CON LAS ARMAS SE DEFIENDEN LAS REPÚBLICAS… General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

2012071027afganista_intMandar soldados, mandar sobre los que tienen como primer y fundamental deber defender a España incluso con la entrega de la vida, no admite experimentos gaseosos sobre la formación y preparación de los que mandan. Mandar no es dar órdenes ni aplicar leyes y reglamentos sino liderar desde el ejemplo. No es servirse sino servir desde el espíritu de entrega a un objetivo y un ideal, España y los españoles

Mandar es también decir siempre la verdad, a los de arriba y a los de abajo.

Si la preparación técnica es importante más lo es la formación moral. El espíritu de un soldado no se forja con leyes y reglamentos sino fomentando las virtudes históricas y permanentes como el amor a la Patria, el honor, la disciplina y el valor.

Un soldado no vive exclusivamente por un salario, que gana con sangre, sudor y lágrimas, sino por el sustento moral que le lleva al sacrificio y que recibe de la sociedad a la que sirve y de las Instituciones que la gobiernan y dirigen. Ellos deben ser su ejemplo, apoyo y respaldo moral. Sí no, es preferible cambiar su primer y fundamental deber por otro y así no engañar a nadie.Cartel_p

Alguien debe preocuparse y ocuparse de atender las necesidades de nuestros soldados y darles forma con leyes y reglamentos. En el plazo de 20 años la política de personal de las Fuerzas Armadas ha estado regulada por tres leyes (1989-1999-2007), a las que hay que añadir la regulación de  nuevas Reales Ordenanzas y la Ley de Derechos y Deberes. Para tan corto tiempo es mucho cambio, sobre todo cuando este no es de procedimiento, sino que afecta  a la esencia de la vocación, a su motivación y a las expectativas de futuro de todos y cada uno de los que visten el uniforme; y lo más grave, a sus familias, base y sustento de esta profesión de las Armas.

Siempre la polémica ha rodeado las distintas legislaciones. La última, la Ley de la Carrera Militar, trajo el desencanto entre los que ejercen el oficio de las armas. La polémica y los recursos envejecen en los tribunales mientras se sufren las consecuencias del tiempo perdido entre comisiones y  falsas promesas.

El sistema de ascensos y escalas cercenó las expectativas de carrera, enrarecido el tradicional compañerismo y dañado la esencia de cualquier cambio, la motivación.

PORTADA Ley carrera militarEl nuevo modelo de enseñanza para los oficiales abre interrogantes y dudas de su eficacia. Poco de historia militar, de humanidades y tradiciones, claves de la formación  militar, mientras se crea algo indefinido entre soldado e ingeniero. Ingeniería del alma es la necesaria para cumplir su primer deber de soldado.

Los suboficiales siguen sin tener un tratamiento acorde con sus capacidades y prestigio, y se les priva de la merecida promoción y  de sus legítimas expectativas. Hay una enorme deuda con ellos y no se les reconoce su valía y preparación. Son la clave, la infraestructura de nuestros ejércitos.

La tropa sigue con su permanente temporalidad y escasas perspectivas de dignificar su profesión y facilitar su reinserción en la vida civil. Su temporalidad debe ser resuelta asegurando, sin la menor incertidumbre, su futuro estable.

Hay cosas que no exigen comisiones ni sindicatos o juntas de gorriones. Cumplir con su deber y 4ac2106a482cef3d60707b537abb0869_extras_albumes_0obedecer hasta morir debe tener una obligada respuesta, una exigencia y responsable compromiso,  entre los que mandan desde ese Ministerio de Defensa, y hacerlo antes de que se suprima, o veamos materializada alguna otra brillante idea de las que, como consecuencia de la falta de liderazgo, ahora circulan por los medios.

Porque lo que se percibe es desamparo y poca valoración de unos profesionales, que amén de jugarse la vida, han renunciado a sus derechos ciudadanos en beneficio de España.

“…con las armas se defienden las repúblicas, se conservan los reinos, se guardan las ciudades, se aseguran los caminos, se despejan los mares de corsarios…”, amigo Sancho.VELAZQUEZ---LA-RENDICION-DE-BREDA-O-LAS-LANZAS

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

19 octubre 2018

EL SALUDO MILITAR. A TODO LO QUE SE MUEVE SE LE SALUDA… General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Bn6tvKDIQAARYGQEl saludo militar constituye expresión de respeto mutuo, disciplina y unión entre todos los miembros de las Fuerzas Armadas…

Se efectuará por el de menor jerarquía y será correspondido por el superior. Entre los de igual empleo el saludo se practicará de acuerdo con las reglas dictadas por el compañerismo y la buena educación”.

Esto dicen nuestras Reales Ordenanzas. Se cumple con gusto y se imita con frecuencia. No es un gesto de subordinación que se realice para dejar claro quién manda. El saludo es mucho más. Encierra hermandad, compañerismo, disciplina y unidad.

Sus orígenes son conocidos, aunque hay distintas versiones.

