda a la nación. Donde no haya destrucción ni odio. Donde no se manipule el Poder. Dígamelo aquel que sepa los pasos burocráticos que he de dar para que nada tengan que ver estos personajes con mi pasado ni con mi futuro, sobre todo no quiero sentirme culpable por partícipe, aun silencioso, de esta destrucción de la Historia de mi Patria y de la iniquidad sobre ella vertida. Esta no es mi España.

Creo que como yo hay unos cuantos, pero que o no se atreven o cuenta no se han dado, así que seguro que contaré con el apoyo de más de uno. Fundaremos de nuevo España, no sé donde, pero gritaremos de nuevo ¡Viva España! y nos extenderemos por una tierra que nunca olvide a España.

Quítenme todo, nada quiero de ustedes. Solo déjenme la pensión, es lo único que me queda, para poder poner un sello en la instancia y que Correos no me la devuelva.

Un último favor: no me sigan. Ni me persigan. Allí donde recale, ustedes no serán bienvenidos.

Sin duda alguien dirá, ¿y a mi qué me importa? Tiene toda la razón. A mi puede que tampoco.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

20 noviembre 2023

PEDRO SÁNCHEZ: ¡DAS MIEDO! Rafael Dávila Álvarez

Hoy no está el horno para bollos y la crispación lograda la pagaremos. El presidente en funciones del Gobierno del Reino de España ha conseguido de entrada dos cosas: una que la gente esté harta y cambie de canal;  la otra es mucho peor: ha logrado llevar el miedo a los ciudadanos.

Es por lo que no voy a hablar mucho. He salido tarde de casa, después de oír las broncas e insultos, las mentiras, de ese lugar prostituido llamado Parlamento y he recorrido varias calles preguntando a gente que de nada conozco. Seguramente su amabilidad ha sido lo más sobresaliente. Preguntaba sobre el debate de investidura.

Hoy no tengo ganas de escribir y siento dejarles solo esta crónica con lo que me han contado:

—No me interesa nada, no pongo la tele ni oigo la radio. Son todos unos…

—¿Qué va a pasar? ¿No habíamos visto cosa igual? Este gobierno que viene da miedo. Estoy asustado.

Eso es todo. Preocupante resumen. España estaba en paz hasta la aparición del odio y la mentira. De nuevo.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón y los suyos han conseguido eso. Estarán contentos.

Yo no. Muchos españoles como yo.

La vida política perturba la convivencia. Eso ha conseguido este personaje.

No se crean que él solo está capacitado para ese logro. Alguien paga la obra de teatro y a los comediantes. Sé lo que digo.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón no tiene capacidad para esto. Se lo han entregado en bandeja y le han dado un espejo. Eso es todo. Toda su capacidad se encierra en un espejo.

Ese es el miedo: ¿Qué se esconde detrás de todo esto?

Por hoy hemos visto suficiente. Miedo. Lo que viene da miedo. Es para tener miedo.

La clase política nos ha conseguido aburrir. Detestarles. De los medios que informan ya nadie se fía. Si todo eso es malo no es lo peor.

Pedro Sánchez y los que con él pactan dan miedo. Ese es el problema de fondo. Se esconden muchos.

Perdonen por la brevedad, pero debemos retirarnos a reflexionar.

¿Quién está detrás de todo esto?

¿Es razonable tener miedo? No les quede la menor duda. Los españoles estamos enfrentados por culpa de la política. El culpable tiene nombre: Pedro Sánchez Pérez-Castejón. El futuro es para no dormir tranquilos.

No puedo, por ahora, darles el nombre del que le mete la mano por detrás. Pero nos la están metiendo a todos y cuando queramos darnos cuenta seremos autómatas. Por ahora tenemos una muestra, la del espejo, pero verdaderamente peligrosa.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

16 noviembre 2023

 

EL SILENCIO MILITAR. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

El interés por lo militar sólo surge cuando algunos frivolizan con la unidad de España o hay declaraciones interesadas que provocan escándalo o enfrentamiento de partes. De esto precisamente es de lo que huyen los militares, de las declaraciones irrespetuosas o descorteses y de aquellas que dan lugar a equivocadas interpretaciones.

No necesitan intérpretes de por medio.

En estos momentos la patria está en peligro, lo diga Agamenón o su porquero, que lo dicen los dos y no hay Institución del Estado, institución, asociación, fundación, gremio, patio de colegio o parada del autobús que no lo diga. ¿Que va a pasar? Ante el grave momento y el incierto futuro solo queda que  hablen los españoles. Es lo propio y mientras más mejor. En  la calle ya que no hay otro lugar donde se les escuche. Los españoles deben de manifestar su opinión  y darla a conocer sin mediáticos o partidistas planteamientos.

