EL MINISTERIO DE DEFENSA ROMPE ESPAÑA POR LA MITAD General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Solo les pido que observen el Escudo de España que utiliza el ministerio de Defensa en sus redes sociales.

El Escudo Nacional de España figura en nuestras Reales Ordenanzas como uno de los tres símbolos de la Patria. Ese diseño que luce el ministerio de Defensa me parece una ofensa como ahora trataré de explicar. Gráficamente España queda partida por la mitad.

Piensen lo que quieran. Exagerado, incluso, puedo parecer. No me gusta y lo digo. Opinen ustedes.

El valor “se supone”, nunca la mala intención, aunque en la guerra las intenciones ya se sabe.

El valor, la intención, la verdad, también los errores, ¡cómo no!, pueden acompañar a cualquier acción humana. Puede que sea eso: simplemente un error.

Hay errores y malas intenciones. No sé qué es peor. Decía Unamuno que si te invitan a una fiesta y el anfitrión no te saluda es peor que el motivo sea no darse cuenta que tener algo contra ti. En el primer caso nada significas, en el otro nunca te olvidará. ¿No se habrán dado cuenta? Eso quiero pensar, porque España nada malo les ha hecho.

La imaginación es causa de muchos errores. El entendimiento en pura y buena filosofía depende de la disposición del cuerpo. La disposición actual, con los tiempos que corren, te hace pensar que no se puede uno fiar ni del compañero de pareja; la disposición para entender te lleva a los malos pensamientos.

Observen la imagen: España rota por la mitad; “defensa” rompe la unidad del conjunto. Rotas las columnas de Hércules, suprime el Plus Ultra, desaparecen las tres flores de lis, símbolo de la Casa de Borbón, y trocea los símbolos de los reinos de Castilla, León, Aragón y Navarra. Para rematar el desaguisado añade el .gob ocultando casi por completo el símbolo del Reino de Granada y el del Reino de Aragón. Parece un bocado al escudo, en la yugular. En fín: un desaguisado.

Ese no es el Escudo Nacional. Es otra cosa. El ministerio de Defensa es el menos indicado para jugar con diseños extraños en el Escudo Nacional. Eso no se toca. Seriedad señores.

Un símbolo es una emoción. Cohesión y convivencia fruto de una historia y cultura que lo conforma. La fuerza de los símbolos es de un valor inconmensurable.

No me queda muy claro lo que los diseñadores gráficos del ministerio de Defensa han pretendido, pero si era dar una imagen de modernidad y futuro lo han conseguido: se han cargado el Escudo Nacional y han partido España por la mitad arrastrando con ello sus símbolos históricos entre ellos la desaparición del símbolo de la Casa de Borbón. Gráficamente se han cargado la unidad de España.

El presidente del Partido Popular propone modificar la Ley por la que se regula el uso de la bandera de España y otros símbolos nacionales para protegerlos de su mal uso, incluso de las ofensas a las que se ven continuamente sometidos. Una magnífica idea que debería empezar por lugares como el ministerio de Defensa al que le han metido un gol por la escuadra. Otro, a pesar de que escasean los goleadores. Esperemos que el PP. pregunte en el Congreso a la señora ministra de Defensa cual es el significado de ese diseño en el que se rompe a España por la mitad. ¿Tendrá respuesta? Mejor que lo retiren y elijan a otros diseñadores con una idea clara de España.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

Blog: generaldavila.com

7 septiembre 2018

 

DESORIENTACIÓN GENERAL General de División (R.) Juan Chicharro Ortega

pacto-pnv-pse3DESORIENTACIÓN GENERAL

En la que nos encontramos los españoles en general, y muy en particular los militares, ante cuanto vemos de la situación en la que se encuentra nuestra Patria en estos momentos. Así, observamos con desasosiego un parlamento en el que una gran parte de él no se encuentra reflejado para nada en el devenir de nuestra nación y me refiero a aquellos que han sabido recoger la ira y el desencanto de gran parte de la población para transformarlos en una opción seudo comunista trasnochada y condenada de antemano al fracaso y en la que reina sobre todo el odio y el rencor. Y de otro lado una amenaza secesionista ajena al sentir de  la mayoría de la población española pero que con una acertada utilización de viejas y conocidas técnicas subversivas se encuentra cada vez más cerca de alcanzar su objetivos sobre todo por no encontrar en casi ningún caso reacción alguna que pueda calificarse de decidida.