Como signo de amistad y paz que se manifestaban los hombres de armas al encontrarse levantando la mano derecha indicando no portar arma en ella.

descargaComo signo de cortesía y de estima cuando los caballeros se descubrían antes del combate  llevándose la mano derecha a la altura del yelmo mostrando la cara al adversario.

Hay otro antecedente más cercano a nosotros. En el siglo XVII existía la costumbre de recordarse, entre oficial y soldado siempre que se encontraban, la obligación que habían contraído de fidelidad y lealtad al monarca y a la fe católica. Se expresaba volviendo a hacer el gesto cristiano del juramento que habían hecho sobre los colores del Regimiento: levantar la mano derecha hacia el cielo, índice, pulgar y corazón (representando las tres personas de la Santísima Trinidad) ampliamente separados.

Era una forma de recordarse mutuamente su común ideal, sin ser, en aquella época, signo de respeto o subordinación. Este es, a mi juicio, el origen del saludo actual. De ahí también la forma de ejecutarlo, “consiste en llevar la mano derecha a la prenda de cabeza” ya que al levantar la mano hacia el cielo los dedos rozaban el borde de la prenda de cabeza y no solían pasar de ahí. El ejército polaco es el único que todavía conserva este modo de saludar con los dedos.veterans_day12_2012_ap_605_605

Ese es el sentido del saludo, el recuerdo de la misión y del ideal común, del juramento que los une a la bandera a la cual sirven.

Decía nuestro reglamento: “Es la mirada lo que da al saludo su valor real; el inferior debe mirar francamente a su superior a los ojos”. Estoy aquí, fiel, dicen los ojos del soldado. Cuenta conmigo, responden los del oficial.

Unidad, hermandad, poder contar uno con el otro; ser lo mismo y estar dispuesto a morir por la misma causa. Ese es el verdadero sentir del saludo militar y por tanto grave falta no realizarlo o no responder al mismo.

Todos los ejércitos lo imponen con firmeza y entre ellos se respeta e intercambia. Es el culto a la caballerosidad y al honor militar de cualquier soldado.

En la Legión se dice con sentido del humor que “a todo lo que se mueve se le saluda y lo que está quieto se pinta de blanco”. Mejor pasarse que quedarse corto.

legion_espanolaY es en la Legión donde he encontrado la mejor expresión del saludo militar:

“El saludo del legionario es el más enérgico, el más airoso y más marcial que pueda

desearse. Espera impaciente a que llegue el Jefe a su altura, y en el momento debido

levanta la mano, que clava en la gorra, mirándole al mismo tiempo.

La mirada brilla con fiebre, es fija y recta a los ojos del mirado. Es también de

ofrecimiento interrogante para su Jefe; dice: “Mándeme”.

Algo más que un gesto de cortesía. Es un austero gesto que encierra la regla fundamental de esta hermandad militar, guerrera y heroica: la unión entre todos sus miembros en la entrega al servicio de la Patria.

Con ese hondo significado les envío mi más enérgico saludo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

17 octubre 2018

ACTO DE DESAGRAVIO A LA BANDERA. ¿QUIÉN SE ATREVE? A ESPAÑA SERVIR HASTA MORIR General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

¿No había un español para defenderla con su vida si necesario fuere?

¿Habremos llegado a tal grado de indiferencia, pasotismo – el Diccionario de la lengua española recoge el término pasota: indiferente ante las cuestiones que importan o se debaten en la vida social- que nos haga permanecer mudos e impávidos ante el ultraje perpetrado en Gerona a la Bandera de España? En un edificio público, con vigilancia y seguridad, con obligación moral y material de su defensa, la Bandera fue arrancada de su mástil, lanzada por la ventana, pisoteada y abandonada en la calle. Nadie la recogió y la besó con su juramento y vida. Nadie. ¿No había un español en aquel lugar de Gerona? La Bandera de España fue sustituida por un trapo negro símbolo del grupo terrorista Bandera Negra, aquel  que intentó asesinar a Alfonso XIII, y al que han añadido caracteres independentistas.

El ultraje visto por toda España, por el mundo entero, tiene un simbolismo mayor que cualquier otro de los vividos el 1 de octubre en Cataluña. Es el símbolo de su lucha, una acción marca de la casa independentista. Es la revolución independentista, su bandera de combate. Un gesto que no puede ni debe pasar desapercibido. Los símbolos traen consecuencias porque unen o enfrentan, ganan y pierden batallas, pero siempre arrastran con su significado.

Bandera negra originaria del grupo terrorista que atentó contra Alfonso XIII

Nos enseñaron que: <<La Bandera de España y el Himno Nacional merecen el máximo respeto y veneración. La Institución Militar es la encargada de la custodia, honores y defensa de la Bandera, como símbolo de la Patria y su unidad>> (artículo 18 de las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas). Ahora han cambiado la letra, incluso el estilo de nuestras Reales Ordenanzas, pero el espíritu nunca podrá ser otro que ese. Por eso atacan a la Bandera: símbolo de la Patria y su unidad. Atacan al símbolo que nos une y que nos hace fuertes.