Con demasiada frecuencia te preguntan, ¿qué piensan los militares?, ¿por qué no opinan los militares? Una cosa es lo que piensan los militares y otra su opinión. El pensamiento militar es claro y rotundo y no hay opinión por no ser opinable ya que forma parte de la esencia de la milicia; es su norma de conducta, su cortesía y disciplina. Hay cosas que no dan lugar a opinión o interpretaciones, como la misión, claramente definida en la Constitución, el juramento o promesa a la Bandera, hecho por su conciencia y honor, y su primer y fundamental deber, la disposición permanente para defender a España, incluso con la entrega de la vida. Y no lo han inventado ellos sino que son mandatos que se repiten en la Constitución y en las Reales Ordenanzas. En esto no hay opinión posible sino reflexión y preparación para su cumplimiento. Este es el pensamiento militar de obligado cumplimiento y no opinable. Por tanto, el  llamado silencio militar es el resultado de tener muy claro cual es su misión y su comportamiento; sólo es necesario saber escuchar. De otros temas más domésticos cada uno opina lo que le parece, como el resto de los españoles, aunque esta sea una profesión castigada históricamente y que calla mucho, quizás demasiado, mientras otros hablan por ella, también demasiado y sin escuchar a los protagonistas.

Los militares no opinan. Piensan en el bien de España que es su única preocupación.

En ocasiones los silencios hablan más que las palabras. De forma que todos sabemos cuales son los temas «domésticos» y cuales son los «otros». En este bello oficio siempre se piensa y se siente lo que se dice, pero a la hora de hablar solemos recordar aquello de no «desenvaines la espada sin razón ni la envaines sin honor», en este caso la palabra.

Por eso decimos que un general previsible es un general derrotado.

Que nadie se arrogue su palabra.

«Y habló, como siempre habla, tan justo tan mesurado…» (Cantar Mío Cid).

Cortesía, inseparable de la disciplina.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

15 noviembre 2023

SE BUSCA HÉROE NACIONAL. Rafael Dávila Álvarez

Emiliano Gracía-Page Jura Bandera en la Academia de Infantería.

«Un Solo agüero hay que sea excelente: combatir en defensa de la patria».

Así le hablaba Héctor a Polidamante cuando este veía malos augurios para atacar a los aqueos en sus propias naves. Es necesario un corazón firme ante el enemigo y estar dispuesto a luchar.

Estamos ante la mayor de las batallas emprendidas en democracia, precisamente cuando esta se ha degradado y el poder de los enemigos de España en breve se va a mostrar en el Parlamento, sede de la soberanía nacional.

Los presagios indican que allí estarán sentados una mayoría dispuesta a firmar la traición. La defensa de la patria es algo secundario.

Creo que nunca España ha estado tan necesitada de un salvador de su pasado, presente y futuro como en el momento actual. Porque lo que es necesario salvar es la democracia. Necesitamos un héroe sin duda porque no es fácil lograrlo y en ello puede irle la vida. Pero esa vida que él podría perder políticamente le convertirá en el salvador de España y nadie como él se elevará en la Historia de la libertad. Muchos quisieran ser ese héroe nacional, pero pocos o ninguno disponen de capacidad para llevarlo a la práctica.

Hay un hombre que apunta y amaga. Hay un hombre que dispone de esa única oportunidad ya que se ha pronunciado en contra del plan que para España tiene el jefe de su partido.

Se llama Emiliano García-Page y es el presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Dispone de ocho, suficientes, elementos de juicio, de ocho representantes de su palabra, la de sus votantes, que seguro esperan un paso al frente en defensa de España y de la justa y equitativa solidaridad, como la Ley ordena, entre los españoles sin distingos entre catalanes, vascos o castellanomanchegos.

En Estrategia. Una historia, Lawrence Freedman, su autor, recurre a una cita de Mike Tyson: «Todo el mundo tiene un plan… hasta que te parten la cara».

Desconocemos el plan de Emiliano García-Page, conocemos el de Pedro Sánchez y la Estrategia es un arte en el que la sorpresa manda para destrozar en un momento el plan contrario. De un solo golpe.

Se trata de ocho contra casi el doble de cien. La tragedia y la oportunidad estriba en que no es una cuestión de número sino de honradez y honor. Cumplir la Ley y las convicciones democráticas.

La traición crea un inmenso silencio y entre sus filas nadie se habla, sino que se vigilan. Cualquier palabra es un reproche y los traidores siguen un tortuoso camino lleno de venganzas y delaciones.

El señor García-Page tiene una oportunidad que no todos tenemos. Le diría que no nos quiera tanto y nos quiera mejor, que obras son amores, que no todos tenemos su oportunidad y que ello le convertirá en héroe o villano. Está ante un reto que le perseguirá el resto de su vida, de lo que tendrá que dar cuenta si no lo acepta o encumbrarse como héroe nacional si adopta la postura de defensor de la democracia.

