LA III GUERRA MUNDIAL. ¿REALIDAD O SIMULACRO? Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Hubo una vez una guerra que sería el fin de todas las guerras: 1914.

Le siguió otra guerra peor: 1939. Hiroshima y Nagasaki serían  el final.

Se creó la ONU, surgió la Guerra Fría y otras muchas guerras entre calientes y templadas.

Ahora solo se espera, y no nos preparan para ello, la última de las guerras.

Los ejércitos democráticos, a día de hoy, no pueden ganar guerras sin apoyo popular, mediático, y el consenso se inclina hacia el lado del que a simple vista parece más débil que no suele ser el más democrático. Cualquiera en su debilidad puede hacer la guerra con solo dejarse hacer, engañar, dejarse armar y en su pobreza creerse defensor de una causa justa. Alguien habrá que aproveche la nobleza de un impulso tan fuerte que te lleva a dar la vida por ese sentimiento. Engañado la mayoría de las veces. Cambiar vida por muerte y olvido.

Los ejércitos occidentales se ven en muchas ocasiones limitados en su actuación por el escaso entusiasmo nacional a defender sus fronteras e intereses. Todos quieren que les defiendan, pero nadie quiere intervenir en su defensa. Pero la paz exige un compromiso de todos o al menos entender la necesidad de la Defensa. No están muy bien vistos los ejércitos incluso aun cuando cada vez se ve más su necesidad como defensa de la libertad.

Resulta hiriente y desolador ver como líderes de naciones democráticas avalan otro tipo de lucha actual, el terrorismo y sus mensajes e incluso gobiernan con ellos. Son pequeños dictadores populistas que se aprovechan de la democracia y quedan abducidos por el encanto diabólico del poder. Ese es en definitiva el comienzo de cualquier guerra.

A ello contribuye una «cultura civil de las armas» con pingües beneficios que trata de negociar con ellas a la par que de cara al público se queja de sus consecuencias. No importa el comprador, sino el beneficio. En esta situación occidente no puede ganar ninguna guerra. Con estas condiciones la paz está perdida. Quedó el retrato del miedo junto a la foto de Kabul en vergonzosa huida. Occidente solo gana la guerra si hace uso del armamento nuclear y eso significa perder todo y acabar con todos.

El poder económico engendra miedo, todo el miedo que corre con el flujo económico. La guerra va pareja a la economía y por tanto a la búsqueda de recursos para crear incluso innecesarias dependencias de productos y disponer de cada vez más consumidores. Ni siquiera la política es ya actor principal en la contienda. Mandan los mercados; los mismos que ponen o quitan rey y hacen o deshacen la guerra. Es una lucha entre las poderosas firmas creadoras de necesidades y la demografía ansiosa de comprar el novedoso o último producto, aunque sea de una comprobada inutilidad. Recursos, cada vez más escasos, demografía, donde más pobreza hay, y tecnología, que en su mayoría es para el control de la libertad, son tres ingredientes que si no se dosifican forman un compuesto mortal.

Acabamos de comprobar que la guerra se ha convertido en una diabólica ciencia de matar. El futuro puede reducirse a una fórmula matemática que maneje sus variables para resolver sus incógnitas. Adiós al arte. ¿Ciencia o arte? ¿Proceso matemático o un dado lanzado al aire?

Parece ser que los Estados Unidos de América han llegado a un acuerdo con su más firme aliado en Europa: Reino Unido. El acuerdo pactado en el Pentágono, entre militares, llegó aprobado a Davos.

-Señores: militarmente en Europa manda Reino Unido. Ustedes no quería pagar el coste de la OTAN y ha llegado el momento de la guerra. Estados Unidos no puede desplazar más soldados a Europa de manera permanente. Oriente, América del sur, África, Corea del Norte. Rusia y Taiwán. Guerras en marcha en Ucrania, Israel, mar Rojo, Irak, Irán, Corea… No damos más de sí. Se quedan ustedes solos, la OTAN seguirá con su nombre y organización , pero quien manda será Reino Unido, les guste a ustedes o no.

Europa no quiso hacer caso a Trump cuando avisó que si «Europa es atacada nunca vendremos a ayudarles y apoyarles». Si de nuevo aparece Trump la OTAN deberá replantearse su existencia. Amanecen nuevas coaliciones.

-Se hará la guerra a lo anglosajón And the winner will be…

Primero la economía y después la guerra, es el camino cuando la economía resulta un fracaso constatado en Davos.

Firme Defensor 2024 es el nombre puesto por la OTAN para desplegar cerca de 50.000 hombres frente a Rusia. Ante el firme atacante.

Es un despliegue teatral, puesto en escena más para occidente que para otros. Esos otros saben más y mejor. Este despliegue es solo un anticipo del definitivo: la movilización. Ténganlo en cuenta y estén preparados. No es un simulacro. Esto va en serio. ¿Uno, dos, tres años…?

Que el lobo se coma al poney de Úrsula Von del Leyen es motivo suficiente para iniciar una guerra a muerte (con el lobo).

Acabamos de oír en esta fría noche europea su penetrante aullido que marca el territorio.

La guerra es demasiado seria para dejarla en manos de ignorantes, de paisano o de uniforme. Mercachifles de armas.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

1 febrero 2924

Blog: generaldavila.com

¡LEGIONARIOS A LUCHAR! ¡LEGIONARIOS A MORIR!: Cuando no se sabe el momento…. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Alguien debería tenerlo en cuenta. Darlo todo, no querer nada, ni pedir ni rehusar. ¡Soldados!: sí: y ¡legionarios!

¿No es lo mismo? No. Nunca lo fue. Su código fundacional lo decía. Sin engañar a nadie: ¡Venís a morir!

Era el cartel de bienvenida.

La Legión: ¡Legionarios a luchar, legionarios a morir!

El sentimiento de ser legionario se explica solo en la mística, en razones ocultas, en el misterio que alcanza a unos hombres que se sienten atraídos por la honestidad y rectitud de una épica inalcanzable si no es a base de sacrificio y entrega total. Abandonarlo todo sabiendo que recibirás lo único que la Legión puede darte: una razón para vivir y morir.

La Legión atrae y acoge. Prepara para el combate y para la muerte.

La Legión es un Credo; previo al combate, un Credo para la vida y la muerte. Inexplicable. Como el sentimiento de ser legionario.

Todo empieza cuando sobre tu pecho cierras el penúltimo botón de la camisa verde. Cuando cubres tu cabeza con el gorrillo legionario después de la dura prueba de hacerte digno a ello. El misterioso cambio se produce. Segundos después; si vales; si no es imposible una segunda prueba. Ir al médico y decir que tiene anginas es suficiente para que te dé la baja definitiva.

Cuando eres legionario la exigencia no termina jamás, jamás. Es el proceso. No hay reserva ni retiro, no hay final, todo continúa aquí y, después, más allá, tiene su posteridad en lo que debe ser el cielo legionario.

Ritos y tradiciones. Gestos y valores. El ritual del honor. El choque es un torneo de valor. Se mide en su compañía. Comienza el combate. En la Legión la virtud y el rito tienen una fuerza superior a las armas.

Por eso es Legión.

No. No es un grotesco ¡viva a la muerte! irracional. La burla es propia del que miente y no hay nada más auténtico que la muerte. No se la desea, no se la teme, no se juega con ella; es una posibilidad tan alta que mejor uno olvida el trance que casi con seguridad tendrá que soportar.

Lo sublime, por ser real y único, suele ser motivo de rabiosa crítica para enmudecerlo y que deje de tener esa fuerza invencible del hombre que se eleva a las cotas de la inmortalidad. Eso es temido porque es honrado, decisivo en la batalla personal con la vida. Invencible.

Nada es imposible. Superar el tránsito te hace invencible. Darlo todo; no querer nada; nada pedir.

Después de la victoria, en esa hora del regreso a casa, surge la tragedia ante el enemigo más duro de vencer: la vida.

Es otro combate cuando es frente a los que se señalaban como tus amigos y ahora requieren engaño, tretas, hablar a la asamblea, con retórica y falsas esperanzas. Difícil adaptarse a un mundo de mentira al que le has ofrecido la vida a cambio de un monumento al olvido, al héroe desconocido, y que nada quiere saber del que regresa vivo y puede contarlo en la asamblea.

No abandonar a un hombre en el campo hasta perecer todos es el épico legado de la tragedia griega que no admite que nadie toque el cuerpo muerto de un legionario que no sean sus compañeros de combate. La muerte trae el reposo, honra al guerrero hasta el extremo.

La imagen es la de Áyax cuando lleva al hombro el cadáver de Aquiles protegido por Hermes y Atenea. Aunque luego otros le traicionen.

«El hombre noble debe vivir con honor o con honor morir».

El héroe del pasado incomoda a la asamblea a la que el legionario le recuerda que hay quien da la vida por su Patria. Que la honradez es su exigencia. Que ha combatido y dado la vida frente a los traidores a su juramento, el que ellos —les recuerda su traición— le presentaron hipócritamente. Debajo de aquella bandera que era el símbolo de su entrega. Nunca has de ser perjuro.

De traidores está llena la asamblea.

Nadie escucha; y le contentan con el rito mantenido, pero sin fondo, que canten sin fundamento, emocionen los festivos, resurja la nostalgia entre nostálgicos, durará lo que dure hasta que llegue el miedo; ese que impone una ley que acaba con el pasado. El temor a la ley es mayor que la muerte en combate.

Eres como un estorbo desleal que cometiste: el gran error de sentir una patria y seguir un camino recto y noble. Eres ya algo ilegal. Ahora te castigarán con una multa, incluso meses de cárcel, mientras perdonan el delito cometido contra la patria, ese por el que los que lucharon están llenas las sepulturas; de trabajadores honrados ¿engañados?

Hablar de patria, de unidad y de integridad es un delito.

¿Dónde está escrito el delito de amor a la patria? ¿En qué código está el honor?

Lo demandó el honor y obedecieron,

los requirió el deber y lo acataron ;

con su sangre la empresa rubricaron,

con su esfuerzo la Patria engrandecieron.

Fueron grandes y fuertes, porque fueron

fieles al juramento que empeñaron.

Por eso, como valientes lucharon,

y como héroes murieron.

Por la Patria morir fue su destino,

querer a España, su pasión eterna,

servir en los Ejércitos, su vocación y sino.

No quisieron servir a otra Bandera,

no quisieron andar otro camino,

no supieron vivir de otra manera.

«Las antiguas acciones de enorme valor de sus manos han caído, han caído hostiles a juicio de los hostiles y miserables…». Ya sabíamos que «los dones de los enemigos no son tales y no aprovechan».

En la Legión nada se hace por ti, pues no se tiene en cuenta a los don nadie.

Ciertamente que a los mortales les es posible conocer muchas cosas al verlas. Pero antes nadie es adivino de cómo serán las cosas futuras.

El futuro es incierto, pero algo ya sabemos. Siempre habrá un legionario que reaccione ante la contraseña:

¡LEGIONARIOS A LUCHAR! ¡LEGIONARIOS A MORIR! El enorme problema siempre está en esperar a que alguien dé la voz, esa conocida y reconocida que indica  la  dirección  de  ataque.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

31 enero 2024

Blog: generaldavila.com

TRADICIONES E INTENCIONES. UNA REFLEXIÓN (General de División Rafael Dávila Álvarez)

Preocupa tanta legislación en la milicia. Leyes y decretos para tan humilde y duro oficio, el de soldado, se unen a la permanente incertidumbre de los cambios orgánicos, verdadero quebradero de cabeza que nunca parece estabilizarse. Es la modernidad, dicen. Disposiciones todas que poco o nada tienen que ver con el espíritu militar conservado gracias a una larga tradición y protegido por los valores morales que han logrado mantenerse por encima del paso de los tiempos. Menos mal que por ahora, mal que bien, se mantienen. El amor a la Patria, el culto al honor, al valor frente al enemigo y la disciplina en todo, valores recogidos en las Ordenanzas Militares desde hace siglos, han sido la ley y la razón del comportamiento militar. Es el tesoro que guardamos.