Un soldado no puede quedar impasible ante la gravedad de la situación y ver la Bandera que ha jurado arrastrada por el suelo y ofendida sin que nadie tenga el valor de dar un paso en su defensa. Con el sentimiento y la sensibilidad a flor de piel ante hechos que tocan lo más sagrado, hay que saber mantener la calma, la moderación y el comportamiento. Los momentos de crisis y de tensión ponen a prueba la sensatez y el equilibrio del soldado preparado, eficaz y de ejemplar comportamiento por su disciplina y fortaleza de espíritu. Eso no significa pasar con indiferencia ante hechos tan ofensivos y menos permitir el silencio cobarde. Sería muy grave para un soldado. Debe mantener silencio, aunque todos saben cómo está su corazón ante lo inadmisible. Pero en nombre de todos los soldados, en su representación, alguien debe recoger el dolor de la afrenta y asumir la necesidad de organizar y encabezar el desagravio. Una afrenta que ha dolido a los soldados de ayer, a los de hoy, a los españoles de bien y no digamos a los millones de españoles que año tras año han dejado su beso de vida entregado en los pliegues de su Bandera. La Bandera de España merece el máximo respeto y veneración. Hay que recordárselo a todos los españoles. También a los que legislan, porque este respeto y veneración no debe ser exclusivo de los soldados que en definitiva están al servicio de la sociedad. Debe ser deber de todos.

Monte Constampla: A ESPAÑA SERVIR HASTA MORIR

 El Talarn es un pueblo español en la provincia de Lérida, catalán hasta la médula, donde se encuentra la Academia General Básica de Suboficiales. Desde el año 1974 en aquel hermoso paraje se forman los suboficiales del Ejército de Tierra. En las laderas del monte que allí domina el paisaje, Monte Constampla, se podía leer: A ESPAÑA, SERVIR HASTA MORIR. Es el lema de la Academia, con el que amanecían aquellos jóvenes soldados y era su Oración al anochecer. Un político nacionalista catalán, de cuyo nombre no quiero acordarme, presionó al ministro de Defensa, inmerecido ministro para tan buenos soldados, para que retirase aquel lema que le molestaba ver desde el cielo cuando su avión pasaba por encima de aquellos montes catalanes. Se cedió. El ministro ordenó retirar el lema y los militares cumplieron. Bajaron del monte el lema, se borró de los cielos de España para colocarse, modesto y sumiso, en la Plaza de Armas de la Academia. Aunque parezca mentira esto ha ocurrido en España con el Gobierno del señor Zapatero y su ministro de Defensa; de nefasto recuerdo. De aquellos, y otros más cercanos, polvos… ¿Nos extraña que ocurra lo que ahora ocurre?: A ESPAÑA SERVIR HASTA MORIR. ¿Quiénes? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Dónde?…

Triunfarán porque nosotros nada hacemos por evitarlo. Nos robarán España cuando los españoles nos dejemos robar.

¿Ni un solo español para defender la Bandera? No quisiéramos tener que bajarla del monte más alto de nuestra patria para guardarla, esconderla, en las Plazas de Armas. No queremos nuestra Bandera empequeñecida en ningún rincón de España, ni borrar de sus laderas los colores rojo y gualda. Una vez ya basta.

Por ello en esta ocasión pedimos un acto de desagravio. Que alguien encabece el acto. En Gerona, en su plaza, con los honores reglamentarios, tres secciones de soldados, una compañía con una sección de cada uno de nuestros ejércitos y Armada, que icen la Bandera de España, bien alto, mientras suena el himno y España despierta de su letargo al oír el grito de ¡Viva España! ¿Quién se atreve a encabezar el desagravio?

En homenaje merecido. Es el Santo de nuestra Bandera. El próximo día 13 de octubre cumple 175 años, fecha en la que por Real Decreto se reconoció como Nacional la bandera de colores rojo amarillo y rojo y se ordenó que todas las unidades la utilizaran.

La Bandera de España.

¿Quién se atreve a encabezar el desagravio?

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

3 octubre 2018

EL MINISTERIO DE DEFENSA ROMPE ESPAÑA POR LA MITAD General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Solo les pido que observen el Escudo de España que utiliza el ministerio de Defensa en sus redes sociales.

El Escudo Nacional de España figura en nuestras Reales Ordenanzas como uno de los tres símbolos de la Patria. Ese diseño que luce el ministerio de Defensa me parece una ofensa como ahora trataré de explicar. Gráficamente España queda partida por la mitad.

Piensen lo que quieran. Exagerado, incluso, puedo parecer. No me gusta y lo digo. Opinen ustedes.

El valor “se supone”, nunca la mala intención, aunque en la guerra las intenciones ya se sabe.

El valor, la intención, la verdad, también los errores, ¡cómo no!, pueden acompañar a cualquier acción humana. Puede que sea eso: simplemente un error.