Recurro a Jenofonte: «Si alguien les hace cambiar de actitud, de modo que dejen de pensar únicamente en lo que les puede pasar y piensen también en lo que pueden hacer, se encontrarán mucho más animosos, porque sabéis perfectamente que no es el número ni la fuerza lo que consigue las victorias en la guerra: sólo a aquellos que con la ayuda de los dioses se lanzan con ánimo resuelto contra los enemigos, la mayoría de las veces, su oponente no logra contenerlos».

Piense en lo que puede hacer por España y los españoles. La historia le ha puesto ante esa tesitura.

No la desprecie. España busca, necesita, un héroe nacional que responda en esa la última cita de los guerreros de primera fila.

España os lo agradecerá y premiará y si no, os lo demandará.

Rafael Dávila Álvarez

14 noviembre 2023

Blog: generaldavila.com

 

NO FUE POSIBLE LA PAZ. Rafael Dávila Álvarez

Así ha sido. Mira que se ha intentado, que incluso hubo buena voluntad. Era mentira. Los demonios de siempre atacan cuando la casa está más limpia y ordenada. Comunismo, socialismo y nacionalismos. Vuelta a empezar. Europa dormida es atacada por el sur y por el este, pero España es un lugar seguro donde la democracia se hace fuerte gracias a unificar en uno solo los tres poderes. Es la fuerza del olímpico de la Moncloa que maneja el rayo poderoso.

No hay mejor democracia que sostener bajo el mismo cetro al Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Un artista del poder es el único que puede lograrlo.

Claro que «la paz no es la ausencia de la guerra, es una virtud, un estado de la mente, una disposición a la benevolencia, la confianza y la justicia», que son los tres poderes en uno: una sola voluntad decide. No hay duda: esto es la guerra, «padre y señor de todas las cosas, que a unos hace libres y a los otros siervos» (Heráclito de Éfeso).

Entendemos bien a Calderón:

Está una pared aquí

de la otra más distante

que Valladolid de Gante.

Ayer asistí en Madrid a la concentración de miles de miles de españoles que gritaban un «no rotundo» a los infames negocios del señor Sánchez, presidente en funciones del Gobierno, que pretende interpretar la Ley y vender España en parcelas hasta su desaparición como nación después de que ya ha acabado con el Estado.

Reconozco que me sentí como oveja sin pastor. Me sentí oveja, eso sí, trasquilada, mientras el lobo se disfrazaba de abuelita.

Don Santiago Ramón y Cajal decía que el rumor de la colmena estimula la inteligencia. Aquello me iluminó. La colmena suena en toda España, solo hace falta alguien que sepa interpretar el zumbido y darle solución. Difícil porque viene de largo: divisiones, enfrentamientos, engaños, en definitiva sucias políticas que han hecho reverdecer antaños desencuentros.

Fue una trampa en la que todos hemos caído.

Nada es lo mismo, nada permanece.

Menos la historia y la morcilla de mi tierra:

Se hacen las dos con sangre.

Versos del poeta Ángel Gonzalez

Mal camino el que empieza a recorrer España y no se dan cuenta los iniciadores que esta es tierra de todos y se gobierna para todos y que entre posiciones tan encontradas buscar el enfrentamiento es muy peligroso.

Todos nos manifestamos. Cuando esto ocurre de manera «tan manifiesta» y numerosa es que la política ha fracasado. De manera estrepitosa. Y después ya se sabe. Llegan los demonios.

¿Quién arregla este desaguisado?

Se manifiesta el pueblo, los jueces, fiscales, empresarios, inspectores de hacienda, asociaciones, hermandades, políticos retirados, activos y apartados, los olvidados, los famosos, los jubilados, nos manifestamos todos.

¿Y?

¿Hay solución? ¿Hay manera de revertir esto?

Pues miren yo se la voy a dar; la más pronta y fácil solución: que hubiese tres, solo tres, socialistas que procediesen con honradez y le dijesen al presidente «No» en su votación en el Congreso. Se acabó y el siguiente paso sería volver a nuevas elecciones.

Pero todo esto es palabrería.

Cualquier otra solución, que las hay, llevaría su tiempo y con él el olvido y de nuevo la rutina y el bostezo. Pocos se la juegan. El que más y el que menos bala por su pienso y se debe al pastor, unos mientras peor mejor y otros de lo peor hacen arte. La gente del campo dicen que son cinco años buenos, cinco malos: diez regulares. Cuando queramos darnos cuenta la cosecha se ha perdido. Llevamos demasiados años de sequía.

¿Solución?

Política: cero. No veo fuerza y unidad.

El Poder Judicial. Confío en el Poder de la Justicia. A pesar del Tribunal Constitucional al que se acudirá y nada solucionará. Lo sabemos todos.

¿Quién nada en la Fiscalía? Olvídense.

Confío en el orden y la Ley. Pero la Ley necesita la fuerza para su aplicación y esta forma parte del Ejecutivo, o sea que (?) tres en uno.

¿Europa? Expectante estamos. Aunque tenían en amparo a un prófugo de la justicia, a un delincuente, que ahora se convierte en el amo del rebaño.