Nadie duda de la continua necesidad de adaptación a los tiempos. Nuevos procedimientos son necesarios para hacer frente a desconocidas formas de guerra y enfrentamiento en nuevas dimensiones, aunque convenga no olvidar que la razón de ser de los ejércitos sigue siendo la lucha armada justificándose su existencia en la defensa de la sociedad y de la Patria. Eso requiere una legislación de naturaleza moral, algo que solo la tradición escribe en los pliegos internos del alma y que se hereda de generación en generación.

Siempre fueros las Reales Ordenanzas el compendio de los principios éticos y reglas de comportamiento del militar español y siguen siéndolo a pesar del escaso valor que tienen para nuestros legisladores a tenor de la regulación que le han dado. No sé, quizás haya sido mejor para no confundirse con el entramado de tan dispersas disposiciones. Cuando uno se ve perdido en el laberinto legal recurre con más fuerza a los, para algunos, decimonónicos principios morales. Siempre fueron un buen refugio. Gracias a ellos los ejércitos mantienen intacta su fortaleza moral, la de sus convicciones, su dimensión espiritual y patriótica. Un oficio como este, épico, vocacional y de riesgo, solo se rige por las leyes del espíritu. Quien no sepa interpretar lo que intento decir es mejor que se dedique a otra cosa, siempre que esa otra cosa no sea organizar la milicia.

Me surge la duda sobre la intencionalidad de algunos cambios; no parecen tan inocentes y necesarios como predican. Se rompen vínculos, se desorienta y quedamos enredados en la duda.

Hay un mandato moral en nuestro código ético, en las Ordenanzas, que obliga a conservar y transmitir el historial, tradiciones y símbolos de tu unidad para perpetuar su recuerdo, contribuir a fomentar su espíritu y reforzar las virtudes militares de sus componentes, como herederos y depositarios de una gloriosa tradición militar. Los símbolos fortalecen la voluntad, exaltan los sentimientos e impulsan al sacrificio. Representan todo. Conviene no olvidar el estilo de los viejos reglamentos: “Llegado el instante del asalto, el escalón de fuego, con los oficiales a su altura y enardecidos sus hombres con gritos de guerra y con el canto del himno de su Regimiento, se lanzarán a la carrera a través de las brechas abiertas…”. Símbolos, códigos prodigiosos y extraños, gritos de guerra, arengas que arrastran más que palabras; sobrecogedor desafío, un resorte que hace revivir el espíritu de los ejércitos de todos los tiempos, de la tradicional dedicación al servicio y al sacrificio.

El sentimiento de Unidad crea lazos eternos que perduran a través de los tiempos y forja unidades muy sólidas cuyos miembros se sacrifican individualmente en beneficio del grupo. Esa es la clave en la que se sustenta la moral y el espíritu de las auténticas, históricas y heroicas unidades.

El nombre, el lema, el himno, el guión, la hermandad, el servicio, la fraternidad… Sí, códigos prodigiosos capaces de hermanar en su síntesis a todos los hombres y luchar juntos hasta la muerte por un común ideal. Son los vínculos que los hermanan para siempre. La disgregación se manifiesta cuando se suprimen y con ello las relaciones entre sus miembros.

Son la esencia de nuestra milicia y todos debemos ser responsables de mantenerlos pensando en que somos más efímeros y menos importantes que aquellos que nos precedieron.

Las tradiciones son una herencia moral reflejada en nuestras Reales Ordenanzas y grabadas en el alma de un soldado. Las intenciones quedan en las leyes y órdenes ministeriales que nos regulan y organizan.

Una cosa son las tradiciones y otra las intenciones. A menudo nada que ver las unas con las otras.

Requiere una reflexión.

General de División Rafael Dávila Álvarez (R)

Blog: generaldavila.com

ESPAÑA FUE CUNA DE HÉROES. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

 

Monumento al héroe: Laureado Caballero Legionario Juan Maderal Oleaga

Quizá pocos de ustedes saben que existe una Orden Militar cuyo nombre es Real y Militar Orden de San Fernando creada en 1811 para conservar la memoria y recuerdo de todos aquellos que de manera individual o colectiva, como unidad militar, hicieron gala del valor heroico frente al enemigo en el campo de batalla en todos sus grados, desde las acciones muy distinguidas a las heroicas. La Laureada de San Fernando es la más prestigiosa condecoración militar española y la más exigente en méritos para su concesión.

Hoy languidece ya que parece ser que los héroes son un mal ejemplo o es época de descanso para el heroico mérito militar. Ya no quedan laureados vivos a título individual y una incógnita gravita sobre las Laureadas colectivas a las Unidades según la página web oficial de la R. y M. Orden: «Las Unidades herederas de las ya desaparecidas se encuentran en proceso de estudio con la finalidad de determinar claramente aquellas Unidades a las que corresponden las condecoraciones colectivas concedidas. Una vez finalizado el estudio se plasmarán los documentos correspondientes en esta página web». ¿Que significa este párrafo? Así llevamos tiempo sin saber cuales son esas unidades que llevan en su Bandera la corbata Laureada de San Fernando y a cuales se les retirará. ¿Por qué? ¿Qué se esconde detrás de esta incomprensible actitud?

A nivel individual los últimos laureados militares fueron el Brigada Francisco Fadrique Castromonte y el Caballero legionario Juan Maderal Oleaga. Fue en el combate de Edchera en 1958, en la olvidada guerra de Ifni. Hace unos días conmemorábamos su recuerdo: DOS HÉROES LEGIONARIOS.

Juan Maderal era vasco, un hombre sencillo, de una familia humilde de Bilbao; tenía 21 años cuando murió  como un héroe legionario. En 1956 había decidido alistarse en la Legión; su hermano José María había sido legionario y él no quería ser menos. El uniforme era todo en su vida.

En Erandio le homenajearon con el nombre de una plaza y le erigieron una estatua, pero la ETA arrancó de cuajo el monumento y lo arrojó al Nervión. No siendo eso suficiente poco tiempo después acribillaron a balazos a su hermano José María Maderal Oleaga, Presidente de la Hermandad de Antiguos Caballeros legionarios de Vizcaya.

Esta es una historia de la reciente España, militar, heroica y trágica. Una huella eterna sin posible borrado y que no vamos a olvidar, aunque un terrorista alcance la presidencia de algún gobierno perdido que todo es posible en España. Esta es una de las muchas historias que rememoramos al ver como el terrorismo ha formado parte de la construcción (destrucción) de lo que hoy venimos a definir como el «Estado español». Lo será, no lo dudo, se forma y conforma a la vez que se autodestruye: una Constitución y Tres Poderes (en uno). Pero esto no es la Nación española ni esta es la Constitución que aprobaron los españoles, sino la interpretación de unos títeres ajenos a la Ley. Puede que sea un Estado, quizá fallido, pero esta no es la Nación española, soberana, íntegra, independiente y respetuosa con la Ley, construida con sangre, sudor y lágrimas de muchos españoles. Entre ellas la sangre de los asesinados por la banda terrorista ETA, la que ha engendrado partidos que hoy mandan en las instituciones y que incluso sostienen al Gobierno del Estado.

¡Que cosas! El último Laureado español era Caballero legionario. Su hermano también, y su Laureada consistió en siete balazos de los mismos asesinos que han engendrado la víbora que muerde a España.

No. España se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española y por esa unidad se ha vertido mucha sangre. Es inaceptable que se juegue con los asesinatos y se gobierne con la maldita danza de la muerte al son de la música terrorista. Desde el Gobierno.

Esto no es España. Aquella que se fundamenta en su indisoluble unidad. Esto es más bien un Estado que se autodestruye. No quisiera decir que se fundamenta en el terrorismo, pero parece que en él se apoya. El artículo 2 de la Constitución fue un error consensuado, para ir tirando: dejad que los independentistas utilicen sus armas mientras acostumbramos al conjunto. Ni la madre que la parió. Nos han engañado y ya nos quieren hacer ver que solo quedan viejos retrógados, decimononónicos soldados, algún héroe al que la condecoración le han borrado con su nombre, familias  quebradas, tradiciones rotas y rezos callados.

Nos  han acostumbrado a que no seamos nada. Cuando España fue cuna de héroes. De los sencillos héroes que la construyeron día a día  sin que de sus nombres nadie se acuerde. No lo necesitan. Nosotros sí. Por España y por los auténticos hijos de España.

Ahora solo quedan y mandan los que la destruyen. Pero ¡ojo! con el arbol seco que parece caido.

Más yo recuerdo… que D. José Jiménez Lozano me dijo al oido

Diez años esperó que el arbol seco

floreciera de nuevo. Diez años

con el hacha aguzada y temblorosa,

pero el arbol

solo exhibía sus desnudos brazos,

la percha de la urraca y de los cuervos.

Cortóle al fin, y, de repente,

vio su corazón verde, borbotón de savia;

un año más, y hubiera florecido.

Solo un año más.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

29 enero 2024

EL POTENTE EJÉRCITO ESPAÑOL Y EL «NO A LA GUERRA». Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

No entiendo cómo la izquierda española, la de los eslóganes y mítines cerveceros no se echa a la calle con el viejo cartel del «No a la guerra» ya que tantas ganas de guerra tienen. La suya y con sus armas. Por ahora ganan, pero nos están dando gato por liebre.

Cuando utilizo el término guerra lo hago de acuerdo con los parámetros militares y no el de los modernos politicólogos subvencionados.

España, de acuerdo con el algoritmo manejado por los intereses de la industria de las armas, se sitúa entre las veinte principales potencias militares del mundo. Parece ser que hace la número veinte. Además de eso nos estamos convirtiendo en una de las principales potencias exportadoras de armas al mundo entero, incluidos los países árabes, Europa, del norte y del sur, las Américas y más allá, creo que incluso más acá. Sin la menor duda. Que se maten entre ellos.

No a la guerra. Sí a las armas. Si la hacen con nuestras armas, con las que fabrican nuestros amigos del cole y de partido y sin nosotros. Rentabilidad. Hasta ahí de acuerdo.

Las armas son una fórmula de disuasión, dicen los expertos en armas que los hay en todos los negocios. La figura de Aquiles se queda encogida ante tanto luchador musculado en gimnasios y estrictas dietas que impone el partido.

Lo que no saben estos modernos guerreros es que su capacidad armamentística y sus científicos y técnicos conocimientos de nada valen en la guerra. La única y auténtica fórmula válida y disuasoria es la vieja y conocida voluntad de vencer. Ahí está el truco de nuestra subida del presupuesto de Defensa y el impulso a la industria del armamento: fabricar armas y desmontar la voluntad de vencer de la nación. Esa voluntad es un factor integrador de la conciencia de nación, de la unidad e integridad territorial y quizá el único obstáculo (más fuerte que la Ley) que puede evitar el desmembramiento de España. Para manejar sus apoyos y así seguir en el Gobierno necesitan anular el sentimiento de España como nación y ese espíritu que encabezan los ejércitos transmitido generación a generación y sellado con la sangre de millones de españoles. Roto ese eslabón de la cadena que nos une con el pasado y nos hace fuertes para el futuro por muchas armas que tengamos y mucha escalada en la clasificación de «ejércitos más potentes» no somos nadie ni nada. Nuestros cañones disparan ideología (por un tubo).

Todo esto ha tenido un recorrido que no ha sido fácil, aunque otros partidos con su culpable inocencia o visceral postura (sin inteligencia) les han alfombrado el camino y siguen haciéndolo.

En el proceso han sabido disponer de tres bazas fundamentales:

-Dominar una gran empresa -la mejor-de tecnología

-Dominar una gran empresa de armamento

-Dominar una gran empresa mediática

Conocidas por todos no es necesario ponerle nombre ni apellido. Forman parte del partido.

La cabeza de nuestros generales y almirantes desborda de alegría. ¡Armas!, que es la voz ejecutiva del ¡Firmes!

Ahora solo les hace falta definir de manera clara quién es nuestro enemigo y llevar a cabo el planeamiento adecuado para nuestra Defensa. Defensa ya que el ataque es un término que ha desaparecido de nuestra Doctrina militar. «No tenemos enemigos» es la orden.

Armas para no usar, letras para no entenderlas, gobiernos para incumplir la Ley y aliados para abandonarlos en cuanto suena el primer disparo.

¿Podría ser esto el inicio de una catarsis en la que alguno (s) tengan (n) tarde o temprano que dar cuenta de sus acciones ante la ley moral (y la legal) de todo un pueblo traicionado? Dios quiera que no sea tarde.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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17 enero 2024

COMPROMETIDOS CONTIGO. 200 AÑOS DE LA POLICÍA NACIONAL. Rafael Dávila Álvarez, General de División (R.)