Hay errores y malas intenciones. No sé qué es peor. Decía Unamuno que si te invitan a una fiesta y el anfitrión no te saluda es peor que el motivo sea no darse cuenta que tener algo contra ti. En el primer caso nada significas, en el otro nunca te olvidará. ¿No se habrán dado cuenta? Eso quiero pensar, porque España nada malo les ha hecho.

La imaginación es causa de muchos errores. El entendimiento en pura y buena filosofía depende de la disposición del cuerpo. La disposición actual, con los tiempos que corren, te hace pensar que no se puede uno fiar ni del compañero de pareja; la disposición para entender te lleva a los malos pensamientos.

Observen la imagen: España rota por la mitad; “defensa” rompe la unidad del conjunto. Rotas las columnas de Hércules, suprime el Plus Ultra, desaparecen las tres flores de lis, símbolo de la Casa de Borbón, y trocea los símbolos de los reinos de Castilla, León, Aragón y Navarra. Para rematar el desaguisado añade el .gob ocultando casi por completo el símbolo del Reino de Granada y el del Reino de Aragón. Parece un bocado al escudo, en la yugular. En fín: un desaguisado.

Ese no es el Escudo Nacional. Es otra cosa. El ministerio de Defensa es el menos indicado para jugar con diseños extraños en el Escudo Nacional. Eso no se toca. Seriedad señores.

Un símbolo es una emoción. Cohesión y convivencia fruto de una historia y cultura que lo conforma. La fuerza de los símbolos es de un valor inconmensurable.

No me queda muy claro lo que los diseñadores gráficos del ministerio de Defensa han pretendido, pero si era dar una imagen de modernidad y futuro lo han conseguido: se han cargado el Escudo Nacional y han partido España por la mitad arrastrando con ello sus símbolos históricos entre ellos la desaparición del símbolo de la Casa de Borbón. Gráficamente se han cargado la unidad de España.

El presidente del Partido Popular propone modificar la Ley por la que se regula el uso de la bandera de España y otros símbolos nacionales para protegerlos de su mal uso, incluso de las ofensas a las que se ven continuamente sometidos. Una magnífica idea que debería empezar por lugares como el ministerio de Defensa al que le han metido un gol por la escuadra. Otro, a pesar de que escasean los goleadores. Esperemos que el PP. pregunte en el Congreso a la señora ministra de Defensa cual es el significado de ese diseño en el que se rompe a España por la mitad. ¿Tendrá respuesta? Mejor que lo retiren y elijan a otros diseñadores con una idea clara de España.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 septiembre 2018

 

HISTORIA DEL SALUDO MILITAR. RESPETO, DISCIPLINA Y UNIÓN. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Bn6tvKDIQAARYGQEl saludo militar constituye expresión de respeto mutuo, disciplina y unión entre todos los miembros de las Fuerzas Armadas…

Se efectuará por el de menor jerarquía y será correspondido por el superior. Entre los de igual empleo el saludo se practicará de acuerdo con las reglas dictadas por el compañerismo y la buena educación”.

Esto dicen nuestras Reales Ordenanzas. Se cumple con gusto y se imita con frecuencia. No es un gesto de subordinación que se realice para dejar claro quién manda. El saludo es mucho más. Encierra hermandad, compañerismo, disciplina y unidad.

Sus orígenes son conocidos, aunque hay distintas versiones.

Como signo de amistad y paz que se manifestaban los hombres de armas al encontrarse levantando la mano derecha indicando no portar arma en ella.

descargaComo signo de cortesía y de estima cuando los caballeros se descubrían antes del combate  llevándose la mano derecha a la altura del yelmo mostrando la cara al adversario.

Hay otro antecedente más cercano a nosotros. En el siglo XVII existía la costumbre de recordarse, entre oficial y soldado siempre que se encontraban, la obligación que habían contraído de fidelidad y lealtad al monarca y a la fe católica. Se expresaba volviendo a hacer el gesto cristiano del juramento que habían hecho sobre los colores del Regimiento: levantar la mano derecha hacia el cielo, índice, pulgar y corazón (representando las tres personas de la Santísima Trinidad) ampliamente separados.

Era una forma de recordarse mutuamente su común ideal, sin ser, en aquella época, signo de respeto o subordinación. Este es, a mi juicio, el origen del saludo actual. De ahí también la forma de ejecutarlo, “consiste en llevar la mano derecha a la prenda de cabeza” ya que al levantar la mano hacia el cielo los dedos rozaban el borde de la prenda de cabeza y no solían pasar de ahí. El ejército polaco es el único que todavía conserva este modo de saludar con los dedos.veterans_day12_2012_ap_605_605

Ese es el sentido del saludo, el recuerdo de la misión y del ideal común, del juramento que los une a la bandera a la cual sirven.

Decía nuestro reglamento: “Es la mirada lo que da al saludo su valor real; el inferior debe mirar francamente a su superior a los ojos”. Estoy aquí, fiel, dicen los ojos del soldado. Cuenta conmigo, responden los del oficial.