Todo es inaudito. Todo es consecuencia de haber hecho algo mal. Nadie sabe cómo hasta aquí hemos llegado. Nadie sabe cuál es la solución.

Creo muy necesario y de máxima eficacia seguir manifestándonos, día tras día, anunciando que estamos aquí y no nos conformamos con esta propuesta de gobierno, con la propuesta de llevarnos a la pobreza y a la desunión. Hay que seguir manifestando que la paz y la convivencia son posibles. Que los españoles somos todos iguales ante la Ley y no esperamos nada del favor ni tememos nada de la arbitrariedad.

Fue José María Gil Robles el que escribió No fue posible la paz. Pedro Sánchez lo reescribe ahora y logra enfrentar a los españoles.

Permítanme una última y posible solución: romper el espejo de la Moncloa.

El que lo haga nos traerá al menos siete años de fortuna.

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

13 noviembre 2023

 

LUCHAD. NO TENGÁIS MIEDO A PESAR DE LA DICTADURA Rafael Dávila Álvarez

Creo que es la mejor recomendación que hoy podríamos hacer como declaración, más allá de la política, ante la gravedad de lo sucedido en España. No peligra el Estado, ya perdido, sino la Nación y ante eso ¡atención! los españoles son de cuidado.

Ha llegado el momento más delicado desde que en España se aprobó la Constitución. Ganado a golpe de indiferencia, mal hacer político y del que todos somos culpables, debemos enmendar lo mal hecho.

La presidenta de la Comunidad de Madrid lo ha resumido en una acertada frase: «Nos han colado una dictadura, los grandes dictadores de la historia se cuelan a través de los parlamentos».

Usted sí que sabe.

La dictadura ha llegado. Estemos preparados y luchemos contra ello. Aún estamos a tiempo.

En España igual que asistimos estupefactos a un pacto impensable de ruptura de España no es de extrañar que al señor Sánchez, el culpable, mañana o pasado mañana, le veamos detenido, conducido ante el juez y condenado. Motivos hay. Nada es verdad ni mentira, todo depende del cristal con qué se mira.  ¿Quieren que les enseñe casos parecidos o de menor gravedad? No les tomo por desinformados. Los conocen como yo. Los enemigos de España han vencido. Por ahora. Es el momento del contraataque o la derrota total. Está en sus jóvenes manos

El verdadero problema es encontrar un buen Capitán que nos lleve a la victoria. Pero, por favor, que sea uno: no dos ni tres.

Por eso llega un momento en el que uno se irrita contra «todo lo que se menea» que decían en una serie televisiva.

Hartos de salvapatrias de barra de bar, harto de políticos que vienen a medrar, a ponerse la gorra y soplar por el pito, autoridades iletradas, uno no puede dejar de recordar aquello «Llora como una mujer lo que no supiste defender como un hombre».

¿Va a romperse España? No. La Patria es más de lo que la voluntad política pretende representar. Algo indica que los españoles empiezan a hartarse. Algo muy necesario para revertir la situación.

Cuando los españoles empiezan a hablar más allá de la temporal urna es que están hartos del engaño de «Votar y callar». Cuando además de votar reclaman en las calles lo que es suyo es que la democracia funciona. La calle no es solo de aquellos que nos han robado España, y ya es hora de que hagamos uso de nuestro derecho a que se nos oiga sin modulaciones mediáticas.

La situación además de grave es peligrosa. Por lo pactado y no por manifestarse en contra de ello. Las manifestaciones que cada día claman en la sede socialista de Ferraz son un sano ejercicio democrático. No. Eso no es violencia. Violencia es la del ministerio del Interior, del señor Marlaska o del poderoso de Moncloa que maneja el poder de las riendas que le unen con el Judicial y el Legislativo.

La falta de respeto democrático debe tener su respuesta en la calle. Cuando no se respeta la Ley y se gobierna de espaldas a un cincuenta por ciento de la población, los afectados deben expresarse sobre todo ante la división y tibieza de los que les representan. Echarse a la calle es sano y democrático, y lo es más cuando te lo intentan impedir con el miedo y la detención. Sin manipulaciones. Sin violencia que otros aprovecharían.

Algo indica que los españoles empiezan a hartarse. Eso es necesario plasmarlo y la única manera es la calle.

Nadie aún se explica cómo empezó el motín de Esquilache o el de Aranjuez. O el 2 de mayo. Nada que ver, pero mucho que aprender.

Ocurrieron. Sin miedo y sin perder la cabeza. Honor y honra. Por España que no es cualquier cosa.

Rafael Dávila Álvarez.

Blog: generaldavila.com

9 noviembre 2023

 

 

 

ESCUELA DE TERRORISMO EN GAZA General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Estamos aún en Israel; todavía es 7 de octubre de 2023. Es difícil huir de ese lugar y olvidar los hechos. El horror del ataque terrorista de Hamás al corazón de Israel, que son sus ciudadanos, su libertad, pesa como una losa en todos y cada uno de nosotros.