Este año 2024 se cumplen 200 años de existencia de nuestra Policía Nacional. Mi impresión es que no se le está dando la importancia que tiene esta celebración y es escaso el reconocimiento que a ello se le debe. Su historia, íntimamente vinculada a la de España, es fundamental para conocernos nosotros mismos y está tejida con los mismos mimbres que conforman las virtudes y defectos de los españoles. Una historia llena de sacrificios, de vaivenes políticos y en definitiva de luces y de sombras que no se diferencia en nada de nuestra propia historia como nación.

El pasado sábado día 13 se celebró en toda España el acto central con diversos actos que tuvieron como escenario principal el izado de la bandera de España que aun llenando de simbolismo la celebración, no tuvo la repercusión mediática que esta celebración exige.

Está fuera de toda discusión la capacidad de nuestra  Policía Nacional, su eficacia, modernidad y riguroso trabajo. Es una de las mejores policías del mundo y así es reconocido internacionalmente. Mucho les debemos y esta era una ocasión única para además de agradecerlo acercarnos más a sus componentes, algo que cada vez se ve más necesario. Un policía debe ser un compañero en tu camino y no verle como un obstáculo y eso requiere formación mutua, estética en su presencia, proximidad y un gesto de amistad en la mirada. Un policía no debe imponer, sino agradar y atender; siempre responder con la cortesía y no con el reglamento. En su formación debe buscarse más la proximidad que la impresión de estar vigilado. Esa es nuestra policía que ha sabido adaptarse a los tiempos que corren y que en muchas ocasiones no son lo suficientemente comprendidos. Quizá estemos aún ante una asignatura pendiente por parte de policía y ciudadanos.

Ha sido en mi opinión un grave error quitar competencias a la Policía Nacional en el conjunto de España para dárselas a las policías autonómicas que en nada se parecen y que solo ha servido para dividir y provocar diferencias entre españoles.

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no están para competir, sino para servir a todos los españoles sin diferencia de haber nacido en uno u otro lugar. Ha sido una de las mayores equivocaciones que nos ha traído esta separación por razón del nacimiento que se ha producido en España.

He tenido la oportunidad a lo largo de mi vida profesional de tener que trabajar con los miembros de la Policía Nacional de muchos lugares de España en complejas y delicadas misiones. Impecables, disciplinados, trabajadores y con un amor a su trabajo y a España digno de alabanza.

¡Gracias compañeros!

200 años de servicio a España. Un recorrido que no lo hace cualquier institución y que hoy podemos celebrar con la alegría de sentirse respaldado y seguro con estos hombres y mujeres que velan sin descanso por nuestra seguridad y lo hacen con respeto y cariño.

Vaya nuestro reconocimiento a la querida Policía Nacional por sus años de servicio a España y que esta celebración sirva para mostrarles el agradecimiento de todos los ciudadanos de España.

¡Viva España! ¡Viva la Policía Nacional!

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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16 enero 2024

 

LO SIENTO POR NUESTROS DIPLOMÁTICOS Y MILITARES. POR ESPAÑA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

¿Dejarías las llaves de tu casa a quien se proclama amigo de tu enemigo? Voy a procurar explicarlo de manera muy sencilla.

Los Gobiernos de España se distinguen en estos últimos tiempos por ofender de manera permanente a los Estados Unidos de América y a sus más cercanos aliados. ¿Eso es bueno?

El mundo de las relaciones internacionales es muy delicado y no todo el mundo está preparado ni para entenderlo ni para participar en él. España ha contado a lo largo de su historia con los mejores diplomáticos de carrera del mundo y nuestra Nación ha sido ejemplo de cortesía, eficacia y respeto hasta en los infiernos más calientes de la tierra. Pocos conocen la labor de nuestros diplomáticos porque a su impecable buen hacer unen una humildad digna de alabanza. Su disciplina intelectual y concepto del deber les hace grandes de España y sin su eficaz labor nuestra imagen en el mundo hace tiempo hubiese sido olvidada.

A pesar de la nefasta política interna y exterior de nuestros últimos gobiernos, nuestros diplomáticos mantienen el prestigio, diríamos el tipo, y deshacen con esfuerzo impagable los entuertos en los que estos aficionados, que entienden la política como un capricho ideológico y que nada saben de política exterior ni de relaciones internacionales, crean un día sí y otro también. Poco reconocimiento tiene nuestra Carrera Diplomática en estos momentos en los que la guerra alarga sus tentáculos sobre cualquiera de los aspectos humanos, desde la gran economía a la doméstica, en cualquier punto del mundo, desde los intereses individuales a los colectivos, desde la sencillez de la vida a la muerte lejos de la patria.

Bien lo sabemos los militares. No somos los soldados los únicos que servimos en vanguardia y en el frente más peligroso. Fuera de España están nuestros diplomáticos, antes que nosotros, que preparan el terreno, ese tan viscoso y difícil, el del ambiente, el de las relaciones, el de la información, en términos militares son los que preparan el terreno donde se desarrolla la acción y los que mantienen la llama de España encendida ante el mundo que nos rodea. Es muy difícil su misión y pocos han recordado a nuestros embajadores desde aquellos años de los Balcanes en los que ellos y nuestras tropas dejaban en lugar inalcanzable por otros el nombre de España. Hoy, en orden y silencio, la labor continúa.

El penúltimo ejemplo lo tenemos en el embajador de España en Sudán cuando en abril de 2023 hubo que evacuar desde la Embajada de España en Jartum a los 34 españoles y 70 europeos y latinoamericanos que se habían concentrado allí protegiéndose del conflicto armado que enfrentaba al Ejército sudanés con fuerzas paramilitares. La Operación de Rescate de Personal No Combatiente (NEO por sus siglas en inglés) se inició con el posicionamiento en el aeropuerto de Yibuti de un avión A400, al que se le sumaron posteriormente un Airbus A330 y otros dos A400, todos ellos del Ejército del Aire y del Espacio. Todo el complejo despliegue de la operación estuvo en trance de venirse abajo si no llega a ser por la capacidad de decisión, valor e inteligencia del embajador español que supo en el momento más crucial de la operación dar la orden de evacuación y ponerse a la cabeza de la operación.

La errática política exterior y militar del Gobierno de España lleva años dejando a nuestros mandos militares y a nuestros diplomáticos al pie de los caballos.

En artículos anteriores he dejado enumeradas las vergüenzas de esas políticas y como esas decisiones están perjudicando de manera irreparable nuestra posición en el mundo. Nadie se fía de nosotros.

Dice nuestro Gobierno: «España no va a participar en el mar Rojo porque está participando en este momento en 17 misiones (no explica qué hacen en tantos lugares, por ejemplo en Turquía) y lo está haciendo con esfuerzo. Nos parece muy bien que la UE pueda decidir en unos días que haya una misión. No sabemos todavía el alcance de esa misión, si es que la UE va a aprobar o no una misión, pero mientras tanto la posición de España, por sentido de la responsabilidad y por compromiso por la paz, es no intervenir en el mar Rojo».

Y sube el tono: «España toma sus propias decisiones. Ningún país le tiene que decir a España donde interviene».

De nuevo nuestras Embajadas y Consulados, los Cuarteles Generales militares, se ven en la penosa situación de explicar lo inexplicable.

Claro que a nadie le importa. El Estrecho de Gibraltar está en manos de Marruecos, Estados Unidos y el Reino Unido.

Marruecos es Major Non-Nato Ally, es decir Aliado Preferente de los Estados Unidos lo que significa una estrecha cooperación militar que proporciona -como bien se ve y se sabe- una serie de ventajas militares dignas a tener en cuenta. España en ese acceso al Mediterráneo militarmente no cuenta y allí está la Real Majestad inglesa al mando. En el otro acceso a través del Estrecho de Bab el Mandeb y del mar Rojo estamos con los hutíes que nos dan las gracias. Somos un prodigio. Hemos dado las llaves a hutíes, chicos de hamás, hizbolá y a otros cuyo nombre me provoca náuseas.

Lo siento por nuestros militares y por nuestros diplomáticos, dos carreras muy unidas en su absoluta entrega al servicio de España y, por tanto, si así seguimos, llamadas a desaparecer. Lo siento en definitiva por España.

Las razones son tan simples que van implícitas en el artículo.

¿Aquí quién manda? Pues eso.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

15 enero 2024

EL ERROR DE NO SER MILITAR. Rafael Dávila Álvarez. General de División (Retirado)

Y andas así, con la cabeza erguida,

diciendo que de nadie serás súbdito,

y que no hay generales ni almirantes

que sobre ti y los tuyos mando tengan…

(Ayante, escena XVI. Sófocles)

Sabemos lo que fuimos y de ello somos deudores, pero ya no somos y los que ahora son lo que nosotros fuimos lo son de otra manera. No juzgo, sino que pretendo entender como la evolución nos ha llevado a no ser los mismos, distanciarnos o incluso no reconocernos. Mejor establecer la adecuada distancia cuando ya el tiempo es lejano de aquello que fuiste. Con honradez y la dignidad necesaria para asumir tu momento que ya no es aquel y aceptar que no eres ya, sino otro. Es saludable para el que mira y para lo mirado.

Inevitable se hace recordar que hubo un tiempo en el que se percibían las primeras señales que anunciaban lo impensable y que la destrucción de una formas, de un fondo, era indicio de que íbamos camino de convertirnos en una simple ruina. El Partenón lo es, una ruina inestable que bien podría haberse convertido en una torre de apartamentos y aquí paz y después gloria.

Debemos mucho, en ocasiones todo, a nuestro pasado, pero mientras seamos presentes es error creerte a la vez pasado. No lo es haber sido, sino pretender seguir siendo.

Haber sido militar, como cualquier otra carrera vocacional, permanece hasta el más allá y además con epitafio: militar; incluso con epigrama. Eso es bueno y malo. Bueno si eres capaz de separarte de ello, retirarte a la distancia adecuada, aconsejar, pero no intentar seguir cincelando la obra que ya es de otros. Sería malo. Aún así, es un deber seguir sintiendo lo que fuiste porque tu juramento no caduca y como decía el lema escogido hace unos años para el Día de las Fuerzas Armadas: «Tradición e innovación», al menos, aunque viejo y sin ser, sigues encadenado a la tradición.

« Conservará y transmitirá el historial, tradiciones y símbolos de su unidad, para perpetuar su recuerdo, contribuir a fomentar el espíritu de unidad y reforzar las virtudes militares de sus componentes». Es por ello que asumiendo el «ya no ser», pero consciente de «haber sido», con todo respeto y buenos deseos, y ante estas fechas tan castrenses de la Pascua Militar dejo unas reflexiones que puedan hacernos pensar y adivinar hacia donde caminamos. Un punto de vista sin mayor importancia que la que ustedes le quieran dar.

Si hacemos un repaso de la evolución de las leyes y de la doctrina militar en nuestros ejércitos, el gran calado de los cambios estructurales e ideológicos en los que la parte de intervención militar ha sido mínima y política casi en su totalidad, veremos que estamos ante una acción programada, detallada, consensuada y engañosa. Un inefable libro del pianista que fue del ministerio de Defensa nos desvela el truco, pero no les recomiendo su lectura porque lo escrito no supera los mínimos del rigor exigible.

Hace ya tiempo se inició un lento pero decisivo cambio en los ejércitos con la ley 17/89 que hizo que unidades como la Legión recibiesen un duro golpe en su razón de ser y personalidad. Nos conformamos pensando que eso era mejor que su desaparición; con la que nos amenazaron. La Legión y otras similares unidades pasaron a ser un sucedáneo de lo que fueron. Así seguimos con harto dolor de nuestro corazón. Luego vino lo del servicio militar y al fin el paradigma del soldado, el del combatiente, sustituido por el del deportista de élite o el de protección civil, cuando la razón de ser está grabada en la Academia General Militar, quizá olvidada por su nueva trayectoria: Si vis pacem, para bellum. Los ejércitos están para la guerra, no para otra cosa, lo que requiere preparación distinta a la de otros bellos oficios que nada tiene que ver con la milicia. Inventaron el soldado polivalente, es decir la pobreza, cuando siempre fue el soldado español ejemplo de polivalencia precisamente por la escasez y olvido de su dotación.