No soy persona dada a huir de los problemas en general. Menos aún cuando tratan de amenazar la unidad de nuestra patria o los valores humanos e idiosincrásicos inherentes a esta nación, conformada tras siglos de guerras, conquistas y reconquistas, tratados, traiciones, alianzas, constituciones y multitud de vicisitudes y desafíos. Estos valores, pese a todo, han desembocado en lo que, hasta ahora, se perfilaba como un país con un asentado presente, aunque mejorable, y un esperanzador futuro pero hoy nos encontramos en una sociedad en la que parecen haberse invertido los valores y donde la mediocridad, por un lado, y la vulgaridad y chabacanería, por otro, se han adueñado de muchos centros de poder, en el primer caso, y de la calle y algunos medios audiovisuales, en el segundo. Mientras tanto, la mayoría de la gente -que sigue siendo pacífica, paciente y “normal”- aguanta, estos carros y carretas, en silencio y con cierto temor, sin atreverse a expresar públicamente lo que piensa de la situación, porque esos “colectivos”, ahora en la cresta de la ola, la tacharían ipso facto de “facha”, eufemismo que se vende muy bien. La degradación o el cinismo es tal en algunos sectores de la población, que hay que explicar y razonar lo que resulta meridiano y evidente, como, por ejemplo, que la libertad y el derecho individual tienen un límite que coincide con los de los demás; asimismo, respeto, esfuerzo-recompensa (en ese orden), estudio, principios, etc. son términos que casi causan risa en esos ambientes. Algunos se asombran de lo que ha sucedido en los EEUU con la victoria electoral de Donald Trump sin pararse a pensar en que quizás lo que ha sucedido es que este estrafalario personaje ha sabido conectar con ese sector de la población que está  harta ya de tanta parafernalia y mentiras consecuentes.

Desde este BLOG nunca dejaremos de luchar abiertamente por defender lo que hace algún tiempo entendía casi todo el mundo como “valores”, con los medios que nuestra pluma nos permite, pero comprendo que los tiempos no son muy propicios para ello y tal vez al menos seamos capaces de aguantar, retirarnos en secreto del decadente ambiente actual, conservar los mejores rasgos del acervo moral e influir discretamente en personas o hechos clave y esperar…, esperar a que la tierra sea otra vez fértil y, sólo entonces, sacar las valiosas semillas preservadas en ocultos graneros y volver a sembrar: únicamente después volveremos a cultivar un trigo prístino, un nuevo Kamut, de honradez, decencia, honor, valor de la palabra, esfuerzo, fidelidad, agradecimiento, buen gusto…, en definitiva, lo que ha hecho mejor al ser humano, simplemente por saber distinguir, sin ambages, lo que está bien de lo que está mal. En la edad media fueron los monjes quienes guardaron secreta y celosamente el saber del mundo clásico en tiempos de barbarie, hasta que el Renacimiento les abrió sus puertas de par en par. Este es quizás nuestro reto y nuestra misión en  estos momentos.

¿Por qué os dedicáis a escribir y a haceros significar sin necesidad?

Esto es lo que nos preguntan muchos amigos y nos preguntamos también nosotros. La respuesta es la ya expresada.