Para un soldado es difícil mantener la cabeza en su sitio y luchar con la frialdad que exige la ejecución del planeamiento de guerra que lleve a la victoria completa. Una guerra que hay que ganar, pero no solo militarmente. Hay que cambiar conciencias del mundo. Equivocadas. Que favorecen al terrorismo, incluso algo peor: lo justifican.

Tiempos recios nos esperan y tendremos que ayudar a Israel. Por ellos y por todos.

El 7 de octubre será una fecha inolvidable en el calendario del mundo. El horror más allá de lo que el ser humano puede soportar ha dado paso a descubrir lo que había detrás: una auténtica escuela de terrorismo que atenaza al pueblo palestino. La niebla desaparece y deja al descubierto una matanza de todo un pueblo al que se esclaviza. Pretenden dominar por el terror una zona de alto valor histórico y ahora un enclave que podría ser tierra fértil donde la semilla de la cultura, de la modernidad y riqueza, dé sus frutos y se reparta entre todos. Beneficios sin luchas y en libertad. Solo es necesaria la paz y la convivencia y hasta ahora eso no ha sido posible solo por un protagonista: el terrorismo.

La actuación de Israel en estos momentos es quizá la de mayor trascendencia en su historia y la clave para acabar de definir su futuro. Este es el momento y hace muy bien en luchar por ello. No le queda otra alternativa. Pero debemos tener muy claro que su victoria no será solo la de ellos, será la nuestra, la de todos, y lo más importante: la del pueblo palestino.

Palestina será cuando lo sea Israel. Cuando cesen las luchas, las guerras, cuando, por encima de todo, desaparezcan los grupos terroristas que instalados allí pretenden aislar a los palestinos, hacerse dueños de su voluntad y utilizarlos como corderos al sacrificio.

La lucha del pueblo judío es la lucha de todos y de su victoria nos beneficiaremos todos. Es necesario separar la cizaña del trigo.

Costará años, pero hay que empezar y terminar de una vez por todas. Palestina se encuentra sumida en la esclavitud del terrorismo yihadista que se alimenta del temor que suscita, de una indecente interpretación religiosa no practicada por ellos y de la difusión de sus acciones exhibiendo la pobreza de la que solo ellos son culpables.

En la Franja de Gaza durante años ha mandado el terrorismo, han sucumbido a sus enseñanzas, la pobreza y la miseria es dominante, no hay industrias ni una economía en ciernes. No hay nada y no se ve futuro bajo un régimen terrorista. Es necesaria formación e información para convencer, disuadir, enseñar y formar. Para, en definitiva, abrir la vida a la libertad. Israel ha crecido hasta convertirse en una de las mayores potencias del mundo. Con trabajo esfuerzo y libertad. Lo mismo puede hacerlo Palestina. En cuanto aparte de su lado al terrorismo y acepte la ayuda y el reconocimiento sin violencia.

Parece mentira que en una situación de guerra pueda decirse que Palestina necesita un Ejército. Pero es un hecho que su pueblo requiere, orden y legalidad bajo el amparo de un ejército propio que restablezca la convivencia y las relaciones entre ellos y sus vecinos.

Los Ejércitos no están exclusivamente para hacer la guerra sino para evitarla, pero si esto no fuese posible, luchan y combaten bajo estrictas normas de respeto al enemigo y protección a la población civil. Los ejércitos han evitado más guerras que las que han provocado, decía Ortega y Gasset. Allá donde la violencia dirige y controla solo la creación de un ejército en valores puede llevar el orden y la ley.

‹‹…porque con las armas se defienden las repúblicas, se conservan los reinos, se guardan las ciudades, se aseguran los caminos, se despejan los mares de cosarios; y, finalmente, si por ellas no fuese, las repúblicas, los reinos, las monarquías, las ciudades, los caminos de mar y tierra estarían sujetos al rigor y a la confusión que trae consigo la guerra el tiempo que dura y tiene licencia de usar de sus privilegios y de sus fuerzas››. (Don Quijote. Discurso de las Armas y las letras).

Hay que acabar con el terrorismo y dar la libertad al pueblo palestino. Para ello debe vencer Israel y expulsar de una vez por todas a cualquier movimiento terrorista venga de donde venga, por muy lejos que sea.

Formación e información. Extensos conceptos, complejos, únicos eficaces para acabar con el terrorismo. En eso están nuestros soldados y los de parte del mundo, en silencio y sin que se conozca y, en ocasiones, se reconozca su labor.

Los soldados en su lucha leal y legal saben que lo que hacen es trazar el camino para la paz.

La victoria de Israel será la vitoria de todos los libres y entre ellos, los primeros, los palestinos.