Consentimos. No hablo de los militares. Los españoles.

Quisieron borrar, aunque fuese de forma testimonial, el espíritu de servicio, el que ante la Bandera se jura o promete, en lo que ha sido la mayor humillación a la que han sometido al ejército español, y había que hacerlo públicamente, con publicidad, con lo que eligieron un centro emblemático, la Academia General Básica de Suboficiales del Talarn (Cataluña): ‹‹A España servir hasta morir››. Suprimido, borrado del mapa de España. Que quede en los cuarteles, para ellos, que jueguen allí a los soldaditos. Hasta algo tan sagrado como la oración a nuestros muertos se permitió un ministro cambiarla, el mismo que dio la orden de retirar nuestro lema de servicio a la Patria. Fue la primera concesión al independentismo: humillar al Ejército

Podrás borrar las letras de un monte pero jamás desaparecerá el monte, que siempre evocará lo que su ladera proclamaba.

Leyes y más leyes para modificar a su antojo la que siempre fue ley y guía espiritual del soldado: las Reales Ordenanzas. Se cambian, se borra aquello que suene a tradición y espíritu, se rebaja su importancia. Dicho y hecho.

Decía San Ignacio de Loyola: ‹‹En tiempos de tribulación no hacer mudanza››. Tribulaciones no nos faltan cuando ni nombrar la misión constitucional está bien visto. Así fue y como buitres se lanzaron contra un teniente general, uniformados incluidos, por dar lectura a la misión constitucional de las Fuerzas Armadas.

La identidad se forma con pequeñas cosas. El uniforme, unas palabras en forma de decálogo o credo, unos símbolos, un gesto, algo que te diferencia y sirve para recordarte quien eres y lo que significas no solo en los momentos de lucidez sino sobre todo en los de tribulación. Y el recuerdo de los nombres de los que antes que tú forjaron su historial de honor y valor.

Hay una nueva interpretación. Ser militar no se sabe muy bien lo que es. Sabemos lo que era.

De los cinco años que consta la carrera militar para un oficial cuatro de ellos están dedicados casi en exclusividad a obtener el grado de ingeniería de sistemas que no sé muy bien qué tiene eso que ver con la carrera de las armas. El último de los cinco años es exclusivo para la carrera militar en las llamadas especialidades que siempre fueron las Armas clásicas: Infantería, Caballería, Artillería e Ingenieros que se diferenciaban por su forma peculiar de acción y misión a cumplir. Para las Armas clásicas, un año de estudio, para las Letras clásicas ni eso. Los de letras no pueden acceder a la carrera de las armas, así que las humanidades no están incluidas en la guerra. De ahí su crueldad desde que la ciencia la dominó. Razón tenia Francis Bacon al opinar que la Ciencia es poder.

Todo está tramado. No hay paso mal dado y sin intención.

Sin darnos cuenta el enemigo ha sido más rápido e inteligente y abrió amplia brecha en nuestras defensas logrando una profunda penetración y dejando al sistema indefenso.

Una habilidosa forma de desmilitarizar al militar como en algún momento dijo sin querer queriendo un dirigente socialista dejando al descubierto una de las vías de penetración: la Enseñanza.

La situación es la siguiente: cualquier guerra que emprendamos la tenemos perdida de antemano. No porque nuestros militares no sean buenos, no porque no sepan cumplir con su misión, o desconozcan los principios y los elementos de la acción. Todo eso parece que lo conocen y su postura ante los conflictos en los que han intervenido últimamente los hace ser los más y mejor preparados. No. Rotundamente. El problema es otro.

En España el concepto, consecuencias y conocimiento del arte de la guerra está desactivado. No se forman oficiales, suboficiales y tropa para la guerra, para hacer la guerra, sino para la no guerra, para formar o conformar una ONG disciplinada que se acerca más al muro de la Seguridad sin Defensa, a fuerzas policiales y de protección civil, a funcionarios de la administración, que a un verdadero Ejército. Pretender formar a un oficial moderno en la organización, tácticas y procedimientos de la guerra moderna a base de cuatro años de ingeniería y uno de milicia es un verdadero ataque a la línea de flotación de la formación, es decir al oficio de las armas. Encaja perfectamente con el desarrollo de la idea que de los ejércitos tienen para una España desnortada que no sabe, porque nadie se lo enseña, lo que es la guerra y no percibe lo más grave: lo cerca que está de nosotros.

No hemos de terminar sin reconocer que la guerra, una vez más, ha sorprendido a Europa, algo intolerable y de responsabilidad política, cuya primera consecuencia ha sido la de replantearse la Defensa Común de Europa, es decir volver a las andadas y llamar a la OTAN o lo que es lo mismo recurrir a los Estados Unidos de América. Europa no tiene Defensa ni hay en marcha un Ejército Europeo. A día de hoy eso no se contempla. Cada nación, por separado, se ha puesto a pensar en su Defensa, cada uno a su manera, no es lo mismo Polonia que Portugal por simple posición geográfica o el caso de España, que no se sabe muy bien de qué lado está. Estructuras, doctrinas, organización, movilización, servicio militar y presupuestos militares son algunas de las cuestiones que las nuevas guerras han traído con exigentes y obligados planteamientos para aplicar medidas con carácter de urgencia.

España también. Ha surgido, por qué no decirlo, un gran negocio: la guerra lo es para algunos. Las armas y la tecnología se frotan las manos. La industria de Defensa, silenciosa y conocedora de lo que se nos viene encima se pone manos a la obra. La política interviene y ve que ahí hay negocio. Nuestro Ejército se beneficia: un 26% de aumento en el presupuesto. Claro que el retraso era de tal calibre que ni por esas. Recordemos las palabras del actual Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD):«Estamos haciendo una inversión importantísima en munición… […] de las lecciones aprendidas de Ucrania se creía que no existían guerras de larga duración, sino que todas las guerras iban a durar unos días y se iba a quedar resuelta y hemos visto que no». Es evidente que hemos fracasado no solo en el stock de munición. ¿Sabremos corregir o pronto olvidaremos?

He hablado en ocasiones anteriores de las clamorosas renuncias a la Seguridad Colectiva de España, por políticas que avergüenzan y nos ponen en evidente riesgo: ofensa la bandera de los Estados Unidos, retirada a las tropas españolas de su lugar pactado con nuestros aliados con grave riesgo de muerte para ellas mismas y para las tropas que debían suplir nuestro abandono. Proclamas del presidente de nuestro Gobierno animando a retirarse a otras naciones. Ofensas al Gobierno de los Estados Unidos. Se nos cerraron las puertas para la presidencia del Comité Militar de la Alianza Atlántica. Retirada unilateral de Kosovo, con graves consecuencias. El lenguaje más suave de los dirigentes americanos fue: «profundamente decepcionados». Retirada de la fragata Méndez Núñez del grupo de combate encabezado por el portaaviones Abraham Lincoln, ante la escalada de tensión con Irán. Perdimos el gran contrato de casi seis mil millones de euros para construir una decena de fragatas para la Armada de EEUU (US Navy). Ahora decimos no a la alianza para la defensa de los intereses de Europa en el mar Rojo ante el ataque a los barcos que mantienen nuestra economía. Insultos a Israel en su propia casa cuando sus muertos, vilmente asesinados, aún están calientes. 

Confío en que la transmisión del espíritu de nuestros oficiales y suboficiales que se ha llevado a cabo sin solución de continuidad de generación en generación sirva para que nuestros ejércitos sean los mejores del mundo y sepan morir por su Patria allí donde la misión lo requiera sin dudas ni retiradas políticas.

Parece que a pesar de los silenciosos cambios, inexplicados y que a nadie parecen importarle ni preocuparle, el espíritu de nuestros oficiales, suboficiales y tropa sigue siendo: «A España servir hasta morir». Confiemos. Si no es así sería porque hay un grave error ¿intencionado? en aquello que lleva a un joven a ser militar. Distinto a lo que debería ser.

Es una simple opinión que me surge ante el panorama de guerra que tenemos y que el oráculo anuncia largo y prolongado. Podría ser que que hayamos llegado a una formación errónea y que estemos a las puertas de un sucedáneo y no de un militar.

La guerra se mueve en dos voluntades: la política y la militar. Si falla una perdemos. Si fallan las dos a la pérdida de la guerra se une la del honor: rendición.

«Muchos misterios hay: de todos los misterios, el más grande es el hombre… Aunque el saber domina, aunque mil artes tiene, serpentea entre el bien y el mal; ya abraza uno, ya se entrega al otro…» (Coro en Antígona).

Rafael Dávila Álvarez. General de División (Retirado)

Blog: generaldavila.com

11 enero 2024

 

 

ANTONIO BURGOS: MI CABO DE LA TOPOGRÁFICA. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Éramos amigos. Eso empezó hace muchos años, los mismos que nunca han pasado. No sé si alguno de ustedes sabe lo que es ser amigo. Lo sé, pero no explicarlo. Será porque los cuento con los dedos de la mano. Uno, dos… tres. Antonio. Hace días que no me contestaba, pero hace más que me llegó el eco de su dolor.

Pues no voy a explicar quien era Antonio para mi. Lo sabemos los dos, basta, y guardo el secreto de nuestra amistad más allá de aquí para seguir contándonos lo que él y yo sabemos, pero lo haremos allá.

Era «mi Cabo de la topográfica» que así se despedía de mi, siempre, ahora y siempre, por los siglos, ¡mi amigo Antonio!

Él era cabo y yo general. No hace mucho nos cambiamos los papeles: A él le nombré general de la buenas letras y él a cambio me nombró cabo de ese Ejército de palabras que él manejaba mejor que Alejandro Magno a sus tropas: la sintaxis. Los nombramientos fueron firmados por SM nuestro Rey del Cielo a cuyo lado ahora se me ha largado el muy bribón, sin avisar, que estos generales se van así y nos quedamos la tropa mirando al Cielo.

¡Coño, Antonio! la próxima avisa…

Pues así: de Sevilla al Cielo, pasando por Cádiz a recoger la guayabera y cantarse una habanera. Por cierto, también me dio pase para el club de la Guayabera, esa que lucimos un día por el Puerto y que nunca he dejado.

Hace tiempo le pregunté como estaba.

-Estoy como si me hubiese pasado por encima un blindado… Estoy aguantando ataques gordos, pero resistimos… Estamos disparando cañonazos de pescado frito para elevar la moral de la tropa.

Hay tropa que no se entera de lo que tiene, de quien le manda, hasta que no le das un codazo o un culatazo al que corresponde.

-Oye que este quiere a España más que a la madre que lo parió. Habrá que hacer algo para que se note, que es cabo y ya sabes lo que dice y él es ejemplo:

«El cabo, como jefe más inmediato del soldado o marinero, se hará querer y respetar de él; no le disimulará jamás las faltas de subordinación; le infundirá amor al servicio y mucha exactitud en el desempeño de sus obligaciones; será firme en el mando, graciable en lo que pueda y será comedido en su actitud y palabras aun cuando sancione o reprenda».

Quise que le dieran la Gran Cruz del Mérito Militar (Antonio Burgos ) para mérito nuestro, pero nuestras alturas en jerarquía no la alcanzan para ciertos menesteres y yo sé que esa pena le quedó, aunque con guasa nosotros repartíamos grandes cruces a diestro y más a siniestro. Teníamos una lista larga, larga…

Lo publiqué y decía: «Mucho tardan nuestros Ejércitos en reconocer esa «gloria infinita» convertida en amor a España, y colgar de los hombros de un Cabo la banda de la Gran Cruz del Mérito Militar; al que llevó con el teodolito España a sus espaldas y sigue ahora, incluso en la adversidad, recorriendo vértices geodésicos para conformar el mapa de su unidad. Mi Cabo, amigo, maestro: ¡Viva la Madre que te parió!»

Pues ya está. Con su teodolito en el vértice geodésico desde donde se trazan las coordenadas del Cielo, donde El Señor le ha encargado que clave la bandera de España junto al azul de la Topográfica.

Le gustaba, nos gustaba, rematar los dimes y diretes, que eran como un juego, con aquella frase tan legionaria « …y que se mueran los feos».

¡Coño! Se nos ha ido el tio más guapo de España. El cabo Burgos, de la Topográfica.