Unidad, hermandad, poder contar uno con el otro; ser lo mismo y estar dispuesto a morir por la misma causa. Ese es el verdadero sentir del saludo militar y por tanto grave falta no realizarlo o no responder al mismo.

Todos los ejércitos lo imponen con firmeza y entre ellos se respeta e intercambia. Es el culto a la caballerosidad y al honor militar de cualquier soldado.

En la Legión se dice con sentido del humor que “a todo lo que se mueve se le saluda y lo que está quieto se pinta de blanco”. Mejor pasarse que quedarse corto.

legion_espanolaY es en la Legión donde he encontrado la mejor expresión del saludo militar:

El saludo del legionario es el más enérgico, el más airoso y más marcial que pueda

desearse. Espera impaciente a que llegue el Jefe a su altura, y en el momento debido

levanta la mano, que clava en la gorra, mirándole al mismo tiempo.

La mirada brilla con fiebre, es fija y recta a los ojos del mirado. Es también de

ofrecimiento interrogante para su Jefe; dice: “Mándeme”.

Algo más que un gesto de cortesía. Es un austero gesto que encierra la regla fundamental de esta hermandad militar, guerrera y heroica: la unión entre todos sus miembros en la entrega al servicio de la Patria.

Con ese hondo significado les envío mi más enérgico saludo.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

18 agosto 2018

COMIDA SANA Y ABUNDANTE La Legión siempre en vanguardia Adolfo Coloma GB (R) del ET

Comida sana y abundante

Encaramos este nuevo año con la incertidumbre sobre la sostenibilidad del sistema españolde pensiones. Un informe de la OCDE emitido en el otoño del año pasado así lo ponía de manifiesto. Es una cuestión de equilibrio entre los ingresos y los gastos, entre el haber y el debe. Los ingresos han sufrido una considerable merma desde que entramos en la crisis que el gobierno de turno negó, y los gastos se han ido incrementando(pese a la congelación de las pensiones los últimos años) debido al espectacular incremento de la esperanza de vida de los españoles. Según los datos de la OCDE, que viene a ser lo mismo que el club de los países más desarrollados, ocupamos el segundo puesto con una media de 83 años, tres años más que la media delos 35 países que integran dicha organización.

Estamos envejeciendo

Estamos envejeciendo, lo cual no es malo en sí. Todos aspiramos a vivir más y mejor, mientras podamos disfrutar de una calidad de vida razonable. Y como venimos sosteniendo desde este blog, las Fuerzas Armadas no dejan de ser un reflejo de la sociedad a la que sirven. El modelo de ejército profesional tiende inexorablemente al envejecimiento si no se buscan soluciones que permitan prolongar la vida de nuestros militares, especialmente de la tropa, en ocupaciones fuera de filas.No como un premio, sino en base a su mérito y capacidad. Asunto este tan serio como necesario, pero que merece más espacio del que hoy le puedo dedicar. Yo diría que se merece un auténtico pacto de Estado.

Y una de las consecuencias de ese envejecimiento es sin duda una cierta pérdida de la condición física y una tendencia hacia la obesidad. ¿O no es el incremento de la obesidad un problema de toda nuestra sociedad? Claro, que a los militares se nos exige una condición física de base que, sin llegar a ser muy rigurosa, no deja de excluir a una parte de la población. Además, para determinadas unidades o puestos, las condiciones llegan a ser verdaderamente exigentes.

En definitiva, el envejecimiento y la perdida de condiciones físicas, en particular el sobrepeso, es un problema que a todos los que tienen responsabilidades les preocupa.No es más que un reflejo de la Reales Ordenanzas para las fuerzas Armadas, cuyo artículo 25 comienza “Mantendrá una sólida formación moral,intelectual, humanística y técnica, un elevado conocimiento de su profesión y una adecuada preparación física...”

Y eso es lo que ha hecho la Brigada de La Legión, con su general al frente.Ha cogido al toro por los cuernos: ¡guerra a la obesidad! No pueden hacer nada contra el envejecimiento de sus miembros que viene señalado por la ley, pero si contra una de sus derivadas: la tendencia a la obesidad. Y vaya si lo han hecho. No como una orden recibida de los mandos del propio Ejercito ni de las autoridades del Ministerio de Defensa, como pretenden trasladar algunos medios de comunicación, deslizando la idea de que solo este problema afecta a una de las unidades más punteras y queridas de los españoles.Lo hacen porque como digo el sobrepeso comienza a ser un problema y La Legión siempre, siempre se ha puesto en vanguardia.

Es sin duda otra muestra de que La Legión no se ha quedado anclada en las Guerras de Marruecos, como algunos vocingleros proclaman. Y lo hace dando la cara a un serio y complejo problema cuya solución requiere un adecuado entrenamiento y mantenimiento de la condición física, una alimentación y hábitos de vida sanos y una supervisión facultativa adecuada.