Es la victoria contra una auténtica escuela de terrorismo que pretende embaucarnos a todos y cuyas enseñanzas se extienden por el mundo con el fin de asolar los campos y las almas.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

9 noviembre 2023

MANIFIESTO MILITAR. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Resulta que desde que está en marcha el golpe de Estado, lento y novedoso, que ha pillado sin armas al conjunto de los españoles, hay muchos que nos señalan, a los soldados (de soldado a general) retirados y en la reserva con dedo acusador. La mayoría son esos que prefieren empujar y esconderse: ¡yo no he sido!

Me han llamado varios periodistas interrogándome sobre un «Manifiesto» que se estaría redactando entre generales y coroneles retirados o en la reserva. Contra la amnistía, como si ese fuese el problema y no el engaño detrás del que está la espada de matar.  Dicen que ya está circulando para su firma. Como es mi costumbre les diré todo cuanto sé, todo cuanto puedo contar y no inventaré nada más que lo imprescindible para que el relato sea ameno y ustedes con su inteligencia adivinen.

Así que de entrada de «Manifiesto» nada de nada, al menos en cuanto a este humilde general se refiere. Nada me ha llegado y tengan por seguro que nada me ha de llegar. Fake interesada que hace más daño que beneficio. Beneficio a los golpistas que con su dedo pretenden señalar en la dirección equivocada. En aquella de los que más cumplen, respetan y asumen la democracia. A la vista está.

En primer lugar saben que en mis pensamientos voy solo y no me gusta firmar nada en conjunto. Cada uno es muy libre de expresarse como y con quien le dé la gana.

En segundo lugar no estamos para «Manifiestos», sino para hechos, no militares ni policiales, por ahora, sino políticos y judiciales, y para reunir el sentimiento de unidad y lucha política en uno común y no en cientos de batallitas perdidas. Así que cuando se pierda todo, del todo, y triunfe el golpe de Estado, revisen, por un lado a todos los protagonistas de esos reinos de taifas que dicen representar a la unidad de España para luego dividirse entre partidos, más de lo mismo, pero a cada cual más significativo, y, por otro, a los que se amparan en sustanciosos regionalismos. Entre todos son incapaces de presentar un proyecto sólido y común, uno solo y fuerte, para una España herida al borde de la derrota y de su muerte por falta de valientes defensores.

Partidos varios, asociaciones, fundaciones y otros conjuntos de defensores florecen como jaramagos en primavera. Todos quieren mucho a España y dicen representar lo mismo, pero desde su privilegiada autonomía o desde su rentable partidito, asociación, fundación…, nunca unidos, escenificando a ver quién es el que más defiende a España. El momento es, debería ser, de unidad en lo importante, contra el golpe de Estado y no en protagonizar una defensa personal y fraccionada.

¿Manifiesto militar? No se puede azuzar a los militares cuando la política se deja politizar, cuando ha conseguido enfrentar, cuando la justicia se divide en bandos políticos y queda solo para los consumidores de a pie, cuando se convierten en el pin pan pun de los políticos, no se puede azuzar a los militares cuando la oposición es incapaz de hacer frente a un golpe de Estado, cuando desde el poder se ha destrozado la unidad a base de privilegios políticos que en definitiva se traducen en económicos. No se puede azuzar a los militares cuando las instituciones más representativas del conjunto nacional callan, otorgan y se someten. No se puede azuzar y pedir a los militares que defiendan lo que otros en su cobardía o dejadez, o bien vivir, están perdiendo día a día.

Porque los militares tienen un deber constitucional que no manejan ellos sino el poder político y su misión que dice «Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional», ha sido ya modulada, vendida y desenmascarada con el beneplácito y el consenso de los poderes Legislativo, Judicial y Ejecutivo. Que son los que dicen representar al conjunto de la soberanía nacional.

Así que muerto el perro se acabó la rabia.

Los Ejércitos de España están sometidos al poder político y si a los españoles no les gusta el que tienen que lo cambien, pero no con las bayonetas, sino con el juego político. Si este entra dentro de lo ilegal para eso está la Ley. ¿Que no se cumple, que el poder Judicial no cumple y hace cumplir la Ley? Hay mecanismos suficientes para evitarlo. Lo que desde luego desconozco es si estos mecanismos (suelen pasar desapercibidos y quedar ocultos) se han puesto en marcha.

Porque los pasos hasta llegar al golpe de Estado no son de un día para otro. Se van dando y aprobando. ¿Nadie hasta ahora se había dado cuenta?

Manifestémonos pero de manera conjunta y con una sola idea. Esta no es la España de los privilegios, ni en el norte ni en el sur. Esto es España donde todos los españoles somos iguales ante la Ley. ¿O lo era?

Mucho político constitucionalista y mucha historia democrática para terminar con un personaje, o todo un partido, que pasa del GAL al GOL…pe de Estado.

Olvídense de los militares. ¿No es esto la democracia? Asumámosla y que cada palo aguante su vela.

Ni he recibido ni recibiré ningún «Manifiesto». Me manifiesto casi a diario, de manera individual, sin que nadie piense por mí, desde mi mejor arma, ahora que ya dejé las otras: la palabra.