¡Oye Cabo, la próxima avisa! Que nos quedan pendientes esos garibolos

Cocidito legionario/repicando en la fagina/alegría de furrieles/ de la fiel infantería

Pues ya está, querido Antonio. Seguimos dándonos el parte, como hacíamos, y defendiendo nuestra posición. Tu ahora estás en mejores alturas y desde allí adivinas el camino. Trázanoslo. Haznos un hueco azul en ese mar de plata que te acompaña.

Tu general y cabo de las letras.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

21 diciembre 2023

 

50 AÑOS DEL ASESINATO DEL ALMIRANTE D. LUIS CARRERO BLANCO. DOBLE E. (General de División Rafael Dávila Álvarez)

1967-carrero_vicepresidente16 de marzo de 1972

‹‹Se ha tomado contacto con un antiguo Coronel de la OAS residente en España, para ver de obtener (sic) por mediación suya toda la información posible en la zona vasco-francesa acerca de las actividades de toda índole de personal de la ETA y Partido Comunista de Euskadi residentes en la región, así como sus proyectos de actos terroristas en las provincias Vascongadas y Navarra, conocer sus puntos de apoyo dentro y fuera de España, lugares por donde pasan la frontera en sus incursiones, forma de proveerse de material explosivo, armas y todas las circunstancias personales de los componentes de los comandos encargados de llevar a cabo las misiones terroristas…››.

Así empezaba el informe de una operación puesta en marcha el año 1972 por uno de nuestros servicios de información y bautizada con el nombre de OPERACIÓN DOBLE E. Poco se sabe de ella. Se ha publicado algún documento aislado que nos confirma su existencia y propósitos. Nada más. Aquí desvelaremos alguno de sus secretos. Solo algunos. En mi próximo libro ya en edición podrán conocer todos los detalles.

Al disolverse la OAS (Organisation de l.Armée Secrete) (recordemos que había nacido en Madrid con el propósito de luchar por la Argelia francesa), muchos de sus militantes se mantuvieron unidos dentro de una organización básica bajo el cobijo que les brindó el régimen de Franco.  Acogidos en el Levante español, aquel no fue solo su hogar y refugio, también fue su santuario.

El Gobierno español y sus servicios secretos no encontraban en su vecina Francia la colaboración política y social necesaria para controlar y luchar contra la organización terrorista ETA. Carecían de información y contactos fiables. Información oficial no existía ya que Francia, que conocía, controlaba e incluso apoyaba a la ETA, impidió toda actividad en su contra.

El Gobierno español (al menos uno de sus servicios de información más prestigiosos), desconcertado ante la nula cooperación francesa en su lucha contra la ETA, recurrió a  los antiguos miembros de la OAS que aún mantenían su red de informadores y estructuras de cooperación y hermandad.

Así se pone en marcha la operación . Los pasos los inicia un Coronel francés perteneciente a la OAS que junto a un sargento del servicio de información de la Guardia Civil se desplazan a Francia para establecer los necesarios contactos con miembros de la organización F.N.R. (Federación Nacional de Repatriados) que acogía a antiguos miembros militares de la OAS. Una condición prevalece por encima de todo: el secreto más absoluto y la total clandestinidad de manera que solo un reducidísimo grupo de la Guardia Civil, nadie más, sabrá de la operación.

En un tiempo récord se logra establecer una red de informadores en Hendaya, Bordeaux, Bayonne, Toulouse y París. Su misión inicial es recoger todas las informaciones oficiales del Gobierno francés concernientes a las directivas que se cursen a los Gobernadores sobre la ETA. Obtener información a través de la policía o de contactos sobre refugios, bases, puntos de apoyo, actividades y proyectos subversivos de la ETA y confeccionar planos, croquis o hacer fotografías de todos los puntos de la ETA que sean posibles, tanto en Francia como en España.

Además se seleccionaría un comando con experiencia para llegado el caso efectuar voladuras de edificios, secuestros e incluso eliminación de personas. Se fijan los precios para la actuación de los comandos ‹‹que serán los que rijan en el mercado en cada momento››. Para la voladura de edificios se fija una cantidad de un millón de pesetas, más doscientas mil de gastos; los secuestros cinco millones y medio y la eliminación de personas previo acuerdo más los gastos.

Uno de los primeros informes que se obtiene es de carácter político y en él se recoge la impresión de los medios oficiales franceses donde muestran su gran desconfianza en cuanto al futuro de España.

Textualmente dice el informe:

‹‹De poco tiempo a esta parte, los resortes del poder y de fuerza han sido puestos en manos de tres hombres de confianza del Caudillo y calificados de duros, el Sr. CARRERO BLANCO, como Vicepresidente del Gobierno, que dicen será el verdadero sucesor de Franco; el General GARCÍA REBULL, antiguo miembro de la División Azul, Jefe de la 1ª Región Militar, que reúne la fuerza más importante y potente del Ejército; y finalmente, el General INIESTA CANO, considerado “duro dentro de los duros”, recientemente nombrado para mandar la Guardia Civil, que tiene en sus manos toda la parte de Orden Público››.

Termina el informe diciendo que estas tres personas han cerrado el camino a una mayor liberalidad iniciado por López Rodó al que califican de tecnócrata y muy inteligente además de ser el portavoz de una Iglesia que no quiere abandonar sus privilegios (seis mil millones de pesetas), al mismo tiempo que trata de promover un mayor acercamiento a la clase trabajadora.

Consideran al príncipe Don Juan Carlos como “hombre de paja” y que por el momento no harán ningún caso de él.

Por otro lado en España, Alicante y Benidorm, donde residen numerosos miembros de la OAS, se establecen contactos con distintos personajes con antecedentes familiares y económicos que permiten utilizarlos para esta misión. Para ello siempre se cuenta con la colaboración desde puestos de la administración  para presionarles con la concesión o rechazo de licencias de apertura de ciertos negocios como grandes salas de fiesta y cafeterías.

Desde Francia empiezan a llegar informaciones de gran valor: Situación de bases de la ETA, nombres de dirigentes, boletines oficiales sobre la ETA elaborados por las autoridades francesas, así como la ubicación de un refugio-base del movimiento separatista vasco ETA-ENBATA en Bayonne (finca denominada Cheniere) y de la base secreta principal de la ETA-ENBATA situada en Port-Du-Roi. En esta base se enumera la existencia de ametralladoras MAT-49 francesas, metralletas “GORDO” de 12,70 alemanas, fusiles de asalto “Mauser”, fusiles de asalto MK-42 rusos pero de fabricación China y bazokas “Matra” franceses. La dirección de esta base es llevada a cabo por el Jefe principal de ETA, que es un vasco español, emigrado de USA a Francia hace unos siete años. Entre una de las acciones que se prepara es la voladura de esta base de la ETA.

De las informaciones que se reciben destaca la relativa a las formas de allegar fondos para financiar el movimiento terrorista separatista vasco ETA-ENBATA:

-“Golpes económicos” (atracos) a Bancos o entidades de ahorro en el país Vasco.

-Remesas de dinero norteamericano, en dólares, recogido entre los vascos españoles residentes en U.S.A.

-Canon establecido a los mecheros Dupont, aparatos de radio Autovox y a toda clase de neumáticos que se venden en los comercios del principado de Andorra.

-Cuota de todos los barcos pesqueros que salen de san Juan de Luz para El Senegal.

-Beneficios del tráfico clandestino de armamento que realizan con destino a Angola y colonias portuguesas en África. El punto clave de este tráfico está en Kinshasa, en un bar denominado “Blue Note” regentado por una señora  llamada Francine.

-Ayuda que reciben, al parecer indirectamente, de la CIA norteamericana. No se facilitan datos concretos sobre este punto.

Por último se comunica que los servicios secretos franceses han detectado el día 14 de agosto (recuerden estamos en 1972) el paso de Francia a España de armamento individual automático consistente en ametralladoras alemanas Smeiser y fusiles automáticos Fall, de fabricación alemana, reglamentarios en la OTAN, sin determinar el número de cada clase, pero en cantidad suficiente para armar a 40 hombres. Junto a este armamento se han introducido trescientos cincuenta Kgs. de explosivos de distinta clase.

La malla de informadores alrededor de ETA proporciona detalles desconocidos e impensables hasta entonces.  Se consigue aumentar la red hasta llegar a tener dos en París, dos en Bordeaux, dos en Bayonne, uno en Toulouse, uno en Hendaya, uno en Niza y uno en Marsella.

El 17 de octubre se recibe una importante información del agente denominado ‹‹Andorra-1››. Son los proyectos existentes en medios comunistas españoles para eliminar a personalidades destacadas del Régimen actual. En el informe figuran, como objetivos de estos atentados, el Príncipe, el Vicepresidente del Gobierno del que dicen es el verdadero motor del Régimen franquista tantos años, que tiene todos los resortes del poder en sus manos y a quien ven como futuro Jefe de Gobierno  y como tal su influencia sobre el Príncipe será decisiva.

La suerte está echada. Los objetivos, marcados desde Toulouse, están fijados. La maquinaria se pone en marcha. Las órdenes llegan  desde la sede del Partido Comunista (m-l) con base en Toulouse.

Cuando el Gobierno español, su servicio de información, dispone de esta información clave, sorprendentemente la ‹‹Operación Doble E›› se suspende.

Así se explica en el informe:

‹‹En conversación celebrada en el día de hoy con nuestro agente el Coronel, se le hizo saber, personalmente por mí, que debía dejar, de momento, en suspenso el montaje de la red informativa y la continuación del servicio, mostrando por ello evidente disgusto y además calificó de falta de seriedad por mi parte la incertidumbre a la que se le tenía sometido y mi manera de llevar un asunto como este, dada la gran importancia y trascendencia que ello tiene para España.

Era el día 7 de noviembre de 1972. Luego vendrían otras informaciones que confirmaban lo peor. Al año de recibirse esta información, el Almirante don Luis Carrero Blanco, recién nombrado Presidente del Gobierno, era asesinado.

¿Por qué se suspendió la ‹‹Operación Doble E››? ¿Tuvo continuidad en el futuro?

No tenemos la respuesta pero sí una aproximación a los hechos. Una aproximación que solo se entiende desde la ‹‹Operación Doble E››, que sin duda abre nuevas incógnitas.

El 2 de diciembre de 1973 era asesinado el Presidente del Gobierno de España, Almirante don Luis Carrero Blanco. Se cumplen 50 años de un hecho olvidado por la memoria histórica porque a buen seguro tuvo como responsables intelectuales a ocultos y silenciosos personajes que resucitaron tras el magnicidio. Su susurro al oído, su cobarde indicación, estaba tras el crimen. Bien les vino y bien lo sabían.

El asesinato, también el procedimiento llevado a cabo, dejó asombrado al mundo entero. A la tragedia de la atrocidad cometida se le unió el esperpéntico espectáculo de un enorme vehículo desaparecido hasta encontrarlo en el interior del edificio de la Iglesia en la que minutos antes había estado el Presidente oyendo misa. Nadie daba crédito. ¿Una acción ejecutada con resultados que requerían gran conocimiento técnico o sus efectos fueron fruto de la casualidad de unos inexpertos? La noticia dio la vuelta al mundo. Empezaba la proyección internacional de la ETA. Ni ellos mismos se lo podían creer. ¿Quién cometió aquel magnicidio? Las especulaciones llegan hasta nuestros días. Las historias se mezclan con la historia y los intereses por mantener el silencio continúan. Ni un papel desclasificado.

No voy a repetir las hipótesis ya conocidas por todos ustedes y narradas de forma repetitiva en cientos de libros y artículos. Simplemente pretendo aportar nuevos datos que sirvan para enjuiciar aquel terrible asesinato y sobre todo conocer alguna de las informaciones trascendentales que se tenían y que podían haber evitado, o al menos hacerlo más difícil, aquella tragedia y quizá alguna más. Y lo haré siguiendo, como en el artículo anterior, los informes de la ‹‹Operación Doble E››.

En noviembre de 1972 muere el Cónsul francés en Zaragoza, M. Roger Tur, como consecuencia de las heridas sufridas en el asalto al Consulado de dicha ciudad. La información que se recibe de los agentes de Doble E es que los autores del hecho no pertenecen ni tiene relación con la organización separatista (sic) vasca ETA., pero sí constituyen un comando extremista, dependiente del partido comunista, fracción marxista-leninista.