¿Puede alguien dudar de la condición física del conjunto de las unidades legionarias? Los hechos hablan por sí mismos. En todas y cada una de las bases legionarias, incluidas las que se ubican en nuestras plazas de soberanía en la costa norte de África, organizan y pruebas de inusitada dureza y en la que los legionarios participan masivamente: Los 101 kms. de Ronda es la más veterana. La Africana en Melilla y la Cuna en Ceuta, ambas de 50 kms. Y últimamente la Desértica en la Base de Viátor. Por lo demás, La Brigada de la Legión se ha alzado los últimos cuatro años con el trofeo que otorga el Jefe de Estado Mayor del Ejército a la unidad que más se distingue por los resultados deportivos.

La alimentación ha sido una constante preocupación desde los tiempos fundacionales.  Como ahora hace el General Jefe de la legión, el Teniente coronel Millán Astray, fundador de la Legión cogió el toro de la alimentación por los cuernos, en una época en la que lo que la asignación que el Estado entregaba a las unidades  a tal fin, dejaba mucho que desear. Con imaginación e iniciativa, dispuso el fundador que los legionarios heridos,una vez dejaban el hospital y hasta que se encontraban completamente repuestos para volver a afrontar la vida en campaña, se ocupasen de una granja de la que extraían verduras y carne de cerdo y de cabra, para mejorar la alimentación de los legionarios. De ahí que se popularizase aquella canción:

“Comida sana y abundante

la que dan en el Tercio de Extranjeros

cocinada por cinco o seis mangantes

a los cuales llamamos los rancheros”

Hoy las cosas ya no son así. En los cuarteles de La Legión, como en el resto del Ejército, la alimentación corre a cargo de compañías civiles especializadas que se contratan por concurso público y son supervisadas por las unidades de servicio de los acuartelamientos. De cualquier forma, estoy convencido de que los mandos de La legión habrán encontrado la forma de negociar con tales contratas, una alimentación especializada para aquellos que lo requieran por razónes dietéticas,asistidos por los  médicos y  por el nutricionista que ha contratado la Brigada

Los profesores e instructores de educación física, de los que la Brigada de La legión está bien dotada, asistirán a los jefes de unidad en programas específicos y progresivos para colaborar con este proyecto integral  cuyo único objetivo es la mejora de la condición física de todos y el control del sobrepeso de los que lo padecen o tienden a ello.

 El sobrepeso es pues un asunto nada fácil de embridar pero al que la Legión le ha plantado cara con una sola finalidad cual es la mejora de la condición física y por ende, la salud de los legionarios y contribuir a la mejor imagen de la unidad. Lejos están ya aquellos días en los que algún veterano, entrado ya en años y en carnes mostraba tales excesos en uniforme reglamentario confundiendo al conjunto de la población sobre las unidades  legionarias y los que ya no  pertenecemos a ellas, pero que fieles a su espíritu y su credo, nos agrupamos en torno a las Hermandades de antiguos Legionarios, cuya uniformidad, a tono con la de la Real Hermandad de las Fuerzas Armadas y la Guardia civil consiste en una chaqueta azul marino, pantalón gris y zapatos negros. Eso sí, con la verde camisa legionaria y el chapiri por prenda de cabeza. Eso, que nadie nos lo quite.

Desde estas líneas proclamo mi confianza en que todos legionarios y mandos colaborarán con esta iniciativa por el orgullo de pertenecer a La Legión sin necesidad de coerción alguna. No me resta sino felicitar a La Brigada de La Legión por tal iniciativa.

Adolfo Coloma GB (R) del ET

Blog: generaldavila.com

5 enero 2017

 

BESANDO CON UNCIÓN SU BANDERA… General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Besando con unción la Bandera

«La bandera de España simboliza la nación; es signo de la soberanía, independencia, unidad e integridad de la patria y representa los valores superiores expresados en la Constitución» (Ley 38/1981 por la que se regula el uso de la bandera de España y el de otras banderas y enseñas).

Es una buena forma de empezar el año. Con el nombre de España en nuestros labios, con su bandera ondeando en nuestro corazón mientras recordamos el beso depositado entre sus pliegues. Es el símbolo de la patria y de su unidad.

Decían nuestras Reales Ordenanzas antes de que suprimiesen alguna de sus esencias: «La Bandera de España y el Himno Nacional merecen el máximo respeto y veneración. La Institución Militar es la encargada de la custodia, honores y defensa de la Bandera, como símbolo de la Patria y de su unidad». No busquen; estas palabras ya no figuran en las Reales Ordenanzas.

Algunas cosas han cambiado, con intención, sin razones que las avalen a no ser las partidistas o rencorosas fruto del desconocimiento del alma de aquellos que hacen del valor y del honor oficio y sacrificio. Con intención se ha trastocado la tradición militar olvidando que hay un mandato moral en nuestro código ético, en las Ordenanzas.

HISTORIA DE LA FÓRMULA DEL JURAMENTO ANTE LA BANDERA

Besando con unción la BANDERA

Entre los cambios uno muy sensible: la fórmula del juramento ante la Bandera. Decían nuestras Reales Ordenanzas que el juramento ante la Bandera de España es un deber esencial del militar, con él se contrae el compromiso de defender a la Patria aún a costa de la propia vida; su formula será fijada por Ley.