¿Artículo 8 de la Constitución? Entre todos, y gracias a todos, no existe nada de lo que dice la Ley.

No usen a los militares como defensa de sus intereses ante el claro fracaso de sus políticas en un momento en el que se requiere que haya un único interés: la unidad de España, la defensa de su integridad territorial y el ordenamiento constitucional. Ese es el único Manifiesto pendiente de firma. Es el momento de España. No el de cada uno por su lado.

Está todo dicho y manifestado.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

7 noviembre 2023

Blog: generaldavila.com

EL CISNE NEGRO ANIDA EN ESPAÑA. Julio Serrano Carranza Coronel del Ejército del Aire y del Espacio (R)

El momento histórico por el que está pasando nuestra querida España, de incertidumbre política, ante una inminente ley de amnistía y lo que posteriormente nos deparará el destino ante las exigencias de quienes no sienten ni quieren a España, sino a sus personales y partidistas, ponen en riesgo el Estado de Derecho que hemos disfrutado hasta ahora.

Esta grave situación me ha recordado un libro de obligada lectura en ambientes de inteligencia estratégica. Se trata deEl Cisne Negro. El impacto de lo altamente improbable de Nassim Nicholas Taleb, profesor de Ciencias de la Incertidumbre en la Universidad de Massachusetts, EE.UU.

Para los ornitólogos, el descubrimiento de cisnes negros en Australia, cuando todo el mundo tenía la certeza irrefutable de que todos los cisnes eran blancos, vino a demostrar la grave limitación de nuestro aprendizaje a partir de la observación o la experiencia, así como la fragilidad de nuestro conocimiento. Esta circunstancia vino a definir como Cisne Negro, la probabilidad de que en cualquier momento puede surgir un suceso, por regla general, de consecuencias graves y trágicas, que reuniría tres características fundamentales:

  • Rareza, pues surge fuera de las expectativas esperadas y lejos de otras circunstancias pasadas.
  • Produce un impacto tremendo sobre la población afectada que no sabe cómo actuar ante la sorpresa de dicho suceso.
  • Pese a su rareza, la naturaleza humana hace que inventemos explicaciones de su existencia después del hecho, a fin de hacerlo entendible y predecible.

A lo largo de la historia mundial, hemos podido comprobar los diferentes casos de CisneNegroque se han dado, cómo, por ejemplo, los sucesos del atentado de Sarajevo en 1914 nos habría ayudado a adivinar lo que iba a suceder a continuación con el estallido de la Gran Guerra, el ascenso de Hitler en Alemania y la posterior II Guerra Mundial, la caída del muro de Berlín y la desaparición del bloque soviético, la aparición del fundamentalismo islámico, el atentado del 11-S, la pandemia del COVID, la Guerra de Ucrania, el ataque terrorista de Hamás a Israel, entre otros sucesos que cumplen los axiomas del Cisne Negro.

Estos sucesos, inesperados y trágicos a la vez, y tan seguidos últimamente, hace pensar que vivimos tiempos convulsos en el orden mundial y geoestratégico, en donde tiene más valor lo que desconocemos que lo que realmente sabemos. De ahí, la importancia de obrar con cautela y sin alterar, a motu propio, el orden de entropía establecido dentro del caos que nos ha tocado vivir. No abramos la caja de los truenos, ya que, lo altamente improbable, el Cisne Negro, puede hacer su aparición en cualquier momento.

Los españoles hemos llevado a cabo grandes gestas que nos identifica como un pueblo luchador, emprendedor, valeroso y solidario, entre otras virtudes. Esta particular idiosincrasia se acentuaba ante la invasión por ejércitos de otros países, como en la Guerra de la Independencia. Si bien, también hemos tenido luchas fratricidas entre las dos España, que versaba Antonio Machado, donde la diferencia política e ideológica, lamentablemente,se dirimía a tiros y cañonazos, más que con diálogo e intercambio de puntos de vista.

En la Guerra Civil española hubo un suceso que siempre me ha llamado la atención por su contraste y las posibles lecciones aprendidas que podemos sacar del mismo. El coronel Pinilla, militar del bando Nacional al mando del cuartel de Simancas en Gijón, ante la imposibilidad de frenar el avance de las tropas del bando Republicano, y dado que el enemigo ya había penetrado en sus instalaciones, lanzó el siguiente mensaje desesperado al comandante del buque Almirante Cervera, fondeado en las inmediaciones de la bahía de Gijón: “Disparad sobre nosotros. El enemigo está dentro”. El citado mensaje no fue atendido por el comandante del buque, al pensar este que era una maniobra de engaño de las tropas republicanas.

Como bien dice una cita famosa: “El pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla”. Lamentablemente, si repasáramos con detalle nuestra historia reciente, podríamos comprobar que hay muchos hechos y sucesos similares a los que hoy estamos viviendo; en particular, en lo que concierne a las exigencias de partidos independentistas.