Este comando está dirigido por el PC. desde Toulouse. Parece ser una venganza por las medidas adoptadas por las autoridades francesas contra la ETA. No se pretendía la muerte del Cónsul, simplemente amenazarle, pero la inexperiencia de los asaltantes y su nerviosismo provocó este desenlace.

Los informadores aseguran que M. Roger Tur estaba en conexión con los servicios de información norteamericanos, a los que facilitaba noticias, habiéndose confirmado que trabajaba para la CIA. Camuflaba estas relaciones bajo la apariencia de proporcionar detalles de productos relacionados con y para fábricas de tabaco.

Aparece la CIA aquí y junto a otro informe  que asegura que los servicios secretos franceses investigan el posible tráfico clandestino de armas a través de España hacia Francia por Algeciras y que las armas pueden proceder de la base de Rota de cuyo personal dicen los servicios secretos franceses tener absoluta desconfianza.

Saquen ustedes sus propias consecuencias.

Suspendida la ‹‹Operación Doble E››, las relaciones con el Coronel y los informadores continúan de manera correcta pero con la frialdad de una relación rota. Saben que la ruptura viene de niveles que ellos ni controlan ni conocen.

El 17 de diciembre llega una definitiva y preocupante información: la entrada en España de comandos de ETA-ENBATA con fines terroristas. Son cinco comandos que han cruzado la frontera por Dancharinea (Navarra) y las zonas de Roca Pinet, Port Negre y Pla de Llosas, del Principado de Andorra.

Se distribuyen en Cataluña, Levante, Sevilla. Algeciras y Madrid.

Poco después llega una información definitiva, una de las claves difícil de entender pero que nos sobrecoge a todos y nos deja sumidos en una enorme incertidumbre y desasosiego. La información llega el día 17de diciembre de 1972. En una reunión celebrada el día 15 de este mes entre miembros directivos de ETA-ENBATA con elementos de la dirección del PC. de Toulouse se acordó llevar a cabo en distintos puntos de España una operación denominada ‹‹Navidades Negras›› o ‹‹Turrón Negro››, en la que se incluyen secuestros, acciones subversivas y violentas. Pretendían forzar al Gobierno a poner en libertad a los presos de ETA en una acción conjunta de ETA y el Partido Comunista (m-l) de Toulouse.

Como medio más eficaz se estimaba la realización de secuestros de personalidades de gran relieve dentro del régimen franquista, saliendo a relucir en las discusiones el Príncipe Juan Carlos, el Vicepresidente del Gobierno, el Director General de la Guardia Civil y otros. Las discusiones derivaron hacia los familiares de estos debido a la protección que se suponía llevaban los altos cargos. Así se acordó.

El Almirante Carrero Blanco lo supo. La comunicación se la hizo el Director General de la Guardia Civil, Carlos Iniesta Cano, como demuestra Javier Tusell en su libro ‹‹Carrero. La eminencia gris del régimen de Franco››. Reproduce también uno de los muchos documentos de la ‹‹Operación Doble E››, este del que les hablo, aunque el informe consta de más de cien documentos. ¿Dónde estaba el resto? ¿Quién los conocía?

Todo quedaba en manos de la Guardia Civil, concretamente en las de su Director General, teniente general Carlos Iniesta Cano, nombrado para el cargo en enero de 1972 donde permaneció hasta su pase a la reserva en mayo de 1974.

El general Iniesta antes de hacerse cargo de la dirección de la Guardia Civil había estado en Argelia como Embajador. También es reseñable el hecho de que fue Agregado Militar de la Embajada española en Washington entre 1949 y1955. La ‹‹Operación Doble E›› da comienzo justo en el momento de hacerse cargo de la Dirección General de la Guardia Civil.

El Jefe de Estado Mayor de la Guardia Civil en aquellos momentos era el entonces coronel Sáenz de Santa María que más tarde sería su Director General y del que se especuló sobre su conocimiento y participación  en la guerra sucia de los GAL. Es famosa su no declaración en el Congreso, solicitada a puerta cerrada, sobre aquellos hechos.

En una entrevista concedida a El País (24-II-1995) contestó a la pregunta:

  • ¿Alguna vez recurrió en aquella época a la guerra sucia?
  • Le responderé con una máxima: En la lucha contraterrorista hay cosas que no se deben hacer. Si se hacen no se deben decir. Si se dicen, hay que negarlas. Creo que he contestado.

Había contestado. Sabía de lo que hablaba.

Sin duda desde aquel mes de enero de 1972 hubo altos cargos muy bien informados sobre todo lo que ocurría en el entorno de ETA y del PC. de Toulouse. Eran los que recibían los informes y manejaban los hilos de la

‹‹Operación Doble E››, los mismos que en un momento crucial dieron al traste con ella. ¿Por qué? Nunca lo sabremos.

El Presidente de la Nación española, el Almirante Luis Carrero Blanco fue asesinado un año después de haberse anunciado el interés de ETA y el PC de atentar contra él o su familia. Había sido sentenciado en  Toulouse en octubre de 1972.

La CIA, la ETA, el Partido Comunista (marxista-leninista) de Toulouse… Quién sabe.

No hay duda de que la mano ejecutora fue la ETA, que la información vino de una serie de personajes, todos ellos conocidos miembros del Partido Comunista.

Dudo de complejas maniobras y mi experiencia dice que cuando buscas las razones de algún hecho ocurrido, lo más sencillo es lo que nunca se contempla y suele ser lo que ha sucedido. Una serie de errores, esperemos que ninguno mal intencionado, la rutina del día a día y la irresponsabilidad de algunos, acabaron con la vida del Almirante. La ETA como ejecutora y el PC. con sede en Toulouse como informador y responsable intelectual. ¿Alguien más? Creo haberles proporcionado datos suficientes para meditar y obtener conclusiones. Se ve con claridad que también hubo culpables por omisión.

¿Quién ordenó iniciar la Operación Doble E? ¿Quién y por qué se anuló en el momento decisivo? ¿Por qué no se tomaron las medidas de seguridad adecuadas con el Almirante Carrero Blanco en función de la información que se recibía? Es conocido que las medidas de seguridad con el Príncipe Juan Carlos y su familia se extremaron al máximo.

Sabemos que en el año 1974 el Ejército desplegó en el Pirineo Vasco-Navarro en la llamada Operación Iruña para impermeabilizar la frontera con Francia. La infiltración y la posible acción en fuerza en alguna localidad de partidas armadas de terroristas fueron contempladas.

España estaba conmocionada. ETA seguía asesinando.

Nunca supimos lo suficiente ni Francia cumplió con su deber de informar y colaborar.

La ‹‹Operación Doble E›› fue un proyecto sin ejecutar pero la información obtenida no fue explotada adecuadamente. Queda una incógnita grave, saber porqué aquellos informes quedaron en los cajones de algún mando y no se activaron las medidas más elementales de seguridad.

Mientras muchos se jugaban la vida en cada esquina, mientras daban lo mejor de ellos, otros con su trabajo se dormían en los laureles.

¿Por qué no se dio la adecuada protección al Presidente del Gobierno?

¿Quién asesinó a Carrero Blanco?

Si me preguntan mi opinión les diré que los ejecutores fueron las alimañas asesinas de la ETA y que desde el Partido Comunista (m-l) de Toulouse contemplaron la escena con la cobarde satisfacción del asesino que ha logrado su objetivo.

Algunos aluden al misterio de aquella frase de Franco: ‹‹No hay mal que por bien no venga››. No había tal misterio sino interpretaciones hechas con maldad o simplemente para rellenar líneas, pero todas erróneas. Franco solo quiso hacer frente a la situación infundiendo ánimo a una Nación que se enfrentaba a un grave problema, el de la incertidumbre del futuro.

El pueblo español supo reaccionar con calma y sufrir con enorme dolor e indignación más y más muertes inocentes. No hay mal que por bien no venga solo era una frase de ánimo hacia el futuro.

Por ahora, lo que nos queda, es el horror y el dolor de tanto asesinato cometido por la ETA, una herencia genética que algún día se borrará pero no mientras se permita su justificación o que los que los justifican ocupen puestos en la administración. Quizá pronto nos gobiernen.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

19 diciembre 2023

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OCCIDENTE HA PERDIDO LA GUERRA. Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Estela dejada por el misil balístico francés SLBM

Una cierta sorpresa ha invadido a parte de la opinión pública española al oír la noticia de que lo que parecía ser un OVNI sobrevolando el golfo de Vizcaya resultó ser un misil de crucero lanzado por Francia como experimentación. Se trata de un misil M51.3 sin carga nuclear lanzado desde la base de Biscarrose en Las Landas. Salta la noticia o no, porque todo depende del momento, lugar e interés. No es la primera vez que ocurre, sino que en este año debe ser el tercer lanzamiento de pruebas que Francia lleva a cabo para modernizar este misil que forma parte del sistema de disuasión nuclear que el Ejército francés mantiene operativo con sus Fuerzas Aéreas Estratégicas y la Fuerza Aérea Naval Nuclear.

Ante el asombro de unos cuantos la Dirección General de Armamento del ministerio de Defensa francés lo dejó claro: «La DGA coordinó y llevó a cabo con éxito una prueba de lanzamiento de un misil M51 sin carga militar desde su sede de Biscarrosse. Este fue el primer disparo de un misil M51 en la versión M51.3». Pues habrá que creérselo, pero recuerdo que en junio de este mismo año unas marcas en el cielo alertaron a muchos ciudadanos por sus extrañas formas que coinciden con las mismas formas dejadas por el M-51. No hay duda del origen y los motivos.

Todos se arman. Es el primer signo a analizar. Hay guerra. Puede ser que alguien no se haya enterado. No es una guerra local escenificada en lugares concretos. Esta guerra, con sus múltiples facetas y componentes, es una Tercera Guerra Mundial y sus consecuencias todavía no se han mostrado en su totalidad.

Ante esta situación nadie está quieto, excepto los irresponsables, y aquellos que no se dan cuenta de que su error ha traído más guerra. Cuando Rusia atacó a Ucrania se produjo una sorpresa estratégica ya que aunque los Estados Unidos avisaron en tiempo del ataque, Ucrania no estaba en condiciones de defenderse y Europa ni estaba ni tenía mayores posibilidades de estar. Si por Europa hubiese sido Rusia habría alcanzado Dunquerque. Ahora un ataque terrorista a Israel enciende otro foco de guerra que puede extenderse sin límites: otro clamoroso fallo estratégico que nos pilla desarmados.

Francia pretende corregir su error y armarse. Lo hace el Reino Unido y Alemania, Polonia, Repúblicas Bálticas y un largo etcétera. Pocos estaban en prevengan y con las armas en las manos. Ahora hay prisa. Llegamos tarde. A España la han forzado a aumentar su presupuesto de Defensa. El Gobierno está que trina; no quiere dar un euro para la Defensa.

Europa tiembla ante la que se avecina, pero no hay un común criterio. Cada uno compra y vende su armamento de manera individual y hay guerra entre empresas, que saben que unirse y repartir tareas y beneficios está aún muy lejos.

El éxito en la guerra depende de tener suficiente dinero, decía Robert Balzac. Le faltó decir que el dinero no es solo para comprar armas, sino sobre todo rotativas. Fabricaremos armas y municiones, potentes barcos, misiles hipersónicos, pero tendremos perdida la guerra. La hemos perdido.

Clausewitz lo anticipa cuando previene contra el «álgebra de la acción»: «Se piensa que ya, ahora, entre los Gobiernos no serían necesarias las fuerzas físicas, sino solo sus relaciones, un acto racional, la guerra de los civilizados» —¡Idiotas! (digo yo)— avisa Clausewitz mientras los Gobiernos sensatos alertan sus fuerzas físicas a la vez que hacen uso de sus mejores diplomacias. Menos alguno que caerá en la trampa sutilmente tendida en las puertas de casa: «Almas humanitarias podrán concebir fácilmente que exista una inutilización, un desarme artístico del adversario sin causarle demasiadas heridas, y que tal sea la verdadera tendencia del arte de la guerra. Por muy bello que esto nos parezca, nos vemos obligados, sin embargo, a destruir tal error, pues en asuntos tan peligrosos como lo es la guerra, los errores que se dejan subsistir por benignidad son, precisamente los más perjudiciales».

Las modernas Escuelas de Estado Mayor estudian el fenómeno de la guerra actual y siguen sin comprenderlo porque no se parece en nada a lo hasta ahora estudiado siendo exactamente igual que siempre: no se ganan las guerras con armas sino con virtud.  Occidente la tiene perdida por muchos misiles que experimente Francia o su porquero.

Las rotativas están en contra del mensaje que lleva a defenderse y sus misiles, con su melifluo y perverso contenido, estallan a diario. Un arma peligrosísima para incautos. Nadie se alarma, sino que seguimos sus estelas como hipnotizados. No hay duda: El éxito en la guerra depende de tener suficiente dinero. Para comprar rotativas y a sus relatores.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

Blog: generaldavila.com

11 diciembre 2023

 

LA INMACULADA CONCEPCIÓN MADRE DE LOS INFANTES (Dedicado a los desconocidos infantes de todos los tiempos)

empel-triptico-milagro.preview8 de Diciembre, día de la Inmaculada Concepción, Patrona de España y de su Infantería.

Fue España la Nación que por sus reyes y por sus teólogos, trabajó más que nadie para que amaneciera el día de la proclamación del dogma de la Concepción Inmaculada de María. Quizás fue por ello que quiso la Inmaculada formar parte de la Infantería española mostrándose como su protectora un 8 de diciembre de 1585, en la acción de Bombel (Holanda). Es una bella historia que cuento todos los años. No pienso dejar de hacerlo, no se es repetitivo cuando se habla de amor.

Es tiempo de alegría y esperanza, el preludio del milagro de la Navidad. Milagro con milagro, la Virgen en su Inmaculada Concepción y el nuevo infante que nace. Y allí, muy lejos de España se fue la Virgen a proteger a sus soldados.

Flandes 1585 la situación roza la tragedia. Nuestros soldados defendían el monte de Empel en una pequeña isla holandesa. El Tercio de Francisco de Bobadilla se encuentra bloqueado por la escuadra holandesa. Llama a los capitanes y soldados exhortándoles “a rezar para que Dios los librase del espantoso peligro en que estaban”.

Lo cuenta el gran poeta y Coronel Luis López Anglada:

Fue un soldado del Tercio; cuando era

oficio de españoles ver la muerte

como un servicio más de honra y suerte

amiga del más bravo y compañera.

Cavaba para tumba la trinchera

más que para salvarse. Tierra inerte

echa para descanso del mas fuerte.

Siempre juntas la muerte y la bandera.

Encontró el cuadro; lo sacó del suelo.

Se arrodillaron todos bajo el Cielo

de la noche de Holanda oscura y fría.

Y no hubo novedad. De madrugada

se heló el mar y sobre el agua helada

desfiló una vez más la infantería». (Luis López Anglada)

 

Infantes, siempre cerca la muerte, siempre pegados a la bandera, arrodillados solo ante Dios.

Ser infante es servir a pie pero en compañía, entre soldados valientes que saben aceptar el quebranto que provoca las distancias cortas con la que afrontan la vida y encaran la muerte.

Pertenecer a una Compañía, Mía, Bandera, Batallón, Grupo, Tabor, Coronelía, Tercio, Regimiento, Escuadra o Pelotón es tu historia. Aquí lo que realmente importa es la compañía, la unidad, el juramento entre cada dos hombres, poder decir sin novedad, sin novedad siempre, con una sonrisa, único lenguaje de la infantería. Cuando la tierra se riegue de sangre, cuando la vida o la muerte te lleven al olvido y seas un soldado desconocido, otro ocupará tu lugar, nacerá un nuevo infante mientras resuena la voz del centinela que vigila y reza por dentro: sin novedad. Son los infantes capitanes de estrellas del cielo con las que sueñan sus bocamangas cuando las cuentan esperando la madrugada.

Sin novedad dicen, siempre sin novedad, aunque se haya hundido la tierra cuando miran hacia atrás. Su gloria la muerte, y una tumba desconocida. ¿Para que quieren más? No hay condecoración que premie ser de infantería; bastante premio es haber sido infante, haberlo andado todo sin nada quedarte, todo sin nada sobrarte. Cada paso habrá sido camino adelante, honra y honor de infante, huellas en la historia, firma de infantes.

Hoy 8 de diciembre de 2014 un ejército forma ante su Patrona y Protectora, la Purísima e Inmaculada Concepción. Dejemos que en esa formación den un paso al frente, ocupen el lugar de honor, los infantes desconocidos, los héroes anónimos que no necesitan dar su nombre para hacer historia, los infantes de España que lucen en sus guerreras brillantes insignias de abnegación, iniciativa, solidaridad y sacrifico, y que en sus pechos destaca la condecoración de más valor, la que solo ostentan los que aman a España y a su Patrona la Inmaculada.

Ser infante es en definitiva ser un soldado desconocido. Así se ha forjado la mejor Infantería del mundo.

Flandes 1585, 8 de diciembre de 1585- España 8 de diciembre de 2023.

Nada ha cambiado para un soldado de Infantería.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R)

Blog: generaldavila.com

8 diciembre 2023

EL HÉROE DEL BAÑADOR ROJO. UN LIBRO JUSTO Y NECESARIO General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

El título del libro del que quiero hablarles es otro: Nadie lo va a hacer por ti, escrito por el teniente coronel de Caballería Miguel Ángel Franco y Míchel Suñén (La esfera de los libros). En él el teniente coronel Franco aprovecha la experiencia vivida ante un ataque terrorista en Mali para mostrarnos, con la sencillez y autenticidad de un soldado, cómo su comportamiento heroico es algo entendible cuando la vida está comprometida al servicio de los demás.  Aprovecha ese momento tan trascendente en que la muerte le desafía para ofrecernos su actuación desgranada en capítulos de vida que podemos aplicar a la nuestra cotidiana, no para ser héroes aclamados en lo público, sino para sentirnos realizados en nuestra propia heroicidad que en definitiva consiste en no defraudarte, vivir para servir y para ello formarte en la escuela del desprendimiento, de la humildad y del servicio a los demás.

Nos encontramos ante un libro distinto ya que los héroes no suelen contar sus vivencias y dejan a otros que lo hagan, pero la grandeza de este relato estriba en que Miguel Ángel Franco no se da protagonismo alguno ni cuenta una hazaña para recibir galardones, sino que nos traslada un mensaje: todos tenemos el alma preparada para entregarnos a los demás en un acto de sublime humanidad. Hay que estar preparado, dispuesto siempre, y ello es cosa de cada uno, como él dice: nadie lo va a hacer por ti. No le mueve el afán de protagonismo sino el de servicio y por ello pone a nuestra disposición su persona, su alma de soldado, por si nos sirviera su experiencia tan dura como ejemplar.

Nadie lo va hacer por ti. Mi querido teniente coronel, sí, hay alguien que lo hizo, lo hace y lo hará: nuestra historia, nuestros soldados, tú te unes a su ejemplar conducta. La milicia forja héroes en la cotidianidad de la vida; lo has sido porque te has sometido a ese molde del oficio de soldado: sacrificio, sentido del deber, templanza, valor, heroísmo en definitiva en el diario quehacer para en un momento crucial poder afrontar la decisión acertada aún a riesgo de perder la vida.

Los códigos guerreros hablan del hombre y de sus méritos en combate. Pero estos se fraguan y se endurecen en el diario comportamiento, en las rutinas y pesadas instrucciones, en el estudio de la historia y las académicas disciplinas, en la soledad del mando, sobre todo en esos imprescindibles espíritus de cualquier credo militar: compañerismo, amistad, unión y socorro.

La milicia es austera y a veces remisa a los reconocimientos, cuesta premiar con esas condecoraciones al valor distinguido, que son por otro lado tan necesarias. No entro en juzgarlo, pero sí digo que en muchas ocasiones es justo, equitativo y saludable colgar en el pecho, bien visible, una medalla al valor que es lo que más distingue a un soldado.

El libro del teniente coronel Miguel Ángel Franco es consolador y gratificante como lo fue su generoso acto de entrega y sacrificio. Es bueno conocerlo y es de agradecer que haya superado su pudor individual a relatar su experiencia porque servirá a muchos jóvenes, militares o no, a culminar una vida de plenitud que se resume en que sean su propio honor y espíritu los que le estimulen a obrar siempre bien.

Su historia, su actitud, su mensaje, pueden encontrarlo en esta obra que les recomiendo porque refleja lo que son todos y cada uno de sus soldados, los de España, silenciosos y buenos, que estarán allí donde menos lo esperen y más los necesiten.

Es para mí un honor traer a este blog al teniente coronel Miguel Ángel Franco.

Te saludo mi teniente coronel con estas palabras tan nuestras:

“Porque aquí a la sangre excede

el lugar que uno se hace

y sin mirar cómo nace

se mira como procede”.

¡Que sólo el distinguido mérito sea convenientemente premiado y que nunca pueda el favor ocupar el lugar de la injusticia!

Un Ejército se mide por el valor y el honor de sus hombres y el español no cabe la menor duda de que es el mejor del mundo.

Esa es la razón por la que pueden todos ustedes dormir tranquilos.  Tienen a los mejores soldados del mundo a su servicio. el de España.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

 

 

 

 

 

UN PRESIDENTE FALTÓN QUE DONDE VA DEJA HUELLA DE LA NO ESPAÑA. Rafael Dávila Álvarez

Un gesto…

Una sonrisa…

 

 

 

 

 

 

Las declaraciones de Pedro Sánchez en Israel como presidente de turno del Consejo de Europa, sin olvidar que es el presidente del Gobierno de España, han sido desafortunadas y tendrán graves repercusiones.

Europa o acuerda una postura común o dejará de tener presencia internacional como de hecho está ocurriendo.

La UE deberá ahora aclarar y recomponer su postura. Puede perder presencia e influencia en la zona, pasar a un segundo plano con graves consecuencias económicas y militares.

A pesar de ello más grave para Europa  —¿existe preocupación por ello?— es la actual situación de España y su fragilidad interna camino de su desaparición como nación. No es un problema interno solo de España sino que supone una brecha en la Defensa y Seguridad europea y la OTAN es consciente, calla pero sabe, silencia pero analiza, sonríe pero no olvida.

La UE tiene una grave crisis interna que no se soluciona con discursos retóricos sin peso práctico alguno.

Dentro y fuera de Europa, España cada día se aleja más de tener un cierto peso político internacional. Nadie nos pregunta. Todos sacan partido del sol y no miran nuestras sombras.

EEUU tiene asegurado el control del Estrecho de Gibraltar con Marruecos y Reino Unido (Gibraltar). En nosotros no confía.

Militarmente desde la retirada de Irak, la proclama desde Túnez del presidente Zapatero instando a la retirada de las tropas aliadas, no levantarse al paso de la bandera de los EEUU, retirada tropas unilateralmente de Kosovo, la declaración de Sánchez «sobra el ministerio de Defensa»…ha hecho que no seamos socios fiables. Ningún militar español ha sido jefe militar de la OTAN. Hay obvias razones para ello.

En política exterior no hay amigos o enemigos sino intereses.

España acaba de aprobar la compra de misiles SPIKE LR-2 de tecnología israelí (Rafael advance Systems). 285.070.127´60 euros. 168 sistemas y 1.600 misiles, en un conjunto de 574 millones de euros para misiles c/c, granadas de mortero, y diversa munición. Significa 1.100 puestos de trabajo en las empresas Escribano, Expal, FMG y Tecnobit. ¿Habrá consecuencias?

Por otro lado Israel es un vendedor principal de armamento a Marruecos que con la ayuda de Estados Unidos se está convirtiendo en la mayor potencia que controla el Mediterráneo occidental y la entrada al Estrecho.

Tecnológicamente Israel es una potencia incuestionable. Pegasus está en el aire con lo que ello supone y seguirá abierta la brecha del espionaje de los móviles del presidente español y sus ministros.

Nos ha metido en un buen lío. Mejor seguimos vendiendo turismo. En política Exterior se debe diferenciar entre tertulia de amiguetes en el bar del Congreso a la de un presidente de Gobierno. No se puede ir a casa de nadie a decirle que la tiene sucia.

En diplomacia está todo muy medido y no hay una palabra fuera del control diplomático y más en este caso. Ha sido algo muy extraño.

En política la memoria es muy buena y no se olvidan las ofensas hasta que no cae el ofensor. Israel no olvidará y eso supone malas noticias para España.

REHENES

Desde un primer momento dijimos que los rehenes son una de las claves para cualquier actitud que adopte Israel y su Ejército. Nunca puede olvidarlo y es su prioridad.

Netanyahu es un político sin futuro al que le queda poco, incluso antes de acabar la guerra puede caer. Se le acusa dentro de su nación no solo de su política anterior al conflicto, sino de los ataques a Israel, la mala gestión de las relaciones con Palestina, y se le señala como culpable de la lenta y no clara gestión para la liberación de los rehenes.

Internacionalmente está muy cuestionado y su retiro y desaparición de la política es indudable por necesario para poner orden interno y por lo tanto externo. Dicen que lo que ha provocado lo envolverá para no volver.

La guerra va a continuar mediatizada por la total liberación de los rehenes. No se prevé que se logre con los más de 200, sobre todo de varones.

Hamás está debilitado. Cada día más. Por ello juega esta baza de los rehenes y si no encuentra una vía de apoyo, o el conflicto no se extiende a otras fronteras no se ve una prolongación de su actividad que irá disminuyendo, aunque quedan días de dolor y sufrimiento.

La desaparición de Hamás debe ser un hecho y dar pasos para recomponer una estable formación política de Palestina que pueda ejercer de interlocutor válido y reconocido principalmente por los países árabes Egipto, Arabia, Jordania, Marruecos… incluso Rusia, ya que Irán no modificará su agresiva postura nunca. En Gaza no solo es Hamás, sino que un grupo de parásitos aprovecha para sacar tajada. Es la escusa que argumenta Hamás y diga que no tiene a todos los rehenes porque a muchos habrá asesinado.

Qatar está jugando el papel que le interesa junto a Estados Unidos de quién es un buen aliado (la mayor base aérea de EEUU está en el desierto Qatarí (Al Udeid) a 30 Km,s. al NE de su capital Doha (allí reside el líder de Hamás Ismael Haniyeh).

 

POLÍTICA Y FUTURO

O apoyamos sin fisura a Israel o nuestro futuro será desaparecer. El tiempo no es un año o cien. Es, será.

La pieza clave en todo el proceso y que marcará los tiempos es la postura de los Estados Unidos a pesar de encontrarse en un momento difícil por las elecciones y la guerra de Ucrania. Estados Unidos ha puesto toda su capacidad política, incluso militar, para evitar que esta guerra se extienda y se prolongue. No deja de mandar mensajes amenazadores a Irán para que no se implique más en el conflicto. Hasta la fecha no se ve intención por parte de nadie de que el conflicto se extienda, pero tampoco se ven pasos hacia una paz firme o al menos un armisticio.

Positivo:

—La actitud de EEUU hacia la detención del conflicto y el diálogo. Israel solo atenderá, si es que lo hace, a la opinión interna suya, de su nación, y a EEUU por el apoyo político y militar que le proporciona.

—La debilidad política de Netanyahu y una postura de cansancio y tensión del pueblo de Israel.

—La mediación internacional y las conversaciones a alto nivel de ciertos países árabes.

Negativo:

—Quedan muchos rehenes sin liberar. Muchos estarán muertos. Habrá gran conmoción.

—Israel no va a cesar en la guerra hasta que no acabe con Hamás y encuentre alguien que lidere la opinión del pueblo palestino siempre que pase por reconocer al Estado de Israel.

—La gran pregunta: ¿Quién es un interlocutor válido en el lado Palestino para iniciar un diálogo por muy alejadas que estén las posturas?

Hay un árbitro en la zona, muy difícil, que no debemos olvidar: Turquía. Erdogan enlaza el Mediterráneo con el mar Negro, Oriente con Occidente

«y ve el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa
y allá a su frente Estambul».

Es curioso resaltar la postura ambigua de Turquía en la OTAN y no en la UE y ese juego que se trae con Ucrania y ahora con Israel.

—No es posible predecir tiempos, pero tendrá que entrar una fuerza multinacional a poner orden interno y apoyar la reconstrucción de Gaza. Llevará años antes de dar pasos políticos más definitivos. Si es que se ponen las bases para ello.

No conviene olvidar la parte religiosa del enfrentamiento donde subyace la histórica enemistad entre suníes y chiíes de los que Irán encabeza con Hizbolá mientras Hamás es suní.

Por ahora no se ve un final a esta guerra que todavía quizá no se ha mostrado en todo su «esplendor». Podría estar a punto.

Con políticos como nuestro presidente la guerra está servida.

Aquí y allí donde ponga su pie aplastante de moderación.

Solo falta que el presidente de Venezuela entre en conflicto en la Guayana Esequiba.

Rafael Dávila Álvarez. General de División (R.)

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4 diciembre 2023

 

 

 

 

¿PARA QUÉ SIRVE EL REY? Rafael Dávila Álvarez

Perdonen por la dureza de la pregunta que sirve de entrada, ¡tan brusca!, pero es literalmente como me la hacen: ¿Para qué sirve el Rey?

En días de tribulación como los actuales convendría explicarlo. Es una pregunta que se hace un elevado porcentaje de españoles y las respuestas son variopintas, unas argumentadas y otras apasionadas.

Sin entrar en honduras —ni argumentales ni apasionantes— lo que parece a simple vista es que la cultura democrática, incluso la política, es escasa y hay una ausencia total de didáctica sobre las formas políticas del Estado. Más grave si cabe es el poco interés por la historia de España o la tergiversación de la misma quizá debido a la propensión que tenemos de que se redacte desde la ideología y no desde la rigurosidad exigible. Es un detalle importante a la hora de dar respuestas.

Podría hacer un recorrido histórico —se lo recomiendo— y empezar con Los dos cuerpos del rey. Un estudio de la teología política medieval de Ernst H. Kantorowicz, una obra maestra que a simple vista nos puede parecer lejana y ¡está tan próxima! No se asusten, no voy a aburrirles ahora con el tema de «la duplicidad real», o de las dos remembranzas Memento quod es homo y Memento quod es Deus, incluso ni siquiera con el Memento mori. El rigor académico, el de la historia, hay veces que de poco sirve ante las viscerales reacciones.

Se lo pondré más fácil. Lo que hoy está en la calle, o al menos a mí me han formulado, es algo más directo, más crudo y requiere una contestación a bote pronto, en román paladino, por lo que hay que hacer un esfuerzo y tratar de ser tan rotundo y directo, sinóptico, como la pregunta plantea.

Rey, Monarquía, Corona, no significan exactamente lo mismo, pero la limitación que impone un artículo obliga a no ir más allá de algunas claves que se identifiquen de manera sencilla y clara, como tratamos de hacer.

Es incuestionable que el interrogante surge a raíz de la situación planteada por un Gobierno que no es que sea ideológicamente republicano, que lo es y nada tiene de malo, sino que surge como consecuencia de un Gobierno compuesto por grupos que son agresivamente antimonárquicos y antiespaña y que entre sus objetivos está el incumplimiento de la Constitución y acabar con la Nación española, cuya unidad y permanencia simboliza el Rey. Ello en principio supone un hecho difícil de asumir que debe ser explicado, no necesario a todos, pero sí lo agradecerán algunos.

El hecho concreto es que desde el día 3 de octubre de 2017, cuando el Rey habló con claridad a todos los españoles, cuando señaló con su palabra —¿simbólica?—constitucional, a los que delinquían contra la nación , contra el Estado, contra la Constitución, no hemos vuelto a escuchar esa palabra que representa la unidad de España; el símbolo calla, se interpreta el gesto, pero el silencio levanta interrogantes, o el interrogante. ¿Silencio simbólico? ¿O es que aquello ya no sirve a día de hoy?

El Rey ha vuelto a hablar con seriedad institucional. Ha sido en la apertura de las Cortes de la XV Legislatura. Cuando hay que repetir a quienes deben saberlo mejor que nadie que la unidad y la defensa de la Constitución son los valores donde se asienta nuestra democracia es que esta por algún lado se resquebraja. No se respeta ni se cumple. Las palabras del Rey, porque sean justas y equitativas no dejan de ser preocupantes; quizá por eso: ser la ultima ratio.

¿Qué nos dice la Constitución española? Pues a ella acudimos ya que es la Ley que nos rige.

Artículo 1. 3. La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.

Artículo 56. 1. El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes.

Para más aclaración el artículo 8 de la Ley 25/2014, de 27 de noviembre, de Tratados y otros Acuerdos Internacionales dice: «Denominación del Estado español. La denominación oficial del Estado español en los tratados internacionales será «Reino de España».

Todo empieza a entenderse algo mejor: Monarquía parlamentaria, Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera… Reino de España.

Lo de monarquía es fácil de asimilar, es una cuestión de cultura histórica, quizá de madurez intelectual o política (aunque desgraciadamente nada que ver), una opción en la forma política del Estado que en España constitucionalmente a día de hoy es la voluntad proclamada de la Nación española.

Jefe del Estado es un título que en la práctica lleva a asumir a la misma Nación y por tanto estar por encima de cualquier opción política para sin participar de ninguna aceptarlas todas, incluso la opción que a él rechaza, porque, como Rey que es, acepta que España no es una única opción política, sino todas ellas siempre que se ajusten a lo que los españoles nos hemos dado como norma de convivencia: la Constitución.

El Rey de España tampoco es intérprete de la Constitución, sino fiel cumplidor y como dice en su juramento hacedor de su cumplimiento. Pero no es él el que deba decidir si esta políticamente se cumple o no. Para eso están los Poderes del Estado.

La monarquía, el Rey, la Corona, no están para embarrarse en la política, sino todo lo contrario. Sirve para mantener a España limpia e intacta, incluso cuando está en las fauces de lobos feroces y ardientes del poder de la manada, para arbitrar en la refriega y, aunque a jirones, que después de la batalla quede España, intacta, entera, aunque sea dañada.

Que al Rey no le gusta esta situación que ahora políticamente tenemos es una obviedad. Pero es el Rey de todos los españoles y España no es usted ni yo, somos todos y Él el símbolo de todos, quizá incluso fiel reflejo de nuestras virtudes y defectos.

El Rey asume la dificultad del momento y de ahí la grandeza de su responsabilidad, la de ser Rey y mantenerse firme en la conservación de lo que simboliza y a todos aúna, con la moderación y firmeza que su reinado le exige: «Garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional».

En ello reside el enorme valor de la monarquía. No ser de nadie y serlo de todos. Reflejar a España, en su Real crudeza, en forma de símbolo de unidad y permanencia de la nación. A pesar de unos y otros, por encima del fragor de la confrontación. Vigilante de que España sea; siga siendo Nación y Estado, unidad y permanencia.

La Corona nos mantiene como unidad histórica bajo el símbolo del Rey de todos y es por ello que la Justicia se imparte en su nombre, es Mando Supremo de las Fuerzas Armadas, símbolo de la fuerza necesaria para cumplirla, y sanciona las leyes que emanan de la Ley. La encarnación de todo un pueblo.

¿Les parece poco? Eso es reinar.

La política llena de vacíos su contenido y altera el ritmo social, a veces hasta enfrentarlo. La Corona arbitra ese desafío y sirve de referente, mucho más en momentos de tribulación como el actual. Nos quedará la Corona si es que queremos que nos quede España.

Así están las cosas hoy; ahora. La política está gravemente necesitada de moderación. Estamos en esa delicada línea entre ser o no ser.

España puede mirar con cierta tranquilidad al futuro por la fuerza constitucional de la Corona. Sin esa fuerza moderadora que asegure nuestra permanencia como nación no creo que el futuro se llamase España, sino otra cosa. Destruyan la Corona y acabaremos de destruir España. A día de hoy se puede decir que los hechos lo confirman.

Dos cosas frenan hoy la ruptura de España: la Constitución y la Corona. Sin olvidar al Poder Judicial y es bueno traer al recuerdo que la justicia se imparte en nombre del Rey. La Justicia es implacable.

Es lógico que todos miren hacia el Rey y busquen el alivio de la Ley, y el del Poder, simbólico sí, auctoritas y potestas, que es el gran poder de la Corona: la garantía de la integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

Si no es así olvídense del ¡Viva España! y por ende del ¡Viva el Rey!

Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

30 noviembre 2023