pablo-iglesiasY en cuanto a los ejércitos como institución, me atrevería a decir que viven la situación actual ciertamente preocupados por el devenir general de los acontecimientos y ello sencillamente por la primordial razón de ser depositarios de la misión que le marca la Constitución española, y que hoy muchos pretenden romper, si bien en diversos aspectos ya ni se cumple, incluso de forma insultante. Les pondré un ejemplo: el artículo 4.2 del Título Preliminar de la Constitución establece muy claro que las banderas autonómicas podrán usarse siempre junto a la de España en edificios públicos y actos oficiales. Pues bien, ya me dirán dónde se encuentran el Fiscal General del Estado o el Tribunal Constitucional, valedores del cumplimiento de las leyes y del orden constitucional, cuando en todos los actos oficiales en Cataluña o en el País Vasco se obvia la bandera que nos representa a todos los españoles, de forma ostentosa e insultante. Hay más ejemplos claros de la inoperancia y dejadez de funciones de los poderes públicos, empezando por el propio Partido Popular, hoy en el Gobierno. Los ejércitos, acostumbrados a que las órdenes, disposiciones y leyes se cumplen -y punto- se quedan atónitos ante los desprecios continuos de estas, empezando por lo que dicta la propia Constitución.

Otro aspecto de preocupación permanente en los ejércitos, conocedores de las amenazas reales y riesgos que acechan a nuestra nación en un mundo muy inestable, es la continua merma de los presupuestos dedicados a la Defensa y seguridad de España, de hecho, hoy en 2016, disminuidos en un tercio de lo que fueron hace diez años. Ello obliga a efectuar una continua readaptación de medios y unidades, es decir, a permanentes reorganizaciones orgánicas que afectan al final, no sólo a la eficacia y eficiencia en general de las Fuerzas armadas, sino también, y esto es en gran parte desconocido para la sociedad, a las personas y sus familias, pues obliga a someterse a frecuentes traslados familiares y, desde luego, a la conciliación familiar, ya que hoy en los ejércitos, como en cualquier otro ambiente, la mujer se ha incorporado al mercado de trabajo y ya no es como antes cuando, trasladado el marido a otra localidad, la mujer y la familia le acompañaban. Hoy esto ya no es tan fácil.

Actualmente tenemos un ejército profesional y creo que muy poca gente es consciente de lo caro que esto resulta, lo que ha obligado a una reducción drástica de la entidad de la Fuerza militar. Los Ejércitos, con los presupuestos actuales, se encuentran bajo mínimos y en rozando con la línea roja de la seguridad. No lo digo yo, en alguna ocasión se lo he oído decir al anterior Ministro de Defensa o al Jefe del Estado Mayor de la Defensa, si bien no de forma clara y rotunda, pues al final observo un conformismo peligroso con la situación. Y aquí no nos olvidamos tampoco de tantos soldados profesionales que finalizando su contrato con los ejércitos después de haber dado toda su vida a ellos se encuentran ahora en situaciones harto complicadas. Muchas son las explicaciones las que desde el Ministerio de Defensa se les dan, y alguna con razón, pero caramba, ¿habrá alguien que reconozca que cuando se suspendió el servicio militar y se organizó la recluta profesional se cometieron errores a sabiendas de que lo eran pero a los que no se les dio importancia ante la lejanía del momento que ya ha llegado?presupuesto-defnsa

Los Ejércitos han sido siempre los primeros en comprender que si había que apretarse el cinturón en beneficio de la sociedad se hacía sin cuestionarlo; sucede, no obstante, que viendo el continuo derroche y despilfarro de un Estado manirroto en beneficio de unos reinos de taifas innecesarios, sujeto además a una corrupción desmedida por doquier, la preocupación por la precariedad en la que se ven envueltos es, si cabe, aún más grande.

Por supuesto que también existe inquietud con la posibilidad de la irrupción en el poder de partidos antisistema y claramente rupturistas con el sistema político actual; y ello claramente debido a los postulados que proclaman a voces llenas y sin tapujos. Partidos con los que algunos líderes de otros grupos no dudarían en pactar con tal de asumir el poder, incluso hasta por afanes personalistas. Pero el desconcierto no viene sólo desde la perspectiva general, sino también por la lectura de sus intenciones respecto a las Fuerzas armadas, pues tal parece que les resultan molestas y buscan su neutralización o anulación de su papel como tales, a toda costa.

Largo sería extenderme en muchas más disquisiciones, pero espero que el avezado lector se haya hecho una somera idea del porqué de la desorientación general que al menos el que aquí escribe siente.