Paradójicamente y gracias a la Constitución Española, que fue aprobadaen referéndum el día 6 de diciembre de 1978con el 87,78% de todos los españoles, estos partidos independentistas pueden formar parte del arco parlamentario, ya que en otros países de nuestro entorno no tendrían cabida, al atentar contra la integridad territorial y orden constitucional del propio Estado.

 En la actualidad, en España estamos viviendo unos momentos difíciles de comprender, dadas las contradicciones y cambios de opinión sobre temas de lo más relevante. Máxime, cuando tratan de ajustar con calzador prebendas para huidos de la justicia y condenados por ella, adaptando a su antojo y sus necesidades partidistas, el imperio de la ley y la justicia. La separación de poderes que preconizó Montesquieu para asentar el Estado de Derecho en democracia, en nuestro caso, una Monarquía Parlamentaria, formado por el poder legislativo, ejecutivo y judicial, hace aguas a través de unos vasos comunicantes en donde el interés partidista y ególatra precede al propio interés nacional.

Con tantas contradicciones, suspicacias y eufemismos en las declaraciones de la “cadena de mando” de algunos partidos políticos, podríamos hacer uno de los chistes del genial humorista Eugenio. En particular, el del eclipse solar, en donde, después de varias órdenes confusas y poco precisas a lo largo de la cadena de mando, resulta al final que el eclipse solar lo realizaría el coronel jefe de la unidad en traje de campaña y en el gimnasio.

Aunque nos duela decirlo, viendo lo que está sucediendo en la política española, los ciudadanos que, somos los que elegimos con nuestro voto a los gobernantes, debemos exigir políticos éticos, con miras de estado y con la formación exigida como para cualquier oposición para acceder a la administración general del estado. De este modo, igual evitaríamos que en España existiesen políticos desde su más tierna infancia, trepando en su partido político, sin formación, sin haber ejercido ninguna otra actividad laboral y, aún menos, responsabilidad empresarial o académica.

Para todos los que visten y hemos vestido uniforme, el artículo 8 de la Constitución Españolay las Reales Ordenanzaspara las Fuerzas Armadasnos marca nuestro deber y la regla moral de actuación. La situación que está viviendo España es sumamente grave. Grave porque, al parecer,  todo vale, todo se puede modificar, a imagen y semejanza de las exigencias de los que no aman a España y quieren destruir sus instituciones, lo dicho, la palabra dada, ha caído en desgracia, con tal de alcanzar el único objetivo a la vista: lograr seguir en la poltrona de la Moncloa cuatro años más junto a sus socios separatistas e independentistas, claro está.

Ante tanta mezquindad, falta de ética y profesionalidad de algunos políticos que son capaces de arrastrar a España y a todos los españoles hacia el abismo de la inseguridad social, la falta de bienestar y progreso, integridad territorial, injusticia y otros desmanes, como se está viendo, por su carencia de valores y ansias de poder, me pregunto:

¿Qué podemos hacer los ciudadanos que amamos a España? ¿Tenemos que seguir impasibles ante tanta mediocridad y desatino?¿Cuántos engaños e insultos a nuestra inteligencia tenemos másque soportar?¿Es que ningún político puede rebelarse ante una obediencia debidapartidista ante una votación ilegal?¿Tenemos que asumir que partidos minoritarios, separatistas e independentistas sean los que gobiernen España? ¿Una España que no aman y que tan sólo buscan su interés partidista, personal y una nómina rica en castellano a final de mes?

Está claro que el Cisne Negro está anidando y a punto de surgir en suelo patrio. Conocemos su ubicación, plumaje y costumbres, pero no sus consecuencias que pueden ahondar la fractura social y acabar con el Estado de Derecho. Aparece cuando los enemigos de España son los propios gobernantes en funciones, los que deberían defenderla siendo leales al juramento prestado ante la Constitución Española.

Como afirmó el ilustre marino español Blas de Lezo: “Una nación no se pierde porque unos la ataquen, sino porque quienes la aman no la defienden”.

¿Qué podemos hacer en estos momentos para evitar tantos desmanes y sinrazón? Pues, como de costumbre, tirar de las lecciones aprendidas en otros casos similares antes que el eclipse solar del chiste de Eugeniose materialice y nos oculte la luz con el apagón consiguiente; así como contar con los políticos éticos y con sentido de estado que la defiendan.

Si no se diesen estos deseados pronósticos, en último caso, siempre podríamos pedir auxilio a la siempre eficaz y resolutiva Unión Europea, e incluso alertar a las fuerzas aliadas implacables de la OTAN, con un sólo y único mensaje: “Bombardeen sobre España. El enemigo está dentro”.Estoy seguro que nos entenderán y comprenderán…

Julio Serrano Carranza.  Coronel del Ejército del Aire y del Espacio (R.)

03 noviembre 2023

Blog: generaldavila.com