Es el beso a la bandera la huella permanente grabada a fuego y sangre en el alma de todo aquel que besa sus pliegues.

Como una sentencia suena la voz de mando cuando en formación se pronuncia la fórmula del juramento:

«¿Soldados juráis por Dios y prometéis a España, besando con unción su Bandera…?». El juramento sellado con un beso será la conciencia que te conduce moralmente por los caminos del servicio y la entrega a la Patria, incluso con la ofrenda de la vida si necesario fuera.

Besando con unción la Bandera

Rotundo aquel final: «…derramar, si es preciso, en defensa del honor e independencia de la Patria, y del orden dentro de ella, hasta la última gota de vuestra sangre», «… entregar vuestra vida en defensa de España».

El solemne compromiso no es algo reciente. Desde los Tercios de Flandes todo español que sentaba plaza como soldado adquiría el compromiso con el propio Rey, aunque el soldado español, a diferencia con otros vasallos,  no estaba obligado a jurar fidelidad y lealtad expresa ya que el juramento se sobreentendía por ser español, algo que llevaba consigo la lealtad a su soberano.

Besando con unción la Bandera

La fórmula del juramento introducida por Carlos III en sus Reales Ordenanzas (1768) ha servido de guía para las que posteriormente se han impuesto: «¿Juráis a Dios y prometéis al Rey el seguir constantemente sus banderas y defenderlas hasta perder la última gota de vuestra sangre y no abandonar al que os esté mandando en acción de guerra o disposición para ella? ». Los reclutas contestaban: «Sí, juramos», y el capellán rezaba por ellos: «Por obligación de mi Ministerio ruego a Dios que a cada uno le ayude si cumple lo que jura, y si no, se lo demande».

Desde aquel momento se institucionalizó el beso a la Bandera como símbolo del poder real desfilándose bajo sus pliegues como señal de acogimiento.

Es en febrero de 1927 cuando se establece una nueva fórmula: «¿Juráis a Dios, por vuestra fe, prometéis al Rey por vuestro honor, seguir constantemente sus banderas defendiéndolas hasta perder la vida, cumplir las leyes y ordenanzas militares y obedecer a quien en nombre del Rey se os haya dado a reconocer como para mandaros?».

¡Soldados: Juráis por Dios…

Los reclutas contestaban con un rotundo sí que repetían tres veces: «Sí, sí, sí». Finalizaba con el rezo del capellán: «Si así lo hacéis, que Dios y la Patria os lo premien y si no os lo demanden».

Siempre el juramento y el beso se realizaban formando con la espada del jefe de la formación y la Bandera una cruz como señal de fe y protección.

Con la llegada de la República en 1936 los cambios que se introducen en la fórmula del juramento acaban con la esencia y profundidad del juramento convirtiéndola en pura retórica administrativa que nada tiene que ver con el sentido ni con la historia del juramento a la Bandera. Dios desaparece de la fórmula y por tanto el juramento se cambia a promesa. Se hace constar (diría que rabiosamente) que la pregunta y la réplica al juramento se harán sin cruzar el sable con la bandera. También se obligaba a todos los miembros de los Ejércitos a realizar solemne promesa de adhesión y fidelidad a la República so pena de pasar automáticamente a la situación de retiro. Fueron muchos los que optaron por ello.

Estas eran los protocolos que impuso la República:

«Todos los Generales en situación de actividad o reserva y todos los Jefes, Oficiales y asimilados que no estén en la de retirados o separados del servicio habrán de prestar, en el plazo de cuatro días, contados desde el de la publicación de este Decreto en la Gaceta de Madrid, solemne promesa de adhesión y fidelidad a la República».

El texto de la promesa se ajustaba a la siguiente fórmula: «Prometo por mi honor servir bien y fielmente a la República, obedecer sus leyes y defenderla con las armas».

El acto de Jura ante la Bandera fue denominado Promesa a la Bandera Nacional y seguiría el siguiente protocolo.

«Pregunta: ¿Prometéis ser fieles a la Nación, leales al Gobierno de la República y obedecer y respetar y no abandonar a los que os manden?

Respuesta: Sí, prometo.

Réplica: La Ley os amparará y la Nación os premiará si lo hacéis, y si no, seréis castigados.

Jura de Bandera en la Plaza de España de Sevilla

La pregunta y la réplica se harán sin cruzar el sable con la bandera».

Legislación a todas luces rencorosa y que nada tenía que ver con las tradiciones españolas y de sus ejércitos.

Ni juramento, ni beso, ni tradición…

Por Decreto de septiembre de 1936 vuelve a modificarse y se recuperan los principales aspectos de la tradicional fórmula del juramento. Muchos hemos jurado ante la Bandera con aquellas palabras inolvidables; ya no podemos memorizar ninguna otra. No es posible cambiarlas por otras. Son la primera oración a la Patria, los cromosomas que llevan para siempre tu identidad genética. Ni una coma se puede cambiar. Así es y así debe ser: «Soldados: ¿Juráis por Dios y prometéis a España, besando con unción su Bandera, respetar y obedecer siempre a vuestros Jefes, no abandonarles nunca y derramar, si es preciso, en defensa del honor e independencia de la Patria, y del orden dentro de ella, hasta la última gota de vuestra sangre?». Los reclutas contestarán: «Sí, lo juramos».

Luego dicho Jefe añadirá: «Si así lo hacéis, la Patria os lo agradecerá y premiará y, si no, mereceréis su desprecio y castigo, como indignos hijos de ella. Soldados: ¡Viva España!» (Decreto de 13 de septiembre de 1936).

Y se besaba la Bandera formando la Cruz con la espada. Por Dios y por España.

La aprobación de la Constitución en 1978 trajo modificaciones en el texto del juramento a la Bandera.

Ley 79/1980: Para Jurar la Bandera de España se empleará la fórmula siguiente: «¡Soldados! ¿Juráis por Dios o por vuestro honor y prometéis a España, besando con unción su Bandera, obedecer y respetar al Rey y a vuestros Jefes, no abandonarles nunca y derramar, si es preciso, en defensa de la soberanía e independencia de la Patria, de su unidad e integridad territorial y del ordenamiento constitucional, hasta la última gota de vuestra sangre?»

Jura de Bandera en la Legión

Los soldados contestarán: «¡Sí, lo juramos!»

El que tomó el juramento replicará: «Si así lo hacéis, la Patria os lo agradecerá, y premiará, y si no, mereceréis su desprecio y su castigo, como indignos hijos de ella», y añadirá: «¡Soldados!, ¡Viva España! y ¡Viva el Rey!», que serán contestados con los correspondientes «¡Viva!».

Cambio a nuestro juicio sensato y que no modificaba sustancialmente el espíritu del juramento adaptándose a la recién aprobada Constitución.

Ya en el año 1999 la Ley 17/1999 de Régimen de Personal de las Fuerzas Armadas vuelve a introducir nuevos cambios:

«¡Soldados! Juráis por Dios o prometéis por vuestra conciencia y honor, cumplir fielmente vuestras obligaciones militares, guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, obedecer y respetar al Rey y a vuestros jefes, no abandonarlos nunca y, si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?». A lo que los Soldados contestarán: «¡Sí, lo hacemos!». El que tomó juramento o promesa replicará: «Si cumplís vuestro juramento o promesa, la Patria os lo agradecerá y premiará, y si no, mereceréis su desprecio y su castigo, como indignos hijos de ella, y añadirá: «Soldados, ¡Viva España!», y «¡Viva el Rey!», que serán contestados con los correspondientes ¡Viva!

A mi juicio se comete el enorme error de suprimir dos párrafos de enorme tradición e importancia:

  • …besando con unción su bandera
  • …hasta la última gota de vuestra sangre

Inolvidables palabras, profundas y llenas de épica y rotundidad. Toda una lección de amor a la Patria. Una arenga para la sacrificada vida de soldado.

Nunca debieron suprimirse de la fórmula del juramento o promesa. Pero el paso estaba dado; solo faltaba culminarlo. Y se hizo.

Te devuelve agradecida el beso que recibió…

La Ley de Carrera Militar (39/2007) repite la fórmula de 1999 con una pequeña salvedad. Sin importancia ¿verdad? Se suprime a Dios. Y pasó desapercibido; casi sin comentarios. Las anteriores fórmulas en nada contradecían a la Ley, pero… ¿molestaba la figura de Dios?

«¡Soldados! ¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor cumplir fielmente vuestras obligaciones militares, guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, obedecer y respetar al Rey y a vuestros jefes, no abandonarlos nunca y, si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?». A continuación, los soldados besarán uno a uno la Bandera y, posteriormente, como señal de que España acepta su juramento o promesa, desfilarán bajo ella.

Por último la misma ley introdujo la fórmula para que aquellos españoles que lo soliciten puedan manifestar su compromiso con la defensa de España, prestando el juramento o promesa ante la Bandera, con la siguiente fórmula: «¡Españoles! ¿Juráis o prometéis por vuestra conciencia y honor guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, con lealtad al Rey, y si preciso fuera, entregar vuestra vida en defensa de España?».

Así llegamos al final de este relato. Algo tan importante para un soldado como es su jura ante la bandera. El compromiso de su vida. Consagrar su vida al servicio de España hasta derramar la última gota de su sangre. Compromiso sellado con un beso. A nadie se le pide tanto. Nadie da nada hasta que no lo ha dado todo. Morir cada día o el definitivo día. Sin pedir nunca nada a cambio, nunca, nada a cambio.

…formando la Cruz con la espada

Es un buen comienzo del año recordar aquel día, el día en que besamos con unción a nuestra Bandera.

Ten por seguro que en su momento te devolverá agradecida el beso que recibió.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog generaldavila.com

1 enero 2018