General de División de Infantería de Marina  (R.) Juan Chicharro Ortega

CULTURA IN-DEFENSA

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Cultura de Defensa

Si entran en la rimbombante web ‹‹portalcultura.mde.es›› y en ella buscan ‹‹Archivo General de la Marina “Álvaro de Bazán”››, ubicado en el Palacio del Marqués de Santa Cruz en el Viso del Marqués (Ciudad Real), se encontrarán con la desagradable noticia de su cierre a partir del pasado 25 de noviembre por falta de personal técnico.

La cuestión no es baladí y por ello no podemos ni queremos dejar pasar el comentario a la espera de que alguien dé solución urgente -y la debida explicación- a este lamentable hecho. Este tipo de cosas no ocurren de la noche a la mañana y es extraño que se haya permitido, pero una vez que ha ocurrido deben exigirse responsabilidades y soluciones. Creemos que las explicaciones nunca las tendremos.

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Archivo de la Armada española “Álvaro de Bazán” en Viso del Marqués

Estamos hablando de un archivo que se creó en 1948 con la finalidad de reunir todos los fondos de la Armada. Así, allí se guarda gran parte de los correspondientes a las instituciones del Estado que han gestionado la Armada y las actividades marítimas desde finales del siglo XVIII hasta principios del siglo XIX. La historia día a día de nuestra Armada. Pasará desapercibido y eso no debe ocurrir.

Se han dado pasos importantes en la Cultura de Defensa, pero queda mucho por hacer. Los pasos dados no todos han sido en la misma dirección, única y clara, la de la cultura, que debe comenzar contando y enseñando las cosas tal y como han sido. Pues no. En ocasiones lo que se ha mostrado con intencionados pasos ha parecido más bien incultura. Tiempo tendremos de hablar de aquellos museos, bibliotecas y archivos. Antes de que los cierran todos.

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Museo del Ejército en el Alcázar toledano

Hoy no podemos dejar pasar por alto el cierre de este archivo de la Armada española. A ello se une el del Museo del Ejército de Toledo que ya denunciamos en su momento. Grave, muy grave, y más cuando nadie da respuesta. Con ello también alertamos a los nuevos responsables del ministerio de defensa y les recordamos algo tan elemental como que sobran submarinos (lo decimos sin segundas), vehículos 8×8, incluso sobran los cacareados aviones no tripulados, mientras esta nave de la cultura de defensa navega al garete sin nadie que la tripule.

La educación, íntimamente ligada a la cultura, ha sido estos días  portada en los medios de comunicación. La de Defensa también, al menos en este blog.

Equipo de Redacción

VISUS MILITIS 6 NOVIEMBRE 2016 LA MIRADA EN EL CAPITÁN General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez

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La nueva ministra de defensa saluda a la Bandera

LA MIRADA DEL CAPITÁN

Nos hacemos eco del nuevo Gobierno y damos la bienvenida a la ministra de defensa. Sabemos que por aquellos despachos del Paseo de la Castellana se nos lee, por lo que aprovechamos esa oportunidad para enviarla nuestro militar y expectante saludo.

Los ojos del soldado siempre están puestos en su capitán. La ministra con autoridad omnímoda se hace cargo de una gran compañía que no es baladí cuando son hombres de valor y honor los que la componen. A ella va dirigida nuestra mirada. Con la esperanza de que su prioridad en este ministerio sea la derivada de la misión trascendental de las Fuerzas Armadas y que la Constitución asigna a los ejércitos: la unidad de España.

Para ello, y siempre pensando en ello, la otra línea de acción donde debe ejercerse el esfuerzo principal es el material. Pero ¡ojo!, aquí el único material válido es el humano. Los que trajeron ahora hace 15 años la profesionalización de los ejércitos deben preocuparse y ocuparse de los profesionales, empezando por el soldado. TODO POR LA PATRIA es una entrega permanente que no puede finalizar con el paro en una edad plena de juventud y capacidad.

Hay que darse prisa. El tiempo corre. Con rapidez y eficacia hay que ponerse al mando de la compañía. No se puede estar siempre esperando desesperadamente.

General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez